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 Academy of Nations(Comenzamos! Go go go!!)

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MensajeTema: Re: Academy of Nations(Comenzamos! Go go go!!)   Vie Mayo 22 2015, 14:47

Calabozo subterráneo, Palacio de Justicia.

-Venir aquí fue toda una estupidez. ¿En qué estaba pensando el cabeza hueca de Paul? –refunfuñaba en la esquina de una húmeda celda de coral  el malhumorado Albert.

-Albert, deja ya la quejumbre y ven a ayudarnos –le pidió Maaku que intentaba junto con el resto de los piratas quebrar uno de los barrotes de la jaula de coral con una improvisada cuerda que habían fabricado con parte de sus ropas -¡Tiren!

Halaron con toda su fuerza pero el barrote parecía tan macizo como el acero mismo.  Redoblaron fuerzas y la cuerda de tela se reventó haciéndolos caer a todos, excepto a Lawrence que seguía aun inconsciente por la resaca.

-¡Demonios! –maldijo el kalypsonian.

-Si tan solo tuviéramos nuestra armas –se lamentó uno de los rubios sentándose al lado de Albert.

-¡Debe haber una forma de salir de aquí! Tenemos que buscar a Paul, aún no sabemos nada de él –exhortó el mulato al resto de sus compañeros que parecía que con el pasar de las horas perdían las esperanzas- ¡Hemos salido de mucho peores que esta! ¿Recuerdan cuando un grupo de yemditas nos habían capturado en su isla-fortaleza? Pudimos escapar e incluso robar todo lo que tenían en ella!

-Pero esa vez teníamos Paul –agregó el otro gemelo que se sentó con el resto.

- ... Pues sí… Por lo mismo debemos ir a buscar a Paul.

- No gastes tu saliva con esos meiyo nashi, hombre de piel carbón – la grave voz de Tabemuro se incorporó sin invitación a la conversación, se encontraba a dos celdas de distancia en confinamiento solitario, sus brazos y piernas habían sido inmovilizados asiéndolos al muro con coral mágico, había sido desprovisto de su armadura y sus armas-, los consideré hombres de honor pero ahora puedo ver que me equivoqué. Debí acabar con sus vidas cuando pude…
Spoiler:
 

Albert se abalanzó contra la jaula en la que estaban apresados pateándola con furia.

-Cállate escoria, por culpa tuya es que estamos aquí  -vociferó con rabia.

Poco más de una docena de los piratas de orientales también estaban encerrados en una celda no muy lejos, al escuchar la discusión comenzaron a vociferar insultos en su idioma y causar alboroto.

-Cálmate Albert, provocarlos no nos sacará de acá –Maaku le puso el brazo en el hombro pero el telestian lo quitó moviendo el hombro con desdén. Aunque no lo quisiera demostrar estaba molesto por la impotencia de no saber qué había pasado con el molesto Paul.

Dos siluetas hicieron aparición al bajar las grades transitando el corredor entre las celdas coralinas a ambos lados, una tras otra. Las siluetas se detuvieron frente a una de éstas jaulas que sus prisioneros no tardaron en reaccionar al reconocer a ambos hombres.

- ¡Paul! –exclamó de primero Maaku asiéndose a los barrotes- ¿Estás bien?!

- Mejor que nunca –afirmó el capitán mientras David le quitaba las esposas coralinas- Me dieron un spa, me llevaron a dar todo un paseo por el lugar e incluso me dieron suvenir.

- No te jactes de tu suerte Paul –el guardián extendió su mano y una runa en su muñeca hizo que el coral se retrajera permitiendo entrar a Paul, tan rápido como este entró el coral regresó a su forma original.

Los piratas rodearon al Paul recibiéndolo con alegría. David se conmovió ante el encuentro, Paul no había cambiado nada, seguía siendo un amigo de fiar, lo confirmaba en las leales miradas de los piratas.

-Ahora que sabemos que estás bien… – se adelantó Albert al resto comenzando a estrangular al recién llegado de manera completamente inesperada- ¡te mataré por meternos en este predicamento!    è___é

-Tranqu… Tranquilo Albert..   – ( x . x ) – saldremos bien librados de esta.

-Escucho el plan de escape, luego te soltaré.  e___e

-Ejém –interrumpió el guardián- sigo aquí…  e . e U

Albert abrazó a Paul que ya estaba morado por las asfixia fingiendo que nada había pasado.

-Je je je. Gracia por traérnoslo de vuelta, sano y salvo. Puede retirarse señor soldado. ^ _ ^

- … - __ - U … -No intenten nada estúpido, por favor.

El guardián se retiro perdiéndose en la penumbra de las gradas. Paul esbozó su clásica sonrisa, como un niño que se sale con la suya. Los demás piratas se sintieron aliviados, Paul podía renovarles la esperanza con solo una sonrisa, sabían que detrás de ella había un astuto plan que les salvaría el trasero… o al menos eso creían.

-Veo que saliste con vida, pirata… -afirmó el viejo Tabemuro sin levantar su mirada que yacía clavada en el suelo desde el momento que lo habían encerrado.

- Así es. Vivo y coleando. No puedes matar a un lobo de mar tan fácilmente viejo samurái.

- ¿Samurái…? Oh no, ese es un título que ya no poseo, joven pirata… Puedes llamarme como todos los hacen, como Ronin.

- Ronin o como sea… Tenemos una pelea pendiente que terminar - Paul se palpó el pecho donde estaría la profunda herida que le hendió la katana de haber sido tratado por Isabella.

La afirmación hizo esbozar una imperceptible sonrisa en el oriental.

- Tienes coraje, capitán pirata. Tal vez en la otra vida…

-No te creas tan afortunado, será más pronto de lo que imaginas –afirmó el pirata con convicción, dándole la espalda y reuniéndose con sus hombres en un círculo -. Muy bien, póngame al corriente –ordenó sentándose en el duro suelo y dejando escapar un suspiro.

-Al parecer esta celda es irrompible, al menos bajo medios convencionales. Tan fuerte como el acero y sin ninguna cerradura, al parecer solo responde a la magia –sentenció el kalypsonian.

-¡Brujería! ¡Brujería! –exclamó el viejo Kops.

-Tampoco tenemos ningún arma, hicieron una buena requisa, incluso encontraron la dinamita que Fings suele guardar en su intestino –agregó de nuevo el mulato.

-Cretinos… -masculló Fings.

-Además, estamos encerrados –interrumpió Herbert precediendo un largo y desconcertante silencio.

-Gracias por la información Herbert, muy observador   - e__e  - ¿Y tenemos alguna noticia de Nade?

-Ese maldito no nos vendrá a buscar nunca, ya debe habernos abandonado – afirmó Albert, convencido de la nula lealtad de Nade.

-Pues tienes razón en parte… - respondió Paul algo pensativo- no creo que Nade nos venga a buscar por feas que se pongan las cosas, pero te equivocas en que nos abandonara, averigüé que movió la nave de lugar, lo que significa que nos está esperando en algún puerto de Akaste.

- ¡Genial! –exclamó Albert con sarcasmo- Deben haber decenas de atracaderos en Akaste. Nunca lo encontraremos!

-Confía un poco en Nade, él sabrá esperarnos en el correcto.

-Le tienes mucha fe a ese fenómeno.

- No es como que tú fueses el más normal del grupo…

- Maldito!!! è____é  -exclamó estrangulándolo de nuevo.

Paul tosió un par de veces al quitarse a Albert de encima – Entonces  cof* cof* nuestra mejor opción para salir será cuando nos vayan a trasladar, ya sea para ejecutarnos o enviarnos a una prisión. Tendremos que armarnos de paciencia muchachos.

Un par de días más tarde. Calabozo del Palacio de Justicia

En la espesura de la madrugada el rítmico golpeteo de unos pasos contundentes se acercaba bajando por las gradas que comunicaban el calabozo con la superficie. Paul se despertó  silencioso y en seguida puso en preaviso a sus camaradas. El pasillo estaba sumido en la penumbra. La escasa luz proveniente de antorchas y quemadores colgados del techo apenas sí llegaba a iluminar las húmedas baldosas.

Una sombra oculta en las tinieblas se escurrió por el pasillo, sigilosa, hasta llegar a la celda de los piratas. Ocultaba su rostro bajo una holgada capucha que resguardaba con recelo su identidad. Paul y sus hombres se retrajeron al fondo de la celda con cautela. El encapuchado extendió su mano y los barrotes coralinos se encogieron hasta dejar una salida habilitada. Entró a la celda dando un par de pasos.

-¿Quién eres? –preguntó el capitán escrutando la oscuridad detrás de la capucha.

El intruso alzó un poco la cabeza y dos ojos azules como el cielo brillaron en la oscuridad.

- ¿David? ¿Eres David?.

- Te dejo un par de días y ya eres incapaz de reconocerme?  –dijo alzándose la capucha para descubrir su rostro.

-¿Qué haces aquí?  -inquirió el pirata aún sorprendido.

-Pues… Vengo a liberarte.

Los camaradas de Paul parecían tan incrédulos como su mismo capitán. Los orientales que también dormían en sus celdas comenzaban a despertarse por el sonido de las voces, comenzando a hacer un bullicio.

-¡Debemos irnos pronto! –Sentenció el guardián- Lord Malek anda en una misión al otro lado de la isla, su percepción es muy poderosa, pero estamos tan lejos que podremos pasar inadvertidos, ¡vamos!

- No me lo tienes que repetir –dijo Albert que ya cruzaba la salida.

- ¡Espera Albert! –ordenó el capitán-  ¿Y qué pasará contigo David?

No te preocupes por mí, estaré bien.
Paul reconoció la sinceridad de las palabras de su amigo. Dando la señal para que todos abandonaran la celda. Al salir, Paul se detuvo nuevamente, justo frente a la celda de los orientales que clamaban en su idioma que los liberasen también

-¿Qué sucede ahora? –preguntó el guardián con prisa.

- Libéralos a ellos también.

- Paul, no tengo tiempo para juegos… ¡Vámonos ahora!

- ¡Yo me haré responsable! ¡No me iré sin ellos! –gritó con determinación.

-Pero  qué dices??? Conecta tu cerebro Paul, te estoy dejando escapar como un proscrito. No puedes hacerte responsable de nada, ni de ti mismo! –Paul miró con firmeza a su amigo, David siempre había pensado que la mirada de Paul decía más que él que sus propias palabras, podía verlo en sus ojos, ya estaba resuelto- … … … Qué más da… No puedo meterme en más problemas  que por liberarte.

La celda de los orientales fue abierta y estos salieron en manada hacia las escaleras. David  miró a Paul y supo al instante lo que seguía…

-¿Quieres que lo libere a él también, verdad? –inquirió señalando al ronin que colgaba de sus ataduras.

Paul tan solo sonrió, como siempre lo hacía.

-¡Estás loco!?? Él casi nos mata!!! – reclamó Albert desde el marco de la escalera.

-Hazlo –susurró el pirata a su amigo, que cumplió lo pedido.

El ronin cayó al suelo, de rodillas. Su cuerpo sin la armadura se veía famélico, un estómago hundido y cada hueso remarcado en un delgado y cicatrizado pellejo. Paul se acercó y extendió su mano para que se levantara.

-Te dije que pelearíamos antes de lo que esperabas.

El ronin no profirió palabra alguna. Apoyo una de sus piernas y sin ayuda levantó su cuerpo, pese a su estado físico se levantó erguido y orgulloso, encarando sin temor al pirata.

-¿Ser salvado por la misericordia de mi enemigo? Haz manchado aún más mi mancillado honor, joven aztlante.

-Con decir gracias hubiese bastado.

-¡Vámonos! –repitió el guardián aprestándose a subir.

Todos lo siguieron, subiendo sin mirar atrás. Salieron a un largo pasillo. Los guardias estaban inconscientes.

-¿Tú hiciste esto? –inquirió el pirata a David.

-Ni lo digas… ¡Ahora corre! Un carruaje los espera afuera del palacio, tendrán que tomar también algunos caballos dado que no contaba con tan numeroso grupo de prófugos.

-¿Y qué hay de nuestras armas? –preguntaron los gemelos que corrían al mismo paso detrás de ellos.  

-Están en la sala de custodia número 21. Doblen por aquí. –indicó el guardián virando en la siguiendo intersección.

-Siempre supe que eras todo un rebelde – dijo soltando una risa.

- Eres lo peor Paul… -_-

David abrió la puerta con un gran manojo de llaves que portaba. Habían decenas de armas allí, todas armas  confiscadas. Paul, Fings, Albert y los gemelos revolvieron el lugar buscando sus respectivos juguetes. Los piratas orientales no se quedaron atrás apropiándose de paso de algunas otras. Tabemuro entró al final. No tuvo que buscar, su espada junto a su armadura estaban colgados dentro de una vitrina. La rompió con su puño en un rápido movimiento y las tomó ceremoniosamente.

-¡Apúrense! ¡Debemos ser rápidos! –insistió el guardián vigilando la puerta.

-¡Aquí no está mi espada! –concluyó el capitán deteniendo la búsqueda.

-La debe tener Lord Malek en otro lugar, dale por pérdida Paul, no tenemos tiempo.

-¡No me iré sin mi espada! –sentenció el capitán nuevamente.

-¡Eres un obstinado e insensato Paul Perkins! ¡No tengo idea dónde puede estar tu maldita espada!

Paul se detuvo un segundo y salió corriendo por la entrada.

-¡Ya sé donde está! Váyanse ustedes, tomaré un caballo y los alcanzaré.

El impulsivo pirata se perdió de la vista doblando en uno de los pasillos, continuó corriendo cuando se dio cuenta que David lo seguía.

-¿A dónde crees que vas?? No conoces el palacio.

-¡Pero sé dónde está mi espada! Puedo sentirla.

Paul subió por otras escaleras  hasta llegar a un nuevo pasillo. El castillo era un inmenso laberinto de escaleras, pasillos y habitaciones, pero esto no desaceleraba su trote. Se detuvo finalmente, David no podía creer hasta dónde habían llegado, era la misma puerta negra por la que los había conducido Malek hacía unos días. La Gran Biblioteca de Akaste.

-Lamento decirte que no tengo la llave de esta puerta, así que será inútil de todas formas…
Paul empujó la puerta y esta se abrió, al parecer no la habían dejado cerrada. Sin decir palabra se perdió en la oscuridad de la sala, David apenas fue capaz de seguirlo, parecía guiado por una presencia sobrenatural. Llegó hasta la puerta del cuarto del hechicero la cual también estaba abierta, Paul sospechó por un segundo, pero en seguida entró, no tardó mucho en encontrar la espada dentro del escritorio guardada dentro de su hermosa funda.

-Ahora sí ¿Nos vamos?

Llegaron a las afueras del palacio en menos de diez minutos, el carruaje se había ido ya y al parecer no quedaban caballos. El Palacio descansaba en un sepulcral silencio, parecía que su pequeño fuga no había hecho correr la alerta. De pronto el trote de unos caballos los puso alerta, Paul desenvainó su arma listo para atacar. Una mujer con larga capucha blanca y resplandeciente como la luna apareció en su caballo, sosteniendo las correas de otros dos más.

-Esperaban que los dejara hacer todo lo emocionante sin incluirme? –sonrió la bella Isabella.

-¡Te dije que no te involucraras!  -replicó el guardián en seguida.

-Gracias preciosa – contestó por su parte el pirata al subirse a su corcel.

- Tú si sabes tratar a una dama Paul, en cuanto a ti David –le sacó su diminuta lengua
Paul no pudo evitar carcajearse mientras su amigo se subía gruñendo a su corcel.

-¡Y una vez más los tres juntos! ¡Como en nuestras aventuras de niños! –exclamó el pirata azotando las correas y comenzando a avanzar a todo galope, sus compañeros los emularon en seguida.

-Oye, oye! No te adelantes, es peligroso!
Isabella soltó otra risilla. Solía preocuparse mucho de pequeña, pero a pesar de todo siempre se divertía con ese par de irresponsables, parecía que el papel de gruñona ya no era el de ella.

-El sol a la cabeza, la luna y el mar. Nuestras almas siempre han estado conectadas por nuestro poder mágico

-¿Por qué David tiene que ser el mar? ¡Yo quiero ser el mar!

-Los guardianes somos la representación del mar, servimos al sol y a la luna, nuestro poder solo existe mientras ellos estén –dijo David incorporando su caballo al lado de él.

-Además… -agregó Isabella- tú eres un líder Paul, la fuerza del sol reside en tu espíritu.

-Bahh… Yo no tengo la misma esencia que ese larguirucho de Malek.

La noche era oscura, la luna estaba oculta esa noche. El camino de piedra parecía bastante desolado a sus dos costados ya no se podían observar edificaciones, habían salido ya del distrito central de Akaste, ahora solo los acompañaría la estepa hasta llegar su destino Fishnasser.

El camino estuvo tranquilo un largo rato, hasta que otro trote se hizo audible acercándose detrás de ellos.

-¡Alguien nos está siguiendo! –anunció el guardián mirando hacia atrás, no podía ver nada en la espesura de la noche.

- ¿Malek? –preguntó el pirata.

-Por los dioses espero que no sea ningún otro hechicero, si no estamos perdidos.

Los tres apuraron a sus corceles doblando el paso. Parecían comenzar a poner distancia entre sus perseguidores cuando inesperadamente delante de ellos se levantó un muro de fuego como una gran explosión.

Los caballos enloquecieron levantándose en dos patas. La hechicera intentó controlar su corcel pero le fue inútil, cayó al suelo peligrosamente cerca del nervioso equino, Paul sin pensarlo dos momentos se tiró al suelo rodando junto a ella, evitando que el animal la aplastara.

El fulgor de las llamas iluminó todo el camino, habían hombres apuntándoles con numerosos rifles, el fuego había sido provocado por los mismos encendiendo una considerable cantidad de combustible.

- Paul, klaufalegt! Creíste que podrías escapar de nosotros? –pronunció una vocecilla ronca montando un pony.

Los demás jinetes aparecieron tras de él con sus rostros iluminados por la luz de la pira.  

- ¡Esto es un transporte oficial del prisionero de Lord Malek Juez-Hechicero de las Cortes de Justicia!  -expresó con vehemencia el guardián que había logrado controlar su corcel.

-Jaw, Jaw… Sé quién eres muchachito guardián… Sé que también están fugándose sin el permiso de tu querido brujo y además sé… Que sin tu brujo cerca no eres gran cosa –levantó dos rifles con mira laser apuntando al guardián, que no tardó en llenarse de más puntos rojos provenientes de las armas de la más de la docena de hombres que los rodeaban.

-Cómo te atreves? –gruñó con rabia.

- Tenías que ser tú… Ólafur… -interrumpió el pirata levantándose del suelo junto a Isabella- Déjalos a ellos, es a mí a quién quieres!

El antartic se rascó la cabeza con una de sus armas.

-Hmmm. Lamento informarte que tenemos la política de no dejar testigos, así que tendrán que acompañarme también tus dos amigos.

-Toma mi arma, te pagaré con ella –Paul se zafó la espada con todo y su funda de su cinturón, levantándola frente a él-, es un arma sagrada, una reliquia tan valiosa como cualquiera del Palacio Real.

-No te creo nada niño, debo admitir que su funda es bonita pero no le miro nada de especial.

-¡Mira! –Paul desenfundó su espada y cada jinete recibió una afilada onda acuática que los hizo caer de sus caballos, incluido el pequeño Ólafur.

Aprovechando la conmoción David se bajó de su caballo, desenfundando su  alabarda que se alargó en el acto derribando a un grupo de bandidos.

-Isabella quédate atrás! –ordenó el guardián terminando de desacoplar un pesado escudo de su armadura.

- ¿Es que sus aventuras nunca podían acabar sin alguna peligrosa pelea? –protestó la hechicera con una sonrisilla que hizo resonancia en ambos muchachos.

-Al parecer no! –Paul rodó por el suelo hasta alcanzar a uno de sus enemigos que ya se encontraba de nuevo en pie, se levantó impulsándose con el brazo como un muelle y pateó el arma de su contrincante, para seguido derribarlo de un soberbio puñetazo.

Otro de los hombres de Ólafur ya le apuntaba con un arma, pero alcanzó a girar desviándole el brazo  y evitando el disparo. Seguidamente, le imprimió el codo en su nariz haciéndolo caer al suelo con un profuso sangrado. El par más próximo se acercó con dagas en mano, el pirata esquivó el primero corte agachando su cuerpo, barrió su pierna derecha derribándolos en al acto.

David repelía sin esfuerzo los disparos de sus enemigos, su armadura sumado a su enorme escudo le hacían un bunker humano. Avanzaba despacio hasta sus agresores y valiéndose del largo alcance de su alabarda encantada los derribaba sin problemas. Un bandido intentó acercársele, pero no se había acercado lo suficiente cuando fue derribado por una potente embestida del escudo.  

Los que aún quedaban en pie disparaban sin dar cuartel y retrocedían despacio conforme al guardián avanzaba.

-Debieron pensarlo dos veces antes de subestimar a un guardián de Aztlán.

David levantó el escudo y en un parpadeo se desplazó hasta sus agresores desarmándolos y derribándolos sistemáticamente con ágiles y ligeros movimientos. Finalmente topó con uno de los matones personales del antartic, el fornido hombre detuvo la alabarda con una pesada hacha de guerra, David intentó derribarlo pero su fuerza era considerable.

Retrocedió un paso, comenzando a trazar molinetes con su alabarda en el aire, su contrincante sin temor alguno balanceó su hacha trazando un tremendo sesgo que pasó por lejos del guardián. David aprovechó el momento y le propinó una tremenda patada en el abdomen que lo obligó a retroceder, para seguidamente derribarlo de un golpe de su alabarda justo en la sien.

-Fuerte pero torpe… Lástima.

Los bandidos habían sido reducidos por completos, todos yacían en el suelo desarmados e incapacitados. Solo faltaba…

-Dejen sus armas niños, sino quieren que la señorita sufra las consecuencias –amenazó la voz agria de Ólafur que mantenía encañonada a Isabella.

Los muchachos soltaron sus armas.

-Bien decidido… Ahora quiero que se arrodillen y pongan sus manos en alto.

David y Paul intercambiaron una mirada, moviéndose despacio para acatar la orden dada. Sin embargo un inesperado desenlace los detuvo, Isabella le propinó una soberbia patada en la entrepierna al enano, que volteó los ojos y dejó caer el arma.

-¡FUUUUUUURRRRCIA!!! –gritó a todo pulmón cubriéndose la entrepierna y cayendo arrodillado, cuando su visión se repuso lo único que logró ver fueron los puños de David y Paul estamparse sobre su cara.
Y con este todos habían sido derribados.

-Pensé que las hechiceras de Selene no podían dañar a nadie –repuso el pirata con su sonrisa socarrona.

-Dije que mis poderes no servían para dañar, no que fuese incapaz de defenderme.

-Creo que eso le ha quedado muy claro a Ólafur –soltó una carcajada.

-Bien, creo que deberíamos continuar –anunció David llamando a los caballos con un silbido.

-¿Deberíamos? ¡El último en llegar paga las cervezas! –gritó el pirata montando su corcel y tomando la delantera.


Puerto de Fishnasser. Horas más tarde.


Los primeros rayos de luz acariciaban el puerto de Fishnasser, el poblado era substancialmente distinto a Risk, no habían grandes edificaciones ni monumentales torres, tan solo un invariable poblado de casas pequeñas construidas en roca marina celeste o blanca, humildes pero dignas cada una de ellas. Era un pueblo de pescadores casi en su totalidad, el puerto también era pequeño pero con un detalle acogedor.

-De todos los puertos que podían elegir, decidieron mi ciudad natal. Siento que hubo mano tuya en esto Isabella.

-Yo no tuve nada que ver –le respondió guiñándole el ojo.

-No hay ninguna intención oculta Paul –interrumpió David con tono serio-, no sabía a dónde tu compañero llevaría la nave, pero lo que me pareció más lógico sería llevarla a tu ciudad.

- Pues sí… Suena lógico… Aunque con Nade no habríamos tenido problema donde sea que fuéramos, él es algo… especial.

Los tres jinetes se detuvieron frente al muelle. La fragata estaba siendo cargada con provisiones y todo lo necesario para el viaje. Maaku discutía acaloradamente con un pirata oriental en la cubierta.

-NO! Te lo repito una y mil veces. ¡Tienen que irse todos ustedes!

El oriental le contestó algo en su incomprensible idioma señalando el mar.

-¿Qué sucede? –preguntó el capitán subiéndose al barco acompañado de sus dos amigos.

- ¡Paul! Menos mal que llegaste. Estos malditos orientales no entienden que no son bienvenidos, se los he dicho de mil formas, incluso tiramos uno al mar… Pero no se largan… Nos intentaron matar ¿y ahora quieren navegar con nosotros? ¡Maldita sea que no los entiendo!

El pirata intentó explicarle algo a Paul, pero tampoco le comprendió nada de lo que decía.

-Al menos desde que salimos del calabozo ninguno se ha mostrado hostil hasta ahora.

- Por su propio bienestar –contestó mirando a todas partes- ¿A dónde está Nade?

- Está abajo… Pero.. ¿Qué hago con estos orientales?

-Ehmm… Déjalos por ahora, tenemos que partir pronto.

Los tres entraron al interior del barco, habían orientales en todas partes discutiendo con cada miembro de la tripulación. Albert parecía realmente molesto sacando a uno que se había acostado en su camarote.  Revisaron las demás habitaciones pero no había señal alguna de Nade.

-¿Me buscaba capitán? – preguntó una tenue voz mortecina arriba de ellos dándole a los tres un buen susto. Era Nade que estaba colgado de cabeza de una viga. Se soltó y cayó al suelo frente a los tres.

-¿Siempre tienes qué hacer esto? –reclamó el capitán recobrando el aliento.

- Es divertido –Nade volvió a ver a Isabella que lo miraba un tanto extraño.

- Bueno Nade, déjame presentarte. Él es David y ella…

-Y- Yyo so-yo Isa-bella!! –farfulló la hechicera con sus ojos perdidos en el rostro del recién aparecido. Los dos muchachos intercambiaron una mirada de sospecha- Paul me habló de ti! Mucho gusto! –musitó atropelladamente adelantándose y tomándole la mano, la blancura del rostro de la hechicera pareció sonrosarse una pizca.

-¿Eeeeehhhh? –dijeron ambos amigos al unísono.

-¿Por… Por qué tiene la mano tan fría señor Nade? –preguntó la muchacha con ternura tomando su mano entre las dos suyas para transferirle su calidez.

Nade permanecía inmutable viendo con la misma cara larga a la muchacha. Paul y David que se quedaron atrás miraban la escena con una mezcla de desconcierto y disgusto.

-No te lo había dicho… Pero Nade es un vellumnita. Ya sabes, un vampiro, un no-vivo.

-Ohhh… Vellum debe ser un lugar hermoso! –exclamó la embriagada muchacha.

-Pues no tanto… -contestó Nade con su lánguida voz- ¿Cómo me dijo que se llamaba?

- Isabella! –río nerviosamente- Isabella Swan!

-Un placer señorita Swan. Si me disculpa –dijo escurriéndose por un lado para quedar frente a

Paul que continuaba con su desconcertante expresión- ¿Tiene algo que pedirme capitán? Sino preferiría irme a descansar.

-Eh… Pues… e.e  … En realidad ocupaba pedirte que fueras al cuarto de remos, los orientales nos ayudarán a sacar la nave pero ocupo a alguien con tu fuerza.

-Bien –sin chistar se dirigió a la sala de remos.

-Y nada de comerte a los orientales.

-No se preocupe capitán –contestó de manera lúgubre- mi sed fue saciada hace muy poco.

A Paul y David los recorrió un escalofrío.

-Después de este extraño incidente, creo que sería bueno que nos fuéramos –aseguró el guardián tomando a Isabella por la cintura y cargándola en su hombro dado que seguía en un trance romántico.

-Pues… Ya sabes amigo. Nunca he sido bueno para las despedidas.

-Lo sé, lo sé –contestó con una sonrisa.

-Gracias amigo –Paul le estrechó la mano con fuerza.

Subieron a cubierta de nuevo.

-¡Suelten amarras! ¡Leven ancla! ¡Nos vamos! –gritó el capitán a todas partes agitando a los piratas en la cubierta.

Entre los piratas divisó al ronin que reposaba sentado al lado de uno de los mástiles dañados. El aztlante se acercó.

-Veo que subiste a bordo también.

-Tenemos una pelea pendiente ¿No es así pirata?

Paul sonrió.

-Bien dicho ronin.

-Los preparativos están terminados Paul –gritó Maaku al otro lado del navío.

-¡Zarpemos!

David e Isabella lo miraban desde el muelle, despidiéndose con sus manos. Paul les dirigió una sonrisa mientras el barco marchaba, de pronto recordó algo, corrió hasta el extremo de la popa.

-¡Isabella! ¡Mándale saludos a mis padres! –gritó a todo pulmón.

-¡Lo haré! –respondió tan alto como pudo la hechicera, luego se dirigió a David sin dejar de despedirse con la mano. –Dime una cosa ¿cómo lograste que ningún otro de los jueces-hechiceros del Palacio de Justicia te descubriera?

David esbozó una sonrisa cómplice.

-En realidad tuve algo de ayuda… Lord Malek fue quien me ordenó que liberara a Paul y sus amigos, dijo que había visto mucha nobleza y valentía en su interior y que su castigo sería creerse exiliado de su hogar.

-¿Así que finjiste todo el escape? ¡¿Y no me dijiste nada?! –la chica infló los cachetes haciendo una rabieta.

El muchacho se carcajeó.

-Si te decía Paul lo descubriría. Además ya está hecho, y Paul regresará al lugar que ama.

-Tienes razón…

Los remos atravesaban imperiosos el seno de las aguas, no tardando mucho la nave en alejarse de la costa,  perdiendo de vista a sus amigos y su viejo pueblo. La nostalgia embargó al capitán pirata, pero pronto esta se disuadió. Albert sacaba a patadas a los orientales hacia la cubierta, los gemelos intentaban aprender algo de yemdita con otro par de orientales y Lawrence ya estaba de nuevo borracho en la cubierta. Estaba con su familia.

Semanas más tarde, Isla Kalypso. República de Aztlán.

El capitán Paul Perkins avanzaba cautelosamente a través de la enmarañada selva. Sus hombres y el viejo ronin Tabemuro le seguían a corta distancia y más atrás, el resto de los orientales. Hacía tres días que se habían adentrado en aquella maleza llena de plantas ruidos de animales salvajes en busca de su objetivo: los materiales adecuados para reparar la Isabella.

La selva era en extremo frondosa y difícil de transitar, parecía que nunca en la historia del tiempo un hombre habría puesto un pie en aquel paraje, sin embargo los piratas continuaban avanzando, requerían de materias primas específicas: madera ligera, sabia y fibras fuertes, todo ello lo pudieron haber conseguido en Green Town, la magnífica ciudad sur de la isla, pero el peligro a ser descubiertos por algún otro Juez-Hechicero les había hecho optar por visitar un poblado alejado. Nyabingui, el pueblo natal de Maaku, uno los pocos que aún mantenía las estrictas costumbres kalypsonian.

- ¡Esos malditos kalypsonian han tenido que venir a ocultarse en la parte más verde del planeta! –se quejó Albert con rabia mientras su espada cercenaba en picadillo hojas, tallos y lo que encontrara- ¡Esta misión no es para nosotros! ¡Moriremos engullidos por la maldita selva antes de alcanzar cualquier lugar!

-Como siempre, te gusta hacer un drama por todo Albert –contestó el capitán encabezaba al grupo acompañado de Maaku-. Esta selva es inofensiva en comparación con las forestas de la Deard. Solo hojas e insectos, nada que temer.

Dicho esto, cortó una rama y de esta como un resorte una colorida serpiente saltó hacia el rostro del pirata, Maaku la detuvo en el aire unos centímetros antes que le mordiera la nariz y la lanzó con toda su fuerza lo más lejos que pudo.

-Yo no subestimaría esta “inofensiva” selva, Capitán…

-Eh, jejeje… Creo que mejor cerraré el pico.

Veinte minutos después el grupo se detuvo al notar que habían llegado hasta un sendero recientemente cortado y transitado, Maaku analizó las huellas. No había duda, eran las de ellos mismos, estaban caminando en círculos desde hacía quien sabe cuanto.

-¡Se los dije!! Moriremos en esta maldita masa de ensalada! –gruñó Albert picando otra maleza sin sentido alguno.

-Tal vez sí tengamos un problema – afirmó Paul que analizaba su brújula mientras Maaku inspeccionaba el camino, los demás se habían sentado a descansar. La brújula parecía estar en buen estado, no entendía el motivo de ese desvío.

Los orientales cargaban provisiones y agua suficientes para una semana de excursión por lo que no estaban realmente preocupados. Paul había tenido sus dudas respecto a mantenerlos con su tripulación, pero según Tabemuro ellos no se irían hasta que él lo hiciera, lo habían decidido como una estrategia de supervivencia, y el viejo ronin no pensaba abandonar la Isabella hasta saldar la deuda de honor por haberlo liberado de la prisión y luego cobrar su esperada pelea para cobrarse lo sus barcos hundidos.

-Parece que los amigos están perdidos –habló una voz amigable pero potente desde las copas de los árboles.

Los piratas se pusieron en guardia requisando las altas palmas y musáceas en busca del dueño de aquellas palabras, Fings cargó su rifle de largo alcance y buscó una posición aventajada. No querían ninguna sorpresa.

-Las armas de los bakra no les serán de utilidad en esta selva, pueden ser tan engañosas como… una brújula –río acompañado del gorjeo de numerosas aves que turbó un poco la tranquilidad de los orientales y de Albert claro…
Spoiler:
 

-No buscamos problemas –dijo el capitán intentando entablar diálogo para localizar al desconocido-, solo buscamos la ruta a Nyabinghi, deseamos comprar o intercambiar.

- ¿Nyabinghi?! No es ciudad para bakras… ¿Acaso lo son ustedes…? Quien porta armas y espadas nunca trae buenas intenciones…

-Yo soy un kalypsonian de Nyabinghi, somos amigos, no enemigos –agregó Maaku a gran voz rebuscando cada hoja y liana, pero era inútil, no veía más que lapas y loros.

-Oh no mi hermano! Tu no perteneces a Nyabinighi, tu casa es el mar como también lo es la de estos hombres –el extrañó río como un mandril.

-Sal de tu escondite, no tienes que temer –invitó Paul envista que nadie había logrado ubicarlo, ni siquiera el antiguo samurái que esperaba sentado pero con su mano atenta a la empuñadura de su katana.

-¿Temer? –preguntó un hombre de tez negra con un acento alegre ceñido a una palma que se alzaba justo encima de Paul- ¡oh no! Yo no le temo a los hombres o los bakra, ¡solo me gusta mirar desde arriba!

Todas las armas apuntaron al recién aparecido que respondió con una sonora risa, saltó al suelo sin muestras de temor.

-Pensé que eran amigos… -dijo el hombre de peculiar apariencia. Vestía una falda colorida hecha de fibras vegetales y plumas, en su cintura colgaba tres pequeñas cabezas momificadas que por su tamaño parecerían de monos, su torso lucía desnudo, pero hermosamente pintado de coloridos patrones que resaltaban con su piel oscura como la de Maaku, en su cuello un ancho collar de plumas y huesos de ave se exhibía despampanante. Su rostro no tenía un solo bello y sus oído portaban grandes expansiones hechas con astillas de palma, su sonrisa era metálica, dientes de oro, aunque lo más particular del personaje sin duda serían sus ojos, uno rosado, el otro verde.

-Bajen las armas –ordenó Paul enfundando su propia espada- ¿Quién eres y por qué nos observabas?

- ¿Quién soy yo? La pregunta que debes hacer es lo opuesto. ¿Quién eres tú? ¿Acaso lo sabes? – respondió devolviendo la pregunta y escrutando los ojos del pirata.

Paul no comprendió en absoluto, le regresó una mueca de confusión.

-¡Justo lo que nos hacía falta! –Añadió Albert adelantándose hasta la posición de Paul- ¡Un loco!

- La locura es la ventana hacia la sabiduría mi amigo peludo.

- Oye! No te pases de listo amigo –respondió Albert levantando amenazante una de sus espadas.

El extraño sujeto dio varias volteretas hacia atrás entre animalistas carcajadas para finalizar subiéndose de nuevo en una palma tan ágil como un mono.

-¡Ven acá cobarde! –exclamó el telestian agitando su espada hacia todas partes para cortar la maleza que lo alejaba de la palma.

-Déjalo ya Albert, no parece peligroso – dijo Paul concentrándose de nuevo en su brújula.

- Tu aparato para hallar la dirección ya debe funcionar bien descendiente de Cooke. Tan solo me divertí haciéndoles dar algunas vueltas un rato –río sonoramente, esta vez imitando un ave.

-Eres un brujo? –inquirió Maaku.

-Brujería, brujería! – musitó Kops escondiéndose detrás de varios de sus camaradas.

- ¿Bru-je-ría?! Yo soy un scientist! Desentraño los secretos de nuestra Tierra Madre –contestó balanceándose en las ramas entre espontaneas carcajadas.

-Como sea… ¿Sabes dónde está Nyabinghi?

- ¡Lo sé! Puedo decirles dónde está y no acompañarlos o puedo acompañarlos hasta allá pero no les diré donde queda –su risa resonó de nuevo en la selva.

-¡Dinos donde puñetera qued…! –intentó ordenar Albert hasta que fue interrumpido por Maaku

-¡No! Lo mejor será que nos lleve.

-¿Quieres que este loco nos guíe por este infierno verde?! –protestó el simiesco pirata.

-Los kalypsonian de Nyabinghi no son muy amistosos con los forasteros… Llegar con un guía puede que haga nuestra entrada menos llamativa.

Paul asintió. El brujo saltó por los aires cayendo parabólicamente frente a sus interlocutores.


-¡Así sea! Vamos por… -miró en todas direcciones con una sonrisa infantil- … por allá! –señaló finalmente comenzando a avanzar entre ágiles saltos por los tortuosos recovecos que las plantas dejaban sin la menor dificultad.

Paul dio la orden y todo el grupo comenzó el movimiento.

-Genial… Seguir al primer desconocido que nos encontramos… y que además está loco! ¡Ni siquiera sabemos su nombre, joder!

-¿Nombre? –inquirió el brujo kalypsonian parando en seco –me pueden llamar Beans, Beans me llaman las aves.

Dicho esto profirió su habitual carcajada, esta vez estruendosa como un elefante. Saltó agarrándose de una liana en la que se balanceo hasta otra rama, se movía con la destreza de un animal.

-¡Espera! –gritó Paul en vista que el estrambótico guía comenzaba a perderse en la espesura de la jungla- ¡Corran o nos dejará atrás! –ordenó esta vez a sus hombres que emprendieron una frenética marcha intentando atravesar los verdes y húmedos obstáculos.

-Si quieren llegar a Nyabinghi tendrán que seguirme el paso! Ju Ju Ju! Ja Ja Ja!

Los piratas avanzaban tan rápido como podían, sin embargo se veían claramente ralentizados por las retorcidas y gruesas raíces, los férreos bejucos, las carnosas e hipnóticas plantas y los espinosos tallos de las palmas. Era una maraña verde que parecía hacerse más densa conforme el grupo intentaba penetrar en ella.

-Jo jo jo! Ji ji ji! –las animalistas risas era lo único que podían escuchar del tal Beans que se había perdido por completo en la selva.

-¿Es que ni el samurái puede hacer algo con su espada súper poderosa? –continuó quejándose el telestian que en ese momento vio una liana como la que había trepado el brujo, Albert se llenó de coraje y saltó intentando subir por ella, pero justo cuando la alcanzó la aparente liana cayó sobre él enrollándosele en el cuerpo con una fuerza descomunal. No era una liana, era una larguísima boa de más de 4 metros –Ayuda x.x

Paul degolló la serpiente y Maaku luchó contra el espasmódico cuerpo de esta para quitárselo de encima a su quejoso compañero que comenzaba a cambiar de color por las asfixia.

-Sé que tienes toda la pinta de mono, pero déjale las acrobacias a los que sí saben hacerlo.

El telestian quiso gritarle algo, pero la falta de oxígeno lo dejó sin habla.

Los gemelos que habían logrado avanzar un poco gritaron algo desde su posición.

-Hay luz en el frente… -gritó uno.

-¡Parece un claro! –dijo el otro.

-… ¡La salida! –alcanzó a decir Albert mientras respiraba agitadamente.

-Esperen sí es la salida será mejor que… -Maaku intentó advertirles, pero los hombres estaban tan emocionados que avanzaron a todo tropel hasta salir vomitados de la espesa selva a una fuerte e incandescente luz solar que los dejó completamente deslumbrados.

Paul, Maaku y Tabemuro fueron los últimos en salir, encontrándose con una no tan grata bienvenida. Hombres de piel oscura y cabellos gruesos como tentáculos los amenazaban con lanzas bien afiladas, había al menos quince de ellos, y a pesar de ser menos habían logrado colocar las afiladas puntas de sus lanzas peligrosamente cerca de los cuellos de los piratas aprovechando el momentáneo ceguera de los mismos.
Spoiler:
 

-Esto era lo que intentaba de advertir –masculló el musculoso Maaku con sus manos en alto.


Minutos más tarde, tienda de líder tribal. Dan Dada Mandi, de Nyabinghi.

Paul, Maaku y Albert se encontraban atados de brazos y piernas, arrodillados ante un imponente hombre de piel carbón como les llamaban los yemditas, era fornido y ancho, incluso más que Maaku, vestía un ropaje de fibra vegetal de colores neutros que contrastaban con los collares y pulseras de oro que colgaba de su cuello y extremidades. Se encontraba sentado entre coloridas alfombras de tela.

-¡Dan Dada Mandi! –exclamó uno de los guardias dirigiéndose al hombre- Hemos atrapado a estos hombres saliendo de la Selva Madre. Sus intenciones nos son desconocidas, pero por su vestimenta y tatuajes creemos que son bandulu, hemos traído a sus tres líderes.
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-¿Líder? ¡Yo no soy ningún líder! –reclamó Albert agitándose como un gusano.

-¡Callad hombre-mono! –ordenó el guardia amenazando el cuello del telestian con su lanza- No hables sí no se te permite.

El líder gesticuló una expresión investigadora, los miró de uno en uno y finalmente articuló palabra.

-¿Qué hacen unos piratas en Nyabinghi?

-¡Dan Dada Mandi! –intervino Maaku con la esperanza de mejor su situación- Venimos en paz, buscando comprar o truequear materiales para reparar nuestro navío.

El hombre sentado en las alfombras lo miró bien, examinaba su piel y su mirada.

-¿Cómo he de creerte… kalypsonian? Pudisteis ir a Greed Town a comprar vuestros materials. En cambio, veo que todos vosotros venís con armas… ¡Bandulu! Es la palabra que usamos para los piratas: roban, matan y sin temor a las deidades. Cho!

- Venimos en paz, para probarlo traemos obsequios –intervino esta vez Paul.

-¿Obsequios?! Creéis que somos un pueblo de tontos o primitivos? Cho! ¡Faasti man! ¿Acaso sois bakra?!
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-Dan Dada Mandi! Él no es un bakra, es un lagga head –interrumpió Maaku indicándole a Paul con la mirada que mejor se callara- ¡Soy un binghiman! Nací en esta tierra, como vos, conozco la generosidad de mi pueblo, por eso hemos venido hasta Nyabinghi.
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-Conoces el idioma de tu pueblo… Pero ya no eres un binghiman. Abandonaste tu pueblo y te hiciste a la mar… Tus raíces siempre te unirán a Kalypso, pero de Nyabinghi ya no eres hijo –el líder guardó silencio un momento, aplacando su ánimo- ¿Cómo habéis llegado hasta aquí? Es difícil para los extranjeros atravesar la Selva Madre, está llena de espíritus que suelen confundirlos. ¿Acaso este monkeyman los ha traído?

-¿Monkey… man? e___e# … Un hombre de la selva nos trajo, su nombre era Beans –contestó Albert mirando con algo de molestia y temor al guardia a su lado.

-¿Beans? Cho! Nunca he escuchado ese nombre!
Spoiler:
 

-Desapareció cuando llegamos acá.

Mandi se frotó la barbilla –Ha de haber sido un espíritu!

-¿Un espíritu? e___e –Albert sintió un escalofrío por toda la espalda.

-Por suerte no está Kops, ya le habría dado un infarto –balbuceó el capitán.

-Si los espíritus los han traído acá no tengo manera de no recibirlos. Libérenlos –ordenó a los guardias que acataron sin dudar-. Podéis comprar los materials que necesitéis, Madre Selva provee todo lo necesario y más a los binghiman. ¡Aparte de eso! Hoy en la noche habrá ¡BASHMENT! Cho!

Los guardias dejaron la posición rígida y amenazante para celebrar con algarabía. Paul y Albert no entendieron , Maaku sonrió mostrando sus perlados dientes blancos.

-Bashment significa festín en la antigua lengua kalypsonian.



Un par de horas más tarde. Nyabinghi.

Los orientales corrían en todas direcciones con expresiones de pavor.

-¡Abunaii!!

Una colosal criatura que superaría los veinte metros de altura alzaba sus patadas delanteras dando un poderoso barritar con su trompa, el coloso dejó caer sus patas produciendo un fuerte temblor. Era un ulefante, una criatura similar a los elefantes que había en Weissland, con mucha mayor estatura y seis largos y filosos cuernos de marfil bajo su trompa.

Paul y Maaku rieron viendo como los orientales se escondían detrás de chozas y arbustos, los binghiman por su parte cargaban la inmensa criatura con los materiales necesarios para reparar la Isabella.

-Vaya animales tan impresionantes –comentó Paul bastante asombrado.

-Son de las criaturas más impresionantes que puedes ver en el mundo ¿Y el aventurero capitán Perkins que ha visitado todo el mundo nunca había pasado por Kalypso a verlos? –le contestó Maaku con tono acusatorio.

-En realidad sí pase a Kalypso luego de abandonar Akaste, pero nunca vi uno.

El animal se miraba manso tomando las gruesas piezas de madera con su trompa y colocándolas en una canasta en su espalda construida de huesos y fibras.

-Quedan pocos… Son únicos de Kalypso lo que hace algunas décadas llamó mucho la atención de cazadores de la antigua Conferderación. Muchos kalypsonian se dieron la tarea de protegerlos cuestión que evitó su extinción pero empeoró las relaciones de Aztlán con esos gobiernos… Ya sabes, por las muertes de cazadores…

Paul continuó contemplando la criatura tenía una pellejo duro y rugoso, podría resistir la explosión de una bala de tanque, se preguntaba de qué clase de artimañas se habrían tenido que valer los cazadores de aquella época para poder abatirlos.

-Los binghiman los cuidan muy bien –continuó el kalypsonian-, nunca verás uno encadenado ni encerrado, son libres de ir y venir, casi como una criatura sagrada para ellos.

-Y parece que los muchachones saben corresponder ese buen trato –afirmó Paul al ver como la criatura por si sola terminaba de acomodar los materiales recibiendo ordenes orales por parte de un vistoso chamán binghiman que le indicaba en su lengua a dónde tenía que llevar el cargamento- ¿Tus coterráneos pueden hablar con los animales?

-Los chamanes pueden hacerlo usualmente, a mí no me preguntes, con lo más animal que he hablado en mi vida ha sido con Albert -ambos se carcajearon-. Bueno… Con los ulefantes atravesando el bosque tardaremos medio día en llegar hasta la Isabella, y con la ayuda de los orientales y los binghiman tardaremos… unos tres días reparándola.

-¡Que eficiencia! –exclamó desperezarlos los brazos- Estoy ansioso por volver al mar, no lo tomes a mal, tu pueblo es bonito pero soy un hombre de los mares.

-Por otro lado, algunos parecen estar disfrutando nuestra parada –señaló Maaku hacia unas tiendas donde los gemelos eran rodeados por numerosas y bellas jovenzuelas que examinaban con detención el cabello ojos y piel de los yavanas.

Paul soltó otra risa. -Bien… Creo que me iré a subirme en el ulefante antes que me deje atrás

-No, quédate tú, yo me encargaré de vigilar el cumplimiento de las obras.

-¿Pero no quieres ir a ver a alguien? ¿Tendrás familia o algo…?

-Descuida. Mi familia murió hace años en una peste que se esparció en Nyabinghi.

-Lo lamento… -se disculpó con pesar.

-Descuida… Me llevaré a Kops para que no le de un infarto y a Herbert que sabe bastante de carpintería. El resto de ustedes deberían quedarse y disfrutar de la hospitalidad, no cualquiera es bien recibido por los binghiman, el Dan Dada debió ver algo bueno dentro de ti.



Paul se embarcó en un paseo por el poblado, que en casi en su totalidad estaba formado por carpas y tiendas de tela montadas con bambú. Las diseños en cada casa o “gates” como le llamaban los nativos eran únicos con exquisitos bordados coloridos que evocaban la flora o fauna de la Madre Selva.

El akastian era fijamente observado por los residentes que encontraba en su camino, él saludaba amistoso y recibía siempre el mismo trato. Parecían desconfiados pero gente amable en el fondo. De pronto Paul atisbó una mirada oculta que lo seguía, no tenía certeza de donde estaba pero sabía que alguien le estaba siguiendo.

Continuó su paseo hasta llegar a un pequeño establecimiento que ofrecía comida a la venta. Tomó asiento frente a una barra de madera sólida y ordenó una sopa. La presencia que lo seguía no había desaparecido, incluso ya la había podido detectar afuera del restaurante, oculta entre una tienda una mujer lo observaba. Terminó su sopa sin sobresalto, pagó y salió tranquilamente del lugar.

Avanzó con naturalidad por un rato hasta llegar un sitio sin transeúntes, las tiendas alrededor se encontraban cerradas y al parecer vacías, pero la chica aún le seguía. Dobló en una intersección perdiéndose de la vista de su perseguidora, esta corrió sigilosamente hasta la intersección pero al llegar a ella Paul había desaparecido, al parecer lo había perdido. Se volteó topándose cara a cara con el mismo Paul.

-¿Se le ofrece algo señorita?

La mujer se hizo hacia atrás de un respingo. Vestía con normalidad, una falda larga y una blusa negra que dejaba ver un plano abdomen. Sin tiempo de respuestas la chica emprendió una rápida fuga.

-¡Espera! –gritó el pirata comenzando a perseguirla.

Paul era más rápido casi alcanzándola en pocos segundos.

-¿Por qué me sigues??

La kalypsonian se filtró entre dos tiendas escapando del pirata, Paul que se detuvo pensando qué hacer, pero rápidamente siguió corriendo intentando alcanzarla, rodeó las tiendas y continuó siguiéndola, pero ahora ella llevaba la ventaja.

-No es mi costumbre perseguir mujeres –se repitió a si mismo aumentando su velocidad.

Pero la mujer no tarde en repetir su anterior hazaña y filtrarse de nuevo entre dos grandes carpas. Paul llegó hasta el sitió e intentó hacer lo mismo, pero se dio cuenta que era muy fornido para poder atravesar el angosto sitio.

Maldijo, volviendo a rodear la carpa. La muchacha aún estaba a la vista, corrió para alcanzarla, pero en eso vio que esta entró en una tienda de tela a la lejanía. El capitán pirata se detuvo frente al lugar donde la mujer había entrado. La tienda como todas no tenía ningún dispositivo de seguridad que evitara ingresar en ella, entró encontrándose con un lugar oscuro con gran número de extravagantes objetos colgados sobre el techo y esparcidos por el suelo: cráneos de diversos animales, hierbas secas, cueros de reptiles, frascos con ojos humanos, ranas e insectos eran solo algunos de los artículos.

Paul se abrió paso por el lúgubre recinto, había un pesado olor a incienso, llegó hasta el final de la estancia pero no encontró nadie, o eso creía entre tanta basura. Escuchó un ruido detrás de una cortina colgante de semillas que no había visto antes, la corrió ingresando a otra estancia, esta también estaba decorada con los mismos artículos pero solo en las paredes, en el centro de la habitación habían una mesa metálica frente a la cual estaba sentada la mujer que lo había seguido pero vestida de manera muy distinta.
Spoiler:
 

-Bienvenido Paul Perkins… Te esperaba

La mujer lucía completamente serena, sin una gota de sudor lo cual era difícil de creer por la tremenda carrera y el húmedo calor que imperaba a Nyabinghi. Paul la miró dubitativo.

-Tú no eras… -señaló afuera- ¿por qué me perseguías?

La mujer lo miraba fijamente como una víbora, sus ojos eran verdes, pero no un verde cualquiera un aura luminiscente que no había notado en su encuentro anterior salía de ellos, la oscura estancia se veía tenuemente alumbrada por el brillo espectral.

-Puedo leer tu futuro Paul…Conozco bien los secretos de la muerte y en ellos se me revelarán cuál es tu destino.

Paul no podía estar más confundido. Todo eso hacía una agorera para conseguir un cliente?

-Un momento… ¿Cómo sabes mi nombre?

La mujer sonrió mostrando entre sus carnosos labios pintados de negro unos dientes marfilados.

-Te he dicho capitán Perkins, que la muerte me revela muchas cosas…

Paul tenía un mal presentimiento, pero su curiosidad le impedía irse. No era del todo escéptico ante las adivinas, él mismo de vez en cuando tenía sus propias premoniciones. Tomó asiento frente a la mujer.

-¿Qué quieres? ¿Dinero? –le preguntó directamente el pirata centrando sus ojos en aquellos brillantes orbes verduzcos.

-No es necesario –contestó ella colocando una jaula con un ave en la mesa, sacó el animal que extrañamente no intentó escapar y lo acostó en la mesa presionándolo con la mano.

-¿Qué haces…?

Su pregunta fue contestada por medio de acciones, la pitonisa sacó un cuchillo marfilado y abrió las entrañas del animal que daba sus últimos estertores de vida sin mostrarse adolorido. La mujer regó las entrañas y sangre sobre la mesa y tiró el cadáver al suelo.

Fue una escena bastante grotesca para el gusto de Paul, pero la chica parecía fascinada entre los intestinos y el corazón del ave.

-Veo muerte en tu futuro…

-No me digas... Herbert… -contestó decepcionado- Acabas de matar un ave.

-El peligro se cierne sobre los que amas, un peligro más grande del que tú como hombre puedas enfrentar.

Paul no contestó reclinándose en su silla en silencio.

-Un peligro que tiene colmillos y veneno, no son hombres, tampoco son serpientes, algo mucho más antiguo, mucho más poderoso.

De pronto Paul sintió un vacío en su estómago, algo estaba mal, algo no le gustaba. El bello se erizó en su nuca y sintió el tiempo más lento.

-Estas criaturas llegarán hasta Akaste, en menos de un mes… Luego se esparcirán por las otras islas. La guerra, la esclavitud y la muerte nos rodearán a todos.

Paul se levantó bruscamente de su silla mirando con firmeza amenazante a la adivina. La mujer no le quitó la vista de encima, como en duelo de miradas.

-¿Quién eres? ¿Por qué me dices esto? –preguntó enfurecido.

-Mi nombre es Shaira –contestó la mujer levantándose de la mesa-. En mis adivinaciones vi que vendrías, tú y tus hombres, también vi que tú eras el destinado a frenar el terrible mal que se cerniría sobre Aztlán.

Rodeo al pirata sin despegarle la mirada de encima. Tomó un frasco de la pared y procedió a abrirlo.

-No sabía qué clase de peligro era el que se avecinaba, no lo supe hasta hoy que viniste a mí. Pero sí me había sido revelado antes la forma de detenerlo.
Paul acorraló violentamente a la mujer con sus brazos, dejándola contra la pared.

-¿Cómo se detiene esto?! –preguntó histérico.
La mujer dejó caer el frasco que se quebró en el suelo.

-Debes viajar al este, lo más pronto que puedas. Allí encontrarás una isla, una que no se encuentra en ningún mapa. En esta isla encontrarás a quién podrá ayudarte a tener el poder para vencer a tus enemigos, y salvar todo Aztlán.
Paul respiraba con agitación, su frente sudaba como el resto de su cuerpo, se apartó dejando libre a la muchacha.

-Todo lo que me dices… Suena como una locura…

-Sé que en el fondo me crees, puedo sentir tu poder mágico, también te permite saber parte del futuro. Ya lo habías sentido ¿No es así?
Paul maldijo en silencio y salió a toda prisa de la tienda. No había tiempo que perder, debían de partir ahora.

Tres días más tarde. En algún lugar de la costa de Kalypso. Fragata La Isabella.

-¡Nos vamos ahora! –subió Paul al barco comenzando a ladrar histéricas órdenes a todos sus hombres.

-Paul… Paul… ¡Paul! –llamó Maaku repetidamente desde el otro lado de cubierta-. ¿Qué haces hombre? Aún faltan algunos detalles que reparar de la nave.

-No importa… Los repararemos en otro momento, ahora debemos partir!

-Pero… -habló lento intentando sosegar al pirata- Te entiendo que quieras salir pronto, pero no tendremos mejor oportunidad de dejar la Isabella al 100% … Debemos..

-¡SALDREMOS AHORA! –ordenó en un grito seco que llamó la atención de todos.

Paul no le gritaba a sus camaradas, nunca lo había hecho, no de esa forma, se miraba algo pálido, como un animal asustado. Maaku estaba sorprendido, dio un paso atrás frunciendo el ceño.

-Muy bien… Lo que diga… Capitán.

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MensajeTema: Re: Academy of Nations(Comenzamos! Go go go!!)   Vie Mayo 22 2015, 14:47

Alta Mar, días más tarde.

Spoiler:
 

Una intensa tormenta revolvía las aguas con fuerza huracanada, la Isabella se mecía como una hoja entre las inmensas olas y los inmisericordes vientos. Todos en el barco corrían para mantener el navío a flote.

-¡Tiren! -gritaba Maaku mientras los hombres tiraban de la cuerda que controlaba las poleas de las velas.

El barco tenía que ser constantemente adecuado a las condiciones, la tormenta era más impredecible de lo que parecía. Albert subió por la escalera de interior, llegando a la cubierta con una antorcha.

-El casco parece estar aguantando, no hay filtraciones -gritó Para que Maaku lo escuchara entre el ensordecedor viento.

-¡Bien! ¡Al menos no nos hundiremos!

Ambos miraron al capitán, estaba parado frente al mástil navegando en aquellas oscuras y bravías aguas, pero muy distinto a como lo hacía siempre, llevaba varios días sin probar bocado ni hablar con nadie más que para las ordenes inmediatas.

-¡Paul sigue estando raro!

-No hay duda que algo vio en Nyabinghi, algo que no nos ha querido contar -afirmó el mulato con su cuerpo húmedo de agua salada.

La tormenta fue cediendo lentamente, conforme avanzaban las aguas se iban volviendo más mansas y los vientos más apacibles, la lluvia cesó del todo y en poco tiempo transitaban por aguas tan calmas que hubo necesidad de desplegar los remos. Habían entrado al ojo de la tormenta.

-Este lugar es extraño -afirmó Albert que miraba junto a los gemelos el mar que transitaban, era completamente calmo pero oscuro como el cielo nocturno. También estaba lleno de basura, todo tipo de desperdicios flotaba sin dirección a su alrededor.

-Tal vez la tormenta...

-... ha traído todo esta basura hasta aquí -comentaron los gemelos.
Según los instrumentos de navegación, debía ser de día, pero las nubes eran tan espesas y grises que parecía una noche de luna nueva. Albert encendió las antorchas repartiéndolas en la nave. Se acercó al timón para dejar una cerca de Paul.

-Nos dirás de una vez a dónde puñeteras nos dirigimos? -preguntó el telestian a su capitán, pero Paul no contesto, tenía su mirada cansada perdida en el horizonte, como hipnotizado por un hechizo- ¿pero qué demonios te sucede?

-Shima! -gritó uno de los orientales señalando la dirección hacia la que veía Paul. Una isla oscura había aparecido en el horizonte.

Albert la escrutó con su catalejo desde la distancia, no era una isla demasiado grande, podrían rodearla para buscar una zona profunda donde anclar. Un hedor nauseabundo lo hizo llevarse la mano hacia la boca para contener unas arcadas.

-¿De dónde salió esa hediondez? -se quejó el pirata cubriéndose con un pedazo de tela.

Todos los demás piratas hacían lo mismo, el olor había llegado repentinamente, como una bocanada que provenía en dirección de la isla.

-¿Pero qué es este lugar?



-Es un templo de la muerte... -contestó la voz tenue de Nade que hacía aparición saliendo a cubierta. Llevaba su larga espada boomerang en la espalda y portaba la misma expresión cansada de siempre.

Albert sintió un escalofrío al verlo, le cedió el paso cuando quiso subir a la cubierta del capitán, y este perdió su mirada por la proa observando la isla.

-¿Qué sabes tú del comportamiento zombie de Paul? -inquirió Maaku acercándosele al vampiro.

El entrechocar de la basura con el navío hacía su avance bullicioso y la poca iluminación de la fragata los hacía el blanco perfecto sin el más mínimo campo de visión.

-Se acercan... -contestó el vellumnita descifrando las tinieblas con sus ojos malditos.

Un grito interrumpió la calma, provenía del interior del barco. Los remos se detuvieron en seguida. Maaku bajó a cubierta para mirar lo sucedido cuando salió un tropel de orientales gritando de la escalinata interior.

-¿Qué sucede?? -gritó Maaku intentando que alguno le dijese algo. Lucían aterrados. Tabemuro logró hacer entrar en razón a uno que le dijo algo en su idioma, Maaku no comprendió. El ronin sin darle explicación alguna corrió adentrándose en la escalinata interior.

-¡¿Pero qué demonios sucede?! -sacudió a uno de los orientales.

- Shi-ni-gami... desu.... -balbuceó sin aclarar al mulato.

El kalypsonian tomó una antorcha y se acercó a la escalinata, alumbró desde su entrada pero no podía ver más allá de unos tres metros en su interior. Tabemuro debía haber bajado hasta la sala de remos. Miró de nuevo hacia la cubierta del capitán, Paul permanecía imperturbable y Nade también miraba en trance hipnótico la isla que cada vez se encontraba más cerca.

Albert se acercó al mulato -¿Qué piensas hacer?

-Debo bajar, no sabemos qué es lo que pasó allá abajo.

-¡No puedes! Solo mira como vienen estos hombres -los orientales se encontraban recostados sobre la borda o algún mástil, otros estaban sencillamente acostados en la cubierta en posición fetal, los gemelos y el resto de camaradas intentaban tranquilizarlos.

Maaku tragó el nudo en su garganta y puso el primer pie en la escalera que conducía al interior del barco. Otro grito lo detuvo, esta vez venía de cubierta, allí mismo donde ellos estaban, el chapoteo de un hombre al agua. El grito fue como la chispa de una detonación, los piratas orientales comenzaron a correr como animales frenéticos por toda la cubierta.

-¡Hombre al agua! -exclamó el mulato levantando su antorcha- ¡alguien qué lo traiga de vuelta!

El kalypsonian miró a Albert, señalaba el lugar donde había provenido el grito, estaba con la boca abierta, dejando completamente aterrado.

Una mano se asomó por la barandilla de estribor, era tan grande que parecía más bien el cuerpo de un calamar, pronto la mano levantó el resto del hinchado cuerpo que se subió hasta cubierta. La criatura de tres metros y medio tenía forma humanoide, o al menos alguna vez la había tenido, su piel era blanca y estriada como si hubiese estado demasiado tiempo bajo el agua sobrehidratándose. No tenía cabello y su rostro estaba deformado, sus ojos sobresalían saltones como los de un pescado, uno de sus brazos tenía el tejido amoratado con numerosas pústulas necrosadas y de su boca botaba una espuma blanca de aspecto descompuesto.

Un pirata oriental pasó justo a su lado, la criatura levantó el brazo tan grueso y pesado como un pistón e intentó aplastarlo, pero uno de los ágiles gemelos logró quitarlo del camino. El otro gemelo apareció en seguida abalanzándose contra la criatura, los caracteres rúnicos de su kopis brillaron en la oscuridad atravesando el macizo brazo que explotó como atravesado por un misil balístico.

El monstruo no pareció sufrir y su herida tampoco sangrar, por el contrario su brazo comenzó a regenerarse atrayendo los restos de tejido desperdigados que parecían más pedazos de gelatina blancuzca. Repentinamente la criatura devolvió el ataque con su otro brazo el cual el gemelo logró esquivar sin dificultad saltando hacia atrás como un felino.

Pronto una docena más de manos se asomaron por todo el barandal, introduciendo las grotescas criaturas.

Maaku arrebató la katana oxidada de alguno de los orientales que correteaba cerca suyo, se plantó con esta ensanchando el pecho y levantando la hoja -¡A las armas!!!



Albert desenvainó dos de sus seis espadas, sus brazos huesudos temblaban del terror.

-¡Abert! ¡Albert! -llamó el kalypsonian- ¡Te necesito concentrado! ¡Paul no está, solo somos nosotros! Demuestra el valor de la sangre yavanita de la que tanto te jactas.

El telestian sonrió nervioso. -No me vengas a sermonear, estás hablando con el antiguo mejor lanzador de espadas de la guardia civil de Steel Town.

Albert corrió por la cubierta esquivando los asustados orientales, tomó su primera espada por el mango y con precisión quirurgica la clavó entre los dos ojos saltones de una de las criaturas que terminaba de subirse a la cubierta.

El monstruo no pareció sentir el afilado proyectil en su frente, caminando con lentitud como si nada. Albert se acercó aún más esquivando por poco el latigazo de uno de los brazos de la criatura. Aprovechó su lento tiempo de reacción clavándole la mano en el entablado con uno de sus cuchillos. La herida tampoco sangró sino chorreó un charco de agua viciada con un intenso olor a mariscos descompuestos.

No muy lejos de allí el tiroteo de Fings atraía a dos criaturas que avanzaban lentamente, ya habían perdido sus ojos reventados por las balas de las Magnum, pero esto parecía no haberlos desorientado. Uno de ellos arrastró uno de sus brazos como un tentáculo que apresó la pierna del eiriano levantándolo en el aire, un gemelo apareció fugazmente cortando el pegajoso miembro, la otra criatura intentó asirlo también pero ágilmente evadió y se encaramó de un salto a su espalda, le hincó la kopis en la cara tan frenéticamente que parecía un taladro de repetición, el otro monstruo ya se había recuperado preparándose para estampar con su puño al yavana, el gemelo intentó escapar pero sus piernas parecían haberse adherido al tejido como por una sustancia pegajosa.

-Veamos si te gusta un poco de esto -sentenció Fings levantando su pesado rifle de 13mm, un disparó bastó para reventar la cabeza de la criatura y otro abrió un boquete en su estómago, la bestia detuvo su intento de atacar y su cuerpo comenzó a regenerarse, parecía haberla herido pero no lo suficiente -maldición!!!

Maaku detenía a los piratas orientales gritándoles que se detuvieran pero un incontrolable temor los dominaba, inclusive algunos se lanzaban por la borda entre gritos que eran silenciados al caer a las calmas aguas del océano donde más viciosas criaturas los recibían con su constrictor abrazo.

El gemelo ya tenía la mitad de su cuerpo atrapado y por más que luchaba con su kopis para desprenderse le era inútil, el tejido se restablecía tan rápido como se dañaba, como si fuera una masa de agua viscosa.

-¡Espera chico! ¡Ya voy por ti! -gritó Fings que iba retrocediendo mientras disparaba con su rifle a tres hinchados monstruos que lo iban arrinconando.

Repentinamente en medio del caos un boomerang afilado rebanó el cuerpo de la bestia que retenía al gemelo cortando justo por debajo de este, liberándolo en el acto. El rubio se sacudió el material viscoso de todos sus pantalones viendo como Nade se acercaba con el brazo en alto para recibir de nuevo su espada.

-Esos hombres están bajo un hechizo de terror. Si quieren liberarlos deben dejarlos inconscientes! -ordenó derribando al primero que se puso a su alcance.

Maaku acató de inmediato noqueando a tantos como pudiera.

Dos criaturas se apostaron frente al vampiro, la primera levantó los dos brazos intentando aplastar al vellumnita que evadió moviéndose al costado como una sombra. El otro intento atraparlo con su tentáculo pero Nade giró sobre sí mismo y se balanceó como en un paso de baile, realizó una pirueta y cortó con el filo de su espada-boomerang el abotagado vientre de su agresor que liberó montones de pescado podrido.

-A pesar de que su humanidad ya se ha extinguido, aún puedo escuchar el corazón que late débil dentro de ustedes -dijo en un susurro el vampiro antes de clavar su espada en lo que sería la axila de la criatura.

La bestia se tambaleó y se disolvió en una masa de agua putrefacta que fluyó por la cubierta, el otro monstruo por primera vez se mostró irritado, golpeó frenéticamente la cubierta para aplastar al vampiro que esquivaba con la elegancia de un bailarín, cuando halló oportunidad clavó de nuevo su espada, esta vez en la pierna de la criatura, pero su espada no penetró con la misma facilidad que la primera vez, el monstruo había tensado sus músculos para detener el avance del arma, profirió un antinatural chirrido e intentó aplastar a Nade que tuvo que retroceder soltando su arma.

-Los hechiceros de Vellum estarían maravillados ante esta obra de profanación, aunque para un asassini como yo... Solo eres una presa más que matar -el vampiro extendió ligeramente su mano y susurró como se le haría a una amada- ... despierta demonio en mi espada...

El boomerang giró por si solo reventando la criatura casi hasta desintegrarla, tomando consigo el alma que estaba atada a su corazón, el arma voló con vida propia hasta las manos del vampiro que dio otra pirueta liberando de nuevo el arma. El boomerang demoniaco giraba como una sierra que reventaba los colosos cuerpos de las bestias como globos de agua, tenía más penetración que una kopis y más poder destructivo que el rifle de Fings. La antinatural arma regresó a la mano de su amo mientras los últimos monstruos emprendía una huida hacia el mar.

-El demonio en mi espada odia sus carnes carentes de sangre, son peores que la basura, pero aún así... no escaparan con sus almas...

En un parpadeo el vampiro estaba frente a los abotagados monstruos que le duplicaban la estatura y deberían pesar cada uno al menos una tonelada, tres elegantes movimientos de su brazo fueron suficientes para que su espada demoniaca los redujera a nada.

La cubierta estaba ahora en calma, maloliente por los desperdicios pero parecían estar a salvo. La clama no duro, repentinamente el navío se tambaleó al chocar contra algo.

-¿Qué sucede ahora?- gritó Maaku al puesto de vigía

Herbert quien estaba oculto en lo alto del puesto de vigía junto a Kops y Lawrence se asomó.

-Parece que hemos encallado! -gritó desde lo alto.

-¡Eso es imposible! -exclamó el kalypsonian corroborando con sus propios ojos- ... pero los remos se detuvieron... cómo llegamos hasta aquí?

-Esas criaturas nos han remolcado hasta aquí... Sus amos debieron ordenárselos.. -contestó el vampiro.

-Espera un momento -dijo buscando a su capitán con la vista- A dónde se fue Paul???

El capitán había desaparecido del timón y ahora se adentraba solo en las oscuras tierras. Nade lo miró alejarse. Tabemuro emergió en ese momento por la escalinata interior, estaba cubierto de la misma baba putrefacta que la que cubría la cubierta. Nade y él cruzaron sus miradas, era impresionante que un solo hombre pudiese haber sobrevivido a esa prueba, era poderoso... Ambos pasaron de frente, intercambiando posiciones y evadiendo sus miradas, sabía que si se miraban a los ojos al menos por un instante se destrozarían el uno al otro, el vampiro se dirigió al interior del barco comenzando a bajar por la escalera.

-¡Espera Nade! -gritó en un ruego el kalypsonian- necesito que me ayudes... Ocupamos detener a Paul, ocupamos salir de aquí y me parece que solo tú entiendes lo que está pasando.

El vellumnita lo miró con sus ojos cansados

- Mi deber es proteger la nave cuando esté en problema... Nunca accedí a bajar a tierra en mi pacto con Paul... esta no será la diferencia -contestó con su voz tenue-. En cuanto esta isla hay un poder mágico oscuro e intenso, uno como hace siglos no había sentido... Y respecto a Paul... Sufre del mismo hechizo que sufrían los orientales... sin embargo tal vez sea más difícil librarlo de él... el temor devora el alma... La sangre del Rey Maldito no conoce el miedo, por eso yo estaré libre de esos efectos... Pero si ustedes no tienen cuidado... Todos morirán al entrar a esa isla...

Nade terminó de perderse en el interior del barco. Todos lucían desconcertados y algo aterrados. Pese a los esfuerzos habían perdido a tres hombres, sin mencionar que el capitán estaba desaparecido. Tabemuro saltó de la fragata a tierra comenzando a seguir el rastro de Paul.

-¡Ronin! -llamó Maaku desde la Isabella- ¿A dónde vas?

El antiguo samurái se detuvo mirando con su expresión adusta a su interlocutor.

-Iré en busca del capitán Perkins. Tengo una deuda que saldar.

Dicho esto continuó su trayecto. Maaku se sintió como un traidor, incluso un desconocido se aventuraba en el peligro de lo desconocido por Paul, mientras que ellos, sus amigos de toda la vida se debatían por el temor. Los gemelos saltaron también de la nave y en una carrera alcanzaron al ronin que no iba demasiado lejos para perderse en la podrida niebla.

-Incluso unos niños... -masculló Albert- Nos hemos hecho unos cobardes ahora que estamos viejos.

Maaku afirmó con la cabeza, sintió que recobraba el coraje, se volteó para buscar voluntarios pero topo con Fings, Albert, y diez piratas orientales listos para partir.

-¿Entonces qué esperamos? -preguntó Fings que cargaba dos tiras cruzadas de munición, sus dos magnum enfundadas y el rifle en la mano- Yo tengo que saldar una afrenta contra esas gelatinas.

Esbozó una sonrisa, saltando fuera del navío.

-Ustedes tres allá arriba -Herbert se asomó de nuevo- Vigilen que Nade cuide bien la nave, si algo sucede disparen una luz de bengala.

Paul caminaba sin un rumbo fijo, por un suelo que no era uniforme, lo que hacía costoso avanzar sin herirse, las piernas de Paul ya resentía eso, dejando un rastro de abundante sangre a su paso. Habían montañas de desperdicios por doquier y una espesa neblina tóxica producto de la descomposición de tanta basura hacía más difusa la visibilidad. La isla no era una isla en sí, sino que era una inmensa amalgama de desperdicios y basura que se había ido compactando como un bloque en el mar.

Cientos de ojos con un brillo amarillento comenzaron a vigilarlo, cada montaña de basura estaba habitada por decenas de estos puntos brillantes que no perdían de vista al pirata, poco a poco fueron saliendo de sus escondrijos acercándose lentamente.

-Parece estar muy sabroso... -dijo una de las viles criaturas mostrando su cuerpo delgado y de reducida estatura cubierto por completo por vendajes.

-Deberíamos sacrificarlo a los Señores, ellos nos recompensarán -cuchicheo otro.

Lo rodearon en cuestión de minutos. Paul no reaccionó continuando su camino sin rumbo. Las criaturillas seguían el rastro de sangre lamiéndola con sus putrefactas lenguas, una finalmente se le acercó tomándole el brazo.

-¡Suéltalo vil criatura! -gritaron los gemelos al unísono y una afilada onda de vacío arrasó con más de veinte hombrecillos, incluido el que había alcanzado a Paul.

El ronin enfundó su espada y entró junto con los dos rubios a defender a Paul que parecía haber perdido por completo el sentido. Los hombrecillos se dispersaron de inmediato entre chillidos y gritos ocultándose entre los recovecos en la basura.

-Parece que nos temen -alcanzó a afirmar uno de los gemelos antes de escuchar el ruido de la chatarra cayendo justo sobre ellos.

El más rápido de ellos puso a cubierto a Paul, mientras que el otro y el ronin esquivaron los trozos de hojalata retorcida y oxidada. Las pequeñas criaturas ahora los acosaban con una lluvia de peligrosos y afilados proyectiles de chatarra, podían lanzar objetos más cinco veces su tamaño siendo poco creíble por lo débiles que se miraban sus cuerpos.

Entre aquella oscuridad y el difícil paraje no había un solo sitio seguro, mientras que la contraofensiva parecía no ser tampoco la mejor opción, cuando uno de los gemelos alcanzaba a un hombrecillo este se escurría entre los desperdicios logrando escapar, y aunque lograran matar alguno habían cientos de ellos.

Tabemuro decidió entrar en acción y desenfundó su espada destrozando un gran número de ellos, sin embargo la montaña en la que estaban pareció comenzar a colapsar.

-Avalancha!!! -gritaron los gemelos corriendo tan rápido como podían mientras cargaban a su capitán.

Los dos rubios lograron escapar pero el derrumbe alcanzó al ronin perdiéndolo de vista.

-Oigan!! -gritaban el resto del grupo a lo lejos.

Fings disparó varias veces al aire alejando al resto de las criaturillas que ya comenzaban a volver a reunirse.

-¿Cómo está Paul? -fue lo primero en decir Maaku al verlo inconsciente y sangrando.

-Parece estar bien, seguramente se desmayó por la pérdida de sangre.

-Puede que sea mejor así. -Maaku lo recostó en una camilla que había transportado en al espalda comenzando a tratarle sus heridas- Y Tabemuro? -preguntó al percatarse que no estaba

-Lo atrapó la avalancha -señaló el rubio en la dirección por la que habían venido.

Los orientales corrieron a toda prisa a buscar entre los desperdicios

-Tabemuro-san! Doko desu ka?

Seguían quitando tanto material como pudieran cuando repetinamente una rafaga de desperdicios voló por los aires y el ronin apareció debajo de ella enfundando su espada.

-Creo que no nos tenemos que preocupar por él o por Nade... -afirmó Albert mirando como sus compañeros lo recibían ofreciéndole revisar sus heridas pero el ronin los ignoraba marchando hasta donde estaba Paul.

-Debemos salir de este lugar de demencia lo antes posible -sentenció Maaku levantando la camilla junto a Albert.

Pero justo en ese momento Paul recuperó la conciencia, levantándose agitadamente como de una terrible pesadilla.

-¡Akaste está en peligro! ¡Los naga vienen! -gritó entre agitadas exhalaciones e inhalaciones.

-Tranquilo, tranquilo Paul, no estamos en Akaste. Estás mal, debemos llevarte a la nave... -le dijo Albert intentando tranquilizarlo.

Sin decir más palabra Paul se tiró de la camilla, pero sus piernas estaban débiles haciéndolo caer al suelo.

-¿Qué haces??? ¡Estás débil jodido capitán! Debes descansar.

Paul se intentó levantar pero no pudo, comenzó a avanzar a gatas, arrastrándose entre el áspero y filoso suelo. Maaku soltó la camilla y tomó a Paul de los hombros.

-¿Dime qué pasa Paul?! ¿Cuéntame que es lo que te asusta?! -lo zarandeo un poco mirándolo fijamente a los ojos- Somos tus compañeros, tus amigos de toda tu vida, tu familia! ¿es que acaso no confías en tus camaradas que han arriesgado su vida por ti???

La mirada enajenada de Paul fue recuperando el brillo, miró a su alrededor, y allí estaban... Los gemelos... Fings... Maaku e incluso el molesto de Albert. Tenía una familia aquí con él y lo había olvidado todo en su obsesión de salvar a la familia que había dejado del otro lado del mar.

-Vuelve Capitán Paul Perkins -Maaku lo soltó de los hombros extendiéndole una mano para que se pusiera en pie.

Paul le tomó la mano. Poniéndose en pie apoyándose en el hombro de su amigo.

-Cuando estuve en Nyabinghi... Vi un pitonisa.. -Paul hizo una pausa aclarando poco a poco sus pensamientos-. Ella me dijo que Akaste sería acato por los naga en menos de un mes.

-Porque le creíste a una adivina estamos metidos en el fin del mundo... e___e

Paul se frotó la cabeza, el letargo que había sufrido le había confundido severamente, no era fácil para él escudriñar entre sus memorias.

-Cuando estuvimos en Akaste... Tuve una premonición...

-¿Tuviste uno de tus malos presentimientos y no nos contaste? -acusó Maaku con desaprobación.

-No les dije porque pensé que mi intuición lo que me estaba previniendo era del ataque de ronin, ya se había cumplido, no vi para qué decirles de todas formas...

-Bien, bien, bien... Asumamos que lo que te dijo la mujer es cierto. ¿Cómo el estar aquí puede ayudarnos a prevenirlo?

Un graznido desvió la atención de todos. Había sido un cuervo que los miraba a todos con bastante interés. Tabemuro se preguntó en ese momento cuándo le ave había llegado. Estaba seguro que no había estado allí desde el principio, pero no había notado cuando se había acercado.

En el cielo más cuervos aparecieron, graznando sonoramente y volando en un círculo alrededor de ellos.

-Tal vez deberíamos ir a otra parte -afirmó Fings que ya comenzaba a cargar sus armas.

-Tal vez estés en lo correcto -confirmó el capitán comenzando todos a escapar.

Las aves se arremolinaron en picada con dirección a ellos. Todos se tiraron cuerpo a tierra esquivando la furibunda bandada de criaturas emplumadas que cambió de dirección hacia el cuervo solitario. Sin creer lo que sus ojos presenciaban los piratas vieron como el cuervo abrió antinaturalmente su pico comenzando a tragar la bandada entera de aves, la criatura fue creciendo en tamaño tan rápido como comía, finalmente su cuerpo tomó forma de algo que parecía humano.

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-Bienvenidos a Trash Island viajeros del mar -habló una voz en la cabeza de todos como un eco que los hizo ponerse instintivamente en guardia- Disculpad la osadía de hablaros directamente a vuestras mentes, pero el pasar de los milenios han extinguido nuestra voz...

Un olor nauseabundo se desató, sumado a un intensa sensación de malestar que embargó a todos los presentes, el mismo Tabemuro le costaba trabajo mantenerse estoico ante esa presencia.

-Venimos desde lejos en busca de tu ayuda hechicero -le gritó Paul al brujo que centró la mirada ficticia de su máscara en el capitán pirata.

El hechicero se disolvió como un polvo negro y reapareció atrás de Maaku y Paul. Tan rápido como reapareció Fings le apuntó con su arma pero esta le fue arrebatada por un largo ciempiés que salió de la manga del brujo y le llevó el arma hasta su mano.

- Creo que esto no será de utilidad -les dijo dentro de sus mentes convirtiendo el rifle en polvo de óxido-. Llegar voluntariamente hasta Trash Island es algo extraño de ver... o debería decir... nunca visto...

- ¡Soy Paul Perkins! ¡Hijo de Richard Perkins! ¡Originario de Akaste! ¡Pirata de Aztlán!

-Un hijo de Cooke… ¡Aquel que nos traicionó! –el hechicero exclamó con un odio arcaico-…Pues entonces, decidme, infortunados viajeros, ¿en qué os podemos ayudar?

El eco en sus cabezas producía un fuerte dolor en sus cabezas, como si algo dentro de sus cráneos fuera a reventar. Los orientales no pudieron más y comenzaron a caer uno por uno dando alaridos en el suelo. Albert se llevó la mano a la boca para evitar gritar, pero algo líquido y tibió llamó alertó su tacto, su nariz brotaba sangre.

-La guerra se cierne sobre Aztlán! -contestó Paul con un tono impetuoso-... con un enemigo más poderoso de lo que podemos derrotar. Ocupamos su poder, ocupamos su ayuda...

-¿La guerra? -preguntó riendo como un graznido de cuervo que se repitió como un eco insistente en las cabezas de los piratas- La guerra trae a la muerte... Y la muerte trae a la enfermedad... Y con la enfermedad llega la plaga... Nada más exquisito... Nada más melodioso. La guerra nos guerra nos nutre, la guerra nos ha hecho cada año más fuertes!

Maaku no soportó más y cayó al suelo de rodillas, Paul se apoyó como pudo en el hombro del mulato. No podía creer lo que escuchaba, había venido de tan lejos para nada...

-Pero qué demonios dices...? Mucha gente morirá!!

El brujo se carcajeo como un cuervo nuevamente.

-Iluso descendiente de Cooke, veo que no sabes a quién has venido a buscar -el cuerpo del brujo se desvaneció de nuevo reapareciendo en lo alto de un montículo de desperdicio- Nosotros somos los Heraldos de la muerte, los Señores de la Peste, los Hechiceros de la Plaga. Nosotros hemos estado en cada guerra pequeña o grande de la historia! Hemos cegado más vidas con la plaga que cualquier batalla, que cualquier guerra, somos los artífices de las enfermedad que azotó a Eirini y de tantas otras! Ayudar a un puñado de humanos nos trae sin cuidado!!!



El suelo bajo ellos comenzó a temblar y densas nubes de gas nocivo se filtraban por doquier.

-Debemos salir de aquí, ahora! -ordenó Paul.

Como pudieron comenzaron a caminar en la dirección que habían venido hasta que un muro de desperdició se levantó del suelo cerrándoles el paso. Tabemuro desenfundó su espada creando una intensa onda de vacío melló la muralla, pero esta se reconstruyó igual de rápido con la basura a su alrededor. Estaban atrapados.

El hechicero de la plaga reapareció a escasos metros de ellos, acercándose lentamente. Fings desenfundó sus magnum y comenzó a dispararle consecutivamente, pero los disparos parecían no surtir ningún efecto.

-Corran ustedes, yo detendré a este monstruo -sentenció el ronin dirigiéndose hacia el hechicero.

Dos yemditas le siguieron pero el antiguo samurái les ordenó que retrocedieran, el enemigo era peligroso.

-Tabemuro... Es tarde para intentar salvarlos... -repitió el señor de la plaga en su cabeza, extendió su mano y ambos piratas orientales cayeron al suelo entre espasmos.

El ronin intentó ayudarlos pero no hallaba qué hacer, vio con horror cómo de sus costillas surgían enormes patas insectoides que rompieron sus corroídas armaduras y elevaron sus cuerpo en el aire. El brujo le había conjurado alguna especie de hechizo que les estaba transformando.

-¡Detente! -ordenó abalanzándose contra el hechicero.

Con su rápida carrera alcanzó en una fracción de segundo al brujo y anticipándose a su movimiento le hendió la katana desde la entrepierna en un corte ascendente hasta la coronilla de la cabeza. El cuerpo diseccionado se comenzó a descomponer en una bandada de cuervos que graznaban como riendo en su escape.

Tabemuro miró a sus compañeros caídos que gritaban con todo el dolor de sus almas, la transformación no se había detenido y ahora sus huesos empezaban a quebrarse y su cuerpo a deformarse para dar lugar a un nuevo ser. Sus abdómenes se alargaron hasta límites inconcebibles, descoyuntando sus vértebras. Sus cuerpo crecían colapsando su ajustadas armaduras hasta que éstas estallaron en mil pedazos dejándolos desnudos. Sus cuellos se hincharon, formando una bola de carne que se configuró hasta convertirse en una segunda cabeza cuyo cuello empezó a crecer y doblarse. De sus brazos y piernas surgieron numerosas púas y cuchillas óseas, al igual que de su abdomen, espalda y hombros. Cuando acabaron sus transformaciones, los que alguna vez habían sido piratas yemditas eran ahora un horroroso engendro.

Sus numerosas patas insectoides les propulsaron hacia adelante, hacia el resto del grupo que aún intentaba escapar escalando la muralla de desechos. Uno de ellos sorprendió a uno de los yemditas por detrás y empezó a mutilarlo con las cuchillas óseas de lo que antes eran sus brazos y sus piernas.

Tabemuro corrió tan rápido como pudo y cercenó sin piedad las dos piernas traseras de lo que alguna vez había sido su camarada. La bestia gritó de dolor y se volteó intentando empalar al samurái con sus numerosas patas óseas. Tabemuro esquivó con agilidad los ataques y de un elegante trazo de su katana diseccionó al monstruo que cayó inerte al suelo.

-Oraré por tu alma -musitó con tristeza reverenciando el deforme cadáver con una de sus palmas.

La otra criatura subía como una araña por el muro en dirección a Maaku que escalaba con Paul en la espalda. Fings se percató del engendro y comenzó a dispararle con una de sus pistolas agarrándose de lo que pudiera. A pesar de la mala precisión, acertó todos los tiros reventando sus dos cabezas, el fenómeno se detuvo manteniéndose asido al muro, repentinamente sus patas comenzaron a atacar en todas direcciones taladrando el muro que comenzaba a balancearse de manera peligrosa.

El material en el que se sostenía Fings cedió, cayendo sin control muralla abajo. El eiriano, tuvo la suerte o mala suerte de caer justo encima del tórax de la criatura, dos cuchillas óseas le atravesaron su pecho provocándole un gran dolor. El pirata tomó su pistola y descargó cada bala en ella en el cuerpo de la criatura que se retorcía con cada impacto. Sin embargo no fue suficiente, el engendró continuaba moviendo sus patas insectoides frenéticamente comenzando a desmoronar la muralla. Si esta se desplomaba al menos la mitad de ellos moriría aplastado.

-Qué tal si te doy de comer algo de picante...

El eiriano sacó de uno de sus bolsillos una pequeña carga de dinamita, no tan grande para derribar el muro pero sí para reventar la criatura, encendió el cartucho y lo clavó en la herida que le había provocado con los disparos.

-Buen viaje -gritó el pirata antes de lanzarse en caída libre.

Su cuerpo se habría empalado entre los fierros retorcidos que lo esperaban en el suelo de no ser porque Tabemuro lo alcanzó antes de estrellarse, el ronin lo cubrió con su armadura, evitando que los trozos de hueso afilado producto de la explosión le hirieran.

-Bien hecho occidental... -le felicitó deteniéndole el sangrado con su mano-. Ahora debe resistir! -le dijo con severidad. Fings tocía sangre, su estómago había sido perforado según la inspección del yemdita, por otro lado parecía que todos los demás habían logrado cruzar la muralla- Debemos alcanzar a tus amigos.

Justo en ese momento se percató que el hechicero de la plaga estaba a su lado.

-Velar a los agonizantes es el deber de un heraldo de la muerte... Como no pudiste salvar a los otros dos... ¡Tampoco salvarás a este!

Su mano hizo a levantarse pero el ronin reacción como un destello dispuesto a cortar el brazo, sin embargo la hoja de su katana trabó algo más fuerte, la hoja de un florete negro con aura profana.

-¡Tu habilidad es grande mortal!

Tabemuro retrocedió protegiendo el cuerpo de Fings. No permitiría que ningún brujo le arrebatara nada más. Los despreciaba, los odiaba con toda su alma.

-¿Crees que interponer tu cuerpo ante tu amigo podrá defenderlo de mi poder? -preguntó entre aberrantes carcajadas- ¡Podría mataros aquí y ahora mismo con un simple pensamientos! Vuestros amigos escapan porque así lo hemos permitido, puedes respirar en esta isla porque nosotros así lo hemos decidido!!! ... Sin embargo... Puedo sentir todo ese deseo de venganza que fluye de tu interior... Hubo alguien... Un hechicero del norte... que te quitó todo lo que protegías... Solo eras un mortal... Débil! Y lo sigues siendo!

El ronin no cedió ante las provocaciones, se mantuvo estoico con su katana de frente asida por sus dos manos.

-Hmmm... Creo que te daré lo que tu capitán ha venido a solicitar.

El hechicero se disolvió en un gran número de aves que comenzó a atacar al yemdita. Tabemuro no cedió un paso y con sobrenatural precisión mató cada ave que se pusiera en su rango, fuera una o dos decenas de ellas. Cuando quedaba la última de ellas, la rebanó con tal fuerza de su katana que reventó salpicando algo de sangre putrefacta, una sola y minúscula gota cayó en el ojo del ronin que no le dio importancia al asunto.

Sin sentir al enemigo a su alrededor el yemdita enfundó su espada, corriendo a socorre a Fings que había perdido el conocimiento. Lo cargó en su espalda y tan rápido como pudo subió el muro de desechos para alcanzar a sus compañeros.

-Ya han pasado tres horas y aún no regresan... -repetía con nerviosismo Herbert desde la cubierta del capitán.

-Sep, sep... Estoy aquí contigo Herbert, sé también como tú cuanto tiempo se han ausentado -le contestó Lawrence para luego darle un fuerte trago a su cantimplora.

Kops por su parte no había soltado el mástil que abrazaba recitando toda clase de protecciones contra la magia.

-Vamos viejo Kops, no seas tan nervioso. Nada ha aparecido en tres horas, comienzo a pensar que estamos completamente solos en esta isla...

En la lejanía un grito le paró los pelos en punta a Lawrence que de inmediato comenzó a abrazar el mástil también.

-¡Oh dioses! ¡Si me libran de esta juro que dejaré de beber! ¡Lo juro!

-¡Eyyy! -gritaban a lo lejos.

-Espera un segundo... ¡Son Paul y los otros! -anunció Herbert mirando por un catalejo.

-Lo supe siempre... e__e No había nada que temer -repitió Lawrence bebiendo de nuevo de su cantimplora.

-¡Levanten el ancla! ¡Debemos partir ahora mismo! -gritó Paul mientras se acercaba apoyado en los hombros de Maaku.

-Pero aunque subamos el ancla no podremos zarpar capitán -replicó Herbert-. Encallamos en un trozo de esta mierda y no nos libraremos tan fácilmente hasta que la marea suba.

-Olvida la marea jodido Herbert, moriremos si esperamos hasta entonces. Levanta el ancla de una vez.

Herbert no dijo una palabra más y corrió junto Kops y Lawrence a cumplir la orden.

-¡Nade! ¡Gran flojo! ¡Sal de ahí y échanos una mano para empujar la Isabella!

El vampiro se asomó por la escalinata de interior y salió caminando perezosamente.

-Sí... Sí... Voy...

Tabemuro no tardó en llegar junto con Fings. Los heridos fueron atendidos, por suerte el viejo Kops había sido paramédico en su juventud y algo sabía de parar una hemorragia. Los demás lograron sacar el barco de aquel islote maloliente, sin la más mínima despedida remaron rumbo hacia la tormenta, tan rápido como salieran de ese calmo maldito, más rápido se sentirían a salvo.


10 días más tarde. Nyabinghi. Tienda de Dan Dada Mandi.

-¡Se lo ruego! ¡Debe de creerme! –el tono de Paul sonaba más como una súplica que como una petición.

El líder tribal lo miraba analizando los hechos contados. Paul le había hablado de su premonición, de la pitonisa de Nyabinghi, de los hechiceros de la plaga y la inminente invasión Naga a Akaste.

-Yo te creo white-man, palpo la sinceridad de tu corazón… Sin embargo mi amigo, temo no te puedo ayudar con lo que me solicitas. Los binghiman no ayudamos a los bakra. La isla de Akaste y el resto de Aztlán hoy son dominadas por esos bakra, los gravalicious brujos, los que codician el saber… Su avaricia es la que ha atraído a otros bakra, las serpientes que caminan en dos pies, no hay nada que Nyabinghi tenga que hacer allí.

-¡No entiendes Dan Dada Mandi! Si los naga conquistan Akaste luego se extenderán por las otras islas, Amphitrite, Tetis y por supuesto Kalypso… Si tus guerreros no nos ayudan ahora después será demasiado tarde.

-Nuestros guerreros, ¡inclusive yo! estaremos esperando a los bakra. Pelearemos por nuestra tierra y la tierra de nuestros antepasados… Si somos derrotados será por la voluntad de los dioses… Pero no dejaremos de luchar, acá en nuestra tierra.

-Debes entender Dada Mandi… Te necesitan…

El kalipsonian aspiró el humo de los incensarios.

-Las canciones cuentan que el White-man Cooke vino una vez a Nyabinghi a pedirle a todos los líderes tribales de Kalypso que forjaran la paz y que juntos, kalypsonians y white-man lucharan contra las amenazas de ultramar… Es curioso como el tiempo forma ciclos, como la luna y el sol. Hoy uno de sus descendientes, un pirata white-man viene a pedirme lo mismo.

En aquel tiempo ayudamos a construir la Torre Blanca y fuimos invitados a vivir en ella. Pero el tiempo ha demostrado que hombres como Cooke, white-man no bakra, son una excepción, los kalypsonian que se mezclaron con los white-man se volvieron débiles y los bakra resurgieron entre ellos. No confiaremos nunca más en los brujos gravalicious. Cho! Esta vez… descendiente de Cooke… estás solo… -el tono de Mandi era conclusivo, no habría más que discutir.

Paul se sintió frustrado. Realizó una reverencia y se apresuró a salir de la estancia. Afuera Maaku, Tabemuro y Albert lo esperaban.

-¿Entonces? ¿Tendremos ayuda? –preguntó el kalypsonian al verlo acercarse.

-Negativo… Tus coterráneos se niegan a confiar en los jueces-hechicero… ¡Prefieren esperar a que la muerte con escamas los venga a buscar en este pedazo de selva! ¡No entienden ni a lo que se enfrentarán! –exclamó con rabia.

Sus dos amigos lo miraron expectativos, Paul suspiró liberando algo de la frustración, no había podido convencer a nadie de unirse a su causa pero él no se quedaría con los brazos cruzados. Finalmente el yemdita hizo la pregunta que todos se formulaban.

-¿Cuál es el plan?

- Pues la verdad es que no tengo un plan… Ya intentamos buscar a la pitonisa en el pueblo y no la encontramos, así que estamos completamente solos en esto… Si volvemos a Akaste nos capturarán, enjuiciarán y ejecutarán, con suerte comenzando por lo último si nos topamos con otro Juez-hechicero que no sea Malek. Además no nos creerán una palabra… Somos piratas ¡joder!

- ¿Por qué regresaría a sabiendas que vas a ser ejecutado…? Puede que usted sea un pirata Perkins-san, pero cuando quiere ser un hombre honorable, la gente a su alrededor lo percibe.

-Te agradezco ronin… Pero en este momento soy todo menos positivo ante el desenlace de los eventos –mientras caminaba una pequeña fruta le golpeó la ceja llamando su atención, el proyectil provenía de la selva, buscó entre los árboles hasta que vio un pequeño monillo que le sonreía, tan rápido como lo vio este le comenzó una seña con la mano, invitándole a que se acercara-. ¿Qué demonios le sucede a ese mono?

-No empieces… e___e –amenazó Albert..

-No hablo de ti, hablo de ese otro mono.

Los cuatro vieron a la criatura, el mono tomó otro fruto y lo lanzó, esta vez impactando contra el ojo de Albert.

-Auch!! Maldito mono!!! e____x

El monillo le indicó de nuevo que se acercaran. Los cuatro piratas se internaron en la selva, el pequeño animal se escabullía por las ramas, saltando con agilidad de una a otra adentrándose aún más. De repente un enorme coco golpeó a Albert, quien iba a la cabeza del grupo, cayendo completamente KO al suelo. Una risa como la de un mandril hizo eco en la jungla verde.

-Perseguir un animal en la selva puede ser peligroso! Los monos suelen llevar a sus depredadores a emboscadas donde terminan ellos siendo los depredados! Ju ju ju ja ja ja –la voz alegrona era inconfundible además de las particulares carcajadas.

-Tú!!!!!! e____x –se levantó Albert del suelo con un enorme chichón.

-Beans… Cuanto tiempo… La última vez nos abandonaste –le dijo Paul al brujo que reposaba bebiendo un coco encima de una alta palmera.

-Ummm mmm. ¿Abandonar? ¡Beans no abandonó a nadie! Ustedes abandonaron a Beans Ji ji ji Jo jo jo!!

-¡Pero fuiste tú el que te desapareciste!!! –reclamó con molestia Albert.

Paul le hizo una señal a su compañero para que se callara, había recordado que el líder Mandi había sugerido que el brujo era en realidad un espíritu de la jungla, el pirata tuvo una idea…

–Dime Beans… ¿Qué sabes tú de los naga?

-¡Bakras! ¡El poder los hizo arrogantes! ¡Como a todos los poderosos! –río como una hiena columpiándose.

-Y dime ¿Qué sabes de una invasión que se avecina…? –preguntó expectante. El kalypsonian guardó silencio por un momento sin dejar de moverse como un chiquillo.

- El descendiente de Cooke me pregunta del futuro? Beans no tiene respuestas de las cosas que están por pasar… La respuesta a ese problema solo lo tienes tú! Ju ju ji ja!

-No me hables con acertijos! ¿Qué puedo hacer yo, un solo hombre, contra el destino?

-¡Mucho! ¡Aprende del pasado, así salvarás tu futuro!

El brujo le dedicó una última sonrisa y saltó perdiéndose entre las densas hojas de la selva.

-¿Entendiste algo de lo que te dijo? –preguntó el mulato.

-Ni una palabra –respondió cabizbajo-, regresamos al pueblo…. Tomemos las armas que podamos y partamos hacia Akaste. No nos rendiremos sin luchar.

Todos asintieron ante las palabras de su capitán, regresaron a Nyabinghi donde el Dan Dada Mandi les esperaba reunido con un pequeño grupo de guerreros.

-¡Pirata White-man! Os he buscado por toda la aldea, cho! Tengo obsequios para vos y tus hombres... Nyabinghi no olvida la gratitud y el cariño por tu antecesor, Cooke; acá tienes prueba de ello.

-Dan Dada, no debiste molestarte –dijo el capitán acercándose con su clásica sonrisa junto a sus compañeros.

-Ahh… Ja Ja ¡Liar-man! ¡Conozco a los de tu clase, pirata! Nunca desprecian las armas, cho! Eres un bandulu después de todo… Pero uno con coraje! Con sincero corazón –dijo tocándose el pecho- Los binghiman apreciamos eso! Cho! Por eso… -Mandi sacó una capa tejida con fibras vegetales, estaba cubierta de barro y huellas de animales- te obsequiamos esto.

Paul lo tomó quedando perplejo ante tan extraño regalo, Mandi lo notó en seguida y dio unas grandes risotadas que hicieron eco en sus guerreros.

-Estos ropajes contienen la esencia de la Madre Selva, parecen humildes pero mientras las portes sin ninguna otra prenda ocultarán por completo tu presencia, cho!

Paul las miró de nuevo con un poco más de interés.

-Me dices que tengo que andar desnudo con esto puesto y seré invisible? Dime la verdad Dan Dada Mandi ¿no quieres burlarte de mi verdad?

El líder binghiman río de nuevo y Paul y sus hombres rieron esta vez con él.

-Esta prenda mágica es muy poderosa, ni la tecnología ni el poder mágico de ningún bakra podrá ver a través de ella.

-Bien me la probaré en un lugar donde no peligre que me vean el trasero –todos soltaron una carcajada de nuevo.

-Para vos… Kalypsonian hijo del mar –Mandi sacó una ancha y hermosa espada de hueso que le entregó a Maaku- una espada digna de un binghiman, esculpida de un antiguo y valioso marfil que aún mantiene el espíritu del ulefant en su interior, úsala contra los bakras y te dará el poder salvaje de Kalypso.

El mulato la aceptó con reverencia. El líder continuó, sacando esta vez un collar de plumas y dientes afilados.

-Os diriges a la guerra, la máxima expresión de los bakra. En ella, Monkey-man –Albert le devolvió una mirada de infinito desprecio-… tendrás que ser un líder, no tendrás tiempo para vacilación, ni para temor, de ello dependerán las vidas de tus compañeros, cho. Con este collar el coraje de los binghiman estará contigo.

El kalypsonian le entregó el amuleto mágico, Albert se lo puso de inmediato.

-No siento ninguna diferencia e___e

Todos soltaron otra carcajada.

-Para vos, hombre de ojos rasgados -entonó su cantarina voz esta vez mirando a Tabemuro que no desdibujaba su expresión adusta, aún en la calidez de la plática-... no tengo ningún obsequio... Solo un consejo... La venganza que cargan tus hombros es un peso que ni un hombre tan poderoso como vos podrá cargar para siempre. Perdona y vive.

El ronin se inclinó levemente reverenciando al líder binghiman.

-Además de estos obsequios, white-man Paul Perkins… Nyabinghi te dará un último consejo –el líder tribal se sentó en el suelo seguido por sus hombres, Paul y sus tres camaradas hicieron lo mismo-. En el centro de la isla Tetis, se ubica la Torre Blanca, estructura más alta construida por el hombre en toda la Madre Tierra. Nosotros, los binghiman, ayudamos con su construcción, el mismo Cooke le pidió al Dan Dada de aquella época su colaboración.

Cooke era un hombre de los mares, así como ustedes lo son; fue difícil para él aceptar la corona de Aztlán porque ello le alejaba de su mayor amor. Por eso los hechiceros bakra y nuestros ancestros construyeron la torre en el centro de la isla, en la cual, desde su cima se pudieran ver todos los mares que rodean Tetis. ¡Y a sí fue, cho! Cooke gobernó con su vista siempre en las aguas. Pero en el final de sus días en el mundo de los vivos, Cooke disolvió la monarquía que habíamos aceptado, incluso los binghiman, dado que creía injusto la imposición de un gobernante no electo por quienes respiran. ¡Vaya que era sabio ese hombre! Cho!

Cuando murió, al salón real que tanto amaba fue utilizado para algo diferente. Cooke era un hombre extraordinario, un prodigio ejemplo de humildad y sabiduría. Durante su largo reinado Cooke creó una poderosa reliquia, una que pudiese utilizar para ayudar y proteger a su pueblo...

-¿Proteger? -repitió Paul intensamente interesado...

-Así es, joven descendiente de Cooke. Tu antepasado creó un núcleo de energía mágica compuesta por la esencia del sol, la luna y el mar, los tres poderes concentrados. A este núcleo de infinita energía le llamó Trinity. Con él se abastece toda la energía de Tetis e inclusive existen canales suboceánicos creados hace siglos para irrigar a cada una de las otras islas. Los abuelos de mis abuelos, y los abuelos de estos contaban que sus antepasados presenciaron maravillados la creación de esta fuente de poder que en principio también podría proteger a Aztlán en tiempos de crisis... ¿Cómo? Las canciones nunca lo recitaron. Pero ese fue el legado de tu ancestro, white-man Paul Perkins, legado que hoy reposa custodiada en la habitación más alta de la Torre Blanca, el antiguo salón real... Esta historia es mi último obsequio hacia vos y tu causa... Cho...

Paul se levantó en seguida.

-Entonces ¡No tenemos tiempo que perder! -El tono de Paul se llenó de esperanza, una de la que le había sido arrebatada desde hacía días- ¡Nos haremos de esa fuente de poder a como de lugar!

-¡Es imposible! ¡Insensato capitán! -reclamó Albert- La Torre Blanca es el edificio mejor custodiado de toda la República, deben haber cientos de jueces-hechiceros! Si vamos sería un suicidio, no pasaremos ni el primer nivel.

Paul lo pensó un momento, miró su capa mágica y la sonrisa de Mandi.

-Iré solo... Está decidido!

-¿Qué?! -exclamó el telestian agarrándose las barbas con ambas manos- ¿Y qué haremos nosotros?!

-Irán a Akaste, Maaku tú los dirigirás -se volteó mirando al mulato que asintió-, buscarán a Malek, le contarán de lo que viene e intentarán ganar todo el tiempo posible. Que ese espantapajaros llame a la guardia naval, a la infantería y al ejército entero! Los aztlantes pelearán!

Maaku sonrió, ese era su capitán, el hombre a quien había seguido por años en alta mar. Albert suspiró algo afligido, pero finalmente esbozó un sonrisa.

-¡No se hable más! -sentenció el capitán- Quedan menos de quince días para que la guerra comience, partan cuando antes, yo buscaré otra nave para viajar a Tetis.

-White-man, el puerto de Green Town queda cerca de acá. Allí podrás encontrar nave que lleve hasta Tetis, pero tus pies deben ser ligeros.

Paul asintió. Poco tiempo más tarde toda la tripulación se reunió en la fragata, comenzaba a atardecer y una suave briza del norte sur soplaba fresca agitando las velas de la Isabella.

-¡Camaradas! ¡Amigos! ¡Piratas! Hoy haremos un pacto! -exclamó levanta una copa dorada rebosante en ron, todos los presentes hicieron lo mismo. Todos menos Tabemuro que miraba sentado, en silencio, Nade tampoco estaba entre los allí reunidos- La batalla final se nos aproxima, probablemente sea la prueba más grande que jamás hayamos vividos y la culminación de esta aventura que iniciamos al llegar a Aztlán. Hoy, los veo a todos como mis hermanos -levantó su copa en dirección a los yemditas que también tenían vasos y jarras con licor-, juntos brindaremos hoy y juntos brindaremos cuando esto termine ¡Este es mi pacto!

-¡Salud! -repitió la multitud de piratas levantado las copas y bebiendo hasta el fondo su bebida.

Paul sonrió satisfecho, recibió algunos abrazos mientras caminaba. Kops le asió con fuerza, Herbert lloraba desconsolado limpiándose en un pañuelo de seda. El cariño de sus hombres era palpable y eso le reconfortaba.

-No creas que tú te libras de esto ronin... Nosotros tenemos otro asunto pendiente.

El ronin dibujo una minúscula expresión de aprobación e inclinó la cabeza.

-No sé que nos espera en esta batalla, Tabemuro... Pero agradezco que el destino te haya puesto en nuestro camino... Por favor, protege a mis hombres.

-Lo haré con cada fibra de mi cuerpo... Capitán.


“Hace algunos milenios, cuando Aztlán iniciaba como Reino, existía un grupo de poderosos hechiceros considerados como los más grandes eruditos en infinitud de áreas. Mas su fama era precedida por su extraordinaria voracidad por el conocimiento.

No existía campo alguno en el que su trascendencia no se hubiese visto reflejada, fueron quienes ayudaron al Rey Edward Cooke a construir una edificación que superara cualquier otra, una que desafiara la naturalidad y pudiese erigirse más allá de las más altas nubes. La Torre Blanca, la construcción más alta creada por la humanidad. También tuvieron participación en los campos de la agricultura, la mecánica, el avance armamentista, la filosofía y la ciencia, como por supuesto en las artes arcanas, pero de entre todos los campos hubo uno que los abstrajo más que ningún otro, uno pequeño, que nadie hasta aquella época había vislumbrado, los microorganismos, la clave para desentrañar los secretos de las patologías y enfermedades.. Crearon vacunas, sueros y medicamentos, utilizaron la magia para aprender a manipularlos, acabar con las enfermedades sería el paso definitivo para la sociedad aztlante, o eso creían.

Sin embargo su fascinación por el conocimiento definitivo los llevó a la obsesión.

Conforme más estudiaban más enfermedades surgían, por una que erradicaran diez más se generaban, los microorganismos parecían adaptarse incluso a la magia, parecían burlarlos regidos por un poder superior al de los hechiceros.

Los siglos pasaron, y la fama de aquellos eruditos de antaño se convirtió en leyenda, los magníficos hechiceros ahora eran ermitaños encorvados vistos rara vez en los pasillos de sus palacios-laboratorios vistiendo ropas cerradas y opacas con tenebrosas máscaras de aves. Algunos afirmaban que vestían así porque habían enfermado gravemente por su avanzada edad, otro decía que era por temor a contraer las enfermedades con las que experimentaban. Lo cierto es que conforme el tiempo pasó, sus palacios se fueron rodeando de decadencia, los rumores de crueles experimentos humanos, ritos demoniacos y sacrificios comenzó a rondar sus palacios-laboratorio.

Los rumores se transformaron en realidades que se extendieron por la nación. La decadencia se propagó por Aztlán marcando la época más oscura de su historia. Finalmente Cooke en sus últimos años de su larga vida se encargó del erradicar el mal que él mismo había fundado, junto a numerosos jueces-hechiceros persiguieron a los antiguos eruditos hasta creerlos aniquilados.

Los siglos mantuvieron su marcha, Cooke falleció y con el pasar de los milenios los jueces-hechiceros de aquella época fueron sustituidos por otras generaciones. El mundo olvidó, pero los heraldos de la muerte no lo hicieron.

Las olas rumoran de una isla que nunca está en un mismo lugar, una isla que se creó con los desechos de todas las naciones. En ella habitan las sombras de los eruditos de antaño, que han logrado sobrevivir por milenios engañando a la muerte con sus conocimientos de las enfermedades. Continúan experimentando y desentrañando los secretos de la plaga, convencidos en que allí, en la enfermedad está el secreto para la inmortalidad y el poder ilimitado.”

Shaira, pitonisa y testigo de la Plaga

La pitonisa soltó la pluma al terminar las últimas líneas sobre la hoja de papel delgada y amarillenta, guardó el papiro enrollado en una botella de vidrio. No había más luz en la estancia que la del verde enfermizo de sus ojos luminiscentes. Encendió varias velas apoyadas en cráneos humanos iluminando un altar creado con miembros putrefactos de hombres y mujeres ulcerados por las moscas, los larvas rebosaban brotando de las heridas y las perforaciones en la carne.

-He hecho todo como se me ha ordenado, mis maestros… -habló en tono suplicante hacia el altar profano-… Ahora recíbanme señores de la enfermedad… Recíbanme como una de ustedes.

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MensajeTema: Re: Academy of Nations(Comenzamos! Go go go!!)   Vie Mayo 22 2015, 17:33

Risk, Akaste. Una semana más tarde.

-Una vez más en Akaste –afirmó Albert ocultando su rostro debajo la ancha visera de su sombrero-. La última vez que vinimos aquí solo encontramos problemas.

Vestía ropa ancha y muy cubierta al igual que el resto del equipo designado para buscar a Isabella, David y Malek, debían pasar desapercibidos de cualquier otro juez-hechicero y cualquier otro inoportuno. Los gemelos, Fings, Maaku e incluso el hosco ronin iban con Albert, todos vestidos de tal forma que pudiesen mezclarse con la multitud.

Los demás habían quedado en el barco, Maaku había dejado ordenes claras de que no los esperaran en la costa, debían partir a mar abierto y en dos días debían acercarse de nuevo a Risk. En cualquier eventualidad Nade sería el encargado de protegerlos.

El grupo se dirigía hacia el Templo de Selene de la ciudad, allí de seguro encontrarían a Isabella y por medio de ella se comunicarían con los demás.

-La gente nos observa –murmuró el yemdita a sus compañeros con completo disimulo.

-Claramente te observan a ti oriental, a cualquiera le parecería sospechoso ver un yemdita por aquí. Sobre todo luego de que entraste a un bar y quisiste destajar a todos los presentes, incluyéndome. e___e

-Albert… -dijo Maaku pidiendo que se callara-. ¿A qué te refieres con que nos miran ronin?

-Desde hace unos veinte minutos en cada calle que doblamos la gente nos mira fijamente, intentan mirar tras las sombras de nuestros disfraces para saber quiénes somos…

-Cómo cualquiera en su sano juicio haría con un grupo de extraños con estos extravagantes sombreros…

-¡Albert! –repitió Maaku subiendo el tono.

-Lo siento… e___e

-¿Crees que nos están siguiendo, Tabemuro? –preguntó de nuevo el kalypsonian.

El antiguo samurái miró de soslayo a su alrededor, mucha gente los miraba.

-No sé si nos siguen… Pero algo no ordinario sucede.

-En fin… -se incorporó de nuevo el telestian- ¿Cuál es el plan para convencer a Malek?

Un par de niños atravesaban corriendo la multitud, una pequeña corría con una pelota en la mano mientras otro chico le perseguía, ambos esquivaban a los peatones en la tumultuosa avenida. En eso, la niña pasó frente a uno de los gemelos y sin tiempo a explicaciones o preguntas le entregó la bola a uno de los hermanos y salió corriendo con el otro chiquillo.

Los rubios miraron el balón extrañados, se voltearon para perseguir a los niños pero en entonces Tabemuro gritó.

-¡ES UNA BOMBA! ¡LÁNCENLO!

Los muchachos miraron a su alrededor, no sabían hacia dónde tirarlo, por todas partes había gente, Tabemuro se movió tan rápido que su velocidad fue por un momento comparable a la de un guardián, arrebató el artefacto a los jóvenes yavanas y lo tiró tan fuerte como pudo en dirección de una tienda.

Tal pronto como el balón reventó el vidrio el proyectil explotó en una bola de que cubrió por completo el local y lanzó al suelo a todos las personas a sus alrededores, incluyendo a Fings, Maaku y Albert. El ronin había protegido con su cuerpo a los dos muchachos, recibiendo una metralla de vidrio producto de la explosión. Sin dar un segundo de tiempo para que el responsable escapara, el yemdita se escabulló corriendo a toda velocidad por la avenida.

El humo se extendió rápidamente cubriendo su persecución. Solo los gemelos lograron verlos irse.

-¡Espera! –gritó uno de los gemelos a través del humareda.

-¿A dónde vas? –preguntó el otro entre tosidos.

-¡Iré tras el hombre que le dio esa bomba a esos niños! ¡Lo vi correr antes de que explotara! –alcanzó a contestar antes de alejarse demasiado.

Tabemuro se quitó el sombrero y las incómodas ropas quedando ataviado tan solo con su desgastada armadura samurái, el vidrio no había mellado ni siquiera la fuerte coraza yemdita. El hombre que perseguía corría a tan solo cien metros de él, le alcanzarían en unos segundos con su velocidad.

Pero la calle estaba demasiado transitada, personas pasando, objetos caídos y vehículos atravesados fueron tan solo algunos de los obstáculos que se le presentaron en los primeros cien metros, la gente le estaba ayudando al fugitivo a escapar.

El yemdita esquivaba con gracia cada obstáculo, saltó a las personas que se pusieron frente a sí, se barrió bajo el vehículo y esquivó todo objeto que tiraran en su camino. Eran una gacela, sin ningún tipo de magia que le ayudaba podía correr como un atleta olímpico. El prófugo dobló en un calle al ver que cada vez le acortaban distancia, trepó una malla y saltó al otro lado donde una motocicleta con chofer le esperaba en la que emprendió un rápido escape.

Tabemuro saltó en zigzag por los angostos muros saltando fácilmente la malla metálica y continuó la persecución contra el vehículo que avanzaba a toda velocidad causando revuelo entre los peatones. El ronin llevó su mano al mango de su katana, con cada paso podía sentir el patrón del viento sobre su rostro. Desenvainó y envainó tan rápido que nadie pudo siquiera notarlo, la motocicleta fue diseccionada en dos y tanto chofer como copiloto salieron volando por los aires hasta caer malheridos a unos cuantos metros.

El ronin desaceleró su carrera acercándose lentamente hacia aquel que había visto correr cuando los niños le dieron la bomba al yavana. No tenía duda, ese despreciable hombre había sido tan cobarde para utilizar unos niños para atacarlos, no tenía honor alguno. Lo volteó con el pie y lo levantó del cuello como si se tratara de un niño y no de un hombre de noventa kilogramos.

-¿Quién te envió? –preguntó secamente el yemdita.

El hombre río lo que molestó a un mas el ya agraviado ronin. Sin embargo en ese momento comprendió el motivo de las risas, no habían sido por la pregunta en sí, eran por la situación. Detrás del ronin dos guardianes le apuntaban con sus lanzas mágicas y aún más atrás un Juez-hechicero le veía.

-Extraordinaria captura… Extranjero… -murmuró una la voz limpia y grave del hechicero, no era Malek-. Temo que tendrá que acompañarme… Ese espectáculo que ha ofrecido usted va contra la ley.

Tabemuro soltó al sujeto y se entregó pacíficamente. Luchar contra los akastians ahora mismo no ayudaría en nada a su misión.

-Excelente… Ahora iremos por sus compañeros piratas…

Volviendo a la escena de la explosión, el humo apenas se comenzaba a despejar. Albert, Fings y Maaku estaban sentados en el suelo intentado recuperar el aliento. Uno de los gemelos vigilaba la dirección por donde se había ido el yemdita. Quería ir para ver que había pasado pero no podían dejar a esos tres solos.

-Hermano, que te parece si voy a buscar a… -no completó la frase al ver que no le hablaba a nadie, miró a su alrededor y no lo miró por ningún lado-. Chicos, ¿vieron si mi hermano se fue a algún lado?

Entre tosidos Albert contestó.

-Hasta ahora es que logro ver algo, no me he enterado de nada… cof cof.

-¡Hermano! –gritó el yavana sin obtener respuesta.



Suburbios de Risk, menos de una hora más tarde.

En la penumbra la luz de una lámpara alumbra el cuerpo de un hombre joven amarrado a una silla con su cabeza cubierta por un saco. El chico recién recobra el sentido, su garganta arde y comienza a toser fuertemente, de entre la sombra una mano tosca aparece y quita la tela sobre su rostro, sus ojos azules se contraen por la fuerte luz sobre él, intenta escrutar su alrededor, pero no puede ver nada.

-Ahh! Ya despertó! Ja! Lamento la rudeza contigo chico, pero tu amigo el espadachín oriental medio loco es algo amenazante, tuvimos que realizar una extracción de emergencia –habló una voz agria con un marcado acento desde la oscuridad.

-Conozco tu voz… -murmuró el muchacho comenzando acostumbrar sus pupilas.

-Ahh! Ja Ja Ja! Les dije que este era buena sangre! Claro que me conoces mocoso –frente al muchacho un hombrecillo pequeño de barba larga salió de la penumbra.

-Ólafur!

-¡Hasta mí nombre recuerda! –río a desentonadas carcajadas- Ya comenzaste con el pie derecho muchacho!

-¿Qué hago aquí? –preguntó el yavana analizando la tensión nudo que mantenía sus manos y pies a la asiento.

-¡Buena pregunta! –Ólafur alcanzó otra silla y se sentó frente a él- Verás niño, tu Capi, Paul, nos debe algún dinerillo. Y bueno, lo hemos estado buscando, pensamos que vendría con ustedes, lo capturaríamos y ya sabes… Le daríamos una lección por no honrar sus deudas. Pero tuvimos un percance.

El antartic sacó una pipa de madera, encendió algo de tabaco perfumado y sorbió fuertes bocanadas de humo avivando el fulgor de la ceniza.

-Tu Capi no apareció… Por lo que tuvimos que improvisar. El resto ya lo conoces. Estás amarrado aquí y te estoy contando la historia.

El muchacho no dijo más, tan solo forcejeó un poco para intentar liberarse. Ólafur sopló cinco aros de humo.

-Ahora chico, tú y yo tendremos que hablar de negocios.


Palacio de Justicia. Sector 3. Akaste.
En la sala de audiencias un hombre se defendía con nervioso discurso evadiendo la mirada de aquel que ocupaba el estrado. La sala era circular contaba solamente con una pequeña plataforma donde se encontraba el acusado y un estrado ubicado frente a una amplia vidriera translucida que conducía el fulgor de sol matinal sobre la espalda de juez proyectando su inmensa sombra sobre el prisionero. Cuatro guardianes reposaban como estatuas en los extremos cardinales de la sala, entre ellos David se apostaba como una gárgola sosteniendo su alabarda mágica.

-Señor Clayton –articuló Malek, el juez-hechicero, mirando con sus ojos totalizadores al tembloroso hombre- sus explicaciones no me complacen. La ley ordena el pago de los tributos comerciales por cargamentos extranjeros, usted ha evadido dichos tributos reincidentemente escudándose en las artimañas del movimiento sindical… Sin embargo…

De repente otro guardián entró por la puerta causando una notable conmoción en el juez y el juzgado.

-¡Mi Lord! –prorrumpió al entrar inclinándose sobre una rodilla y colocando uno de sus puños contra el suelo.

El juez lo apuntaló con la mirada.

-¡Esto es un juicio! ¿Qué puede ser de tal importancia para interrumpir de esta forma?

-Un grupo de infractores que fue capturado el día de hoy por Lord Tyrus, insisten tercamente en comunicarse con usted. Lord Tyrus ha intentado razonar con ellos, pero al parecer dice que no hablarán con nadie que no sea usted. El asunto parece ser… delicado.

-¿Qué puede ser tan “delicado” para interrumpir un sacro juicio aztlante?! –inquirió con mirada fulminante.

-My Lord… Los apresados parecen ser piratas… Hablan de una inminente invasión. Lord Tyrus me solicitó llamarlo a como fuese lugar.

El hechicero cayó en cuenta de lo que había hecho, se dejó dominar por su instantánea furia y había revelado información clasificada frente a un civil. David también había reaccionado al escuchar la palabra pirata, no podía sino pensar en Paul.

- Señor Clayton –dijo redirigiendo su mirada al acusado-, lamento tener que prolongar su sentencia, pero dadas las especiales circunstancias tendremos que aplazar la resolución de su juicio. Le será llamado cuando tenga disposición… Llévenlo a confinamiento solitario –finalizó murmurando, sabía que si información como esa cayese en manos de los sindicalistas, fuese cierta o falsa, causaría un gran caos.

El prisionero se quejó gritando pero en seguida dos guardianes lo arrastraron fuera del salón omitiendo los gritos en desacuerdo.

-Guardián David, por favor, acompáñeme –pidió Malek bajando del estrado y dirigiéndose a la salida-. Tengo la intuición que esto nos concierne a ambos…



La banda completa de Paul se encontraba recluida en una enorme celda, esta vez no ubicada en los húmedos calabozos subterráneos, sino en una prisión en alguno de los pisos del castillo. La celda se encontraba en una sala más grande donde un hombre alto, de orejas puntiagudas y mirada analítica como la de Malek les vigilaba inquisitivamente, sin embargo este parecía tener más avanzada edad los por los brillos plateados en su cabello, mas ninguna arruga se asomaba en su rostro. La celda al menos era más espaciosa que en la que había estado recluidos en la última ocasión y contaba con unas pequeñas aberturas enrejadas que permitían la entrada de la luz y aire fresco.

-Y aquí estamos de nuevo… En la cárcel… Les dije que era mala idea ¿pero alguien me escucha? Nadie me escucha –repetía Albert que paseaba de un lado al otro.

El ruido de la puerta les alertó a todos, incluso al anciano que los observaba desde hacía rato. Malek y David entraron por ella.

-Lord Tyrus –dijo el Malek anunciándose hacia su homólogo.

-Lord Malek –contestó el otro sin dejar de mirar a sus prisioneros-, lamento lo repentina que ha sido mi llamado, pero necesito que corrobore lo que creo haber descubierto…

Malek sintió una ligera turbación en las palabras del hechicero que excitó su curiosidad.

-¿Qué tenemos aquí? –dijo acercándose a la celda mientras David permanecía detrás de él- Los compañeros piratas de Paul Perkins…

El kalypsonian miraba a los ojos al hechicero, desafiante.

-Lee mi mente, hechicero.

Malek se le acercó intrigado.

-¿Dónde está Paul Perkins? Tenía la impresión de que nos volveríamos a encontrar –respondió mientras comenzaba a hurgar el pasado del mulato, sus ojos no le permitían ver dentro de la mente de un hombre, pero si mirar la huella fina que su espíritu había dejado impresa en el pasado.

-¡Jamás te diremos dónde está Paul! –replicó el telestian.

-No es necesario que me diga, Señor Albert, lo encontraré por mis propios medios…

Malek vio la mar, luego la selva, Dan Dada Mandi y los binghiman, miró a un Paul confuso y lleno de temor, de repente su mirada su turbó, miró algo que no esperaba ver, retrocedió un par de pasos y miró a Lord Tyrus. Ahora comprendía.

-No es posible… -masculló Malek.

-¿Qué sucede su excelencia? –preguntó David sorprendido por la reacción de su maestro. Nunca había visto a Malek ponerse así.

-Temo que mi visión no ha sido una equivocación después de todo –contestó Tyrus con pesadumbre.

David no comprendía. Malek y Tyrus se miraban congelados en silencio.

-¿Dime qué ha pasado Maaku?

-La guerra, David… Los naga se acercan.

-¿Los naga?! ¿Qué ha pasado con Paul?!

-Paul se dirige a la Torre Blanca, donde estoy seguro será capturado. En cuanto a los naga, no hay certeza de tal invasión –interrumpió Malek-, por otro parte… La existencia de los hechiceros de la plaga es una verdad que ignorábamos, una que podría estar fraguando la caída de todo Aztlán en este momento.

-Debemos informar esto a la Torre Blanca cuanto antes –sentenció Tyrus.

-Reuniremos un grupo de hechiceros y guardianes e iremos a cazarlos.

-¿Pero qué hay de los naga? –preguntó el mulato.

-Tal vez sea mejor que discutamos esto en otra parte –Malek y Tyrus se retiraron

-¡David! ¡No puedes ignorarnos! ¡Lo que te decimos es cierto! ¡Debes confiar en nosotros!

-Haré cuanto pueda…

Suburbios de Risk

-¿Quieres que trabaje…? ¡Vamos Ólafur! Ocupo ir a ayudarles a mis amigos, estamos… -

Caminaban por un pequeño pueblo rural ubicado a las faldas de una pequeña montaña, o eso imaginaba por las pocas casas que había en él, no tenían un rumbo definido o eso pensaba.

-Jaw Jaw… Salvando al mundo de los naga… Me has dicho esa estupidez una docena de veces, pero lo siento mocoso, tendrás que trabajar acá por un tiempo, al menos hasta que Paul aparezca y nos pague lo que nos debe.

El yavana se rindió, llevaba un buen tiempo intento hacer entender al antartic pero nada había dado resultado. Además de ellos verdaderamente no tenía idea de donde estaba, se le parecía un poco al lugar donde Ólafur los había traído a Paul, su hermano y él. Sin embargo las calles se le hacían extrañas, no lograba percibir el olor del mar desde allí. Se encontraba en una especie de pequeña montaña en alguna zona periférica de Risk, eso era todo lo que había logrado descubrir.

-¿Y qué se supone que haga?

- ¡Ja! Sabía que accederías mocoso! Buena decisión! Verás que no te arrepentirás.

Habían llegado a una pequeña beta en la montaña, parecía artificial y abría una hendidura en la maciza roca color crema. Ambos entraron por el cavernoso túnel, no lucía tan largo y en poco tiempo llegaron a una especie de mina interna donde cientos de hombres trabajaban arduamente picando el material.

-Esta es la mina de carbón de Risk. Una vieja beta de combustible mineral bastante valorado aún en especial por los extranjeros… Como por ejemplo por tus coterráneos –se carcajeó.

-¿Y quieres que trabaje acá?

-Oh, jo, jo jo… Casi, casi.

El antartic se subió en un elevador situación que emuló el muchacho. La maquina comenzó lento descenso

-Verás mocoso, esta mina perteneció alguna vez a los nobles que vivían en Risk hace milenios, pero hoy pertenece al Estado, y el gobierno de Risk nos mantiene contratados a todos los trabajadores que vez aquí, incluyéndome para la extracción de carbón.

-¿Así que eres minero Ólafur? En realidad no tienes pinta…

-¿Eh?! ¿Eso por qué?! Habría sido un gran minero si me lo hubiese propuesto –se pavoneó poniéndose en puntillas para lucir unos centímetros más alto-… pero no es el caso… La verdad es que soy ingeniero mecánico, diseño maquinaría para la extracción.

-Vaya… Pensaba que trabajabas para Willson.

-¡Ahh! Mocoso exasperante! Ahí era donde iba, te adelantas a los hechos… Pero como sea, hace unos cuarenta años esta mina carbonífera junto a otros varios proyectos geominerales de Akaste eran todos administrados por unos vejestorios del gobierno que tenían el negocio al borde de la quiebra, vendiendo el carbón a un precio bajísimo y manteniendo en pobreza cientos de familias… Pues en ese tiempo fue cuando Wilson hizo aparición, él formó el sindicato de trabajadores mineros y en poco tiempo logramos hacernos primero de esta mina y luego nos fuimos adueñando de cada negocio geomineral de la isla y ahora incluso maneja los de otras.

-¿Y eso lo lograron…?

-Pues con el sindicato chico! Y claro, eliminando a los antiguos dueños…

-¿Eliminando? –preguntó notando el doble sentido en la palabra.

-Pues sí, hubo que hacer algunos cambios, si es que me entiendes…

-Creo que sí…

-Y bien, ahora el sindicato maneja el monopolio de productos minerales de Akaste, vende el carbón a un alto precio a tus amigos de Yavania y Weissland que pagan bien por el mineral, con esto alimentamos a la mitad de la población de todo Akaste, la cual es la gran familia Willson. Pero aún queda un detalle importante.

El ascensor se detuvo, pero la puerta no se abrió. Ólafur sacó una llave de su bolsillo y la introdujo en una ranura que estaba al lado de los botones. El ascensor se activó de nuevo bajando aún más.

-Hay un negocio mucho más interesante que el carbón en estas minas y era con lo que tu Capi nos ayudaba antes y buee alguna otra cosilla que tuviéramos que pasar sin ser vista.

La puerta se abrió. El antartic se bajó del ascensor y caminó por el pasadizo de roca sólida, la luz amarillenta de las lámparas de sodio alumbraba deficientemente el camino, el rubio le siguió hasta vieron una fuerte luz al final del camino y continuo estruendo acompañado del sonido de numerosos motores.

-En esto será en lo que me ayudarás muchacho.

La luz conducía una amplia cantera que había sido cavada en el interior de la misma montaña, la cantera brillaba porque cada uno de sus muros reflejaba la luz de los focos de la maquinaria y el techo, todos los muros estaba llenos de piedras preciosas: diamantes, rubíes, esmeraldas, zafiros, cuantos colores se pudieran imaginar estaban allí, vitrificados y clavados en la roca.

La maquinaria no dejaba tampoco de ser impresionante, enormes cuerpos de acero y madera tan altos como cuatro hombres despidiendo un constante flujo de humo blanco por sus cuatro muflas ubicadas en su espalda. Las maquinas eran bípedas y tripuladas por un operario que controlaba un tres tableros repletos de palancas que controlaban todos los movimientos del gigante, una ventana de zirconio les protegía de los restos de mineral cuando extraían.

-¡Vaya! –exclamó impresionado el yavanita mientras veía como cavaban en la roca sólida y extraían el mineral.

-¿Te gustan, eh? Jajaja. Se llaman demolishers, una de mis mejores creaciones.

-¡Wow! ¿Tu creaste esos robots?

-¡No son robots mocoso! ¡Son máquinas hidráulicas de trabajo pesado! Robots…! ¡Por mis barbas! Esta maravilla que he creado no tiene un solo componente electrónico, está creado a base de pura ingeniería hidráulica, además cuentan con cuatro motores de diesel modificados para ser 400% más eficiente que uno normal, es decir tiene 1600% más fuerza que un camión de los que utilizan en tu país –se rió burlonamente en desentonadas carcajadas-. Además le he colocado en el brazo derecho un puño de diamante, suficientemente fuerte para que destroce la roca o utilice su función de taladro para perforar la corteza mineral y en su brazo izquierdo dispuse una pinza de tractor, ligeramente mejorada, utilicé acero reforzado para que no se desgaste tan rápido al extraer la roca cavada.

El rubio silbó. Los demolisher continuaban incansablemente su trabajo, taladraban, rompían, extraían y cargaban, para luego repetir el ciclo una y otra vez. Los que debían cavar en las partes más superiores del tajo utilizaban dos ganchos hidráulicos que podían disparar desde sus hombros clavándose en la roca y permitiéndoles subir tanto como el cable alcanzara, lo cual eran unos 500 metros.

-Estoy impresionado de tus habilidades Ólafur.

-Mocoso tonto, halagarme no te librará del trabajo –aunque el antartic parecía bastante a gusto con los halagos.

-¿Y por qué utilizaste madera y no solo acero?

-Buena pregunta… Verás… Están construidos con madera de Antarking, un árbol sagrado para nosotros los antartic, la madera de este árbol es más fuerte y resistente que el mejor de los aceros, además es completamente inflamable y aislante. Los Antarking tardan milenios creciendo pero producen la mejor madera del mundo.

-Interesante… ¿Pero sí el árbol es sagrado para los antartic cómo lo cortaste?

El enano río de nuevo con gran estruendo.

-¡Nada es más sagrado que el dinero para mí mocoso! Ahora mueve el culo, subiremos de nuevo, acabo de meditarlo mejor… y me caes bien, no te dejaré en este hueco oscuro, me ayudarás en el taller de mi oficina.

El taller quedaba en la casa donde había despertado. Estaba ubicado en el sótano y en realidad era unos seis veces más grande que la casa, habían todo tipo de artilugios e inventos a medio terminar.

-Este es mi taller mocoso ¡No toques nada, si quieres conservar tus brazos!

El rubio se paseó por la estancia, habían cosas realmente interesantes, aunque no lo aparentara Ólafur parecía ser un hombre bastante brillante.

-¿Aquí diseñaste a los demolisher?


-Correcto, mocoso. O bien, acá los modifique para lo que son hoy, originalmente los había creado como una herramienta para explotar el bosque, pero la vida cambia y los negocios también. .


El pirata yavana tomó uno de los artefactos, aló del gatillo disparando un intenso rayo verde que en seguida rebotó en un pieza pulida rebotando luego en otra y volando erráticamente por toda sala hasta que finalmente encontró un blanco.


-¡Te dije que no tocaras nada, mocoso! –se quejó Ólafur dando gritos y con la barba toda chamuscada- ¡Puedes lastimar a alguien con eso! eh? ¡Quédate quieto! Por ahora solo quiero que limpies este lugar… ¡Pero no toques ninguno de los inventos! ¿Está claro!


-Sí Jefe.


-Bien, bien… Así me gusta mocoso.



Al mismo tiempo, mar de Fishnasser.


El cielo azul despejado, una briza suave sopla desde oeste y el mar está tranquilo, justo como le gusta salir a pescar con su padre al joven Michael.

-Ven a ayudarme de una vez, parece que hemos atrapado algo grande! –ordenó con alegría su padre mientras que tira de la polea para subir las redes.

Michael saltó de su hamaca dejando escapar un perezoso bostezo, se calzó rápidamente y se dirigió entre la vieja cubierta de madera dispuesto a ayudarle a su padre a subir las redes.

-¡Hoy nos daremos el festín que del que te vengo hablando desde hace días Martha –le dice el viejo a su mujer quien lava los platos con una gran sonrisa en su rostro.

-No he dudado de ti ni un momento querido.

-Vamos tira con más fuerza hijo!!

Tenía varios días de no ver sonreír así a su padre, a pesar de que la guerra era un evento desconocido para los habitantes de Fishnasser, se veían afectados de cualquiera manera por los problemas políticos de su país. Cerestia había logrado desviar la afluencia de peces a las aguas cercanas a al oeste de la Aztlán como medida de presión contra las prácticas de hechicería habituales en la nación. La red emergió por fin del agua, hinchada por los centenares de peces que traía en ella.

-¡Mujer! ¡Jala de la palanca!

Su esposa obedeció al instante, haciendo activarse un sistema de poleas y palancas que movieron la red a dentro del barco.

-¡La fortuna nos ha bendecido! –exclamó dándole un fuerte abrazo a su hijo y a su hija pequeña que había aparecido en la cubierta curiosa por tanta gritería –con tantos peces podremos hacer un buen dinero en el mercado de la ciudad.

El hombre jaló otra palanca y la red se abrió liberando centenares de peces que formaron un montículo en la cubierta. La niña se agachó sonriente jugueteando con los pescados más próximos que aún se contorsionaban.

-Mujer, ahora mismo enciende el fuego para que degustemos el fruto de nuestro trabajo.- El viejo se volteó para mirar a su esposa, sin percatarse de que algo se levantaba de entre el montículo de peces.

-¡Papá!

El hombre se volteó al escuchar la alerta de su hijo, viendo como un alto soldado con una armadura plateada como la escamosa piel de los peces había surgido de entre el montículo, la niña comenzó a gritar a lo que el extraño desenvainó una extravagante espada muy delgada y picuda. El viejo se abalanzó tan rápido como pudo agarrando a su hija y arrastrándola hacia atrás, mas no pudo evitar ser alcanzado por la punta de aquella peculiar arma dejándole un fino y superficial corte en el antebrazo.

-¡Todos refúgiense en la cocina! –gritó el viejo alzando a la niña con el brazo ileso.

El viejo dio un par de pasos y sintió como sus brazos perdían la fuerza, la niña cayó al suelo y sus brazos colgaron laxos de sus hombros, dio un paso más e intentó decir algo entre incomprensibles balbuceos y finalmente cayó completamente inmóvil al suelo.

-¡Papaaaaaá! –gritó el muchacho que había retrocedido varios metros, su madre por su lado había obedecido y se internó de inmediato en la cocina.

En un pestañeo el extraño se había movido de nuevo frente a la niña, preso de la rabia y el pánico David tomó una tabla y se lanzó furibundo profiriendo un grito hacia el enemigo, este esquivó fácilmente el golpe y asestó una potente patada en el pecho del muchacho que lo dejó tendido en el suelo a varios metros de distancia.

La niña no se movió un centímetro de donde estaba y en seguida captó nuevamente la atención del polizón con sus estruendosos gritos, la espada hizo un ligero movimiento hediéndole una diminuta herida en la mejilla, la niña quedó enmudecida y cayó inmóvil como su padre.

-Maldito cobarde!!! –gritaba Michael intentando reponerse- ¿Qué te hicimos nosotros? ¿Quién eres?!!

El muchacho tomó nuevamente la tabla y arremetió lanzando un golpe tras otro que eran esquivados con suma facilidad por el soldado, este aburrido del jugueteo destrozó la tabla con su espada haciendo caer los pedazos sobre el rostro de Michael, el chico parpadeo para proteger sus ojos y al abrir topó con una patada en su rostro que lo mandó despedido a lo largo de la cubierta.

La mujer en lo interno de la cocina rompió de un codazo una vitrina de vidrio pegada a la pared, sacando de ella una extraña escopeta café con el cañón en forma de corneta, revisó el cargador y corrió hacia la puerta de la cocina, al salir apunto a todas partes en busca del polizón, pero lo único que encontró fue a todos tirados en el suelo, sus ojos comenzaron a humedecerse, había tardado demasiado. Pero el muchacho se movió llevando su mano al rostro.

-¿Estás bien hijo? –preguntó su mamá arrodillándose a su lado.

-Sí, solo me rompió la nariz –dijo llevándose la mano a la herida para limpiarse su propia sangre.

-¿A dónde se fue?

-No lo sé… Después que me pateó quedé inconsciente por un momento, pero no se ha ido –al terminar de hablar vio como justo detrás de su madre comenzaba a hacerse visible la armadura del soldado- ¡Detrás de ti!

La advertencia llegó demasiado tarde, su madre ya había recibido un corte en la espalda que la hizo caer completamente inmóvil sobre él. El muchacho se quitó a su madre de encima e intentó tomar la escopeta pero se detuvo en el momento que sintió la punta de la espada pincharle la frente. Miro hacia el casco del soldado, este guardó su espada en su cinto y se dio la vuelta. La visión del joven comenzó a ser borrosa hasta el punto que no pudo mantenerse despierto y quedó inmóvil con la escopeta en sus regazos.

El soldado se paró justo en el centro del barco, su casco de desensambló quedando guardado en su armadura y dejando al descubierto un rostro de facciones reptilóides, una boca grande limitada por unas fuertes mandíbulas, dos pequeñísimos orificios como nariz y dos ojos pequeños de un color amarillo fosforescente, su piel era aún más peculiar, escamas verdes fosforescentes con manchas negras cubrían cada centímetro de cuerpo.

-El barco fue capturado, he atrapado con vida a cuatro civiles –dijo hablando en voz alta.

-La zona ha sido limpiada, reúnase con el resto de infiltradores y espere órdenes en la costa.

-Enterado.

El barco por fuera lucía un deteriorado nombre pintado en su casco “Surcador Perkins”

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MensajeTema: Re: Academy of Nations(Comenzamos! Go go go!!)   Vie Mayo 22 2015, 17:48

Trece jueces-hechiceros se encontraban reunidos en una sala amplia, acomodados de manera circular en ostentosos asientos de madera negra. De entre todos uno ocupaba sitio más alto que los demás.

-La noticia ha sido comunicada a la Torre Blanca, en estos momentos el Consejo Central de Jueces-Hechiceros debe estar reunido definiendo las acciones que tomará la Republica ante este suceso –habló el hechicero en el asiento más alto que parecía presidir el consejo, su nombre era Monix.

-Los demás consejos de los distritos también deben estar reunidos en este preciso instante –habló otro de facciones ligeramente más cuadradas que sus compañeros, su nombre era Grox.

-Es primordial que nuestro distrito tome una estrategia ante esta realidad, acentuado al hecho de que fue en nuestro dominio donde se hizo el hallazgo. ¿Dónde están los hombres que tuvieron contacto con los traidores? –preguntó Monix.

-Los hombres se encuentran recluidos aquí en el palacio. Son piratas, de distinta procedencia –contesto Malek quien había guardado silencio hasta el momento.

-¿Piratas? He de manifestar que es notablemente sospechoso que en más de diez mil años no habíamos tenido indicio de la existencia de los hechiceros de la plaga ¿y un grupo de piratas hallan su guarida y salen con vida? –replicó otro en seguida.

Malek estuvo a punto de contestar pero Tyrus le robó la palabra.

-Lord Teziz, corroboro yo, que los hombres están limpios de contaminación o control mental, los examiné exhaustivamente y parecen estar libres de corrupción mágica.

-Esos hombres no deben salir de este Palacio hasta que sean examinados e interrogados nuevamente. El antiguo protocolo dicta que cualquier ser viviente: hombre, mujer, bestia o vegetal, expuesto a la presencia de un Señor de la Peste debe mantener meticulosa cuarentena, la contaminación suele mantenerse latente y ser indetectable en algunos casos–sentenció el líder del Consejo.

- Así debe ser –secundó Teziz.

-Debo recordar también que según lo dicho por estos hombres, su capitán se dirige hacia la Torre Blanca –añadió Malek con su voz grave y serena-, este fue el único de los piratas que fue controlado por los traidores, en algún momento, me temo que aún lo controlen y estén guiándolo a su objetivo.

-He avisado con pertinencia a la Torre Blanca de ello también. ¡No permitiremos que nadie amenace el legado del Rey Cooke!

- ¡Así será! –respondieron todos en coro.

- Lord Monix –pidió Malek la palabra- si me permite… debo reportar que he sido yo quien en primer lugar permitió que estos hombres escaparan de Akaste la primera vez que llegaron, movido por mi intuición, sentí que el pirata Paul Perkins tenía un corazón rebelde pero noble. Temo haber sido engañado por los poderes de los hechiceros de la plaga, por lo que me pongo a las órdenes de este Consejo.

-Este Consejo valora vuestra sinceridad Lord Malek. Lord Tyrus y vos seréis examinados. Para un Señor de la Peste es más difícil corromper a un juez-hechicero de voluntad fuerte como lo son vosotros dos, sin embargo no podemos darnos el lujo de dejar ningún cabo sin atar.

Monix hizo una breve pausa y se levantó de su asiento, acto al que todos los demás le siguieron.

-Haremos un receso para una profunda meditación de la estrategia que hemos de tomar para proteger el distrito, Lord Tyrus y Lord Malek lamento tener que apartaros temporalmente de esta discusión pero dado el tiempo que pasaron en proximidad con los prisioneros deberán abstenerse de participar. Esperarán en la sala de ceremonias, donde Lord Teziz, Lord Fwrlid y Lord Opis os examinarán luego de la celebración del Consejo.

-Así sea –contestaron todos en coro.

Malek se dirigió apresurado a la salida. Sus pensamientos se batían como una tormenta dentro de su mente. ¿Paul Perkins no habría sido quien decía? Eso explicaría su habilidad en combate… Y tal vez su capacidad de utilizar una Reliquia de las Mareas. Aunque era poco probable, había revisado el pasado del pirata y no había encontrado nada extraño… ¿Sería que los hechiceros de la plaga podría manipular incluso eso? No lo había pensado antes… Que ciego había sido. Una minúscula llama de furia se encendía en su interior, pero intentaba aplacarla con todo el peso de su voluntad.

De pronto… Una presencia le distrajo, sus ojos afilados se abrieron pronunciadamente marcando sus orbes purpúreos que miraron más allá de los muros del Palacio. No era una presencia, eran dos, tres, cuatro… Veinte… Cincuenta y seis presencias. Se acercaban muy rápido por los canales de Risk. Grox también reaccionó de la misma manera, luego fue Tyrus, para que finalmente Lord Gelikim lo dijera.

-¡INTRUSOS! ¡SUENEN LA ALARMA DE EVACUACIÓN! –su voz se amplificó por todo el Palacio.

En el interior de una nave subacuática cuatro seres de alta estatura y vestidos con avanzadas tecnoarmaduras miran el sistema holográfico que se extiende por toda la habitación en forma de un elipsoide, combando el espacio proyectado. Cada estructura, avenida, canal, vehículo o conducto en la ciudad luce perfectamente representado en el sistema, incluso cada organismo en la ciudad.

Los tecno-operarios reciben toda la información por un interfaz óptico-medular que envía directamente los datos a su cerebro, uno de ellos puede ver como los trece hechiceros del Consejo, matizados con un ligero brillo rojizo reaccionan al enterarse de varios grupos infiltrados en la ciudad. El color de los hechiceros se intensifica ligeramente en el holomapa por su reacción.  El sistema percibe una débil huella de energía radiante que despide toda criatura que utilice magia, pudiendo ubicar fácilmente a un hechicero poderoso.

-Cancelen la conquista silente, continúen con fase dos.

En la otra sala, un naga sentado en un trono da la orden, porta una armadura dorada que resalta su escamosa piel verde-mar veteada con franjas rojizas, sus hombreras son altas y recubiertas por una densa capa de finas agujas doradas que de lejos le dan la apariencia del diamante al metal, la mayor parte de su armadura sigue ese mismo patrón. Su casco parece estar compuesto solo por una corona dorada en forma de uve.

La fase dos se inicia: la nave naga emite un poderoso pero imperceptible pulso de baja frecuencia que se extiende cubriendo todo Risk y alrededores marinos. EMP de baja frecuencia, con menos radio de efecto que uno en altitud, pero mucho más penetrante.  Cada vehículo y aparato electrónico dejó de funcionar en ese instante.

-Desplieguen las fuerzas ahora… -ordena.

Del mar emergen cientos de veloces proyectiles, tan rápidos y silenciosos que pasan por completo desapercibidos, sin ruido  alcanzaron el cenit del cielo y se precipitaron a tierra. Nadie los notó, excepto los hechiceros que escrutaban el cielo a través de los muros del Palacio con sus ojos sobrenaturales.

Malek desmaterializó su cuerpo y subió por los muros hasta la azotea de granito del Palacio. Escudriñó el cielo con sus ojos. Podía verlos, no tardarían más de unos cuantos segundos. Cinco hechiceros más aparecieron en el terrado.

Lord Teziz comenzó a calcular instintivamente la trayectoria y sitio de colisión de cada uno. Grox por su cuenta no esperó un segundo para que sus manos comenzaran a transmutar del techo de roca dos colosales cañones que se iban formando entre el brillo de los rayos mágicos. Lord Zilon hizo lo mismo. Monix convocó mentalmente a sus guardianes.

Malek continuaba mirando, su pupila arcana podía ver más allá de lo visible. Los proyectiles eran tan grandes como un tanque pesado, diez metros de diámetro; metales y fibras inorgánicas lo componían en mayoría, también había una gran fuente de poder, pero había algo más. ¡Vida! No eran bombas. Eran cápsulas de transporte llenas de nagas.

-¡Derríbenlos todos antes que toquen el suelo! –ordenó Monix a los guardianes que se presentaron.

-¡Yo les daré la energía para destruir!!! –dijo Wicklock, otro hechicero que comenzó a componer intensas esferas de energía mágica en cada cañón.

El retumbo de los cañones fue lo primero que los habitantes de Risk escucharon. El cielo se iluminó con un brillo purpureo y azulado. Los disparos de los cañones  alcanzaron a las cápsulas pero estas estaban protegidas por un denso escudo magnético que rebotó el daño.

-¡Más poder! –gritó Lord Wicklock tensando sus manos como garras y despidiendo de ellas intensas centellas mágicas que alimentaban los cañones. Sus ojos se volvieron completamente púrpura, su cabello se erizó por la intensa estática mágica, su piel pálida se marcó con venas violáceas.

Los cañones no detuvieron las descargas. Teziz ingresaba las coordenadas exactas de colisión en las mentes de los guardianes. Grox continuaba construyendo más cañones. Monix alimentaba los cañones traseros. Malek mejoraba la precisión y capacidad destructiva de cada disparo.

Todo ocurrió en escasos diez segundos, no más de diez cápsulas recibieron daños, aún así amortiguados por los escudos magnéticos, solo cuatro cápsulas fueron completamente destruidas antes que impactaran con la superficie, estratégicamente fueron las cuatro que impactarían contra el Palacio de Justicia. El resultado fue el caos, cada estructura en la ciudad fue desplomada por las destructivas ondas de choque que producía la lluvia de meteoros metálicos.

Lord Tyrus, Hellikim, Opis y los otros ya estaban saliendo del Palacio montando en sus caballos, seguidos cada uno por su escuadra de guardianes.

Malek miró hacia Risk, la destrucción era catastrófica. Transmutó un caballo de granito en el que saltó de la azotea hasta afuera del Palacio, no había cruzado una sola palabra con los demás jueces-hechiceros, no había necesidad, todos sabían lo que tenían que hacer. El distrito 3 era grande, uno costero, y tendría que distribuirse en los demás poblados Fishnasser, Long Port, Raleigh, Noum Belt y también defender Risk. No sabían cuántos naga más habrían en las naves subacuáticas de las que había provenido esta oleada. No tenían oportunidad de ganar en esas condiciones, debían defender, evacuar, retener y luego con los refuerzos vendría la venganza.

El caballo de granito frenó a las afueras del Palacio, donde lo esperaban David y sus otros 12 guardianes listos para el combate.

-Ya saben las órdenes guerreros. La prioridad es proteger y evacuar a los civiles.

-¡Sí maestro! –corearon todos emprendiendo la cabalgata hacia la destrucción.



Dos naves reposaban en las profundidades del mar de Risk, más grande que un portaaviones humano pero con una forma ovoide, aplanada en los costados y como un monstruo marino contaba con alguna especie de alerones que daban la apariencia de aletas, tenía múltiples exclusas en su parte trasera que le hacían tan dinámico en agua como en aire. La gigantesca mole de metal era anfibia, podía estar tanto en las profundidades como en lo alto de los cielos.

-Defensas a máxima potencia, escudo de mimetización funcionando a perfección, esfera de polarización extendida –recitaba uno de los operarios revisando los sistemas del coloso acuático.

- Almirante, tenemos la presencia de dos compañeros en la ciudad  –anunció otro al ubicar la presencia de dos kopis en el área, en una vista ampliada los caracteres rúnicos despiden un tenue brillo amarillento muestra que habrían sido utilizadas hacía no demasiado tiempo; una ubicado en el Palacio Real otra en los suburbios.

-¿Compañeros aquí? Eso no me lo esperaba… Notifiquen a dos escuadras de infiltradores. Que los traigan con vida.

-Como ordene.




Mientras tanto, en Risk el caos asolaba, Lord Tyrus había sido el primero en divisar una cápsula estrellada entre los escombros de lo que antes habría sido una residencia. La cápsula no estaba caliente a pesar de la temperatura que debió haber adquirido con la caída.  Tyrus despedía un fulgor humeante que producía estática en el aire a su alrededor, sus ojos denotaban enfado.

-¡Destruiré esta artilugio antes que pueda hacer más daño! –anunció el anciano juez disparando dos ráfagas de centellas violáceas de sus manos que hicieron visible el escudo de la cápsula. El escudo era denso, podía sentir como su poder mágico era repelido por la capa de energía eléctrica, pero no sería detenido tan fácilmente, no un juez-hechicero.

Sus rayos mágicos comenzaron a abrir una brecha en el escudo que parecía resistirse a ceder  rebotando parcialmente el poder arcano en potentes  descargas electromagnéticas que liberaba erráticamente el escudo en todas direcciones destruyendo todo lo que tocaran.

El hechicero aumento su poder, un sistema de contra-ataque no lo iba a apabullar. A propia voluntad desviaba cada descarga electromagnética protegiendo a todos a su alrededor.

-¡Destrúyanla ahora!!! –ordenó.

Sus dos guardianes artilleros apuntaron con sus armas pesadas la estructura. Pero fueron lentos, Tyrus sintió la amenaza, pero no tenía tiempo para detener su poder mágico.

-DESAPARECE! –ordenó liberando una poderosa onda energética en lo que recibió una explosión demasiado cercana a sí mismo y sus artilleros que salieron expulsado pero cayeron en pie. El escudo de la cápsula había sido destruido y ellos permanecían intactos, el hechicero utilizó su poder para absorber el daño, sin embargo la cápsula aún no había sido destruida.

El transporte naga había abierto varias escotillas, de una de ellas había provenido el disparo y ahora venían muchos más, repetidos  pulsos-proyectiles energéticos eran escupidos por las lanzas de nagas enfundados en sus imponentes tecnoarmaduras negras, tan altos como un guardián y medio, comenzaron a emerger velozmente del bunker metálico.

Los  guardianes formaron un casco defensivo integrando varios escudos y colocándose detrás de estos. Los escudos parecían resistir el poderoso impacto de los disparos y las armaduras arcanas fortalecidas con el poder de Tyrus soportaban la onda de microondas residual que liberaba cada impacto.

Tyrus miraba bajo las armaduras buscando algo de temor, una pizca sería suficiente para destruirlos, pero no había miedo detrás de si piel escamosa. Si no podía destruir sus almas, destruiría sus cuerpos.

Inesperadamente la cápsula emitió un intenso pulso en sincronía con las demás repartidas en todo Risk, el pulso era completamente invisible, pero no para los ojos del viejo hechicero que oportunamente protegió a todos sus guardianes con un escudo mágico. Sin embargo, todo organismo que había entrado en contacto con aquellos pulsos había caído en un estado de coma, al interferir con el intercambio eléctrico neuronal. Casi todo Risk había sido puesto a dormir… Nadie huiría ahora.

-¡INSOLENTES CRIATURAS! –vociferó el juez entrando en cuenta de lo sucedido a los civiles.

Los escombros que estaban alrededor de la cápsula  cobraron vida formando un gigantesco golem que atrapó la cápsula metálica en el interior de su tórax. Los naga que habían salido antes dirigieron el fuego contra la creación mágica causando severos estragos con cada disparo, cada impacto tenía la potencia destructiva de varias granadas. El monstruo rugió, creando seis brazos más que inesperadamente iniciaron un errático latigueo intentado aplastar a los soldados, pero en respuesta un potente disparo le acertó en la nuca destrozando parte importante de su cuerpo y frenando su movimiento.

El disparo provenía del maltrecho tejado de una estructura cercana, en ella un soldado con una armadura ligeramente más grande, portaba una lanza de combate modificada se conectaba por medio de numerosos cables a su armadura.  

-¡Ataquen ahora! –ordenó el hechicero, desplegando a sus guardines, que se desplazaron con una velocidad que excedía la lógica avanzando entre los proyectiles energéticos sin daños. Un disparo naga nunca fallaba, el sistema de la tecnoarmadura polarizaba el proyectil respecto al objetivo siendo virtualmente imposible que este no acertara su  blanco, sin embargo los disparos parecían desviarse antes de impactar contra los guardianes aztlantes.

-Ni un solo disparo acertará en mis guerreros. – Tyrus desviaba todos los proyectiles con su voluntad.

Aunado a esto los guardianes eran increíblemente ágiles para ser humanos, se movían con gracia esquivando los proyectiles que terminaban siendo desviados antes de impactarlos.  De repente uno empezó a correr dispuesto a acabar pronto el soldado, el naga río confiado en los adentros de su armadura, su lanza de combate se modificó ligeramente liberando un chorro de plasma supercrítico por el cañón que el arma moldeaba como una afilada punta de lanza.

Los movimientos del humano eran difíciles de predecir para el interfaz de su tecnoarmadura pero eso no lo preocupaba, el guardián finalmente lo alcanzó y trazó un amplio arco a la altura de la cintura, el naga esquivó fácilmente y contratacó intentado rebanar sus piernas, sin embargo el aztlante encogió las piernas de forma que el arma falló por completo su golpe. El interfaz de la armadura indicó una perforación, el soldado retrocedió unos pasos colocando una de sus manos en su costado, de entre sus dedos goteaba sangre. ¿Cómo había sido posible si había esquivado el ataque?

El naga reaccionó en seguida liberando una intensa descarga de su sistema Sach amplificada por su armadura, pero el guardián avanzó como un rayo sin ser afectado y clavó su hoja plateada en el pecho del invasor, el naga lo aferró del cuello pero tan rápido como lo apreso el guardián le golpeó el antebrazo con tal fuerza que lo obligó a saltarlo y finiquitó estampándole una prodigiosa patada que lo lanzó al suelo.

Ahora la sangre también brotaba por su pecho. La espada tenía la capacidad de atravesar la impenetrable armadura naga aunque no el suficiente para atravesarle de lado a lado, el naga había topado con suerte, la espada apenas había cortado los músculos de su pecho pero los macizos huesos reforzados con fibra de carbono de manera natural no habían sido penetrados.

Otros dos soldados nagas le cubrieron descargando el poder de sus  lanzas de combate, el guardián se abalanzó contra ellos, esquivó tres de los proyectiles pero un cuarto le rozó el hombro liberando una intensa carga de energía que hizo vibrar su armadura con violencia, más no le detuvo, parecía que el conjuro para evadir no era tan efectivo de cerca; el aztlante desarmó al más cercano pero el otro le disparo de nuevo, esta vez en el vientre, la armadura arcana soportó una vez más pero cobró su venganza cercenando el brazo de su agresor con el filo encantando de su espada de las mareas.

Los nagas los sabían, ese poder solo podía ser producto de la brujería. El guardián intentó cortar el otro brazo del soldado pero esta vez le bloqueó el siguiente ataque de su espada, trabándolo con dos cuchillas chispeantes que salieron de su antebrazo, el otro naga le agarró por detrás intentando abrirle el cuello con otras afiladas cuchillas, fallidamente por suerte del humano, las cuchillas apenas rozaron la armadura arcana del guardián que soportó el filo magnificado de las cuchillas energéticas.

Repentinamente ambos nagas cayeron inertes al suelo, cada uno tenía un hoyo en el pecho, el guardián miró detrás de él, otro guardían, una femenina lo miraba triunfante con dos rifles majando el cuerpo rematado del naga que él había herido en un principio.

Rifles de ectoplasma, las armas de medio y largo alcance que utilizaban los guardianes. Armas mágicas que disparaban un proyectil físico-espiritual mucho más potente que el plasma o el láser dado que podía dañar tanto el cuerpo como el espíritu. El rifle de ectoplasma había sido inventado hacía unos pocos años por un círculo cerrado de jueces-hechiceros que guardaban gran respeto por el culto a las armas mágicas.

-Muévete. Lord Tyrus está siendo rodeado –habló la chica.

En efecto, el hechicero era defendido por cuatro guardianes que lo protegían de los incesantes ataques de los soldados naga, mientras este mantenía con vida al golem, imbuía de aura de evasión a sus guardianes, les infundía velocidad, resistencia y poder y además luchaba él mismo contra los naga, pero más guerreros zoser aparecían de todas direcciones.  Tyrus disparaba en todas direcciones sus letales rayos mágicos de las manos, los naga parecían lograr evadirlos en la mayoría de las ocasiones, sin embargo más de uno había sido desintegrado por un ataque.

El naga del tejado disparó dos veces, demoliendo casi por completo el golem, avanzó evitando los disparos enemigos y sacó ochos pequeñas esferas metálicas de su armadura, las lanzó al aire y estas comenzaron a traslacionarse una respecto a otra en círculos concéntricos a una velocidad ni siquiera observable. Las esferas rodearon el golem moliéndolo hasta el polvo. El monstruo finalmente colapsó liberando la cápsula naga dentro de sí. Las esferas regresaron al soldado que las introdujo de nuevo en su armadura.



La electricidad se había ido, y la oficina entera era un desastre, el techo se había venido abajo y también parte de los muros. El rubio tocía cubriéndose la nariz con su camiseta, para evitar inhalar más polvo. Caminaba entre los escombros en busca de alguna señal de vida, de pronto una pequeña pero robusta figura apareció entre el polvo tosiendo.

-¿Qué ha sido todo eso?! ¿Los hechiceros nos bombardearon? ¿O hubo un maldito terremoto? –reclamaba el viejo Ólafur con la barba y las cejas embadurnadas de polvo.

-No tengo idea… -contestó el muchacho quitando un poco de escombros de la entrada para abrir la puerta-. Pudo ser el ataque naga que Paul advertía ¿No?

-¡No digas tonterías mocoso! Abre esa puerta de una vez. Quiero ir a revisar que pasó con los pobres hombres de la mina.

Desbloquearon la puerta y pudieron salir, encontrándose con nada más que destrucción. Sin embargo el barrio no mostraba un tan mal panorama, la gente que había logrado salir intacta ayudaba a salir a los heridos, el oji-azul quiso ir a ayudar, pero cayó en cuenta que el enano había desaparecido.

-Eh.. ¿Ólafur? –llamó el muchacho.

Un ruido en el interior de la oficina le hizo asomarse, provenía del sótano, sin duda había entrado de nuevo para sacar algo de su taller.

-OYE mocoso –gritó el antartic desde el sótano- ¡ven y ayúdame!

El gemelo lo pensó por un segundo, era una buena oportunidad de escapar… Pero finalmente bajó a ver qué quería.

-¿No íbamos a ir a ayudar a los hombres de la mina? –preguntó el muchacho mientras bajaba por la escalera.

- Jaw Jaw… Pero no sabemos qué pasó, si los hechiceros nos atacaron o qué… ¡No saldré a ningún lado sin una maldita arma!

El hombrecillo quitaba algunos escombros de una pared, el yavanita le ayudó a terminar de limpiar el área más rápidamente. Era solo un muro con un enorme cartel con un mujer sin sostén con unos enormes senos. El muchacho se ruborizó un poco.

-Je je je. A la linda Betty la guardo para los momentos especiales –el antartic quitó el cartel mostrando una enorme caja fuerte- Ahhh! ¿En qué estabas pensando mocoso pervertido? –se carcajeó poniendo la combinación.

La puerta de la bóveda se abrió, había muchas gemas en ella, también una enorme arma difícil de describir, parecía una especie de rifle pesado pero era ancha y cilíndrica como una calabaza, más importante que esta, el chico reconoció en seguida una vieja espada con todo y su funda.

-Eh mocoso… Acá está tu espada mágica esta, tómala –le tiró el arma-. Si hubieras querido huir lo habrías hecho hace mucho. Confío en que te quedarás, al menos hasta que esto se organice.

El muchacho no dijo nada, aunque en el fondo estaba agradecido, a pesar de que en un principio el mismo Ólafur había sido quien le había quitado el arma.  El antartic por otro lado tomó la extraña arma que era tan grande como él.

-Muy bien, muy bien. Ahora sí, vamos a ver qué demonios pasó.

En ese instante se escucharon los primeros gritos y explosiones. Ólafur y el muchacho corrieron hasta arriba, se fijaron por una de las derrumbadas ventanas,  no se veía nada, los gritos provenían de lejos.

-¿Pero qué demonios pasa? –balbuceó el antartic saliendo mientras apuntaba con el arma.  

De los barrios más exteriores una ola de gente corriendo se acercaba. Ólafur se fue hasta la destruida calle y encañonó al primero que se puso en su camino.

-¿Qué pasa allá? ¿Por qué tanto alboroto, eh?

-Son nagas… nagas –contestó el jadeante hombre-.

-¿Qué?!

-Sí! Maestre Ólafur, son nagas! Y están capturando a la gente.

Ólafur no lo creyó por un momento, pero luego se maldijo por no haberle creído al niño.

-Jaw, jaw… Te escuché a la primera. ¡Corre y dirige a los demás hasta la mina! Que se refugien allí, busquen armas, protejan la entrada!

-Lo haré Maestre!

-Espera! ¿Y sabes algo del Jefe?

-No Maestre, solo vi a los naga que comenzaron a cazar a la gente y corrí junto a mi familia.

-Jaw.. Corre entonces! Vete! Vete! –el hombre salió corriendo tan rápido como pudo, la gente del barrio también comenzó a correr como por efecto dominó- Mocoso… Parece que tus amigos los reptiles vinieron como dijiste, así que trae tu culo y esa espada mágica a ver cuánto cuero podemos sacar.

El antartic colocó se arrancó el collar con el rubí en que llevaba en el cuello y lo metió en un compartimiento de la extraña arma.

-Vamos a ver qué tanto bailan esos dinosaurios presuntuosos.



Mientras tanto, en lo interno del Palacio de Justicia, un grupo de piratas se escurrían con sigilo. Una jugarreta del azar o el destino les había permitido escapar de su encierro y ahora buscaban infructuosamente la salida de ese laberinto de granito.

-No estoy seguro si fue buena suerte que ese trozo de hojalata haya partido el muro y aplastado los barrotes de nuestra celda o si fue escalofriante peligroso... e__eU  –decía Albert caminando en la cola del grupo.

-Yo creo que es una buena señal, ahora tenemos que encontrar una vez más nuestras armas. ¿Alguien se recuerda dónde fue la última vez que las recuperamos? –preguntó el mulato.

-No tengo ni la más remota idea… De lo que sí estoy seguro es que ya habíamos doblado en esta esquina. e__e

-También debemos de buscar a tu hermano, chico. –le dijo el mulato al muchacho yavana, intentando consolarlo, aunque este no se veía especialmente preocupado.

-No te preocupes Maaku, de alguna forma sé que mi hermano está bien.

-Hmmm ¿Y si solo nos quedamos con un mocoso? Estoy seguro que Paul ni lo notará.

-Albert… No ayudes…  -_-“

-Por cierto… e____e ¿Vieron que se hizo el samurái?

En efecto, estaban todos excepto Tabemuro.

-Genial, otro desaparecido… En media invasión… -el kalypsonian se frotó la cabeza-, por esto nunca quiero ser el Capitán

- Y el más fuerte de nosotros… - e____e - Tal vez deberíamos escapar silenciosamente hasta el barco. Ya les avisamos, no nos creyeron nada.  Mal por ellos, ahora vamos por Paul!

-¡No! Le prometimos a Paul que íbamos a ayudar, lo menos que podemos hacer es buscar a Isabella y ponerla a salvo.

- ¡Hola chicos! –saludó la dulce voz de la sacerdotisa de Selene que venía acompañada por el ronin que traía en el hombro las armas de todos.

-¿Isabella? ¿Ronin? ¿Cuándo? ¿Cómo? O.o

-Hola muchachos, el señor Tabemuro me interceptó justo cuando iba de salida del Castillo, hay un gran desastre afuera,  debo ir a ayudar con los heridos, pero su compañero me insistió que Paul les había encomendado escoltarme, así que vamos! Que hay muchos heridos que deben estar ocupando nuestra ayuda.




Dentro de la nave naga principal el almirante se preparaba para ir a tierra. Su armadura fue equipada con dispositivo que emulaba una capa de seda y una larga lanza de combate de metal dorado como la de su armadura.

-Una vez que abandone la nave procedan a ejecutar la fase 3. ¿Cómo estamos con el tiempo?

- Ocho minutos de invasión, su excelencia.

- Muy bien, es un buen tiempo para comenzar la fase dos, con suerte acabemos pronto con todo esto , sería bueno para restregárselo a ese presumido de Pyroctsetis.

-Almirante tenemos en radar la presencia de fuerzas aéreas  humanas.  Llegando en 0.20 segundos.

- Me sorprende positivamente la rápida respuesta de estos humanos. Denles el tratamiento de rigor.

Una docena de cazas se acercaban a Risk.

-Bravo a base, tenemos la ciudad en el campo de visión. Procederemos a bombardear las zonas evacuadas.

-Enterado, Bravo. Mantenga la precaución.

-Enterado base.

Desde la nave naga el holomapa visualizaba como los cazas ingresaban a una enorme esfera que cubría por completo Risk y parte importante del mar teniendo como centróide la nave naga. El tecno-operario deslizó su dedo sobre la sección de la esfera por donde pasarían los cazas. Las naves prepararon sus misiles, pero antes de que siquiera lo pudieran notar explotaron una bola de plasma que los redujo a una estela fluorescente en el cielo.

-Nada de aeronaves en esta pequeña incursión… Nada de naves…  -dijo el almirante sumergiéndose en una piscina de agua salada y desapareciendo de la habitación.

El truco era simple, la nave naga era un inmeso reactor electromagnético que producía un campo magnético tan fuerte que podía polarizar una enorme área de varios kilómetros de radio, como el núcleo de una pequeña estrella, este campo se adecuaba para que no se repeliera con el campo magnético planetario, sin embargo al aplicar una pequeña diferencia de potencial en el polarización en el núcleo de energía producía una polarización tan abrupta que reducía a partículas iónicas cualquier material en la distorsión. En otras palabras, podía convertir en luz y polvo cualquier objeto en el aire. Claramente, el sistema tenía sus limitaciones, siendo solo útil en zonas aéreas del espacio de polarización.

El almirante emergió en la playa de Risk, escoltado por seis nagas de pieles coloridas, propias del clan Pelagus. El interfaz de su armadura detectó a los trece hechiceros. Su nombre era Mareangius, dios viviente entre los naga, líder del Clan Pelagus, y el mejor estratega en batallas navales y costeras.

-Que comience la cosecha.

De las cápsulas emergieron droides que contaban con multitud de tentáculos articulados.
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Seguidamente el resto del armazón de la cápsula comenzó a modificarse automáticamente, reensamblando y reestructurando sus piezas. En poco menos de veinte segundos lo que había sido una cápsula de transporte ahora era un enorme tanque de combate, articulado con ocho patas segmentadas y blindadas y un macizo cuerpo armado con dos cañones de fisión nuclear y una lanzadera pesada de pulsos de microonda-partícula.

Los nagas los llamaban Hellcracker.

Los droides segadores se extendieron comenzando con su labor, recolectando los cuerpos inconscientes de los humanos y llevándolos hasta el Hellcracker que en su espalda tenía un portal que los enviaba directamente a la celda de almacenaje de la nave subacuática.

-Lord Tyrus, los nagas nos han rodeado, hemos perdido a dos hombres y me temo que no podremos soportar en esas condiciones –gritó uno de los guardianes que luchaba mano a mano con dos nagas armados con sus cuchillas energéticas.

-¡Calla, necio! Lucharemos hasta caer…

El hechicero movió su mano frente a sí, donde más de una docena de zoser se acercaban amparados en un Hellcracker. El hexápodo metálico disparó su cañón de plasma pero el potente rayo calorífico se desvió calcinando algunos escombros. Debajo de sus patas el suelo comenzaba a volverse líquido.

Los cuerpos pesados de los soldados fueron engullidos por el suelo viscoso, sin embargo el vehículo logró escapar dando un salto hacia atrás impulsado por sus generados antigravitacionales.

Los guardianes disparaban sus rifles de ectoplasma como podían cubiertos por la poderoso conjuro de evasión de Tyrus, pero los nagas se habían agrupado en una formación infranqueable, como si sus armaduras no fueran lo suficientemente difíciles de destruir ahora portaban  escudos magnéticos que podía rebotar el proyectil espectral y avanzaban como una lanza obligándolos eventualmente a retroceder.

Tyrus combatía el ejército que se cernía sobre ellos cambiando el estado físico de su alrededor, convertía el suelo en algo líquido engullendo a sus enemigos y congelaba el viento en algo similar al cristal atrapando dentro de sí. Sus guardianes también continuaban luchando, pero no era suficiente.

De entre las ruinas de varios edificios aparecieron más Hellcrackers y tras de ellos numerosas escuadrillas de soldados. Los naga habían recibido una orden simple, acabar con los hechiceros, los cosechadores se encargarían del resto.

De pronto un disparo de un Hellcracker amenazó la posición de los aztlantes, los guardianes se desplazaran como veloces sombras evadiendo el riesgo y poniendo a salvo a su maestro del  impacto del proyectil de microondas.

Tyrus sintió el peligro, dos granadas de fusión volaban justo en dirección a ellos. El hechicero se concentró y los dos proyectiles fueron desarmados en el aire. Pero aún faltaba lidiar con aquel que las había lanzado, el naga con lanza de combate modificada, su nombre era Germundiers, y ocupaba el rango de sargento, se acercaba disparando su potente arma y  conduciendo a otro gran número de soldados.

Uno de los guardianes recitaba una serie de precisas órdenes en forma de palabras clave que fueron interpretadas de inmediato por los once aztlantes restantes, tomaron posiciones y abrieron fuego contra los nagas que no paraban de disparar aunque al final todos sus ataques fueran desviados por el hechizo de Juez.

Tyrus apuntó contra el suelo bajo los incursores, en seguida este se tornó viscoso tragando a varios de ellos, pero no a aquel que encabezaba la escuadrilla, el naga se impulsó en el aire con un generador antigravitacional que tenía en ambos costados de su armadura y disparó su pesada arma al menos una docena de veces, no había apuntando hacia a los aztlantes sino cerca de ellos, los impactos no se desviaron reventando en el suelo en explosiones casi tan potentes como la lanzadera de un Hellcracker y a pesar de no impactar directamente contra sus objetivos la radiación residual resultaba tremendamente dañina, incluso con las armaduras arcanas.

Varios guardianes cayeron heridos con graves quemaduras, otros luchaban por recuperar el sentido entre la explosión y las incansables descargas de las lanzas de combate de los soldados naga. Tyrus  se recuperó rápidamente y disparó un rayo intenso de energía destructiva al zoser que logró esquivar con el impulso de su generador. El viejo juez miró con odio al naga atravesando con sus ojos sobrenaturales su máscara oscura, el sargento invasor reía, parecía divertirse con la situación.

Mas el hechicero no tuvo tiempo para más, la amenaza inminente de otros dos ataques vibraron en su cabeza. Su guardián más próximo se acercó a él tan rápido como pudo para quitarlo de la línea de fuego de la artillería de los Hellcracker, pero antes de alcanzarlo el impacto de un proyectil energético lo lanzó despedido por los aires generando una descarga de microondas tan fuerte que incluso daño al hechicero, había sido el naga de la particular arma. Se había acercado lo suficiente para que la potencia del proyectil de su lanza de combate modificada superara el conjuro de evasión. Tyrus se encogió en el suelo soportando el dolor que las heridas en sus brazos producto de la explosión le infligían, pero no había tiempo para lamentaciones.

El rayo de plasma del Hellcracker se disparó justo hacia él, el juez-hechicero lo detuvo emitiendo un rayo de energía mágica igualmente poderoso que comenzó inició un debate de potencia entre ambos haces energéticos.

Germundiers se continuaba acercando lentamente al hechicero, un guardián se interpuso en su camino intentando atacarle con dos espadas gemelas, el naga le esperó totalmente inmóvil , cuando el guardián le alcanzó este trazó dos amplios arco en forma de tijera a la altura de la cintura del repitloide, pero Germundiers le bloqueó ambas espadas con sus chispeantes cuchillas energéticas, entonces el naga le sacudió una violenta patada en la cabeza a su oponente y, en cuanto tocó el suelo con su otro pié, se lanzó hacia delante para atravesarlo con sus garras. El aztlante evitó la muerte bloqueando el golpe con su arma pero el soldado se las arrancó de las manos y volvió al ataque, le estampó un tremendo puñetazo en el rostro que liberó un intenso pulso energético-microondas que explotó en su cara como una granada. El guardián rodó dos metros por el suelo has quedar tendido boca abajo, según los sensores del interfaz del naga, fallecido.

Otro dos se acercaron para frenarle, pero antes que pudieran acercarse si quiera un poco, otro rayo de plasma de un Hellcracker les convirtió en carne quemada.

El sargento estaba ahora a espaldas del hechicero, que continuaba luchando con su poder contra el rayo calorífico, el naga levantó su arma y le apuntó.

-¿Crees que me tienes contra las cuerdas? ¿No es así… naga? –preguntó sombríamente el juez.

Libero una de sus manos y lanzó un intenso rayo que este apenas esquivo, pero no lo suficientemente rápido para evitar que su lanza de combate modificada quedara inutilizada. El hechicero se dispuso a acabar con él, hirviente en deseos de venganza sus brazos se habían marcado con venas violáceas, pero sus agotados sentidos le advirtieron de otro rayo de plasma que le atacó por el costado, con su mano libre repelió el nuevo ataque lanzando otro intenso rayo de magia destructiva por sus dedos.

Los Hellcracker dispararon sus otros dos cañones de plasma, sumando dos haces calóricos  contra cada uno de los rayos mágicos del juez-hechicero. Tyrus gritó consumiéndose en la furia que le embargaba, su boca liberó energía mágica e incluso su rostro hinchado por las venas cargadas de energía comenzaba a desescamarse en pequeños trozos cristalinos.

Su mente era una tormenta de llamas y gritos. Tanta destrucción, ¿tanta destrucción para qué? Tyrus siempre había despreciado las guerras, ¿por qué el humano, el inferum, el naga, el vampiro y el ángel no podían llegar a comprenderse? ¿por qué tenía que haber tanta muerte? En realidad lo entendía bien, hacía muchos años había llegado a una conclusión… Una raza nunca podría entender a las otras, la empatía era solo un concepto humano, un concepto que ni la misma humanidad aplicaba sobre los suyos propios. La paz siempre sería una farsa.

Los rayos de energía de sus brazos se intensificaron deteniendo el avance de los haces de plasma en el equilibro de poder. La energía que se emitía por el entrechocar era extremadamente intensa, el suelo a su alrededor se había fundido pero increíblemente su cuerpo resistía el calor.

Tyrus comenzó a vencer los torrentes energéticos ganando terreno segundo a segundo, sin embargo su momentánea ventaja no tardó en perder sentido cuando lo miró frente a sí.  Germundiers se paró a unos cincuenta metros de él, el hechicero lo reconoció en seguida y comenzó a concentrar energía mágica en su boca para fulminarlo, pero el naga no parecía hostil, levantó su otra permitiendo al juez-hechicero ver la cabeza que había arrancado de cuajo de uno de sus guardianes, la tiró haciendo que rodara hasta los pies del anciano.

Entró en cuenta de ello en ese instante, el poder le había eclipsado la consciencia, había olvidado a sus guardianes, los había desprotegido de su aura mágica dejándolos a merced de sus enemigos.

Tyrus se maldijo en su interior, su garganta ya estaba destruida y no había nada que pudiera decir. Aún más poder mágico se libero de sus brazos a tal punto finalmente venció a los Hellcracker y su rayo los convirtió en una nube de partículas metálicas. Su cuerpo ahora era un núcleo inestable de energía. Su consciencia se había extinguido entre la culpa y la furia contra sí mismo y los naga. Ya no quedaba nada.

Germundiers se alejó tan rápido como pudo con su propulsor y ordenó por medio del interfaz de su armadura lo mismo a todos los demás. Tyrus comenzaba a desaparecer, entre rayos erráticos de energía mágica cuerpo se iba desmoronando en un fino polvo cristalino, poco a poco se descompuso hasta que finalmente una implosión terminó con lo que quedaba de su cuerpo, absorbiendo todo a su alrededor. Tyrus había caído.

A pocos kilómetros de allí, Mareangius descansaba revisando el progreso de la incursión rodeado por una pila de cadáveres con armaduras de guardianes y no muy lejos de ella el cuerpo semidestrozado de un hechicero, era difícil de reconocerlo, pero era Wicklock.

-Almirante, los humanos desplazan sus unidades navales, se acercan por ambos flancos, este y oeste –comunicó un tecno-operario al dios viviente que instalaba su centro de mando en medio de la destrucción-. Detectamos trece hechiceros en cada flota. Y avanzan rápido hacia nosotros, tomando en cuenta los factores de ampliación que brindan los hechiceros, estaremos en rango de fuego en 8.3 minutos.

- Es tiempo suficiente. Que las unidades Jörmundgander se encarguen.  

-Como ordene.



Mientras tanto los buques aztlantes avanzaban con una rapidez extraordinaria, gracias a la presencia de jueces-hechiceros dentro de ellos que aumentaban mágicamente la aceleración de la máquina con su propia voluntad. En uno de los buques, el Capitán discutía acaloradamente con el Juez-hechicero.

-Lord Akeheim, entiendo su preocupación por el asunto, pero no puedo aceptar que venga a ordenar a mi nave como si todos fueramos su subordinados. ¡El capitán de este buque soy yo! Y si le digo que la mejor ruta será tomarlos por el flanco, es porque tengo experiencia en ello.

-Es usted soberbio Capitán Tanner, los nagas no serán detectados por sus radares, su tecnología hace vernos a los humanos como niños jugando con un ábaco, si quiere  que los ataquemos directamente nos detectarán y mandarán una ofensiva invisible para sus instrumentos.

El capitán se carcajeó. No seguiré discutiendo con usted Lord Akeheim, esta no es su jurisdicción acá yo tomo las decisiones. De pronto uno golpe tambaleó a uno de los acorazados, causando un terrible eco metálico.

El capitán corrió a la cabina de mando.

-¿Qué fue eso?! No hay corales en esta zona, respondan –preguntó por su intercomunicador.

-Ordene a sus hombres que tomen puestos de combate… Capitán. Los naga ya están aquí. –anunció  el hechicero con tono sombrío.

Lo siguiente que escucharon fue el crujir metálico de uno de los acorazados partirse en dos. Una gigantezca serpiente metálica compuesta por cientos de enormes vertebras metálicas atravesó el casco de acero como un taladro, emergió parcialmente elevándose en el aire mostrando su imponente tamaño, a juzgar por lo visto mediría tanto como dos acorazados juntos.

Los cañones de los navíos le apuntaron, pero el Jörmundgander reaccionó más rápido. Sus vertebras metálicas que exhibían un brillo electrostáticos despidieron intensos arcos eléctricos que castigaron todos los acorazados alrededor, sus armas fueron fundidas y estuvieron a punto de ser perforados de no ser por la intervención de los jueces-hechiceros que lograron rebotar la mayor parte de la energía hacia el mar.

-¡Disparen los torpedos! –ordenó Alkeheim al capitán que miraba pálido el gigantesco monstruo mecánico.

-S.. Sí! ¡Disparen torpedos!

-Pero Capitán, los radares no indican nada.

-¡ESTA FRENTE A NOSOTROS! –vociferó el hechicero aplastando con su puño los radares frente al operario- Disparen los torpedos… Yo los dirigiré…

El acorazado disparo doce proyectiles acuáticos, el gigantezco Jörmundgander se sumergió de nuevo en el mar, aplastando otro acorazado a su paso. Alekheim sintió como la vida de uno de sus compañeros se extinguía al morir aplastado, otro había quedado vivo, flotando en el agua. Pero ahora no podía distraerse. Los torpedos siguieron al monstruo metálico debajo del agua  y lo lograron interceptar acertando cada uno de ellos, sin embargo… El resultado había sido desalentador. El Jörmundgander se sumergió en la profundidad sin ni un solo rasguño.

-¡Maldita máquina de guerra! La he perdido de nuevo, puede sumergirse y emerger muy rápidamente… Con tanta agua entre nosotros no logró percibir su presencia…

-¿Los torpedos fallaron? –preguntó el capitán con nerviosismo.

-No… Acertaron… Pero parece que no son efectivos… ¡Hay hombres en el agua! Organicen grupos de recuperación –ordenó para luego concentrarse en el capitán-. Capitán Tanner… Debemos llevar estos buques a aguas poco profundas, estando en mar abierto somos vulnerables.

-Sí.. Sí.. Tiene razón Los Alkeheim.

En lo profundo del mar, los operarios dentro de Jörmundgander naga aumentan los niveles energéticos en la piel del demoledor acuático. Las escamas del monstruo mecánico crean una fuerte corriente de energía que concentra en la cola para finalmente disparar un intenso rayo eléctrico.

Alkeheim lo sintió mientras utilizaba su poder para acelerar el buque, apenas tuvo tiempo de predecir su objetivo y pensar en sus dos colegas ubicados en este, el acorazado fue vaporizado instantáneamente.

-¡Ahhhhgg!!! –gritó con frustración el hechicero intentando contener su furia. Se sentía impotente.

Los nagas estaban atacando los buques que tenían dos hechiceros primero, sabían que ellos eran la única amenaza.



Suburbios de Risk, zona este.


Habían conseguido hacerles retroceder palmo a palmo desde los exteriores de la ciudadela, a pesar de que Ólafur y otros varios líderes habían organizado varios puntos de resistencia, todo resultó completamente infructuoso contra los soldados zoser. Eran prácticamente invulnerables y los Hellcracker podían despedir una onda que hacía desmayarse a cualquier hombre cerca. También habían sido presa fácil de los naga que aparecían desde la nada cubiertos por los sistemas de infiltración que volvían invisibles sus armaduras acabando con grupos enteros de hombres armados que eran finalmente arrastrados por los cosechadores las tinieblas por no ser vistos más.

Los hombres armados supervivientes mantenían un último e improvisado bastión en la entrada a las minas carboníferas, adentro de ellas habían sido evacuados la mayor parte de los civiles desarmados. En la pequeña entrada del túnel, parapetados entre rocas y pedazos de maquinaria dos cañones láser estacionarios disparaban con cadencia su proyectil energético manteniendo a raya los soldados naga posicionados a los alrededores abrigados por la espesa niebla que cubría de manera permanente ese lugar, era un problema para los aztlantes que disparaban casi a ciegas. Pero para los naga no era ningún problema, sus sistemas de visión filtraban toda clase de interferencia.

¡Vengan, cobardes! –gritó uno de los artilleros sin dejar de disparar

Sin embargo la realidad era otra y la sabían bien, los naga solo se estaban reagrupando, habían barrido por completo con los suburbios y esperar unos minutos más para hacer su gran entrada y capturar a los supervivientes no representaba un problema.

¡Contenles aquí! –ordenó otro de los obreros al artillero dejando de disparar un rifle de caza.

El hombre corrió internándose por el túnel y dejando la línea defensiva. Giró un par de veces en otros tantos cruces y entró como una exhalación en una gran sala completamente llena de hombres armándose con todo lo que encontraran, Ólafur estaba en pie en una tarima ladrando ordenes en el centro de la habitación.

-No aguantaremos mucho más maestre, a pesar de que mantenemos la ventaja en ubicación los vehículos pesados naga comienzan a aproximarse –le comunicó el obrero.

El antartic no le prestó atención y continuó con lo suyo.

-¡Ólafur! –le gritó el joven rubio que estaba a su lado- ¡Sí los dejas aquí todos serán capturados! ¡Deben escapar!

-¿Crees que no lo sé mocoso? ¡No me dejaré vencer por esos dinosaurios! ¡Ólafur Sveinbjargarson no morirá hoy!

Los cañones láser dejaron de disparar, lo que llamó la atención de los presentes. Luego vino la explosión en la entrada de la cueva, un estruendo tan fuerte que hizo retumbar todo el interior de la mina desprendiendo algunas rocas de las paredes; aquellos muros decadentes parecían temblar temerosos a soportar la batalla que se libraría entre ellos.

Un grito ahogado fue lo único que lograron escuchar proveniente del sitio de la explosión. “Son invisibles”. No necesitaban más advertencia que esa.

-¡Fuego! –ordenó el antartic disparando su propia arma hacia la salida del túnel.

Los láseres llovieron sobre la oscuridad del túnel pero en seguida una explosión seca, sin llamas sino que solo despedazando las rocas de la salida contraatacó, el estrépito lanzó a varios al suelo. Y los nagas comenzaron a entrar, eran altos y delgados con armaduras plateadas que permitían ver parte de sus pieles de colores, infiltradores del clan Pelagus… Sus armaduras miméticas abandonaron la protección invisible, ya no la necesitaban, sería una cacería.

Ólafur estaba en el suelo, gateó hasta alcanzar su arma y apunto hacia el frente, sus ojos presenciaron el exterminio. Los hombres armados caían como moscas ante los versátiles movimientos de los naga, danzaban disparando desde pequeños orificios en sus antebrazos diminutas agujas que con el mínimo contacto hacían desmayarse a sus víctimas.

Sus ojos se llenaron de temor. El yavana también había caído en el suelo, pero desde allí disparaba un rifle de asalto que había llegado hasta sus manos, las balas no hacían ningún daño en las armaduras, ni siquiera los espacios huecos en las armaduras parecían vulnerables ante estos, era como si estuvieran protegidas por una especia de escudo.

-¡Ólafur! –gritó al ver como el antartic se escurría corriendo por la retaguardia- ¡No puedes dejar a tu gente acá!

El enano se escabulló por la salida trasera hasta perderse de vista. El yavanita le maldijo en silencio y disparó otra ráfaga de proyectiles hacia los invasores. En eso el obrero que disparaba a su lado cayó al suelo completamente inmóvil, los nagas estaban avanzando; gateó por suelo hasta encontrar una roca lo suficientemente grande para ocultarse tras ella.

Los obreros a su alrededor comenzaban a caer uno por uno, abatidos por el letal avance de los zoser. Sentía la impotencia de no poder hacer nada, tiró el rifle tan lejos como pudo, no le serviría de nada, si salía a combatir sería abatido en unos segundos por los proyectiles microaguja de los infiltradores, no tenía forma de defenderse, aún con la celeridad que le daba su kopis no podría contra tantos. Estaba solo.

Recordó a Paul, recordó a su hermano, recordó a Albert, recordó a la banda. Desenvainó su kopis y miró su reflejo en la hoja pulida. Si caía, caería luchando, no escondido como una rata en su madriguera.

Rodó fuera de su posición y se levantó de un brinco gritando con brío. Un infiltrador le detectó y apuntó con sus antebrazos, pero frente a sus ojos el muchacho desapareció, sabía lo que sucedida y sus sistemas reaccionaron tan rápido como él, desenvainó una espada y bloqueó el tajo de la kopis que se cernía sobre su espalda.

Intentó estampar una patada en la cabeza de su enemigo pero este se la detuvo en el aire y lo tiró hacia el suelo. El naga era tan rápido como él, y muchos más fuerte. El muchacho se lanzó de nuevo a la carga esquivando por milímetros cinco microagujas que pasaron cerca de su mejilla. Buscó con presteza un punto vulnerable, sus piernas, atacaría allí, pero en eso notó que el naga le apuntaba con su espada.  Un proyectil energético salió de esta, todo había sido muy rápido, bloqueó con su espada con tanta celeridad como pudo, pero esto no detuvo la explosión, salió despedido por el suelo rodando varias decenas de metros hasta chocar contra un muro.

Las espadas de los infiltradores podían disparar, como si fueran una lanza de combate, pero su proyectil tenía mucha menos potencia. Todo su cuerpo le dolía, intentó levantarse y miró que estaba rodeado, cuatro infiltradores le apuntaban con sus antebrazos. Era el final.

Un estruendo, seguido de un intenso rayo laser espantó a los infiltradores que evadieron como pudieron, el muchacho volteó hacia el origen de aquel estruendo. ¡Era un demolisher! Y quien lo montaba, no podía ser otro más que…

-¿Pensaste que te dejaría mocoso? ¡Nunca abandono a mi familia! –afirmó la agria voz del antartic  disparando su extraña arma que había logrado acoplar al brazo de su demolisher.

Tras de él varios gigantes mecánicos salieron en tropel atacando a los infiltradores como si fueran insectos, los naga evadían las pesadas armas de los demolisher y respondían a sus ataques disparando con sus espadas que no causaban el suficiente daño para detenerlos.

Los infiltradores estaban en desventaja. Uno a uno fueron desapareciendo camuflados con los escudos de invisibilidad codificados en sus armaduras.

Ólafur había protegido personalmente al joven yavanita que al cabo de un rato se había podido poner en pie, el antartic lo levantó con la pinza de su armatoste  y lo había trepado en su hombro.

-¡No hay tiempo para celebrar, hermanos! ¡Tenemos una ciudad que recuperar!

Fuera del complejo minero un ejército de nagas esperaba apostado con sus armas preparadas, los Hellcracker recibían a los últimos humanos en sus portales de transportación, traídos por los cegadores que pululaban el cielo como una bandada de aves de rapiña.

La parte superior de la montaña explotó como si se tratase de un volcán, gigantescas rocas volaron despedidas del seno de la montaña causando prácticamente una lluvia de meteoros sobre las líneas naga. Aprovechando el caos los demolisher salieron abriéndose paso con sus taladros por la entrada del túnel.

-¡Causen todo el daño que puedan! –gritó finalizando con una carcajada el antartic que encabezaba al grupo y disparaba su cañón laser por doquier.

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Última edición por Zucuro el Vie Mayo 22 2015, 21:20, editado 2 veces
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MensajeTema: Re: Academy of Nations(Comenzamos! Go go go!!)   Vie Mayo 22 2015, 18:45

Malek lo había sentido: un alma había desaparecido, como un robusto y antiguo árbol que se consume por el fuego. Tyrus lo había abandonado todo consumiéndose a sí mismo. Malek sintió una furia incontrolable.

Había sido amigo de Tyrus desde siempre, le conoció cuando Malek que en aquel tiempo utilizaba su nombre mortal había ingresado en la academia de Hechiceros. Tyrus era un reconocido profesor, tiempo después de que Malek se consagró como juez-hechicero coincidieron al ser asignados en la misma isla, y el mismo distrito. Había sido una vida de estar juntos.

Un aura de energía estática rojiza cubría al hechicero.

-¿My Lord? –preguntó David al sentir como cada bello de su cuerpo se erizaba por la intensa aura mágica.

Malek no contestó, sus guardianes protegían una pequeña construcción derrumbada donde se guarecían para descansar unos segundos. Su percepción sobrenatural ubicó todos los enemigos en las cercanías. Se levantó súbitamente y se subió en su caballo de granito. Azotó las riendas y el animal cabalgó rumbo al exterior de la construcción. David y los guardianes más próximos a él le siguieron con rapidez, no sabían qué pasaba por la mente de su Juez pero debían protegerle a como diera lugar.

Los primeros soldados zoser fueron visualizados por el hechicero, tan rápido como los localizó estos abrieron fuego contra él, los proyectiles de sus lanzas de combate eran desviados por su conjuro de evasión.

Cabalgó al lado de un canal levantando con su mano un dragón de agua que voló sobre él. La criatura se dirigió hacia los nagas que respondieron disparando tercamente sus lanzas de combate. La invocación sin embargo no parecía sufrir daño por las explosiones de vapor que hendían en su cuerpo, abrió la boca cuando estuvo suficientemente cerca y lanzó una lluvia de finas agujas de agua, con su presión y tensión aumentada millares de veces por la voluntad mágica del Juez.

Los proyectiles acribillaron a los zoser, hasta convertirlos en cadáveres agujereados. Desde otra posición más soldados le dispararon al hechicero. Malek llamó mentalmente a su invocación y les apuntó con su tridente. Un mar de centellas se dispararon desde el arma encantada que al alcanzar la estructura la convirtieron por completo junto a los nagas en una montaña de polvo blanco.

Otro grupo de nagas se reveló con la percepción del hechicero, esta vez acompañados de un Hellcracker.

-Avancen… -ordenó el Juez a sus guardianes que con prontitud le adelantaron el galope.

El Hellcrecker les apuntó con sus cañones de plasma. Disparo dos rayos que fueron interceptados por la invocación de agua que se redujo a una bullente masa de vapor. Los guardianes la atravesaron dando sobrenaturales saltos que los infiltraron entre los enemigos, desplegaron sus armas encantadas entablando un fiero combate, Davi había caído justo sobre uno de los cañones de plasma, con su alabarda de las mareas guillotinó el formidable dispositivo partiéndolo en dos. Detuvo dos proyectiles energéticos con su escudo, provenientes de un zoser que le disparaba desde el suelo.

El blindado se sacudió intentando quitarse al parásito que tenía sobre sí, David clavó su alabarda en el blindaje para evitar caerse y se mantuvo detrás de su escudo bloqueando los choques de microondas que le acosaban. Saltó de nuevo, más de cuatro metros en el aire llegando hasta el otro cañón.

El Hellcracker giró su torreta obligándolo a agarrarse del gran cañón para no caer al suelo, los disparos de los soldados en tierra no se hicieron esperar intentando derribarlo en su precaria situación, Malek concentró su aura de evasión en David haciendo que todos los proyectiles zoser fallaran. El guardián logró subirse de nuevo hasta el blindaje del vehículo, colocando en la junta entre este y el arma de plasma tres cargas de explosivo plástico. Puso el contador a funcionar y saltó tan lejos como pudo.

Malek concentró su poder mágico en el explosivo, lo dotaría de poder destructivo, mucho más que cualquier arma. Cuando la carga explotó y la onda de explosiva consumió todo el blindaje, dejando al Hellcracker completamente destruido. Pedazos de su blindaje y de su maquinaria interna volaron como hoces segando a algunos desafortunados nagas. El hechicero llegó disparando su tridente encantado aniquilando a los últimos soldados zoser.

-Los droides se alejan –afirmó uno de los guardianes al notar como los cosechadores que sobrevolaban los alrededores habían desaparecido.

-Son solo para capturar… No son luchadores… -respondió el Juez-hechicero mientras analizaba las lejanías. Había logrado retomar el control de sus ímpetus por mucho que le enfureciera la pérdida de Malek, le debía su cordura a sus guardianes, a Akaste y Aztlán.

Sus ojos sobrenaturales detectaron tres grupos de nagas que se acercaban a ellos, uno venía del oeste, otro del norte y uno último del noreste. Pero vio algo más, un poco más lejos de allí en dirección al Palacio de Justicia la banda de Paul junto con Isabella eran seguidos de cerca por un pequeño escuadró de nagas con trajes invisibles.

-Tomaremos dirección hacia el Palacio de Justicia, Lady Isabella parece estar en predicamentos

-¿Ella está bien? –preguntó David con inquietud.

-Está bien, los vulgares amigos de Paul Perkins le están protegiendo, pero debemos apresurarnos.



La banda de Paul avanzaba a pie al borde de un canal, conduciendo un menudo grupo de civiles que habían rescatado inconsciente en el camino. Isabella les había logrado despertar y ahora avanzaban tan sigilosos como podían evadiendo la destrucción.

-¿Estás seguro que era por aquí? –le preguntó Albert al kalypsonian que intentaba reconocer los destruidos edificios.

-Pues eso creo… No he estado tantas veces en Akaste para reconocer los caminos incluso en medio de una devastadora invasión!

Habían definido como plan llegar hasta el lugar donde habían sido capturados por Tyrus para separarse, un grupo llevaría a Isabella y los civiles a la costa con la esperanza de que Nade los fuera a recoger, y los otros se quedarían en la isla para buscar al gemelo desaparecido.

-Tal vez si le preguntamos a alguno de los civiles nos sepa dar indicaciones –sugirió el telestian.

-Eso si supiéramos a el nombre del lugar donde nos capturaron.

-Es un buen punto…

De pronto Albert y Maaku sintieron un leve adormecimiento, pestañearon una vez y todo se puso oscuro. Los dos cayeron inconscientes al suelo, al igual que otra decena de civiles.

-¡Todos al suelo! –gritó Tabemuro.

El yemdita calculó la posición de los naga en función de la posición de aquellos que se habían desmayado, cuando todos se tiraron cuerpo a suelo desenvainó su espada con la velocidad del rayo. ¡Tenían que estar en el agua! No tenía la certeza pero su intuición se lo sugería.

El agua se partió en dos, dividida por el afilado vacío que provocaba la técnica del exsamurái. Un soldado se reveló. Su armadura había sido dañada por la onda de choque a la altura de la espalda. El infiltrador se deslizó por las aguas con la agilidad de un pez. Una vez que el agua recuperó su forma, una lluvia de disparos electromagnéticos comenzaron a emerger en todas direcciones, el oriental se apartó del borde del canal.

-¡Muchacho! –exclamó con su voz curtida dedicándole una mirada soslayada al gemelo que revisaba el estado de salud de sus compañeros junto a Isabella- Protege a la señorita…

La muchedumbre se había alterado, Fings intentaba controlarlos pero la situación se puso peor ocho altos guerreros nagas cubiertos por sus armaduras plateadas saltaban a tierra emergiendo de las aguas.

-Muchacho… Corre con la señorita –susurró el ronin asiendo con fuerza el mango de su katana. En un instante lo calculó todo.

Las microagujas cargadas de energía cinética fueron disparadas de una partida de diminutos cañones ocultos en los antebrazos de sus armaduras. Tabemuro no podía verlas, pero podía sentir el viento... El viento había sido su maestro a lo largo de su agitada vida, esta solo era una prueba más. El tiempo se ralentizó para todos, las agujas avanzaban lentamente hacia él que desenvainaba su espada al mismo tiempo, todo en cámara lenta, una gota de sudo le bajaba por el rostro y de fondo la muchedumbre gritaba, algunos habían intentado huir aplastando a los otros. Los débiles estaban destinados a morir, recordó esa frase en ese instante. Si moría allí, le recordaría que seguía siendo tan débil como antes, le recordaría que no podía proteger a nadie y que aún no estaba listo para su venganza, pero no sería así, no ese día.

El tiempo regresó a su marcha normal y la katana terminó de trazar un arco invisible por su velocidad creando una afilada onda de vacío tan potente que desvió todos los proyectiles de su trayectoria, en seguida los ocho nagas recibieron el daño a la distancia, sus armaduras fueron partidas en dos y sus vientres cortados, los ocho cayeron dramáticamente al canal manchando con su sangre el agua.

Sus afilados sentidos detectaron algo detrás suyo, miró con sus ojos razgados ¡había un infiltrador más! Había logrado llegar hasta Isabella y el muchacho aprovechando mientras él se enfrentaba a sus camaradas, el naga apuntaba con sus antebrazos al niño yavanita. Su reacción no se hizo esperar pero fue detenida por el seco estruendo de un estallido húmedo. Un proyectil había perforado los brazos del naga.

El zoser retrocedió en un respingo y sin dar muestras de dolor se impulsó con una agilidad solo posbile para un naga hasta el canal.

-¿Están todos bien?! –preguntó David aterrizando desde un antinatural salto hasta el sitio.

-Entonces el disparo provenía de…

-Así es… Señor Tabemuro, provenía de una de mis guardianes. Mi francotiradora personal, la mejor de todo Akaste me atrevo a decir –la voz grave y resonante de Malek hizo eco apareciéndose montado en su corcel negro.

Los demás guardianes aterrizaron en seguida rodeando a los civiles e impidiendo que estos escaparan.

-¿Isabella estás herida? –inquirió el acongojado David tomándola por los hombros.

-Estoy bien –respondió sin quitar un ojo de Maaku y Albert que comenzaban a abrir los ojos, su mano despedía una energía celeste que cubría a los dos piratas.

-Estaba preocupado… -retrocedió un poco apenado.

-No debías de preocuparte, los amigos de Paul me han cuidado bien. Estos chicos son fuertes.

-Mi cabeza.. –murmuró el kalypsonian irguiendo su cabeza para quedar sentado.

-No te muevas mucho, la toxina que te suministraron es potente. Te recuperarás pero no te sobre esfuerces aún.

-Veo que han hecho un mejor trabajo de protección que el mismo Juez de estas tierras –afirmó Malek mirando a los asustados residentes.

-No hemos hecho más que… -Tabemuro no alcanzó a completar la frase, una arcada le cerró la gargante y sus piernas le flaquearon.

Malek sintió también una fuerte debilidad, los civiles comenzaron a caer al suelo uno por uno, e incluso David también se arrodilló.

-¡Hay una toxina en el aire! –alcanzó a decir el Juez antes de que su garganta se cerrara.

Habían cometido un grave error. La piel de los naga del clan Pelagus estaban llenas de una potente toxina, única para cada individuo. Si la piel del naga era herida liberaba automáticamente una concentrada carga de toxina al aire, la era completamente letal, no más de diez segundos tardaba en asesinar al infortunado huésped.

-¡No se muevan! –clamó casi en una súplica la hechicera de Selene que extendió su mano en dirección al canal.

Un torrente de agua respondió a su llamado y cubrió delicadamente a todos los presentes en menos de un segundo.

-Nadie debe morir hoy.

Isabella juntó sus manos y cerrando sus ojos murmuró un antiguo conjuro. Los afectados por el veneno se retorcían, habían sido nuevo distintas toxinas en total las que ahora destruían sus cuerpos, un antídoto no lograría curarlos. David gesticuló una mueca de dolor y de sus poros minúsculas gotas de sangre comenzaron a salir.

Isabella estaba utilizando un antiguo método de extracción de venenos, utilizado para tratar venos incurables. La magia atrapaba la toxina y la expulsaba del cuerpo por medio de la sangre, al mismo tiempo que sanaba el daño ya ocasionado por la ponzoña.

El mismo Malek sangraba dentro del manto acuoso, a pesar de haber advertido el veneno dentro de su cuerpo no tenía ninguna capacidad para curarse, su cuerpo seguían siendo mortal, a pesar de que la magia alargara su vida no le permitía regenerarse de ninguna forma.

Isabella también sangraba, su vestido blanco se manchó gradualmente de sangre hasta teñirse por completo de un rojo intenso. También había sido afectada por el veneno, pero su magia podía curarla.

El hechizo tardó un par de minutos, luego el agua que los cubría se dispersó por el suelo. Todos respiraban con agitación.

-Eso ha estado muy cerca… -afirmó David respirando con agitación.

- Los naga se han retirado –afirmó Malek bajándose de su montura-, estaban heridos y asumieron equivocadamente que su veneno nos mataría… Realidad que habría acontecido de no usted, Lady Isabella, siempre una dicha tenerla con nosotros.

-De nada Lord Malek.

-Ahora pues… Debo disculparme con todos ustedes, camaradas de Paul Perkins –dijo esta vez con un tono de más pesadumbre, se arrodilló en el suelo y bajó la cabeza.

-¿¡Lord Malek?! ¿Qué hace? –corrió David a su lado.

-Lamento no haber dado crédito a la advertencia que nos dieron sobre esta invasión. Si tan solo los hubiera escuchado, mucha de esta muerte podría haber sido evitada.

-Ahora eso ya no importa –contestó el kalypsonian tendiéndole una mano al Juez-. Paul quería que su tierra y su gente amada fuera protegida, todavía podemos cumplir con eso, Lord Malek.

El hechicero afirmó y se levantó por si solo del suelo.

- Lord Monix invocó a reunión todos los Jueces-hechiceros sobrevivientes un poco antes de que viniéramos a ayudarles. Ahora mismo deben estar reunidos definiendo el plan a seguir. Debemos ir hacia allá.

-Suena como la mejor opción, pero aún tenemos algo pendiente –aseveró el kalypsonian desviando su mirada hacia el joven rubio.

Malek lo escrutó con su mirada.

-Has perdido a tu hermano, hijo de Yavania.

-Lo perdimos poco antes que su compañero Juez nos capturara –afirmó el muchacho con algo de pesar que pronto fue sustituido por una sonrisa de consuelo-, pero sé que él está bien, puedo sentirlo.

-El vínculo entre dos hermanos es fuerte, pero el que hay entre dos gemelos idénticos como ustedes puede desafiar lo normal –el hechicero lo tomó por la mano internándose en un viaje por todo Akaste. Vio las precarias casas de la zona industrial destruidos, su mente lo llevó más lejos, en los periféricos suburbios cerca de la mina carbonífera. Vio al muchacho sentado en el hombro de una enorme máquina de acero y madera que avanzaba haciendo retroceder a las fuerzas invasoras- ¡Lo he encontrado!

-¿A dónde está? –preguntó con entusiasmo el chico.

-Está al norte de aquí, algo lejos, tardarías al menos unas dos horas caminar hasta allá. Eso asumiendo que no te topes con más nagas.

-¡Debo ir por él!

Una mano se posó sobre su hombro, era Albert.

-No niño, yo iré por tu hermano.

-Inesperado ofrecimiento del Señor Albert, puedo ver que su coraje ha crecido desde la última vez que no encontramos.

-Je, eso me gustaría pensar.

-Si ese es el caso –el hechicero asió el brazo de Albert con su otra mano libre, el telestian sintió un fuerte ardor en su piel, luego le soltó, tenía tatuado un símbolo.

Spoiler:
 

-El vínculo entre estos gemelos es fuerte. Si encuentras a su hermano y le tocas, el sello se activará y te transportará directamente hacia el muchacho esté –dijo señalando al joven rubio-, es decir, te transportará hacia nosotros.

-Oh… Vaya… Que útil.

-Aparte de ello… -el hechicero extendió su mano frente al pirata e inmediatamente este sintió un gran poder recorrer su cuerpo- te imbuiré en mi aura mágica… Te haré más fuerte, más resistente y una decena de veces más rápido, de este modo podrás llegar allá en tan solo unos quince minutos, pero te advierto, conforme más te alejes de aquí el aura irá disminuyendo, cuando llegues a tu destino mi influencia ya no te protegerá de nada, estarás por tu cuenta.

-Entiendo.

-Le deseo suerte. Señor Albert.



Torre Blanca, Isla de Tetis, Aztlán.

El Capitán pirata se sentó un momento sobre un escalón contemplando como arriba de él aún se extendía un infinito tornillo de escaleras. No sabía cuántos días llevaba subiendo esos malditos escalones, había perdido la noción del tiempo, pero no se daría por vencido, se levantó de nuevo y continuó con la marcha.

Encontrar la Torre Blanca no había sido difícil y llegar a ella tampoco, había tenido que pagar algunos buenos sobornos a sus contactos y transportes pero había llegado rápidamente y con la ayuda de la capa mágica que le había regalado Mandi había logrado pasar completamente desapercibido por la torre, increíblemente se había topado al menos un par de veces con Jueces-hechiceros y tal como lo había dicho el binghiman había logrado pasar inadvertido.

Pero lo más difícil había sido subir…Los escalones eran infinitos, había subido durante días ¿semanas? ¿o aún más…? Ya no estaba seguro… Y eso le preocupaba. Cada vez que se desubicaba recordaba que sus amigos podían estar muriendo en ese momento y sus debilitadas piernas seguían subiendo.

De vez en cuando se asomaba por las pequeñas ventanas de roca blanca que asomaban al exterior. Hacía tiempo ya no podía ver el suelo, solo miraba las nubes.

-Maldita sea, es que no pudieron poner un maldito ascensor. -_-

-Subir la Torre Blanca no es algo que un hombre pueda lograr en una vida completa –comentó una voz desconocida.

-Ni que lo digas amigo… -_- … Un momento… -Paul volteó hacia todas partes buscando la voz desconocida, sin embargo conforme más lo analizaba le parecía que esa voz la conocía. De pronto un ojo rosado y otro verde aparecieron frente a él. Dos ojos sin rostro ni dueño.

-Waaaa! –gritó el pirata echándose para atrás, topando con que su pie no encontró suelo que pisar cayéndose de espalda. Pero antes de que cayera una mano le agarro el brazo.

-Jo jo ji ji ja ja Si no te fijas donde pisas, a la cima nunca llegarás –dijo nada más y nada menos que el inconfundible Beans.

-¿Beans?! ¿Cómo demonios llegaste aquí? –inquirió al incorporarse a su lado.

-Ju ju ja ja, Beans te ha seguido desde la Madre Selva hasta esta tierra de bakras.

-Pero… No… No te he visto. ¡No trates de tomarme el pelo!

- Tanto te tomo yo el pelo como tú a los bakras de esta Torre Je je jo jo

En ese momento Paul cayó en cuenta de que el kalypsonian vestía una capucha como la suya.

-¿Así que me has estado siguiendo todos estos días?

-Ya lo has dicho –contestó mientras bailaba simulando a un animal.

-Vaya que estas cosas sirven… Te debo una viejo Mandi… Pero en fin ¿Para qué me has seguido Beans?

-Beans te ha seguido para echarte una mano, descendiente de Cooke.

-¿A sí? ¿Cómo me ayudarás?

-Bueno… Un ascensor deseas ¿no es así?

El kalypsonian tocó dos veces la pared a su lado.

-No hay ningún pasadizo secr… -no completó la frase al ver como del muro de roca se abría una puerta lo suficientemente grande para que entraran hasta tres personas- uno momento… ya había revisado los muros no había ninguna muesca!

Beans entró por la puerta.

-Ji ji jo jo sino quieres quedarte allí te sugiero entrar pirata Paul.

-¿Y qué es esto…? –preguntó examinando la pequeña habitación por dentro, no había más puertas, al menos aparentes y era muy pequeña para ser una alcoba, parecía una clase de pequeña bodega o algo así.

-¡Un ascensor! Solos los lagga head suben por las escaleras.

La puerta se cerró y Paul sintió como la sensación de gravedad cambiaba, se sentía mucho más pesado. En efecto parecía ser un ascensor.

-¿A dónde nos llevará esto Beans?

-Ohh… Nos llevará hacia donde deseas ir…




Entre los escombros un grupo se reunía, había más de cuatro docenas de guardianes que protegían la zona de las cientos de tropas que atacaban el sitio.

-Los he podido convocar solo a ustedes… -dijo Monix que parecía liderar el grupo, entre los presentes estaban Lord Teziz, Grox, Opis, Fwrlid-. Debemos formular una estrategia en conjunto mis hermanos en la magia, con la muerte de Lord Tyrus y Lord Wicklock es cuestión de tiempo para que nos eliminen uno por uno.

-Para matar a la serpiente debes cortar su cabeza –susurró Teziz que calculaba la mejor de sus posibilidades en infinitos cálculos probabilísticos dentro de su mente.

-Mareangius, el depredador de los mares, el mismo Almirante General de todas las flotas naga, aún no termino de comprender qué hace un personaje como él tan lejos del Imperio Zoser conduciendo esta pequña pero destructiva incursión –comentó Fwrlid.

-Las explicaciones del porqué ahora no son relevantes, lo que nos interesa es que fue él quien mató a Lord Wicklock y el cerebro de toda esta tragedia –dijo Grox quien había sido el último de poder entablar comunicación mental con Wicklock antes que muriera.

-Si lo matamos a él los nagas se retiraran –afirmó Teziz.

-Su poder es grande, puedo sentir la magnitud de su alma… No nos enfrentaremos a un ser ordinario… -advirtió Monix.

-No hacerlo significaría nuestra muerte individual, caer uno por uno como lo hicieron Tyrus y Wicklock –alegó Grox.

-Puede que tengas razón Lord Grox… Pero si fallamos… No quedará nadie para contener el caos…

-No fallaremos –aseveró Opis desde su lejana posición.

-Entonces… ¡Lucharemos! Y si el destino ha firmado hoy nuestra muerte… La aceptaremos arrastrando a Mareangius con nosotros!

-¡Así sea! –corearon todos.



Mareangius revisaba la complejidad del holomapa que era proyectado directamente en su mente, con un dios podía verlo todo y enterarse en tiempo de real de cada movimiento del enemigo.

-Señor los Jörmundgander nos reportan aniquilación total de las fuerzas navales.

-Excelente. Emita un informe general del estado de la invasión a nuestras flotas en Yemdo.

-Como ordene su excelencia.

La ciudad había sido casi completamente limpiada. Quedaban un puñado de diminutos focos humanos que correspondían a los hechiceros restantes, Malek, Opis, Teziz, Fwrlid, Grox y Monix fueron enfocados, eran los únicos enemigos dignos de él. Además de aquellos un menudo grupo de humanos parecía resistirse en el norte, pero ya había arreglado aquello, el mismo sargento Germundiers los aplastaría con su puño implacable, había sido una interesante adición a su ejército de marines.

Los compañeros que habían sido detectados también continuaban aún en libertad, pero por los reportes que había recibido estaba seguro que no eran regulares yavanitas, no quería tener que lidiar con una flota compañera allí, a pesar de que disfrutaba poner a prueba su ingenio para hundir los viejos armatostes humanos había traído una flota muy pequeña a esta inesperada incursión para verse envuelto en una batalla naval de tal magnitud.

El motivo por el que había llegado allí era simple, el azar. Meses atrás sus flotas se habían apoderado de la isla más al norte del archipiélago de Yemdo, arrebatárselas a los humanos no fue una tarea difícil, lo complicado vino después, una numerosa tropa de inferums le ataco, se enfrascó en una larga lucha de desgaste en las que había sabido jugar sus cartas y poner las condiciones a su favor, ganaba.

Pero los inferums también se movieron astutamente, en una peligrosa misión suicida cientos de miles de sus tropas le obligaron a él y un puñado de apenas tres navíos madre a separarse del resto de la flota, tuvo que valerse de todos sus recursos para poder escapar con vida, fueron perseguidos durante días por los incansables inferums hasta que por fin logró aniquilarlos.

Sin embargo estaba demasiado lejos de su flota principal e inesperadamente cerca de Aztlán, en otras ocasiones le habían contado de las corrientes marinas que impedían a extranjeros entrar en la isla quiso comprobarlo por sí mismo, de todas maneras sus naves podía adaptarse a cualquier tipo de situación inesperada.

Se embarcaría en una pequeña excursión de cosecha que bien beneficiaría al Imperio que producto de la guerra ocupaba una gran fuerza de mano de obra esclava.

Repentinamente los guardias que lo custodiaban cayeron todos decapitados, y los que apenas tuvieron tiempo de reaccionar fueron atravesados por un rayo de ectoplasma a la lejanía.

Mareangius no se alteró, con su expresión seria y sus pequeños ojos verdosos miró a los más de veinte guardianes que lo habían rodeado y detrás de ellos los cinco hechiceros que les daban su poder.

-Almirante Mareangius del Imperio Zoser, queda usted detenido en nombre de la justicia de Aztlán –decretó Monix con todo el peso de su voz.

-Cinco de los seis hechiceros restantes en la isla. Muy interesante, lograron manipular el holomapa para que creyera que estaban dispersos y no reunidos. Debo aplaudir tal estrategia caballeros.

-Ríndase Almirante Mareangius, detenga la invasión y libere a todos los civiles que ha capturado, si lo hace ahora mismo recibirá un juicio justo por sus crímenes contra la República.

-¿Rendirme ahora? Caballeros… Por favor… Aunque me hubiese gustado ser quien planeara la trampa para reunirlos y acabarlos a todos, no puedo despreciar esta oportunidad de presumir las capacidades de un dios viviente de Zoser.

Los francotiradores tenían su señal, halaron el gatillo de sus arcaicos mosquetes disparando una munición mágica que al abandonar el recibir el impulso de la pólvora se cargó de una descomunal masa de energía mágica que cada uno de los hechiceros le estaba transfiriendo, un poder destructivo implacable, la bala cortó el aire con la celeridad de la luz misma pero algo la bloqueó antes la bloqueó antes de impactar contra el general naga, cinco disparos habían sido ejecutados desde distintas direcciones y en perfecta sincronía, ninguno hizo diana.

Spoiler:
 
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Los sistemas de la armadura de Mareangius previamente habían ubicado a los francotiradores, pero eso no había influido en su defensa, cuando los proyectiles energéticos se acercaron a un rango suficiente millares de filamentos de nanopartículas que flotaban a su alrededor reaccionaron interceptando las amenazas, los hilos que componían su capa eran en realidad infinitud de nanofilamentos de Xirium, un metal inexistente para la humanidad, pero no para los naga, creado poco menos de un gramo en sus más secretos laboratorios había sido utilizado en totalidad para crear la defensa definitiva de un dios viviente. Un metal que podía sincronizar cualquier tipo de energía con la suya propia relajándola hasta un estado inofensivo.

-Buen intento, pero luchar a distancia contra mí no es funcional.

Cuatro guardianes prácticamente se teletransportaron a su posición e intentaron destazarlo, pero el naga respondió sorprendentemente con la misma velocidad esquivando los cuatro ataques al flexionar su cuerpo de una manera imposible.

En las manos del naga una lanza de combate su extendió, no era normal, su color era plateado y parecía mucho más ligera que una convencional, sus dos generadores de pulsos ubicados en cada uno de sus extremos eran tríades de colores fluorescentes que no parecían tener ningún tipo de cañón.

La giro en su mano haciendo un molinete del cual los cuatro guardianes se apartaron, pero al haberla hecho girar su lanza un imperceptible pulso electromagnético había sido emitido, el pulso hubiese sido suficiente para freír el cerebro de cualquier humano, pero la defensa de la armadura arcana sumado al poder de los hechiceros les había salvado, sin embargo sintieron un vértigo por menos de un segundo, tiempo que fue suficiente para que el naga se escabullera hasta dos de ellos.

Otros tres guardianes intentaron detenerle atacándole con sus espadas hacia puntos vitales desde tres diferentes ángulos, pero el zoser esquivó los tres intentos flexionando su cuerpo y ocasionó dos diminutos cortes en los guardianes, uno en un parpado, otro en un labio. Los dos cayeron muertos al instante.

Los hechiceros lo sintieron, había sido veneno, uno tan potente como nunca habían observado. El naga se abría paso entre la licuadora de cuchillas, alabardas y espadas que se batía sobre él, su estilo de lucha era muy diferente a cualquiera que hubieran visto los aztlantes. Se decía que Mareangius de niño había aprendido a luchar en tierra instruido por el líder del clan Bakiraka, el mayor campeón marcial de un estilo de lucha cuerpo a cuerpo único en Zoser y grandemente temido por cualquiera, no se trataba de nada menos que otro dios viviente, adorado por los bakirakas.

El naga derribó cuatro aztlantes más. Grox no podía soportarlo más.

-¡Atrás! –ordenó, haciendo que todos los guardianes se retirasen.

Apuntó a Mareangius con su mano y este le apuntó a él con su lanza. Transmutaría su armadura y la mataría retorciéndola sobre el mismo naga. Su mente escudriñó la composición molecular del metal y con su voluntad intentó recombinarlo, pero la armadura no respondió y un proyectil electromagnético tuvo que ser bloqueado por uno de sus guardianes con su escudo con defensa magnificada.

-Desde que comencé mis incursiones en Yemdo he tenido el cuidado de andar un poco de esto –le señaló su corona, Grox lo comprendió en ese momento, su armadura estaba aleada con una infinitesimal fracción de arcanio-, cortesía del general Valams, ustedes los hechiceros son algo… impredecibles.

Dos guardianes reanudaron el ataque, uno trazó un sesgo directo a su garganta, el otro le barrió las piernas con su alabarda, el naga saltó quedando horizontal por unos segundos y evadiendo ambos ataques, el que le había atacado la garganta se devolvió e intentó clavarle en el pecho, pero Mareangius evadió con facilidad de nuevo a pesar de la velocidad de su contrincante, pero algo fuera de sus cálculos sucedió, el guardián ya no era un guardián, había cambiado de posición con uno de los hechiceros, Fwrlid le apuntaba directo al rostro con su mano hinchada por las marcadas venas a punto de estallar de tanto poder mágico que retenían.

-¡Tonto mortal! El arcanio podrá darte una mayor defensa pero no te hará invulnerable a nosotros.

Su mano adquirió un brillo peligro, pero Mareangius no se movió, sin que nadie lo notara, en el interior de su armadura una nanoaguja pinchó su piel, una herida tan pequeña que apenas heriría una célula epitelial.

Tuvo que trascender menos de un segundo para el brillo en la mano de Fwrlid se apagara, el hechicero se precipitó hacia atrás, su cuerpo se ennegrecía carcomido por la toxina, los demás hechiceros gritaron disparando en sincronía sus centellantes rayos mágicos, que el naga bloque con ayuda de su capa y su lanza. Fwrlid cayó momificado en el suelo, carente de vida, al mismo tiempo seis guardianes cayeron igualmente infectados, los demás retrocedieron unos quinientos metros sacando a sus respectivos hechiceros.

-Había olvidado decirlo… Luchar conmigo cuerpo a cuerpo tampoco funciona.

-¡Debemos retirarnos! –ordenó Lord Monix que viajaba en la espalda de uno de sus guardianes-, procesar esta información y trazar un nuevo plan es fundamental.

-¿Retirarse ahora? –el naga apareció a pocos metros detrás de ellos persiguiéndolos a toda velocidad-. ¡El duelo será ganado por depredador!

Tres guardianes intentaron frenarle, pero tan pronto como se acercaron a él murieron intoxicados. Monix le encerró en una jaula de energía arcana, pero el naga la destruyó con la fuerza de su puño y el poder del arcanio.

Bajo sus pies algo se movió, el suelo comenzó a transmutarse a vertiginosamente creando una tras otra mano que intentaban asirlo, Grox las controlaba no lejos de allí, pero el zoser destruía cada invocación con el filo de su lanza, y cualquiera que lograra incluso superar esto era nanoparticulado por los filamentos de su capa.

Teziz aprovechó el momento, intentó atravesar la conciencia del naga, controlaría su mente y le paralizaría el cuerpo. Pero cuando intentó entrar no logró su cometido. Su desesperación le había hecho olvidar una realidad que conocía bien y Mareangius le recordó mientras reía sonoramente.

-¡Los nagas no podemos ser controlados mentalmente!

Se propulsó como un misil hasta Teziz derribando a cada guardián que se le pusiera en su camino, bloqueaba su arma con sus nanofilamentos y le remataba de un sesgo rápido, tóxico y letal, era sistemático y efectivo. Teziz supo que era su fin. Sus cálculos le arrojaban 0% de probabilidad de supervivencia.

-El cerebro de los naga está más desarrollado que el de cualquier humano, hechicero, no puedes controlar algo que ni siquiera entiendes!

Teziz se dejó ir por su ira, pero era tarde, antes que el poder le embargara Mareangius le guillotinó la cabeza.

Grox no muy lejos de allí también había cedido a la furia y su cuerpo ahora se había degenerado a una intensa corriente mágica con forma humana.

-¡TRanSFormaRE mi cUErpO EN alGO invUlnEraBLe!

Al otro lado Monix hizo aparición con los últimos guardianes que quedaban, sus manos se encendieron con una poderosa centella de energía mágica.

-Ustedes no han aprendido nada… -susurró el dios viviente.

Ambos hechiceros se lanzaron hacia él junto al resto de sus guardianes. Doce nanoagujas más se clavaron en la piel del naga. Monix apenas lo vio, era impresionante, un coctel de toxinas tan extrañas y distintas unas de otras que parecían traídas fuera de ese mundo, el naga podía crear una toxina distinta en cada una de sus células, tan potente, volátil y letal como la más grande bomba atómica que el hombre pudo si quiera imaginar. El veneno se expandía mucho más rápido de lo que cualquier humano pudiera escapar, se movía por una polarización de flujo, invadiendo las áreas a su alrededor carentes de toxina casi tan rápido como una onda luminosa atravesaba un medio.

Eso significaba ser un dios viviente para los nagas, fue su último pensamiento antes de que los venenos destruyeran su cuerpo, Grox también cayó con su cuerpo disuelto en una masa gelatinosa.

-No hay un solo ser viviente que pueda resistir los venenos de mi cuerpo, tendrías que ser un robot para poder hacerlo… Mientras haya una pizca de vida en ti… Mis toxinas podrán matarte. –le dijo al cuerpo sin vida de Grox.

Mareangius examinó el holomapa, el último hechicero se dirigía hacia allí. No tardaría en acabar con el último cabo suelto. Pero de repente algo alertó los sistemas de su armadura.

-¡Señor! Toda una flota de inferums se dirige hacia acá, llegarán en menos de 60 segundos- le alertó un tecnooperario por medio del interfaz.

-Vaya… Así que los inferums nos siguieron hasta acá… No saben cuando darse por vencidos… Vaya problema.

Las naves no tardaron en abrir fuego contra las criaturas acuáticas de particular forma que comenzaron a rodearles, había demasiado inferums. Algunos intentaron adherirse al casco de la imponente nave pero fueron detenidos por el escudo electromagnético, más esto no les evitó comenzar a desplegar unos gruesos tentáculos que van enrollándose alrededor del escudo.

En tierra los inferums infantes emergen por la playa como una flecha compuesta por miles, cientos de miles de soldados que se abren paso en estampida por el poblado costero. Mareangius los percibe a la distancia, camina lentamente hacia la insurgente marcha de guerreros.

-Nunca entienden… ¿Caballeros, cuántas veces tendremos que repetir esto? -gritó el almirante zoser mientras que millares de nanoagujas se clavaban alrededor de su piel.

Los inferums no detuvieron su marcha cuando de pronto uno de ellos cayo, los demás detrás de él también cayeron inertes y un efecto dominó se extendió por la estampida, con sobrecogedora velocidad las criaturas morían sin siquiera acercarse a un kilómetro del naga.

-Lo intentan, luchan y fracasan, repiten el ciclo una y otra vez. No entienden que no funcionará conmigo. Ustedes creen poder volverse resistentes a mi poder, pero nunca lo lograrán. ¡Luchan contra un dios viviente de Zoser! ¡Uno de sus hijos predilectos! ¡El poder de sus antepasados! El veneno de cada una de mis células nunca es el mismo, así que nunca podrán volverse resistentes… No importa cuántos vengan, no importa cuánto evolucionen…

Llegó a la playa y su cuerpo se fue sumergiendo en las aguas hasta que comenzó nadar serpenteando en la superficie.

-Me conocen como el depredador de los mares porque no hay criatura que en él me desafíe.

El veneno no era visible, pero se extendió como una onda por toda la costa, alcanzó cientos de kilómetros en unos pocos segundos. Las flotas inferums murieron al instante, todas y cada una de ellas.

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MensajeTema: Re: Academy of Nations(Comenzamos! Go go go!!)   Vie Mayo 22 2015, 18:45

Malek había tenido una fuerte turbación, cinco hechiceros habían sido asesinados. Detuvo su caballo y todos los demás frenaron tras él.

-¿Qué sucede preguntó David que se detuvo a sus espaldas?

Malek no contestó. La posibilidad de victoria se había convertido en un imposible, si cinco hechiceros con al menos dos grupos completos de guardianes no podían contra Mareangius ellos tampoco podrían, era ingenuo pensar que su magia les protegería a todos.

-Debemos de cambiar el plan…

-¿A qué se refiere Lord Malek?

El hechicero miró le echó una mirada a los piratas.

-Será mejor que ustedes, piratas, regresen a su barco.

-Oye, no nos subestimes! –exclamó Fings apuntándole con su rifle.

-Temo que la batalla a la que nos embarcaremos será un sin retorno, por eso necesito que ustedes lleven a esta gente a un lugar seguro y que también pongan a salvo a Lady Isabella.

-Un momento, yo también deseo ayudar. Puedo curar sus heridas en medio del combate –intervino la hechicera.

-Eso no será posible, Lady Isabella. El enemigo es un estratega despiadado, no tendrá miramientos en tomarla como rehén para sacar ventaja. Su mayor forma de sernos útil es yendo con estos hombres a un lugar seguro y esperar que la batalla concluya para venir a curar a los heridos.

-Entiendo Lord Malek, pero aún esperamos a Albert de vuelta.

Una vez hubo dicho esto Albert y el otro chico yavanita aparecieron justo encima de su hermano, cayendo todos encima de este. Albert lucía bastante chamuscado, su pantalón tenía un enorme hueco por detrás que delataba su ropa interior estampada con cabezas de monitos.

- Vaya que nunca había hecho algo tan rápido en mi vida… e__e

-¡Hermano! –dijeron los dos gemelos al unisono dándose un fraterno abrazo.

-Parece que el destino conspira a favor de mi plan –afirmó el Juez.

-Muy bien, creo que no tengo más objeciones. Paul quería que protegiéramos a Lady Isabella y si consideras que nuestra fuerza no te será de ayuda yo defenderé con mi espada la vida de esta dama hasta que no pueda mover un hueso –dijo Maaku desenvainando su afilada espada de marfil.

-Yo iré contigo –murmuró el ronin desde su caballo.

-Cuento con usted, Señor Tabemuro.

-¡Nosotros también! –corearon los gemelos levantándose de un respingo.

-Que así sea…




Mareangius emergió nuevamente por la costa, sus sistemas le indicaban que el último hechicero, los dos compañeros y un menudo grupo de humanos se encontraban a tan solo unos kilómetros de allí. No parecían querer venir a él, pero tampoco huir. Ordenó a todas las tropas mantenerse al margen, era una invitación exclusiva para él.

Había detectado a dos francotiradores localizados a en contraposición, dos kilómetros del sitio donde se encontraba el hechicero, los humanos siempre utilizaban los mismos trucos, se conocía cada uno de ellos.

Su armadura dorada finalmente llegó al sitio, una explanada limpia en medio de la devastada ciudad, una tubería yacía quebrada sobresaliendo a un costado, el agua manaba aún cristalina. Desde las sombras, silenciosamente, varias siluetas caminaron hacia la luz, sus movimientos se dejaban una estela etérea que les otorgaba un aura solemne, se detuvieron a una distancia prudencial del naga que los observaba desde el centro de la plaza.

- Un hechicero, unos cuantos guardianes aztlantes, un par de piratas, dos niños con kopis y un sordido yemdita… ¿Esto es todo lo que tiene para ofrecer Aztlán en su batalla final?

-Tu exceso de confianza podría costarte caro, Mareangius hijo predilecto de Zoser –contestó Malek.

El interfaz de la armadura del general analizó el aura mágica que los cubría.

-Hmmm, ¿Qué es eso? ¿Algún truco con el que piensas sacar ventaja? –examinó  la función celular de cada uno- Regeneración celular… ¿Eso es todo? ¿Un hechizo de curación?

Sus suspicacias fueron cayadas por el estruendo de dos pisparos ectoplásmicos que iba apuntados directamente a su cerebro, pero fueron interceptados por dos proyectiles energéticos que los anularon en el aire. Mareangius esbozó una risa mostrando sus dientes picudos.

-Yo también tengo los mejores francotiradores, los humanos suelen creerse muy importantes por tener unos cuantos “super soldados”, guardianes, hechiceros, compañeros… -Rió con el comedimiento de un aristócrata-  ¡No importa que tengan unos miles o cientos de miles de estos soldados, cada guerrero Zoser es un equivalente a tal. Son millones contra cientos de miles, nunca podrán ganar esta guerra humanos, el resto de su raza son solo débiles por aplastar.

Los francotiradores se hallaron reunidos por una multitud de imponentes nagas con armaduras negras apuntándoles con sus lanzas de combate, unos segundos y Malek sintió como sus almas se extinguieron. El hechicero apretó los dientes.

-¡A él!

Cuatro guardianes se adelantaron comenzando un intercambio de ataques con el naga que estaba al corte de los cuatro juntos. Tabemuro lo miraba fijamente.

“Te daré todo el tiempo posible para que aprendas su estilo de combate, luego de ello Señor Tabemuro enfocaré toda mi voluntad mágica en usted para potenciarlo tanto como mi poder me permite, ese será el momento para que usted y yo lo asesinemos. Yo sacrificaré mi vida para contener sus toxinas, si lo matamos aquí sin ningún cuidado es posible que todo Aztlán perezca con nosotros”

Malek caminó con seguridad rodeando la batalla, sin perder de vista un segundo a Mareangius, el agua se había esparcido por todo los alrededores de la explanada.

-Agujas de plata… -murmuró, y una lluvia de finísimas agujas acuáticas con el filo y poder suficiente para perforar hasta los blindajes naga se precipitó en todas direcciones hacia el naga, que no tuvo problema al recibir la protección de los nanofilamentos de su armadura.

Los guardianes no se detuvieron, bailaban al ritmo del ataque del hechicero atacando con la misma coordinación y equivando al mismo tiempo los proyectiles acuáticos, cuatro guardianes más comenzaron disparar sus rifles ectoplásmicos de asalto desde media distancia aprovechando la posición que les daba una pequeña estructura situada detrás de la plazoleta.

Mareangius no titubeó, pero se admiró del impresionante ataque sincronizado. Era obra del hechicero, lo sabía, los manejaba como títeres en un ajedrez en el que podía mover los hilos a su propio son.  Estaba analizándolo, midiendo el rango de efecto de su defensa nanomolecular, no lo permitiría.

-Noto un ligero desbalance en el número – dijo sin detenerse.

Malek sintió el peligro, pero había reaccionado tarde. Esta demasiado concentrado coordinando el ataque, tres rayos de plasma inmolaron seis de los guardianes. El retumbo metálico de las patas de los Hellcracker reveló su posición trepando a poco menos de doscientos metros de allí.

-¡Señor Fings, muchachos encárguense de ellos!

Fings corrió buscando una buena posición, cargaba un gran cañón con un cargador brillante. Uno de los guardianes se lo había dado, le llamaban cañón de Paracelsus, un arma que a pesar de su imponente tamaño resultaba bastante ligera y su proyectil ectoplásmico era equivalente a un calibre 50 BMG.

-Veamos que hace este bebé –dijo el eiriano apuntando al centro geométrico de un Hellcracker, podía percibir sus sentidos agudizados por la influencia del hechicero, si su puntería era excelente antes ahora no podría ser mejor.

Dentro del vehículo hexápodo el operario detectó el alto grado de amenaza proveniente del eiriano, apuntó su lanzadera de pulsos hacia él. Pero algo golpeó una de sus patas con la fuerza suficiente para hacerlo perder estabilidad.

- ¡Eh, engendro de chatarra! –le gritó uno de los rubios al Hellcracker golpeando con su espada brillante por sus runa de demolición contra sus patas-. ¡Estoy aquí abajo!.

Alzó sus patas delanteras en forma de gigantescas pinzas e intentó aplastar al pequeños responsables. Sin embargo el gemelo con acelerado por el aura de celeridad proveniente de Malek se hizo a un lado y no pudo acertarle, de pronto desapareció de su rango de visión y se arrepintió de haber prestado atención a esa pequeña distracción.

El blindado reventó como un pedazo de mantequilla por el proyectil del Paracelsus aún con su poder destructivo amplificado por el aura, los otros dos cayeron de manera similar, con sus armas inutilizadas por los veloces yavanitas y el poder destructivo de pirata eiriano.

En la lucha contra el almirante solo quedaban dos guardianes, David y uno más que luchaban extenuados mientras Malek disparaba ocasionalmente con su tridente encantado.

-Te comienzas a quedar sin recursos hechicero.

Mareangius esquivó dos cortes y se introdujo entre ambos guardianes en una confuso torbellino de ataques con su lanza de combate, el otro guardián intentó aprovechar la confusión para estocarle el vientre pero su arma enredó en algo invisible que le detuvo, su espada se quebró cortada por su invisible defensa y en ganancia el zoser le clavo una diminuta microaguja en la mejilla, el aztlante cayó muerto dejando solo a David.

-Este es el final.

David estaba más exhausto que de costumbre, el arma del naga parecía emitir un débil campo que le hacía mucho más difícil moverse provocándole un cansancio descomunal. El guardián blandió un ágil sesgo más directo hacia la garganta pero Mareangius le esquivó girando a la derecha y le barrió las piernas con la lanza de combate que justo en ese instante liberó un intenso pulso de electromagnético que le lanzó por los aires. David cayó de bruces, rodó para evadirse del consecutivo sesgo del naga y apoyó pie para levantarse. Se cayó de nuevo. Ya no tenía pierna izquierda; el pulso se la había desintegrado con todo y armadura por debajo de la rodillera, no sentía dolor por el aura del que Isabella había dejado en él, pero supo que ese era su final. La recordó a ella, una última vez.



Las piratas se alejaban de Risk tan rápido como podían. La Isabella batía sus velas con violencia.

-¡Hombre en el agua! –gritó Lawrence al ver las débiles brazadas de un hombre que era revolcado por las olas.

Los piratas orientales lanzaron una cuerda al mar, pero el sujeto perdió la conciencia.

-Maldita sea, que alguien lo saque!

Lawrence se sacó la chaqueta y saltó al agua, desapareciendo entre las olas.  

-¿Alguien lo puede ver?

El mar comenzaba a revolverse y no había señal alguna ni del naufrago ni de Lawrence. Pero de repente el aztlante emergió no muy lejos del barco llevando en su espalda al naufrago inconsciente. Los orientales lo subieron hasta cubierta cuando se acercó lo suficiente al barco.

Isabella no tardó en atender al desconocido, su ropa estaba algo quemada pero aún respiraba, debía haber nadado muchísimo dado que su corazón latía débilmente exhausto por el esfuerzo.

-Es un Juez-hechicero –afirmó Albert al notar las orejas puntiagudas que sobresalían del largo cabello azabache del extraño.

El hombre tosió escupiendo algo de agua, mientras Isabella continuaba sacando el líquido en sus pulmones y sanando los músculos de su cuerpo. Cuando el hombre abrió los ojos lo primero que vio fue el rostro de Isabella.

-Benditos sean los dioses… He logrado sobrevivir –comentó el agotado hechicero.

-My Lord… Yo soy Lady Isabella ¿Cómo ha llegado hasta acá? –inquirió la muchacha.

-My Lady… Mi nombre es Alkeheim… Soy sobreviviente de las flotas militares de respuesta akastian. Temo haber permitido que esos malditos nagas aniquilaran a todos mis hombres ¿no han encontrado más sobrevivientes?

La muchacha le contestó negando con la cabeza.

-Debo cumplir con mi misión,- afirmó poniéndose en pie.

De la escalinata interior emergió Nade atraído por el fuerte poder mágico. Escrutó con sus ojos cansados al recién llegado. Era solo un hechicero… No le interesaba.

-¡Tú! ¡Guerrero Maldito! –gritó Alkeheim señalándole!- Tú tienes el poder para ayudarme a cumplir mi misión.

El hombre se tambaleó cayendo postrado en el suelo, tosió nuevamente y con ayuda de Isabella y Albert se volvió a poner en pie.

-Puedo darte más poder del que ahora tienes guerrero y con él destruir a estos nagas.

-¿Pero qué dice este loco? –dijo Albert sentándolo en el suelo.

-¡Debajo de este barbo hay una nave naga! Si llegamos hasta ella y nos infiltramos podríamos liberar a todos los que han sido atrapados. ¡Solo piénsenlo! ¡Podríamos darle la vuelta a este guerra! Jamás se lo esperarán…

-Pero Lord Alkeheim, usted está herido –insitió Isabella.

-Eso no importa ¡Sacrificaré mi vida si es necesario!

-Jamás podrá destruir esa isla de metal con un hombre más… No importa que tan buen hechicero sea… Los naga son guerreros formidables.

-Te lo imploro guerrero maldito –el hombre se arrodilló frente a él- necesito vengar a mis hermanos –murmuró como un un quejido.

-No me interesa –respondió Nade voltéando hacia la escalinata interior.

Pero una mano cálida lo detuvo.

-Por favor,Na-de… Podríamos ayudar a mucha gente… -Isabella le miró con unos ojos llenos de ternura. Nade cruzó su mirada cansada con la de ella. Él era un asesino, qué era lo que ella no comprendía.

-Muy bien… -contestó- Pero tú vendrás con nosotros –condicionó sin dejar de ver a la mujer.

-¡Espera Nade! –intervino Maaku- ¡No puedes ponerla en ese riesgo!

-No te preocupes… Ella volverá de esa nave, te lo juro por mi vida…

Los tres saltaron al agua conducidos hacia la profundidad en una burbuja mágica creada por la hechicera. Alkeheim le guío en la oscuridad, hasta que por fin hayaron la gigantesca nave que más bien parecía un monstruo marino.

Alkeheim debía ser rápido, su mente se concentró en un solo punto de la nave. Sintió el campo magnético recorrer su cuerpo y luego devolvió tal poder, el escudo invisible abrió un diminuto hueco en comparación con la anchura de la nave, entraron rápido por el boquete que se cerró tras su paso. Luego llegaron al blindaje, el hechicero desnaturalizó sus cuerpos y los transportó dentro de él donde una intensa alarma resonaba por todo el lugar.

-¡Saben que estamos aquí! –afirmó Isabella.

-Eso no importa… -respondió el hechicero que comenzaba tensarse por el poder mágico que recorría su cuerpo- debemos llegar al centro de la nave, allí liberaré todo mi poder. Protégeme guerrero maldito.

-¿Qué hay de los prisioneros? –inquirió la muchacha antes de ser silenciada por un disparo magnético que el velumnita bloqueó con su espada boomerang.

-¡Están aquí! –afirmó el hechicero entre dientes, conteniendo su ira.-¡Mátalos a todos!

Una escuadrilla completa de nagas emprendió su ataque contra el vampiro que se cubría detrás de su espada demoniaca, el aura que Alkeheim le otorgaba le protegía de las descargas de microondas que su espada no podía bloquear.

Pronto otro grupo apareció por el otro lado del pasillo comenzando a atacar al hechichero.

-¡MALDITOS! –disparó un rayo de energía que frío al menos cuatro de ellos incluso adentro de sus armaduras-. MATARON SIN CONTEMPLACIÓN A TODOS MIS HERMANOS, DEBEN SER ANIQUILADAS CRIATURAS DESPRECIABLES

-¡Lord Alkeheim perderá el control! –gritó Isabella tomándolo del brazo para hacerlo retroceder.

El hechicero despedía centellas de todo su cuerpo, sus manos se clavaron como garras en el piso de acero y condujo una descarga energética que calcinó a cuanto enemigo se acercara, la energía comenzó a hacer mella en el escudo de regeneración de la sacerdotisa de Selene que emitió un quejido de dolor al recibir los rayos del aztlante.

-¡Isabella! –gritó Nade, saltando hasta ella y alejándola del hombre.

Alkeheim ahora era solo un cuerpo que emitía energía destructiva y comenzaba a destruir todo a su paso.

-Sabía que ese hombre no lograría resistir –afirmó el vampiro resguardándose detrás de un muro metálico- no te apartes de mí –le dijo dulcemente antes de voltear hacia los naga que corrían hacia allí- despierta, demonio en mi espada.

Instantaneamente el arma giró con vida propia en dirección a los reptiloides que no tuvieron tiempo de reaccionar antes de que el filo diabólico segara sus almas.

Los nagas no detenían sus disparos contra Alkehein que iba perdiendo pedazos de su cuerpo con cada ataque. Finalmente uno dio en su corazón, la descarga de microondas lo reventó como un pequeño globo, la energía a su alrededor se detuvo, y su cuerpo se tambaleó hacia atrás.

-¡Lord Alkeheim! –gritó Isabella que abandonó la protección de Nade para atrapar al cuerpo del hechicero.

-¡Isabella! –gritó Nade.

La muchacha alcanzó el cuerpo del hechicero caído, la magía aún le mantenía consciente. Intentó decir algo pero no podía, la muchacha curó su garganta como pudo.

-Co… Co… mo me gustaría poder llorar… aunque fuese un poco.

Su alma se extinguió en ese momento. La muchacha sintió una repentina tibieza en su pecho, se miró el vestido, tenía un pequeño hoyo a la altura del pecho, su cuerpo se sintió pesado y cayó postrada en el suelo. Nade le vio a la distancia, se abrió paso degollando a sus últimos dos enemigos con ayuda del demonio en su espada.

El moribundo naga que le había disparado desde el suelo recibió el mortífero remate de la espada boomerang que el vampiro arrojó desde la distancia.

Un frío sobrecogedor antecedió la calidez y la muchacha supo que no había nada que hacer, su corazón se detuvo, apenas estuvo consciente para ver como Nade se arrodillaba frente a ello y le decía algo que no pudo entender. El vellumnita le abrazó, ella sintió calidez de nuevo. Una mucho más profunda que la que ahora pudiese darle su corazón agonizante.

-Isabella Swan… Una hechicera como vos será de gran valor para las filas de Rey Inmortal… -Nade mordió sus propios labios hasta hacer brotar la sangre, se acero lentamente a ella y le imprimió un profundo y largo beso.

Fuera de allí de la nave el caos era absoluto la marea se había turbado demasiado y las olas agitaban a la fragata con una fuerza demoledora.

-¡No podemos quedarnos aquí! La fragata se hundirá!!! –gritó Albert a Maaku que miraba en dirección a Risk.

Un torrente de energía purpura se elevaba desde el lugar donde los Malek y los otros debían estar luchando contra al almirante naga, el viento soplaba directo al foco de energía excitando una marejada de proporciones tsunámicas.  

-¡Maldición! ¡Paul es el que puede navegar en estas condiciones!

La Isabella finalmente tuvo que dejarse llevar con la dirección del viento para evitar ser volcada, Maaku conducía el timón tan bien como podía para evitar volcarse.

-¿Y qué hay de la señorita Isabella? –preguntó Herbert agarrado del mástil.

-Nade se las arreglará, es un maldito muy hábil.




El dios viviente alzó su arma con un rugido triunfal pero la lanza se detuvo en el aire al chocar con una espada; una katana que brillaba como las estrellas.



Malek había liberado toda su furia, Tyrus, sus guardianes, Risk, todo… Un torbellino de emociones que hizo emerger una descarga mágica tan grande que una torrente purpureo emergió de él alzándose hasta los cielos. Las nubes se arremolinaron ante la distorsión espacial provocada por la energía y rayos y centellas de multitud de colores poblaron las nubes grises.

-Todo mi poder, TODO! ES TUYO SAMURAI!

Los sensores de Mareangius detectaron un incremento descomunal de energía. Aquel guerrero que se había mantenido al margen durante todo el duelo había obtenido el potencial de un arcángel, o quizás más.

En un movimiento que sus ojos solo pudieron presenciar por la ayuda de sus sensores el yemdita envainó y desenvainó su espada, lo que vino después fue la destrucción, todo fue demolido, la explanada, los edificios, kilómetros enteros de suelo y roca , todo reducido al polvo por un poder que haría desmoronarse hasta la más gran fortaleza. Sus nanofilamentos lo cubrieron formando una esfera que absorbió el impacto, pero lo que vino después fue lo peor, su sistemas comenzaron descontrolarse y su armadura comenzó a resquebrajares por la intensa succión que producía el vacío de la grieta espacial que había abierto frente a él. Mareangius activó todo el poder de sus impulsores retroactivos retrocediendo tanto como pudo, pero antes de si quiera poder pensar el ronin ya estaba a su lado, el filo de su katana se estrelló contra su esfera protectora disparándolo como un meteorito por decenas de kilómetros hasta encallar en un profundo cráter.  

¿Qué era ese poder? ¿Cómo un humano podía hacer tales cosas? El ronin reapareció frente a en posición de kendo le golpeó con toda la fuerza de su espada, su defensa nanomolecular freno el golpe a milímetros de su cabeza pero el yemdita no se rendía luchaba con todas sus fuerzas para continuar, allí fue donde se percató. Su corazón se detuvo, sus brazos perdieron la fuerza y perdió toda la sensibilidad de sus nervios, eran las toxinas de Mareangius, las había activado hace tan solo menos de un segundo, mil nano punzadas en su piel.

-Yo soy un dios –afirmó con seriedad el naga frente a él.

-¡EL VENENO! –gritó Malek intendo mantener su consciencia en el caótico torbellino que se había convertido su mente. Teletransportó instintivamente a Fings y los gemelos que se amparaban en un sótano, los transportó lejos en el mar, tan lejos como pudo. Intentó hacer lo mismo con David pero su mente recordó que este había perdido la pierna a causa del naga, el brazo derecho del hechicero se desintegró. “MALDITO MALDITO NAGA”, sintió el veneno  entrar por su piel, una sola molécula. No le quedaba tiempo, creo un domo de energía que cubrió la mitad de Risk, la mitad donde ellos estaban.

Tabemuro aún mantenía la conciencia, su cuerpo se había fallecido, lo sabía porque ya no podía sentir nada, pero su mente increíblemente seguía latente. Miraba al naga frente a sí, miraba el pasado, miraba su gran vergüenza en Yemdo, su fracaso como protector, se sintió débil.

“Si no puedes matarlo como un vivo, mátalo como un muerto” graznó una voz en su mente.

Mareangius le dio la espalda al yemdita y comenzó a caminar en dirección a la costa, sus sistemas habían sufrido muchos daños y no podía darse el lujo de topar con otra sorpresa como aquella, había sido descuidado en su deseo por probarse ante los demás.

Sus sistemas detectaron movimiento tras de él, era Tabemuro, el hombre se había volteado mirándolo con sus ojos vacíos.

-¿Cómo es posible…?

Su cuerpo había sido casi completamente destruido, el veneno había descompuesto cada músculo de su cuerpo y había disuelto la mayor parte de sus tejidos, lo que quedaba prácticamente era un esqueleto con armadura, pero la masa descompuesta de veneno y células necrosadas rellenó los espacios faltantes dándole un aspecto tétrico con aura verdosa que emanaba un hedor nauseabundo.

“Te convertirás en la espada de la plaga, en nuestro puño invencible y nunca más serás débil”

Lo que quedaba del ronin realizó su téctnica de la espada de vacío, la presión que se genero terminó de desgarrar la armadura de naga, utilizó más nanoagujas para liberar aún más toxina pero el veneno no causaba ningún efecto, su cuerpo ya había sido completamente descompuesto, no quedaba nada, era una masa de células muertas y envenenadas con forma de hombre, lo que le daba forma ya no era nada biológico, era una magia terrorífica, era un guerrero de muerte pura.

Disparó desesperadamente su lanza pero Tabemuro la partió en dos y finalmente levantó su arma para acabarle. Ya no le quedaba nada, todos sus recursos se habían desvanecido. Mareangius por primera vez sintió el filo de la muerte apretar su cuello. Pero antes de finalizarlo Tabemuro cedió, envainó su katana y comenzó a caminar hacia la costa.

Mareangius quedó tirado en el suelo, apenas con las hombreras y parte de la base de su armadura. Se levantó y le miró alejarse.

-Te agradecemos Malek… Por haber cuidado de nuestro esbirro. Gracias a ti, gracias a esta lucha se ha rendido a nuestro poder.

Las voces de los Hechiceros de la plaga resonaban como un eco dentro de infierno mental del aztlante, había sido engañado. Como una última gota en un vaso a punto de desbordarse Malek se desestabilizó, su cuerpo se fragmentó en pedazos dando un último alarido de furia.




- A pesar de que es un ascensor tarda más de lo que esperaba…

-Ju ju ju ja ja ¡Es la Torre Blanca! ¡Llegar a la cima es  subir hasta el infinito mismo!

-¿Por qué siempre tienes que hablar diciendo cosas incomprensible Beans?

-Ja Ja Ja ji ji…

-... Y bien.. ¿Cómo sabías que este ascensor estaba allí?

-Eso es fácil, revisé los planos de la torre antes de subir.  Ja Jo Ji Ju ju ju… En algunos de los pisos hay ascensores, no muchos y todos están ocultos.

-  -_-  - Hubiera sido buena idea revisarlos

-Ju ja ja ja.

Repentinamente la sensación de pesadez desapareció y la puerta se entre abrió un poco

-¿Llegamos? –preguntó el pirata.

El kalypsonian abrió la puerta sin responder, Paul salió asomándose sigilosamente a ambos lados antes de salir, de suerte parecía no haber nadie. Estaban en una sala amplia, que conducía a una escaleras hacia arriba por la derecha y otras escaleras hacia abajo por la izquierda, además habían dos pasillos que parecían llevar a otros lugares en ese mismo piso.

-¿A dónde estamos?

-Subiendo esas escaleras está la sala del trono, donde guarecen la Trinity.

-¿Solo unas escaleras? ¿Estás seguro? No vaya a ser un truco…

-Ju ju ja ja ja ju ji jo jo Ningún truco descendiente de Cooke, tan solo debes subir los escalones. La puerta de la sala está cerrada, pero no te preocupes… Pronto se abrirá.

-¿Cómo sabes eso?

-Ju ju ju ja ja Porque haré que la abran.

-Bien… En ese caso debo irme –dijo el pirata volteándose y comenzando a caminar hacia la escalera. Pero en eso, Paul se devolvió.

-Gracias –dijo estrechándole la mano-, sin ti no lo hubiera logrado Beans. No sé por qué me has ayudado, ni tampoco sé quién eres… Pero… Gracias.

-De nada, descendiente de Edward Cooke, ha sido un placer para mí servirte de nuevo.

Paul comenzó a subir la escaleras, no parecían demasiado largas, no tardó más de unos cuantos minutos llegar ante las imponentes puertas de roca blanca. No había guardia, ni centinela a la vista. Dio un paso hacia la puerta y estas se abrieron pesadamente frente a sí.

En seguida todos los hechiceros de la torre se percataron de ellos.

-¡Intrusos! –resonaron las voces de múltiples hechiceros como un estruendoso eco.

Fueron segundos cuando la sala en la que se había quedado Beans se había llenado de más de una veintena de hechiceros con algunos pocos guardianes, el kalypsonian se había quitado su  capucha y ahora lucía su pecho desnudo y colorido por los patrones en el dibujados.

-Hi… -saludó con una amplia sonrisa metálica.

-Un intruso ha entrado en la sala del trono. No hay tiempo que perder. Acábenlo –ordenó uno de los hechiceros a los guardianes allí presentes.

Tan rápidos como un destello se aprestaron a partir en pedazos al brujo, pero no sería tan sencillo.

-Bakras de la nueva era… No fueron ustedes quienes inventaron utilizar marionetas para atacar y protegerse! Voodoo!

El brujo soltó unos muñecos que tenía en sus manos y tan rápido como estos se alejaron de él estos se ampliaron a sus formas originales, monstruos Tiki Tiki de diferentes formas.

Spoiler:
 

Los monstruos de roca y madera protegieron el cuerpo de su maestro y repelieron a los guerreros aztlantes, que una vez tocaron el piso de nuevo se abalanzaron contra los nuevos enemigos, uno de ellos intentó cortarle con una espada mágica, pero el monstruo ágilmente esquivó y estampó un soberbio palmazo al guardián disparándolo hasta colisionar con una pared.

Otro guardián logró cortarle el brazo a uno de los muñecos, pero en seguida este materializó una alabarda de madera idéntica a la de su contrincante. El guardián se comenzó a batir en duelo de filos, el muñeco copiaba cada movimiento que él había usado antes y como un espejo lo replicaba perfectamente contra el aztlante.

-Copy Master. Los Tiki Tiki aprenden todo lo que los ataca, lo emulan y lo perfeccionan.

-Esto debe ser un broma! Guardianes, demuestren que son los mejores guerreros del mundo! –exigió el hechicero.

Un guardián evadió las defensas de un gran muñeco de Pascua que prácticamente lo igualaba en velocidad, tendió un corte hacia el monstruo que intentó bloquear con su brazo, pero inesperadamente para él un oleada de de cortes repetidos como una marejada le atacó por todo el cuerpo, cada corte estaba imbuido en la magia destructiva de los hechiceros que redujeron lo redujeron a polvo.

Otros tres muñecos más cayeron, los guardianes eran impresionantemente rápidos, ágiles y letales, evadían con la gracia del viento superando con ayuda de su estimulación mágica a los monstruos Tiki Tiki.

-Ohh… La destrucción solo es un ciclo, bakras. El voodoo es una maldición generacional…

Los guardianes que habían destruido los muñecos habían perdido la capacidad de controlar sus cuerpos, una patrón rojo, similar a las líneas coloridas que Beans portaba aparecieron pintados en sus armaduras.

-El que muñeco destruye, en muñeco se convierte!

Los guardianes se volvieron contra sus compañeros protegiendo al kalypsonian de cualquier ataque, eran incapaces de controlar sus cuerpos y luchaban por mera inercia.

-Entre más fuerte sea el guerrero que destruya el voodoo, más poderoso se volverá el muñeco.

-¡Suficiente de juego! –el hechicero alzó su mano lanzando una centella de rayos mágicos que tanto el brujo como sus muñecos evadieron.

Aprovechando la conmoción dos guardianes intentaron pasar a la escalera que conducía a la sala del trono, pero fueron repelidos por dos de sus compañeros controlados.

-¡Nadie pasará mientras me queden fuerzas! ¡Bakras!

-No sé qué pretendes kalypsonian, pero luchar contra veinte hechiceros… Es una juego que no podrás ganar…

Paul entró a la sala,  era increíblemente amplia, abarcaba un piso entero de la torre, pero a pesar de ello no eran tan difícil de recorrer, la sala transitable estaba compuesta por un anillo exterior que estaba conectado a otro anillo interior por algunos delgados puentes, dejando en la mayoría de la sala grandes hoyos que conducían a pisos inferiores o la caída sin aparente fin.

Spoiler:
 

La sala en sí, toda estaba rodeada de cristal, Paul miró hacia afuera de ella, podía mirar el mar desde allá, era increíble, podía ver Tetis como un gran mar de tierra que finalmente terminaba sus dominios en los infinitos dominios azulinos del ponto.

Pero lo más interesante y sin duda lo que anda buscando era aquella titánica joya que flotaba en el centro de la sala como una estrella luminosa que despedía su aura rojiza, azulina y plata. Centellando suavemente y brindando una gran calidez. Debajo de ella una columna de energía bajaba por el vacío, esta era la energía que se extraía del Trinity de la que hablaba Mandi, el legado de Cooke.

Paul se acercó rápidamente, cruzando uno de los puentes. Cuando una aparición lo frenó.

-¿QUÉ MORTAL SE ATREVE A PONER UN PIE EN LA SALA DEL TRONO? –resonó una voz en eco seguida de una gigantesca garra etérea que cerró el camino del pirata-  ¡ESTE LUGAR ES SAGRADO!

Una criatura etérea apareció frente a Paul, era como el gigantesco fantasma de un encapuchado, su rostro estaba oculto por una máscara sin expresión, su color cambiaba tan rápido que era difícil definir cuál sería el original si es que había alguno.

-¡Soy Paul Perkins! ¡Un akastian, hijo de Aztlán, descendiente de Cooke! ¡Vengo a buscar la Trinity!

-¿LA TRINITY?  -habló otra atronadora voz detrás de él, otra criatura fantasmal apareció- EL CORAZÓN DEL REY… UN MORTAL NO PUEDE ENTENDER TAL ARMA… ¿PARA QUÉ LA BUSCAS… AKASTIAN?

Paul sintió miedo por un momento, pero de inmediato desapareció. Podía sentir como esas fantasmagóricas criaturas estaban escarbando en su interior. Pero no temía, estaba allí por Isabella, por David, por sus padres, por Maaku  y por Albert, por los gemelos y Lawrence… Estaba allí por todos… Incluso por Tabemuro y sus orientales.

-¡Yo necesito el poder de la Trinity para defender a Akaste! –no había duda en su voz.

Otra criatura apareció en otro de los puentes, seguida de otra y otra, hasta que en la sala habían 13 criaturas.

-NOSOTROS SOMOS LOS ESPECTRALES, LOS TRECE GUARDIAS DE LA TRINITY, EL CORAZÓN DEL REY. LA TRINITY ES LA CONDENSACIÓN DE TODO EL PODER MÁGICO DEL REY EDWARD COOKE.

-UN MORTAL JAMÁS PODRÍA UTILIZAR EL CORAZÓN DEL REY, SU PODER VA MÁS ALLÁ DEL ENTENDIMIENTO HUMANO.

-SOLO EL ELEGIDO PODRÁ RECLAMAR EL PODER DEL CORAZÓN.

-¡Y SOLO ÉL PODRÁ SER LLAMADO DE NUEVO REY! –el espectral frente a sí se acercó a Paul encarándolo a unos centímetros de distancia- ¿CREES SER DIGNO DE TAL PODER, MORTAL…?

Paul no retrocedió un centímetro, desenvainó su espada que brillaba con un fulgor cegador.

-¿TE ATREVÉS A AMENAZAR A LOS GUARDIANES DE TU REY? LOS ESPECTRALES NO PODEMOS SER DAÑADOS POR LAS ARMAS DE LOS HOMBRES…

La criatura atrapó a Paul en una jaula formada por sus propias garras.

-¡Haré lo que sea necesario por salvar a Aztlán! –mientras gritaba la medalla en su pecho, aquella que Malek le había dado también brillaba un intenso resplandor cubrió toda la sala. Y el espectral quitó su mano dejando pasar al pirata.

-USA LA TRINITY SI CREES QUE LA MERECES… PERO UN MORTAL JAMÁS RESISTIRÁ SU PODER… SERÁS CONVERTIDO EN CENIZAS ANTES QUE SIQUIERA SIENTAS SU ESCENCIA.

-Que así sea… -sentenció el capitán sin apartar el refulgente núcleo mágico de su vista.




Fuera de la sala todo había sido destruido, los muros y el suelo ahora solo eran ruinas. Los cuerpos inmóviles de decenas de guardianes se repartían por el suelo, algunos tan solo inconscientes, otros muertos. Beans lo lamentaba riendo animalísticamente recostado contra las ruinas de una pared.

-Parece que este es todo el tiempo que te he podido dar… Descendiente de Cooke.

Más jueces-hechiceros se acercaban, el kalypsonian parecía mal herido, su espalda estaba completamente quemada y la sangre brotaba en hilos por sus ojos, nariz y boca.

-Pero esto no es un adiós, Capitán. Es un hasta pronto –sonrió el brujo comenzando a hacer crecer espesas plantas carnívoras a su alrededor.

-Neva fight with scientist!

Poco tiempo después la puerta del salón real se abrió Paul estaba frente al Trinity, intentando alcanzar con su mano aunque fuese el aura tangible y resplandeciente que envolvía la joya mágica.

-¡Alto allí intruso! –gritó el juez-hechicero apuntando con su mano cargada de poder mágico hacia el pirata.

-¡ALTO! –frente al juez un espectral se materializó bloqueando el paso- ¡NO PODEIS LASTIMAR A AQUEL QUE LLEVE LA ESCENCIA DEL ELEGIDO!

-¿Pero qué dicen espectrales? ¡Somos nosotros! ¡El Consejo de Hechiceros! ¡Abrid paso, este sujeto puede estar contaminado por los Heraldos de la Peste!

La criatura golpeó el suelo con su puño amenazante.  

-ESTE HOMBRE HARÁ LA PRUEBA, ¡ASÍ SERA!

El hechicero bajó su mano y sus intenciones homicidas. No había mucho que pudiera hacer él o todos los demás jueces juntos, los espectrales eran la máxima defensa del Trinty, prácticamente representaban su voluntad.

Paul intentaba rozar el núcleo tanto pero no lo alcanzaría así. Se dio cuenta de lo que tendría que hacer, saltaría hasta la Trinity, si lo rechazaba caería al vacío por el interior de toda la Torre Blanca, no había más que pensar, esa sería la apuesta. Dios varios pasos atrás y corrió tanto como pudo, pero su corazón lo detuvo.

Dos latidos, tan dolorosos como la muerte misma, llevó sus dos manos a su pecho. Algo se había rato, algo demasiado importante. De sus ojos espontáneamente brotó un cristalino flujo que empapó sus mejillas. David… Isabella… Habían muerto.

Los espectrales miraban silenciosos, de sus máscaras sin gesto alguno brotaron dos hilos etéreos que bajaron como lágrimas que se diluyeron con el aire.

-¿Qué sucede? –preguntó el hechicero incrédulo de lo que observaba.

-HEMOS VISTO EN ESTE HOMBRE EL ESPÍRITU DEL REY, UN TROZO NADA MÁS… INCOMPLETO… PERO ES ÉL… ES EL REY… ES EL ELEGIDO…

Paul bajo sus manos laxas frente a sí. Miro sus palmas abiertas. El era mar, ella luna… y él era el sol…

Una violenta corriente de fuego, viento y agua envolvió a Paul.

-Las tres esencias… Ese hombre las tiene –dijo sorprendido el hechicero percatándose del despertado poder mágico del intruso.

Paul corrió tan rápido como pudo mientras gritaba con todo su dolor, saltó justo en el borde de la caída, su cuerpo desafío la posible y  voló por los aires hasta alcanzar la Trinity, abrazó la joya con su cuerpo y sintió como el poder entraba en su cuerpo, pero no solo era energía, su mente vio añejos recuerdos de otra vida que parecía muy lejana a la suya… Le llamaban… Cooke.

Su cuerpo se tensó destrozando sus articulaciones y huesos, su cuerpo se hinchó de venas brillantes como llenas de luz azulina y roja, y sus ojos se tornaron color plata. Gritó una vez más, con dolor, no físico, con dolor más grande, un dolor que provenía del interior de su alma. La Trinity resonó emitiendo una intensa onda que se pudo ver a la distancia en lo alto de la Torre Blanca.

-¡El poder destruirá su cuerpo! ¡Debemos detenerlo! –exclamó el hechicero intentando adelantarse de nuevo, pero tan rápido como lo hizo el brazo de un espectral cerró su caminó.

-NADIE INTERVENDRÁ EN EL DESTINO DE ESTE HOMBRE, SU DECISIÓN YA ESTÁ TOMADA.

Frente al Trinity un anillo de energía pura se materializó apuntando con su centro hacia una de las ventanas de la sala. Paul gritó de nuevo, pero esta vez con furia. El núcleo se iluminó aún más.




-Su excelencia, tenemos lecturas de una intensa acumulación de energía, es similar al poder de un arcángel. Se encuentra lejos de aquí, pero el foco energético es sorprendente, sobrepasa cualquier cosa que hayamos visto antes.

Mareangius no tuvo tiempo de responder, sus ojos apenas vieron el resplandor, un haz blanco que iluminó el cielo y atravesó el mar, el robusto escudo electromagnético de la nave fue atravesado como un globo atravesado por una bala, con la nave no fue diferente, el rayo impactó en ella y esta se comprimió tan rápido que ni siquiera se habría notado, quedando reducida a tan solo una esfera de metal.

-¡Por el Emperador! –exclamó Mareangius al mirar lo acontecido.

-Su excelencia hemos perdido contacto con nuestra nave hermana.

-¡Retirada! Esto sobrepasa mis planes… ¿Quién pensaría que los aztlantes tendrían un arma de tal magnitud?

Tabemuro se intentaba poner de pie, su cuerpo descompuesto luchaba por continuar. Mareangius le dirigió una última mirada, había sido un digno oponente, sin embargo parecía que su aura digna y fuerte se había corrompido, una lástima para un guerrero de tal magnitud, pensó.

-Alejaos lo más que podáis de la costa, usad todos los dispositivos de modo oculto y si detectáis otra alteración energética en el foco del poder utilizad un hiperpulso para escapar.

-Como ordene su excelencia.

Los Hellcrackers se reensamblaron en cápsulas que comenzaron a propulsarse cargando con los soldados zoser.  Mareangius caminó por encima del suelo de cadáveres que habían dejado los inferums, llegó hasta el agua y se sumergió hasta desaparecer en las profundidades.




-¡Detente ahora! ¡Si no lo haces serás destruido! –gritaba el juez intentando que Paul lo escuchara.

Pero Paul ya no escuchaba, ya no sentía, su mente y espíritu se habían desfasado de su cuerpo material y ahora podía sentir la energía del Trinity como su propio poder. Gritó una vez más hasta desgarrar su boca y disolver sus brazos en tan finísimas partículas que parecían cristal.

-¡Un disparo más!!! –gritó.

El anillo se formó de nuevo y el núcleo se iluminó pero justo antes de disparar, Paul vio a David y Isabella, los vio como cuando eran niños y su cuerpo reventó en millares de pequeñas partículas.







Los niños se dispersaron entre las tinieblas dejando en la oscura soledad al desgarbado hombre. El indigente se echó un largo trago, lo último que le quedaba en la botella, la tiró al suelo e hizo un espacio en el nido de cartones donde dormía. Se acomodó mirando la sórdida pared y dándole la espalda al mundo. La noche iba a ser fría.

Un ruido alertó sus embriagados sentidos, miró con desgana, un hombre con alto sombrero de ala ancha y ataviado con un elegante gabán le apuntaba con el largo cañón de su pistola.

-Mata a este inútil ebrio, de todas formas ya no me queda nada.
El hombre le arrebató la pulgosa cobija que lo cubría con la punta del arma.

-¿Nada? Me daré por aludido, Lawrence. Ese vicio tuyo de tomar no se te ha quitado en dieciocho años, vaya que eres un borracho empedernido.
El mendigo lo esculcó su rostro con más interés

-¿Fings…?

-¡El mismo! –se levantó el ala de su sombrero con el cañón de su pistola revelando su rostro, le dio una vuelta a la pistola en su mano y la guardó en su funda-. Maaku nos ha convocado, viejo borracho, la banda se reunirá…  una vez más.

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MensajeTema: Re: Academy of Nations(Comenzamos! Go go go!!)   Dom Jun 21 2015, 18:00

Bueno aquí traigo la primer parte de un pequeño especial que quería presentar a modo de presente para mi camarada Zucu y a Maria, su querida novia. Así que les va, espero que sea de su total agrado



Academy of Nations: Especial de Cumpleaños

Hace más de 3000 años, el Imperio Yavana alcanzo su cenit territorial, extendiéndose desde los bosques de la Deard hasta las costas australes de Albión. El ejército de Telemaco II es el más extenso del mundo y las falanges conquistadoras del Rey de Reyes parecen imbatibles…

Ahora el soberano de la lejana Lysimaquia sitúa su mirada sobre las Islas de Aztlan…




Corte del Rey Cooke, Dia 1…

Una mirada severa se posa sobre los pórticos de su propia sala del trono,  la emiten los ojos de un hombre de mediana edad, de cabello y barba marrones que ocultan una expresión añeja y ligeramente cansada. Los Guardines de Aztlan montan guardia en torno al rey cuyo trono se alzo en un círculo ornamental que describe las fases lunares  y proyecta la luz del sol para que indique el ciclo del alba al ocaso. Entre cada guardia hay una serie de tronos donde se sientan los consejeros del Rey

Pronto los guardias abren la puerta que da a la sala del trono, y a través del corredor que se dirige hacia esta resuenan pasos metálicos hasta que finalmente la luz que se filtra a través de un bello y colorido vitral en el techo ilumina tres figuras, dos de ellas portando pesada armadura, la cota de malla cubriendo sus rostros dándoles un aspecto impersonal e intimidante, mientras que el tercero viste con finas ropas.

-Salve  el noble Arconte Nicéforo Tasalogos, gobernante del Themas Anahuak y representante de Telémaco II: Arche-Basileos de los Yavanas, Maharaj de Azistan, Emperador de la Paz Celestial, Khan Universal, Atabeg de los Desiertos Centrales y Soberano de todo Bajo el Cielo- anuncia uno de sus escoltas mientras su protegido avanza pomposo, sin maravillarse por la soberbia arquitectura de sala  y con la desdeña patente en sus gestos.

-Salud, honrado Hombre del Continente-dice Cooke sin dejar de mirar calculadoramente al emisario, que sigue sin presentar las honras correspondientes al soberano aztlante, para frustración de sus guardianes y consejeros.- Que noticias trae al Reino de las olas?

-He venido para extender la benevolencia del Rey de Reyes a vuestra persona y todas sus gentes-dice finalmente el diplomático haciendo una escueta reverencia que resulto aun mas insultante a los custodios del rey.

-Podrá saberse que benevolencia trae de parte el noble Señor de los Yavanas?-

-Nuestro señor, como sus padres antes que el, carga el pesado deber de unificar a todos los hijos del hombre bajo su piadoso estandarte. Muchas gustosas han sido las lenguas que ahora se postran ante su trono para disfrutar de su visión, jubilosas en participar del destino innegable de nuestro género. He hallo aquí para que vuestra gran nación haga lo propio y se una a nuestra gran labor- Cooke guarda silencio unos instantes y se sonríe

-Jubilosas me dice, buen yavana? Porque mis navegantes han visto la devastación que ha visitado cada hogar desde Yanay hasta Albion.  Y me traen relatos de lamentos de huérfanos y viudas. Es esa la dicha que ofrece tu noble señor?

-El Rey de Reyes es un soberano generoso, pero su compasión tiene sus límites. Así como es rápido en extender su mano en hermandad, es veloz para cerrarla en un puño que somete a sus enemigos…

-Mas veloz no han sus manos en tomar la pica y el arcabuz para desolar a aquellos que rechazaron su benevolencia, por el único crimen de negarse a hacer su voluntad?-

-Mi noble señor, para que fijarse en la suerte de los bárbaros cuando—

-Bárbaros? Bárbaros iguales a mi, bárbaros que conocieron y amaron esta tierra, mucho antes de tu pueblo arribase a estas costas, buen yavana. Le sugiero que escoja con más sabiduría sus palabras si lo que busca es nuestra amistad-  se volvió evidente que las palabras del Aztlante habían comenzado a  exasperar al dignatario que ahora se paseaba molesto de un extremo de la habitación al otro.

-Y Usted, aztlante, debería ser el que oiga con el oído de la inteligencia mis palabras, so pena de que el escándalo acarree la destrucción de su gente.- el talante amenazador del yavana comenzó a calentar los ánimos del consejo del Rey que comenzaron a  musitar entre ellos acerca de la impertinencia del extranjero – Esto son los términos de mi Rey si desea asegurar la seguridad suya y de su gente. Su Primera Condición: Usted se humillara ante El y ante Xristos y le jurara obediencia eterna…!

-Pero que ultraje es este!?-clama uno de los consejeros de Cooke poniéndose de pie- Acallad las palabras traicioneras de este demente continental!-

-SEGUNDA CONDICION! Perseguirá de Muerte a los brujos, taumaturgos y demás amantes de las Tinieblas. Desbaratara su ídolos, quemara sus templos y luego proclamara la Gloria del Ungido los Cielos!  

-Porque debemos honrar al Dios de los Invasores!? Cuando ustedes profanan todo bajo del Sol que los nutre, asesinan bajo la luz de la Luna que los vigila y tiñen de sangre cada Mar por el que navegan!?-protesto la Suma Sacerdotisa de Selene

-TERCERA CONDICION! Una nueva Compañía será formada por las nativos de esta tierra y el primer hijo de cada familia luchara en sus filas para asegurar el Futuro y Bienestar del Imperio!

-Antes muerto que ver a nuestros niños morir en las guerras de los bakras!- clamo el Dan Dada de los Kalypsonians presente en el Consejo


Para ese momento toda suerte de insultos y obscenidades eran espetadas hacia el diplomático, mas todo acabo cuando el Rey Cooke hizo un gesto con su mano el orden y el silencio se restauraron de inmediato.

-Esa es la voluntad del Rey de Reyes. Ahora que cree usted, “Rey Navegante”? Arriesgara el exterminio de usted, su gente, solo para mantener esta rebelión ante la voluntad de los Cielos?-

Cooke, que había permanecido impasible hasta ese momento se puso de pie, camino los escalones de su  trono y se paro delante del dignatario, luego desenfundo una magnifica hoja cuyo filo sostuvo a unos centímetros del cuello del diplomático, que palideció de terror mientras sus guardias desenfundaban sus espadas antes de ser rodeados por los Guardines Aztlantes.

-Te diré en lo que creo, buen yavana: Creo en la Libertad. Y de seguro te digo que del corazón de un aztlante solo podrás arrancarla cuando este deje respirar

-ESTO ES UN ULTRAJE, UN ESCANDALO!  Sepa en esta hora, barbaroi, que se hará justicia por esto!-

-Quieres hablarme de Justicia, arconte? Tu,  un lacayo cuyo Rey haría bien en rezar para que la justicia por toda la maldad que ha visitado a  lo ancho del mundo jamás le alcance? Ahora parte y dile al Rey de Lysimaquia: Aztlan es libre de sus designios!-

Finalmente el yavana fue apartado por sus escoltas que procedieron a acompañarle a paso veloz hacia la salida. Una mirada furibunda fue presagio de lo que estaba por venir

Esa mismo día, Convento Mayor de Selene, Isla de Tetis..

-Puedes creer que ha recorrido la mitad del mundo para escupir estas atrocidades en el rostro del Rey y de nosotros?-continuaba vociferando la priora por acontecido en el consejo mientras recorre los pasillos marmolados del templo en medio de la tranquila quietud de la noche solo rota por sus propias quejas . Era mujer de aspecto a maduro, aunque atractiva justamente por ello, de rubia cabellera y ojos de un turquesa muy claro

-Lady Rebecca, no se sulfure-intenta calmarla otra sacerdotisa que carga una enorme pila de pergaminos- Además las novicias ya están durmiendo, sea considerada por favor-

-Lo se, lo se! En fin, el Rey y demás miembros del consejo han ordenado que hagamos un inventario de medicinas y demás artículos en caso de que los yavanas intenten bloquear las islas. Así que despierta a todas aquellas que no estén ya ocupadas, que debemos empezar…-

-La preocupación del Rey es comprensible, pero no cree que esto es un poco extremo? Es decir, ningún invasor ha logrado superar las corrientes.

-El Rey se toma muy en serio la seguridad de su pueblo. Nosotros como Sacerdotisas de Selene, debemos hacer lo propio, en caso de conflicto debemos estar a la vanguardia para ayudar a los heridos, toda precaución es poca-

Pronto ella y otras sacerdotisas comenzaron a  despertar a las novicias más jóvenes, que se levantaron respingando ante la pesada labor que les acababa de ser encomendada, movilizándose  entre bostezos y con ojeras a ras del suelo.

-No se quejen, si se esfuerzan habrá postre para todas en la mañana!- intento animarlas la asistente de Lady Rebecca. Mientras hacía sonar una pequeña campaña para despertarlas, sin embargo fue cuando noto que una de las camas ya se hallaba vacía.-Eh…? Muchachas, donde esta Mary?-

La mayoría de las iniciadas meneo la cabeza desganadamente al ignorar el paradero de su compañera

-Estaba teniendo otro de sus malos sueños, salió corriendo de la habitación-finalmente interpuso una de las novicias. Ante esto, su superiora se alertó y corrió a buscar a Lady Rebecca. Pronto todo el convento pasó a buscar a la novicia perdida., tarea anda sencilla dada la cantidad de antiguos pasajes y la extensión de los predios del mismo.

-Esta siempre nos dará esta clase de problemas, Jazmin?-suspiro Lady Rebecca mientras su asistente le preparaba un te herbal.

-Usted sabe que Mary es especial. Será una gran sanadora, solo requiere un poco más de esfuerzo que las demás-replico Jazmín entregándole el brebaje a la priora que lo bebió de un sorbo antes escupirlo-

-Por Selene que le pusiste a ese Te -_-#?-

-Pu-Pu-pues dijo que le dolía mucho la cabeza y-y-y la Raíz Amarga es muy para las jaquecas así que-que-…o_o…

-…Le pusiste todo de Raíz Amarga y nada de azúcar -_-…?-dijo la sanadora aplastando la taza de porcelana con su mano

- Por-por favor Lady Rebecca a-a-aun no consigo novio T^T- fijo Jazmin mientras la sombra de su temible patrona la cubría.

Una brisa fresca  les hizo notar de repente que una de las ventanas de la cocina estaban abiertas y que de ella pendía una improvisada cuerda hecha con cortinas y sabanas.

-Esta niña… -_- - suspiro resignada Lady Rebecca masajeándose las sienes por la frustración.

-Usted cree que se fue con-..?

-…Con quien sino ¬¬U?. dijo la priora antes de calcarse una capa para partir en busca de la novicia fugitiva



Puente de la Luna en Tetis, Aztlan

En pocos lugares podría apreciarse tanto la magnificencia de Selene como en las costas de Tetis. Por algún motivo, la luna siempre parece cercana e intima para los hombres de aquellas tierras. Esa noche brillaba en el firmamento  como un sol de argénteo y  gentil resplandor.  

El puente en si había sido uno de los primeros monumentos elevados en honor a la Diosa Luna,  tallado en un coral de tonos pasteles y bordeado con un amplio espacio verde donde flores exóticas que parecían reflejar la luz lunar en todo un espectro de vividos colores, impidiendo que las tinieblas nocturnas ocultasen su belleza. Toda suerte de mariposas nocturnas revoloteaban en busca del dulce néctar mientras pequeñas ardillas voladoras planeaban entre las copas de  verde pleiteado que poseen los Robles Lunares. Con tan idílica visión no era raro que los amantes escogiesen aquel lugar como punto de reunión…

-Pensaba que ya no vendrías- dice un muchacho de aspecto desalineado. Su cabello es largo, rebelde y descuidado,  producto de los rigores de la vida en altamar, lleva la típica parafernalia del filibustero: con sus pistolas, trabucos y sables contrastando groseramente con aquella que lo acompañaba

-Te dije que iba  ser complicado cuando pasase a ser iniciada, así que considérate afortunado. Jon- dice ella, una muchacha de aspecto dulce y rostro de niña, de un largo cabello marrón con una sonrisa que podría inspirarle dulzura a un veterano–Por cierto no era que ibas a tener una sorpresa para mi >:3?

-Oh, cierto o.o! Y tu sorpresa es ser lanzada por el puente :D !-

-Really -_-?

-Ehhh…no, pues no e_e. Por las barbas de Rum, para pasarte todo el día con esas angelicales damas de sanación te has vuelto muy seria ¬¬U-

-…O quizás tu te lo tomas todo demasiado a chiste -_-U (?)-

-Nah, no lo creo. Hay algo que no me estás diciendo verdad, Mary…?-dijo Jon ante lo cual la doncella le esquivo la mirada- Mas de tus sueños?-

-No hablemos de eso está bien ^_^? No quiero que este momento se desperdicie-

-Eres complicada ¬¬ Pero en fin, creo que es hora de mostrártelo-

-Tu espectacular manera de lanzarme del puente…?-se burló Mary con una sonrisa-

-Que era broma -_-#! Como no tuviese suficiente problemas con la ley para agregar as lesiones a una Sacerdotisa de Selene- luego dio un silbido y una de las ardillas  voladoras planeo hasta su hombro con una cajita en su boca.

-Ese es Rocky…?- que dio un saltito de alegría al ser reconocida

-Ah, lo recuerdas…-dijo Jon tomando la cajita de la boca de su ardilla

-Como olvidarlo? Solo tu tienes esa peculiar obsesión por las ardillas-

-…Recuerdas también lo que te dije antes de zarpar?-ante esto Mary quedo callada unos segundos

-No molestes con eso, Jon, no es divertí-antes de que la novicia pudiese terminar la oración el muchacho clavo una de sus rodillas en el suelo extendiendo sus brazos hacia su dama abrió la cajita, revelando un bello anillo de plata en el cual resplandecía un bello y brillante diamante azul.

-En dos años se acabara el contrato con el Viejo Jones, ese día volveré a ti y no volveré a marcharme- Mary solo alcanzo a cubrirse la boca  con la manos, sollozando por la emoción- Quiero saber…Aun puedes esperarme hasta entonces?-

Ella se cruzo los brazos sobre el pecho y esquivo su mirada unos instante.

-Me prometes que después de eso no te volverás a ir?- dijo con voz débil y susurrante

-Te lo prometo- dijo el sonriendo con calidez. Ella se sonrío mientras le permitía calzar el anillo en su dedo

-…Que tan en serio puede prometerlo un pirata…?-dijo ella envolviendo su cuello con sus brazos.

-Tres cosas no puedes pedir de un pirata: Su espada, su ron y su amada. Hazte a  la idea…-dijo abrazándola por la cintura.

-Ah, si?

-Si que si…-ambos compartieron un lento beso bajo la lumbre cómplice de la luna.  

El relincho de unos caballos les despertó del trance y distinguieron a la distancia el fácilmente reconocible sequito de uno de los Jueces-Hechiceros.

-Damn, la Ley, siempre tan oportuna è_é…-

-…u.u…-

El acaricio las mejillas de la muchacha para levantarle la mirada y le beso en la frente.

-Prometo egresar para tu cumpleaños-

-Promesa de Pirata >:3?-

-Je…Si, promesa de Pirata xD- luego tomo carrera y se lanzo en clavado hacia el mar nadando con rapidez hacia una orilla cerca. Le dedico una picaresca y fugaz mirada a su adorada antes de tomar las riendas de un cercano corcel y alejarse entre las penumbras

Ella suspiro como una niña, con la ardilla Rocky todavía posada en su hombro, solo que una dolorosa melancolía la embargase cuando su mirada se poso en un siniestro navío cubierto de neblinas, anclado en cala rocosa y desolada de la costa de Tetis…

-*Ejem*-escucho Mary detrás suyo y se volteando ahogando un grito solo para encontrarse con la mirada severa de Lady Rebecca y de Jazmin que le miraba con preocupación.
-Ehhh owoU…Buenas Noches

De regreso en el Convento, Día 2…

-Espero que comprendas porque has sido castigada, Mary-continuo explicándola Jazmin a Mary que ahora procedía a la nada sencilla albor de limpiar la cocina, con todo el desorden producto de tener que alimentar a docenas de sacerdotisas y cientos de novicias.

-…Si, Lady Jazmin u.u…-replico ella mientras comenzaba a fregar una pila de platos que le doblaba en altura.

-Pues ya sabes, las Sacerdotisas de Selene obtenemos fuerza de nuestro amor a la vida así que una actitud positiva nos hace mas eficientes!-dice la sacerdotisa mientras supervisa la labor de la novicia mientras continua su propia labor de realizar un inventario de los alimentos del convento

-…Si, Lady Jazmin…-dice Mary mientras continua desganadamente su labor. Aunque no puede evitar sonreírse cada vez que ve el anillo de Jon en sus manos

-Hmmm…creo que a pesar de todo no te fue nada mal >:3…-

-Eh o.o? No-No! Para nada >_
-Bueno, podrás decir una cosa, pero esa mirada de felicidad verdadera no la puedes ocultar. Y sabes? Eso no es malo-

-…Si usted lo dice, Lady Jazmin >/////< -

Su superiora deja de molestarla unos minutos mientras la noche avanzaba. Ya era muy entrada la madrugada, cuando Mary finalmente termino de fregar los últimos platos y se dejo caer exhausta en una mesa cercana, a sabiendas que no nisiquiera a la mitad de la labor

-Solo cinco minutos…cinco minutos y luego sigo-se decía a ella misma mientras se dejaba ganar por el sopor.

Sus ojos se cerraron con lentitud, aunque poco después de quedar profundamente dormida deseo no haberlo hecho.

Unas horas después, Jazmin ingreso de regreso a la cocina sosteniendo una bandeja con dos tazas de te.

-Mary, traje algo para mantenerte despierta!-mas no obtuvo respuesta y vio que la cocina parecía desierta, sin rastro de la novicia- Damn o_oU, si se escapo otra vez, Lady Rebecca me va a-

Sin embargo, pronto vio las puntas de los pies de la muchacha que se hallaba acurrucada al lado de una alacena, cuando Jazmin se aproximó vio que ella estaba temblando y tenia marcas de lágrimas secas alrededor de sus ojos.



Dia 2, Corte del Rey Cooke


Selene ,nuestra Madre, me llevo hasta lo alto para que viese la total extensión de la Mar y todos los Reinos que entre ella se alzan. Y allí me mostró un Primer Signo

Vi las Naves Negras, en un número tal que no se ha contado antes ni se volverá a contar jamás. Navegaban en amplio arco de un extremo horizonte a otro, bajo el estandarte de un águila de dos cabezas con la bendición de una Estrella Roja de los Cielos del Norte.

Me fue revelado entonces un Segundo Signo, vi los bosques de lanzas y la lluvia de flechas, y aullidos que llegan con la brisa salina. Y una multitud de guerra de rostros rapaces y desvergonzados que concretaban el exterminio de nuestra gente

Y nuestra madre me revelo un Tercer Signo, vi nuestras islas arder y el rostro pálido de la Luna teñirse rojo, las olas se colorearon de carmín y hasta la luz de Helios se volvió oscura. Vi la Torre Blanca ser derribada Piedra por Piedra. Y contemple el final del Reino de las Olas

Mas Selene me dijo “No desesperes, que aun hasta el final, habrá esperanza”



Repitió su pesadilla la muchacha escoltada por Rebecca y Jazmin que se hallaban firmes a sus flancos mientras ella relataba lo visto en sus sueños al Rey Cooke, que se sujetaba su barbilla mientras meditaba sobre lo relatado.

-Que fiabilidad tienen estas visiones…?-pregunto un consejero.

-Mary fue bendecida con el don de la profecía  a una muy temprana edad. Ha tenido visiones de este tipo en el pasado y ha tenido razón una y otra vez…-acoto Lady Rebecca.

-Aun así es demasiado general para ayudarnos-interpuso otro consejero- No nos dice nada que no sepamos, sabemos que si los yavanas invaden Aztlan pasaran a nuestra gente a cuchillo.

-Es que eso no es todo, noble consejera-dijo Jazmin- Continua, Mary…

La muchacha hesito unos instantes y miro a sus superioras como si buscase que alguien la salvase de aquello que ahora tenia que revelar, ella clavo la mirada en el suelo y prosiguió con su relato…

-Hubo un Cuarto Signo…-dijo ella con voz suave-…Un barco oscuro que navega siempre oculto entre neblinas y un Rey sin Reino, que sumerge a la Armada Negra entre las olas de Aztlan

Aquello suscito un vivido debate entre los presentes que buscaban explicaciones para lo que acaban de oír, mas Cooke simplemente miro a la doncella a los ojos, sabedor de que tanto ella como el ya conocían la respuesta.

-Que fue lo que viste, Mary…?-pregunto el rey con firme pero gentil a la muchacha

-…El Albiones Errante…y a Davy Jones…-nadie, nisiquiera sus propias superioras, pudieron ocultar su sorpresa, solo Cooke permaneció sereno, mientras la discusión en torno suyo se acaloraba.

-Jones es un mito! Un cuento de ebrios y divorciados!-

-No apresures tus conclusiones White Man, que muchos en Kalypso han visto la nave oscura del Boggey Man…-

-Mi Rey! Aun si Jones es real, es un traidor! No navega bajo ninguna bandera excepto la suya!-comenzó a  exponer enérgicamente el concejal de Amphitrite al Rey- Que podría hacer un líder de filibusteros desesperados hacer por Aztlan…?-

-Figura en las Visiones de una Sacerdotisa de Selene! Ese mero hecho debería movernos a la acción!- le discutió Lady Rebecca.

-De una novicia de Selene! No negociaremos con forajidos y criminales por los sueños de una chiquilla! Nadie puede sobrepasar las corrientes, no importa cuántas naves traigan los Yavanas, todas acabaran en el fondo del mar!-

-…Y arriesgaría con esa misma convicción la supervivencia de Aztlan, noble concejal?-finalmente dijo el Rey- Si lo que esta en juego nuestra nación, entonces debemos tomar en serio cualquier advertencia y buscar cualquier aliado que se nos pueda presentar.-

-El Boggey Man jamás ayuda sin un precio terrible-dijo el Dan Dada - King Cooke debería pensar bien antes de aceptar cualquier ayuda que ofrezca

-Lo se, pero aun esta indispuesto a asistir, el podría ayudar  a descifrar aquello que no nos queda claro de la profecía. Davey Jones también contaba con el don de la visión y podía leer las mareas del tiempo como ningún otro-Cooke luego miro a Mary a sus acompañantes- Honorable Juez Zarak…?-

-Ordene, mi Señor-dijo un Juez-Hechicero abandonando el abrigo de las sombras para postrarse ante el soberano.

-Usted ha estudiado mejor que nadie las leyendas de Jones, cuando puede partir rumbo hacia Barracuda…?

-Tengo preparado un sequito, mi Rey. Zarpamos en tres días…-



Dia 4, Palacio de Justicia de Tetis…

El olor a tinte y papel viejo abruman cualquier esencia dentro de los laberinticos pasillos, que llevan hacia el despacho personal de un Juez-Hechicero. Velas que flotan mágicamente iluminan tímidamente las de otra formas impenetrables oscuridades del recinto, mientras plumas encantadas transcriben miles de años de jurisprudencia y edictos olvidados antes de archivarlos en las altas estanterías del archivo para que junten polvo durante los siglos por venir

Las Sacerdotisas escoltan a Mary a través de los pasillos sombríos, espiados ocasionalmente por pequeños constructos hechizados que mantienen organizado el imposible papeleo de su actividad. Cuando finalmente hallan el despacho del Juez, ven que el hombre es empequeñecido por los masivos grimorios y tomos que estudia con lupas especiales para no dejar nisiquiera la mínima pizca de detalle e información.

-Nos cito, Lord Zarak…?-intento llamar su atención Lady Rebecca, pero obtuvo respuesta del Juez que continuaba llenando tira tras tira de pergamino en análisis del tomo- Lord Zarak -_-…?

-Oh? Disculpe, Rebecca, me sorprende gratamente que su sentido de la puntualidad haya mejorado desde nuestra ultima asignación juntos-

-…Lo mismo digo, milord -_-# -

-…y esta es la vidente…?-dijo Zarak centrado el poderoso escrutinio d esu mirada sobre Mary que no pudo evitar sentirse intimidada.

-Si-Si, si milord-respondió ella con formalidad

-Ahora podría por favor explicarnos porque nos pidió traerla? Ya ha revelado lo que tenia que revelar-

-Creo que eso debería ser evidente, este viaje no tiene punto sin ella-dijo Zarak sin darle mayor importancia sin notar que las tres mujeres le miraban anodadas- He dicho algo difícil de comprender…?-

-Si, porque no se nos informo de esto?-

-Porque es obvio que miladi seria renuente a dejar que una de sus preciosas neófitas se embarque en un peligroso viaje al lugar más ruin de todo Aztlan mientras sirven de escolta a un hechicero sobre el cual hizo comentarios muy coloridos en cierta ocasión…-

-…Es que nunca va olvidarlo, verdad ¬¬U…?-

-…Además, estoy seguro que Mary tiene un interés muy particular en alcanzar Barracuda. No es cierto?- Mary oculto el anillo que tenía en las manos con rapidez.-Dime niña…que sabes sobre Davy Jones?-

-Lo que todos saben: Es el fantasma de los Mares, el Rey de los Piratas. Ofrece tratos a los marineros, ofertándoles cualquier deseo a cambio de servicio en su flota de Banderas Negras. Desde su guarida en Barracuda comanda las flotas piratas y acumula riquezas sin final…

-…Fascinante no es cierto? El Diablo Jones, el Viejo Jones, el Boggey Man. Es difícil determinar donde termina la leyenda y donde comienza la realidad: Aquel capitán de un navío sombrío  que con oscuro poder puede otorgar aquello que el corazón anhela. Que esclaviza las almas y las usa de tripulación…Que clase de iluso se empeñaría a su servicio por muy grande que fuese su ambición…?-dijo con desdén el Juez-Hechicero haciendo que la muchacha se ofuscase mas no dijese nada en contra- He dedicado mi vida a su leyenda: De donde vino, cuando se convirtió en lo que es hoy. Para averiguar la fuente de su poder y reclamarla para Aztlan…

-Es esa la clase de poder que nuestro Reino necesita, honorable Juez?-interpuso con hosquedad Jazmin

-Je…desde la fundación del Reino, han sido muy pocos los que nacieron con el don de la profecía. Las leyendas cuentas que Jones podía leer las corrientes del tiempo como un capitán lee las corrientes que rodean el reino. Imagine ese poder, la capacidad para alterar  el destino mismo, sirviendo a la prosperidad de nuestra nación…-

-Debería centrarse más en el peligro que corre Aztlan más que en desentrañar los secretos de un diablo del mar- finalmente avezo Mary.

-Pero todo está relacionado no es así? Hoy en día el don de los videntes es tan débil que apenas pueden captar cualquier sentido de sus visiones. Imagínate cuantas vidas se salvarían si tu tuvieses control sobre ellas.

-Selene sabe porque revela lo que revela- protesto ella

-…Y deberemos culpar a Selene por haber obviado ese minúsculo detalle que podría causar la caída de Aztlan? Creo que podemos coincidir que no es posible quedarnos a medias en este asunto…

-Pues usted tuvo una visión muy clara en este caso, Lord Zarak, porque tuvo al razón al predecir que no permitiría que Mary se embarcase en esta expedición- dijo ella mientras intentaba retirarse

-Nisiquiera por su preciado Jon?- al oir esto Mary se paro en seco y volteo hacia el hechicero- Jon “Vandal” Ramirez, natural del Imperio Yavana, milito en la Armada Imperial desde los 13 años,  donde participo de numerosas campañas hasta que deserto a los 18. Emigro a Aztlan donde navego en las Flotas de Exploración del Rey y efectuó operaciones de espionaje. Firmo un contrato con Jones hace 3 años y esta buscado por el delito de Alta Traición. Seria una pena que tuviese que desempeñar mis funciones ordinarias en medio de tan extraordinaria investigación…

-Usted no sabe nada!-protesto Mary

-Se que bien que es un Traidor por naturaleza: Traiciona a los Yavanas primero, a Aztlan después para unirse a Jones a cambio de algún oscuro favor y dada la depravación predominante en Barracuda, Helios sabrá que otras cosas más ha traicionado...-dijo el Juez terminando de firmar sus apuntes- No me diga que no lo ha pensado…

En ese momento Mary se marcho abruptamente tratando de poner la mayor distancia entre ella y el hechicero posible

-Eso fue bajo e innecesario, milord-intento interponer Jazmin

-Me ha conseguido la repuesta que deseo, después de eso, que más importa?- luego cerro el volumen con una sonrisa agria en su pálido rostro



Dia 5, Puertos de Tetis…

-Sabes que no tienes que hacer esto verdad? –dijo Jazmín mientras y Mary se abrían paso a través de las multitudes que llenan los concurridos distritos portuarios de la isla principal del reino.- Lord Zarak esta muy desprendido de sus emociones, por eso la dureza de sus palabras.

-No, tengo que. Si algo en mis visiones puede proteger a Aztlan, debo correr el riesgo-

-Segura que esto es solo por Aztlan?-dijo Jazmín-  O es por Vandal…?

Mary no respondió, no quería dudar de el ahora. Más un sentimiento ominoso había estado enquistado en sus entrañas desde que tuvo su primera visión.

Pronto llegaron a su destinación. Un orgulloso Galeón de altos y fuertes del cuelgan inmaculadas velas blancas con los Guardias personales de Lord Zarak sirviendo de tripulación. “Syren” se lee en la popa, la nave personal del Juez Hechicero

-Bienvenidas a bordo, nobles damas.-dice un Guardián de brillante armadura ni bien ambas mujeres abordan el navío- Lady Rebecca se halla…ehhh…ajustan detalles con Lord Zarak

-Ajustando detalles -_-…?-dijeron ambas al unísono antes de alzar su vista hacia el castillo del barco

La priora se halla discutiendo acaloradamente con el Juez, que su por su partes la ignoraba realizando mas de sus interminables escrutinios a viejos tomos de conocimiento en un escritorio cercano al timón de la nave.

-…ya he tomado nota de sus numerosas recomendaciones, Lady Rebeccca, ahora le sugiero por favor se dirija hacia su puesto.

-Aún no he terminado ò_ó#!-

-Si lo ha hecho. Guardián Pelagius…?-llamo el hechicero en el que un Guardián de blanca barba y cabellera se aproximó sosteniendo su yelmo debajo de su brazo. Llevaba un parche negro sobre lo que una vez fue su ojo derecho, que se hallaba en el camino de una brutal cicatriz

-Mande, Lord Zarak- dijo el anciano con voz afable pero potente, llena de autoridad

-Pónganos en rumbo a Barracuda no podemos perder ni un instante más-dijo el hechicero sin desistir en su labor.

-A sus órdenes, honorable Juez. Soltar las Amarras y levas las Anclas!-rápidamente la tripulación se puso en marcha con tal eficiencia que parecía ensayado- Izad las velas!

Los blancos pabellones se desplegaron para inflarse con el aliento de Eolo e empujar al navío hacia la azul extensión que se desplegaba aparentemente tan infinita como el cielo encima de ella.

-A LA MAR!-grito Pelagius mientras el navío se deslizaba con suavidad sobre las olas. Los tripulantes del barco aprovechando para lanzar pequeñas monedas al Mar, para asegurar un seguro retorno a casa.

Ni bien el viejo Lobo de Mar diviso a Mar, no puedo evitar sonreírse como si viese a su sobrina favorita y ella le devolvió al gesto con una formal reverencia.

Las costas de Tetis empezaron a volverse distantes  vieron que de los cercanos bosques una partida de un tipo muy distinto acontecía. Cientos de grullas, blancas como la espuma de mar, abandonaban las costas de la isla, volando en formación y perdiéndose en el azulado horizonte.

-Es eso normal?-pregunto uno de los Guardias que se había acercado a la borda para ver el fenómeno.

-Las grullas solo migran al norte durante el verano. No es la estación correcta-explico Lady Rebecca.

-Que mal presagio…-



Día 19, en Alta Mar…

La travesía oceánica no resultaba particularmente amable para los tripulantes del Syren, las aguas que conducían  a Barracuda era particularmente difíciles de navegar, aun para los navegantes aztlantes más avezados, y parecía provista de una inteligencia maliciosa: remolinos y trombas marinas se formaban con una espeluznante rapidez y eran ocultas hasta el último minuto por una niebla pertinaz que también servía de cubierta a arrecifes y mortales bancos de arena.

Solo la protección arcana de Lord Zarak y la amplia experiencia de Pelagius mantenían al Syren en curso.  Aunque en “curso” era algo bastante relativo. Mary y las otras dos sacerdotisas se pasaban el día atendiendo  la fatiga de los Guardianes, que no tenían momento de tregua para evitar que el Mar de Barracuda se tragase vivo al navío. Los días siempre estaban nublados, con nubes de un gris amenazador y un viento que sopla de manera brusca y agresiva, rasgando las velas. que deben ser reparadas constantemente

Solo las noches suelen ofrecer alguna tregua, el cielo se despeja revelando estrellas brillantes que no se ven desde ningún otro punto del mundo conocido, el agua comienza a resplandecer producto de la fosforescencia de exóticas algas, pareciendo que el barco navega en un océano de pinturas de estridentes colores.

Las noches se habían vuelto algo angustioso para Mary, porque las visiones aumentaban en frecuencia y lividez, despertándose en medio de sudores helados y temblores a causa de lo atestiguado, mientras gastaba las tardes solitarias meditando sobre lo visto.

“Diez Mil Flechas
En Rios de Tinta
Acallan todo


Anota ella en un pequeño diario, para que no le pierdan aquello que ve durante sus visiones nocturnos, aunque le perturbaba lo nefasto que siempre era el futuro en sus profecías.

-Te molesta algo?-pregunto Jazmin, Mary cerro el diario con brusquedad e intento disimular su expresión atribulada.- Sabes que te debilitaras si dejas que las preocupaciones te abrumen.

-Lo se, lo se…-afirmo Mary con pesadumbre sin poder desprenderse de su turbulencia interna-

-*Sigh* Porque escoger a un tipo que le vendió su alma a Jones…?-finalmente expreso su inquietud la sacerdotisa. Mary se tomo su tiempo para responder.

-Supongamos, solo en teoría, que tuviese que cometer un acto terrible para proteger algo que es importante, usted que haría, Lady Jazmin?- la otra sacerdotisa parecía extrañada ante la pregunta y medito su respuesta durante unos segundos.

-Pues yo intentaría encontrar otra salida, obrar con maldad, aun con buenas intenciones, jamás podrá edificar algo bueno…-

-Y si no tuviese opción…?-esta Jazmin fue la que callo- Si la única forma fuese esa?-

-Lo dices por Vandal? Es por eso que hizo su trato con Jones? Las leyendas dicen que mucha gente acudió a el pensando que hacían lo correcto. Si lo que dicen es cierto, puede ser que tu novio haya acudido a  el con buenas intenciones Mary, pero el precio que ha pagado fue demasiado alto…Yo no puedo respetar a alguien que renunciaría a su propia alma, a su propio corazón para cumplir un deseo.-

Mary iba a responder cuando el manto cálido del sol finalmente volvió a acariciar sus rostros, con la maliciosa neblina finalmente cediendo paso a un cielo infinitamente azul.

-Tierra a la vista!-aviso un vigía desde lo alto del mástil y pronto todos la vieron

Alzándose como una esmeralda verde y exuberante cubierta por brumas tropicales y de costas cuya arena era de un blanco harinoso. Amenazante, hermosa y libre cuando vista desde la distancia, la Joya Pirata al Oeste de Aztlan: Barracuda, Hogar de los Forajidos del Mar.

Los tripulantes se tomaron un momento para dejarse conmover por la misión, antes de que dos columnas de agua hiciesen que el navío se zarandease.

-VELAS NEGRAS A BABOR!-volvió a avisar el marinero antes que una bala de cañón reventase el nido del cuervo, solo la magia de Lord Zarak le salvo de caer hacia su muerte.

El guardián Pelagius tomo un catalejo para divisar a la distancia tres carabelas fuertemente armadas todas ellas con los colores del Rey de los Piratas izado en lo alto de los de sus mástiles

Spoiler:
 

-Todo el mundo, a sus estaciones de combate!- ordeno el veterano  y por la cubierta se escucharon las campanas mientras todo los guardianes asumían sus posiciones y las Sacerdotisas se alistaban en las cubiertas inferiores listas para atender a cualquier herido de la inminente refriega.

Por su parte, los forajidos en sus agiles naves estudian la anda mansa presa que tienen en frente.

-Marina Aztlante, Capitán!-informa un marinero rechoncho de prominente nariz y ojos tristes.- Seguro que procedemos con el ataque, capitán?-

-Pues claro que si!-dijo otro marinero con un talante cascarrabias en su voz- Quien los manda a internarse en nuestros dominios, Ñaca-Ñaca!

-No quiero que el viejo Jones me agregue ni un día más a sus servicio y menos por dejar pasar a estos marineros de agua dulce!. Hagan señas a las otras naves para que midan sus disparos! El rescate por los tripulantes puede valernos mas que cualquier cosa que traigan a bordo…-dijo el comandante de la nave en lo que una Ardilla se subía  su hombro- YA SABEN CHICOS! PELEN SUCIO…!

-…GANEN FACIL! ARRRR!!-replicaron jovialmente el resto de la tripulación mientras abrían las bocas de fuego de un navío en cuya popa se leía claramente “Vandal”

Las carabelas comenzaron a circundar al galeón aztlante como lobos que miden a un poderoso búfalo antes de abalanzarse sobre el. El jolgorio de los bucaneros que amenazan con sables, hachas y trabucos a la tripulación del Syren son recibidos con fría disciplina por parte de los guardianes, que se yerguen orgullosos con sus armaduras y armas de las mareas resplandeciendo bajo la luz del sol con el Juez Hechicero imperturbable viendo los sucesos con aire calculador y curioso, como el del niño que pica con un palo un hormiguero.

Luego siguió el largo instante de silencio en que las  se colocan en posición para disparar. Un duelo silencioso que mide la determinación y las agallas de los marineros, un instante en que solo se escucha el rugido de la mar y el crujido de la madera.

-FUEGO!!!—se escucha de los señores de las naves finalmente la orden y el aire se llena de acero y azufre, los cañones y culebrinas escupen su letal aliento hacia el adversario.

Pero el Syren no cedería ante la vulgar y sulfurosa descarga de la artillería pirata, y con gesto sencillo el Hechicero suspende las bolas de cañón en el aire antes de dejarlas caer inofensivamente al agua. Los cañones del galeón responden entonces, en mayor numero y contundencia, sacudiendo los armazones de las carabelas haciendo que zozobren y apresurando a los carpinteros para que reparen el daño.

Los filibusteros vuelven a vaciar sus bocas de fuego con ahínco hacia el navío solo para toparse otra vez con la maestría mágica de Lord Zarak como la única protección que el navío aztlante necesita.

-Me temo que nuestro itinerario ya es muy apretado para permitirnos estas interrupciones-dice el Juez y con gesto de sus manos dos altos espirales marinos se alzan y a los gestos de sus manos se transforman en chasqueantes serpientes de agua que proceden a embestir a los navíos enemigos con devastadora potencia.

Pronto dos de las carabelas son reducidas a amasijos de madera flotando en el mar lo cual hace que los marineros del Vandal se volteen hacia su capitán en espera de órdenes que, sinceramente esperan, sean las de una retirada estratégica.


-Tocamos la retreta, capitán...-w-U?

-Aun no Contramaestre Zergey! Maestre Ryou tiene listo el—

-…El cachorro que recogimos de ese naufragio Zoser -_-U ?-respondió el marinero señalando un bulto cubierto con una lona de lana sucia en la proa del barco.-..Si quiere mi más sincera opinión capitán, creo que es más probable que hoy todos acabemos en el fondo del mar, a que esa cosa funcione ¬¬U…

-Pero si funciona y capturamos el barco a lo mejor Jones nos reduce unos meses de sentencia. Ñaca Ñaca >:3!-

-…O explotamos…-w-…-dijo el Maestre Ryou

Luego varias de las serpientes mágicas de Zarak comenzaron a surgir alrededor del Vandal haciendo que la discusión de los oficiales de la nave comenzase a desesperar ingratamente al restod e la tripulación.

-…Que tal si disparamos la cosa y si vivimos discutimos quien estaba en lo cierto…?  interpuso tímidamente el capitán buscando quebrar el argumento entre sus tenientes.

-…Eso es lo que yo he dicho desde el principio @w@...-dijo el contramaestre Sergey.

-Bue…cuando todo salga mal…bue, si todo sale mal estaremos todos—

-DISPARA LA MALDITA COSA!!-gritaron sus camaradas desesperados.

-*sigh* -w-…Porque todo el mundo me grita?-mascullo el maestre entre dientes, arrastrando los pies y tomándose su tiempo para descubrir lo que parecía una pesada torreta.

Ryou toco una serie de botones el golpeo el artefacto un par de veces con un martillo hasta que el dispositivo cobro vida. Cuatro miras de luz roja fijaron con velocidad una trayectoria de disparo, y en sus cañones comenzó a reunir una cantidad impresionante de energía azul. El maestre se colocó unas gafas de protección y unos guantes antes de accionar el dispositivo con un bastante evidente botón rojo, mientras sus demás camaradas dudaban sobre si rogarle que se diese prisa o maldecirlo por su lentitud

Finalmente se dignó a presionar el botón y el cañón hizo un ruido sordo mientras las cuatro bocas de fuego de la torreta escupían furiosos haces de energía que rasgaron de lado a lado al Syren, traspasando el casco navío, neutralizando muchas de sus baterías de estribor, todos los tripulantes de las cubiertas inferiores tuvieron que pegar el estomago al suelo para evitar ser reducidos a un conjunto de partículas fundamentales

-Mmm…vaya, funciono. Eso realmente no me lo esperaba… -w-U-dijo Ryou sacándose sus gafas de protección mientras los piratas vitoreaban

Por su parte Lord Zarak no pudo evitar dibujar una pequeña muerta de sorpresa, mientras sacudía las astillas y hollín de su impecable ropaje

-Cañón de partículas con capacitadores de arcanio. Deja una resonancia energética que interfiere con la magia. Serpientes astutas…Lord Pelagius-

-*cough, cough* ordene Lord Zarak.-dice el veterano guardián emergiendo de una pila de maderos quemados.

-Me temo que mis poderes han sido temporalmente anulados. Ponga a las mujeres a encargarse de los heridos que puedan salvarse. Que el resto, prepárense para el abordaje…


De inmediato el Vandal se aproximo veloz mientras los filibusteros abrían fuego con sus arcabuces y pistolones, con los Guardianes resguardándose detrás de sus macizos escudos de las mareas mientras los ganchos de abordaje de abordaje volaban sobre sus cabezas mientras los filibusteros se columpiaban para tomar por asalto el Syren que se balanceaba maltrecho, con sus entrañas expuestas por el fuego del arma…

-Muy bien, LLEVADLES EL INFIERNO!-grito el capitán del Vandal mientras tomaba una Lanza de Combate, cortesía de aquel insensato navío naga que había aventurado imprudentemente las aguas de Aztlan mientras el y su estado mayor se unen al asalto.

El combate que procede es encarnizado, pues los bucaneros de barracuda han hecho del bandolerismo marino un estilo de vida y no pelean limpio, pero pelean bien, de una amena tan poco convencional que logran poner en apuros  a los Guardines que deben formar solidas filas alrededor de Lord Zarak para protegerse de las continuas descargas de trabucos y pistolones pesados, que rápidamente cubren la cubierta del Syren con una sulfurosa neblina, producto de la pólvora.

Sin embargo Pelagius, demuestra ser un hueso duro de roer, demostrando una agilidad inusual para su edad, moviéndose como una pantera entre los filibusteros despachando a varios con golpes limpios y elegantes propios de todo un maestro de la hoja. Hasta que finalmente se vio rodeado por numerosos piratas que le apuntaban con sus armas dejándole rodeado.

.Vaya, vaya…No puede ser, pero lo es-dice una voz socarrona mirando al veterano marino- Mi viejo Capitán, Valerian Pelagius, en persona.

El viejo se simplemente se sonríe antes de encontrar su mirada con la del capitán del Vandal.

-Veo que sigues siendo un bufón irremediable, Jon-dice Pelagius- Como te ha tratado la esclavitud estos días…?-


-Muy gracioso ¬¬U-dice Ron- No te deseo el mal, viejo, pero ya sabes cómo va esto. Entréganos al mago, cualquier botín y acompáñanos sin rechistar.

-Sabes que eso no va a funcionar así, Jon-dijo Pelagius enfundando su espada- Un Hombre del Mar no mata a otro de los suyos-

-Je…Ya no estamos en la Armada Imperial para que digas que hacer, Viejo Capitán. Así q-

-Capitán!-dijo uno de los piratas que había abordado las cubiertas inferiores- Encontramos a estas mujeres-

Luego la banda de asaltantes arrojo a las tres sacerdotisas a los pies de Jon, cuya expresión resulto muchacho más satisfactoria para Pelagius que cualquier victoria por las armas que hubiese podido obtener cuantos el diviso a Mary entre las cautivas-

-Je, oro fácil, conozco a un traficante de Sinus Iridum que pagaría bien por- intento decir Zergey

-A partir de esto momento esta nave y su tripulación están bajo mi protección- las palabras del joven capitán arrancaron una sonora expresión de sorpresa por parte de su tripulación.

-Ok, capitán, pero que caracho @w@...?-dijo su contramaestre.

-So-Solo confía en mi esta bien?-

-…Y esos serán otros cinco años mas en servicio para Jones para el resto de nosotros ¬¬U…-dijo Ryou con su usual y pesimista expresión haciendo que todos los marineros se lamentaron decepcionados.

Jon se limito a inclinarse para tomar la mano de la joven que le miro confundida, horrorizada por los cuerpos de piratas y guardines que ahora alfombraban la cubierta. El solamente alcanzo a decir.

-Que haces aquí…?



Barracuda, horas mas tarde




Vulgar alegría y jolgorio es lo que reciben a los tripulantes del Syren que desentonan con el harapiento y desgarbado tumulto de bandidos, parios y demás lobos de mar que levantan sus tiendan y chozas en las orillas de barracuda. Hay un pertinaz olor a alcohol en el aire, con abundante y alcoholizados filibusteros cantando con copas al aire o maldiciendo el nombre de alguna amante ingrata. De las formaciones rocosas donde anidan los alcatraces cuelgan indistintamente los esqueletos de capitanes de la Marina Imperial Yavana, Corsarios negros de Vellum y por supuesto el nunca faltante Capitán Aztlante que finalmente ha forzado su suerte al aventurarse en los dominios del Viejo Jones.

Carabelas, fragatas y filibotes regresan a las costas de Barracuda cargadas de Joyas, Oro y Especies, mientras que piratas de aspecto malvado retozan sobre pilas de doblones de oro, acompañados de exuberantes mujeres que les complacen con mas bebida y sus caricias. Caballeros a su modo, permiten participar a sus rehenes y prisioneros de sus festines y fiestas bajo un sol cálido que se filtra entre palmeras y cocoteros tropicales.

-Usted conocía a Vandal…?-pregunto Jazmín a Pelagius mientras con guiados por los piratas a través del bullicioso asentamiento.

-Si. Era capitán del Flegias, el barco donde ambos servíamos. De hecho fui el que le puso ese apodo…pequeño vándalo- Pelagius se rio, sin poder ocultar que guardaba en cierta estima esas memorias.

-De Marino Imperial a Explorador Aztlante y luego a Corsario de Jones. Puede que lo desapruebe, pero no se puede decir que el sujeto ha tenido una vida aburrida-

-Jon es un buen hombre-dijo el veterano- El asunto es Lady Jazmin que hasta un buen hombre puede tomar malas decisiones…

Por parte Jon, sus tenientes y las Sacerdotisas junto con Lord Zarak tienen una pequeña reunión en el pórtico de adusta casa de madera con vista al mar.

-…Déjenme ver si comprendí: Viajaron al punto más vil de todo Aztlan arriesgándose a la ira de Jones para consultar a Jones sobre las visiones proféticas de Mary acerca de Jones salvando Aztlan de una invasión imperial que sin dudas acabara destruyéndolo…-dijo Jon a lo que todos asintieron escuetamente lo que causa que el marino se ríe sarcásticamente.-…Es en serio?

-No es que los dones proféticos de esta niña sean de mi particular confianza. Mas sin embargo es orden del Rey, me ha encomendado entablar relaciones diplomáticas con Jones y su…-el juez miro con desdén el variopinto grupo de bucaneros que les rodeaba-…organización.

-Eso es divertido, están parados en el centro de Barracuda, sin medios para escapar y crees que están en posición de exigirle nada a Jones?-dijo el bucanero mirándoles con escepticismo- No tienen idea de en que se están metiendo…

-Acaso la tenias tu, yavana? La tienen alguno de tus aliados?-dijo Lady Rebecca in ocultar su desdén en la voz-  Para haber arribado con lo que traías puesto a estas costas has sido un hijo muy ingrato para Aztlan

-No creo en banderas, señora. Es algo que el viejo Pelagius jamás logro inculcarme. Y Jones solo navega en nombre de una: la Suya propia. Dejará que estas islas ardan,  o las salvara por un precio que  del que después se arrepentirán por siempre…Eso si es cierto. Que garantía tienen de que los ayudara en absoluto además de esta susodicha profecía?

-Jon, yo se lo que vi-dijo Mary mirando con una frialdad que resulto dolorosa al muchacho.

-Estas segura? Ya has tenido visiones ante, muchas de ellas dadas a interpreta-

-JON, YO SE LO QUE VI!-vocifero ella- No necesito que me creas, solo que confíes en mi-

El muchacho dio un largo suspiro  con la mirada fija en los ojos de la doncella.

-Que es lo que necesitan…?- sus tenientes se voltearon en incredulidad hacia el con miradas inquietas en sus ojos.

-En verdad vamos  con Jones? Ya es malo cuando el quiere vernos, pero presentarse sin invitación? Mala idea camarada, mala idea ewe-dijo Zergey.

-Ya se -_-…

-…Probablemente todos acabaran dentro de su cofre si vamos sin avisar…-continuo Ryou

-…Ya se…-_-#

-…Esclavizados para toda la eternidad o les venderá a un tratante de blancas de Vellum ewe…-continuo Zergey

-…Ya se e.é#!

-…No sin hacer alguna cosa vudú truculenta antes de venderlos ¬¬U…-

-JODER, QUE YA SE O.O#! Pero—

-Pero buscas impresionar a la dama, así que allá vamos! Misión Suicida, Ñaca Ñaca!-dijo Zergey mientras el Ryou se alejaban

-…Iré a buscar el Ron ¬¬U-sentencio Ryou antes de alejarse con su camarada.

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SANGRE Y ACERO CAPITULO 17: SUBIDO!! Proximamente, Cap 18: Mobland


Última edición por Ryousan el Dom Jun 21 2015, 18:48, editado 1 vez
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MensajeTema: Re: Academy of Nations(Comenzamos! Go go go!!)   Dom Jun 21 2015, 18:12

Horas Mas tarde, Junglas de Barracuda

Una pequeña expedición se abría paso a través del tupido follaje de una espesa selva cubierta de la misma pertinaz y tenebrosa neblina que cubría la aproximación hacia Barracuda. El suelo fangoso y la cantidad malsana de insectos que picaban volvían la travesía todo menos agradable, en especial a los Guardianes en sus pesadas armaduras.

-Hacia donde nos llevas, Jon?-pregunto Pelagius.

-Colina del Cráneo, el cubil personal de Jones-respondió de malhumor el muchacho mientras seguía cortando la maleza.

-Para ser el Rey de esta Isla su palacio no es fácil de acceder ¬¬- se quejo Jazmín.

-Eso es porque el así lo quiere. Nadie puede siquiera acercarse a Barracuda sin que el lo desee. Solo deja que pasen algunos barcos por hábito, ya sabes, para que sus muchachos tengan algo con lo que hacer un algún dinero fácil. -dijo Zergey mientras aplastaba un mosquito de tamaño descomunal en su frente.- Aunque dado que aún no estamos muertos, es posible que quiera que ustedes lo encuentren…

-Y como acabaron ustedes dos en servicio de Jones?-pregunto la sacerdotisa.

-Clasificado ewe- replico el pirata

-No preguntes ¬¬-dijo por parte Ryou, que hacia pausa para sacarse un alacrán de la boca.

-Y que hay de su capitán…?- Lo hizo por—

-La niña? Si hubiera sido el caso Jones le habría puesto alguna trampa contractual horrenda que les impediría estar juntos, como veras no es el caso-prosiguió el contramaestre del Vandal.

-Entonces? Que pidió?-

Zergey estaba punto de contestar cuando Ryou le cubrió la boca.

-Aun mas clasificado ¬¬-

-Esa es mi línea o_ó!-

Por su parte Jon no podía sentirse algo abrumado por la distante que en ese momento su prometida aprecia respecto a el, ella le dedicaba miradas fugaces, pero que carecían de su usual y cálido destello, al contrario, le transmitían consternación y angustia. Algo que sele hacia difícil de soportar al muchacho que aminoro la marcha por el fangoso sendero para caminar a su lado.

-Si tienes algo que decir, dilo ahora-dijo el muchacho con las manos en sus bolsillos.-ella le miro con seriedad antes de emitir su respuesta

-Es eso lo que haces, Jon? Esquilmas gente inocente en servicio de un demonio?-

-Sabes que no lo hago por gusto. Tu mejor que nadie debería comprender-

-Lo se, lo se. Yo comprendo, pero…eso no lo hace ms fácil de digerir.

-Mira, lamento que hayas tenido que atravesar por eso. Esperaba que jamás tuviese que verlo-

-Solo te importa porque yo estaba allí. Te es mas fácil cuando asaltas a gente que desconoces?-

-Tu no entiendes. No tienes la menor idea lo que haces Jones con lo que lo decepcionan. Pero te aseguro que si, haría lo que fuese si eso me permite regresar a tu lado. Lamento si suena frio o cruel, pero es lo que pienso…

-Pues espero que le sirva a tus victimas de consuelo. Porque a mi no-ella apresuro el paso para poner algo de distancia con el, dejándolo con un agrio sentimiento de desolación dentro suyo

-Cuanto mas, Señor Ramírez?-pregunto lord Zarak que flotaba mágicamente a unos milímetros del suelo para que el roñoso fango no mancillase sus finas ropas.

-Estamos cerca, Jones debe querer recibirlos o de otra manera ya habría mandado algo horrible a detenernos.

Sus palabras se vieron rápidamente conformadas cuando finalmente el difícil terreno cedió y la vegetación se volvió menos densa, se encontraron con un camino de piedra antiquísimo, bordeado por inquietantes efigies y columnas de caliza de la misma antigüedad que describía jaguares, águilas y coyotes


Pronto el camino les guía fuera de la jungla hasta una nebulosa colina que parecía tocar las nubes, a pesar de que no hay tal relieve en Barracuda. Alzaron la vista para encontrar finalmente el destino de su travesía, una gran caverna rocosa hecha de obsidiana volcánica que llevaba su nombre por el perturbador parecido que tenía con un cráneo. Antorchas de fuego azul, hechas de huesos de animales y hombres iluminaban el camino hacia al siniestra recova

En la entrada, esqueletos animados mágicamente, con luces fantasmagóricas brillando en las cuencas de sus ojos y portando desvencijada armaduras les abrieron el paso, al ingresar a la cueva la vieron adornadas con murales que describían sangrientos de sacrificios humanos, de victimas vestales sacrificadas a bestias sagradas y deportes brutales en honor a dioses hace mucho olvidados.

Cada paso que daban revelaba un nuevo destacamento de muertos vivientes que seguían con su mirada vacía los pasos del grupo.

-Eso es lo que pasa con quienes adquieren una deuda que no pueden saldar-dijo lúgubremente Ryou mientras los aztlantes miraban con una mezcla de pena y horror el destino final de aquellos encadenados por sus tratos con el Boggey Man.

Se aproximaron a un gran recinto en cuyo su centro colgaba un gran candelabro de oro macizo con incrustaciones es esmeraldas y rubíes que emulaba al legendario Kraken, brillaba con una luz azulina y espectral y en el centro de la sala se extendía una gran alfombra roja que llevaba hacia un trono hecho de huesos de un aspecto macabramente familiar, sus flancos a rebosar con tesoros más allá del cálculo, cofres de riqueza desconocida y baúles con fortunas que no podían amasarse en diez vidas…

En aquel sillón óseo estaba sentado el Señor del lugar, aunque no fue realmente como Zarak y los demás lo imaginan: Muchos trabajos artísticos y testimonios antiguos describían a Jone como un espectro monstruoso o una bestia marina. En cambio lo que tenían delante suyo era un hombre de gran sombrero con pluma negra, un elegante traje de capitán del mismo color con encajes y detalles en plata. Había una triste belleza en su mirada y era de nobles facciones tenía una larga barba pelirroja y dos penetrantes ojos ámbar.

No hubo un aura oscura u ominosa alrededor suyo, no había maldad en su expresión, nisiquiera emanaba la suerte de oscuras energías que Zarak había esperado. Sentado en su trono de hueso, rodeado de aquella fortuna sin cálculo, el Diablo Jones: el demonio del folclore aztlante, el Boggey Man de las legendas kalypsonian, el Rey Parata de Barracuda simplemente parecía aburrirse mientras escuchaba las suplicantes de un deudor desesperado.

-Dame mas tiempo! Dentro de poco tendré suficiente-

-No, No Carter. Tenias cinco años para resarcir tu deuda. No te pedí demasiado: Cinco Toneladas de Oro en Veinticinco años de servicio a cambio de un seguro parto para tu esposa…

-Per-Pero Almirante Jones-intento interponer el pobre diablo mientras Jones buscaba algo en su chaqueta.

-Ya es tarde para lisonjerías, Carter. Es hora de que saldes tu deuda…-luego de la chaqueta extrajo un pequeño cofre de bronce que también describía al legendario monstruo marino que había tomado por emblema y comenzó a abrirlo

El cofre brillo con una verdosa y malsana luz que pareció absorber todo el aliento del sujeto que cayo desvanecido en el mientras Jones buscaba algo dentro del interior de la pequeña arca. Lo que extrajo fue un perfecto muñeco de trapo hecho a perfecta semejanza de su deudor, cuyo cuerpo se levanto, sus ojos ahora ardiendo con la misma fantasmagórica luz que los esqueletos que custodiaban la guarida, y retiro arrastrando los pies. Fue entonces cuando todos se percataron de la profunda oscuridad escondida detrás de esa fachada de noble elegancia…


-Desprecien siempre a un hombre que es incapaz de honrar su palabra- dijo el Viejo Jones dibujando una sonrisa agria que revelo unos dientes amarillentos y astillados -Si no es mi querida estrella en ascenso, Jon Ramírez. Que te trae a mi recinto, mi joven colega…?-

El Rey Pirata se puso de pie y cojeo hacia el grupo con una pata de palo, su voz era áspera pero llena de una autoridad innegable, resultando algo amenazante en derecho propio. Su sombra se distorsionaba en formas perturbadora al ser iluminada por la luz de las antorchas y los Guardianes no pudieron sino tener lista sus armas a medida que aquella leyenda de los mares rengueaba hacia ellos.

-Como si no lo supieras ya, Boggey Man…¬¬-dijo el muchacho sin ceder ante la falsa amabilidad de su patrón.

-Je xD Tienes razón en eso Vandal, ahora…-en ese momento a mirada del viejo Jones e puso sobre Mary que sintió un escalofrió recorría su espalda-…Quien es tu…adorable compañía?-

Jon se interpuso entre la muchacha y el Boggey Man mientras lord Zarak daba un paso al frente.

-Davy Jones, primero que nada he decir que es un honor conocerle, el estudio de su vida ha sido siempre una gran pasión en mi búsqueda del conocimiento- el Juez-hechicero hizo una reverencia respetuosa que hizo que el pirata dibujase una sonrisa deforme en su rostro.

-Hechicero, eh? Que sería de mi sin su bendita glotonería por el saber…?-dijo mientras acariciaba su cofre, que comenzó a emitir nuevamente aquel enfermizo resplandor verde.- …Ahora, hablemos de negocios…

-Pues le contare, yo—

-No te pregunte a ti monigote mágico…hazte un lado Jon, quiero ver a quien ha visto al Viejo Jones en sus visiones del futuro.

Mary aparto con suavidad al muchacho y dio un paso al frente siendo empequeñecida por la estatura de jones. Su sombra se sentía gélida como la muerte y detrás de sus ojos humanos había un abismo sin fondo.

-Es esta la chica, Jon? La que mantiene tu corazón lejos de mis promesas…?-dijo Jones sonriéndose maliciosamente. Su pesada respiración sonaba ahora como siseos de serpiente- He de decirlo Jony, tienes un gusto exquisito para las damas…

Extendió su mano la intención de tocar las mejillas de la muchacha pero Jon atajo sus manos.

-Recuerda el trato Jones, jamás le pondrás un dedo encima- las sombras proyectadas por las antorchas parecían hacer cambiar el rostro de Jones, como si la oscuridad revelase lo que había debajo: algo tenebroso de ojos cual carbones encendidos, dientes afilados y piel gris por la podredumbre.

-Je…eres muchacho muy egoísta con tu jefe. Pero disculpa mi indiscreción niña, perdona a este viejo marino unas cuantas excentricidades. Pero como dije, ahora hablemos de negocios…

-Tuve una visión-dijo ella intentando mantener la firmeza

-Cuéntame más… dijo Jone mientras caminaba en círculos alrededor de ella

-Vi el fin de Aztlan. Vi que tu lo impedías y el Rey me dijo que tu podías darle sentido-

-Yo? El Poderoso Edward Cooke se aproxima a este humilde marinero para le ayude?-dijo Jones fingiendo dramatismo antes de reírse siniestramente mientras cojeaba de regreso a su trono- Descuida, solo me estoy divirtiendo, se perfectamente lo que viste. “Selene me llevo a lo alto del mundo, Torre Blanca en llamas, Esperanza hasta el final” Jajaja…

Mary simplemente le miro a sus ojos, sin dejarse intimidar por el Boggey Man.

-Puede que sepa algunas cosas…puede que haya visto algunas…nada que sea de mi particular interés-dijo Jones mientras revisaba un magnifico diamante que luego descarto como si fuera un paño sucio- Pero tranquila, mi niña, estoy seguro de que podemos llegar a un trato…-dijo mientas que del fuego azul de una lámpara cercana manifestaba un contrato y una pluma

-Sobre mi cadáver-dijo Lady Rebecca interponiéndose entre Jones y la novicia- Antes muerta que verla sometida a un monstruo sin amor como usted-

De inmediato Jones hizo un gesto con sus manos y luego gruesos tentáculos de oscuridad en sometieron a los presentes, amarrándolos al suelo, Lord Zarak contrataco manifestado una nova de luz que desvaneció momentaneante a los zarcillos de tinieblas, pero cando termino su invocación Jones se materializo delante suyo y tomándole del cuello le estampillo con una fuerza abrumadora que creo un cráter en el lugar del impacto, escudos arcanos, proyectados en el ultimo momento salvaron la vida del juez. Pero no pudo impedir que su partida volviese a ser sometida cuando Jone hizo surgir del suelo unas pesadas y oxidadas cadenas que anclaron al piso a todos excepto a Mary y a la tripulación del Vandal

El Boggey Man camino triunfante hacia donde Rebecca y se agacho para mirarle a los ojos

-El Amor? El Amor me dices, sacerdotisa? Le sorprendería saber la cantidad de vidas que se han malogrado y almas que se han perdido por culpa de esa palabra. Cuantos han recurrido a mi por causa de ella…No es así, Maestre Ryou?- el marinero bajo la mirada clavándola en el suelo- No es acaso su amor por su tierra lo que los ha traído a mi, aztlantes?-

-Lo que prueba que fue un error-interpuso Jazmin.

-Jazmin Swan…recuerdo a tu padre, acepto tantos años de fiel servicio solo para salvarte de la plaga-la Sacerdotisa apretó a los puños-…Al final, renuncio hasta a su cordura por su familia. No les parece conmovedor…?-

-Es usted un monstruo!- grito la sacerdotisa

-Difícilmente. En un mundo sin ambición y sin avaricia, yo no tendría poder. Soy meramente un mercader de favores, un facilitador de deseos.

-Y su mercancía sus las vidas y almas de las personas?-protesto Mary-

-El Comercio es el orden correcto y bueno, lo único que varía en mi caso es la divisa empleada: Algunos prefieren acumular riquezas, influencia política o conocimiento arcano. Aunque jamás he perdido mi gusto por el vil metal, yo prefiero acumular poder, poder sobre los vivos…y sobre los muertos. Poder que todos libremente me han dado. El poder para salvar naciones…o destruirlas. Todo por el precio adecuado…

-Puedes usar tus artimañas con ellos, pero no conmigo-se adelanto Jon- Vámonos de aquí, Mary…--

-Tu mas que nadie estas bajo mis artimañas Jon-dijo el Viejo Jones extrayendo de su cobre otro muñeco, que esta vez era efigie de Jon y el cual sostuvo peligrosamente cerca de una antorcha para horror de Mary- Seria una pena, pero no pienso dejar que interfieras con mis asuntos…Negocios son Negocios-

-BASTA!-grito Mary- Jon, por favor suéltame-

-Has perdido el juicio si piensas que voy a—

-Es mi decisión. Por favor, respeta eso- ella aparto la mano de el con gentileza

Jon vio como ella caminaba hacia el trono de Jones, las sombras de las antorchas formando siluetas burlescas ya amenazantes que parecían mofarse de todo el drama. Finalmente se hallo ante el temible bucanero, temerosa pero sin demostrarlo.

-Dime que es lo que deseas…-dijo Jones con una voz que no parecía la suya, pues era profunda y siseante, como en un susurro maligno…

-Si sabes como salvar Aztlan. Dímelo-

-Mi precio es muy fácil de pagar-dijo Jones mirando con maliciosa mofa a Jon- Cuales son tus términos?-

-Promete que nos dejaras ir y que sea lo que sea que hagas no afectara a nadie mas que a mi-

-Je…he aquí alguien que si imponer bien sus condiciones. A diferencia de otros -dijo Jones mirando al resto de los piratas y liberando a los cautivos- Yo no impondré términos, el precio que deberás pagar es todo lo que necesito. Ahora, procedemos…?

Luego extendió el contrato cuyas letras parecían refulgir con espectral luz a medida que las clausulas se escribían solas por una pluma encantada, la cual luego ofreció a la muchacha

-MARY, NO LO HAGAS!-dijo Jon antes intentar precipitarse sobre ella, teniendo que ser contenido por sus dos camaradas.- POR FAVOR, NO!

Ella dirigió una mirada tierna a Jon antes de firmar el contrato.

-Muy bien…-dijo el guardando el documento en su chaqueta- Aquello que tu me pides no puede ensañarte, puesto que el futuro es como un mar brioso: siempre en flujo, siempre en cambio. Lo que si puedo darte, es control de tus visiones para que obtengas por tu cuenta el conocimiento que me has pedido…Ahora observa mis ojos, niña, y contempla lo que aguarda.

Ella obedeció, y en las profundidades oscuras de las miradas del Boggey Man pronto se vio abrumada por imágenes: Una Jungla que ardía en la noche, montañas de hombre aullando entre las olas, una gran serpiente que escupía hielo y un anciano de corona de hierro…

-Por Selene..-dijo ella cayendo de bruces abrumada por la visión-…Kalypso, desembarcaran en Kalypso!

-Que ¡?- No es posible-dijo Pelagius- No es posible que ningún Yavana haya encontrado una forma de—

-La encontraron. Barcos en formas de Dragón…Son Antartiks-

-Antartiks? Pero son nuestros aliados, ninguno de ellos traicionaría al rey. Verdad, Lord Pelagius-la mirada del veterano le hizo comprender lo contrario.

-La Compañía Varenga, Eriksen y su banda de psicópatas- remato Jon- Ha estado buscando una oportunidad para atacar Aztlan desde que fue exiliado


-La Compañía que…?-continuo preguntando Jazmín.

-Varenga. Por como llamamos a los antartiks en nuestra lengua “Varangoi” Barbaros entre los Barbaros…

-Debemos partir…debemos avisarles…-dijo Mary intentando incorporarse aun débil.

-Ya es mucho mas tarde de lo crees.-dijo Jones sonriéndose- Hace treinta días ya, la Flota Negra zarpo…Además…

Jon se manifestó delante de la muchacha.

-Tu tienes algo que yo quiero.-

-ALEJATE DE ELLA!-bramo Jon

-Tratos son tratos Jon, negocios son negocios…-el Boggey Man extendió su mano hacia muchacha.

-NO TE ATREVAS A TOCARLA!- todos se dispusieron a intervenir, sin embargo una gruesa pantalla de cristal verde, que no cedió ni ante armas ni ante hechizos, les bloqueo el paso

Mary cerró los ojos, incapaz de escuchar los gritos desesperados de Jon al otro lado de la muralla de cristal, mas sin embargo, pasaron unos segundos y vio que Jones simplemente le había arrancado un único cabello de su cabeza.

-Eso es todo, con esto doy nuestro trato por cumplido :3 –dijo Jones regresando a su trono, la muralla se desvaneció haciendo que los que estaban apilándose al otro lado de ella se tropezasen aparatosamente.

-De verdad eso es todo @w@? Sin horrendas consecuencias, sin robo de almas?-se quejo Zergey mientras se sacaba a varios guardianes acorazados de encima

-Camarada D:
-Que -_- ? Acaso hombre no puede permitirse una ocasional muestra de sentimentalismo?-dijo Jones

-Acaso te quedan sentimientos para empezar ¬¬?- interpuso Ryou

-Contrariamente a lo que puedan pensar, sigo siendo humano. Un humano muy peculiar, pero un hombre después de todo…Si fuera ustedes me daría prisa, no les queda mucho tiempo si desean proteger su dichoso reino…

Entonces las piernas de Mary flaquearon y ella se desvaneció. SU ultima visión antes de que todo se pusiese oscuro fue el rostro de Jones, que sonrió perversamente.


Día 21, Barracuda…

“El aire olía a humo y a sangre…”

A inconciencia no daba a tregua a Mary de su consternación, pues ahora podía ver y sentir, en perfecto detalle cual era el sino de Aztlan de no cambiar el futuro: Jinetes negros cabalgando en la noche, iluminados por ciudades en llamas, cual ángeles exterminadores que disparan mil flechas de plata pura para asesinar a una nación entera. El suelo retumbaba con los pasos de murallas de piqueros, rítmicos y pesados, un bastión de cruel acero ante el cual todo perece. Y la Armada Negra a la distancia, con sus bombardas rugiendo sin cesar.

“…y vi entonces un corcel blanco. El que lo montaba tenia por nombre Muerte y el Infierno lo seguía…”

Y volvió a  verlo el anciano de la corona de hierro, montado en una gran sierpe alada cuyas escamas eran del color de la nieve. Mas todo se esfumo cuando una sacudida gentil le saco del sopor.

-Te encuentras bien?-dijo Jon mientras Mary despertaba exaltada, dentro de la cabaña de Jon.- Mas malos sueños…?-

-Podría decirse…-

--Je…en que estabas pensando? Tienes idea de lo que podría haberte hecho?-

-No…lo siento- dijo ella causando algo de ternura en Jon.

-En fin, la sacaste barata, aunque no creo que sea el fin, Jones jamás pide precios tan bajos sin una trampa. Hay que sacarte de aquí rápido o.o!

-Y los demás…?-.

-Discutiendo. Parece que les encanta discutir, no ¬¬U?

-Algo así >.< - el la ayudo a incorporarse y la escolto hasta donde el resto del grupos e hallaba reunido.

Lord Zarak y Pelagius analizaban un mapa del archipiélago y analizaban las posibles rutas por donde invadiría la armada yavanida

-Porque Kalypso…?-pregunto Lady Rebecca- No es tan estratégicamente relevante.

-Cuando estaba en la Armada imperial, planteábamos que la estrategia en caso de invadir Aztlan seria invadir islas menores y luego fortificarlas, establecer bastiones con lo que mantener aprovisionada a la flota. Luego bloquear Tetis, realizar incursiones relámpago para arruinar tierra y robar ganad…forzar una rendición por hambre.-dijo Valerian.

-Simplemente no hay forma de que se puede bloquear Tetis y derrotar a la Marina-dijo Jazmín.

-Eso es porque subestiman el tamaño de la Armada-dijo Jon- Cuando nosotros éramos parte de ella ya era monstruosa y dudo que hayan sancionado una operación de este tipo sin asumir bajas. Muchos compañeros que han anclado en puertos imperiales me dicen que las dársenas trabajan de sombra a sombra….

-Aunque  las corrientes destruirán a la mayoría. Es muy posible que un numero considerable logre pasar. Y si Eriksen esta envuelto, la situaciones era mucho ams compleja, el y sus tenientes conocían bien estas aguas…

-Mantener esta discusión aquí es irrelevante-dijo el Juez- Ya he enviado un mensajero para avisar al Palacio de Green Town. Con algo de suerte, tendrán tiempo para preparar defensas y bloquear las posibles zonas de desembarco con ayuda de la Marina.

-En la visión de Mary, ella dijo que habían conseguido de desembarcar. Nadie ha vencido al Ejercito imperial en una batalla terrestre desde hace mas de 5000 año-dijo Jon lúgubremente

-Pues seremos los primeros-dijo Jazmín.

-Eso no es suficiente. Y usted lo sabe-dijo Jon mirando a Pelagius

-Debemos intentarlo de todas formas-replico Mary.

-“Intentarlo” no bastara. Fíjate como “intentaron” resistir Yanay y Albion. Todos acabaron en cruces! No pienso dejar que tu corras peligro por una causa perdida-

-Más razón para partir de inmediato-dijo Zarak- Capitán Pelagius están listas las reparaciones?-

-Este todo en orden, mi señor, podremos zarpar con la marea-.


Más tarde ese día, los tripulantes del Syren se aprestaban a una apresurada partida de Barracuda. Ya todos se aprestaban a abordar mas cuando Mary seguía  su grupo por las callejuelas de la villa, una mano tomo su brazo y la aparto en un callejón. Para su sorpresa, y alivio, no se trataba mas que de su prometido.

-Que estás haciendo? Tengo –

-No tu debes escucharme!-dijo Jon- Mira he hablado con un capitán amigo te sacara de Aztlan de inmediato…-

-Pero que estás diciendo?-

-Lo que oyes!-dijo el- Tu misma lo viste! Si los imperiales desembarcan todo acabo! Para los hechiceros y sanadoras será la hoguera y para los demás el vasallaje! No pienso permitir que corras esa suerte por la locura de un rey en Tetis…-

-Y lo que me propones en cambio es el exilio!?-

-En el imperio estarás a salvo! Conozco gente, sabrán como mantenerte protegida y—

-Y lo que me pides es que traicione a mi país y a mi rey…?-

-Tu Rey es el que ha causado todo esto Si tan solo hubiera escuchado, si tan solo—

-Si tan solo que? Se hubiera postrado ante un tirano de una tierra lejana? Nuestro Rey cree en la libertad y eso es lo que yo también creo.- Jon se rio sarcásticamente

-Sabes que el otro psicópata en Lysimaquia cree exactamente lo mismo verdad? Tiene a millones de hombres y mujeres derramando sangre en todo el mundo por la “libertad”. Es la misma locura, lo único que varia es el demente que la profesa

-Es una locura que vale la pena creer, Jon!-

-Solo-Solo dame esos dos años. Te iré a buscar, te promete que seremos auténticamente libres después de eso. No habrá más sacerdocio, ni yavanas, ni aztlantes. Solo tu y yo- dijo acariciando sus mejillas.

-Sabes que no puedo…por favor no me hagas escoger-

-Joder, Mary! No lo entiendes!? No entiendes que-¡ No entiendes que no quiero perderte…-dijo exhausto de tanto hablar- No entiendes las cosas que he tenido que hacer por culpa de ese- ESE MIL VECES MALDITO CONTRATO! No entiendes que…no entiendes que eres lo único que me da algo para seguir?

Ella le acaricio en el rostro y le beso con lentitud.

-Puede que no lo sepa…pero se que te amo. Y se que sin importar lo que pase, eso no va a cambiar-dijo ella mientras regresaba con su grupo- Y recuerda , aun tienes que encontrarme por mi cumpleaños. Lo prometiste con promesa de pirata.

EL guardo silencio unos instantes.

-Ten por seguro que lo hare-dijo el con una sonrisa triste.

Horas mas tarde, cuando ya casi despuntaba el Alba, el joven bucanero seguía mirando la misma dirección por la que el Syren se había perdido ya horas atrás, con una botella de Ron como su única compañía

-…Ahogando las penas?-dijo la voz ponzoñosa de Jones mientras Aparecía de la nada al lado del bucanero

-Déjame en paz ¬¬U-

-Je, no vas a invitarle un trago a tu empleador…? Dijo el Boggey Man mientras Jon le entregaba la botella a regañadientes- He de decir Jon, estoy algo decepcionado…

-Y a que se debería eso?-

-…Puedo comprender muchas razones para alejarte de este estilo de vida. Pero sacrificas las llaves de mi reino por una falda? Aun cuando tu contrato acabe podría seguir navegando para mi: podría darte todo lo que deseas oro, poder…mujeres-

-Para que luego acabe como un esqueleto zombi lustrándote las botas a bordo del Albiones Errante para siempre? Creo que declinare la oferta, gracias…-

-Je…parece una buena chica…-

-Ya eres bastante espeluznante Davy. Por favor, no vayas allí ¬¬…

-…Si no lo fuera no te preocuparía-

-Debería? Tu ya le diste súper poderes de visión. Con eso y la Marina Aztlante quizás me preocupo demasiado…-

-Je …Sabes? Uno de los primeros errores que comete cualquier vidente es asumir que el hecho de conocer el futuro implica la posibilidad de cambiarlo…como muy pronto lo va a aprender-

-Ahora vas a ponerte agorero? Hasta tú mismo dices que el futuro no está escrito en piedra-

-Solo digamos que tengo una corazonada-al oír esto Jon se inquietó.

-Tu jamás tienes corazonadas. Que sabes?-

-…Saber? Yo no se nada, solo he provisto de cierta información-

-Que clase de información? Aun si le hubieses dicho a detalle de las defensas de Aztlan, no hay forma de que los imperiales lleguen sin enfrentarse a la marina. Excepto si—

-Excepto si navegasen por la Corriente de Barracuda…?-al oir esto Jon abrió los ojos en horror y empuño su pistola en dirección a jones.

-QUE HAS HECHO!?-bramo el joven

-Ya lo dije, Jony, siento un gran afecto por el vil metal….-dijo el Viejo mientras veía que de un galeón yavana eran bajados vagones y vagones cargados a rebosar con lingotes de oro-…y resulta que los yavanas tienen de sobra…



Día 34, Green Town, Posada de Mama Ajaba, Kalypso…


-Bueno, toca reunirme con el honorable Juez Zarak y las fuerzas locales, hay mucho que preparar. Cambia esa cara, niña, es muy posible que hayas salvado a  todo Aztlan…-dijo el viejo Pelagius mientras dejaba a las sacerdotisas en una confortable, aunque humilde, posada, la única de la recién fundada ciudad

Lejos de la ciudad metropolita que seria años después, Green Town era apenas una pequeña ciudad asentada en la costa, rodeada entre dos océanos. El ponto azul del océano y el infierno verde Kalypso. La noche se iluminaba con las luces de los navíos de línea aztlantes cruzando el mar para interceptar la inminente ofensiva

En el interior de la taberna, las tres mujeres hacen un brindis con tazas de fuerte café de Kalypso. Habiendo ya tenido suficiente de las bondades el alcohol y sus efectos en su corta visita a Barracuda

-Salud!-dice Rebecca, quien por su parte se habría procurado un buen whiskey- Por sobrevivir a nuestra pequeña ordalía oceánica! Y Salud por Mary, que le plantó cara al Boggey Man en persona!

-Ahoy!-saludaron los rudos hombres de la taberna, pero ni así lograron endulzar el semblante de la muchacha, cuya mirada seguía fija en su anillo de compromiso

-Te sigue preocupando?-pregunta Jazmin.

-No voy a  estar tranquila hasta que abandone a Jones de una vez y para siempre.-dijo Mary en un suspiro.

-El que combate junto a un monstruo, eventualmente se convierte en uno, Mary. Aun si deja a Jones, estará manchado para siempre-la muchacha no respondió- Si no porque se unió a el en primer lugar?

La novicia no respondió…

-Aun no vas a decirme?-

-Lo hizo con buenas intenciones…-sentencio ella  con suavidad antes de dar un ultimo sorbo a su café- Por favor discúlpeme, pero me retirare. Lady Jazmin…-


“Bien hecho, Jazmin Swan ¬¬” se dijo la sacerdotisa a ella misma mientras la muchacha subía por unas escaleras a donde la alcoba alquilada para ellas por Pelagius


La noche avanzo y conforme se ponía mas oscuro una cerrazón atípica comenzó a manifestarse en el cielo. La temperatura bajo, muy por debajo de la zona de comodidad de los nativos de la isla, acostumbrados al exuberante clima tropical que predominaba en su Kalypso natal.

En la taberna pronto Jazmin se quedo sola, con su superiora roncando en una esquina abrazada a su botella, y con ella acurrucada junto a las ultimas ascuas del fogón que había crepitado en el centro de la sala. Algo ominoso había llegado con el frio, un aura tensa y sofocante que se rehusaba a irse, aun cuando en las proximidades de una fogata.

-Ocurre, White Girl?-dijo una señora rechoncha morena acercándose a ella, tenia el cabello rasurado y vestía un típico delantal de matrona, sucio por el trajin- Hay algo que Mama Ajaba pueda hacer por ti?-

-No anda, el frio me indispuso anda mas- luego miro hacia un escudo circular de madera con dos hachas cruzadas sobre el fogón, lo había notado ni bien había entrado, pero recién ahora notaba lo mucho que  desentonaba con el resto de la sala.- Armas Antartik…?-

-Si, son las weapons de unos viejos amigos, murieron durante la epidemia hace muchos años ya. Las guardo para recordarme a mi niño-

-Tuviste un hijo con un antartik?-

-No, su madre y yo éramos hermanas de diferentes madres. Cuando ella cayo enferma, le prometí cuidar de su hijo como si fuese mío. Me temo que no he hecho un great work-

-Suena triste…que sucedió?-

-Ulfrik soñaba con las historias de su padre, el quería como un héroe de las sagas de su gente. Aztlan le era muy pacifico, muy aburrido. Se enlisto en la Marina pero era demasiado violento, demasiado cruel: Todos decían que tenía corazón de bakra…Yo decía que ellos eran Lagga Heads. Pero al final…-

-Al final?- Mama Ajaba sonrió con tristeza.

-Me dijo que había cumplido su sueño, ahora es un Imperial Soldiah y juro vengarse-algo despertó un muy mal presentimiento en la sacerdotisa.

-Como dices que se llamaba?-pregunto Jazmín aproximándose a la mulata mientras sestas barría el piso.

-Mi niño? Ulfrik, Ulfrik Eriksen. Ojala que la Madre lo guie por buenos pasos

“La Compañía Varenga…Ha estado buscando una oportunidad para atacar Aztlan desde que fue exiliado…Eriksen y banda de psicópatas”

Mary en la parte superior de la posada se sacudía en medio de atribulantes sueños.

“El Aire olía a Humo y a Sangre” se repetía en su cabeza. Mientras sentía el calor del fuego cerca de su rostro, sangre tibia en sus manos y gritos de congoja a la distancia. La jungla en llamas y los ejecutores de acero. El anciano de la corona de hierro. Todo aconteció tal como lo había visto antes. Se despertó empapada de sudor, mientras su alientos e congelaba mientras jadeaba angustiada por aquello que acaba de descubrir.

El Futuro no había cambiado.

Miro por la ventana y vio que de los abortagados nubarrones grises que cubrían el cielo nocturno y privaban a los nativos de la benigna luz de la luna, caía gélida escarcha mientras que una bruma fría como la muerte se ceñía sobre la bahía.

-Nieve en Kalypso…?-se preguntaban los serenos mientras los rígidos cristales caían sobre ellos.

En las junglas animales y nativos se inquietaban, puesto que ese fino manto blanco era Mal Juju, y nada bueno podía augurar.  

Los guardias que patrullan el puerto se inquietan a medida que la temperatura continua en descenso, mientras en un faro en la costa se intenta alumbrar las brumas que podrían conducir a los barcos a su perdición. Finalmente, la siniestra quietud es rota cuando el faro estalla y una descarga de pesados proyectiles comienza a castigar las frágiles estructuras del puerto.

Un cuerno se oye a la distancia mientras que entre la bruma se perfilan largas naves que un día plagaron las pesadillas de todas las gentes que entre a habitaban.



En ellas, hombres altos y rubios , tan grandes como solo un antartik lo podía ser, cubiertos de pies a cabeza por pesada armadura aullaban desafiantes, sus gritos haciendo un eco lúgubre mientras  mas Drakkars surgían deentre la bruma, había sonrisas depredadoras en sus rostros, gozándose de la sensación de sus naves al zozobrar en un mar picado, sintiendo el frio beso de la brisa salina y la espuma del mar como aquel que da un aposesionado amante.

Compañero Varengo
Spoiler:
 

Las fortificaciones aztlantes de Green responden al fuego con sus propias bombards, logrando hundir  varios Drakars, cuyos tripulantes desaparecen en las profundidades sin una sola meuca de remordimiento o temor  en sus feroces rostros. Pero los envíos responden con contundencia: pesadas plataformas de cobre y acero están montadas en los barcos donde avanzados cañones grabados con runas responden con potencia y prescision superiores.

No paso mucho antes de que las bocas e fuego de los defensores quedasen en silencio y los soldados de la guarnición, se arremolinasen en las playas para recibir con arcabuces y ballestas al inesperado invasor que encalla sus barcos para permitir a la ansiosa hueste pisar tierra firme. Las formaciones izan por encima de sus cabezas un standarte blanco y azul que lleva plasmado el emblema del Cuervo de la Tempestad junto a la Estrella del norte, Simbolo del Rey Yavana, y que reza “ Decimonovena Varenga”

Las espadas armaduras protegen bien a sus ocupantes que proceden a formar una larga muralla de escudos mientras avanzan entre canticos y desafíos, invulnerables incluso ante la furia de la pólvora. Los aztlantes forman una muralla de alabardas para mantener a los invasores a raya, mientras los arcabuceros intentan otra descarga que simplemente rebota contra el impenetrable testudo de los atacantes mientras estos responden disparando ballestas desde entre los escudos

Aproximación personal a los regulares aztlantes(lamento si no cuadran)

Spoiler:
 



Cuando estos se han acercado lo suficiente, simplemente abren filas para permitir que acorzados antartiks de reducida estatura y largas barbas carguen al frente en medio de gritos y en estruendosa carrera blandiendo masivas hachas a do manos e escudos de imponente manufactura que refulgen con el poder de las runas.

Spoiler:
 

La ordalía es corta, pero brutal y sangrienta, a medida que las hachas caen rítmicamente, simulando el martilleo de un curtido herrero al trabajar el metal, deshaciendo a sus enemigos en irreconocibles girones e carne, tela y fragmentos de armadura. La hueste inunda las calles en enérgico frenesí entregándose al saqueo y la matanza abatiendo con desalmada violencia y placer  cualquier que osase poner obstáculos entre sus manos y el oro o las mujeres.  

Las Runas e Fuego liberan serpentinas figuras llameantes que comienzan a incendiar el pueblo, iluminando la noche, mucho mas de lo que cualquier faro pudo, revelando más y más drakkars preparándose para liberar a sus asoladores en las costas de Kalypso, para gozarse con cualquier tesoro que pudieran procurarse, mientras la escarcha se convertía en ventisca sobre ellos.


Palacio de Justicia de Green  Town.

-Debemos movilizar a las flotas hacia el norte para bloquear cualquier intento desembarco. Avisen al Honorable Juez Melcic, Amphitrite también se halla en el curso de una posible invasión-dijo Zarak mientras exponía la situación a otro Juez Hechicero: Lord Zodar, Juez de Kalypso.

-Esperemos que no estemos gastando en vano recursos que podríamos usar en preparación de un verdadera invasión, Lord Zarak-dijo su congénere con escepticismo mientras un mapa mágico mostraba el movimiento de las flotas en tiempo real.

-Yo compartía su escepticismo, ms ahora me temo que una serie de legitimas razones para una saludable preocupación-dijo el hechicero mientras se servía una taza de Te con una tetera flotante.

-Tienen que ver con su reciente expedición hacia Barracuda, Lord Zarak? Seria sabio tocar madera antes que creer en cualquier cosa que dijese el Boggey Man…

-Je, el Boggey Man? No te estarás familiarizando mucho con el léxico kalypsonyan,  Zodar…?-

-Mucha sabiduría puede extraerse de las gentes mas simples, mi buen amigo. Sabiduría que no esta cubierta de una patina de corrupción, como es el caso de tu personal obsesión con el poder de Jones…

-El conocimiento es conocimiento sin importar de donde venga.-sentencio Zarak con una sonrisa es agria en sus labios.

De repente un agitado Pelagius irrumpió violentamente en la habitación.

-MILORD!! Lord Zarak…estamos—

-Bajo ataque al parecer-dijo el Juez mientras veía el incendio de Green Town perfilarse a través de la ventisca. Intento despejar el mal clima mediante una rubrica mágica, pero tan pronto esta desapareció, volvió a manifestarse con preternatural rapidez- Mmm…Magia potente.

-Tiene que serlo para poder manifestar nieve en Kalypso, los loas de los kalypsonian mantienen alejado el frio.-dijo Zodar con un aire analítico alrededor de el.

-Capitán Pelagius?-dijo Zarak mientras seguía bebiendo te- El puerto esta perdido.  Reúna una partida de sus mejores hombres, rescate a la chica y a sus dos niñeras, sáquenlas de aquí por cualquier medio. Comprendido?-

-Si, milord-

-El Honorable Juez Zodar y yo les daremos algo de tiempo-

-Pero que pasara con—

-Superaremos la situación, ahora le ruego dese prisa. No ser que las halle colgando de cruces…-

-…Como usted ordene, milord…-dijo el Guardián mientras se retiraba al trote al tiempo que los Drakkars fijaban sus potentes cañones en el Palacio de Justicia y comenzaban a castigar la fortificación sin clemencia.

Los dos manos lejos de inmutarse terminaron cada uno sus respectivos brebajes antes de colocarlos en una pequeña mesa.

-Procedemos…?-dijo Zodar mientras se colocaba un un abrigo y un monóculo.

-Como gustas-

Ambos luego se trasportaron en el centro de la ofensiva enemiga donde rápidamente Lord Zarak proyecto una potente onda de energía que mando a volar docenas de metras a varias bandas de asaltantes que comenzaron a caer del cielo a sus muertes en estrepitosas caídas.

-No podías evitar hacer una entrada dramática, no es así?-dijo el otro Juez.

-No he tenido muchas oportunidades para lucirme en las ultimas semanas-dijo Zarak mientras seguían nevando antartiks a su alrededor.

-Ya veo…pero yo prefiero el toque mas sutil-luego ZOrad extrajo de un pequeño morral una semilla de extraño aspecto la cual enterró en el suelo congelado a los pocos segundos la semilla germino, quebrando el ahora duro suelo para formar un poderoso golem de madera y roca

Spoiler:
 

-Y a eso llamas, sutil? Has estado pasando demasiado tiempo con los nativos, viejo amigo-dijo mientras el constructo daba un atronador rugido que hizo que los invasores reconstituyesen sus filas lo mas rápido que pudiesen

-Las grandes cosas tienen pequeños inicios-dijo el otro Juez mientras el gigante de madera transmutaba uno de sus brazos en un macizo martillo comenzó a  barrer fila tras fila de atacantes- Los Kalypsonians creen que la madera del árbol Samedi contiene una porción de uno de los poderosos Barones del Voodoo. He descubierto que pueden moldearse en formas de lo mas…interesantes

-Una noción interesante, mi querido amigo, pero veamos podemos mejorarla-dijo Zarak mientras utilizaba su propia hechicería para dotar al Golem de un escudo y espada hechas de pura luz, a la vez que en la madera comenzaban a resplandecer brillantes patrones luminosos y los ojos del constructo se iluminaban con fuego blanco

-

Mientras en otra parte de la ciudad….

-Cree que ya se—pregunto Jazmin mientras se ocultaban entre las ruinas de la taberna

-SHHHHH!!-les callo Rebecca mientras otra patrulla de compañeros pasaba cerca suyo, alejándose entre la ventisca una vez hubiesen terminado de robar cuanta bebida no hubiese resultado destruida

Emergieron pasado un largo instante solo para contemplar la totalidad de la sangrienta rapiña que los asaltantes habían cometido, por todas partes se podían ver a victimas descuartizadas, edificios reducidos ascuas de cenicientas que la nieve ahogaba con rapidez. De entre las runas se alzaban improvisadas Cruces hechas con postigos calcinados donde, clavadas con lanzas y hachas, pedían los restos de las sanadoras del asentamiento  

-Tenemos que encontrar a Mary…-sentencio la priora mientras ambas sentían su fuerza menguar mágica ante lo dantesco de la escena.


Revisaron una y otra vez los escombros circundantes, pero no hallaron rastro alguno d ela novivia.

-Cree que la hayan—intento decir Jazmin.

-No piensos en eso y sigue buscando-dijo Rebecca

Luego escucharon un sonido entre las ruinas y se aproximaron al trote, con al esperanza palpitando en sus pechos de que era posible que su protegida hubiese sobrevivido a  la ordalía.

-Mary! Estas- sin embargo la visión que los recibió fue la de un antartik gigante devorando un cochinillo calcinando por los incendios-

-Vaya, vaya, pero que tenemos aquí…?-dijo el compañero empuñando su hacha- Olaf, Lorgar, vengan! Aquí tenemos carne fresca…-

-Y nos  se ven escuálidas como las demás. Lastima que vayan para la cruz-dijo un enano de poblada barba gris mientras le apuntaba con una ballesta.

-Eso no quiere decir que no podamos “divertirnos” un poco antes-dijo otro guerreros calvo que sostenía dos hacha al hombro.

-Ya oyeron al Jarl Ulfrik, nada de tocar a las mujeres--!

No había alcanzado a completar la frase cuando de repente un proyectil se impacto de lleno en el pecho del soldado para luego germinar con increíble rapidez, destrozándolo desde dentro mientras árbol de apariencia siniestra atrapa con sus ramas a los otros dos antartiks y s elos tragaba enteros  

-Ni que fuésemos a darte la oportunidad, bakra…-sentencia Mama Ajaba, que estaba acompañada por nadie más que Mary.- Justo verlas con vida, White-Womens

-Gracias a Selene que estas bien!-dijo Jazmin mientras Rebecca suspiraba aliviada- No se como agradecerle…

-No hay de que, no lo habría conseguido de no ser por su niña, es como si viera el futuro o algo. Aunque agradecía que saliésemos de aquí antes de que lleguen más de esos, Lagga Heads. Esa era la ultima semilla de Samedi que me quedaba…- de repente un virote de ballesta se clavo cerca suyo.

-No se diga mas e_e!-

Luego se precipitaron a la fuga seguida de cerca por un grupo de acorazados batidores  persiguiéndoles de cerca. Mientras corrían, Mary tuvo otra premonición y vio como lso ballesteros les abatían en una ráfaga de virotes.

-AL SUELO!!-grito ella, haciendo que las demás mujeres le obedeciesen y asi salvando sus vidas.

-Wow! En verdad ahora silo dominas, Mary!-le alabo Rebecca-

-No me agradezca tan rápido Lady Rebecca- replico mientras preveía varios grupo de Antartiks cortándoles el paso y rodeándoles.

Pronto se vieron acorraladas por un circulo de barbaros acorazados que reían maliciosamente y les miraban con lascivia. Muy grandes fue su alivio cuando una carga de Guardianes, lideradas por el Capitán Pelagius rompió el circulo y dio inicio un brutal combate mientras ellas se escabullían entre la confusión.

-Se encuentran bien?-pregunto el veterano una vez ultimado el ultimo varengo.

-Si! Selene le bendiga, Capitán!-dijo Mary arrancando una sonrisa del adusto hombre que acaricio su cabellera con cariño mientras ella le sonreía

-Cual es la situación?- pregunto Rebecca.

-Estamos dirigiendo a todos los supervivientes a la Cala Verde, nuestras ordenes son escoltarlas  salvo fuera de la isla.

-Que hay de Lord Zarak y de los demás? No podemos marcharnos así como así.

-Esas ordenes fueron emitidas por su el honorable Juez en persona. Tiene que obedecer, Lady Jazmin- la muchacha se volvió a  morder el labio mientras seguía contemplando la devastación causada por los aliados de los yavanas

Fue cuando un cuernos de batalla quebró aquella sepulcral quietud, y los varengos avanzaron en gran numero hacia ellos, golpeando sus escudos con sus armas, entonando canticos de guerra

-Muy bien! Todos a la Cala! Paso Veloz y miren  atrás!-todos asintieron mientras emprendían una dramática huida con los virotes de las ballestas  de los antartiks volando sobre sus cabezas o rozándoles peligrosamente.


Nuevamente el viejo hombre de armas volvió a hacer gala de toda su pericia como espadachín, pues su experiencia les había hecho conocer los puntos débiles de su armadura y como esquivar sus gruesos escudos rúnicos, pronto creo una senda de rivales derrotados por los finos estoques de arma de las mareas. Mas sin embargo, los barbaros luchaban con armas rúnicas que sobrepasaban las armaduras de los guardianes destrozándolos sin esfuerzo o mediante golpes tan poderosos que los mandaban docenas de metros en el aire.

Lo más siniestro de todo, era que muchas de sus hachas y espadas no brillaban con runas de fulgor ardiente como era al costumbre, estas emitían un brillo gélido  glacial y parecían cubiertas permanentemente de hielo. Un simple roce de armas congelaba a sus victimas dejándoles virtualmente convertidas en cadáveres petrificados por el frio que luego desbarataban mediante un único  y poderoso golpe. Pese a que al espada de Pelagius era certera y sus guardianes peleaban con bravura mas y más varengos emergían de entre la ventisca para sumarse a la refriega. Supo que pronto se verían superados.

-Corran hasta la cala, tomen la corrientes de Akaste, no podrán seguirlos, y den aviso!- dijo Pelagius. Nosotros les conseguiremos el tiempo que haga falta!

-Que es lo que esta diciendo? Los masacraran!-protesto Jazmin

-Pero ustedes tendrán el tiempo que hace falta. Es nuestra misión asegurar que ustedes escapen a salvo y la cumpliremos sin dudar-

-Pero—intento decir Mary.

-Pero nada, Mary- luego aproximándose le entrego un colgante rojo en forma de estrella de cuatro puntas: la Estrella del norte, símbolo de  los Yavanas- Dáselo a Jon. Y dile que el viejo Valerian lo molestara desde lo alto ahora en mas!-

Ella meneo la cabeza con lentitud, mientras Rebecca le arrastraba hacia al frente con lentitud.

-Ahora el esta en tus manos, niña!-grito sonriendo el viejo.

Luego se volteo hacia sus soldados, uniéndose a la línea de escudos mientras miraba ahcia el cielo.

-Guardianes de Aztlan! Ha sido mi gran honor sostener mi escudo en defensa de estas tierras que me acogieron cuando estuve huérfano!-dijo el arengando a sus tropas mientras los varengos cargaban aullantes hacia ellos- Ahora, por el Rey! Por Lord Zarak!! Y POR EL FUTURO DE AZTLAN!!

Cada uno lucho con abandono, vendiendo caras sus vida a los feroces gigantes sin importar cuantos virotes de ballesta se proyectasen hacia ellos cuantos enemigos arribasen o que tan poderosos fuesen estos. Pronto el mero numero de los adversarios les abrumo, teniendo que lincharlos hasta despedazarlos en el suelo para que finalmente cejasen en su defensa. El Capitan Pelagius continuo abatiendo a  un varengo tras otro hasta que filas ballestas finalmente clavaron sus negros virotes en las coyunturas de su armadura, pero ni aun así el veterano se dejaría vencer.

Cargo gritando hacia la formación compañera , abriendo un sangriento camino con violentos golpes de su espada, atacando con la ferocidad de un océano embravecido, logrando que hasta el poder rúnico de as defensas flaquease y los de otra forma impenetrables escudos se astillasen y quebrasen. Finalmente un vargengo logro hundir su hacha en su espalda forzando al veterano sobre sus rodillas.

-Xristos…hago mis paces contigo…-

El golpe seco del hacha y todo acabo. Limpio y sin dolor. Hasta los aguerridos varengos se removieron sus yelmos un instante para honrar al caído campeón que a tantos de sus bravos había logrado derrotar.


Cala Verde, momentos después…

-Ya casi llegamos!-dijo Mama Ajaba mientras corrían prácticamente a ciegas hacia la cala.

Mary se volteaba hacia atrás, en la esperanza de que el viejo Pelagius viniese detrás suyo, pero solo se veían las antorchas de la turba varenga y se escuchaba su estruendoso andar.

-No mires atrás…-dijo Jazmín con los ojos vidriosos mientras finalmente divisaban el puerto.

Pero cuando lo alzaron lo que los recibió fue una visión mas escalofriante que todo el miedo  que los fieros barbaros jamás hubieran podido inspirar. Allí estaban todos los que buscaban huir, todos aquellos que habían corrido hacia la cala en la esperanza del escape…convertidos en macizas esculturas de hielo. Todo estaba cubierto de una gruesa capa de cristal congelado tan frio y afilado como la muerte misma…

-Por Selene…que malvada hechicería es esta….?-dijo Jazmín cediendo ante la angustia

-Céntrate…-dijo Rebecca-…Debemos encontrar un barco que no este congelado y- un pesado aleteo se dejo escuchar haciendo que mirasen en todas direcciones buscando el origen pero solo vieron brumas y escarcha.

Un ligero temblor le sorprendió y le siguieron pisadas que sacudían la tierra. Pensaban que se trataría de otro Drakkar encallando para liberar tora letal quilla de varengos. Pero lo que se presento no fue nada parecido: Un Dragón Blanco, de escamas pálidas y puras como la escarcha, de aspecto sublime y temible a la vez caminaba majestuoso mientras alumbraba las negras penumbras de aquella noche de rio y muerte con ojos cual zafiros estelares.

Spoiler:
 

A sus lomos montaba un gigante, alto incluso para ser antartik, pesada armadura y pieles de oso conformaban su ropa y su cabellera encanecida la coronaba una diadema de hierro negro y sin pulir.

“El Aire olía a Humo y a Sangre…y vi entonces un corcel blanco…”

Estaban tan centrados en la magnifica aparición que los varengos les derribaron, tomándolos por sorpresas y aunque se resistieron les redujeron con cadenas y mordazas. Entonces el jinete desmonto en medio de las alabanzas y gritos de la hueste

-SALVE EL JARL ULFRIK!!-gritaban a  viva voz.

El anciano se acerco a las cautivas, su rostro brillaba con vieja nobleza. Sus ojos celestes y pálidos eran bellos peros tristes, paseando entre su hueste con la majestad de un soberano, con toda autoridad y poder, sin una pizca de soberbia.

“…El que lo montaba tenia por nombre Muerte y el Infierno lo seguía…”

El gigante se arrodilla ante mama Ajaba y con delicadeza acaricio con sus blindados dedos las mejilla se la mulata. Ella alzo la vista y aunque jamás había visto aquel noble anciano, si había visto esos ojos antes…

“…y le fue dada toda potestad  para matar por la espada, por mortandad, por plaga y por el hambre de las bestias a un cuarto de la tierra…”

-Regocijate, madre. Tu niño ha regresado…

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SANGRE Y ACERO CAPITULO 17: SUBIDO!! Proximamente, Cap 18: Mobland
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Ryousan
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MensajeTema: Re: Academy of Nations(Comenzamos! Go go go!!)   Lun Ago 03 2015, 16:58

Especial de Cumpleaños, Segunda Parte.

Mar de Barracuda,  Dia 36.



El malicioso ponto de Barracuda desbarataba toda su ira. Trombas gigantescas se alzaban como pilares de viento y agua mientras relámpagos cortaban el cielo cual saetas incandescentes disparadas por el arco de un dios rabioso. Aun así, un navío desafía tan tamaña adversidad, en lo que una partida de filibusteros intentan remontar otra titánica ola.

-Capitán, si tomamos otra como esa perderemos el barco!-grito el maestre Sergey mientras luchaba por escupir toda el agua de mar, mas Jon permanecía impasible, Como si se hubiese aferrado tan firmemente al timón que este se hubiese convertido en parte de su ser.

-…Mantengan el curso…-espeta secamente

-Capitán!?-grito Ryou- CAPITAN RAMIREZ! No podemos mantener el curso, es sui—

-HE DICHO MANTENGAN EL JODIDO CURSO!!- El que este en desacuerdo que salte por la borda o que intente arrojarme por ella!!

-Capitán pero que caracho @w@!?-dijo el maestre del Vandal mientras otra Ola volvía a empequeñecer al navío.

-Pueden seguir quejándose o asegurar que no nos hundimos! Icen hasta el ultimo paño del barco, mantengan el jodido curso y permanezcan firmes! LO COSNEGUIREMOS!

La tormenta aprecio rugir con aun mayor furia alrededor suyo, los truenos distantes parecían evocar una carcajada ancestral y cruel. A nadie le sorprendía en realidad, pues casi todos podían ver el rostro burlón de Jones riéndose de sus esfuerzos entre los negros nubarrones.

-Tus artimañas no me detendrán esta vez!-dijo Jon mientras se aferraba al timón con toda la fuerza que sus manos le permitían para resistir la ola- NO TE SALDRAS CON LA TUYA!

Casi temía lo que  revelaría el horizonte una vez que la tempestad diese tregua de su furioso azote. Sus pensamientos se aunaron en un único deseo

“Que aun no sea tarde”



Ruinas de Green Town,  Dia 2 de la Invasión

-Es bastante eficiente- dice Lord Zarak en lo que el Golem de madera dispara desde su puño un vendaval de afiladas astillas que penetra con facilidad las corazas de los Antartiks a la vez que les seccionaba con facilidad abrumadora a la vez.

-La vida es magia, Lord Zarak. Cada semilla es pequeño milagro listo para ocurrir-continuo divagando el otro Juez- mientras Enemigos mutilados caían a su alrededor.

-Creo que nuestros adversarios podrían disentir…-dijo Zarak mientras limpiaba su impoluta vestimenta de un sucio globo ocular que cayo encima de el..

-Y aun no has visto anda-dijo el Juez Zodar mientras con un gesto de su los arboles que bordeaban Green Town sufrían una dramática transformación para transmutar sus callos y ramas en la forma reconocible de inmensas serpientes de madera que rugieron furiosas, ansiosas por devolver el daño que la artillería Imperial había infringido a sus troncos

Spoiler:
 

La subsiguiente cacofonía de alaridos que se lleno el aire solo era disputada por el rugir de la artillería naval, que buscaba brindar apoyo a sus desventurados compañeros, que luchaban por sus vidas contra aquellas moles vivientes de madera y furia.

-Cloromancia, el arte de manipular formas de vida vegetales. Es un arte complejo, prácticamente olvidado…-observo Lord Zarak.

-Los espíritus de la naturaleza son fuertes en Kalypso, es uno de los pocos lugares en todo Aztlan en que se les puede despertar del todo. Pero no nos distraigamos, aun queda mucho por hacer…

Los comandos de Zodar contrastaban con los gestos meticuloso y precisos mediante los cuales Zarak manifestaba su magia de luz, eran abruptos y amplios, como si simulase ser el director enloquecido de una orquesta dirigía la furia primaria de aquel bsoque viviente.

Sobre el nudoso pellejo de la serpiente florecían abruptamente bellos capullos que en realidad albergaban capsulas repletas de agujas aceradas bañadas en letal ponzoña, disparando aquellos letales proyectiles para luego marchitarse y dejar pesados frutos que germinaban liberando pequeños y maliciosos seres de madera qu si bien carecían de la fuerza y el poder de sus arboles madre su mero numero  y determinación dejaban vulnerables a los varengos que luchaban por quitarse de encima a aquellas insidiosas bestias.

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Así mismo Lord Zarak apoyaba al creciente ejército de Zodar proyectando gruesos muros de luz para proveer de cobertura frente al inclemente castigo de la artillería de los drakkars, mientras que eliminaba con facilidad a los mas blindados o problemáticos de los elementos hostiles mediante proyectiles mágicos de forma cubica que reducían a sus objetivos a montones de polvo brillante.

-Al final, todos somos polvo de estrellas-reflexionaba Lord Zarak mientras avanzaba junto a  su congénere vadeando las pilas de polvo que se amontonaban en las calles producto de su arte

Los antartiks que sobrevivieron el envite inicial formaron una recia línea de escudos que era empequeñecida por la somera estatura de las invocaciones del Juez, desplegando las típicas muestras de valentía de la elite imperial al no ceder ni un paso.

-Su  valor es encomiable pero les llevara a nada. Ríndanse ahora que pueden.
-ordeno el Juez mientras sus invocaciones se erguían  verticalmente, ensombreciendo a los invasores que son embargo solo devolvieron nada mas que silencio absoluto y miradas resolutas.

Sin embargo el atronador sonido de terrible impacto que machaco a una de sus serpientes de madera hasta las astillas rápidamente rebajo la altiveza del hechicero.  Cuando la nieve y el polvo lo permitieron Zodar y Zarak se hallaron ante la blanca sierpe que Ulfrik montaba, con el propio Antartik mirándoles con desdén desde su silla en el lomo de la poderosa bestia.

-Un Dragón de Hielo, extraordinario. Se los supone extintos en todo el continente…-dijo Zarak permitiéndose la divagación mientras que Zodar solo  mantiene su mirada en el acorzado jinete

-Ha pasado el tiempo…Ulfrik Eriksen-dice Zodar-…A que debemos el…avejentado placer?-

-Deberías tener más deferencia cuando tu dirijas ante tus mejores, Zodar. Ya no soy el grumete que lustraba la cubierta de tu barco

-Lo noto, aunque también es visible que has sacrificado mucho en tu camino hacia tu posición…-

-No te fijes en el blanco de mis cabellos, anciano, no vaya a ser que pronto queden rojos por tu sangre-die el Antartik mientras señala con su soberbia hacha a los Jueces.

-Aun eres hijo de Aztlan Ulfrik, ríndete ahora y dispersa a tus subordinados. Me encargare en persona que u juicios sea breve y justo…-

-Jamás e sido hijo de tu tierra, Zodar. Aunque muchos  los míos rechacen la paternidad del Sur, pues sus costumbres son crueles con los cobardes y los débiles, yo no negare mi parentela, que es y hielo, acero y conquista. Disponte a morir, Nidhogg esta hambriento

-Así sea…-dijo Zodar. AL chasquido de sus dedos sus invocaciones cargaron contra el gran dragón blanco

El gran varengo halo las cadenas que le servían de riendas y el dragón  dio un poderoso coletazo a una de las serpientes de Zodar que pulverizo una serie de estructuras al colapsar mientras la montura de Ulfrik interceptaba con una poderosa dentellada a la otra, por muchas púas envenenadas que disparase todas rebotaban con el pellejo blindado de la gran sierpe.

Ulfrik desmonto de un salto justo a tiempo para bloquear un golpe del golem de madera y su sable de luz estelar, las runas de la gran hacha brillaron fieras y cubrieron al arma de una fina capa de escarcha cristalina que destellaba como partículas de diamante, los filos arma se encontraron, todo esperando que el arma del varengo se deshiciese en polvo blanquecino, mas no fue lo que ocurrió.

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-Mmmm…estos barbaros si que tienen acceso a magia muy potente-dijo Zarak al ver que la espada de luz que había manifestado para el golem de Zodar se había congelado, envuelta en una diamantina prisión de hielo azulino antes de propinar , mediante un amplio arco de su hacha, un golpe que disparo al golem profundo hacia el bosque

-Estas runas son el ultimo recuerdo de nuestra tierra, pues ella aun guaran memoria de todos los inviernos que hemos sobrevivido en el lejano Polo Sur. Son un testamento a la determinación de mi raza…y su voluntad para triunfar sobre lo que sea!

-Hablas demasiado para ser un traidor y asesino-espeto Lord Zarak con frialdad mientras levitaba y formaba un cubo de energía que adquirió grandes proporciones y que luego precipito hacia el rey antartik.

Veloz como el pensamiento, este hacio un escudo disimulado entre las pieles que forman su capa, también inscrito con potentes runas que bloqueo la magia del Juez, sacudiéndola como si de agua se tratase

-Solo intentan salvarse con mas de estos trucos aparatosos-dijo el varengo mientras avanzaba a pasos pesados hacia el par de hechiceros mientras su dragón  terminaba de desbaratar a la invocación de Zodar con sus colmillos y garras- Si esto es lo mejor que Cooke ha podido invocar haría bien en temer por su trono

-No permitiré mas de tus arrebatadas palabras e mi presencia, traidor-dijo Zodar mientras posaba su palma en el suelo y de repente una sección del bosque aledaño cobraba vida convirtiéndose en mas monstruosas y descomunales serpientes de madera.

Ulfrik no se inmuto ante la muralla de colmillos y furia que arremetía contra el, un fuerte silbido y su dragón se interpuso entre el y las invocaciones del Cloromante. El Dragón lleno su pecho del frió aire que reinaba sobre Green Town y exhalo un gélido miasma que fue ralentizando a las serpientes de madera hasta que quedaron petrificadas, convertidas en colosales y bizarras esculturas de madera y hielo,

Luego el varengo luego golpeo el suelo con su hacha haciendo que varias y afiladas estalagmitas de hielo surgiesen del suelo congelado y desbaratasen a  las congeladas creaturas del hechicero y hubieran destrozado al par de jueces también de no ser por una muralla de luz proyectada oportunamente por Zarak.

-Se nota que aun recuerdas cosas, Antartik-dijo el Juez de Green Town- La Magia del invierno adormece a la magia del bosque. Sin embargo…

De repente el Golem de Madera emergió, tomando a Ulfrik en su masivas manos y le arrincono contra el suelo mientras que del hueco de la abertura surgía incontables enredaderas que rápidamente envolvieron a su dragón.

-…Subestimas nuestro poder. Los cargos por traición tienen una jurisprudencia muy clara, “mi Rey”. Por ende aquí, en mis funciones como juez de Green Town, te acuso a ti Ulfrik Eriksen del crimen de Alta Traición, Sedición y Homicidio en Masa. Y de estos cargos te encuentro…culpable. Ultimas palabras…?

-“Un General solo es tan grande como el ejercito al que lidera”-dijo su procesado con una sonrisa seca en rostro

Acto seguido un guerrera varenga de rubís trenzas saltase por la espalda del hechciero y hundiese saña un hacha en su columna cosa que dejo pasmado al de otra forma imperturbable Zarak, que apenas tuvo tiempo de defenderse levantando otra luminosa muralla para protegerse de una salva de virote de ballesta y atraer hacia si a su herido colega, cuyas invocaciones comenzaban a marchitarse y deshacerse al flaquear las energías de su maestro.

-Je…me tomo desprevenido-dijo Zodar mientras tosía un chorro de sangre.

-Aun podemos luchar-dijo Zarak, aunque consiente de lo precario de la situación.

-Si, pero no aquí y no ahora…- el Juez extrajo de su bolsilla otra de las preciosa semillas del Árbol Samedi y la depositaba en la tierra.

La simiente germino con rapidez formando otra maciza serpiente de madera que engullo a Zarak antes de este pudiera emitir protesta.

-No tiene sentido que los dos muramos aquí.-dijo Zodar incorporándose con dificultad- Encuentra a tus sacerdotisas y haz lo que debas para salvar a Aztlan.

Luego la serpiente se alejo serpenteando velozmente entre las aguas del mar, con las bombardas de los barcos atacantes arrancándole pedazos con certeros disparos de su sus proyectiles.

El hechicero comenzó a  sentir como su cuerpo le fallaba, su propio poderío solo ralentizando la magia asesina de las runas de su atacante, pero escucho claro los pesados pasos de Ulfrik y sus grebas de acero.

-Lo ves ahora, Juez? Ya se han levantado tus febriles delusiones primaverales? Esta tierra es una flor y tu sabes bien…Las flores jamás sobreviven al invierno-

El juez dibujo una mueca enfurecida mientras sacaba de su pequeño morral una ultima simiente y se enfocaba hacia el varengo.

-  Tu arrogancia probara ser al final tu ruina, Ulfrik Eriksen. Solo espero que si vives puedas tener el valor de vivir con lo que has hecho…-

-Palabras muy audaces de un blandengue moribundo y derrotado…-dijo la guerrera que había asestado el golpe fatal a Zodar

-…Quien han dicho que estoy derrotado…?-dijo el juez antes de introducir el germen en su boca y tragarlo.

A continuación la figura física del Juez comenzó a desgajarse hasta que solo quedo una esférico de pura energía mágica en su lugar, en su centro flotaba la preciada semilla Kalypsonian que germina con rapidez formando un gigantesco humanoide de férrea madera surcada por líneas de energía mágica, sus ojos chisporroteaban arcos de luz arcana y transmitían el mismo aciago propósito hacia el Varengo que permanecía estoico e inmutable., simplemente preparando sus armas para oro duelo.

Mas el ataque del transformado Juez no se encamino hacia el soberano antartik sino hacia la muchacha atrapándola al extender uso fibrosos zarcillos vegetales que rápidamente la envolvieron dejándola indefensa. El movimiento en efecto pareció sorprender a Ulfrik que con un gesto detuvo la ofensiva de Nidhogg, su dragón y el resto de su Compañía.

-Tus palabras son de escarcha y de acero, Eriksen, pero veo que aun quedan chispazos de sangre y pasión en tu ser-dijo la criatura  que fue Zodar con una voz distorsionada

-Tu feudo es conmigo, hechicero. Bájala y lucha con honor- dijo Ulfrik

-Es tarde ya para apelar a mi sentido de la rectitud, antartik. Mi tiempo se acaba ya…pero mi muerte será una semilla que crecerá fuerte en tu memoria y la de los tuyos-

EL monologo dio una oportunidad a la cautiva para hacer una daga rúnica atada en su bota y librarse de sus ataduras, Ulfrik dio un gran salto para interceptar a la muchacha para salvarla de la caída mientras daba señas a Nidhogg para arremeter contra Zodar, mas este dio u poderoso alarido ates de que las líneas de energía se intensificasen en su cuerpo  y de repente su cuerpo terminase de transformarse en un árbol de proporciones gargantuescas.

Las raíces del árbol brotaron del suelo, simulando a las sierpes que el Juez había invocado a  partir de los arboles, pero su madera renegrida y tamaño les daban una aspecto aun más intimidante mientras provocaban un sismo al abrir grietas en el suelo para salir a la caza en al superficie, provocando gran mortandad entre los atacantes

Nisiquiera la flota permaneció indemne cuando las raíces se extendieron al mar, las serpientes de madera zarandeando los barcos como fuesen juguetes hasta reducirlo a escombros y astillas. El fenómeno acabo casi tan repentinamente como había comenzado, dejando una ol de devastación tras de si mientras el árbol generaba ramas nuevas que buscaban alcanzar el cielo a gran velocidad.

-Te encuentras bien?-pregunto Ulfrik a  la joven.

-Si, mi Jarl…no hacen falta que tome tales consideraciones conmigo-respondió ella ligeramente sonrosada apresurándose a reincorporarse para salir de la embarazosa pose en la que estaba

-Si tu lo dices, Karla…-dijo el-…Recuperen a los caídos, y hagan que los saqueadores regrese. Quiero Salir de este infierno verde tan pronto como sea posible, hay mucho que hacer…

Unas horas después

El anciano de la corona del hierro se sienta en un trono, montando en su Drakkar personal donde se trajo ante el todo tesoro y trofeo conquistado en aquella fugaz campaña: Premios un tanto escuetos y desabridos en comparación con el botín de otros reinos. Mas Ulfrik revisaba cada fetiche tribal, cada artefacto familiar con gran detenimiento y hasta cuidado. Solo el conoce el valor de muchas de las reliquias de barro, madera y hueso que su hueste descarta como chucherías sin valor.

Finalmente se voltea hacia su premio más satisfactorio, aquellas tres sacerdotisas y madre que el ven con una  variedad de sentimientos patentes en su mirada.

-Que te han hecho, mi niño…?-solloza Mama Ajaba, la mulata no ha dejado de llorar cada vez que veía al anciano guerrero posa su mirada en ella, más el Jarl no le había dirigido palabra alguna desde su captura.

Mas ahora el anciano el anciano se sonríe, mientras otra explosión levanta una columna de fuego a la distancia.

-Jamás hay que romper los fetiches, disturba a los loas. Lo recuerdas, madre?- dijo Ulfrik con voz raspante.

-…Que tan hecho?-repitió ella entre sollozos- Que maldad trajeron a tu alma?-

-Porque te lamentas por mi, madre? Si no ves que mi sueño realizado esta? No recuerdas lo que te dije antes de zarpar…?-

-Hablabas con ira en tu corazón! Palabras de furia que no eran tuyas! No te enseñe yo a amar la calidez? A respetar las cosas que respiran? Que maldad fue traída que todo eso lo cambiaste por el frio acero?-

-Son vanas tus palabras, mujer. Completo estoy y tu sabiduría me es espurea. He visto muchas mas cosas que lo que  la Selva Madre podría mostrar. Comprendido cual es mi lugar en el orden superior de las cosas.- unos soldados trajeron a un anciano Dan Dada, con sus vestimentas rasgadas y cortes sangrantes cubriéndole.

La mirada turbia del anciano kalypsonian se alzo para contemplar a Ulfrik en su trono, como Ajaba antes que el, su aspecto le hubiera resultado irreconocible de no ser por aquellos ojos, que el también recordaba muy bien.

-Gran Padre!-exclama Ajaba con voz quebrada.-…lo ves? Mi niño ha vuelto.

-Ño Ulfrik…con que crueldad es que tratas a tu madre y tus hermanos?-

-Hermanos míos no son, Dada Shaka. Tu mismo me lo hiciste saber muy bien mientras crecía. “Tu no eres un Zhuluman. Porque tienes corazón de bakra” me decías y aparatabas a las madres y a sus niños de mi. Porque temías que mi “maldad se les pegase”…

-Y hoy te paras aquí, delante de mí, a confirmar lo que temía-

-Lo que temías, gran padre? Que tenías que temer ante un huérfano triste y solitario? Tu que me llamabas “bakra”, y que ocultabas que yo era de sangre Jarls y de Thanes. Era eso lo que temías, Dada? Que mi nombre lleve una gloria muchas veces mas grande que la de la Madre, que la de la Luna y la de Cooke?-

-Tu arrogancia ha crecido tan larga como tus barbas, Ño ulfrik-

-Arrogancia me dices? La mía es estirpe de reyes. El último en portarla soy yo. El ultimo vástago de los grandes Conquistadores de Suddenheim. Cuando yo muera no quedara ni una gota de sangre de Jarls ni de Thanes. Tengo razones para mi orgullo, porque cuando desaparezca, los héroes de los Antartik solo vivirán en las Sagas. Hasta que nuestros niños, envenenados por la ponzoña de Cooke, las olviden también…-

-Reniegas de la Madre y de King Cooke. Reniegas de tu madre y de tu gente. A que has vuelto, Ño Ulfrik!? A quedar borracho de las lagrimas de nuestra gente?.-el Jarl se volteo hacia sus cautivas y miro sonriendo.

-Vengo a salvar a mi pueblo…de sí mismo. A abrir la puerta del futuro de la humanidad-

-Es este el futuro de la humanidad…?-dijo Mary mirando los cadáveres quemados que colgaban de las cruces.

-Es que Cooke los tiene así de engañados? O es que simplemente la complacencia les ha hecho olvidar que el camino hacia el futuro esta pavimentado de cosas terribles?-

-Si es este es el futuro que ofrece el Rey de los Yavanas, prefiero que Aztlan no tenga futuro!-clamo la muchacha- Acaso tanto te glorias en estas atrocidades? Es este el futuro que te ofreció ese Rey?-

-Un Antartik se gloria en aquello que sus manos fabrican. No en vanos ideales ni vacías filosofías que son vomitadas de las bocas de sofistas y demagogos. Solíamos  ser un pueblo que vivía por la espada y existen a quienes todavía lo recordamos. Eso fue lo único que el Jarl Telemakos nos ofreció

-Vivir por la espada y matar por los bakras…?-espeto la madre de Ulfrik, que se puso de pie y contemplo la desolación con aire melancólico alrededor suyo.

-…Una oportunidad para recordarnos a nosotros mismos.. Y por esa oportunidad estuve dispuesto a pagar un precio…muy alto- dijo el Jarl mientras se acaricia su arrugado rostro

-King Cooke te detendrá, la Marina de los White-Man hundirá tus Dragon Boats!-dijo el Dada Shaka

-No tendrán chance, Gran Padre, porque lo que has visto aquí es solo la Primera Oleada.-esto causo consternación entre los cautivos.- Un trato hice con el Boggey Man y ese trato vera la visión del Jarl Telemakos realizada.

-Jones…?-repitió Lady Rebecca- Que has hecho, infame..?

Ulfrik se sonrió mientras veía complacido las llamas que consumían la jungla.

-La noche cae sobre Akaste.-dijo Ulfrik- Cargad a estos en las naves: Tomen a las mujeres y a los niños, envíenlos con los heridos de regreso al Imperio. Ejecutad al resto…

-No persistimos en el asalto a Sion, Jarl Ulfrik?-

-Por mucho que arda mi corazón de ver consumida esta infame jungla, mi hora llegara. Y quiero que ustedes lo vean, Madre, Gran padre. Quiero que vean cuando mi estandarte se yerga victorioso sobre las cenizas y huesos de quienes intentaron negarme mi legado…A los barcos, no quiero mantener a Leng esperando.

Los Varengos arrastran  a sus prisioneros, a los cuales reducen con macizos cepos de madera, el peso de esos tan pesado que muchas las veces las piernas de Mary y Jazmin ceden, causando carajadas entre los invasores, que regresan a  sus navíos cargados de botín, en forma de oro, baratijas y bebida.

El viaje a bordo de las barcas de prisioneros no fue agradable, lo pesados grilletes lastimándolos las muñecas y los tobillos, todos hacinados dejados  la buena de brutales supervisores que mantenían el orden a  razón de golpes de sus hachas. Un frio terminal se filtraba junto con el agua salada a través de la madera de los barcos, haciendo aun mas insoportable la travesía. La hipotermia se aseguro que muchos de los que cerraran sus ojos no volvieran abrirlos jamás

Mary fue incapaz de distinguir si lo que veía era parte de su don o solo producto de febriles visiones producidas por la enfermedad que aquella gelidez irremediablemente traía consigo.

“Mil Flechas
En Ríos de Tinta
Ahogan Todo
Que vengan los Jinetes
Que venga la Ruina…”




Risk, Día 5 de la Invasión

El barullo portuario de Risk, cuyos muelles y dársenas se llenan de pescadores y marineros que culmina sus faenas para reunirse alrededor del fogón afable de las muchas tabernas del puerto, es en cierta medida paralizado por el clima: Una niebla densa y fría ha descendido sobre la bahía y no ha rescindido desde entonces.

Un grupo de tres marineros debatía mientras ingresaba  a la taberna, discutiendo sobre el peculiar fenómeno, que para rematar, había llegado casi al mismo tiempo que el Juez de la Ciudad había declarado la Ley Marcial.

-Clima estupendo, eh Richard?- dice una voluptuosa mesera de cabello oscuro a un cansino de marinero, cuarentón y fornido, de encanecidos barba y cabello.

-Haz silencio y dame una copa ¬¬-dijo el cansado pescador mientras se desparramaba por la barra- Maldita niebla-

-Al menos la sacaste barata Perkins-dijo otro marinero- Escuche que la mitad de la flota pesquera de Fishnsser esta anclada desde ayer, han desaparecido varios barcos…

-Je dile eso al patrón. Sino tenemos sus jodidos robalos para el final del día crees que le importara algo la Ley Marcial…?-dijo el pescador mientras bebía copiosamente, olvidando el vaso para beber directamente de la botella.

-Eres siempre el mismo quejica, Richard Perkins-dijo la mesera mientras arrebataba la botella al pescador- No esta tan mal, sobretodo si tenemos en cuenta lo agitados que han estado la Marina y lo Guardianes. Creen que sea verdad lo de Kalypso?

-Je…Con los relatos de Antartiks imperiales y considerando lo alarmistas que son los Jueces? Nah, ni de broma. Y si lo es no creo que valga todo el miedo que le están metiendo a  la gente, la Marina lo solucionara en menos de una semana…-

-No se puede negar el ambiente, sin embargo-dijo le mesera mientras procedía a colocar las ya vacías sillas de la taberna encima de las mesas para poder limpiar.- Se siente como si algo malo se acercase…

-Ay, por favor, Annie! Luego me saldrás con más tonterías como lo esos tipos que vieron un águila comiéndose una garza y  ya atribuyen toda suerte de gualichos al por venir?

-No soy supersticiosa! Solo trato de no atraer la mala suerte ¬¬U…-

-Claro…es por eso que le pusiste a este local Davey´s Locker -_-?-dijo Perkins señalando el letrero que colgaba desvencijado en la entrada

-Pa- Parecía una buena idea en su momento o.o!-

-Ya no tanto verdad >:3…?-

-¬¬! No te burles de mi!-


Palacio de Justicia de Akaste, mientras tanto…

-Ha habido suerte retomando el contacto con Lord Zarak y Lord Zodar?-pregunto un Juez que continuaba trazando y vigilando  el movimiento de las flotas aztlantes a través se un artilugio encantado de cobre y cristal.

-No, toda comunicación, mágica o corriente esta cortada.-informo oro Juez reunido en conclave alrededor del Artilugio- Sospechamos que tiene que ver con el cambio de clima que ha ocurrido en lo últimos días, Juez Melcic.

El hechicero se acaricio una larga barba blanca mientras observaba meticulosamente.

-Se pierde todo contacto con Kalypso. Docenas de naves mercantes y pesqueras  desaparecen sin dejar rastro en los últimos días y la Marina sigue sin hallar rastros de ninguna flota enemiga. No es posible que los Yavanas controlen esta clase de poderes…

-Entonces estamos enfrentando a alguien mas, y no son los Yavanas-argumento otro juez.

-…Lo cual nos hace maniobrar a ciegas. Deberíamos informar los capitanes de la Marina. Si no podemos interceptar las flotas enemigas, deberíamos patrullar la costas como precaución-

-No deberíamos enviar un escuadra para asistir a Kalypso?-

-Hasta que no sepamos que clase de poderes han desencadenado los invasores debemos actuar con prudencia. Es el curso más lógico de acción, el honorable Juez Zodar lo comprenderá. Cual es el estado de nuestra guarnición…?

-Movilizamos a los contingentes de guardines y todos los acantonamientos del ejercito. Deberían llegar a Risk esta misma noche-informo otro juez

-Lord Melcic…?-llamo la atención uno de sus acólitos- Algo ha aparecido…-

-Podría ser un poco mas descriptivo, Juez Ifrit?-

-Aun se halla borroso…-dijo el juez mientras utilizaba poderosa concentración arcana intentando aclarar una nebulosa imagen en el artilugio.-…Creo…Creo que lo tengo…

Cuando la imagen se volvió clara se volvieron evidentes una gran escuadra de masivos navíos, tan grandes que dejaban en ridículo a las carabelas y galeazas aztlantes y empequeñecían hasta a los pesados galeones. En sus mástiles flameaban los colores de los yavanas, junto con estandarte azul que detallaba un Lobo Azul.

Spoiler:
 

-…Esos son…?-

-Juez Ifrit, honorables miembros de la Corte de Justicia: Den el zafarrancho a la guarnición y alisten a sus sequitos personales. La Guerra ha llegado a Akaste….


Puertos de Risk, momentos después…

-Perkins, contrólate!- dice Annie, mientras ayuda al ebrio marinero a salir del local.-Joder que estas pesado ¬¬!

-Tu siempre dijiste que *que* adorabas tener mas de mi para amar *hip* -dijo abrazarla y encimarse sobre ella.

-*Sigh* Richard, no otra vez…u.u-

-Lo hare una y otra…y otra…y otra…y otra…y otra…y otra vez *hip* Porque aun sigues siendo Annie Perkins lo sabes!?-

-Hasta que firmes lo malditos papeles ¬¬ No lo compliques mas por favor…-dijo ella mientras dejaba a Richard recostado en una columna cercana, sin embargo el la agarro por el brazo.

-Sabes que aun *hip* te quiero verdad…?-ella suspiro mientras retiraba su mano con suavidad.

-Tengo que ir a cerrar por detrás, espérame aquí y no hagas nada estúpido, de acuerdo -w-?

-No promises -////- *hip*


Richard quedo solo contemplando la nebulosa bahía, en parte lamentándose por su pésima suerte en parte curioseando las extrañas luces que se veían mas allá de las brumas. Cuando las luces comenzaron a  volverse mas evidentes y un rumor de madera crujiendo y amarras comenzó a llegar a sus oídos un mal presentimiento comenzó a abrumar su embriaguez

Lo que empezó a surgir de la neblina le helo la sangre, jamás había vistos mástiles tan altos ni creyó que semejante construcción pudiese aventurar el ponto sin hundirse al fondo del mar. Velas rojas como la sangre en aquellas fortalezas flotantes se aproximaron con un sigilo que parecía a todas luces imposible para su tamaño.

-Annie…?-llamo el poniéndose de pie con torpeza- Tenemos que salir de aquí…-

-Oh no, Rick, no caeré por esa otra vez ¬¬…-

-No, mujer idiota! Lo digo en—


De repente la bruma se disipo en una sola ráfaga de viento revelando todo el horror que tras su velo de neblinas se ocultaba, solo el numero de los navíos era apabullantes pero cuando las troneras e sus flancos se abrieron para revelar hilera tras lera de bocas de fuego, aquellos desafortunados testigos que estuviesen lo suficientemente cerca tuvieron ese peculiar instante de terror que precede  lo que vendrá…

Con ruido sordo y nubes de azufre, son las señas de que la bombardas han descargado su furia, mientras las torres y campanarios de Risk comienzan a derrumbarse ante la brutal embate de los cañones que disparan en rápida sucesión, reduciendo a escombros pronto cada estructura que orgullosa se irguiese ante la escuadra. El caos provoca incendios y cuando el fuego se esparce y con el lo hace el pánico.

Los vigías de la ciudad acuden al tropel para intentar sofocar los fuegos que se esparcen con voracidad, mientras cientos de personas zona arrojadas a las calles para salvarse de las llamas y ver con total impotencia ver consumidas sus pertenencias y propiedades, ganadas a través de una vida de esfuerzo, solo para tener que lanzarse cuerpo a tierra para protegerse de una nueva descarga de artillería.

Los guardines acuden en tropel , formando un rígido testudo,  con los Jueces en el centro de la formación que proceden a efectuar una efectiva rúnica que proyecta un gran domo de luz que resplandece con luz azulina haciendo que las ráfagas de artillería reboten o revienten sin daño alguno.

A bordo de la flota invasora varios soldados examinan la situación mientras debaten su próximo curso de acción en torno a una sombría figura, que simplemente se sonríe secamente mientras escrudiña la devastación a través de un catalejo.

-Ilkhan Leng! Ordenes!- dice un subordinado con total sumisión.

-Den aviso a los Migghan(Lideres de Miles) y que se alisten para el desembarco! Envíen saqueadores a la ciudad y establezcan líneas fuera de los muros -dice una voz femenina que no puede ocultar algo de entusiasmo y excitación-…Rum los observa esta noche, Prole de Turad! Hoy nuestro Padre nos Atestigua! Turadu Ekber!-

-TURADU EKBER!!- replica la hueste con la misma audacia mientras se aprestan  los lanchones, que apenas flotan por estar sobrecargados de hombres, aceros y caballos, deslizándose entre canticos y el enérgico chapoteo de los remos hacia la orilla.

Entre los escombros del puerto de Risk, Richard Perkins se abrió paso hacia la superficie apartando como pudo los quemados maderos y escombros que le habían sepultado tras las barreras de los cañones. Tosió ásperamente, tratando de cubrirse ojos y boca para protegerlos de las cenizas. Cuando abrió los ojos solo vio las aristas de llamas elevando por encima de la silueta de la ciudad, sus altas torres derrumbadas con una única barrera de luz interponiéndose entre ellos y la sulfurosa i}ra de las bombardas. Risk se lamentaba en llamas.  


-Annie…?-llamo el-ANNIE!?-

Como respuesta solo obtuvo el crujido de las llamas consumiendo la madera y ruidos eco que hacen los edificios cuando colapsan sobre mismos. Muy pronto diviso a su querer, sepultada bajo una pila de maderos aun encendidos. No perdió un segundo en desenterrar a la mujer de entre la escoria, aun si ello implicase arruinarse las manos al quemarse con las brasas aun encendidas.

-No te me mueras encima, telestian pendenciera!-suplico el mientras la cargaba tratando llevarla hacia algún sitio seguro, aunque seguro era difícil de encontrar en medio del caos reinante de la ciudad.

El sonido de los cascos lo paro en seco, y al voltearse un instante para mirar hacia atrás vio a los pesados lanchones de desembarco liberar su mortal contenido. Los atracaderos y dársenas de Risk pronto se llenaron del ruido de las pezuñas de caballos y los relinchos de los corceles antes de que fieros jinetes tomasen las riendas y cabalgasen  hacia el frente

Toman las calles en un feroz asalto y el aire se llena de flechas negras que silban amenazante por el aire cargado de cenizas y gritos, hallando sus marcas con letal eficacia, lanceando a aquellos que no han caído ante las saetas. No se dan el lujo del pillaje y la rapiña en su lugar prefiriendo incendiar todo aquello permaneciese incólume en una estampida de antorchas y sables que asesina, derrumba y quema.

Finalmente los jinetes se encuentran con la formación de los Guardianes, con el Juez Melcic viendo finalmente a su enemigo directamente, los jinetes hacen bien visibles sus colores para sus enemigos los vean mientras rodean provocadoramente a la formación aztlante, esperando que algún enemigo pierda su temple y se aparte de la seguridad de la formación manteniendo sus manos cercanas a los carcajes para extraer la flechas para cuando la oportunidad se presente.

El duelo de temples y miradas dura unos segundos antes de que finalmente los invasores intenten dar con sus arcos y flechas a la formación aztlante, pero una sencilla rubrica mágica del juez Melcic devuelve los proyectiles a los atacantes finalmente derribándolos de sus monturas.

-Aseguren la ciudad!-ordeno el Juez a su escolta- Y el resto de las fuerzas?

-Deben hallarse en las afuera de la- -al oír esto el juez puso rumbo firme con una expresión severa en su rostro. –Lord Melcic…?

-Debemos reunirnos con ellos a o todo esta perdido…!

En las afueras una columna de soldados avanzaba a paso ligero hacia la ciudad, cuyos incendios rompían la penumbra nocturna, un espectáculo de siniestra belleza al ver perfilada las torres de la urbe envueltas en lenguas de llamas de colores cálidos  con el humo reemplazando a la bruma dejando todo borroso, pero nítido a la vez.

-Donde esta la Marina?-se preguntan los regulares al ver los fogonazos de los envíos enemigos destellando a  la distancia, sus rugidos haciendo eco en la extensión, acallando hasta el siempre presente sonido de las olas.

Sus dudas se verán pronto acallados cuantos flechas negras comienzan a travesar sus gargantas, el rumor de la estampida les acompaña y un galope veloz que se deja escuchar junto con el relincho de bravos potros.



EL humo finalmente revela lo que ha mantenido oculto. Una hueste de jinetes tan amplia, tan numerosa que aprecia como si las sombras de la noche hubiesen tomado riendas de corceles infernales y asumido rostros fieros, para lanzar un letal envite con arco y lanza en mano.

-ILKHE OGHAZ ULS!(El Gran Imperio Ghazi)-grita el campeón de la hueste, grito que es secundado con alaridos enloquecidos en los fatídicos segundos antes del impacto.

Mucha de la columna es barrida, arrollada bajo el peso y masa de lo caballos de guerra,  la Horda finiquita a aquellos que permanecen en pie con flechas negras que silban en la oscuridad. Los aztlantes responden alzando picas y alabardas para desmontar a los jinetes pero poco efecto tienen, ni bien ase acercan la horda se divide, se aleja y se reforma otra vez, lanceando y disparando según sea conveniente, con la misma gracia y velocidad que lo hace un cardumen de peces o una bandada de aves.

Pronto solo puñados dispersos de Guardianes resisten apretados círculos de escudos, cuyo peso abruma por la cantidad de virotes que tienen clavados. Inmensos círculos de jinetes se forman alrededor de las formaciones aztlantes, acribillándolos sin cesar, esperando aquel momento de flaqueza que permitirá a las saetas encontrar su marca.

Sin embargo, aquello creo una oportunidad táctica para los veteranos Guardianes, que tras resistir otra carga de lanza de los jinetes marcaron a  varios de ellos con sus Armas del naufragio. Aprovechando aquel poderoso encantamiento transportan a  varios jinetes de regreso a alcance de sus armas donde les desmontan facilidad. Mas por muchos que la Horda pierde, su numero parece no tener fin, mientras y mas jinetes surgen de entre el humo.

El alivio a la formación llega cuando finalmente Melcic y sus escoltan arriba a la escena, un gesto de la mano del hechicero proyecta dos gruesos muro de luz azul que utiliza para aplastar a toda aquella canallada montada, derribándoles a docenas mientras los demás Jueces le apoyan proyectando toda clase de proyectiles arcanos: que consumen a los jinetes en inmensas bolas de Fuego o les congelan con esferas de frio glacial.

-Ghazis de Rum…La mas vil de una raza de hombres es viles.-dice el juez inspeccionando un cadáver  y notando una pequeña banda de tela que describe un lobo azul.- Piensan que pueden satisfacer su amor por la rapiña con los hijos de Aztlan…?-

Como si las palabras del adusto hechicero hubiera caído en los oídos de la horda, el frenesí de flechas negras se detienen un segundo y los jinetes se  pavonean, trotando sus caballos en círculos alrededor de la formación Aztlante. Melcic divisa al líder, cuyo rostro se haya oculto tras un yelmo, su ropaje solo se permite unas cuantas distinciones: en forma de una capa de seda roja y medallón en su pecho.

-…Quizás es tiempo de que los hijos del “Lobo del Mar” se reúnan con su  padre.-dijo Melcic mientras manifiesta un pequeño romboide de energía azul.

La invocación cambia de forma abruptamente proyectando con velocidad un haz de energía que provoca una masiva explosivos, que hace que la Horda pierda su cohesión y dejando solo un cráter con pedazos de carne chamuscada y huesos quemados en su centro. Los ghazis contraatacan, pero el pequeño geoide se transmuta con rapidez en una pantalla de energía que se abalanza contra ellos , que todo lo que toca se convierte rápidamente en cenizas, antes de asumir su la forma de miles de pequeñas astillas de cristal azul y precipitarse como proyectiles súper sónicos que destrozan de manera espectacular y truculenta a los atacantes

El líder finalmente toma atención y con gesto de su mano cien guerreros cuyos rostros se hallan ocultos por yelmos acuden a su lado. El portaestandartes hace bien visibles el signo de un halcón blanco sobre una bandera azul y los ghazis empuñan las armas que los diferencias inclusive de los otros Hijos de Turad

Spoiler:
 

Luego azuzan a sus caballos y comienza una dramática acometida que lucha por esquivar los ataques de la invocación del hechicero y los ataques de los demás jueces. Su presteza como jinetes causa sorpresa incluso entre los avezados Guardianes, puesto que el corcel parece mas obedecer a los pensamientos del guerreros a las ordenes de riendas o estribos. Maniobran con gracilidad y fluidez, como si bestia y hombre fuesen uno solo , hasta toparse finalmente con la línea de escudos de los Guardianes, ahí es cuando los sables muestran su cometido y sus runas  se iluminan con furia.

Los golpes cortan o ignoran la armadura de los defensores cuyos cuellos  cortan o sus cabezas son partidas a la mitad, mientras los jinetes continúan su curso  despachando a cuanto enemigo se les cruce con sucesiones de veloces golpes de sus sables duales , es un estilo particular que les permite combatir sin perder velocidad. Finalmente Melcic se hace visible con una mirada cargada de desprecio en sus ojos de anciano y el hechicero manifiesta decenas de dagas de luz que finalmente lograron abatir a los jinetes, ya sea trinchándoles de lado a lado o matando a sus monturas.

Fue por ello que tomo por sorpresa al Juez que el líder de la carga hubiese derribado a apropósito a su corcel mediante los estribos, salvándose así en el ultimo segundo posible  para retomar sus armas y cargar hacia el a pie. Melcic manifestó un nuevo muro de energía, como el que había reducido a los demás jinetes a cenizas hace unos instantes, pero la confianza del hechicero termino demostrando ser fatal cuando el jinete, corto el encantamiento con una de sus hojas como si de papel e arroz se tratase y finalmente lanzase su otro sable hacia el, incrustándose profundamente en su torso.

Melcic no tuvo tiempo de horrorizarse antes de comenzar a sentir que la vida se le escapaba la herid, su ultima visión fue la del líder de la Horda, su asesino removiéndose el yelmo: El rostro de una muchacha se volvió visible, de piel cetrina y curtida como el resto pero no carente de finura y belleza.

La sorpresa ante la súbita muerte de su líder quito valiosos segundos de concentración a los demás hechiceros, que no vieron venir una segunda oleada de jinetes de elite hasta que fue demasiado tarde. Los Ghazis apenas se detuvieron cuando les separaron al cabeza del cuerpo, tan grande su destreza en la silla y con el sable que pudieron decapitarles, clavar sus cráneos en las puntas de su acero y seguir galopando.

El resto de la horda se abalanzó sobre los que quedaron, como cuando un león es abrumado por un enjambre de avispas.

-ILKHAN LENG! ILKHAN YUAN LENG!-bramaban los jinetes vitoreando a su líder mientras esta pisaba el cadáver del Juez caído y traían otro caballo para  su líder.

Aguas alrededor de Akaste, momentos después…

-Porque cree que nos mantienen con vida…?-pregunto Jazmín rompiendo el silencio que había gobernado al bodega de cautivos- Sabe que no podemos escapar…-

-Que es lo que hacen los bakras, con los que no se postran ante su dios…?-dijo el Dada Shaka, sorprendido desde la celosía con una gruesas cadenas.

-Les toca el madero-dijo Mary tratando de disimular el escalofrío que le recorrió la espalda cuando dijo palabra.

-Aun no se ha acabado! Melcic es un Juez formidable y Lord Zarak esta lleno de recursos, ademas es muy probable que logren interceptar a estos malnacidos- dijo Rebecca intentando devolver algo de esperanza

Mary callo, su don le pesaba ahora más que nunca, al saber que por mucho que intentase ver hacia el futuro no taba que el porvenir seguía sin ser alterado. Unos pasos por las escaleras volvieron a restaurar el silencio y unos guardias antartiks se acercaron al grupo.

-El Jarl Ulfrik invoca su presencia, desea que vean algo-dijo el soldado con una sonrisa maliciosa.

Las mujeres y el Dan Dada fueron arrastradas a los empujones a la cubierta del Drakkar, pero no fue una ráfaga de aire puro o la brisa salina lo que les recibió, sino el olor de humo y fuego, la silueta del gigante Jarl Varengo parecía magnificada por la luz de una gran conflagración que se volvía más brillante a medida que la flota se acercaba a  Risk, sus Drakkars empequeñecidos por los masivos envíos de los ghazis.

Finalmente superaron el humo …y lo vieron.



Era como ver una manada de perros abalanzarse sobre la carne fresca, voraces y feroces, sin contemplación alguna. El aire se llenaba con los lamentos de las victimas de los ghazis que irrumpían montados, soberbios y triunfantes pisoteando los cuerpos de aquellos que osaran oponérseles, se entregaron a  al rapiña y al saqueo con un regocijo tal que ni había cabida ni para el mas mínimo ápice de compasión o remordimiento.

Incendiaban, robaban, mataban y abusaban con total libertad: hombres nacidos de la estepa y en tiendas de fieltro deleitándose de los pocos placeres que las decadentes ciudades podían ofrecerles: alcohol, mujeres y cofres repletos de abundancia. Mas es el mandamiento de Turad no matar ni niños ni mujeres, a los que les espera la servidumbre de una forma u otra.

No se detuvieron ante templos, conventos y hospitales. Arranques de furia iconoclastas los llevaron a  fundir la plata de los iconos dedicados a Selene y ejecutar a las sanadoras derramando el metal fundido en sus ojos y garganta. Las grandes bibliotecas fueron despojadas de sus volúmenes y los canales de la ciudad se pusieron negros por la tinta al ser desechados los documentos en sus aguas

Las aristas de las llamas de Risk se levaban tan alto por encima del perfil de la ciudad que hasta los vigías de los faros de las vecinas podían verlo en el horizonte, los nobles en sus mansiones de Tetis veían las columnas de Humo y hasta el propio Rey Cooke veía ese fulgor carmesí centellando en el horizonte.

Y allí estaban las tres Sacerdotisas, viéndolo todo ante sus ojos. A Mary le templaba la quijada mientras Jazmín no pudo evitar sollozar sonoramente mientras las torres de Risk caían ante otra salva de los cañones de los navíos ghazis.

“…Que vengan los Jinetes
…Que venga la Ruina…
…Que venga el Final de los Dias…”


-Ha comenzado.-dijo Ulfrik, como si estuviese viendo algo conmovedor mientras atracaba su navío- Yuan no ha perdido su toque en absoluto…Maestra de las tácticas de guerra psicológica.-

-…Y es un gran alago para el Ilkhan de los Hijos de Rum que el Khan de los Antartiks le alabe-dijo una voz socarrona y confiada, Ulfriks e volteo para ver como la líder de la Horda se acercaba escoltada por varios jinetes para recibirle, mientras Mary y los otros prisioneros, junto con cautivos de la ciudad eran amontonados en las arruinadas dársenas.

Yuan desmonto y a paso firme se aproximo para abrazar al Jarl, que le triplicaba en altura. El frio varengo no pudo evitar sonreírse.

-Es un gusto volverte a ver, viejo amigo-

-Has llegado, lejos…Jarl Leng-

- Telemakos Khan es el único Khan de los ghazis. Yo solo soy Ilkhan, los dirijo en su nombre-

-Jejeje…en un mundo sin Yavanas, ambos seriamos reyes- dijo Ulfrik

-En un mundo sin Yavanas probablemente seriamos enemigos- replico Yuan sin abandonar su jovilidad, que contrataba con la desolación que la rodeaba.- Que plaga traes contigo, varengo…?

-Estas?-dijo Ulfrik- Un contingente de Guardianes murió protegiéndolas, tuve la corazonada que serian de relevancia por algún motivo-

-Conoces la Ley de Turad. Los brujos y amantes del Caído solo pueden purificar su inmundicia mediante el fuego o el madero-

-Ja! Mi único dios es una espada clavada en el suelo, niña. Además, creo que Turad estará complacido de que obtengamos cualquier ventaja que podamos para que sus escogidos venzan-

-Solo mantenlos alejados de mi campamento, no quiero contaminarlo con su blasfema presencia-dijo Yuan antes de ensillar otra vez. – Decidiremos su suerte mañana

Luego se acerco a los cautivos viéndolos con el más visceral desprecio.

-Yo soy el Castigo de Dios. Si grandes no hubieran sido sus pecados, Dios no habría enviado un Castigo como Yo para afligirles-

“…Y vi entonces un Corcel Negro. El que lo montaba tenia un arco en mano…y cabalgo para conquistar”


A la mañana siguiente, ruinas de los Almacenes de Risk…

-Esto no vale mi tiempo, Khan Ulfrik-dice Yuan sentada encima de barril mientras observaba la cuantiosa multitud de prisioneros y refugiados que sus tropas traían a las ruinas para decidir su destino- Deberíamos simplemente rasgarles el cuello a todos…-

-El Jarl Telemakos ha expresado su interés en integrar la sociedad Aztlante al Imperio. También ha sido la voluntad expresa de la Estratega Tasalogos,  además Yuan, no te parece que la mortandad que has inflinjido anoche es suficiente…?-

-Es la costumbre de un ghazi purificar la tierra que conquista con la sangre de sus enemigos.-dijo la muchacha paseando entre los prisioneros- Aun estoy esperando razones validas para mantener con vida a tu grupo de furcias…-

-Al menos espera a que llegue la yavana. Clávalas en el madero después si considera que no nos son de utilidad-

-…Sin promesas. No pudo esperar hasta que el último de estos paganos sea ajusticiado. Entonces verdaderamente, esta tierra será libre de la ignorancia y la oscuridad-

-Son palabras muy venturosas para un bakra que no vive mas que para violar y matar-dijo el Dada Shaka desde un rincón.

-Quien es el chacal marrón, Eriksen?-

-…Alguien del pasado-

-Je, te jactas de ser frio Ulfrik pero veo que aun no puedes cortar todos los lazos que te unen a estos cerdos cimarrones-dijo Yuan paseándose entre los prisioneros kalypsonians-…Raza curiosa he de decir.

-No te imaginas cuanto, ghazi- replico el varengo.

-Bueno, tu no los integraras a tu Compañía y no sobrevivirán a los rigores de la vida en la mía. Sin embargo, los bazares de Ghazistan siempre tienen de necesidad de…productos exóticos.-

-Creí que el Sultán despreciaba la esclavitud-respondió el

-La odia menos de lo que ama a sus cortesanas, mientras mas exóticas mejor…De esta forma complacemos a los mandamases de regreso en la Gran Estepa y mantenemos a tus cautivos con vida, ya que son tan importantes para ti-

Shaka y su madre miraron a  Ulfrik que seguía sin esbozar el mas mínimo semblante de compasión con respecto a sus compatriotas, ignorante de los lagrimas de Ajaba o de las muchas madres que protegían a sus hijos arrimándolos contra su pecho.

-Haz lo que debas—dijo Ulfrik mientras el sol finalmente dejaba filtrar sus cálidos rayos entre los arruinados muros del almacén.

-Muy bien…es hora-dijo Yuan- Ya es el alba y la Khan Yavana no ha llegado. Es hora  de que decidamos la suerte de estas tres-

Mary sintió nuevamente un escalofrió recorrer su espina cuando los ojos rasgados y fieros de la mujer se posaron en ella.

-Es una pena, muchos de mis oficiales la habrían desposado sin pestañear. Pero la Ley es la Ley y los Estatutos de Turad son claros-

-Pensaba que tu Ley te impedía matar mujeres y niños-

-Ciertas…”excepciones” deben ser admitidas por el bienestar nuestra nación, fue algo que Timur Khan comprendió muy bien durante su invasión de Khalajastan (La Deard)- dijo ella mientras se arrodillaba ante Mary-…Les daré una ultima oportunidad sin embargo: Renuncian a las tinieblas y aceptan emprender el viaje para recuperar el favor de Turad, Dios de los Hombres?

De ninguna de las tres obtuvo respuesta, solo miradas desafiantes y un silencio de  tumba

-…Eso pensé…-dijo Yuan incorporándose- Al Madero con ellas

Con rapidez los guardias ataron pesadas vigas de madera a los brazos extendidos de las mujeres y las ataron en fila por sus cuello al caballo de la Ilkhan que comenzó a arrastrarlas, mientras sus piernas se resentían por el peso del madero y sus muñecas y cuellos se les lastimaban por las cuerdas

(la cancion esta bucle, cortenla cuando los aturda o las aburra, lo que pase primero xD)


Las calles de Risk hubieran resultado irreconocibles sin tener conocimiento de lo que de lo que había acontecido bajo el abrigo de las tinieblas nocturnas, los edificios quemados o medio quemar y las calles de escombros o cadáveres, dejados a la buena de los gaviotas o ardiendo en una alguna pira comunal montada por soldados con mayor sentido de la higiene

Eran paseadas por las calles arruinadas como una especie de trofeo o d divertido espectáculo, con los jinetes ghazis dedicándoles silbidos acompañados de carcajadas burlonas y miradas lascivas que a su vez eran preludio de alguna flecha perdida que se clavaba en el madero y les hacia tropezar por la fuerza del impacto, todo esto ante la mirada impotente de los supervivientes de Risk.

Mientras era paseadas por un largo camino hacia a las afueras, ellas vieron que los invasores ya se habían puesto cómodos, montados sus yurtas y tiendas de fieltro en las periferias de la ciudad, los oficiales y jinetes de elite inclusive permitiéndose acampar en los espacios verdes y predios de los templos, ahora en ruinas, donde los verdes pastos y bellas flores ahora sirven de pastura a sus caballos.

Finalmente, jazmín colapsa bajo el peso del madera lastimándose el rostro y arrastrando al suelo también Rebecca y a  Mary al estar atada junto a ellas.

-De pie-dice con frialdad Yuan- De pie he dicho…-

-No puede! No ve que esta exhausta!?-protesta Rebecca, indignada ante la crueldad de la Ghazi.

-Comprendo…-dijo Yuan ante de mirar hacia la multitud de espectadores que contemplaba en silencio la escena-Tu! Ayúdala…

Ricahrd Perkins se adelanto conmocionando, teniendo que dejar a Annie al cuidado de medico que atendía como podía sus quemaduras, el corsair apretó los puños, a sabiendo que poco y nada podía hacer ante los fuertemente armados jinetes y guerreros verengos que ahora pululaban en la ciudad.

-Van a matarla de todos modos, acaso importa donde?-dijo Perkins indignado

-No es tu lugar protestar, bárbaro, tu obedeces y yo te permito vivir-dijo la Ilkhan con soberbia- Cárgala, o los clavare a ambos en la cruz-

Richard obedeció  en silencio, ayudando a la muchacha a cargar el peso aunque le resulto doloroso ver su rostro, hermoso y delicado, lleno de mugre, costras y sangre, producto de los maltratos que habían sido visitados en ella.

-Pronto acabara, ya casi llegamos…-dijo el intentando ofrecerle algún consuelo. Ella le miro con sus ojos, cargados de angustia y susurro.

-Muchas gracias…-aquello partió el corazón del pescador en lo que los guardias lo alejaban a empujones.

Finalmente habían llegado a destino, una solitaria colina en las afueras de Risk donde se habían erguido las cruces de los jueces y las sacerdotisas. Muchos de ellos aun se retorcían agonizantes, mientras que los gritos de otros desgarraban el aire al ser clavados con violencia mediante los golpes de pesados martillos.

El miedo a la muerte por primera vez se hizo patente al ver como la sangre chorreaba por los maderos y los petreles se acercaban a arrancar los ojos de los fallecidos, mas no tuvieron demasiado tiempo para meditarlo cuando los escoltas de Yuan las tumbaron a patadas en el suelo y alistaron los clavos…

-Clávenlas, rematen a la más joven con la lanza, permitamos que muera con justicia…-dijo Leng a sus subordinados mientras empuñaban sus martillos y posicionaban los clavos mientras otro de ellos empuñaba una pesada  guja  y caminaba en dirección hacia Mary

-Lady Rebecca..?-llamo con desesperación Jazmin mientras la fijaban al postigo.
-Sean fuertes-dijo la priora con acero en su mirada- No acabare así. Les prometo que no acabara así.

Apenas hizo una mueca cuando uno de los verdugos comenzó a martillar su mano contra la cruz, sus dos acompañantes comenzaron a  desesperar, pues su destino también les aguardaba. Mary no pudo evitar pensar en Jon, pensando que las cosas hubieran sido distintas si hubiera aceptado su oferta, si tan solo no hubiera tenido que recurrir a Jones, si tan solo ahora estuviera a su lado…

-Se puede saber que esta haciendo, Estratega Leng…?-dice una voz de talante autoritario aunque no carente de sofisticación. Mary arriesga abrir los ojos para ver a una mujer, de rubia cabellera y ojos azules que llega montada en un corcel que exhibe toda suerte de parafernalia real.- No es que pretenda despreciar los despliegues de piedad de su pueblo, sin embargo, creí que habíamos asumido un compromiso respecto a las ejecuciones sumarias…

-Estamos haciendo valer la Ley de Turad. Nada mas ni nada menos-interpone Yuan con altivez.

-Lo comprendo y es perfectamente valido. Pero voy a rogar, por caridad, que baje a esas mujeres de la Cruz, dado que el Estratega Eriksen ha expresado su posible relevancia estratégica-dijo la otra mujer sin perder un ápice de la cordialidad con la que se había estado expresando.

-Bien ¬¬…Pero sepa q-

-Ya hare mis enmiendas con el Ungido cuando sea apropiado, Compañera Leng. No se preocupe…

Rebecca fue bajada de la cruz sin ninguna clase de delicadeza lo que valió mas consternación para sus acolitas que la vieron caer sangrante con sus manos y pies taladrados sin compasión.

-Ves…les dije que no acabaría así-dijo  ella con una sonrisa que contrasto con su desmejorado estado.

Su salvadora proyecto una sombra sobre ellas, una elegante dama que vestía con pesada armadura de malla y escamillas, no usaba yelmo, quizás para presumir su bien cuidado cabello dorado que llevaba embellecido con peinetas de plata y esmeraldas. Sonreía con cierta arrogancia, mirando a las cautivas que le devolvían un semblante de desconfianza

-Pentarca?-llamo ella a un oficial igualmente blindado detrás suyo que asintió con un gesto de cabeza- Haga que nuestros médicos atiendan  a la venerable sacerdotisa. Tengo un especial interés en tratar personalmente al grupo que trajo, hagan los arreglos y tráiganlos ante mi…

Un aura de autoridad rodeaba a la muchacha, corta en años pero rebosante de confianza, que se ponía a la cabeza de una hueste de piqueros y arcabuceros y acorazados que portaban el Delfín de la Séptima de Compañeros, arribando en galeones fuertemente armados que traían consigo una nueva hueste de invasores, apoyados por cañones y pesados catafractos

Spoiler:
 

“…Contemple entonces a un Corcel Rojo, y al que lo montaba se le dio autoridad para arrebatar la paz a la Tierra. Y se preparo para la Guerra…“

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SANGRE Y ACERO CAPITULO 17: SUBIDO!! Proximamente, Cap 18: Mobland
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Ryousan
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MensajeTema: Re: Academy of Nations(Comenzamos! Go go go!!)   Lun Ago 03 2015, 17:05


Mas tarde, Día 7 de la Invasión


En un despliegue extremadamente atípico de magnanimidad por parte de los invasores, se les ofrecieron prendas limpias a Mary y a Jazmin, así como bálsamos para sus heridas, la yavana había honrado su palabra y Rebecca se hallaba bajo el cuidado de los médicos de la Compañía. Aunque tal muestra de benevolencia no despertaba la mas mínima pisca de confianza en las cautivas, mas bien al contrario, les auguraba un destino aun más cruel y la presencia de dos escoltas blindados que les seguían como sombras no ayudaba en lo más mínimo.

Al caer en la noche, los guardias guiaron a las muchachas a una tienda faustuosa donde la mujer, Eriksen y Leng disfrutaban de una cena suculenta, junto a sus estados mayores y ,para sorpresa de ambas, el Dada Shaka, Mama Ajaba y varios otros cautivos, que comían apabullados y apenas probando bocado, sin importar que manjar o fino licor les fuese ofrecido.

-Ah, aquí están, mis invitadas de honor! Pasen, pasen!-dijo la mujer amigablemente mientras hacia que unos chaperos les ofreciesen asientos a las recién llegadas.- Lamento mucho la impetuosidad de mi querida homologa, no juzguen demasiado rápido a Yuan. Solo hacia lo que cree correcto.

-…Lo que aun haría sin pestañar..-remato la ghazi antes de dar otro trago de vino.

Las muchachas miraron a su alrededor, en parte confundidas en parte asustadas, no había guardias, no haba mosquetes o ballestas apuntándoles desde algún rincón de la tienda, no había hacha o machete amenazantes listo para ser desenfundado. La muestra de civilidad parecía casi sincera…

Comieron unos bocados, con miedo, ante la posibilidad de que rechazar la cortesía resultase caer en mano de Yuan y sus ghazis otra vez, finalmente fue Mary la que arriesgo la pregunta.

-Quien es usted?-

-Oh? Vaya impertinencia la mía. No me he presentado aun. En fin, no las aburriré con las pompas y protocolo: Soy Tamara IV Tasalogos, Hija de Telemachos II Tasalogos, Princesa y Heredera al Trono de los Yavanas, Estratega de la Séptima de Compañeros. Y quizás muy pronto Arconte del Themas Aztlan…-dijo de forma casual y sin darle mayor importancia mientras utilizaba una servilleta para limpiarse la boca.-…me gustaría saber quien es la que lo pregunta?-

Los chaperones y demás presentes no ocultaron su ultraje cuando no obtuvieron respuesta, mas Tamara no dejaba de sonreír afablemente.

-Su desconfianza es natural. No las forzare a darme respuestas que no deseen darme, pero espero que comprendan que se hayan una situación un tanto…complicada. La practica de su arte es un crimen según los preceptos de nuestra religión. Lo comprenden?- nuevamente la princesa obtuvo solo silencio sepulcral como respuesta-

-Comprendo que eres una princesa-dijo Mary- tienes el poder para detener esto…-

-Me temo que eso no es posible…-dijo Tamara en un suspiro- Es mi-…NUESTRA obligación liberar esta tierra en nombre del Imperio-

-Liberarla de que?-dijo el Dada Shaka que aun convalecía a causa d elos maltratos a los que había sido sujeto- King Cooke nos ofreció amistad y libertad--

-Oh, eso ha hecho? El asunto es que yo no vengo a ofrecerles Libertad…-

-Pero has dicho q-

-Dije que venia a liberar a esta tierra, si. Jamás dije que venia a traerles libertad.

-Y que es lo que ofreces entonces?-dijo desafiante Mary-

-Orden. Estabilidad y el Imperio de la Ley. Los fundamentos esenciales para una paz larga y duradera.-

-Una paz sin libertad no puede perdurar -respondió ella-ante esto Tamara dio un sorbo de su copa. Su mirada ,carada de afabilidad, cambio y ahora parecía afilada mucho mas que el hacha del cercano Ulfrik.

-Hablan de orden, pero siembran el caos. Hablan de paz pero su instrumento es la guerra? Las palabras de los bakras están cargadas de falsedades y mentiras.

-Je…Dígame. Conque experiencia atreve esas palabras, venerable Kalypsonian?-dijo Tamara.

-He visto suficientes cambios en la marea, bakra-dijo el Dan Dada de manera prepotente.

-Yo no he vivido mucho, es cierto. Pero he visto mucho del mundo, HE MATADO en mucho del mundo. Y créame que he visto muchas cosas, cosas que ninguno de ustedes puede imaginar. Puede que aunque a la Compañera Leng no le guste,  el suyo es un caso arquetípico de los males de la “libertad”

La expresión de la Ghazi se agrio y tras limpiarse la boca abandono la tienda sin mirar atrás.

-…Cuando mi abuelo anexo Ghazistan. La madre de Yuan tuvo que asesinar a otras tres mujeres por el cadáver reseco de una marmota y un puñado de cebollas silvestres para no morir de hambre. Los que vivían atacaban a las tribus vecinas, violando y realizando cualquier crueldad imaginable sobre las niñas y mujeres. Porque según su costumbre  eran libres de hacerlo. Porque sus líderes, electos por sus súbditos, no impondrían normas más benignas, mas morales por no coartar su libertad. Y donde quiera que nuestras falanges llegasen veían lo mismo. Tiranos electos abandonando a su gente a su suerte, gentes sumidas a tal grado de vileza, tal grado de miseria que  se destruían en medio de fratricidios y cruel asesinato por un mendrugo de pan. Mujeres que vaciaban sus entrañas por negarse a abandonar su libertinaje, usureros y estafadores durmiendo en palacios de mármol  con sus victimas alimentándose del estiércol de sus bestias. Todo esto hacían…y lo llamaban justo. Ese  era el imperio de la Libertad, el imperio de perseguir la ambición y el propio antojo por encima de cualquier moral, de cualquier Justicia…

Todos callaron, hasta el imponente Jarl Antartik escuchaba con atención las palabras de la joven, que venían cargadas de un profundo desdén por lo que contaba.

-…Fue entonces cuando comprendí que el hombre no desea Libertad. Desea un plato de comida caliente delante suyo, desea abrigo y un techo sobre su cabeza. Desea una bolsa llena de plata en su bolsillo. Desea conocimiento, diversión, placer. Desea que su descendencia sea feliz y prospera. Desea poder sonreír mas de lo que llora. Desea los pechos de una mujer en una mano y un jarro de cerveza en la otra…Y la realidad es que no necesita ser libre para nada de eso. Pero nada de eso pueden tener sino existe el Orden…Esa es nuestra misión. Lo que tu Rey construyo aquí? Noble en su concepto, benigno en su realización. Pero destinado al fracaso.

-Tu no sabes eso!-protesto Mary.

-Quizás…pero he visto lo suficiente para saber mas que tu. El primer enemigo de la Humanidad siempre ha sido ella misma. Nosotros salvaremos al hombre de si mismo antes de que descienda otra vez a la barbarie y la maldad, moriría antes de atestiguar tal sino…Con gusto mataría para evitarlo.  

Mary y Jazmin no pudieron negar el aura de terror que ahora envolvía a Tamara, a pesar de que no había contorsión en sus finas facciones, ni semblante amenazante alguno, solo una serenidad que era intimidante en derecho propio.

-...Si, vengo a liberar a su gente, aztlante. Vengo a libertarla del experimento de tu Rey-dijo Tamara mientras terminaba su bebida-…Pero suficiente de ideología…regresemos a  lo que nos ocupa? A la razón por lo que ustedes están con vida…

Nuevamente solo obtuvo silencio sepulcral como respuesta

-…Si es así como lo  quieren que si sea. Guardias!-dijo ella y de inmediato irrumpieron un par de efectivos que procedieron a  engrillar nuevamente a las jóvenes- Alisten a este par y envíenles con el siguiente navío de cautivos regreso a Yavania, La Inquisición tiene métodos para extraer sus secretos a los…”menos dispuestos”. Fue un gusto conocerlas, espero que la próxima vez que nos veamos estén en un humor mas cooperativo.

Horas mas tarde, se hallaban encadenadas, junto con una aun convaleciente Rebecca a un postigo en una bodega de prisioneros en uno de los galeones de la Flota invasora,  siendo exceptuados el Dada Shaka y Ajaba que prosiguieron cabizbajos bajo la custodia de los varengos de Ulfrik Su ultima vista fue la variopinta Armada Compañera levando anclas y dejando Akaste siendo paso de las llamas.


Alta Mar, Dia 42, Dia 10 de la Invasión

Un mar quieto y sin viento solía una de los peores contratiempos que un marino podía encontrarse ala travesar el ponto, para Jon la situación era doblemente apremiante ante la incertidumbre de la suerte de su amada, lo cual resultaba que se pasease por horas en al cubierta esperando por el regreso de los vientos con que hinchar sus velas.

-Capitán, podemos hablar un minuto? –dijo el Maestre Zergey.

-En otro momento.  Los necesito a todos en sus puestos para cuando regrese el viento-replico el capitán del Vandal sin poder ocultar su tensión.

-Camarada, venimos navegando a  ciegas dese hace días! La tripulación esta comenzando hacer preguntas y si les decimos que estamos aquí por tu dama, arriesgamos motín!-interpuso el marino con genuina preocupación.

-Lo se, joder, lo se! No hace falta que me lo recuerdes!-dijo el ofuscado por su estrés. Solo mantenlos en su lugar, los vientos regresaran pronto….

-Camarada, como tu maestre, debo meter algo de realismo en tu optimismo y—una mano en el hombro del camarada Zergey le indico que debía detenerse.

-No creo que eso ayude, camarada- dijo el Maestre Ryou-Me Dejas intentar?-

-Iré a fritar algo de pollo-dijo el maestre regresando a la cubierta inferior.

Ryou se sentó en unas cajas observando como Jon se deshacía en una hilacha de enrvios a causa de la preocupación.

-No seré la persona más adecuada para decir esto camarada, pero crear un surco en  la cubierta no nos acercara mas a tu dama…o hará regresar al viento para el caso.

-Lo se…

-Entonces?

-Entonces que?-

-Entonces deberías hacer un esfuerzo y mantener la cabeza fría.  

-JODER! Creen que no lo se!?-dijo el alzando la voz- Lo siento…es que si hubiera-

-…-hecho algo distinto, nada de esto habría pasado? Esa suele ser mi línea xD.

-Hay una primera vez para todo ¬¬U-

-Incluido ser un desmadre emocional? Todo estará bien camarada…-

-Como lo sabes…?-

-No lo se, pero este tipo de historias suele terminar bien, al menos para los tortolos xD

-A veces me preocupas camarada e_eU-

-Quien quiere pollo frito e.e?-dijo Zergey emergiendo de la cubierta inferior- Capitán, pollo frito? Camarada, pollo frito? Alguien?-

-CAPITAN, VELAS BLANCAS!-aviso un vigía- Es la maldita Marina imperial…-

De inmediato el trio tomo sus catalejos para observar un convoy fuertemente armado que se perfilaba entre el azul del cielo y el del mar. Una corazonada embargo a Jon que corrió a su camarote en busca de algo, con sus maestres siguiéndolo de cerca.

-Capitán…?-

-No habría hecho un trato con el Barbas de Cabra sin ciertas garantías.-dijo Jon dijo sacando una brújula-…Incluido un medio para saber dónde esta Mary…-

-Jones regalaba de esas ¬¬? Porque nadie me dijo que regalaba de esas…?-Ryou oculto una brújula similar mientras silbaba haciendo el desentendido.

Jon regreso a  cubierta con el pequeño artilugio , en lugar de la típicas flechas de latón la brújula proyecto una flecha de luz que de inmediato comenzó a  señalar al lejano navío antes de ponerse de u color rojo fuerte y comenzar a titilar.

-Esta en nave…-dijo el cerrando el artilugio- ALISTEN CAÑONES PROCDEMOS AL ABORDAJ-

De inmediato sus dos maestres le cerraron al boca y lo llevaron a una esquina.

-Que diablos hacen!?-

-Camarada tu preocupación por Mari-chan es comprensible pero..-

-pero que-

-Pero lo que tenemos delante son seis galeones pesados y un navío de guerra de primera línea ¬¬!-dijo Zergey- Nos reventaran apenas nos pongamos al alcance!

-No pienso dejarla a que se pudra dentro de un galeón negrero imperial, la recuperare aun asi sea en un bote de remos!!-ante esto Ryou quedo pensativo.

-…Quizás ESA sea exactamente la solución- ambos se quedaron mirando al tercer oficial hasta que finalmente captaron a  lo que se refería y tras dirigirse  un gran armario blindado en el camarote vieron la respuesta.

-…En verdad vamos a usar…eso?-pregunto Zergey- Jones ya no ahs jodido con cachivaches que no funcionan…sin mencionar que nos puede gregar años por dañar sus juguetes.

-Me da igual, si hace que podamos sacar a Mary de ahí, bienvenido sea…-

-…Go esclavitud @w@...-


Unas horas mas tarde.

-Seguro que esto va a funcionar…?-pregunto Zergey.

-Aun no hemos reventado o si…?-replico Jon mientras remaban pesadamente en un bote hacia el galeón, que yacía tan varado como el Vandal por la falta de vientos.- Muy bien…que empiece la magia e_eU *glup*

El joven empuño un pequeño frasco hecho de vidrio al cual destapo con sumo cuidado y de inmediato comenzó  despedir una inmensa nube e densa neblina blanca y fría que pronto inundo todo a cienos de metros a la redonda bloqueando cualquier visión y cuando una considerable consternación entre los marineros yavanidas que rápidamente echaron mano a las armas y los cañones

El crujido de la madera y el oleaje era lo único que rompía la quietud hasta que finalmente vieron emerger por una escalerilla a tres figuras  encapuchadas  que pronto se deshicieron de sus hábitos para revelar al trio d camaradas, luciendo unas pesadas armaduras hechas de brillante cristal azul

(imagínenlos con capuchas y sin cuernos xD)
Spoiler:
 

Zergey empuño una ballesta hecha del mismo material que procedió a escupir veloces ráfagas de pequeños cristales a velocidades supersónicas que abatían con impunidad rango tras rango de defensores con abrumadora facilidad mientras Jon y se adelantaba empuñando la lanza de combate Zoser que había tomado del naufragio que habían saqueado tiempo atrás.

-Muy bien es hora de probar este juguete ¡-dijo Jon entusiasmado mientras apuntaba a un grupo de soldados aunque al presionar los interruptores del artefacto aunque anda sucedió.

-Ehhh camarada sabes que esas cosas solo funcionan con sus dueños, verdad?-dijo Ryou

-Por supuesto que si ¬¬!...Pero igual quería probar u.u-tras bloquear el ataque de un Kopis de uno de los marineros enemigos la lanza, Jons e despejo de esta para empuñar dos espadas de brillante cristal mientras Ryou le cubría con un escudo del mismo material.

Luego procedieron el ataque mientras Zergey proseguía sembrando muerte con su ballesta. La destreza de Jon con sus hojas gemelas conseguía dar la talla de sus bien entrenados oponentes, aunque se complementaba con toda suerte  de sucios trucos aprendidos en su oficio de filibustero. El filo de las armas era gélido y parecía atravesar cualquier material a la vez que podía congelar extremidades y miembros con leves cortes. La armadura por su parte paraba los golpes de espadas y hachas de abordaje congelando los filos de las armas, haciéndolos tan frágiles y quebradizos como el vidrio a la vez que hacían rebotar cualquier proyectil de trabuco o pistola proyectado sobre ellas. El cristal parecía poder repararse solo y de condenase para bloquear ataques especialmente poderosos, como si estuviesen dotado de una inteligencia propia

En medio e la vorágine de cortes y destellos de los filos prosiguieron una sangrienta ruta hacia las cubiertas inferiores, atiborradas de prisioneros, amontonados como se pudiese para que cabiesen y engrillados a la infraestructura del barco sin contemplar su edad , salud o genero. La cacofonía de gritos y suplicas de los cautivos pesaron sobre los corazones de los asaltantes, pero no aminoraron su marcha. EL objetivo del Capitán del Vandal era uno solo.

Jon revisaba constantemente la brújula mientras bramaba el nombre de su querer, adelantándose al trote e ignorando las advertencias y pedidos de sus camaradas para que no se adelantase, intentando elevar su grito encima de los delos demás infelices que yacían en cadenas, suplicando por piedad. Finalmente la luz de su artilugio se intensifico y en un rincón cercano a  la proa del navío encontró a la muchacha que alzo su mirada, con mezclas de euforia e incredulidad.

Mas no pudieron intercambiar palabras alguna cuando un nuevo compañero se abalanzo encima de del muchacha , el apenas logro sacárselo de encima, abrumado por el peso de ala armadura de su rival y la suya propia, el acorazado oponente blandió dos kopis que brillaban con poderosas runas mientras Jon hacia lo propio con sus espadas cristalinas, que emitían gélido vapor a causa del frio que rodeaba sus filos

Se procedió al intercambio de golpes, pero al celeridad conferida por las runas rápidamente permitió al rival de Jon aventajar a su adversario   que debió arrinconarse con la pared de madera del navío para reducir los posibles ángulos de ataque . A pesar de que la protección del pirata era efectiva, cada golpe traía consigo una fuerza inmensa que se enseñaba hacia el casco del navío creando inmensos boquetes por los que se filtraba el agua.

Jon se vio forzado a bloquear  un ataque que le mando despedido varios metros hacia atrás, desarmado e indefenso.

-Creías que podías salirte con al tuya, barbaroi?-dijo el triunfante Compañero.

-Je, un Hombre del Mar no debería mostrar tanta crueldad con los suyos-dijo Jon limpiándose la sangre del labio.

-je, es increíble entonces lo que las piernas de una furcia pueden hacer.-dijo con desprecio su adversario mientras escupía cerca de Mary- Le diste la espalda a tu pueblo y a tu Rey, a todo lo que debías defender por esto?-

-Todo lo que deseo defender esta aquí-sentencio Jon, maltrecho.

-Je, pues el castigo por la traición no es la muerte…es el sufrimiento –dijo el compañero antes de empuñar una pistola y disparar a Mary en el vientre.

Después de ello todo en la mirada de Jon se puso rojo, apenas alcanzo a lanzar un alarido gutural antes de abalanzarse con furia sobre su enemigo y tomando su cabeza lo golpeo repetidamente con su propio y blindado puño, cuya armadura manifestó unas nudilleras cristaltalinas con las cuales el filibustero comenzó aplastar el cráneo de su oponente antes de hacerse con un estaca, producto de los daños al casco del navío y hundirla profundamente a través del ojo de su enemigo y continuo apuñalándole repetidas veces, a pesar de que ya había exhalado su ultimo aliento.


--ARADA!!! CAMARADA, BASTA!!-la voz de Ryou lo saco de la niebla roja, se encontró cubierto de sangre con Jazmín, que sostenía a una malherida Mary, mirando horrorizada mientras Zergey rompía sus cadenas con ayuda de su ballesta

Jon se abalanzo sobre su querida y ejerció presión sobre la sangre herida producida por el proyectil mientras Jazmin veía al escena desesperad.

-Ayúdala!-exigió el marino causando que la sanadora le mirase aturdida-A QUE ESPERAS!? CURALA!

Jazmín intento avispase e impuso las manos sobre la herida de Mary pero sin efecto.

-A que diablos estas esperando?-

-NO LO E! Mi poder…no funciona-

Unas explosiones abrieron nuevos boquetes en el casco, alertando al grupo.

-Los demás van a hundir el barco. Debemos salir de aquí, IMADA @w@!!-aviso Zergey mientras se cubría de la lluvia de astillas.

-Nos vamos!!-dijo Jon tomando a Mary en sus brazos, tras improvisar un vendaje con la parte larga de su vestido.

-Pero--..Pero no podemos irnos sin mas! Que hay de todas estas personas!?-intento protestar Jazmin antes de que otra bola de cañón rasgase la madera del casco.

-No hay tiempo ya…-dijo Jon- Camaradas, suelten a  los que puedan. Démosles aunque sea la chance de nadar.

Zergey procedió a disparar a las cadenas para soltar a los cautivos en su carrera de regreso a la cubierta, la estampida por ganar el exterior se saturo de los gritos desesperados de aquellas pobres almas que seguían engrilladas al barco y poco se hundían con el. El coro de suplicas desgarradoras rompió el corazón de Jazmín, que tuvo que ser sacada a rastras por los maestres del vandal.

El ataque de artillería se recrudecía, mientras los cautivos que habían sido liberados se lanzaban desesperados por la borda sin ton ni son mientras que Jon y su grupo debieron hacer lo propio para alcanzar su chalupa justo a tiempo antes de que la santabárbara del galeón estallase y finalmente arrastrase a todos los que seguían encadenados a el. Por un instante el rugido perenne del mar fue acallado por alaridos de que se aferraban algún trozo de naufragio para flotar, luchando como chacales por algún pedazo de escombro que les mantuviese a flote.

Jon y sus maestres comenzaron a  remar a toda marcha, dejando atrás a los náufragos, cuyas figuras pronto desaparecieron entre la bruma mágica que habían conjurado, el chapoteo de unos botes anuncio la llegada de partidas imperiales que ninguna piedad mostraron a los convalecientes flotaban en el agua, ultimándolos a razón de disparos de arcabuz o pistola, con los soldados más pragmáticos prefiriendo ahorrar la munición usando hachas, garrotes y lanzas, ultimándoles como si de focas se tratase

Todo comenzó como había terminado y pronto el silencio, que resulto el doble de doloroso para Jazmín que quebró en llanto sonoramente, por todas las almas que se habían perdido…

Finalmente alcanzaron el Vandal, los exhaustos filibusteros se dejaron caer, abrumados por el esfuerzo de su proeza y el peso de su equipo, mas Jon no perdió un instante al saber a su amada en peligro y se incorporo para dictar sus órdenes.

-Llévenla donde el cirujano de inmediato! Arrien hasta el ultimo paño de los mástiles! No quiero luz mas fuerte que la de una vela…con fortuna la niebla nos ocultara hasta que aparezca…-

-Ocultarnos no hará que el viento regrese-dijo Jazmín mientras cargaba junto  a Ryou a Rebecca hacia las cubiertas inferiores.  

-No me refiero al viento…-dijo Jon caminando adusto y cercano a Zergey que cargaba a la convaleciente Mary en direcciona  su camarote.

Las horas pasaron y la luz dio paso a las nieblas nocturnas que reinaban solo disputadas por la luz tímida de unas pocas velas hechas de cera reciclada, los marinos sumidos en silencio solemne mientras jugaban dados o payanas para matar el tiempo. En el camarote de Jon un par de ojos se abrían débilmente, Mary sintió todo su ser adolorido, hasta la ultima partícula pero el rostro confortante de Rebecca le recibió con una sonrisa tranquila que le calmo

-Lady Rebecca…?

-Shhhhh…necesitas descansar. Aprovecha para dormir sin premoniciones, pequeña-Mary hubiera llorado de la alegría pero en su lugar se limito a darse vuelta para dormir plácidamente,

Jazmín miro admirada  Rebecca totalmente recuperada, pero con las marcas de los clavos en sus manos todavía, fascinada por la rapidez con que había conjurado las heridas de su compañera cuando ella había fallado.

-Esperaba estar de pie antes-dijo Rebecca revisando las cicatrices- Supongo que subestime la gravedad de mis heridas. Espero no haberlas preocupado…-

-Como lo hizo?-

-No hice nada que no te haya enseñado, Jazmín.-dijo ella comprensivamente

-Eso quiere decir que…Como lo hace? Mantener su amor su amor a la vida a pesar de todo lo que ha pasado, de lo que hemos visto.- la priora se tomo unos instante para responder mientras colocaba unas compresas frías sobre la frente de Mary.

-Supongo que esto se debe a…aceptación de ciertas realidades Jazmín-

-Como cuales?-

-Vivimos en un mundo cruel, niña, un mundo muy oscuro. Una oscuridad que devora la poca luz que siempre lucha por brillar en el. Pero no podemos sentarnos a pensar por lo que se pierde en esa guerra contra la noche, Jazmín. Solo podemos aspirar a que el mundo brille un poco mas antes de que nos toque abandonarlo…-

-Pero que si la general yavana tiene razón? Que tal…si esto, si Aztlan esta…destinado a fallar-dijo Jazmín conmovida- A mi no me da fuerza ese conocimiento, superiora…

La priora se sentó al lado de su aprendiz sonriéndole de manera comprensiva

-No debes ser rápida en rendirte ante los designios del destino, Jazmín. Porque por muy sabías que puedan ser unas palabras, ni el más docto conoce el final de todas las historias. Mary soñó con toda esta devastación pero vio que a pesar de ella aun había esperanza. Y mientras haya esperanza, hay razones para aferrarse a la vida…-Jazmín finalmente se sonrió.

-Gracias…Maestra-

-Muy bien…alguien debería decirle al cabeza de chorlito de Valdal que Mary esta bien. El muy infeliz debe estar a punto de convulsionar ¬¬U-

-Yo-yo lo haré-dijo Jazmín

-Ten cuidado, pude morder e_eU-

Cuando abandono el camarote, una débil y gélida brisa lo primero que la recibió, así como las miradas serias y murmuraciones de los marinos, todavía convencidos de que es mala suerte traer mujeres a bordo del barco. Jon se hallaba sentado cerca del timón, por algún motivo su nerviosismo había sido reemplazado por una preocupación creciente en su vista

-*Ejem*…-tosió Jazmín sin obtener reacción por parte del filibustero-…*Ejem*!

-Le ocurre algo a tu garganta?

-Ehhh…no. No realmente-

-Entones porque haces eso ¬¬?-

-Bueno esteeee yo- Bueno- Lady Rebecca quería notificarte que Mary esta bien-dijo ella pero apenas obtuvo reacción por parte Jon que tenia la mirada clavada en la niebla- Pensaba que eso te alegraría…-

-Créeme, estoy saltando por dentro. Pero me temo que aun no salimos de esta. Y si no me mantengo concentrado haberla salvado no servirá de nada…-

-Eso es un poco frio no te parece?-

-Tenemos varios buques de guerra yavanidas buscándonos con solo una cortina de niebla para evitar que nos vuelen hasta la punta de la Torre Blanca. Mantener la cabeza de otra forma que no sea fría y concentrada me parece poco aterrizado

-Si se nota, como cuando dejaste ahogarse a todas esas personas? Sin mirar atrás.

-Ya estaban muertos cuando los subieron encadenados a ese barco-

-No! No es verdad! Tu nos salvaste! Pudiste hacer algo! Pudiste haber—

-…Hecho que todos muriésemos intentado realizar un fútil rescate? Cumplí aquello que me propuse  cuando pise ese condenado navío. Eso es algo que nos enseñaron bien en la Armada: Un buen guerrero sabe que batallas escoger…-la respuesta termino de indignar a la Sacerdotisa.

-Que diablos vio Mary en un diablo yavana con el corazón muerto como tu?

-Busca llamarme a la reflexión, amable servidora de Selene ¬¬?-dijo Jon de manera sardónica.

-Búrlate todo lo que quieras. Piensas lo mismo que ellos, verdad? Que somos débiles y condenados al fracaso. Pero sabes que? Te diré algo, vivimos con al conciencia limpia y no tenemos que vender nuestras almas a un demonio del mar!

Jon no respondió, dibujo una expresión agria en su semblante y mantuvo su lacónico silencio a  pesar de las duras palabras de Jazmín.

-…que fue lo que le pediste, eh? Dinero? Poder? A Mary? Que clase de egoísta y ambicioso bastardo de duro corazón le entrega su alma a—

-Mi hermanita estaba enferma-finalmente interrumpió el marino y Jazmín quedo pasmada y congelada incapaz de terminar su oración- Ningún medico en el Imperio supo sanar lo que tenia, mi familia gasto todo lo que poseía  en ayudarme a desertar a Aztlan pensando que las sanadoras podrían salvarla…El viejo Pelagius…el sacrifico su carrera para ayudarnos a llegar. No tienes idea de lo  que nos costó llegar y cuando finalmente llegamos, una superiora me dijo que no se podía hacer nada…

Jazmín intentaba elaborar una respuesta pero las palabras se perdían, enredadas en el nudo que se había armado en su garganta.

-…Je, ahí cuando la conocí. Fue antes de que supiese que sus sueños se volvían realidad. Ella me dijo que había visto a mi hermanita curarse, que la vio viva y feliz, por mas que sonase a burla me dio esperanza, sabes? A veces se culpa por no haber visto lo que vendría después, lo que me costaría que esa visión se volviese realidad.

-Hiciste un trato con Jones…por salvar a tu hermana?-

-Yeap, ya casi no recuerdo como ocurrió. Lo mas nítido es una botella y un bar sucio, pero tengo bien grabados los términos…Cinco años navegando bajo su bandera,a cambio de salud y seguridad para los míos.  Sonó a ganga en ese momento, mis camaradas llevan décadas a su servicio por los mismas cosas…Pero las cosas que tendría que hacer, las cosas que hecho en este barco, no te las imaginas.

-Debiste pensarlo mejor-

-Pensar mejor que!? Mi hermana se moría! Asi que al diablo!! HICE UN TRATO CON JONES!! Y NO ME ARREPIENTO EN LO MAS MINIMO…-

-Aun si e cuesta tu alma…!?-

-Jejeje…Sabes? Con el tiempo llegue a ver que el imperio esta equivocado en muchas cosas, pero hay una en que no la esta: Aztlan va a fracasar y sabes a que se deberá? No están dispuestos a hacer sacrificios-

-Como te atreves a—

-…Decir la verdad? La vida es cruel, muchas veces todas son decisiones entre lo malo y lo peor. Es por eso que no pudiste ayudar a Mary, lo has visto. Y ahora lo sabes y reclamas a mi para que te diga lo que quieres oír. Pero esa es la realidad: Aun si volviese a nacer lo haría todo de nuevo tal y como lo hice. Mi conciencia esta tranquila, sacerdotisa…

Un sonido lejano como un lamento lastimero rompió la quietud sepulcral y los marinos e apresuraron a aferrarse a fetiches y amuletos y a pagar las velas.

-…Pensaba que jamás llegaría ¬¬ Esta vez si que se tardo-

-Quien…?-pregunto Jazmín no sin cierto temor al ver la reacción de los marinos.

-El que garantizara nuestra huida.-entre las brumas un navío desvencijado, barraco en su diseño y cubierto de percebes y moho navego silenciosamente a través de al bruma

Antorchas espectrales alumbraban el trajín de marinos esqueléticos que cumplían sus labores en la más absoluta quietud. Las velas, ajadas y viejas, se ansían como infladas por una bruma que traía consigo el hedor de pescado podrido y humedad. El mascaron de la proa asemeja a la cabeza de una gran cabra y hasta el tosco tallado no oculta que hay maligno en la efigie, atada con cadenas rojas por el herrumbre.

El humo de una pipa delata al señor de ese navío que inspecciona con una sonrisa cruel las aguas, esperando que el tímido oleaje arrastrase hacia su embarcación a  los pobres diablos que habían escapado de la venganza imperial. Jones se toma instante para captar las miradas que se levan hacia la cubierta su navío.

-…El Albiones Errante…-dijo Jazmin con un escalofrió recorriéndole la espina-…que hace aquí?-

-Te sorprendería lo que puede aceptar un hombre…si recibe su vida a cambio-

Chalupas fabricas con huesas, cuya procedencia ocasiona temor a los que las observan, descienden para subir a magros puñados de náufragos al la cubierta, Jones se pasea delante de ellos, su mirada disfruta de al agonía y terror de los hombres, mujeres, ancianos y niños que tiene delante de si. Las entrañas de los tripulantes del Vandal se estremecen cuando con clara voz escuchan las palabras que sellaron sus propios sinos…

-…Tengo una oferta para hacerles. Solo la ofreceré una vez-dice Jones con un rictus malévolo en su rostro y soltando el humo de su pipa sobre los rostros maltrechos de sus suplicantes.

Pocos se rehúsan. Y los que lo hacen son entregados a la oscuridad del ponto con gargantas rasgadas y corazones perforados.

-Que terrible…-susurro Jazmin y fue cuando Jones se enfoco en el Vandal, apenas visible a través  de la neblina.

-No es tan terrible como como parece, señorita-dijo al voz rasposa y socarrona de Jones, espantando a Jazmín y sobresaltando a Jon que procedió a empuñar un trabuco

-Deja de hacer eso, quieres ¬¬?-dijo Jon guardando el arma.

-Al menos simula que te da gusto verme u.u-dijo Jones haciendo un simulado rostro de tristeza mientras la sorpresa de la sacerdotisa daba lugar al coraje.

-Maldito monstruo!! Tu tienes la culpa de-intento abofetear a Jones pero la forma del pirata  se deshizo en una niebla  renegrida ni bien ella puso un dedo sobre su rosto.- Lo sabemos todo!! Tu hiciste un trato con el Antartik!! Tu permitiste q-

-Seamos claros niñas: SI hice un trato con el Antartik y no, no saben todo ¬¬ Simplemente has llenado los huecos con lo que tu crees que paso lo cual es--

-Podrías dejar de ser tan parsimonioso, por favor -_-? Ahora dilo, que fue lo que hiciste?-

-No mucho, el Antartik me prometió un Galeón rebosante de oro Y SU JUVENTUD a cambio de que el y sus compañeros pudiese llegar  Aztlan. No se preocupen la magia expirara ni bien el ultimo de sus Compañeros pise Tetis…

-…Le pediste su juventud…?-dijo Jazmín horrorizada

-Es mas relevante de lo que parece. Despues de todo, el era el unico continuador de una herencia de gloriosos reyes guerreros: Sacrifico la oportunidad de estar con una muchacha bastante adorable y  de dejar un heredero para su trono, forzando así la extinción de su linaje. Jejeje efectivamente, Ulfrik será el Ultimo Rey de los Antartik. -

-Es monstruoso-dijo Rebecca mientras emergía del camarote para investigar a que se debía el silencio

-Quizás. Pero el no pestaño cuando le hice la oferta. A pesar de que la casualidad le proveyó del reconocimiento y hermandad que tanto había deseado en su juventud, el necesitaba mas, necesitaba una chance de “rescatar a su pueblo”. Por ende…me necesitaba a mi…-

-Y que hay de Aztlan!? Que hay de todas las personas que los yavanas han asesinado!?-

-Que con ellos…?-

-ESTAN MUERTOS POR CAUSA TUYA-

-Y el problema es…?-

-El problema es que esta mal Davey, por creo que ya por encima de esas cuestiones…o debería decir por debajo?-dijo Jon.

-Para ser alguien que dejo docenas de inocente ser reclamados por el abismo hablas con mucha altiveza moral, Jon. Tu y los tuyos se acercan cada vez mas a mi con cada proeza que realizan…

-Tu y yo no somos lo mismo-espeto secamente a Jon

-No es así? No has usado mis recursos y mi poder para asegurar tu supervivencia? La de los tuyos? No es la razón por la que tienes tu barco anclado aquí como un pato de feria en aguas infestadas de enemigos…?-

El rictus de desprecio que Jon dibujo en su rostro fue solo superado por la frustración que había en su mirada al saber que Jones tenia razón.

-…Solo cumple con tu parte del trato-dijo el capitán del Vandal- Tu prometiste que ningún acaecería sobre Mary, ahora sácanos de aquí…-

-Sabes que podría hundir este barco y hacer que ella sea la única que sobreviva verdad -_-…?

-Lo se. Pero no dejaras que tus corsarios estrella se desperdicien así como así o si…?-

-Jajajajaja!!! Me agrada cuando muestras los colmillos muchacho!! Extiende tus velas, los vientos están a  punto de volver…-

Y en efecto fuertes soplos arreciaron y permitieron al Vandal poner distancia rápidamente con el lugar del siniestro, aunque muy para discorfort de los marinos el Albiones Errante les escoltaba de cerca. La presencia del legendario navío de Jones garantizaba seguridad contra sus enemigos…mientras que por otra parte el que el Boggey Man le siguiese de cerca servía de poco resuello a sabiendas de que estaban a su total merced. Rebecca solo veía el navío de Jones con un visceral desprecio, carente estaba del temor avasallante que tenían los demás por la presencia de aquel viejo demonio del mar, sin embargo se permitió una distracción cuando vio a Ryou guardando las armaduras que habían usado en el abordaje.

-Peculiares atuendos para unos corsarios-remarco la priora.

-Cristal Nexal Deardiano. Cortesía de Jones. No nos pregunte de donde lo saco…-

-El Cristal espiritual del que están hechos los nexos de la Deard? Que hace un pirata maligno como el con esto…?-

-Como dije, no lo se. Cada tripulación en su Armada tiene un par. Supongo que es para darnos una ventaja en caso de que alguien venga a por el. Después de todo somos eso, útil pero prescindible carne de cañón-

Rebecca callo un momento.

-Parecen buenas personas. Como acabaste al servicio de Jones?-

-Yo? No es una gran historia. Fue por una chica, dejémoslo ahí- pero al mirada curiosa de le hizo continuar con el relato- *Sigh* Mi prometida tenia cona condición en su vista que eventualmente desembocaría en la ceguera. Ese fue mi trato con Jones…

-…Tu PRIMER trato con Jones…?-

-…-Ryou continuo guardando las armas y las armaduras mientras clavaba la mirada al suelo-…Mientras yo estaba pagando mi deuda, ella encontró alguien mas. Hice otro trato con Jones, y sabes para recuperarla. Supuse que no había nada impuro en querer que ella siguiese amándome verdad…?-

-…La magia no es substituto para el amor de verdad-le replico la priora con melancolía.

-Si, bueno…eso lo aprendí un poco tarde. Efectivamente Jones se aseguro que ella siguiese amándome…no dijo anda acerca de serme fiel. Cuando hice n trato para que me fuese fiel, no dijo acerca de que amase…Un trato llevo al otro, siempre me epdia un poco mas: Primero mi lealtad, mi dinero, mis demás lazos., así acumule tres décadas en servicio a Jones, al final me quede sin la chica y sin mi libertad.

-No pareces alguien de más de treinta años…

-Servir con Jones le hace algo raro al tiempo. Algunos envejecen rápido, tipos con unos pocos meses abordo ya tienen blancos sus barbas y cabellos. Tipos que llevan años sin ver la costa parecen más jóvenes que yo…Supongo que es la forma que tiene el Boggey Man de burlarse de nosotros. Nisiquiera respeta la tiranía del tiempo, solo la suya propia…

-Y como acaba esto…?-

-En mi caso? Mi trato termina en unos días.

-Felicitaciones-

-Excepto que ya nadie me espera. La vida que conocía acabo hace mucho, no hay lugar al que regresar…ni sueños que perseguir. Es curioso pero ahora estos bribones marinos son lo más cercano que me queda a una familia. Jeje es curioso…-

-Que cosa?-

-De no haber sido por Jones yo y mis camaradas no nos habríamos conocido. Y aunque lo hubiésemos hecho, no se si hubiéramos sido amigos. Es por eso que es curioso, curioso como las cadenas hacen hermanos a los hombres-

-Pero entonces uno nunca es libre-

-Nadie es realmente libre. Todos somos siervos de nuestros impulsos, de nuestras ambiciones y sueños. A veces la libertad consiste en escoger que cadenas usar…-

-Suena sombrío-

-Hay yugos que hacen toda carga menos pensada, venerable mujer. –

Esa noche transcurrió entre penumbras, como si prender lumbre fuese a atraer la ira del señor del Albiones Errante, pero como habían aprendido bien aquello adustos marineros, nada había que temer en el mar mas que al propio Jones, que en muchos sentidos era como el propio abismo: inescrutable y de una crueldad distante que se burlaba de los fútiles esfuerzos del hombre por desafiarlo.

Sin embargo Jon s digno a desafiar la oscuridad imperante encendiendo una lámpara en su camarote par iluminar el rostro gentil de su amada, permitiéndose acariciarlo con suavidad tratando de no despertarla. Aunque fracaso en tal cometido, la dulzura de la mirada que ella le dedico le resulto igualmente cálida y reconfortante

-Viniste por mi-dijo ella conmovida

-Lo dudabas?-respondió el con picardía.

-Solo un poco (?)

-Eres cruel con tu pobre prometido u.u He estado trabajando tiempo extra por ti, lo sabes ¬¬U?-

-Lo siento u.u- luego recobro de una mesita cercana el colgante que el viejo soldadole había entregado para luego dársela al joven capitan- El Guardián Pelagius…el….

-Viejo testarudo…-dijo Jon con genuino pasar recibiendo el abalorio-…No tenia que acabar así-

-Partió como un héroe. Nos salvo la vida-dijo ella intentando reconfortarlo, aunque sin poder evitar las notas de culpa en su voz

-No te sientas mal, nada de esto ha sido culpa tuya-dijo el notando esas señales-Ahora descansa, necesitaras tus fuerzas para el viaje hacia el Imperio-

-Jon, aun no pienso irme- al oír esto el capitán suspiro frustrado.

-Mary ya has visto lo que va a pasar. No pienso permitir que vuelvas a las andadas con una Armada Yavana merodeando-

-Y yo no puedo darle mi espalda a mi hogar en su hora de necesidad, Jon. Por favor, comprende…-un largo silencio se impuso entre ambos.

-No discutamos de momento, estas bien y eso es lo que mas me importa ahora. Pero razona por favor: hoy pudimos sacarlas de allí…mañana, Mary... mañana será el exilio o la cruz para los tuyos. Yo no pienso permitir que sea la ultima para ti  - la muchacha no respondió simplemente mirándole con firmeza, que transmitía más clara su resolución que lo cualquier repuesta podrá haber dado- Trata de descansar, continuaremos esta charla por la mañana.

Ella se dio vuelta ni bien su amado abandono el cuarto, a pesar de la gentileza de sus palabras, sabia que esta cuestión se erguía como una muralla entre ellos y era situación que turbo su hasta ahora sosegado ser. Esas preocupaciones, sin embargo, se desvanecieron cuando una brisa helada apago la lámpara dejando al habitación sumida en la oscuridad

-Eres realmente una hembra tozuda, niña-dijo la voz rasposa de Jones mientras se manifestaba entre las sombras de una equina, sentado sobre un banco con el humo de su pipa llenando al habitación y sus ojos brillando con rojo furioso en la negrura.

Ella se sobresalto poniéndose de pie de un brinco.

-Que hace aquí?-

-Es que ya nadie concede un poco de gentileza para un viejo marinero u.u?-

-Tu no eres un marino, eres un monstruo, eso es lo que eres! Me engañaste tu dijiste que el control de mis visiones me ayudaría a salvar a Aztlan-

-Numero 1: Jamás dije tal cosa. Numero 2: Quizás esta es la forma en que las cosas deben ser. No lo has pensado?-

-Me rehusó a aceptarlo!-

-Aguerrida, eh? Que es lo que se podía esperar la hija del Guardián de la Torre Blanca en persona. Es una pena, tanto talento se desperdicia al servicio de un Rey que no tiene la voluntad para usarlo-

-No insultes a mi rey y sobretodo NO INSULTES A MI PADRE!

-Je…es divertido  ver como te resises tanto a ver la realidad. Cooke es un rey débil y su reino , junto con todos los que lo defienden, se hundirán con él.

-No es lo que yo he visto, yo he visto que tu salvabas ese reino! Que tu destruías a los invasores!-

-Y no te has puesto a pensar todo lo que puede pasar en medio? Puede ser que destruya a su armada después de que ellos hayan destruido a Cooke y…hacerme con el trono-al oír esto Mary tembló ante la posibilidad.

-Es por eso que dejaste a los yavanas pasar? Planeas derrocar al Rey Cooke? Convertirte en el tirano de Aztlan?-

-Me das demasiado merito, niña, eventualmente aprenderás que lo mejor cosa que se puede hacer con el conocimiento del futuro es dejar que las cosas fluyan pero eso será una lección para otro momento… -el corsario comenzó a  fundirse con las sombras cuando finalmente atrevió

-Tu dijiste que me sacaste ese cabello por una muestra de sentimentalismo, a que te referías!?-

-Que con eso?-

-Que-Que me interesa saberlo!

-…Y eso porque…?-dijo el siniestro pirata adelantándose hacia la joven.

-Que-que si entiendo lo que te motiva podría convencerte para que me ayudases salvar a Aztlan! Y-y si es el caos nuestro trato te obliga a hacerlo!!

Al oír esto Jones se comenzó a reír en una carcajada siniestra que no era escuchada por nadie excepto Mary. Luego poso una mirada viperina sobre la muchacha que retrocedió unos pasos, temerosa.

-Esa ha sido , quizá, la más brillante y rebuscada forma de forzarme a hacer algo que haya escuchado en mucho MUCHO tiempo, niña Te daré méritos por eso…y el Viejo Jones te honrara con su historia quizá eso despeje tus dudas

Mary asintió en silencio mientras se sentaba al pie de su cama y Jones cojeaba de vuelta hasta la esquina mientras encendía un poco de tabaco para darle a su pipa.

“Hubo hace mucho, mucho tiempo, una princesa de la Deard: era hermosa, bella como solo puede serlo una flor de esa tierra. Pero había algo malo en su sangre, algo oscuro. Su gente no la tendría y ella temía desandar la buena senda, así que se impuso el exilio. Llego a estas costas, atraída por la leyenda de un sabio rey que prometía libertad e igualdad a sus gentes.

Esa era al época en que Cooke aun se paseaba entre sus súbditos, en que tenia una amante en cada esquina. Ella quedo prendada de la nobleza del rey, el de la belleza de la princesa. Y ella se dio a  la lascivia en el lecho del Rey, quizás para ahogar la propia soledad de su exilio. Pero el corazón del Rey era como el Mar: no puede bañar una sola costa, así que simplemente siguió a la siguiente moza voluptuosa susceptible a sus encantos.

Ignoraba que había engendrado e las entrañas de la princesa. Ella se ilusiono, pensando que el infante terminaría de domar el corazón del Rey, pero no fue así, Cooke seguía siendo Cooke su corazón solo era de Aztlan y de nadie mas. Existen muchas razas de hombres pusilánimes en el mundo…pero solo una , los deardianos, son lo suficientemente débiles como para…morirse de la tristeza.

Se forzó a vivir para alumbrar a su retoño, pero lo condeno a  verla desgajarse, su belleza perfecta arruinándose a causa del pesar por un amor no correspondido. Y murió sin poder enseñarle a cantar, cosa terrible para los suyos, pues les niega la Luz de la Madre. Era un Bronach´tai, un Asolado por la Tristeza.

Pero el infante no se compadeció de su finada madre, no. Desprecio su debilidad. Desprecio sus canciones. Desprecio su amor. Se supo algo más que el resultado de una triste unión: era hijo de un Rey y de una Princesa. Se propuso que no sería esclavo del yugo que se había cobrado a su madre, un siervo de esas febriles emociones que atan a los hombres. El debía gobernar, pues era un Rey aun si no tuviese un Reino, así que  el debía tener poder sobre los hombres

En el Mar había poder. Abundan secretos bajo la superficie, ocultos en pérdidas islas listos para dar poder a aquel que esta dispuesto a tomarlo. El encontró poder en una isla que no esta dos veces en el mismo sitio. El hizo un trato y la oscuridad pensó que lo dominaría pero ellos no habían que el ya existían las sombras, una Oscuridad que No Duerme. Una Oscuridad que no reconoce amo.

Ahora es lo que deseo ser, sin ser un Rey gobierna las Olas y sin tener Reino todos le
rinden pleitesía. El bastardo de un Rey Sabia y una Princesa Exiliada, un Rey sin Reino.

Y ese Rey, Soy yo”


Mary retrocedió unos pasos al ver que la mirada carmesí de Jones refulgía furiosamente, mucho mas de lo que había visto antes.

-Haces esto por vengarte del Rey….? De lo que el hizo a tu madre?-

-Debería? No fue Cooke lo que la deshizo, fue el amor que ella sentía por el lo que la mato. Hay razas del hombre que no comprenden el valor del odio hasta que es demasiado tarde. Su historia fue una lección para mi: El amor es un vicio propio de gentes inferiores, una lujuria parsimoniosa y glorificada.

-No sabes de lo que hablas!

-Que no lo se? El amor de Jon por su hermana lo ato a mi, el amor de Ryo por su Berenike lo ato a mi. Tu amor por Aztlan te hubiera atado de no ser por mi benevolencia. El amor son hilos que tiran de esas marionetas a las que llamas personas, todas bailan a  su son…-

Jones hablaba con una voz profunda y terrible, las sombras de la habitación precian sacudirse y retorcerse cual culebras cuando el pronunciaba palabra-

-…Porque un Rey Títere como Cooke debe gobernar sino es mas que otro esclavo de sus propias pasiones? Libertad, Amor, Bondad son todas cadenas…un hombre debería ser capaz de coger lo que desease cuando lo desease. Imagina lo lejos que hubiera llegado Aztlan bajo mi bandera? No seria una nación de victimas sino una de vencedores-

-Que verdad puede haber en tus palabras!? Tu mismo estas ebrio de poder! Esclavizado por tu propia ambición-…

-Jejeje…es así? Yo no soy el que se ha sentado en torno de marfil para hacer una gran declaración moral o una romántica proclama ideológica. Yo deseo el Poder por el Poder mismo: poder hacer lo que quiera cuando lo quiera con quien quiera. Y eso no es ambición niña…eso es…Divinidad….

Mary que las sombras mostraban semblantes atormentados y manos que emergían de la oscuridad, como víctimas que luchaban por no hundirse en un foso de alquitrán, mientras Jones se aproximaba extiendo su mano para tocar delicadeza una de sus mejillas

-Tu eres como mi madre…ella también se forzó creer hasta el final que había esperanza. Pero como ella, eres una flor que no sobrevivirá al invierno. Por eso es que me permití tal pequeño despliegue , será trascendental ver cuando tus esperanzas te fallen a ti, como también le fallaron a ella. Cuando los hilos de la marioneta se corten y Jejejeje…esta ya no pueda bailar mas-

-Pues lo prefiero! Lo prefiero una y mil veces antes que ser un títere de la oscuridad!-

-…Aun si lo que dices es cierto y lo que dices verdad. Aun si soy un títere como tu y Jon déjame que te revele un pequeño secreto, niña…-dijo Jones mientras se desprendía de su sombrero y se removía una banana de su cabeza-…La realidad es…

Mary ahogo un grito cuando al mostrar su cabello vio que el hombre tenía un prominente par de espiralados cuernos de cabra.

-…La realidad es que NADIE tira de mis hilos…-

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MensajeTema: Re: Academy of Nations(Comenzamos! Go go go!!)   Vie Oct 23 2015, 02:51

Como tributo definitivo a lo aleatoria que puede ser la inspiración aquí les dejo este one shot que se me ocurrió de la noche a la mañana. Advierto que puedes contener ciertos giros y situaciones que pueden ser incómodos para el lector, así que recomiendo discresion

Especial Espontaneo (+18) e.e

ACADEMIA FEDERAL. PRESENTE

-Y la verdad que fue toda una decepción que al final Viktor no lograse recatar a Lee en Regular Army II u_u- dijo Konta mientras conversaba con Aria en un pasillo.



-Por favor todo el mundo sabe que Lee no esta muerto, fue secuestrado para un programa de Armas Secreto Eiriano, hay indicios muy claros en Regular Army III!-


-Aun es conjetura!-


-Se ve aun más claro en el Bonus del Director! Sin mencionar que Katya y Tsumi dicen que lo han visto!-


-Una Compañera Renegada y una Mercenaria yemdita, no me parece demasiada evidencia-


-owo! Como te atreves!? Tsumi es la mejor personaje después de Viktor!-


-Perdió todo mi respeto después de que intento seducirlo cuando conocía bien los sentimientos de Zachi ¬¬ -


-Por favor ¬¬…Zachi es un personaje de relleno y solo esta complacer a los chicos! Esta hypersexualizada y tiene tanta personalidad como un pedazo de plástico


-Un muy sensible y dulce pedazo de plástico! Cuantas mujeres en el ejercito conoces que sean tan sensibles?-


-Cual es tu punto?-


-Mi punto es que me gusta cómo se conjuga el hecho de que una chica puede ser dura, intrépida y valiente sin dejar de un lado todas las cosas que los hombres adoran de una mujer-


-Lo cual demuestra que es puro fanservice ¬_¬ -


-Hmmm…Oiga! Francisco-senpai!-llamo Konta detectando Francisco a mitad del corredor observado la nieve que caía en silencio- Podria ayudarnos con nuestros pequeño debate…?-


-Debate?-


-Si vera, Aria también es fan de las películas de Regular Army-


-No soy fan! Es solo que…una amiga mía lo es ¬////¬U.


-…Y vera ella esta convencida que las mejores protagonistas son las chicas duras y machonas!-


-Jamás he dicho eso ¬¬!-


-Y pensé que dada su experiencia en el ejercito podría ilustrarnos como son en realidad las mujeres en el ejercito-


-No les parece que para empezar su referencia es un tanto…ficticia ?-dijo Francisco sintiendo vergüenza ajena.
 
-Quizás, quizás. Pero ayudaría a saber que tanto de verdad hay en ella-


-…-Francisco guardo un silencio profundo mientras su mirada se perdía en la nieve, algo que Konta no noto pero Aria si-…La realidad no es tan romántica.


-Eso quiere decir que todas las chicas son como les gustan a Aria u_u?


-Dis-Disculpa o.o!?-mascullo Aria


-Tampoco he dicho eso…-


-Entonces?-


-Para empezar no he confraternizado con tantas mujeres como emitir un juicio. Y realmente no usare a mi familia como parámetro para discusión tan banal…-


-T-T No hay nisiquiera una amiga de la que pueda servir de ejemplo?-


Francisco suspiro volvió a mirar la nieve y unas palabras se volvieron con fuerza a su cabeza. “Cabeza Fría, soldado”.


-…Quizás una. Solo una-


-Lo ve? Sabía que habría al menos una. Y como era ella?


-Era…ES una mujer excepcional…


-Ohhh >:3 Parece que Francisco tiene debilidad por otras chicas además de la Señorita Drake- inmediatamente se gano un coscorrón por parte de Aria.


-No seas indiscreto e.e!


-No lo soy ! Pero se reconocer cuando hay una historia detrás de algo. Claro que depende  de Francisco-Senpai el compartirla o no-


-Je…y porque haría algo así?


-Ehh bueno… Proyecto de Cooperación internacional y todo eso…supongo u_u


-Además tiene cara de que el vendría bien hablar de ello-dijo Aria ganándose una penetrante mirada por parte del yavanita, que la hizo retroceder intimidada unos pasos


-…Es curioso que digas eso, Princesa bruja. Ella te habría despanzurrado sin pensarlo dos veces- dijo Francisco con una sonrisa maliciosa.


-Eh O.O!? Y eso porque?


-Decimotercera Compañía, odian por juramento a todos los Deardianos…- al oír la respuesta Aria bajo la cabeza con congoja.


-Mmmm…Me estoy perdiendo de algo e.eU?-pregunto Konta-


-Solo de una vil historia de traidores y embusteros de su parte- dijo Francisco, Aria se ofendió sus ojos tornándose de un color anaranjado fuerte y dándose media vuelta se retiro a paso veloz sin mediar palabra.


-Francisco-Senpai, eso no era necesario-dijo el eiriano al observar alejarse a la muchacha.


-Decir la verdad a veces duele-


-Ella solo dijo que parecía preocupado, podrá ser que no comprende a lo que se refiera, pero no creo que haya merecido la trate así…-el yavanita bufo intentando no dar crédito  las palabras de Konta


-No es algo de lo que hable a menudo…no me es un recuerdo grato-


-…Y quizás sea justamente por eso que deba compartirlo-dijo Konta logrando que su interlocutor se diez media mirándolo fijamente.


-…Tu buena voluntad te será perjudicial en algún punto Eiriano-


-Quizás xD Pero hasta que lleguemos a ese punto, estoy contento de ayudar. Así que…porque no buscamos a Aria y comparte con nosotros esta misteriosa anécdota?-


Francisco dudo varios segundos antes de asentir con la cabeza mientras seguía a Konta, que avanzaba complacido al obtener una respuesta 


“…Voy arrepentirme de esto…”
 
Cuarto de Aria. Momentos después…


El cuarto de la Princesa de Deard había sido embellecido con varias plantas traídas de su tierra, las paredes ahora estaban cubiertas por enredaderas de cuyos tallos surgían pequeñas florecillas celestes que brillaban cual faroles iluminando la habitación sin necesidad de electricidad o energía. Procedió a regar varios sarmientos de pequeños arboles y paso su mano por una rosa de pétalos cristalinos que mantenía expuesta al frio invernal, siendo la única forma en que podía madurar y liberar sus semillas al viento.


Después de realizar su pequeña labor botánica Aria se sento al pie de la cama. Devian lamio su rostro amigablemente, como si se percatase de su pesar. Ella acaricio al lobo, pero expresión se agrio cuando tuvo rascarse un poco la cabeza. Ella se tanteo el cuero cabelludo y tras realizar una breve inspección, clavo la mirada en su regazo.


-…Soy un monstruo…-suspiro ella avergonzada mientras se disponía a un cambio de ropa.


-Oiga que Francisco-Senpai se lo haya tomado mal, no quiere decir que seas la mala de la pelicula xD-dijo Konta casi matando de un susto a la muchacha, al llegar en el inoportuno momento en el que la princesa tenia expuesto su sostén


-IDIOTA! No te aparezcas asi >/////

-Lo-lo-lo siento o/////o!- dijo inclinándose para disculparse y al hacerlo proveyó a Devian de un perfecto objetivo para una sorpresiva dentellado en sus pompas, prendiéndose con su fuerza en lo que Konta daba un alarido mientras corría al pasillo con el lobo todavía sujeto a su retaguardia.


Aria se apresuro a cambiarse para poder auxiliar al Eiriano pero al caminar hacia el portal de su alcoba se encontró cara a cara con Francisco. Sus ojos se tornaron rojos mientras veía con cierto desdén al yavanita.


-“Ojos que no mienten”…No es así?-dijo Francisco.


-No se que es lo que creas saber. Pero te lo dejare en claro desde ahora, tu no sabes nada de los míos y no tolerare que hables de mi gente-


-Je tienes agallas, mujer. Eso me agrada…Mas agallas que tu mediador por lo visto-dijo Francisco mientras veía a Konta forcejear cómicamente para liberarse del lobo


-Devian, STAD!- ordeno ella haciendo que su compañero animal regresase a ella, con un trozo de los calzoncillos de patito de Konta aun en la boca.- Al menos el es una persona de verdad. Que eres tu sino un recordatorio viviente de viejos Odios? Esa es la razón por la que la Multitud del Sur no puede vivir en Paz.


-Aquellos que viven en Paz rara vez han tenido que ver el precio con que se pago-


-…Y tu solo como una moneda con que pagar ese precio, verdad? Tus ojos tampoco mienten, pagarías cualquier precio, tu vida y la de los que amas, para ver realizado tu ideal, por más enfermo que sea este. Que clase de persona podría querer un amigo como tu…?-


Francisco tomo varios segundos para contestar, en lo que Aria intentaba cerrar la puerta. Pero finalmente e trabo usando el pie, para sorpresa de la deardiana y suspiro.


-Su nombre era-…ES Priya Sindh.


-Y porque ella , entre todas las personas, es importante para ti-


-…Porque le falle…-
 
Themas Anahuak, Región de Sotolan,  hace un Año…


“-En esa época yo y algunos elementos de mi Compañía había sido asignados para asistir en la caza de Sebastián Trujillo Díaz


-O sea EL SEBASTIAN TRUJILLO DIAZ o.o!? El Diablo Díaz!? El Ultra-súper-Mega Poderoso Señor de la Droga!?-dijo Konta apareciendo detrás de Francisco.


-…El mismo. Por aquel entonces Diaz manejaba un Imperio Criminal, traficaba todo lo que te puedas imaginar: cada colina remota de Anahuak tenia campos de amapolas listas para procesarlas en opio , cada ciudad de la provincia tenia sus malditas cocinas de metanfetaminas. El desgraciado se había vuelto asquerosamente rico, tan rico que podía financiar su propi milicia privada con equipo que superaba al del Ejercito. Su alcance era prácticamente limitado: funcionarios el gobierno, oficiales de las Fuerzas Armadas, comisarios de Policía. Podía pagar el precio de cualquier…o removerle en caso de no tuviera uno. El bastardo se había cobrado la vida de muchos Compañeros y aquello era algo que estábamos dispuestos a devolverle…en especie…”


El sonido de los helicópteros rompe la quietud matinal de  un aislado poblado en las desérticas montañosas de aquella provincia, ahuyentado a las águilas que reposan sobre cactus y saguaros mientras las maquinas de guerra hacen aproximación a los plantíos de amapolas que salpican las faldas de las colinas.


Los cohetes abandonan sus tubos mientras un bombardeo sistemático de la procede en coordinación con los aviones de ataque de baja altura que pasan en rasante soltando bombas y ametrallando con sus cañones a los milicianos que corren a sus posiciones de combate. El olor a napalm impregna el ambiente mientras los comandos de la Policía Revolucionaria junto con Francisco desembarcan en medio de la devastaciones.


-Fran me oyes?-dijo Kalliope al otro de una línea de comunicación- Hemos establecido el perímetro de Francotiradores, te recomiendo cautela. Habrá algo de resistencia ahí delante…-


-Copiado. Que noticias hay sobre nuestra artillería?-


-El ejercito ha desplegado una brigada pero no que lleguen…al menos no antes de que Diaz escape. La fuerza aérea lo reventara si intenta huir por aire , sin embargo, y tenemos a vigilancia satelital vigilando por intenta huir a pie o a través de túneles. Si intenta algo listo. Lo sabremos-


-Mantengan nuestro perímetro asegurado y asegúrense que no llegan refuerzos de la Milicia. Hoy ese cerdo pagara por toda la sangre derramada. Bajo el Cielo, Salve Yavania!-


-SALVE!! Suerte, hermano.


-Formación cerrada y adelante. Cualquier elemento presente aquí esta cooperación con el Cartel, fuego a discreción.


Los escuadrones comenzaron un avance metódico, asegurando plantación por plantación, almacén por almacén, destruyendo toda la droga y armamento que se podía mientras se recolectaban evidencias para las instituciones judiciales. Los soldados avanzaban portando pesados lanzallamas para proceder al quemado de los sembradíos mientras avanzaban así como explosivos plásticos para derrumbar las estructuras.


No hubo gran resistencia a medida que se adentraban en el monte siguiendo el camino de devastación trazado por el apoyo aéreo mientras que a la lejanía se hacia visible una suntuosa hacienda edificada sobre las ruinas de un antiguo convento de siglos de la antigüedad, ubicado en la cima de la cierra al final de un estrecho camino que atravesaba pequeño pueblos y las diversas factorías del Cartel.


“-Suena un poco demasiado fácil para tratarse de un traficante legendario o_o-observo Konta


-Mucha gente había estado trabajando en el caso de Díaz desde hace décadas. La localización de su hacienda había sido un secreto absoluto, que nisiquiera los tenientes del Cartel que habíamos aprendido la conocían. Pero hacia unas semanas un informante anónimo nos proveyó de unas coordenadas y la vigilancia satelital lo confirmo. Había sido la mejor pista que se había tenido en años -


-Y no se les hizo sospechoso?-


-La Operación olio mal para muchos desde el principio, muchos oficiales sugirieron que se postergarse hasta que tuviésemos mas inteligencia o , al menos, más apoyo de las fuerzas locales. Pero sabíamos quera cuestion de tiempo antes e que Diaz volviese escapar así que decidió que había que intentarlo…


-…Y acabo mal?-pregunto con algo de timidez Aria. Francisco simplemente no respondió”


El equipo policial arribo a un pequeño poblado ubicado en la cuesta que subía hacia la hacienda de Rojas, las calles aun estaban adornadas con banderines colorinches propios de una celebración religiosa del día anterior, que danzaban al viento que silbaba entre las casas y negocios vacíos. Sin que un alma o un ruido se percibiese.


-Algo no va bien…-dijo un oficial.


-Kal, que dice el Ojo en Cielo?- pregunto Francisco.


-No se detecta actividad en el poblado. Sin embargo las lecturas en la hacienda son claras y numerosas…-


-Hay señales de Diaz.?


-Nuestro dron de vigilancia realizo una pasada hace rato, nos dio confirmación facial. A no serque intente algo como lo que paso en El paso esta vez lo tenemos arrinconado.-


-Bien mantenme informado de cualquier eventualidad y- -Francisco n acabo a completar la frase cuando noto que la cabeza del oficial a su lado acababa de reventar salpicándole de sangre.-


Uno a uno los oficiales comenzaron a ser despachados, metódicamente, solo escuchándose el sonido amortiguado del fuego con silenciador. Francisco salto para tomar cobertura detrás de una carreta para protegerse del fuego inminente.


-KAL, DAME UBICACIÓN!-


-No los veo!! Y no saltan en la térmica!! MALDITA SEA…Nanocamuflaje!!-


-Bueno...Al menos eso algo con lo que puedo trabajr-dijo Francisco dijo mientras lanzaba una granada de humo colorido hacia el frente.
 
“-Como el Humo ayudaría en esa situación e.e?-pregunto Konta- No redujo eso aun más su visibilidad?-


-El Nanocamuflaje de Cuarta generación evade la mayoría de los sensores: Térmico, Radar, Sonar incluso al detección por laser y los escáneres biológicos. Pero aun no pueden imponerse a la física simple. Diseñamos una granada de pintura en spray reactiva magnéticamente, el campod  e distorsión del camuflaje  genérica ligeros pulsos electromagnéticos lo que a provoca que la pintura se adhiera, cambie de color y luego-…"
 
-Se vuelven visibles!- aviso Kalliope mientras veía a través de la mirilla de su rifle como en el el humo verde hacían visibles las figuras de varios comandos, fuertemente armados, pintados de rojo.


Spoiler:
 


-DEVUELVAN EL FUEGO, AHORA!!-ordeno Francisco mientras abria fuego con su escopeta abatiendo a varios comandos en rápida sucesión.


Pero la potencia de fuego de los mecenarios del Cartel se volvió evidente cuando comenzaron a   superar a la policía en el tiroteo, muy a pesar del apoyo que Kalliope proporcionaba, derribando un enemigo tras otro con certeros disparos a la distancia. A pesar de su determinación Francisco pronto se vio solo y superado por los enemigos, que lo tenían suprimido debajo de la chatarra de un viejo auto.


-KAL!! Solicita apoyo aéreo, Peligro cerca, en mi posición!-


-Mando las coordenadas al dron…un segundo- Maldita sea!! Drones H-K en trayectoria de intercepción!!-


A la distancia se vio como el escuálido Dron de Apoyo de los Compañeros era derribado por uan contraparte mejor armada y acorazada. Los drones de la serie H-K , odiados fantasmas de la guerra contra Weissland, se habían vuelto todo el emblema del Cartel, puesto que les permitían patrullar y dominar amplias franjas de territorio con personal mínimo y además eran los perros de ataque contra rivales políticos y comerciales.


Spoiler:
 


Pronto el vehículo redirigió su atención a  la posición de Kal, cosa que su hermano noto de inmediato.


-KAL !!TIENE TU LOCACION, EVACUA DE INMEDIATO!!- grita a través del comunicador pero no obtuvo respuesta- KAL, ME RECIBES!?


Sin previo aviso se vio como la posición de Kalliope en una de las faldas de la sierra estallaba al ser impactada por uno de los cohetes del H-K, dejando pasmado a Francisco que se quedo viendo la llameante arista de humo negro durante varios segundos. Fue despertado del trance cuando uno de los mercenarios le jalo por las piernas, arrastrándole fuera de su cobertura, Francisco rápidamente empuño su Kopis y separo el torso del desgraciado de su cintura, mientras utilizaba el impulso del movimiento para decapitar a otro atacante.


Con rapidez empuño su pistola para abatir a otro comando que había alzado su arma, pero pronto la municione se le acabo tras acabar con varios oponente y se vio rodeado, de varias docenas de operativos del Cartel, fuertemente armados, con solo su Kopis y un cuchillo como armamento. Habiéndose resignado a  una muerte gloriosa, se dispuso a cargar  ero el disparo de una ballesta, cuyo virote era una granada de gas somnífero puso final combate.
 
Lo último que vio y escucho mientras caía en la inconciencia eran las risas y burlas de los mercenarios, que sin dilación reclamaron su preciosa espada.


“-El cartel lo capturo e_e!?-pregunto Konta sorprendido


-Cuando me desperté todo se volvió más claro para mi, Diaz no había cometido ningún error, lo que quería era mandar un mensaje al gobierno. Que estaba por encima de ellos y que harían bien en temerle…Que mejor forma de hacerlo que capturando a un Compañero en combate?”
 
Un cubo de agua helada le despertó, hallándose  encadenado al techo en lo que aprecia un sótano de adobe con cuatro comandos custodiándole. Se hallaba amordazado, su torso desnudo y pesados grilletes en sus muñecas y tobillos. La puerta de la habitaciones e abrió y por ella ingreso un hombre mediana edad, su cabello  y barba eran plateados y vestía un elegante smoking blanco.  Era de tez muy morena y unos ojos marrones apagados y fríos, un semblante que Francisco conocía ya muy bien


-Muy bien…que tenemos aquí?- dijo el hombre mientras inspeccionaba sus palcas de identificación- Francisco Cortez, Decima de Compañeros. No te hallas un poco lejos de casa, soldado? Oh pero que modales los míos, déjame que le saque esto…


Procedió a removerle la mordaza, oportunidad que uso Francisco para escupirle de lleno en el rostro, los trajeados guardaespaldas del hombre desenfundaron sus pistolas pero, este les detuvo mientras reía sardónicamente.


-…Veo que aun tienes espíritu para luchar. Pero es para eso que los educan, no? Les podan sus sentimientos, el remordimiento, todo lo que le da color y vida al alma humana y que es lo que queda…? Una maquina con forma de hombre. Un simulacro de humanidad sin mas objetivo que asesinar para sus maestros hasta que su cuerpo deje de funcionar.


-Máteme ahora y viviré para siempre como mártir inmortal-dijo Francisco con la patina del odio patente en su voz.


-Jejeje, con tanta facilidad es que tiras tu vida? Teniendo tanto por perder y nisiquiera lo sabes. Nisiqueira has llegado a  tus dos décadas, has conocido el calor de una mujer o el sabor de su piel…pero que se puede esperar de una caricaturas de hombres como ustedes? Se puede esperar que comprendan la belleza de la vida? Sus gozos y penas?


-Que puede saber de la belleza de la vida un troglodita asesino henchido de si mismo como tu? Se quien eres Diaz. Todos sabemos lo que has hecho todos estos años. Y aunque me mates tu huy, ten por seguro…eventualmente uno de nosotros clavara su espada en tu corazón. Y ya se a lo vea con mis ojos o desde el Trono del Cielo…sonreiré.


-Palabras muy grandes para un no-humano como tu. Los tuyos solo existen para destruir. No pueden emprender, no pueden crear. Solo matan…-


-Solo matamos lo que debe morir-


-je…pues déjame que te de una función adicional, mi buen compañero. Te me ayudaras a crear una nueva conciencia en esta podrida y mojigata nación: Tu me enseñaras cuanto puede sufrir tu estirpe de trogloditas sicarios incestuosos antes de humillarse y pedir misericordia. Luego se la enseñare al mundo y cuando vean que sus cadeneros sangran…los esclavos se alzaran.  Traigan al experto, quiero un informe sobre los…”resultados” para cuando regrese de mi cita.


Luego abandono la sala y en lo que la puerta volvió abrirse y por ella ingreso un nuevo comando  que venia empujando un mesilla cargada de diverso instrumental quirúrgico.


-Argh en verdad vamos a tener que quedarnos a ver esto?-se quejo uno de los comandos.


-Ordenes del Jefe. Vigilancia absoluta las 24 horas-respondió otro con una voz claramente femenina.


-Tu solo actúas de lamebotas porque Diaz seguramente ya poso tu mirada en linda retaguardia…yo se que lo he hecho :3-


-Vazquez, si vas a ser un cerdo porque no vas a ser un cerdo con los demás en la sala de estar?-


-Pero acabas de decir que-


-Cualquier cosa que me haga Diaz es mejor que pasar otros cinco minutos contigo ¬_¬ Vayan, les contactare por radio si pasa algo.


-Tu funeral, amiga :v…Ya oyeron a  la niña bonita, si algo pasa, díganle a Díaz que fue su culpa-dijo Vazquez mientras el y otros dos mercenarios abandonaban la sala.


Finalmente el torturador termino de calzarse sus guantes quirúrgicos y unas mascarillas y escogió una jeringa, cargada de un sospechoso liquido ámbar, mientras se aproximaba a Francisco.


-Realmente crees que sea buena idea? Si algo sale mal, Díaz tendrá nuestras cabezas.


-Tenemos al simio encadenado el techo, condenas que ni un elefante podría romper con un pelotón de guardias armados afuera. Lo peor que podría pasar es que muramos los dos por estúpidos ¬_¬U…Eres un estúpido?


-Buen punto…-dijo el torturador- En tal caso comencemos con una inyección de veneno de cascabel…he oído que tiene efectos gracioso en l sangre.-


El Compañero cerro estoicamente sus ojos, indiferente a lo que sucedería a continuación pero el pinchazo toxico no le alcanzo, en su lugar escucho el sonido bien conocido que hace un cuello al quebrarse. Lo siguiente que vio al abrir los ojos fue a la comando dejando caer en cuerpo sin vida de su captor mientras extraía una llave de su chaleco.


-Bien, ahora escúchame, necesito que me esperes aquí y no hagas ningún—al ser liberado de sus ataduras Francisco simplemente se abalanzo sobre ella, estrellando cabeza contra el piso, lo cual quebró su interfaz táctica la cual Francisco arranco tras tomar la pistola de la mujer apuntándole en al sien mientras la reducía en una tensa llave contra el suelo


“…Y así como fue como- -o.o


-Yeap, así fue como la conocí”


 -Preguntare esto una vez: Quien diablos eres?-


-Compañera Priya Sindh…-dijo ella mientras escupía uno de sus dientes a causa del golpe-…Decimotercera de Compañeros. Numero de Identificación 089-954-510. En Misión encubierta.


-Cual es tu clave de Activación?-


-En verdad crees que vas a poder verificar-


-DILA!-exigió mientras colocaba su rodilla contra la cabeza de ella y martillaba el arma.

-“El Silencio vale mas que Mil Espadas”-


-Esas claves caducaron hace un año-


-He estado infiltrada desde hace  dos. Sin contacto con la central.-


-…O podrías estar mintiendo-


-Piensa con lógica soldado, si quisiera hacerte daño hubiera dejado que te inyectasen esa basura. Si te quisiera muerto, te habría disparado.


-…O quizás simplemente seguías ordenes de Diaz-


-Mira, en dos minutos Vázquez y sus hombres harán el chequeo de radio protocolar. SI me matas, ellos vendrán y si los matas a ellos se activaran las defensas automáticas de la instalación, Están sincronizadas con la biometría de Vázquez, Y lo siguiente que pasara es que los drones te harán pedacitos. O…puedes soltarme…confiar en mi…te prometo que te pondré en contacto con central para que verifiques tu mismo…y si dejas de actuar como un mandril puede que consigas acabar con Diaz de una vez y por todas. Tu decisión.


Francisco dudo durante varios segundos hasta que finalmente se aparto y dejo a Priya alcanzar su comunicador.


-Aquí, Silver-Fox. Todo procede como debe-aviso ella.


-Deja de hablar en clave, mamacita! Porque mejor no me hablas guarro y bien sucio…?-


-Púdrete, Vázquez-dijo ella tratando de mantener compostura a pesar de su agitación.


-Eso es un inicio :D!


La muchacha se incorporó con lentitud con sus manos visibles mientras Francisco le apuntaba. Era bastante bonita, noto el a pesar de los hematomas del golpe, tez trigueña y ojos bien azules, cabello negro trenzado al estilo azistani con un Tilak rojo visible en su frente


-Porque no se nos informó de la presencia de un encubierto?-


-Diaz tiene espías en todas partes, esa información estaba restringida en función de para quien es imprescindible saberlo-


-Para MI operación hubiera sido imprescindible saberlo!-


-Mira, mandril, quien crees que fue el que paso el dato de la ubicación e la hacienda de Díaz a la policía? Quien crees que fue el que comprometió su sistema de disrupción satelital? Se suponía que una operación ofensiva debía planearse en coordinación con mi Compañía y en su lugar ustedes mandriles de la Décima entran como monos, tirando mierda sobre dos años de trabajo!


-Cuidado con lo que dices-


-Digo la verdad…y ahora, si no quieres que tu trasero de babuino quede frito, dejaras de apuntarme con esa arma y harás EXACTAMENTE lo que yo te diga-


Francisco bajo con lentitud el arma.


-Muy bien…muy bien…Ahora. Toma su equipo. Necesitaremos el camuflaje para poder abandonar los niveles inferiores-dijo señalando el cadáver de su víctima.


-Y luego que?-dijo el mientras le desvestía.


-Luego nos dirigimos al arsenal, nos equipamos y acabamos con Díaz…-


-Tienes un plan?-


-Uno del “peor escenario posible”. Esto comprometerá mi cobertura así que no tiene sentido mantener las apariencias. Escúchame bien…estos tipos no son tu típica basura de milicia leal solamente a su próxima dosis. Cometes un error y ambos morimos. Esta claro?


-Si digo que si, hará que cierres la boca y empieces a moverte?-dijo Francisco mientras termina de despojar el cadáver, obteniendo una mirada acida por parte de Priya


Con cautela abandonaron la sala , mientras activaban el camuflaje de sus uniformes, siguiendo por un estrecho pasillo vigilado por numerosa cámaras de video y drones de vigilancia.


-Si ya nos tienen en video, esto no tiene sentido-


-Tranquilo, comprometí su red de vigilancia con un virus, las grabaciones de esa sala estarán en bucle por lo menos durante una hora mas.-


-Y nadie lo notara?-


-Probablemente…pero espero que ya estemos bien ocultos para entonces. Ahora silencio-


Abandonando los calabozos pasaron a una confortable sala llena de mullidos sofás, mesas de billar, árcades, un mini bar y un enorme televisor de plasma de alta definición que en ese momento tenia reunidos a Vázquez y sus hombre sentasen torno a un inmenso tazón de nachos mientras veían el clásico de futbol de Anahuak: Santos vs Academia.


El camuflaje el permitió pasar inadvertidos hasta la siguiente sala y desde allí subieron una escalera para hallarse ante un corredor de amplias ventanas que al otro lado tenían un gran almacén llena de módulos de producción tridimensionales que fabricaban continuamente drones de combate.


-La gente subestima la fortuna que ha amasado Diaz…con ese dinero puede financiar su propio ejercito-


-Como puede adquirir esta maquinaria sin que nadie lo note?-


-Las maquinas se compran en Weissland mediante intermediarios aztlantes, se transportan a través de redes de contrabando Vellumnitas que las dejan aquí, justo en el corazón de la Republica


-Pero para que…?-


-Si has trabajado lo suficiente en el caso de Diaz, ya conocerás su discurso: Se considera un filántropo, un revolucionario. Supongo que su visión del futuro es reclamar ANahuak para si y convertirlo en un narco-estado que a su vez  será ramera de Weissland y de Aztlan, antes de ir por mas. Es irónico que los peligros mas grandes a la humanidad vengan por parte d eso que planean salvarla…-


-Muy llegamos a la Armería y luego que?-


-Como dije ya tengo pensado un plan del peor escenario posible, nos apoderaremos de…cierto equipo que deje alistado para la ocasión y luego nos dirigimos a mi reducto de operaciones.


- Tu “reducto de operaciones”?-


-Soy una persona bastante meticulosa ¬_¬…


Al poco rato llegaron a  los niveles superiores donde emergiendo a  al superficie tuvieron que atravesar una muy transitada cocina, donde sirvientas preparaban un pozole para los mercenarios que estaban de turno. Hubo momentos de gran tensión cuando Francisco accidentalmente derribo accidentalmente una de las ollas con el guisado, afortunadamente la cercanía de un perro sirvió de chivo expiatorio para evitar mayor investigación.


El comedor estaba lleno de tablas de al menos dos centenas de mercenarios disfrutaban de una suculenta cena mientras veían el partido o pasaban el rato realizando toda clase de sinsentidos con pequeños drenes de hélice.


-De donde saca Diaz tanta gente?-


-No es tan difícil: Policías, soldados, antiguos miembros de las fuerzas especiales. Les paga el cuádruple de sus salarios anuales en el Ejercito…por mes. Además de todas las drogas y rameras que puedan pedir.


-Uno no renuncia a sus principios por billetes y mujerzuelas.


-Dale a unos de estos parásitos a elegir entre 2 millones de Dracmas y cuanta niña voluptuosa que el Cartel haya metido en la prostitución y sus principios luego fíjate cual escogerán. Bien, ya estamos cerca…


Se aproximaron adheridos a la pared a una sala del segundo piso, cuya entrada se hallaba cerrada con una cerradura electrónica y escáner dactilar.


-Ideas…?-


-No desesperes, mandril-dijo ella mientras que de uno de sus bolsillos extraía un pulgar cortado y lo usaba para abrir la puerta.


-De donde sacaste eso?-


-Uno de los tipos que mataste. Los códigos de seguridad se depuran cada 24 horas y pues el ya no iba a necesitarlo…-


-Ingenioso- debió admitir Francisco.


-Dime algo que no sepa >:3. Bien Mandril, aquí es nuestra primera parada-


El arsenal de Diaz, rebosaba de equipo militar Wiesslander, en su mayoría rifles de impresión tridimensional, armas de proyección energética e incluso las avanzadas armas de railes. La protección personal y el equipo de los soldados también exhibía la altísima gama extranjera: con sus interfaces de control de drones, camuflaje digital, sistema de condensación cinética y demás bondades tecnológicas de su vecino al sur


Ambos se adentraron entre los lockers donde los mercenarios tenían y equipo y en repisas en el fondo de la habitación había un par de sicarios, sentado con una botella de tequila en el centro mientras jugueteaban con un filo muy familiar muy conocido para Francisco. EL intento adelantarse para recuperar su Kopis pero Priya le contuvo, ella le hizo una seña para que se ocultase y escurrió sigilosamente hacia los dos mercenarios.


-Y que opinas? Quien tiene el mejor trasero, la chica Sandoval o Sindh?-


-Sindh es una arpía frígida, pero tiene lo suyo…además no de serias que esos ojos te estuviesen mirando cuando…Jejeje ya sabes-


-Je, no comprendo porque no hay mujeres en la milicia, solo el dinero lo haría un prospecto atractivo-dijo otro mercenario mientras bebía largamente de la botella.


- Con degenerados como Vazquez al mando? NI DE BROMA! Porque crees que Sanchez se fe?-


-Bueno oí cosas, pero Vázquez dijo que Sanchez había sido la que intento seducirlo-


-A Vazquez!? Nisiquiera su madre debe querer a ese adefesio cerca xD! No hay forma bajo el cielo que una escultura como Sánchez haya intentado seducirlo-


-Quizás, quizás…pero ya le echo el ojo a Sindh.-


-Sindh es bastante dura…si tenemos suerte matara a Vazquez cuando intente abusar de ella-


-Brindo por eso, carnal-dijo mientras tomaba el tequila.


Segundos después, cada uno sintió un ligero pinchazo en sus mejillas para que instantes luego cada uno implotase en sanguinolento estallido, cayendo muertos en el acto.


-Ya es seguro…-dijo Priya


-Matasuegras?-pregunto Francisco mientras recuperaba su espada.


-Nunca abandones tu Compañía sin ellas-dijo Priya exhibiendo el filo de su Kopis.- Oculta los cuerpos y aquí es donde nos cambiamos, el cuando empiecen a buscarnos los Drones podrán identificar los chips IFF de los uniformes. Debería haber uniformes aun no registrados en los lockers de allá…


Francisco procedió a ocultar los pesados cadáveres de los mercenarios muertos mientras Priya se agenciaba una pesada mochila dentro de un locker con cerradura electrónica para luego proceder a colocarse un nuevo uniforme.


-Así que tu nombre es…Francisco Cortez…?-pregunto ella


-Autarca Francisco Argyros Cortez. Numero de Identificación 321-601-140. Decima de Compañeros de Yanay.


-Pensaba que ya teníamos en claro esa parte…-dijo ella mientras se removía la parte superior de su uniforme revelando mucho de su torso, lo que le valió una mirada curiosa por parte de Francisco, que no pudo negarse el brillo externo de la mujer-…Eres algo de Casandra Cortez?


-Es mi madre…-


-Fascinante. Jamás había conocido a nadie que estuviese emparentado con una leyenda del cuerpo. Tu y cuantos mas de tu Compañía estaban involucrados en esta operación?-


-Mi madre estaba coordinado tácticas y logística de regreso en El Paso. Mi hermana Kalliope y yo éramos los operativos de campo-


-Y donde esta ella?-pregunto la muchacha, Francisco dejo de cambiarse un minuto quedando meditabundo.


-Lo ultimo que supe de ella fue que un H-K ataco su posición- Priya no oculto su sorpresa ante esa revelación.


-Mis condolencias…-se limito a decir en una voz apocada.


-Aun no estoy dándola por muerta, pero si lo esta…me asegurare de que Díaz desee el sepulcro-


-Eso ya nos hace dos-


-Y que hay de ti? Pensaba que un guerrero de la “Exiliada” no recurriría tácticas rastreras como el Trabajo Encubierto.-


-Es cierto para muchos. Pero la versatilidad es una virtud, no un defecto. Mi padre-…El Estratega Sindh considero dicho enfoque beneficioso y pues aquí estoy-


-“Versatilidad”?-rio Francisco- Es así como lo llamas. Tener que  actuar como el pero rastrero de un ser inmundo como Diaz te hace “versátil”?


-No necesito de tu aprobación-


-Nadie que renuncie a su honor requiere aprobación. Al haberlo perdido que escrutinio podrían pasar? El camino de actuar honorable requiere de sacrificios, no de artimañas-


-Oye!-dijo ella cerrando el Locker de al lado de Francisco. Tu no tienes idea de lo que he tenido que hacer para infiltrar al Cartel. He sacrificado mucho mas de lo que puedes imaginar. Y te aseguro, mandril yavana, que NI TU NI NADIE esta en posición de Juzgarme-bramo Priya mientras hincaba repetidamente su índice en el pecho de Francisco.- Mueve tu trasero de primate, se nos acaba el tiempo…-


“-…Parece que no comenzaron con el pie derecho ¬¬U-observo Aria.- Sueles ser tana agresivo con las personas que intentan ayudarte?


-Creo que no hice énfasis suficiente en la parte que estábamos en la fortaleza de un narcotraficante con mas recursos y personal del que puedan imaginar. No hubiera sido la primera que Diaz nos la jugaba torcida, el Cartel tenia infiltrado cada escalafón del gobierno. Si quería que fuese la ultima, la prudencia no estaba de mas…


-Y que paso luego o.o!?-dijo Konta ansioso por oír la continuación del relato.”


Sierra Grande de Sotolan, unas horas después…


-Muy bien aquí nos detenemos, dijo Priya mientras tomaban posición en un pequeño saliente en el monte que vigilaba la hacienda de Diaz desde la distancia.


-Y al tu reducto de operaciones no es mas que un descampado perdido en el Monte?-


-Vas a mantener tu acto mandril tirara caca escéptico hasta el final no es así?-dijo Priya mientras removía una sabana que disimulaba digitalmente un gran cache de suministros, dejando a Francisco sin palabras.


-…Y…cual es el plan?-


-Esperar-dijo ella extrayendo una pequeña caja del cache.


- Esperar…? De que diablos estas hablando? Diaz esta abajo allí abajo en este preciso instante y dices q-


-Cálmate niño mandril ¬_¬U…Mira, aun si pudiéramos regresar con armas a por Díaz, lo más seguro es que cada mercenario de aquí hasta Villa Grande este buscándonos. Sin mencionar a sus queridos asesinos mecánicos. Sacarte de ahí, básicamente, agito un panal y la seguridad de Diaz será mas dura que nunca.


-Y…?-


-Y si queremos maximizar las posibilidades de éxito debemos esperar al momento oportuno para realizar nuestra intervención.


-Y que pasa si Diaz escapa mientras esperamos?-


-Diaz es un animal de hábitos. No rompería su rutina por mas que estuviese cayendo cal llamente del cielo. Todas las semanas es lo mismo. Mira…-luego proporciono a  Francisco y pesado rifle anti-material para que mirase por la mirilla, divisando a Diaz abordando una limusina-…No dispares a la Limo  la hacienda están cubiertas por un Sistema Aegis, campo de repulsion: proyectiles y energía simplemente rebotan.


-Infames cachivaches albionitas- gruño Francisco.


-Tranquilo…como decía, Diaz es un animal de hábitos: ahora mismo se esta dirigiendo a Cangrejos para encontrarse con su amante de turno, la llevare a cenar, restaurante caro, luego los mariachis, pasar la noche el Gran Palace, desayuno continental junto a la piscina, caminata romántica por la Sierra… y la traerá de regreso justo aquí…-dijo ella señalando un bungaló ubicado detrás de la hacienda.- Eso sucederá como en unas 25 o 26 horas.


-Tienes alguna garantía de esto?-


-Dos años de minuciosa observación. Sumada al hecho de que debe regresar para recibir a su esposa y a su hija…Créeme estará aquí-


-Diaz tiene una esposa? Hija?-


-Si…las borro del registro para evitar que la Policia lo rastrease a través de ellas. Hizo asesinar incluso al párroco de la iglesia para que no quedasen registros de su matrimonio. El sujeto sabe cubrir muy bien sus huellas, pero no es infalible y eso probara ser su su ruina…


-Muy bien…supongamos que Diaz regresa como ahs dicho, aun no podemos penetrar el Aegis. No podríamos aunque ordenásemos un ataque de Artillería-


-Si, también es cierto…excepto-dijo ella hurgando en la gran mochila que había venido cargando desde su fuga de la hacienda-…Que tenemos uno de estos. Emisor de Pulsos Blackout. Armamento electromagnético con esteroides.


-Eso freira cualquier cosa electrónica que haya en diez kilómetros a la redonda.


-Si y no, desafortunadamente el equipo Aegis de Diaz tiene redundancias que evitan un colapso total. Sin embargo nos debería proveer de una ventana de unos segundos que efectuar el disparo…


-Suena solido. Porque no lo pusiste en marcha tu misma?-


-La ventana de tiempo es muy corta como para que active el dispositivo y efectué el disparo en un margen de tiempo aceptable. Dicho en términos más mandrilescos, es un trabajo para dos.


-Podrías terminar con eso del mandril? Me pone nervioso- protesto Francisco- Y que se supone que hagamos hasta entonces?-


Priya lanzo un comunicador a Francisco.


-Tu te pondrás en contacto con central para que despejes tus condenadas dudas. Trata de hacerlo rápido, los rones podrían captar las emisiones de radio. Yo prepare un nido de francotirador par que mantengamos observación sobre la hacienda en caso de que se presente alguna eventualidad…
 
“-…Y su hermana estaba bien?-pregunto con algo de inseguridad Aria.


-Sobrevivió si a eso s lo que te refieres. Un criador de ovejas la encontró flotando en un riachuelo. Por fortuna Madre estaba en la zona, había perdido mucha sangre. Desgraciadamente, hasta ahí es donde llegaron las buenas noticias.


-Y eso porque?-


-En primer lugar, la Comandancia confirmo el estatus de Priya…asi como nos confirmo que cualquier operación ofensiva por aire había sido suspendida por mal clima. Y una ofensiva terrestre no era conveniente, aun con apoyo total del Ejercito. Eso significaba que estábamos aislados por un numero indeterminado de dias


-…Y en segundo lugar o.o?


-…Pues…”


Sierra Grande de Sotolan, 48 horas después…


El clima había empeorado de una manera que resultaba únicamente propia de la región. Y el calor abrasador había dado lugar a una tormenta monzónica que hacia caer gruesas gotas de lluvia y granizo por toda al región, poniendo el cielo tan negro que casi aprecia de noche. La penumbra de la tempestad estaba iluminada por los reflectores - escáneres de los Drones H-S, los “hermanos mirones” de los Drones H-K, que reemplazaban aprte del completo arsenal de sus contrapartes de combate, por sofisticados equipos de rastreo y detección.


Spoiler:
 


Priya y Francisco habían permanecido ocultos bajo la manta de nanocamuflaje prácticamente sin moverse desde hace tres días, sin poder abandonar la posición debido a que toda la comarca era patrullada por drones o por escuadras de mercenarios con sabuesos. Permanecían allí, hasta el cuello de agua y barro sin mover un solo músculo, observando a través de sus, expectantes a la llegada de un Diaz que había contrariado el pronostico de la azistani.


-Con que 25 horas, eh?-


-No es mi culpa que el pronóstico se haya equivocado. Su familia siempre s traída por aire, así que es lógico que retrasen el vuelo, lo que le da a Díaz unos días mas para divertirse con su ramera…-


-Eso suena como al forma bonita de decir que te plan se ha ido al Caído…-


-Si quieres probar tu suerte con los H-S adelante ¬_¬. Yo te invito-


-Dificultas tanto la cooperación en tu Unidad?-


-Disculpa e.e? Yo dificulto la cooperación? Quien ha actuado como un mandril paranoico desde que nos encontramos?-


-Un soldado mas disciplinado comprendería que mi sospechas estaban bien fundamentadas…así como lo están mis dudas respecto a la eficiencia de este plan-


-ES EL UNICO PLAN-


-Eso no hace que deje de ser un mal plan. Probablemente formulado, por una soldado igual de mala- aquello resonó en el ser de Priya que se estremeció de la rabia.


-Deberías dar gracias a esos malditos drones que no podemos movernos, de lo contrario te estaría moliendo a golpes…-


-Je…a mi me gustaría verte intentarlo-


-Cuando regresemos al Cuartel, levantare cargos por injurias y sedición-


-Yo lo hare por negligencia e incompetencia-


-Te desafio a duelo. Y ni sueñes que será a Primera Sangre-


-Que pena. Hay formas mas productivas de cometer suicidio, no te parece?-


-Mandril Inmundo.


-Furcia Inútil-


El intercambio de insultos continuo hasta que un Dron  se poso justo encima de ellos, lo cual les obligó a contener la respiración y mantener las quietos y callados posible, no fuese el caso de que el calor de aliento y el movimiento de sus parpados alertasen a  los sensores del dron de vigilancia que escaneo varias veces el terreno antes de proseguir.

Las horas pasaron en medio de un silencio sepulcral, siendo el único intercambio entre ambos miradas ponzoñosas  y murmuraciones insultantes. La quietud era rota únicamente por los rugidos de sus estamos habiendo pasado ya dos días desde la última vez que probaron bocado., teniendo que forzarse a beber agua del charco que había formado debajo d ellos para no deshidratarse. Sus fuerzas se minaban como producto de la vigilia constante,, no tanto por la necesidad, sino por el hecho de ni uno ni otro deseaban mostrar flaqueza alguna.


Así fue como despunto el alba del tercer día, de manera casi tan imperceptible como el sol entre los negros nubarrones que aun dejaban caer aquel turbio monzón sobre ellos, sin que el infame Diaz hiciese su acto de aparición. Solo habían pasado unas horas desde que había vuelto haber luz que Priya comenzó a  estornudar.


-Te sientes bien?- pregunto Francisco tras ver varios estornudos de la muchacha.


-A ti que te importa-


-A mi no me importa. Pero te necesito funcional para el éxito de esta misión-sin embargo no obtuvo respuesta- Tienes fiebre…?-


Intento colocarle la mano en la frente pero de inmediato ella lo aparto violentamente.


-No me toques-


-Como gustes…-dijo el antes de comenzar estornudar- ves? Tus gérmenes comienzan  afectarme a mi también-


-Ja! Y como saben que no son tus bacterias de mandril las que me afectaron a mi en primer lugar…?-


-Suficiente! Por mas que te deteste debemos mantenernos en condiciones optimas y a este ritmo no lo conseguiremos…Tienes medicinas?-Priya le mira dubitativa- Tienes Suministros Médicos SI o NO?


-No grites, gran imbecil! SI hay un botiquín en la mochila. Deja de delatarnos y tráelo.


Francisco abandono arrastrándose el toldo camuflado que les mantenía a salvo de los drones y arrastro había mochila buscando hasta el fondo los suministros médicos. Solo para notar que a, a juzgar por las huellas, los mapaches habían hecho de sus tropelías, robando o arruinando buena parte de las provisiones. Solo encontré una pocas pastillas y una barra energética.


-Malas noticias…-dijo Francisco regresando junto a Diya. Esto es lo único que nos queda.


-Oh, genial. Y que paso con el resto?-


-Mapaches…-


-Genial, absolutamente genial. Parece que tienes un don para atraer calamidad en torno tuyo, Francisco Cortez.


-..O quizás sea tu falta de previsión la que nos dejo en esta situación-


-Si  te hubieras ocupado más en ayudarme en lugar de cuestionarme quizás- Priya tuvo repentinamente un exabrupto de tos que paro al discusión.


-Toma-dijo pasándole los medicamentos en la comida- Los necesitas más que yo-


-No quiero tu compasión.-


-No es compasión en sentido común. Tu eres la que se esta deteriorando más rápido y no me sirve que colapses hasta que cumplamos la misión. Te guste o no, debemos trabajar juntos. Así que toma los malditos antibióticos y come la maldita comida antes de que te obligue a hacerlo-


La expresión de la joven cambio ligeramente mientras Francisco le pasaba los víveres y asumió su puesto de vigilancia otra vez. Pasaron unas horas más, habiendo pasado ya el mediodía sin que la lluvia diese tregua cuando Priya finalmente propuso.


-Creo deberíamos tomarnos turnos para dormir-dijo ella.


-Eso significaría un par de ojos menos sobre el objetivo.-


-Agh! Haz los números! Estamos quemando calorías muy rápido, perdemos concentración  y efectividad. Como bien has dicho, si seguimos a este ritmo no lo conseguiremos. Debemos racionar también nuestra energía.- Francisco no pudo negar la lógica del argumentar así que asintió suspirando.


-Cual será el régimen?-


-Siestas de 40 minutos. Yo tomare el primer turno.


-Yo estoy en mejores condiciones, lo que significa-


-Lo que significa que debemos mantenerte en ese estado. Ahora descansa- algo en la penetrante mirada azul de la muchacha impidió al replica del Compañero que se apoyo en sus brazos, permitiéndose cerrar los ojos por primera vez en días. Aunque fue grande su sorpresa cuando la muchacha se le arrimo a y rodeo su cuello con uno de sus brazos.


-Que diablos estas--!?


-Compartir calor corporal, genio. De nada me sirve que te pongas hipotérmico mientras duermes…-


La sensación de extrañez tardo en disiparse un rato mientras lograba conciliar el sueño. Y mientras sus ojos cerraban una que otra mirada fugitiva se centraba en el azul de los ojos de muchacha, que mantenía estoica su vigilancia sin parpadear o flaquear de alguna manera.


Tiene unos bellos ojos” pensó antes finalmente dormirse.


Fueron alternando así, durante el resto del día permitiéndoles recuperar algo de energía y aunque Diaz aun no daba seña alguna de su regreso y la legión de drones de búsqueda y asesinato continuaba registrando cada palmo de la comarca en su búsqueda una mejoría innegable de la situación fue que finalmente el clima había comenzado a mejorar. Para el anochecer de ese día el cielo se hallaba prístino y tan claro que podían verse con facilidad constelaciones danzando alrededor de una luna argéntea que iluminaba todo como un inmenso faro de luz tenue y plateada.


-No puedes dormir?-pregunto a Francisco a Diya que miraba aquel conmovedor cielo nocturno a través de su cobertura.


-Solo…pensaba en algunas cosas. En mi familia mas que nada.


-Esta fuera del Cuerpo?-


-No…mi padre y mi hermano no al menos. Mi abuela y una prima, si pero…Bleh, no les conozco tanto como pensar en ellos.


-Les extrañas? A tu padre y hermano me refiero…


-Puesss no…No es nostalgia propiamente dicha.


-Entonces…?- Priya suspiro pensativa.


-Supongo que me asusta el prospecto de volver a ellos-


-Y eso porque? Dos años apartada, lo lógico seria que deseases regresar con los tuyos…o es que no tenias buenas relación con ellos?-


-No! No, no…nada de eso, es que-…Es que pregunto si me reconocerán al volver.


-No creo que te hayas vuelto tan distintas como para que no me reconozcan-


-No me refiero a mi apariencia a lo que me refiero es a que…He hecho muchas cosas. Cosas que- me angustia el solo pensarlas…Todo por el bien de esta misión.


-Si ha sido por el bien de tu objetivo de que tienes que arrepentirte?-


-Tu no tienes ni idea…-


-Pues dámela- Priya miro con reproche a Francisco sin que esta la mirase pero finalmente tomo aire y continuo.


-Hubo esta ocasión en que...Diaz nos mando a mi y al resto de sus coyotes para cobrar dinero de protección en una villa cercana a Cangrejos. Yo estaba recién empezando, así que era vital que generase una impresión favorable dentro del Cartel…Estaba este tipo, Granjero, había empeñado sus tierras y su casa para poder realizar una cirugía de trasplante de medula a su hija y no podía pagar su “protección” …-sin que lo ella notase logro que Francisco posase su mirada en ella-…Diaz dijo que…si podía pagarle en efectivo, lo cobraría en especie así que…Me señala a mi y me da ese machete oxidado y me pidió que “recobrase la inversión” del granjero…Me hizo arrancarle la columna a una niña…delante de su padre-


-Hiciste lo que la misión demandaba. No fuiste la que la mato, fue Diaz…-


-Es así? Si hice lo que la misión demandaba…lo que maximizaba mis posibilidades de éxito a corto y largo plazo. Jamás he dudado al actuar. Jamás se ha detenido mi mano al hacer lo que hacia falta. Pero…eso me hizo pensar si en verdad hice lo correcto. Esa fue tan solo la primera vez…y- ella trago saliva mientras sus ojos se ponían vidriosas mientras se arremangaba-…Y me hice estas marcas para recordarme a mi misma…por cuántas vidas inocentes deberé compadecer ante Lord Harinder-


Francisco vio el brazo de la muchacha, lleno de cortes, muchos de ellos frescos y sin sanar
  
-…Mi padre me recomendó para esta operación. El…dijo que mi juicio me hacia la mas apropiada para la misión. Me dijo que nadie mas podría cumplir este servicio. Siempre he considerado un gran honor el poder servir a la causa de maneras que andie mas podría pero-…Si me viese ahora y le tocase juzgarme por mis actos entonces-…


-Confirmaría lo que pensó al principio. Has llegado lejos en un cometido en el que muchos no podrían. Hiciste lo que se esperaba de ti: Los Hombres no pueden exigir más y Dios lo  comprenderá-


En ese instante Priya se permitió una pequeña sonrisa que no paso desapercibida por Francisco.


-La generosidad de sus palabras entibia mi corazón, Compañero Cortez-


-…No es ninguna actitud especial, Compañera Sindh es…objetiva observación de los hechos-Francisco callo unos segundos- Jamás le agradecí por salvarme la vida…Pero, porque lo hizo? Bien ha explicado que eso comprometía su misión-


La muchacha tomo aire antes de contestar


-…He permitido que Diaz haga daño a muchas personas. Pero si dejaba que le hiciese eso a uno de mis Compañeros…a uno de mis hermanos en el deber, algo dentro mío iba a atrofiarse. No podía…no quería dejarle morir-


“- Suena muy sensible para ser una Compañera. observo Aria


-Muchas personas han dicho lo mismo antes que tu, princesa bruja-dijo Francisco sonriendo sardónicamente.


-No me digas así D:

-Pensaba ustedes eran entrenados para no sentir emociones, Senpai-



-Es cierto, somos condicionados para poder actuar sin remordimientos y sin dudas. Pero eso no quiere decir que carezcamos de conciencia…o no tengamos moral. Si no pudiésemos la capacidad de mirar atrás y diferenciar entre bien y el mal no podríamos apreciar el sentido de nuestra lucha. Seriamos como esos condenados drones,: maquinas de carne y hueso mono funcionales y sin alma. En ese sentido creo que he empecé a respetarla…quizás no fuese una buena soldado, pero al menos era un buen ser humano”

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MensajeTema: Re: Academy of Nations(Comenzamos! Go go go!!)   Vie Oct 23 2015, 03:23

La madrugada avanzaba, bajo el cielo de un azul profundo y marino, con las penumbras ahora rotas por el brillar de pequeñas luciérnagas que llenaban la oscuridad de pequeños desellos color naranja fuerte.

-Como se dice “chica” en su idioma”?-

-Eh? Para que deseas saberlo?-pregunto Francisco.

-Bueno…no he conocido mucho del sur de la Republica y pensé que seria interesante intercambiar cultura con un hermano de tierras lejanas.

-Es siempre tan melosa e infantil, Compañera?-pregunto Francisco.

-N-No…¬_¬U Solo que me gusta conocer a la gente, sus costumbres...Esas cosas.

-Je…se dice “Warmi”. Y en el suyo?-

-“Chori”- replico ella sonriendo.-Como se dice “chico”?-

-“Runa” y en el suyo?-

-“Chora”-

-Poco imaginativo-

-Dímelo a mi xD-

Y así pasaron un largo rato, una amena conversación que sustituyo a la fatiga, mientras mantienian su atenta vigilia.

-Lo primero que haré cuando termine esto será…comer. No mas frijoles, no mas tortillas. Extraño el curry-

-Que tienes los azistanies con el curry?-dijo Francisco en su turno para descansar.

-Nada, solo que sabe muy bien-

-Y por eso hay necesidad de ponérselo a todo?-

-"Si no esta roto, no lo arregles"

-Je, quizás mi Compañera haría bien en permutar su dieta por algo mas…sustancioso. Mi madre prepara un buen picante de liebre-

-Es eso una invitación…Compañero?-dijo ella con picardía.

-…Como muestra de agradecimiento por supuesto. Dado su interés por conocer las culturas de sus “hermanos de tierras lejanas”-

-…Mmmm, tendre muy en cuenta su proposición, Compañero Cortez- inmediatamente Priya detecto la limusina de Diaz- Tengo confirmación del objetivo.

-Alisto en EMP? Pregunto Francisco.

-Aguarda…-dijo Priya mientras veia que Díaz desembarcaba del automóvil con una mujer vestida sugerentemente-…Esto es extraño, Díaz jamás ha traído sus amantes a la hacienda. Sobretodo cuando su familia puede llegar en cualquier momento-

-Irrelevante. Es nuestra oportunidad de- -Francisco no alcanzo a completar la frase cuando un Dron H-S corto la línea de disparo de Priya- Amor de Xristos es en serio?-

Sin embargo la muchacha vio que un helicóptero se acercaba desde el horizonte.

-Puede que aun tengamos nuestra oportunidad. Alista el dispositivo-dijo ella mientras seguía los movimientos de Diaz con la mira-…Muy bien ocultara a su furcia en el bungaló. Ser despreciable, nisiquiera tiene consideración con su esposa.

-Como procedemos?-

-Ese es el helicóptero privado de Díaz, debe tratarse de su familia. Ira a recibirlos en persona. Sera el momento mas apropiado para abatirlo. Cabeza Fría, soldado. Si hacemos esto bien es misión cumplida…-

Efectivamente, el traficante oculto a la mujer en bungaló de la parte posterior de la propiedad mientras se apresuraba a cambiarse y regresar al interior de la hacienda, de allí se dirigió al helipuerto mientras helicóptero aterrizaba. Sus puertas se abrieron y una mujer de largo cabello negro y tez morena y una niña desembarcaron de el. Díaz tomo a la pequeña en sus brazos , haciéndola girar juguetonamente y abrazándola estrechamente.

-Hazlo-ordeno Priya y Francisco activo el dispositivo

A los pocos segundos emitió un potente pulso que frito los sistemas electrónicos de los drones, haciendo que se cayesen pesadamente al suelo, provocando espectaculares explosiones azulinas mientras cada defensa automática y sistema de iluminación quedaba a oscuras. Casi, al instante el disparo abandono el rifle de la muchacha, haciendo eco por toda la extensión y Francisco vio como la infame silueta del narcotraficante caía desvanecida sobre la terraza del helipuerto.

-Objetivo neutralizado. Felicidades Compañera-dijo el mientras veía como los sistemas electrónicos volvían a encenderse.- Compañera Sindh?-

Priya no contesto. Y Francisco se arrimo a su propio rifle para ver a trave de la mira, viendo que el disparo de compañera había atravesado también a la niña que sostenía en sus brazos alcanzado a  la mujer detrás de el. El se volteo hacia Priya, pero sencillamente no supo que decir.

-Misión Cumplida. Procedamos a la evacuación-finalmente sentencio ella.

-Afirmativo- replico Francisco sin poder agregar nada mas.

Mientras Priya recogía su equipo, Francisco no pudo evitar notar que si bien su expresión se mantenía serena, algo del brillo cautivante de sus ojos se había desvanecido, intento buscar palabras de animo para poder fortalecer la convicción de su Compañera pero…

“-Sencillamente, no supe que decirle-Aria y Konta miraron consternados a Francisco- Estaba flaqueando su convicción y debía intervenir? O mantenía su espíritu intacto y mis palabras innecesarias tribularían su interior? Me molesto no poder comprenderla. No saber…como podía ayudarla. Y luego…”

Sin previo aviso los ruidosos rotores de un dron H-K se hicieron encima suyo, preludio efímero al ruido sordo de un cohete abandonando su tubo.

-PRIYA!!-grito Francisco arrojándose sobre ella para apartarla de la explosión, aun asi saliendo despedidos varios metros por los aires.

Priya se sacudió la cabeza para sacarse el mareo a causa de la explosión y a sio su rifle, asestando un certero disparo en el estabilizador del dron  que comenzó a disparar su cañón automático erráticamente talando arboles y provocando derrumbes antes de estrellarse contra una de las paredes del monte, obligando al par de Compañeros a una carrera por sus vidas, mientras el ardientes despojos caían  junto a  rocas y grandes maderos, con su hélice principal todavía girando a toda máquina, convirtiéndola en un aspa mortal que pisaba los talones de los soldados.

Se vieron obligados a tomar un riesgoso salto hacia un arroyo muchos metros por debajo, hundiéndose en sus turbias aguas, todavía alimentadas por el monzón torrencial que hace poco había arreciado.  Francisco emergió jadeante, teniendo que despojarse de su arma y la mayoría de su equipo para no hundirse debido a  la fuerza del caudal.

- COMPAÑERA SINDH!?-llamo el escudriñando la superficie de las marrones aguas- PRIYA!?

La diviso luchando para mantenerse a flote en una sección particularmente turbulenta del rápido y sin dilación acometió con grandes brazadas a su rescate, pero cuando estaba por alcanzarla muchacha desapareció bajo la superficie. El se sumergió para divisarla. El arnés de su chaleco enganchado en una rama sumergida y con rapidez tomo su kopis para cortar el chaleco y liberarle. Arrastrándose sufridamente hasta la orilla, con la muchacha inconsciente en sus brazos.

-Priya? Amor del Ungido, no se rinda soldado!-dijo mientras comenzaba a intentar resucitarla-

Pasaron así varios minutos, el casi no tenia conciencia de lo que hacia: solo compresiones y respiración boca a boca sin señal alguna de vida, y al inclinarse sobre ella no escuchaba palpito alguno en su pecho.

-MALDITA GOLFA AZISTANI, NO TE MUERAS ENCIMA!-dijo golpeando su pecho para resucitar el corazón y en el momento menso escurado, ella tosio el agua fuera de sus pulmones logrando que Francisco sonriese aliviado.

Ella abrió sus ojos lentitud e hizo una seña a Francisco para que se acercase. Para sorpresa del muchacho, ella le propino una sonora bofetada.

-Eso fue-..*Cough* Eso fue poner tener tus labios de mandril sobre los mios-

-Lo que digas…Oficialmente estamos a mano-ella sonrió mirando fijo el rostro del muchacho que, una vez mas, no pudo negarse la dulzura de su mirada y la miel de su sonrisa.

Un culatazo en la nuca hizo que esos fueran sus últimos pensamientos antes de caer inconsciente, mientras que una desdeñosa patada por parte de un mercenario  noqueaba también a la muchacha.
 
Ubicación desconocida, mas tarde ese dia…

Priya y Francisco despertaron encadenados el suelo con pesados grilletes en su muñecas de y tobillos, el interior de la sala estaba lleno de cadáveres a medio descomponer y sus esquinas había mesas y repisas lleno de truculento instrumental, con sangre seca y no tan seca en ellos. Los dos guardaron silencio durante varios segundos antes de que Priya finalmente arriesgase palabra.

-Así que…parece que este el final-dijo ella- Aun así, misión cumplida-

-No digas eso, mejor piensa como escapar-dijo Francisco intentando buscar alguna debilidad estructural o como zafarse de sus ataduras.

-…Esta bien…EN CASO de que este sea el final, alguna cosa que quieras confesar?-

-ESTO NO ES EL FINAL y NO, ninguna.- replico de manera hosca, pero dicha hosquedad se desvaneció al encontrarse con el azul de los ojos de ella-…Lamento haberle insultado. Lamento haber comprometido su operación…-

-Yo lamento no haber sido de más utilidad. Lamento no poder haber prevenido…esta penosa situación. Lamento ser tan infantil y por…importunarlo con mis ingenuidades absurdas-

-No debería lamentarse por su gentileza y su bondad. Sus méritos antes los ojos del Ungido. Es una persona virtuosa, Priya Sindh, yo…lamento no haber visto eso antes-dijo Francisco haciendo sonreír a la muchacha.

-Hay algo que desearía haber hecho, si este es el final…?-

-No Y ESTE NO ES FINAL.-Priya miro picardía a Francisco.

-Apuesto que nunca ha besado a  una chica…-el palideció y no oculto su sorpresa.

-Que clase- Que tipo de- En el Nombre de- Porque haría una sugerencia tan desvergonzada como esa!?-

-Porque es cierto, no es así?-no obtuvo respuesta por parte de interlocutor- Eso supuse…

-No me moleste. Seguramente usted tampoco ha hecho…”eso”-

-Me atrapo, Compañero xD-dijo ella-…Así que…Porque no remediamos eso?-

-Que!? Como puede hacer una propuesta tan indecente como es –

-Solo quiero sentir que-…le importO a alguien en el final. Podría ayudarme con esa diminuta demanda? Comprendo que es natural que sienta rechazo hacia mi asi que si lo considera inapropiado-

-…Nunca dije que sentía rechazo hacia usted…-finalmente, el no esquivo su mirada y se dejo sumergir por completo en el azul de su mirada.

Ella acero su rostro y lenta y suavemente unió sus labios con los suyos, pillándole por sorpresa y aunque buena parte de sus instintos le dijese que debía apartarla, sencillamente no pudo forzarse a hacerlo.

-Me alegro de haberlo conocido, Francisco Cortez-dijo ella cuando de repente la puerta de aquella inmunda choza se abrió de golpe y tras ser brevemente encandilados por el sol matinal, lo primero que vieron fue un Sebastián Díaz, desfigurado por la rabia y con su pecho desnudo abundantemente vendado, protegido por una solida cohorte de mercenarios.
Se paro delante del par de prisioneros que le miraron severos y estoicos.

-Quien de ustedes fue? Quien de ustedes mato a familia?-

-Yo fui-respondió Priya sin demora.

Acto seguido Diaz tomo una pistola de sus escoltas y disparo a través del hombro de la muchacha, solo sus cadenas impidiendo que colapsase. A continuación el narcotraficante tomo una naja y haciendo un profundo corte en la mejilla de la muchacha le jalo del cabello forzándola a encararle.

-Mi familia era inocente…-

-…Como la gente que mataste. Un concepto popular azistani Díaz…Karma-dijo ella antes de sonreírse y escupirle en los ojos.

Acto seguido Díaz comenzó a  golpear salvajemente a la muchacha mientras mercenarios reducían a un colérico Francisco, que forcejaba inútilmente contra sus pesados grilletes.

-Podrías haberlo tenido todo, sucia perra. Te dinero, te di un hogar. Te abrí las puertas a un mundo donde podías ser libre y lo cambias por esto…?-dijo Díaz señalando a Francisco- Pero claro…tu no eres mas que eso también, no? Un ser anti-natural, una aberración de la naturaleza criada para matar por sus corruptos y obesos amos.

-Yo soy Sindhara Kshatriya, princesa y guerrera por nacimiento. También soy Compañera de la Decimotercera Compañía, Gloriosa en su Exilio. No hay nada Bajo el Cielo que tema…y ciertamente nada de lo que puedas hacerme me ocasiona temor.

-Es así…?-replico Diaz- Pues vamos a ver que tan cierto es eso. A ustedes dos no les tocara una muerte sencilla, no…A ti, gran zorra, voy a entregarte a mis hombres para que hagan contigo lo que se les plazca y luego te regalare al burdel mas vulgar de Sinus Iridum hasta que de ti no quede mas que un pedazo de carne que ni los gallinazos querrán…-

Y luego se volteo a Francisco.

-Y tu…simplemente harás lo que hiciste cuando mi pequeña murió…TU SOLO MIRARAS-luego se retiro, y de la puerta abierta ingreso un sonriente Vázquez que se deleito de la visión de Priya encadenada.

-Jejejeje vaya, vaya, vaya…pero que tenemos aquí?-dijo Vázquez regodeándose triunfalmente alrededor de la muchacha-…Así que Compañera, eh Sindh? Contigo siempre es una sorpresa tras otra. Para ser el adefesio de un par incestuosos no estas nada mal…-dijo mientras la manoseaba. Ella le escupió causando que le golpease con la culata de su rifle.- SI SERAS INGRATA, ZORRA! Podríamos haber acordado algo si te portabas bien pero ahora- 

-Ahora seguirás siendo lo que has sido siempre, Vázquez, un triste y pobre enfermo. Un asesino…Una pobre excusa de hombre-

-Ya veremos que tan “pobre hombre” puedo ser. Creo que es hora de mostrarle a esta golfa un par de cosas…-

-…Déjenla…-dijo Francisco, todavía reducido por tres mercenarios-…No le pongan un dedo encima..-

-Ohhh miren esto. Parece que le robaste el corazón a alguien, Sindh…Mejor asi, que podía ofrecerte uno de cucufatos y mojigatos clones sin cerebro?

-Como si tu tuvieses mucho que ofrecer-replico Priya causando que los subordinados de Vazquez se riesen de el.

-Ya veremos respecto a eso…-dijo el mercenario, herido en su orgullo propio antes de clavar una jeringa con saña en la joven-…Veneno de Cascabel de la Sierra Grande. Paraliza por completo a la Presa mientras esta aun consiente.

La muchacha se desplomo pero sus ojos seguían bien moviéndose en todas direcciones.

-NO SE ATREVAN!!!-bramo el cautivo Francisco con rabia  e impotencia mientras Vázquez y sus lacayos colocaban a la muchacha sobre mesa y rasgaban sus ropas

-Mira bien, pinche idiota, así es como se trata a una zorra-dijo el mercenario se bajaba los pantalones.

“-DETENTE!-grito Aria- Esto es…- eso fue- la muchacha no pudo evitar que un par de lagrimas se le escapasen. Se puso de pie conmovida con Konta mirándole preocupada.
Francisco se limito a ver por la ventana.

-Las cosas así en la vida real. No siempre hay intervención milagrosa, no siempre hay plan de respaldo. No es como en las películas…a veces tienes que estar ahí y contemplar la magnitud de tu fracaso-dijo el yavanita meditabundo mientras veía la nieve caer.

-Perdóneme, Francisco-senpai…No tenia idea-dijo Konta apesumbrado.

-Jamás comprende a tu gente…elevan sus ciudades al cielo, conquistan y la naturaleza y para que? Para entregarse a la barbarie y la maldad?-dijo Aria indignada mientras se acurrucaba en una esquina acariciando a  Devian.

-...Me hice una pregunta similar tiempo después. Si no podía salvar a una persona como podía proteger a una nación?-

-Y obtuvo una respuesta?-

-La conteste con otra pregunta…Una pregunta que dicen la leyenda un Compañero debe hacerse  en algún punto de su vida: ¿Qué es lo que has decidido defender?

-No parce muy trascendental-dijo la deardiana con escepticismo- No tienen ustedes claro que es lo que defienden?-

-Todos los Compañeros juramos defender a la Humanidad.  Pero es necesario ver la Humanidad como algo más que una idea: es la persona que tienes al lado, el hermano que levanta tras cada tropiezo…ese extraño que , sin motivo, lo arriesgo todo para salvarte. Y así logras poner finalmente un rostro a la idea. Y recuerdas porque es que luchas…”

La noche se fue asentando y Francisco se había quedado casi sin voz de tanto gritar que los aquellos viles canallas detuviesen su infame crimen ahora miraba con los perdidos los de Priya que lo miraban fijamente, aunque fuese abusada una y otra vez.

-La neta que es una espada chida?-dijo uno de los mercenarios examinando los Kopis de los Compañeros.

-No mames. Y que hacemos con este?-pregunto otro de sus camaradas mientras volteaba hacia Francisco.

-El Jefe dijo que podíamos divertirnos con la chica pero y  este wey? Ni idea-

-Mantenerlo vivo puede ser peligroso-

-A poco. Pero Díaz nos chingara si lo matamos-

-Podríamos decir que se soltó o algo así…-

-Ya párenle, pinches estúpidos animales!-dijo Vázquez- Aquí nadie hace nada si no lo digo yo. Además que peligro puede tener este gacho? Ya esta chingado hasta la madre- dijo Vázquez adelantándose hacia Francisco- Me oyes, pendejo subnormal? Te sientes mal por tu noviecita? Arrímate que te muestro algo…

 Y el mercenario arrojo un paño ensangrentado frente a Francisco.

-Que te parece pinche cabron!? Parece que me la troné antes que tu!-

-Ándale que eres asqueroso, carnal!-

-Si, híjole Vázquez. Cual carajos es tu problema?

Francisco no escucho nada de la conversación subsiguiente, se visión se puso turbia, como si todo el ambiente se llenase de una niebla roja. Su respiración se volvió pesada mientras ira ardiente subía desde sus entrañas hasta su pecho. Sin previo aviso, arrancho los oxidados remaches que sostenían la cadena mientras lanzaba un alarido gutural  y usaba el pesado eslabón para fracturar el cráneo de uno de los mercenarios.

Uno de sus compañeros intento golpear con su Kopis, pero Compañero bloqueo el golpe con los grilletes, que fueron destruidos al activarse espontáneamente las runas. Tomando al infeliz por el lo uso a modo de escudo humano para bloquear los disparos de Vázquez y otro de sus segundones mientras cargaba hacia ellos, eliminando al primero de un limpio golpe de su filo que secciono su cabeza en dos mitades.

Tomando la pistola del cadáver, disparo al muslo de Vázquez que cayo gritando al suelo, alertando a dos pesados soldados apostados en la puerta.

Spoiler:
 

Antes de que pudiese asir sus metralletas gatling, el Compañero cargo hacia ellos, hundiendo profundamente su filo rúnico en su pecho y arrojar el pesado cadáver sobre Vázquez que trata de reintroducir un cargador en su arma para luego eviscerar una de las piernas del  otro oponente y rematarle pisando su tráquea.

Luego se volteo hacia Vázquez, su mirada estaba llena de ira y una espada sangrante en su mano mientras el desesperado mercenario luchaba por tomar una pistola, para cuando logro asirla Francisco pateo el arma fuera de sus manos antes de tomar al mercenario por cuello arrojarlo con violencia contra una pared.

-Espera, espera-dijo mientras veía como aquel ensangrentado vengador se aproximaba hacia el.-Solo seguía ordenes! Diaz me mataría si lo desobedezco! Tu eres un soldado tienes que compren—Francisco le callo rompiendo su quejada con una patada antes de agazaparse con al runas de su Kopis brillando con un color rojo sangre.

- TU no eres un soldado-dijo antes de abrir le las entrañas y tras desparramar sus órganos sobre el suelo continuo apuñalando el cada ver  hasta que este quedo reducido a una masa irreconocible de vísceras y carne machucada.

No podía detenerse, el odio en su pecho aun demandaba sangre, quedando cubierto de bilis y vitae, apuñalando un amasijo de huesos y cartílago que ni su forma conservaba. Y de aquel sopor asesino se despertó cuando una manos agarraron su rostro, gentil pero firmemente y alzando su vista para reencontrarla con aquella mirada azul a la que ya se había acostumbrado.

Ella tenia expresión serena , y podría decirse conmovida en su rostro, no había dolor o vergüenza, solo calma y determinación. Acaricia la mejilla del muchacho su pulgar y con suavidad le dio esa frase que el asociaría con ella a partir de ese momento.

-Cabeza Fría, soldado-dijo ella y a Francisco se le escapo su espada de manos mientras posaba su frente en el pecho de ella.

-…Perdóname…-susurro el y ella le abrazo con lentitud.

“-Voy a recordar eso para siempre. Para bien o para mal

-...Su amiga tiene un espiritu acero...-dijo Aria conmovida

-Que sucedió después?-pregunto konta

-Lo único que podía suceder”

Priya y Francisco se apropiaron del equipo de los mercenarios caídos, con Francisco procurándose el pesado blindaje de los soldados pesados y su minigun mientras que Priya optaba por equipamiento más flexible en forma de escopetas y rifles de asalto.

-Estas segura de que te encuentras bien?-

-No en…absoluto…para nada-dijo Priya con la voz quebrada pero sin aminorar la marcha- Pero ahora es cuestión de honor…o lo que quede de el…asegurarme de que soy la ultima persona ultrajada por Diaz

-Le aseguro que así será, Compañera- dijo Francisco.

-Cuando crucemos esa puerta se acaban los planes…no mas tácticas, no mas sutilezas. Solo una descerebrada carrera de acero y fuego hasta matar a Diaz o caer muertos. Cosa que aun así probablemente sucederá aunque lo matemos…

-Una gloriosa y suicida carga por gloria y honor? Donde me apunto?-dijo el sonriendo desafiante, gesto la muchacha le replico mientras sacaba el seguro de sus armas.

-Muy bien…Hare Hare Mahadev.( Dios  de Dioses, destruye nuestros obstáculos)-dijo ella utilizando la sangre de Vazquez para volver a marcarse el tilak en la frente

-Xristos Soterys Nike (Ungido, Salvador Victioso)- replico Francisco mientras se ataba una cinta de genero teñida en sangre sobre la frente.

Ambos se posicionaron en l entrada y de un patadon Francisco derribo la puerta, aunque para su sorpresa no hallaron resistencia evidente en los alrededores. Lo que si hallaron por otro lado fue un Dron H-K aparentemente operativo.

-Crees que siga en condiciones optimas?-pregunto Francisco a Priya mientras esta examinaba el buggy fuertemente armado que habían conducido los mercenarios, hallando la interfaz del control del dron en el asiento del acompañante.

Presiono un par de veces la pantalla haciendo que el Dron se encendiese elevándose del suelo mientras sus sistemas de armas comenzaban a calibrarse. Ambos compañeros se miraron ys e sonrieron
 
Hacienda de Diaz, cinco minutos después…

-Ándale, si que esto me hacia falta…dijo un Mercenario mientras terminaba de subirse la bragueta tras atender el llamado de la naturaleza en unos cactus mientras recibía un mensaje por su comunicador-…Ehhh aquí Iron Fox, sin novedades en el perímetro.-

-Iron-Fox, ha recibido actualización de Silver-Fox…?-

-Ehhh negativo Iron-Fox, Silver-Fox en silencio radial desde hace tres minutos. Aunque hablándole en serio mano, si Vázquez le echo mano a la güerita azistani va a estar callado mucho más que eso xD-

-…Ehhh si…este, Iron-Fox. Tenemos registros de una activación de Dron H-K no autorizada, es la unidad del equipo de Vázquez puedes confirmar con la visual?

-Eh? Ehhh claro, Iron-Fox procediendo a  inspección visual-dijo el mercenario mientras buscaba en su moto de patrulla una binoculares.- Pinche Vázquez y su manía por atormentar proletarios…

Con pereza el mercenario se paro a mitad del camino para tener una mejor visión de la choza donde Vázquez y su equipo retenían a los cautivos.

-Aquí Iron Fox, nada sospecho en la visu—PERO QUE CARAJOS!?!?-fue lo ultimo que alcanzo a gritar antes de que el Buggy secuestrado por Priya y Francisco lo atropellase violentamente.



Arrastraron el cadáver sobre el capo varios metros mientras el Dron procedía a ametralla a los guardias del perímetro con su cañón automático, dirigido por Priya, barriendo la zonas y provocando vistosas explosiones cuando la munición incendiaria machaba los vehículos de los soldados del Cartel y otros drones.

Francisco condujo por los decorados predios delanteros de la Haciendo, arruinando los lujosos palacetes, esculturas y jardines de la hacienda mientras reventaba los atrincheramientos de los mercenarios por los misiles incorporados al vehículo. Del cual saltaron para que se estrellase a velocidad tope contra la fachada del edificio.

Francisco planto rodillo sobre el piso para poder convertirse en una estable plataforma sobre la que disparar la poderosa minigun que empuñaba, que hizo un sonido similar al de un serrucho mientras comenzaba a escupir su sus mortíferos cartuchos de 30mm de uranio reducido, reduciendo a  cada mercenario que osase presentar combate a poco mas que una repulsiva malteada de medula y carne

Priya tomo cobertura detrás de su blindado colega mientras utilizaba los misiles que quedaban en el dron para realizar un bombardeo de área sobre las posiciones  de los mercenarios dentro y fuera de la mansión así como de abatir cualquier Dron que intentase acudir al rescate de la posición. Sin embargo los mercenarios lograron arrastrar un viejo cañón antiaéreo con el infligieron daño critico sobre el dron. Ella reacciono rápidamente estallando el dron  atreves del techo para luego activar el protocolo de autodestrucción del constructo.

El combustible, junto a la munición del dron, los abundantes arsenales y laboratorios de metanfetaminas de dentro de la mansión provocaron una explosión de proporciones realmente espectacular que prácticamente convirtieron  al edifico en un inmenso cráter salpico de restos conflagrados por los cuales Francisco y Priya avanzaron resolutos y amenazantes, logrando amedrantar a muchos de los perros de guerra del Cartel que emprendieron una desorganizado desbande hacia las colinas

Los que no se retiraron formaron un denso anillo defensivo en torno al bungaló de Diaz mientras varios Drones H-K acudían a auxilio. Francisco volvió a hacer las veces de cobertura para Priya que empuño un avanzado rifle de francotirador de gran calibre que utilizo para desbaratar los drones mediante metódicos disparos mientras que su compañero mantenía agazapados a los mercenarios con el fuego de su minigun. Una vez neutralizada la amenaza aérea centro, sus esfuerzos en los coyotes atrincherados, Francisco no pudo evitar notar que era tiradora de presteza singular: abatiendo dos, tres o incluso cuatro objetivos mediante precisos disparos, disparando a través del tejido blando de sus objetos…aunque también ayudaban los proyectiles de metales pesados y la aceleración por railes.

-COMPAÑERA FLANCO DERECHO!-aviso el mientras una partida de mercenarios intentaba flanquearles mientras abrían fuego con escopeta.

Francisco viro para abatir a los enemigos que se aproximaban partiéndoles a la mitad o desintegrándoles, pero su arma se quedo sin munición en el inoportuno momento en que un soldado con lanzallamas se aproximo a ellos.

-Maldita sea! CUIDADO!-grito Francisco mientras empujaba a Priya fuera del alcance de la conflagración cuando el mercenario ataco con su ígneo armamento, envolviendo a  Francisco en un torrente de llamas ardientes.

-FRANCISCO!-grito ella antes de tomar su rifle y reventar al enemigo con un certero disparo en los tanques que almacenaban el combustible.

 El muchacho rodo en un intento por controlar el fuego, en lo que ella corría a socorrerle, sin importar las quemaduras que recibiese mientras se ayudaba de su Kopis para extraer a Francisco de su incendiada armadura. Con mucho esfuerza y tras varias quemaduras después ella logro extraer a su compañero relativamente ileso, quedando los tendidos al suelo, con anda más que el sonido de grillos y cigarras quebrando la quietud.

-Le debo mi vida…otra vez-dijo el-

-Aceptare como resarcimiento un poco de ese famoso Picante de Liebre. Si a su madre no le molesta, claro-

Francisco se inspiró empuñando el rifle de un mercenario caído.

-Con todo el escándalo Diaz de haber huido-

-Negativo, detecto al menos dos señales dentro del bungaló.-dijo ella revisando el escáner de otro cadáver- vale la pena revisar.

-Y que diablos estamos esperando?-dijo Francisco mientras el y Priya acometían a la carrera antes de que llegasen drones o mas refuerzo.

Ingresaron al Bungaló, tras lanzar granadas al interior, revisando sala por sala, no se escuchaba ni solo sonido o se había visible rastro de Díaz, fue hasta que llegaron al cuarto principal, abriendo su puerta con lentitud. Su ingreso a la misma sorprendió a  una mujer desnuda que se apresuro a  cubrirse con las mantas para cubrirse sus partes.

-NO TE MUEVAS, COMPAÑEROS DE LA REPUBLICA!-grito Francisco  acercándose a la mujer.

No se percato cuando Díaz surgió de detrás de una cornisa y le golpeo en la cabeza con un palo de golf haciendo que cayese al suelo al noqueado. Priya abrió fuego contra el, pero el narcotraficante estaba equipado con una muñequera de la que desplego un escudo de tejido cinético que desvió los proyectiles. Embistió gritando contra ella, chocándole contra la pared y le sujeto de la muñeca para desarmarle.  La Compañera reacciono toma su Kopis que corto con facilidad a través del escudo del narcotraficante, pero aunque ella era una espadachín de considerable destreza, su oponente logro esquivar sus golpes con relativa elegancia.  Antes de atajarle las muñecas, fue testimonio a la fuerza bruta de Díaz el que a pesar de sus heridas hubiera podido reducir a Priya, antes de aturdirla con un cabezazo y forzarla al suelo con un golpe de codo en las clavículas.

Francisco se arrastró para recuperar su rifle, pero el traficante volvió a someterle por otro furibundo golpe en la espalda con el ya retorcido palo de golf y ,antes de que su compañera logre hacer lo propio con su pistola, el pateo su cabeza con desdén.

-Mírense par de mierdas- EN VERDAD CREEN QUE UN PAR DE ADEFECIOS MAL PARIDOS COMO USTEDES VAN A PODER MATARME A MI!?-vocifero mientras caminaba regodeándose entre maltrechos Compañeros.-

-Si no somos nosotros, será alguien mas Diaz…Tarde o temprano te llegara la hora- susurro priya en desafío a traficante con una sonrisa.

- En verdad que tus legiones de escoria y esclavos van a  poder tocarme? YO CONTROLO ESTE MALDITO PAIS! Puedo hacerlo que quiera Y CUANDO QUIERA…!-

-…Como pudiste salvar a tu familia…?- luego el tomo a Priya y le quebró los dedos haciendo que la muchacha diese un aullido de dolor

-…Mi niña era pura, no tenia culpa alguna. No te atrevas a hablar de ella con tus inmundos labios!-

Luego le arrojo con violencia sobre la mesilla de cristal, dejándola retorciéndose de dolor en el piso.

-…Y en verdad crees que esto no iba  ocurrir? Lamento que tu hija haya muerto-dijo ella- pero sabes qué? Jeje…no lamento anda el que tu estés sufriendo Diaz: Existen ciertas personas tan necias…tan soberbias…que solo la tribulación es capaz de enseñarles humildad- dijo ella incorporándose tambaleante

Nuevamente el traficante se adelanto hacia ella furibundo y tomándola del cabello, la golpeo rompiendo las ventanas de la  habitación antes clavar y torcer una afilada de daga ceremonial de obsidiana que tenía a modo de decoración en la pierna de la muchacha.

-…Je jeje mis Antepasados tenían forma es muy solemnes de honrar a los dioses del inframundo para ganar favores para las almas de los muertos-dijo Diaz mientras arrancaba con saña el instrumento de la pierna de la joven y se colocaba encima de ella- Una de ellas incluía ofrecer el corazón palpitante de un terrible asesino al Dios de la noche. Y ahora…en orden de ganar favores para mi querida familia, lo mas apropiado es que YO te sacrifique-

Diaz alzo el cuchillo antes la mirada impotente de Francisco que arrastraba lo mas rápido que podía para par a alcanzar el arma, pero por las quemaduras y sus heridas no llegaría a tiempo. Fugazmente su mirada se volvió a encontrar con la de ella, y se admito una vez de aquel azul penetrante y profundo: Sin miedo, sin dudas. Solo convicción y una sonrisa tranquila en el rostro.

-…Priya…-llamo el débilmente, en lo que ella cerraba los ojos y afrontaba su destino con serenidad. Francisco extendió su brazo para intentar alcanzar el rifle, las yemas de sus dedos acariciando la culata sin poder sujetarle.

Fue cuando inesperadamente la amante de Díaz tomo rifle y disparo al hombre del narcotraficante haciendo que se desplomase sangrante al suelo.
-Bueno, eso fue fácil…-dijo la mujer con un talante arrogante, habiéndose envuelto en las sabanas a manera de túnica, mientras los dos Compañeros le miraban-…Que? Oh si, atención medica claro, claro. Lamentablemente no se mucho de eso  …No se preocupen, la ayuda ya esta de camino.

-…Quien…diablos…eres?-dijo Francisco exhausto.

-Eh? Agente Guadalupe Rojas. División de Asuntos Estratégicos. Encubierta a razón del Caso Diaz desde hace…Mmm…Que día es hoy? Ah, si. Cuatro años.- ambos solo se quedaron mirándole- No son muy elocuentes o si ¬¬U? En fin, no es que quiera privarles del espectáculo pero me hace frio y quiero vestirme. Creen que le moleste a Díaz si le robo algunas joyas? Jejeje pero que digo? Por supuesto que no…Voy a verme FA-BU-LO-SA

Luego abandono la sala dejando a los Compañeros sobándose las heridas en el piso.

-Francisco?-

-Dime-

-…Quiero ir a casa-

-Ya somos dos…-

Momentos después Guadalupe y Francisco cargaban a Priya fuera del Bungaló donde varios helicópteros del Ejercito y la Policía llegaban inundando la zona con refuerzos, mientras aprendían o abatían cualquier rezagado de los milicianos del Cartel.
-FRANCISCO!- llamo a su hermano la voz conocida de Lisimake mientras corría a auxiliar a su hermano.- Fran, es un alivio, Bendiciones del Ungido sobre nosotros-

-Note preocupes por mi. Como esta Kal?-

-Estará bien, la están  dando de alta. Madre ha estado preocupada desde cortaron la comunicación. Lograron acabar con Díaz?-

-Mejor aun, tenemos al cerdo amarrado dentro de la cabaña- señalo Guadalupe.

-Y usted es…?-
-Alguien que tiene prisa ¬¬U Así que por favor, lleva a este par de tortolos a una ambulancia antes de que se mueran por hemorragia interna-

-Gracias por – intento decir Priya.

-Nah, no hay de que, sin ustedes esquilmando a la Milicia y freído los juguetes de Díaz estaría mas muerta que una Catrina en Día de Muertos. Así que ya lo oíste, niña, medallitas para este par-

Aunque nadie hacia gracia el tono de Guadalupe, se dio preferencia a tratar a los Compañeros heridos antes de caer en cuestionamientos protocolares. Tras subir al transporte Francisco se sentó al lado de Priya, que había sido estabilizada en una camilla mientras los médicos les revisaban a ambos. El se sonrió junto a y le tomo la mano mientras el helicóptero despegaba.

“-Un segundo, un segundo. La amante de Díaz era otra agente encubierta?-pregunto Konta

-Yeap-

-Se nota que hay buenas comunicación entre agencias en tu país ¬_¬U- dijo Aria.

-La DAE funciona fuera del escalafón normal del gobierno. Tiene muchas prerrogativas especiales: No responden ante nadie y tienen financiación casi ilimitada. Es peligroso, muy peligroso…Pero para mi eterno pesar da resultados.

-Inspirador, Francisco, senpai!-

- Se que para mi ella lo fue…y mucho”

Cuartes generales del Ejercito Thematico de Anuak, Ciudad de El Paso, 18 horas después

Francisco recorría las callejuelas y caminos de la base, finalmente dado de alta por el personal sanitario, no le importaba tanto el dolor de sus frescas heridas sino el hecho de que no había sabido de Priya desde que fue ingresada al hospital de la base. Interrogo a varios uniformados acerca de su paradero pero ningún parecía estar al tanto de su ubicación.

Estaba disponiéndose a buscarle en las barracas para continuar cuando en su andar termino tropezándose con Guadalupe, quien cayo al suelo junto con una mensa bolsa de regalos.

-Ten mas cuidado e.e!-dijo ella molesta mientras se disponía a recoger todas las cajas de galletas y chocolates que se le habían cuidado.

-Mis disculpas, Ehhh…Agentes Rojas?-

-Acertado- dijo mientras Francisco se quedaba mirándole- Que quieres un premio ¬¬?-
-Hay alguna razón para esta descortesía?-

-Además del hecho de que estoy apurada y BAJO MUCHO-MUCHO estrés? No, no la hay ¬¬-

-Le sucede algo -_-U?- Guadalupe miro en ambas direcciones vigilando que nadie viniese y se acerco a Francisco.

-Veras, mi hija fue incorporada al Cuerpo hace 8 años y la Decimosegunda mantiene vedas de comunicación muy estrictas. Esta será la primera vez que la veré desde entonces…-
-Debe ser duro- admitió Francisco.

-Bueno larguirucho tu eres un Compañero así dame tu opinión-dijo Guadalupe mientras extraía de la bol un inmenso oso de peluche rosado con un corazón de arcoíris en la barriga.- Crees que le guste…?-

-Ehhhh…Señorita Rojas l-

-LO SE T-T! LO SE! SOY UNA PINCHE SUBNORAL! Debí comprarle algo mas adulto, quizás un arma. No armas, le sobran. Comida? No, no, debe mantenerse en forma. Un libro? NO POR SUPUESTO QUE NO! Tienen criterios de lectura muy estrictos también T-T! Por el Amor de Xristos, soy una mala madre!- luego comenzó a llorar escandalosamente.

-Señorita Rojas…?-intento espabilarla Francisco.

-…He fracasado antes de empezar! PERDONAME FATIMA HE DESHONRADO A TU DIFUNTO PADRE T-T!! BUAHHH!-

-…Señorita Rojas?-

-…Perdóname padre!! PERDONAME POR MALTRATAR A TU NIETECITA! Perdóname—Francisco le dio una leve bofetada.

-Podría detenerse? Es Vergonzoso…-dijo Francisco-…Lo que intentaba decirle, es que lo mas probable es que ella este ansiosa por verla. Si quiere hacerle un presente no importante lo que sea, siempre y cuando transmite su sentimientos por ella apropiadamente-

-De veritas T-T?-

-Si…”de veritas” ¬¬U…-

-Bien, muy bien! Aun estas en esto, Lupe! Puedes hacerlo ,solo dirígete al helipuerto y –luego vio que un helicóptero se aproximaba en trayectoria de descenso- WAHHHH! NO PUEDO HACER ESTO SOLA T-T!! Por favor Acompáñeme…

-Q-Que?-

-Se lo imploro T-T Compadézcase de una viuda en solitaria…-Francisco suspiro resignado al ver los rostro acuosos de Guadalupe y su mandíbula batiéndose a causa del llanto.

-De acuerdo…vamos allá-

Ambos se dirigieron al helipuerto donde veían el aparato descender mientras el personal de apoyo aseguraba el aparato para el repostaje.

-Por cierto, tu amiga esta bien, estará esperando en la terminal su traslado.

-La vio? Donde esta?-

-Pues los ginecólogos nos atendieron juntas, había que asegurar que esos animales no nos pegaron ni sus virus ni sus genes ¬¬U. Lo ultimo que desearía decirle a mi hija apenas la veo es que será hermana del bastardo de un narcotraficante inmoral -_-U Trágico lo le sucedió, pero se ve que la chica es de buen material…

-Eso parece- admitió Francisco recatadamente

-Si intentas algo, estate convencido de lo que haces.

-Los Compañeros no dudamos al actuar.

-Lo que no significa que no tengan dudas.- dijo Guadalupe mientras se abrían la compuertas del helicóptero y una mujer de uniforme negro y que usaba un hijab rojo descendió con una niña sujeta de su mano- Muy bien…llego la hora…Xristos, tengo miedo…Claro, Lupe, Carteles del Mal? No hay Problema Tu propia Hija? Terror Fantasmal T-T-

-Oiga –dijo Francisco llamándole la atención.- Lo hara bien. Deje de salarse a usted  misma y vaya con su hija.



Ella se aproximó a pasos de pato, lenta y insegura y al acercarse tuvo una mejor impresión de su pequeña: Vestida el mismo uniforme negro de su Compañía usaba también un velo gris que dejaba escapar algunas mechas de color marrón rojizo, como el de ella, pero también había heredado la misma tez aceitunada de su padre. Sus ojos exhibían una curiosa heterocromia, uno era azul como los de ella y otro también había robado a su padre, siendo de un gris plateado

Las piernas de Guadalupe le fallaron deteniéndose a unos pasos de la niña y su mentora, se arrodillo para poder verle directo al rostro, un dulce dolor recorriendo cada fibra de su ser. La niña miro a su oficial, quien sonrió comprensiva y le permitió proceder, y se aproximo a su madre cuyos corazón daba latigazos como si buscase quebrar su pecho y costillas.

-Eh…esto- bueno- Fatima, yo soy tu madre- Pero claro que ya debes saber eso y- Amor del Ungido! Perdóname- es-  yo –tu- Lamento decir cosas tontas que ya sabes- Y- Yo- mascullo Guadalupe aceleradamente sin poder decir ni una frase coherente.- Y bueno yo- quiero decir- lo que trato de decir- DIOS DE LOS CIELOS! Perdóname- perdóname en serio- es que- es que-

Fátima la miro y extendió su mano para tocar una de las mejillas de la mujer, lo cual sobresalto tanto a su madre que pensó que el corazón iba a escapársele por la boca, luego se sonrió y la acaricio. Guadalupe no pudo contener el llanto, y sujeto su pequeña mano contra su rostro para sentir su tacto, tal como había sentido, hace tantos años ya.

-Todo esta bien, madre-dijo ella con dulzura.

-Te he extrañado tanto…tanto pero tanto- respondió ella sollozando sonoramente, las lagrimas le fluían tanto que  despintaron su maquillaje y provocaron que le resbalaran los lentes por la nariz- P-Puedo abrazarte? NO. No, no me hagas caso, ignora lo que-

Nuevamente antes de que pudiese terminar la frase, Fátima le rodea con sus brazos, y por primera vez, en muchos, se sintió desbordada, desbordada de una felicidad que solo sus lagrimas podían expresar, ella apoyo su cara en el hombro de su hija sin poder de sollozar.

-Te amo, mi dulce Fátima. Te amo mas que a nada en esta vida- dijo ella con voz quebrada mientras sostenía las manos de su pequeña. Y…te traje un obsequio…

Luego saco el gran peluche que había enseñado, lo cual hizo sentir un poco de vergüenza ajena al Compañero y provoco que la oficial del Fátima diese una risita, cosa que provoco que Guadalupe se sonrojada por la vergüenza.

-No uso juguetes, madre-

-Lo se…lo se, soy una tonta debí- para su sorpresa su hija tomo el peluche junto a ella.

-Pero lo conservare como un precio memento de mi querida madre-

-Órale que eres una dulzura T-T…-

-En vista de que no puedo haber sacado eso de ti, madre, o de padre, quizás lo haya sacado de la honorable abuela-dijo Fátima- Siempre has mencionado que era bondadosa en tus misivas-

-A ella le hubiera encantado conocerte sabes? A tu abuelo también…-dijo Guadalupe sintiendo que se avecinaba otro reguero de lagrimas- PERO no hablemos mas de eso que pondré a llorar otra vez. As que quieres ehhh…? Cine? Compras? Lo que quieras, tengo toda la semana libre para ti..
 
-Mmm…tengo un poco de hambre-dijo Fátima mientras ella y Guadalupe caminaban hacia la entrada de la base.

-Bien, iremos a por unos tacos-

-Que son tacos?-

-Ya lo veras >:3…Y después ehhh quieres ver una película?-

-Me gustaría algo al aire de libre-

-Genial, preparemos una expedición e iremos a casar serpientes al desierto. Te enseñare a preparar el famoso Guiso a la Coatliteca de tu tatarabuelo, incluye veneno real :3…

-Suena bien-

-Ya lo veras, la pasaremos genial…-dijo Guadalupe mientras se alejaban. Sin previo aviso ella se tomó de su mano.

Y por ese momento, mientras lágrimas de genuina felicidad se deslizaban silenciosas de sus ojos, se supo la persona mas dichosa bajo el cielo.

Francisco y la oficial de Fátima suspiraron aliviados mientras el par se subía a un transporte.

-Y me pregunto yo, porque no fuiste así de amable conmigo cuando te salve?- Francisco se volteo para encontrarse con Priya que se sonreía con picardía. Ahora estaba ataviada con un Sari rojo y naranja que realzaba su ya de por si curvilínea figura

-Quizás porque no la conocí mientras era un cautivo de un narco psicópata-

-…O quizás simplemente porque la viste sin ropa…:3-

-Que vulgar eres…- bromeo Francisco.

Ambos caminaron un rato, permitiéndose hablar de banalidades y viejas anécdotas, encontraron un viejo banco en una zona de la base cuyo alumbrado había fallado, lo que permitía una visión prístina del estrellado cielo de Anahuak.

-Y cual es su siguiente destino?-pregunto Priya.

-Créalo o no, Weissland.

-Espionaje?-

-No, una especie de Proyecto Diplomático. Tengo mis reservas sobre las posibilidades su éxito, pero que es de valor según los analistas del Politburó.

-…Y han considerado prudente mandar a un Compañero?-

-Creen que tiene valor simbólico.  Además, no soy cualquier Compañero

-Yavana arrogante xD Sigue sin sonar muy recomendable.

-No fue usted la que me dijo que era un gran honor servir a la causa de manera que andie mas podría?-

-Derrotándome con mis propias palabras, es impropio de un caballero- se rio Priya antes de ntoar que Francisco se había puesto serio de repente- Ocurre algo?

-Compañera…quiero que sepa que…Que lamento mucho lo que le ha tocado vivir y  que si hubiera forma bajo el cielo en que pudiera revertirlo, con gusto la tomaría-dijo el- Imploro vuestro perdón…

-No tengo nada que perdonarle, pues en nada tiene culpa, Compañero- dijo ella conmovida.

-No es así…debí hacer mas, debí haber-

-Compañero Cortez…-le detuvo ella tomando sus manos- No tiene que hacer nada mas. Los que me hirieron han desaparecido y Diaz no podrá herir a nadie nunca mas. Ya estoy vindicada, ya se ha restaurado mi honor…Y no hubiera sido posible sin usted-

-Aun así, no pienso dejarla expuesta al escandalo y a los rumores…-dijo Francisco mientras extraía de su bolsillo una argolla-…Si me  toma como esposo, asumiré yo toda culpa y responsabilidad, para que no tenga mancha en su nombre ni en su honor. Creo que nuestra misión juntos es más que prueba suficiente para demostrar compatibilidad, así que nadie objetara. Le ruego me acepte, es lo mínimo que puedo hacer por usted-

“-Un segundo o.o! Un segundo O.O!- clamo Konta- LE PROPUSO MATRIMONIO!?

-Sip-dijo Francisco sin comprender el revuelo-

-Pero como-¡? Y-Y la Señora Drake sabe de esto!?

-Que tiene que ver Mailen Drake en todo esto?- el eiriano iba a contestar cuando un codazo en sus costillas por parte de Aria le llamo al silencio.

-Nada u_u…-

-Cuando se trata de Matrimonio para los Compañeros el Amor y el Romance son Complementarios al Honor y al Deber. No a la inversa. Después de que le sucedió no podía soportar la idea de que los suyos la repudiasen por haber…“fallado” en permanecer pura hasta el matrimonio. Pero…”

Priya se mordió el labio y sus ojos se pusieron vidriosos.

-La Generosidad de mi Compañero me entibia el alma. Sus palabras enternecen cada fibra de ser. Pero…- dijo ella mientras apartaba la argolla con gentileza, mientras un par de lagrimas fugitivas se le escapaban-…Pero déjeme que le haga otra propuesta-

-Otra propuesta…?-

-Si…después de usted regrese de Weissland ,y si hasta entonces no ha caído ante los encantos de otra moza o los de una mujer perro weisslander xD ,encuéntreme, yo lo estaré esperando y…saldremos a ver una película, supongo que habrán estrenado alguna de Regular Army para entonces. Cenaremos pato agridulce, no quiero presumir pero me sale bien xD, y quizás...me haga robar ese Picante de Liebre de su Madre. Lo llevare a conocer Lhanda Azistan. Conversaremos,  y si Lord Harinder no sonriere, reiremos también…Y si tras todo eso usted aun quiere ofrecerme esa argolla, con gusto la tomare…Con gusto lo tomare como esposo.

Francisco quedo pasmado ante la respuesta y durante varios segundos no supo que decir solo quedo mirándole a los ojos, sorprendido de lo fácil que era perderse en ellos.

-Me deja sin palabras, Compañera-dijo Francisco.

-Es la idea xD Se nota que sigue poseyendo la misma inteligencia de un mandril…-

-No se burle de mi ¬////¬ -
-No lo hago –dijo ella antes de inclinarse para besarle en la frente. Hasta que se produzca nuestro Feliz Reencuentro sepa usetd , mi Compañero Francisco Cortez, que ocupa un lugar especial en mis pensamientos…-

Cuarto de Aria, 22:57 PM. Hora Local

-Eso te da una idea mejor de las mujeres militares, zombie?-dijo Francisco poniéndose.

-Pues si. Lamento que lo hayan rechazado, senpai…-

-Yo no-admitió Francisco- Ella…Priya tiene esa habilidad especial, supo mirar a través d emis ojos y saber exactamente lo que había detrás.

-Y que haba en esa ocasión?-pregunto Aria.

-…Culpa.-respondo Francisco apesumbrado- Supongo que todavía la hay. Falle en protegerla como mi Compañera, como mi Hermana en Deber. Le falle…y cada vez que la mirase a los ojos ella lo sabría.

-Te asusta volver a verla-dijo la princesa deardiana, sorprendiendo a Francisco

-Esta conversación ha terminado…-dijo el secamente antes de retirarse bruscamente.

-Espere, Senpai, no se vaya as- intento decir Konta pero Aria le detuvo meneando la cabeza.

El yavanita abandono la habitación, habiendo reavivado sus memorias había reavivado también un aguijón en su pecho, y se lamento por ello mientras recorría los ya oscuros pasillos de la Academia, la cerrazón había cedido y se filtraba por las ventanas la gélida luz de una luna invernal. Y tan sumido estaba en sus pensamientos que no vio a Mailen cuando colisiono con ella.

-Mailen Drake?-dijo el pero la muchacha solo respondió con una mirada fría y un profundo silencio.

Estaba muy bien vestida y maquillada, chaqueta de cuero y una musculosa blanca escotada, collar de oro y unos pendientes igual de finos, con pantalones de jean bien ceñidos y unos borcegos marrones. Llevaba también al brazo su cartera y un abrigo para el frio invernal.

-Vas a salir?-

-Lo que yo haga con mi vida es personal, no es de su particular incumbencia, Autarca Cortez.-

-A que se debe este improperio?-

-Si usted no lo sabe, como podría saberlo yo-dijo Mailen.

-Eso nisiquiera tiene sentido.

-No necesito que lo tenga. Ahora apártese de mi camino, me esperan- dijo ella con hosquedad despertando el mismo sentimiento en Francisco, que se aparto de su camino.

-Mujer perro una vez mujer perro para siempre, verdad Mailen Draken? Escandalosas y vulgares todas ellas-dijo el sonriendo con malicia mientras la joven se alejaba.

Y ya habiéndose  hallado a distancia considerable de Francisco, ella se limpio los ojos que se la habían puesto vidriosos.

-Useless Wanker…- susurro ella dolida mientras aceleraba el paso.

 Francisco por su parte se paro delante de una ventana para mirar al cielo, algo de lo que había dicho a la weisslander no había sentido correcto, aunque no supo diferenciar bien el que. SU malestar se incrementó cuando sus imágenes mentales de Mailen se entremezclaron con las de Priya. Ambas tenían ese muy molesto don: Lo dejaban confundido.

Miro al cielo nocturno, la luna y las estrellas del firmamento invernal recordaron al de su ultimo encuentro con la azistani y simplemente se dijo a  si mismo…

-Cabeza fría, soldado…Cabeza fría…

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SANGRE Y ACERO CAPITULO 17: SUBIDO!! Proximamente, Cap 18: Mobland
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Ryousan
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MensajeTema: Re: Academy of Nations(Comenzamos! Go go go!!)   Jue Ene 21 2016, 10:10

Día Desconocido, Mar abierto…
 
-Jeje…Hablando de ironías divertidas…
 
Morir de Sed rodeado de Agua. Morir de Calor en medio del Mar. Lord Zarak se rio de lo cruel de la situación, en parte enfebrecido por la resolana que le atormentaba desde ya hacía varios días.
 
Apenas se sostenía débilmente de los maderos que habían quedado de la gran serpiente de madera que Lord Zodar invoco para conjurar su escape. EL Juez tenía la boca seca y su piel quemada debido al sol que reina sobre la infinita extensión azul. Había logrado engañar la sed con las brumas matinales que descendían cada mañana, llenando su estómago con pequeños pececillos que llegaban a mordisquearle al pensarlo un cadáver.
 
Quizás muy pronto se diesen el festín que tanto apetecían.
 
A medida que su lucidez se evaporaba junto con la humedad en su boca, se permitió una inútil reminiscencia, dándose el lujo recordar aquellas cosas que por su vocación había debido dejar atrás: Recordó cuando Zodar aún era Víctor Zodar y cuando ambos soñaban con ser los más grandes la Guardia del Mar. Recordó los aromas que habían llenado su hogar, el olor de las salsas, los guisados y los pasteles. Las sonrisa de una bella doncella de la que nada supo nunca más…”La pequeñas cosas de la vida pensó” pequeñas quizá, pero que despertaban en él una nostalgia enorme.
 
Sonrió secamente al percatarse que por todos sus sacrificios, su fin seria de ignominia y futilidad  
 
-…Lamento no haber podido ser de más ayuda Zodar.-pensó en voz alta, mirando en direccion a  las humaredas que ascendían en espirales negros al cielo-…Lamento no haber podido defender nuestro reino…Lamento no haber podido-…
 
Su patético monologo se vio interrumpido cuando una bruma súbita inundo el ambiente, ocultando la impiadosa luz solar, pero al aire no trajo el agradable aroma del agua dulce sino más bien el rancio aroma de la madera apolillada y la pólvora. Escucho campanas navales a lo lejos de entre las nieblas se vieron encenderse uno a  uno numerosos faroles, rumores de voces y conto los idiomas que alcanzo a identificar: Azis, Oghaz, Yavana, Albiones, Yana y decenas de dialectos que no reconocía…
 
  Sin previo aviso, la rudimentaria masa de madera que lo mantenía flote se vio sacudida por el oleaje de docenas de navíos que navegaban en estrecha escuadra, conto y perdió la cuenta alrededor de los doscientos barcos.
 
La madera de Roble Negro albiones era fácilmente identificable, no tanto por su color característico que era irrelevante entre la brumas repentinas del mar, sino por el olor fuerte y resinoso que tiene cuando se templa al fuego para hacerla fuerte y que resista los envites del ponto.
 
En sus mástiles, en los castillos de sus popas ondea orgullosa el Aspa de Hypertera. Apenas logra mantener los ojos abiertos para divisar algo más, mientras las moles de madera se deslizan como silenciosos gigantes entre las olas, desapareciendo tan rápido como habían aparecido.
 
Aquello sería otra de las cosas que morirían con él.
 
 
Día 56, Día 24 de la Invasión. Cuarteles de la Guardia del Mar.
 
Los sonidos de pasos se escuchan entre unas mazmorras apenas iluminadas por la de candelabros de hierro cuyas lumbres mágicas jamás se consumen. Hay cierto bullicio entre los guardias que escoltan a  un hombre serio de prolijo bigote gris que avanza luciendo una reluciente armadura que lleva los motivos aztlantes de garzas de fases lunares finamente lacados en la coraza.
 
-General Tulius, señor!-saluda un Guardia.- El General Gaius lo aguarda…-dice una Guardiana mientras lo guía hacia una celda donde no menos de seis guerreros guardan los coralinos barrotes que componen la prisión.
 
-Que sabemos sobre nuestro invitado?-dice el General Tulius
 
-Unos balleneros de la costa norte la encontraron en los restos de un Galeón imperial, suponemos que los vientos de anoche deben de haberle aventado contra los arrecifes. Estaba medio ahogada, nuestras Sanadoras debieron esforzarse para salvarla…un desperdicio de su tiempo si me lo permite.
 
-Toda vida es sagrada, soldado-dice Tulius ingresando a la celda donde otro general Aztlante le aguarda,
 
Su homologo igualmente acorazado pero su armadura adornada con emblemas de tiburones y otros poderosos depredadores marinos, una visible cicatriz recorre su rostro que posee un parche en su ojo derecho, toma diferentes instrumentos con los que atormenta a una figura que lleva una bolsa de lana en su cabeza
 
-Te has tomado tu tiempo, Marcus. Pensaba que después de lo Akaste tú ya tendrías al ejército en pie de guerra…-dice Gaius al verle llegar
 
-Me temo que preparar las defensas de la Capital era más urgente. – Luego miro de reojo el truculento instrumental que Gaius había estado empleando- No es la lectura mental de un Juez más eficiente y más benigna con el sujeto…?
 
-No hay necesidad de sarcasmos, general. Los Jueces están demasiado ocupados en conclave debatiendo que hacer, para interrumpirlos cuando es algo de lo que podemos ocuparnos por nuestra cuenta? Además…


Sin previo aviso arranco una de las uñas de la prisionera que procedió a proferir un adolorido aullido.
 
-…Este ejercito haría bien en recordar que es necesario ensuciarse las manos-dijo el aztlante retirando la bolsa, revelando una muchacha que respiraba agitadamente,  ojos rasgos y fieros proyectando solo ira ante tal confinamiento.-..Y dinos , bestia, tienes algo que decir que pueda salvar tu roñosa piel?.
 
Solo recibió un escupitajo de lleno en el rostro como respuesta.
 
-Que tratos pueden valer entre el Lobo y su presa?-dijo la prisionera sin perder altiveza a pesar de lo precario de su situación.
 
-Pues esperábamos que pudiésemos hablar no como lobos y ovejas, sino como seres humanos racionales-dijo Tulius apartando a Gaius del camino- La Ley de Turad estipula que debe haber trato honorable entre guerreros.
 
-Que puede saber un borrego como tú de las Leyes de la Horda…?-
 
- Turad-tenri seni korusun. Rumi-babamiz size rehberlik (Turad el Dios te bendiga. Rum nuestro padre, te guie)- pronuncio el general en un oghaz perfecto, sorprendiendo a la cautiva.
 
-Hablas nuestra lengua?-
 
-Siempre he tenido fascinación por las tácticas Ghazis. Su estrategia de caballería móvil es prácticamente inmejorable, aun con el advenimiento de la pólvora o mediante potenciación arcana- dijo Tulius- Tu y yo somos guerreros, no matamos sin propósito, pero me temo que no puedo garantizar tu bienestar si no cooperas conmigo…
 
La muchacha dibujo una sombría sonrisa antes de comenzar a dar una siniestra carcajada.
 
-Creen que algún destino que puedan reservarme ustedes los bagalas puede inspirarme temor alguno…? No lo olfateas en aire? No lo sientes en tus en tus pies…? El viento viene frio con desdén y los océanos están rojos de sangre. Y los mismo cimientos de esta tierra temblaran cuando llegue la Armada Negra…
 
Spoiler:
 
 
Tulius miro decepcionado a la prisionera.
 
-Me temo que es mi deber hacer que y tu Armada fracasen…-
 
-Haz lo que debas, perro de Aztlán. Para cuando la Horda sepa de mi muerte, todas las tierras desde Tetis hasta Amphitrite perecerán pisoteadas bajo las pezuñas de los corceles Ghazis!
 
-Ves Tulius, esto es lo que pasa cuando les das confianza a estas, comadrejas-dijo Gaius adelante y tomando un cuchillo  lo hundió el hombro  de la prisionera- Ahora dinos pequeña sabandija, donde está tu flota!? Como es que han evadido a la Armada!?-
 
-La flota se acerca, chacal marino. Mi tiempo ya ha acabado y es mi hora de reunirme con la Horda Celestial. Mas recuerden…recuerden cuando sostengan a sus niños y a sus esposas muertos en sus brazos, recuerden  este momento y digan…
 
“Aquí comenzó la caída de Aztlan…”  
 
 
 
 
 
Ese mismo día, Costas de Tetis…
 
Los pesados pasos de una figura acorazada dejan sus huellas en arena prístina de Tetis, las gaviotas chillan y planean sobre una refrescante corriente marina, para pronto a verse espantadas por el rumor de corceles y de acero mientras los invasores imperiales arrastran a  pulso las precarias barcazas donde transportan sus invaluables potros y la preciada pólvora.
 
Los estandartes ondean libres al viento, mientras Tamara, se pone a la cabeza de su huestes y agachándose colecta un poco de la arena de las playas, tan blanca que parece azúcar, la mete en un frasco de cerámica que dice “Aztlán el cual coloca en un morral a faldas de su caballo, junto a los que dicen “Yanay”, “Albión”, “Deard”, y muchas otras tierras olvidadas por la historia.
 
Las nubes ocultan el sol amigable que bañaba la escena, mientras aquella aguerrida princesa toma montura de su bestia uniéndose a Leng y a Ulfrik que contemplan a la verde y fértil extensión que ante ellos se expande.
 
El Varengo se sonríe mientras acaricia a su Dragón, sus guerreros ávidos de más rapiña
y conquista mientras descargan cañones de soberbia manufactura. Yuan y los suyos montan apenas logran descargar sus monturas, cuyo creciente trepidar suena a la distancia como el distante trueno, ignorante que los Jinetes de las olas ya miden las distancias entre sus poblados
 
Mas el estado mayor celebra una reunión en torno a un tosco taburete de madera que exhibe un mapa de Tetis.
 
-…Y me has dicho que recorren todo el trecho hasta la Capital?-afirma Tamara mientras Ulfrik le señala unas serie de Canales de riego que recorren Tetis como arterias.
 
-Así es, los canales se alimentan de represas que a su vez se nutren de ríos que nacen en napas subterráneas y que crecen durante los monzones primaverales. Sirven para el regadío así como el transporte de mercancías y de personas entre el interior de la Isla y la Capital…
 
-Los ilusos están rogando por una puñalada directo a su corazón- dice Yuan punzado la punta de un cuchillo sobre el punto que marca la torre blanca.- No se me ocurre mejor forma de llevar a nuestra armada directo hasta la mismísima puerta de Cooke.
 
-Lamentablemente los canales normalmente no tienen la suficiente profundidad para que nuestros navíos los naveguen- afirmo Ulfrik-
 
-“Normalmente”…?- observo Tamara.
 
-Una vez, cuando era grumete, una de las represas resquebrajo, el agua inundo los canales y arruino las tierras circundantes. Recuerdo que trajimos los materiales de reparación y el auxilio para los damnificados en las naves de la Armada, los canales se habían inundado tanto que podían navegar en ellos…
 
-…Y he ahí la puerta estrecha por la que cruzaremos-dijo con sagacidad Tamara.
 
-No me has oído, yavana. Se necesitó de una catástrofe para que los canales se llenasen lo suficiente para-
 
-Entonces eso significa que solo debemos destruir una de estas represas para conseguir el efecto deseado, verdad?-
 
-Planeas destruir una represa…?-dijo Ulfrik algo incrédulo.
 
-Me leíste la mente, Estratega Eriksen. Dígame que este punto de aquí?-
 
-Es una vieja fortaleza  Corsair, de inicios de la colonización-
 
-Pensaba que la Costa Norte ostentaba una sólida línea de fortines-dijo Tamara observando.-
 
-Se abandonó cuando se establecieron la fortalezas de Kallirhoe y se comprendió como funcionaban las corrientes. La Corriente de Kallirhoe es particularmente impredecible, cualquier flota que intentase invadir Tetis desde el Norte perdería la mayoría la mitad de sus buques solo en la travesía y la otra mitad cuando la Armada fuese alertada…
 
-Hasta ahora…-dijo la princesa Yavana mientras tomaba un catalejo y observaba las lejanas ruinas de la fortaleza situadas en la cima de una serie de empinadas colinas-…Peculiar ubicación, no observa la costa. Alguna razón para esto Ulfrik?-
 
-La fortaleza también servía de refugio en épocas de monzón antes de que se construyeran las represas y se domaran los ríos. Se la edifico en tierras altas para que no se inundasen cuando llegasen las lluvias-
 
-Pues vaya que es conveniente…-dijo Tamara con una sonrisa astuta..
 
-Hubo otros motivos por la que la abandono. La represa que alimenta el Canal Norte es…objeto de superstición-
 
-Con eso te refieres a que esta maldita, verdad? Explícame-
 
-El rio que solía correr por donde ahora fluye el Canal Norte era de agua salada y lo alimentaba una corriente marina que venía de Kalypso. Cuando se construyó la represa y las Sacerdotisas implantaron bendiciones de Selene para purificar el agua de la sal, los Kalypsonian creyeron que los Corsair ofendieron a un poderoso Loa del Voodoo que vivía en el lecho del rio: el Barón Krimenelle. Cuando comenzaron las obras de la represa se desencadenaron poderosas tormentas que inundaban el valle cada mes… Muchas de las personas que tomaban refugio en la fortaleza junto con guarnición desaparecían misteriosamente.
 
-En efecto, supersticiones absurdas ¬¬U…-afirmo Yuan mientras  se recostaba en una roca cercana e inspeccionaba una flecha
 
-Aun así, creo que deberíamos darle una oportunidad a ese espíritu del Rio para que tenga su Venganza contra los Corsair…
 
-Ya tienes un plan, verdad?-dijo Yuan mientras tomaba su arco e introduciendo la flecha con la que había estado jugueteando derribaba una garza del cielo
 
-Hagan que todos recojan sus cosas y pongan rumbo hacia la fortaleza, el tiempo es esencial…-dijo Tamara y en pocas horas la masiva columna de guerra ya se hallaba a medio camino de la fortaleza abandonada.
 
A menudo pasaban cerca de uno otro rancho o poblado rural, pero la presencia de Tamara había impartido cierta paciencia a la hueste, cuyos ghazis y varengos no se abandonaron a la rapiña y el saqueo, permitiendo a los granjeros aztlantes, tanto asalariados como patrones, el rarísimo lujo de la curiosidad…
 
Algunos simplemente se paran en sus cercas a observar aquella exótica tropa, que vuelan estandartes con colores de reinos lejanos mientras otros apresuran tribunos y mensajeros para que den la alarma a la autoridad más cercana.
 
-No temes que estas ratas den nuestra ubicación?-pregunto Yuan a Tamara mientras cabalgaban  al cabeza de la hueste.
 
-Estratega Leng, esto es Aztlán: probablemente los jueces hechiceros ya deben saber hasta cuantas pulgas tienen encima tus jinetes desde el momento en que pisamos tierra
 
-Para hallarnos en semejante desventaja no parece turbada, Compañera Tasalogos- dijo Leng.
 
-Ellos tienen sus tretas, yo los tengo a ustedes. Cada uno usa los dones que el Ungido nos provee-dijo Tamara con una expresión que rebosaba confianza, aumenta el desconcierto de su interlocutora-…Supongo que debe ser aquí.
 
La edificación que se alzaba ante ellos era de una cavado impresionante, para hallarse en el abandono, las piedras y el mortero no se hallaban desgajados sino que sus muros mantenían el pulcro acabado que habían poseído desde que fueron alzados y visto desde fuera parecerá que no habría patina de tiempo o de negligencia en la arquitectura a excepto por las hiedras y enredaderas que habían invadido las troneras y torreones cuyos únicos vigías era los ojos vigilantes de águilas marinas que anidaban entre sus arruinadas almenas
 
Un gesto de la mirada de Tamara hace que Ulfrik se adelante hacha en mano para derribar la sólida puerta de la fortificación que se parte en dos como un leñador parte un pedazo de leño.
 
La Princesa Yavana desmonta y adentrándose en la vieja plaza de armas, reclamada por malezas y nidos de alimañas se saca los guanteletes y se lava las manos el polvo de que cubre el piso.
 
-A partir de este momento, esta fortificación y sus predios pasaran a llamarse “Lysimaquia Pontika” y la declaro Capital Provisoria de la Provincia Thematica de Aztlán. Izad la Bandera…!
 
Y los soldados escalándose con rapidez las murallas  clavan en el agrietado suelo de la fortificación un paño de color Carmesí que tiene bordada en hilos dorados el Águila Bicéfala de los yavanas.
 
-Eres bastante impetuosa, verdad -_-?-dijo Yuan mientras veía flamear el impoluto genero del estandarte al viento.- Es bueno que tengas un plan pero hasta que lo efectúes sigo pensando que no es prudente que anuncies tu posiciona  los cuatro vientos-
 
-Tú crees en las visiones Yuan?-dijo Tamara mientras se subía a una de las troneras de la entrada principal para tener una mejor visión de los alrededores mientras sus fuerzas ocupaban la fortificación.
 
-Es una pregunta retórica…?-dijo la Ghazi mientras ella y Ulfrik le seguían de cerca.
 
-Se dice que el primer Rey de los Yavanas, Lysimaco, fue bendecido con el don de la clarividencia: Podía ver cualquier campo de batalla y saber dónde seria su siguiente victoria.  Ahora, yo no estoy bendecida con semejante poder sobrenatural, pero…- luego señalo con su índice el fértil y verde valle que se extendía delante de ella, salpicado por haciendas y molinos de viento.-…Aquí es donde mataremos al ejercito aztlante. Aquí es donde mataremos a Aztlán-
 
Ulfrik y Yuan se miraron entre ellos, confundidos ante lo que decía Tamara que sin embargo continuaba sonriendo confiada, midiendo distancia  y memorizando marcas de terreno.
 
-Thane Tamara…-llamo Ulfrik.- Independientemente de cual sea tu opinión de los Aztlantes, no son estúpidos, no lucharan una batalla según tus términos solo porque sea conveniente.
 
-Lo sé pero ya tengo un plan…-
 
-Ya sabemos que tienes un plan, pero sería bueno que compartiese los detalles-insistió Yuan.
 
-Han sido pacientes…acérquense- dijo la princesa haciendo señas para que acercasen los oídos.
 
-Es realmente necesario que lo susurres?-protesto el Varengo.
 
-En esto si debo mantener cierto secretismo ¬¬…
 
 Yuan la miro con cara de perro y Ulfrik suspiro al tener que arrodillarse para poder escuchar la que la considerablemente  más baja mujer tenía que decir. Solo bastaron unas pocas palabras para que comprendiese lo que la estratega yavana había maquinado…
 
-Pero-…es brillante, sin duda, pero imposible de realizar-dijo Yuan
 
-No imposible, solo requiere de una sincronización muy precisa que es  muy distinto..-
 
-No puedes pedir sincronización en lo que están planteando, yavana. Para empezar aun necesitamos empezar necesitamos destruir la represa y para eso necesitamos –
 
-Nada más que un grupo de nuestros mejores hombres. Estoy seguro que tendrán candidatos apropiados…- la respuesta dejo meditabundo a Ulfrik que aun así intento seguir interponiendo objeciones.
 
-…AUN si conseguimos demoler la represa a tiempo. Necesitaremos que el ejército Aztlante presente batalla donde lo desees y ya te lo he dicho estratega, olerán tu trampa, no lucharan contigo en ventaja.
 
-Lo harán si les damos el…”incentivo apropiado”- el rey antartik le miro confundido- La autoridad de Cooke está basada en la confianza del pueblo, para  forzar su mano, no debemos atacar al Déspota de Aztlán…sino a aquellos que confían en el-
 
-Entonces…?-dijo Ulfrik.
 
-No traje a Yuan solo porque una de las mejores Compañías montadas o porque son los únicos Ghazis que se atreven a  desafiar las olas. Su estilo de guerra móvil les permite operar fuera de las líneas de suministro y da gran alcance a sus ataques-
 
-Estas diciéndome que- dijo Yuan incrédula.
 
-Exacto, querida Compañera. Sal ahí afuera con tu Manada. Sal ahí afuera…y consígueme mi batalla.
 
 
 
 
 
  
 
 
 
Día 57, Día 25 de la Invasión. A bordo del Vandal.
 
De repente Mary despertó, jadeante y angustiada, alertando a un Jon se disponía a abandonar el camarote.
 
-Estas bien!? Mas visiones?-dijo el acudiendo a ella
 
Solo obtuvo una mirada asustada mientras veía por las ventanas del camarote la sombría figura que le sonreía maliciosamente al timón del Albiones Errante.
 
-Solo-…Solo fue un mal sueño-dijo ella débilmente
 
De repente Zergey irrumpió en el camarote de manera abrupta.
 
-Capitán, tenemos un hombre al agua!-
 
-Y no podían encargarse de eso ustedes -_-…?
 
-Ehhhhh…Solo venga conmigo y vera por qué-
 
Cuando regresaron a  la cubierta lo que encontraron fue que las aguas alrededor del Vandal estaban llenas de troncos y pedazos de madera flotante. Y en uno de ellos no flotaba otro que un convaleciente Zarak…
 
 -Genial, lo último que necesitaba -_-U…-dijo Jon.
 
-Podríamos entregárselo a Davy >:3-sugirio Zergey.
 
-O Davy podría arrebatárnoslo ¬¬U No es que tengamos mucho control sobre lo que hace el Barbas de Cabra-replico el capitán mientras Jazmín y Rebecca acudían a  la escena.
 
-Qué demonios sucede? Porque no lo han subido aun!?-protesto Jazmín.
 
-Porque subir a la Ley a bordo de un buque pirata con el “Rey de los Piratas” siguiéndonos de cerca- Davy ondeo su mano desde el Albiones-…Bueno, no suena como una idea muy brillante que digamos ¬¬U.
 
-Bien! No necesito de unos piratas harapientos ni de magia para salvar una vida, se lo demostrare!-dijo Jazmín mientras empezaba a despojarse de sus vestiduras arrojándoselas a una anodada Rebecca.
 
Los piratas torcían la cabeza a medida que la muchacha exponía cada vez más piel hasta que finalmente se paró en la borda, su bravardo no sofocaba su indecisión.
 
-Siempre es así de impetuosa?-pregunto Jon a Rebecca.
 
-Nope, este viaje me ha hecho conocer toda una nueva Jazmín-…-luego el sonido del agua salpicar anuncio que la sacerdotisa había tomado el clavado-…Una Jazmín no muy prudente que digamos ¬¬-
 
-Maestre Ryou, arrójele una escalera a nuestra sirena lunar antes de que se ahogue y traigan a ese vejestorio a bordo
 
Momentos después Mary y Rebecca cubrían con numerosas frazadas y paños a una Jazmín que tiritaba como una hoja al viento mientras los bucaneros colocaban al inconsciente hechicero a buen resguardo en el calabozo del barco.
 
-Quiero a cinco hombres custodiándolo en todo momento, si intenta algo gracioso-decía Jon mientras pasaba un par de trabucos a cada uno de los guardias- Sin riesgos…
 
-Es-es-es-estará bien…?-pregunto ella
 
-Pues aparentemente no hay nada malo con el-informo Zergey- Bueno además de haber flotado a la deriva por quien-sabe cuánto tiempo. Estos jueces son duros de verdad e.e…
 
-Hierba mala nunca muere ¬¬U-dijo Rebecca en voz baja.
 
-Como sea camaradas reúnanse conmigo en camarote debemos planear el curso para evitar toparnos con más sorpresas.
 
 
Momentos después el y su estado mayor, junto con las sacerdotisas estaban reunidos alrededor de un mapa náutico que describía las distintas rutas navales y corrientes de Aztlán.
 
-Deberíamos tomar la corriente de Amphitrite ni bien nos reabastezcamos, aun haciendo escala en Cerestia el viaje hacia el Imperio será largo. La Marina debería suponer una amenaza marginal- sugirió Zergey.
 
-. Suena bien. La invasión fue planeada magistralmente-observo Jon- La corriente de Barracuda esta poco vigilada y Eriksen conoce la forma en que la Marina opera. Los mantendrá dando tumbos con señuelos y guerrilla naval, eso nos debería permitir navegar por las rutas principales sin problema
 
-Mmm…no lo se, deberíamos evitar las rutas principales, hay algo que no cuadra-interpuso Ryou.
 
-Camarada…?-pregunto extrañado Jon
 
-Mary y las demás mencionaron a Eriksen, a Leng y la hija de Telémaco. Eso quiere decir que han movilizado a las tres compañías con más experiencia naval, sin embargo eso suma poco más de doscientos mil, el ejército a pie de Tetis los triplica y sin duda recibirán refuerzos de las demás islas. No pueden pretender la victoria contra un ejército así…
-Los Compañeros ya han triunfado contra todo pronóstico antes, están enamorados de su propia leyenda. Además Tamara Tasalogos, al igual que su padre, no es conocida por su prudencia.
 
-El Rey ya habrá organizado la defensa, parara su arrogante invasión si osan desembarcar en Tetis-dijo con altiveza Rebecca- Ya hemos visto el terror de su Armada Negra, es momento de que ellos aprendan a temernos-
 
Las palabras de la priora comenzaron a  entrar pesadas y distorsionadas a oídos de Mary mientras su visión de su entorno se nublaba, siendo el preludio a otra premonición.
 
“Quizás esta es la forma en que las cosas deben ser…”
 
Vi un estandarte escarlata, con un águila dorada de dos cabezas, que ondeaba triunfante sobre un bosque de lanzas. Escuche los relinchos de los caballos y su galope se oía atronador y potente, como una tormenta que se forma, el aire olía a sal y a humo. Tetis ardía con aguilotros renegridos trazando círculos entre las velas de una armada oscura.
 
Mi visión se aleja, el humo de los incendios cobre el sol pero se despeja cuando ve las huestes de Aztlán plantar su gallardo desafío a las hordas del rey yavana. Y por un instante el aire se llena calma, que se siente como esperanza, mientras su vista se aleja aún más. Pero de repente las aguas se ponen negras y turbias en lo que nubarrones de tormenta eclipsan al Astro Rey.
 
Barcos Negros. Barcos Negros que navegan desde el norte guiado por la luz del estandarte escarlata, en un número tal que el humo de sus bombardas cubre el cielo. Los Barcos Negros del Fin de Aztlán…
 
La muchacha cae de rodillas jadeante y cubierta de sudor frio.
 
-Mary?-dice Jon adelantándose preocupado.- Hablabas en trance. Te encuentras bien?
 
-Nos hemos equivocado-dice ella agitada.
 
-Que quieres decir?-pregunto Rebecca ayudándola a incorporarse.
 
-…Lo que la novicia quiere decir es que HAY OTRA ARMADA-dijo Zarak apareciendo tambaleante en escena.
 
-Como salió de su celda o.o!?-pregunto Zergey inquieto.
 
-Es un barco pirata. Solo tuve que esperar a que los guardias echasen mano sobre el ron…-dijo Zarak apenas sosteniéndose de pie.
 
-Cómo es eso que hay otra Armada…?-pregunto Jon.
 
-Los Compañeros son solo una Vanguardia. La verdadera invasión está en camino…lo vi mientras vagaba en alta mar-dijo Zarak.
 
-De cuantos estamos hablando?-dijo Rebecca.
 
-Más de doscientos galeones y cientos de barcazas de remo...quizás más.-dijo Zarak.
 
-Eso no es posible! El trato de Jones expira apenas los Compañeros desembarquen en tesis.  No hay forma de que logren meter todos esos barcos en las corrientes sin acabar en el fond-
 
-Hallaron una forma…-dijo el Juez de manera sombría.
 
-A que se refiere? No puede ser magia, los Yavanas consideran la hechicería un crimen-dijo Rebecca.
 
-Desde que la muchacha tuvo su primera visión Lord Zodar y yo comenzamos a ponderar cual podrían ser los medios por los cuales una armada invasora lograría superar las corrientes sin sufrir percances…
 
-Jones fue el culpable-le informo Jazmín.
 
-Eso fue lo que yo había sospechado. Sin embargo, Lord Zodar…tenía una teoría diferente-
 
-Que sería….?-
 
-Tu noviecilla ya lo ha mencionado un par de veces de hecho, he sido un estúpido por haberlo intuido antes…-dijo Zarak a la vez que sus piernas flaqueaban.
 
-…”La luz de una bandera escarlata”- finalmente sentencio Mary tratando de recordar los detalles de su visión. Aquello hizo caer en cuenta a Jon
 
-Oh no. No, no, no, no, no. Ni siquiera el viejo Telémaco es tan inmundamente soberbio!- dijo nervioso el capitán del Vandal.
 
-…Y sin embargo…-dijo Zarak con una sonrisa complacida ante la reacción del marinero.
 
-Viejo demente, canalla senil. No tiene idea de lo que esta haciendo. No puedo creer que vaya usar la Regla del Rey-
 
-La Regla del que?-pregunto Jazmín.
 
-Es una reliquia que data de un tiempo anterior a nuestra llegada del Mar. Una bandera traída de la Tierra mas Allá del Mar, bendecida con un poder rúnico que escapa a toda comprensión. Se dice que poco antes de llegar al continente el barco donde viajaba Lysimaco, el primer Rey, naufrago en medio de una tormenta.  El Ungido le salvo haciéndole flotar abrazado a un cofre que contenía este artefacto…cuando llego a la costa izo en aspa la Regla del Rey y…
 
-…y Todos los Yavanas hallaron su Camino a tierra- finalizo Mary-
 
-Esto va mas allá de las chucherías místicas con Ungido y su “plan” para los yavanas. Es uno de los últimos recuerdos de nuestra tierra, arriesgarlo así…Es simplemente inconcebible
 
 
Jazmín y Rebecca se miraron consternados.
 
-Es eso en es verdad posible..?-finalmente atrevió la priora con la preocupación patente en su rostro.
 
-Al menos parte de la leyenda ha probado ser cierta-dijo Zarak- Los buques de su flota han sorteado las corrientes como si navegasen con un lago quieto. Si en verdad es cierto, la Vanguardia su invasión la usara para asestar un golpe mortal a Tetis…-
 
-Aunque consigan sortear las corrientes la Armada aun puede detenerlos! Ellos no están ocultos por el poder de Jones- dijo Rebecca
 
-CAPITAN TIENE QUE VER ESTO!-grito un grumete desde la cubierta.
 
-Que cosa ¬¬? Acaso hay mas Jueces a la deriva…?-
 
-Ehhh no precisamente, capitán. Pero aun así creo que tiene que verlo-
 
-Esta bien ¬¬U. Agarren a  la Sirena Lunar por si las dudas-dijo Jon mientras Jazmín bufaba molesta.
 
Al subir a la cubierta del Vandal vio que sus marinos se habían aglutinado en las bordas de la nave para contemplar lo que ocurría. Jon y sus maestres se abrieron paso entre sus marinos pero antes de que pudiese ver anda una humareda que traía el dejo hediondo a madera chamuscada y pólvora mojada les golpeo de lleno en el rostro de el y sus camaradas.
 
El típico graznido chillón de gaviotas pardas y petreles lleno el aire de la madrugada  y entre la bruma matinal vieron sus formas oscuras descender hasta la superficie desde los peñascos que salpican el estrecho que hay entre Tetis y Kallirhoe. El zozobrar de la marea choca maderos  chamuscados contra el caso del Vandal , algunos de ellos todavía medio incendiados iluminando la extensión con luces titilantes que son sofocadas por la espuma marina
 
Los primeros rayos de un alba carmín revelan una truculenta escena. Los casos de docenas de navíos flotan a medio hundir por encima de la superficie mientras los escombros que se desprenden de sus esqueletos quemados se acumulan en la superficie con tal densidad que los carroñeros marinos pueden caminar sobre ellos para cebarse con los restos de los marinos aztlantes ahogados.
 
Las banderas rasgadas y reducidos a girones de genero quemado, cuyas hebras se desprendían en la brisa y se extinguían como chispas revelaban los colores de la Armada Aztlante y conforme la luz incrementaba su dominio sobre las penumbras matinales la escala de la devastación se hizo más evidente, con naufragios y escombros flotando hasta donde alcanzaba la vista, muchos otros encallados en los peñascos ahora refugio para toda suerte de aves marinas, mientras que otros sucumbían al abrazo del punto hundiéndose entre lamentosos crujidos que erizaban los pies a los silenciosos testigos de aquella tragedia.
 
-La Armada…-dijo Jon.
 
-Quien pudo hacer esto…?-pregunto Zergey incrédulo.
 
-Parece que al final el Juez tenía razón…-dijo Jon mientras n sol rojo se alzaba en el horizonte revelando los cascos renegridos y  las velas blancas de los autores de la masacre-…En más de una cosa.
 
Luego todos vieron como un brillante astro brillaba claro y resplandeciente , aun visible en el cielo matinal, librando estelas de luz rojiza indicando su destino a la flota invasora
 
“Y un Lucero del Norte les guío a tierra- Anabasis 3, 45”
 
Davey Jones simplemente se sonrió mientras las brumas de su navío fantasma cubrían los naufragios como un siniestro sudario de humo y telarañas.
 


 
Partida de Reconocimiento del General Tulius, Día 63, Día 31 de la invasión…
 
“…El Aire olía a Humo y Sangre…”
 

 
-Por la Mirada misericordiosa de Helios…-dijo Gaius mientras contemplo la extensión que delante de sí.
 
El horizonte que antes se hallaba perfilado por un cielo infinitamente azul ahora se hallaba velado por columnas de humo negro, producto de cientos de plantíos en llamas cuyas aristas iluminaban el paisaje y a la distancia parecían auténticos lagos de fuego. Todo apestaba a muerte y la tierra que pisaban, antes dadivosa y fértil, se hallaba inerte percudida por las bosta de los corceles ghazis y la sal que los invasores habían sembrado en ella.
 
Los molinos de viento, ahora destruidos e incendiados tenían a sus propietarios y asalariados colgados en sus aspas mediante sus propios intestinos mientras que los canales de riego se tenían rojos por la sangre de cadáveres arrojados a ellos, docenas de flechas atravesándoles. Y donde labraron la tierra yuntas de caballos y bueyes ahora solo acechaban perros salvajes y ratas deseosos por darse un festín con la carroña dejada atrás por la letal ofensiva.
 
-No llegamos a  tiempo, otra vez- dijo Gaius mientras él y Tulius descendían de sus corceles mientras sus subordinados inspeccionaban el perímetro de  otra granja destruida.
 
-Con esta ya van 20 en menos de una semana-dijo Tulius  removiéndose los guanteletes para inspeccionar la tierra hecha yerma por los invasor- Una cosa es la conquista…pero asegurarse que nada vuelva a crecer? Hay ser un monstruo para cometer tal atrocidad.
 
-Debemos detenerlos-dijo Gaius.- Detenerlos y poner a las Sacerdotisas a reparar el daño. Si permitimos que arrasen con nuestras cosechas  moriremos de hambre…
 
-Hambre, guerra, muerte…Lo único que nos falta es una peste, verdad Marcus?-
 
-No hables alto en caso de que alguien desee cumplir ese deseo- reprocho Tulius en lo que uno de sus exploradores regresaba.
 
-General Tulius Señor! Nos informan que las haciendas de Fynn y Svenson han sido atacadas-
 
-Supervivientes?- la expresión de su subordinado fue toda la respuesta que necesito.-No hay más que podamos hacer aquí, de regreso al campamento.
 
Galoparon bajo una penumbra artificial creada por el humo de los incendios que ocultaba al luz tras aquel siniestro miasma. Aquello parecía otra realidad, como si hubieran arrancado algún sombrío reino de fuego y sangre y lo hubiese hecho brotar de la tierra.
 
Al llegar a la línea de fortines que defendía la capital y que servía de campamento para la recién convocada hueste aztlante nos e podía negar que reinaba una atmosfera crecientemente ominosa. En las barracas de los soldados dominaba un incesante cuchicheo que daba lugar a rumores oscuros.
 
-Se ven asustados-dijo Gaius mientras analizaba a su soldadesca.
 
-Muchas veces han luchado fuera de Aztlán, pero rara vez la guerra nos ha alcanzado aquí. Temen por sus hogares y familias…-
 
-Pues si no logran poner aun lado el medio sus temores se harán realidad. De nada sirve que llenen la cabeza de los nuevos con cuentos del Boggey Man y de cuervos gigantes que acechan entre las ruinas…-
 
-Y tu supones que su temor esta injustificado…?-
 
-Marcus…yo se lo que tu hija dijo, pero eso no hace verdad. Todos lloramos su perdida.-
 
-Mi hija aun sigue con vida, Gaius-dijo Marcus de manera cortante- Si algo le hubiera pasado, lo hubiera sentido, es…algo que comprenderás cuando tengas hijos-
 
-Je, amo a demasiadas mujeres como para que vaya a pasar dentro de poco…-
 
-Tu perdida, créeme, realmente lo vale-dijo su amigo sonriendo.
 
Procedieron luego a una fastuosa tienda donde varios oficiales del Ejercito Aztlante así como diversos capitanes de milicia y burgomaestres se habían reunido en torno a un venerable Juez que llevaba atadas sus barbas en trenas plateadas y se hallaba trazando un mapa mágica que proyectaba todas las posibles trayectorias que la horda Azul pudiese tomar.
 
-Lord Smerdis-saludaron ambos generales al encontrar miradas con el hechicero.
 
-Marcus Tullius y Graco Gaius. La situación ha de ser en verdad apremiante para que el Rey los haya llamado a ustedes…pónganme al corriente-dijo el hechicero con una voz rasposa y profunda.
 
Tullius se adelante y comenzó a señalar distintos puntos en el mapa, que iluminaban con brillantes glifos mágicos.
 
-Los Ghazis han arrasado con la mayoría de las poblaciones y fincas de todo el Valle Norte que, como sabrá, es la región que produce la mayoría de nuestro alimento. Han priorizado  nuestro almacenes de grano, saladeros y han matado el ganado que no han podido hurtar. También han contaminado los canales de riesgo, los pozos y los acueductos con heces y cadáveres descompuestos…además de haber salado y arruinado la tierra de sembradío. Tendremos que abrir las reservas de emergencia y abastecer la Capital en caso de asedio. La situación aún no es catastrófica, afortunadamente tuvimos una…advertencia temprana. Pero degenerara con rapidez y será pronto-


-Han intentado interceptarlos?- inquirió el Juez
 
-El juez Bladnir , junto con sus Guardianes y la milicia intento detenerlos antes de que arrasasen Greendale- informo Tullius.
 
-Y que sucedió?-
 
-…Los ghazis los hicieron perseguirles a Dogsleep Hollow, allí otra división de esos condenados diablos montados los ataco por la retaguardia. Movimiento de pinzas perfecto. No hubo supervivientes…-informo Gaius con pesar.
 
-Y que hay del Juez Brok y de los Juces Skid y Fari?- Tullius no fue capaz de alzar la mirada.
 
-Todos muertos-sentencio secamente- Intentar perseguir a los Ghazis en terreno abierto es un despropósito, aun con mejoramiento arcano ellos ya habrán pensado maneras de luchar con ventaja…Me temo que no es nuestra típica horda bárbara, milord-
 
-Hmmm…Sabemos done esta su centro de operaciones?-
 
-Nuestro exploradores nos informaron que el cuerpo principal Yavano-Varengo se han hecho fuertes en la vieja fortaleza cercana al rio Greycliff. Estarán aprovechando el hecho de que los ghazis están acostumbrados a operar fuera de la cadena normal de suministros: Infligirán el mayor daño posible con pérdida mínima en bestias, hombres y materiales.
 
-Porque ahí? Se han tomado medidas para resguardar la represa de Greycliff?
 
-El juez Veles partió allí junto con un destacamento de Guardianes, pero no reportado ningún intento por parte de los invasores por intentar tomarla. Ella me hace sospechar que esta…campaña de devastación, no es mas que un ardid, buscan conducir a nuestro ejercito a una batalla que les resulte ventajosa.
 
-Y piensan honestamente que no lo hubiéramos visto venir? Continentales arrogantes-dijo Gaius escupiendo en una tinaja cercana.
 
-Si bien la trampa es obvia, no podemos forzar los ghazis a un combate abierto y su movilidad superior les permitirá maniobrar fuera del alcance de nuestras tropas mientras continúan expandiendo la devastación hacia el sur.
 
-Y que hay de encajonarlos? Atraparlos desde dos frentes?-sugirió el Juez.
 
-Requeriría que dividamos nuestras fuerzas y eso crearía una oportunidad para que los yavanas atacasen a nuestras fuerzas mientras aun están fragmentadas-
 
-Entonces que sugiere, general Tullius?-pregunto el juez. El General miro a los ojos del hechicero mientras suspiraba frustrado.
 
-Esperar…-dijo causando un cuchicheo disconforme entre los presentes-…Evacuar a las gentes de la campiña a las ciudades con todo el grano y animales que puedan traer, arruinar lo que no. Abrir los almacenes de emergencia y esperar a la Armada. Atraparemos a su centro neurálgico entre dos frentes, lo destruiremos y luego procederemos a dar caza a esta turba de bandidos-
 
-Y cuanta gente morirá mientras implementamos esta estratagema, Marcus?-pregunto Gaius exasperado-
 
-Estoy abierto a cualquier sugerencia que se pueda hacer-
 
-Lamento ser el que deba decir lo obvio pero la solución es evidente: ATAQUEMOS. Nuestro ejército los supera en número y junto con los refuerzos que estarán llegando de Amphitrte y Kallirhoe tenemos más que suficiente para ponerle fin a esto-
 
 
-Nadie ha roto una fila de picas yavanas en más de dos milenios, Gaius-
 
-Pues seremos los primeros- sentencio el general de manera severa
 
-Graco, esto no es una banda de corsarios andrajosos o una oleada de inferums descerebrados. Estos son Compañeros, es probable que hasta el mas novato haya visto mas guerras que tu y yo juntos. No arriesgare nuestras fuerzas enfrentando al ejercito imperial en campo abierto
 
-Pues es una fortuna que lo que yo respete sean los resultados, no las reputaciones-
 
-Han respaldado mucho de esa reputación conquistando casi todo el continente, general-dijo Tullius.
 
-Y se supone que eso debe amedrentarnos?-
 
-Solo un necio confunde la prudencia con el temor, general Gaius- intervino el Juez-  Y la situación nos obliga escoger nuestras batallas.
 
-Es sencillo sentare detrás de las murallas de la Capital y esperar. Mientras dejamos que esos animales continúen con sus depredaciones.-
 
-Es trágico, pero a todos nos toca hacer nuestra parte. Es algo que el propio Rey comprende-
 
-Con el debido respeto, Lord Smerdis, creo que usted no esta posición de comprender la magnitud del desastre que esto representa para el pueblo: Vamos a dejar simplemente que estas bestias incendien sus hogares y violen a sus hijas? Discúlpeme pero dudo que ese un dolor que usted pueda comprende-
 
-Pero yo si, Graco- le interrumpió finalmente Tullius- Selene sabe que yo más que nadie quiero ver librado a Aztlán de este flagelo. Se lo debo a alguien, alguien tu sabes es precioso para mi. 
 
-Yo no pienso sentarme con las  manos cruzadas mientras tu lloras a una hija muerta mientras estos desgraciados asolan nuestro hogar!- un silencio penetrante se adueño del interior y el juez Smerdis observo con detenimiento mientras Tulluis clavaba su mirada en los ojos de Gaius.
 
-Yo soy el General de los Ejércitos del Rey. El Comandante de su Guardia del Mar. El Custodio de su torre Blanca. Y hasta que eso cambie tu obedecerías, Graco Gaius. He sido claro?-
 
Gaius dio un bufido de ira y abandono la habitación.
 
-Eso supondrá un problema? No quiero disensión en nuestro plan de batalla-inquirió Smerdis.
 
-No la habrá, milord-
 
-Quizás deberías analizar su psique…atacar el problema desde su raíz- sugirió el hechicero.
 
-No será necesario. Graco y yo hemos luchado juntos en muchas de las guerras del Rey. Sus preocupaciones están en el lugar correcto-dijo Tullius-…Aunque su actitud no lo demuestre-
 
-Bien…Y cree de verdad que no existe otra alternativa?-
 
-Pues si la hay, milord. Lamentablemente fallo en verla


-Muy bien…Envíen mensajeros quiero que cada poblado al sur de Greycliff que aun no haya sido alcanzado sea evacuado: Movilicen a las milicias y pongan al tanto a los burgomaestres para que coordinen la evacuación-ordeno Smerdis.
 
-Lord Smerdis!-dijo un Guardián ingresando a la tienda mientras el resto de los oficiales se retiraba a cumplir con sus ordenes- El Consejo de Nobles ha convocado a una reunión con el Rey, se requiere la presencia de cualquier Juez en funciones y se ha requerido a los generales Gaius y Tullius.
 
-Tal parece que las cosas están escalando rápido…-dijo el Juez.- Alisten mis efectos personales, partimos antes del ocaso. Le recomendaría que hable con su camarada, General Tullius.
 
-Me encargare de ello, Su Excelencia-dijo Tullius retirándose.
 
Tullius emergió al poco rato de regreso a  la plaza de armas donde vio a Gaius contemplando la abominable desolación desde lo alto de las murallas del fuerte. El veterano subió a donde estaba su compañero y obtuvo también un vistazo de la extensión, era monstruoso pensar que hace muy poco aquel paisaje que asemejaba a una costra sangrienta  e infecta había sido un fértil valle rebosante de vitalidad y promesa.
 
Efectivamente es como si alguien hubiera tomado un fragmento de una pesadilla particularmente terrible y lo hubiera volcado sobre las vidas y tierras de sus gentes.
 
-Sabes cual es la peor parte de todo?-animo finalmente Graco tras un incomodo silencio.
 
-…“Que sabes que tengo razón” ?- dijo Tullius de manera jocosa logrando sacarle una sonrisa al rostro agriado de su compañero.
 
-Je…me he vuelto tan predecible, con los años?-
 
-No habríamos llegado tan lejos si no criticases mis planes. Recuerdas ese desembarco en el Polo?-
 
-Ufff…si. Los buenos tiempos- dijo mirando su mano a la que faltaban dos dedos.
 
-…Pero necesito que me apoyes en esta ocasión, Graco-
 
-Tu mejor que nadie debería saber leer la situación, Marcus: Una flota invasora arraso dos enclaves y se predispone a arrasar a Tetis sin que la Armada los intercepte NI UNA VEZ?-
 
-Que quieres decir?-
 
-Que obviamente esto va más allá de un mojo mágico de corsario maldito, Marcus. Que tal si alguien de dentro está colaborando con los Yavanas?-
 
-Aun los nobles más ambiciosos no se atreverían a arriesgar su posición O SU BINESTAR con una apuesta de estas magnitudes.-
 
-El oro corrompe mas que la magia mas oscura amigo, tu y yo sabemos eso mejor que nadie-
 
-No podemos darnos el lujo de plantear disensiones entre nosotros Marcus, todo el asunto es sospechoso, pero ya habrá tiempo para que los jueces lo investiguen.
 
-Es exactamente lo que pienso. Es por eso no podemos darnos el lujo de esperar, aun si no hay traidores, no hay tiempo que perder. Que pasa si las cosas empeoran y el Consejo decide que es mejor NEGOCIAR que combatir?-
 
-El Rey no perdonara lo que han hecho-
 
-El Rey tampoco violentara la decisión del consejo y si suficientes de blandengues bien vestidos están lo suficientemente asustados…Marcus tu y yo hemos estado en las murallas cada vez que el Reino nos necesito. Cada redada Vellumnita. Cada vez que esos condenados Ángeles nos atacaron. Cada hermano que hemos perdido lo hemos llorado juntos. No podemos permitir que todo ese sacrificio sea por nada…-
 
-Y así será viejo amigo. Te lo aseguro, por la vida de mi hija. Enviaremos de vuelta a estos invasores al mar. Te pido ahora, una vez mas, que confíes en mi…-dijo el veterano ofreciendo su mano a su viejo amigo.
 
Gaius sonrió con melancolía antes de estrecharla con fuerza.
 
Fue cuando ambos notaron perfilado contra el sol poniente un solitario jinete arquero que procedió a tensar su arma, gatillando una reacción parte de losa arcabuceros Aztlantes que sin embargo fueron detenidos por un gesto de Marcus.
 
Una flecha silbo aire, siendo atrapada con habilidad por Tullius , quien noto una carda atada a la saeta, mientras el jinete desaparecía en el horizonte con los relinchos de su potro haciendo ecos inquietantes…



 
Corte del Rey Cooke, Ciudad Capital, Día 70, Día 38 de la Invasión…
 
 
Al Tirano de Aztlán, quien se ha rehusado  afrontar su destino ante nuestras lanzas.
 
Se dirige a usted la que dirige a los Benditos Hijos de Rum , la Hueste de los Fieles, los Jinetes de las Olas, la que cabalga delante de la Horda del Gran Lobo Azul. Fue usted recordado de cual fue  el sino de aquellos que han rechazado el amor de Telemakos, Khan del Infinito Cielo Azul, y rehusó en su arrogancia someterse a nosotros. Por egoísmo decidió rechazar nuestra bondad y ahora es labor nuestra hacerle desear haberla aceptado.
 
No nos detendrá la compasión, ni nos conmoverán las suplicas. Irrumpiremos en vuestras ciudades como halcones, en vuestras casas como lobos. Derribaremos sus templos y con ello probaremos la debilidad de su dios. Mataremos a vuestros viejos y a vuestros jóvenes juntos en los tormentos de la cruz.
 
Le arrancaremos de su alta Torre, le revolearemos en el aire como lo hace un león. Quemaremos vuestras tierras, a vuestras hijas,  A USTED MISMO. Pues nuestros guerreros son abundantes como granos de arena, nuestras flechas son los relámpagos del cielo y nuestro corazón el granito de las montañas.
 
Temed usted y los suyos. Temed el día en que el Khan del Cielo desate su ira contra usted, temed el día de nuestro furor, la hora exacta de nuestra venganza. Pues fortalezas y bastiones no les salvaran, murallas y torres no conjuraran nuestro castigo. Ejércitos y legiones se dispersaran ante nosotros.
 
Y luego, a donde huirán? Que ruta usaran para escapar? Que camino les apartara de nosotros a tiempo?
 
Y cuando pasen diez generaciones y sus hijos digan “Por causa de quien visitasteis tal crueldad sobre nosotros?” y nosotros diremos ”Por causa de Cooke, el Aztlante, que rechazo la Bondad de los cielos. Por causa de Cooke el Aztlante, que no lloro al hacer sufrir a su pueblo”
 
Así esta escrito en los Cielos. Así será.
 
Ilkhan Yuan Leng de la Horda Azul.
 
Un silencio incomodo cubrió la sala mientras Tullius terminaba de leer la misiva. Cada regente, cada hombre y mujer de noble cuna se había reunido en solemne conclave: Los grandes padres de Kalypso y nobles exiliados que llegaban con las cenizas de Akaste aun encima. El Rey escuchaba con detenimiento y su mirada se mantenía fijo en el centro de la sala
 
-Si nos quedaban dudas de que espera a nuestro reino a manos de esta horda de barbaros y sicarios, ahora han sido despejadas -finalmente expuso un noble que llevaba los colores de Kallirhoe- Que estamos esperando? Ataquemos ahora! Ataquemos de prisa!-
 
Una ovación siguió a las palabras del noble mientras mas y mas procedían  tomar palabras enardecidas que demandaban que se tomase acción contra el invasor.
 
-La sangre de nuestros hijos están en manos de los bakras.  Confiamos en King Cooke para haga justicia con los Horsemen y los Spearmen-
 
-Se necesita decir algo más su majestad…?-dijo otro magistrado en medio de una vociferación incesante que el monarca detuvo con un gesto de su mano.
 
-General Tullius…General Gaius…Ustedes dos han sido el Escudo y la Espada que ha mantenido nuestro reino a salvo ante los peligros que les acecharon. Este Consejo necesita de su sabiduría para tomar acción…-
 
Tullius dio un paso al frente.
 
-Puedo comprender el dolor de muchos de ustedes, mis nobles Señores…Y me es particularmente difícil tener que ser el que deba hacer este llamamiento. Amo a Aztlan, el Bienestar de su gente es una prioridad máxima para mi…Y es justamente por ello que si  nuestro Reino ha de perdurar. No podemos caer en los ardides de los Yavanas-
 
-Ese “ardid”, como usted le llama, ha clavado a muchas de nuestras esposas e hijas en cruces y ha reducido nuestros hogares a cenizas, General- protesto un miembro del Consejo-
 
-Los Yavanas y sus súbditos los Ghazis son maestros de la guerra psicológica. Cometerán cada atrocidad concebible para forzar nuestra mano antes de tiempo, a cometer un error. Y si algo me han demostrado los años en defensa de este Reino es que un error es todo lo que se necesita. Así que les ruego: No les provean de error. Por mas que los Yavanas opriman nuestros corazones no dejen que los conquisten con miedo y sed de venganza. Dejadlos que vengan, se estrellaran contra nuestras murallas y los forzaremos de vuelta al Mar!-
 
El rechazo hacia las palabras de Marcus nos e hizo esperar pero nuevamente el alboroto de las comitivas fue acallado por un gesto solemne de Cooke que poso su penetrante mirada hacia Gaius.
 
-Tiene algo que aportar, general Gaius?
 
-…Confió plenamente en Juicio del Guardián Tullius, mi Rey-
 
-No lo dudo. Y se que el confía plenamente también en el suyo. Es por ello que necesito, que necesitamos oír lo que usted que decir.
 
Gaius miro a Tullius que retrocedió cabizbajo del centro de la Sala. Avanzo con pasos pesados y respiro hondamente ante de encarar a su soberano.
 
-Marcus Tullius es un Héroe de Aztlán. Cuando Luciel de Cerestia acometió con nosotros fue su intelecto el que salvo a nuestra nación. Cuando los de la Plaga volvieron evidente su Traición estuve con el en cada salto a sus fétidos bastiones. Cuando luchamos en el Hielo del Sur junto a nuestros hermanos Antartiks todos estuvimos con el: soportando el frio que carcome los huesos. Se que ama Aztlán, lo ama como lo amo yo…Y es por amor a esta tierra que no puedo decir que dejar que los invasores sean libres para ejecutar su cruel designio sobre nuestras propiedades y familias sea la forma en que salvar al Reino…
 
Tullius bajo la cabeza mientras su amigo proseguía, Gaius solo alcanzo a dedicarle una mirada fugaz.
 
-…Ya hemos sido testigos de la crueldad del invasor. De su perfidia, de su voracidad por la sangre. De su odio por todo lo sano y bueno que jamás haya existido sobre la tierra . Es momento de que demos un paso al frente y digamos no solo a los Yavanas, no solo al Tirano de Hypertera, no a sus cohorte de esclavos, sicarios y concubinas SINO A TODO EL MUNDO las mismas palabras que mi Señor dijo tan apasionadamente “AZTLAN ES LIBRE SUS DESIGNIOS!” Por eso es mi…nuestro deber, mis señores, que digamos la comanda a las huestes de todo Aztlan: “ATAQUEMOS AHORA! ATAQUEMOS CON FUERZA”
 
 
Una sonora ovación siguió a las palabras de Gaius mientras Cooke continuaba imperturbable con su mirada sabia y profunda clavada únicamente en sus dos comandante de confianza antes de llamar a la sala nuevamente al silencio
 
-Cual es la voluntad de este Consejo?-pregunto Cooke a los nobles , sus deliberaciones tardaron pocos minutos para después ir emitiendo sus respuestas en boca de un representante.
 
 
-Kallirhoe os pide que ataque-
 
-Amphitrite os pide que ataque-
 
-Telesto os pide que ataque-
 
-Akaste os pide que ataque-
 
-Tetis os pide que ataque-
 
Solo la anciana Kalypsonian que presidia la comitiva de su gente poso mirada en el silencioso Tullius.
 
-…Kalypso se abstiene…-
 
-Cinco votos a favor uno en contra.-informo Smerdis quien hacía las veces notario registrando cada evento del conclave a detalle  en pergaminos encantados- Tenemos mayoría absoluta sin embargo Su Majestad puede hacer uso de su facultad de Veto-
 
Cooke miro la sala, todas y cada una de las miradas de sus súbditos posadas sobre el, ansiosas y expectantes por su veredicto, un silencio tenso se adueño del ambiente mientras el soberano se ponía de pie para expresar su voluntad.
 
-En los muchos y largos años que me he sentado en el Trono de las Olas jamás he impuesto mi voluntad por sobre la de mis súbditos. Y en esta ocasión tampoco será el caso, por mucho que me acongoje enviar  nuestros hijos e hijas a las llamas de la guerra. Se hará la voluntad de este Solemne Consejo: Que la luz de Helios nos guie en medio de tanta oscuridad…
 
Horas más tarde las calles de la Capital se llenaron de inusitada alegría entre plebeyos y nobles cuando los pregoneros reales anunciaron el inminente contrataque aztlante.  Los refugiados y desplazados que llegaban de als islas y parajes golpeados por la expedición yavanida se unan en tropel a las milicias para obtener una justa oportunidad de resarcir la crueldad obrada en ella por los invasores imperiales mientras que las huestes reales marchaban por las calles con sus estandartes azules flameando al viento.
 
A pesar del despliegue de efusividad, Tullius veía con desanimo como se desarrollaban los eventos, oculto en una callejuela entre la jolgoriosa multitud que estaba muy ocupada llenando de loas a los soldados que partían para reunirse con al hueste del Rey para lo que seguramente sería una brillante victoria. 
 
-White Man ve con los ojos de la sabiduría. Y por eso tu corazón esta intranquilo- escucho una voz rasposa detrás suyo, haciendo que el oficiales se voltease sobresaltado solo para encontrarse con la misma anciana kalypsonian de blancas restas y ojos nublados que había visto en el consejo.
 
-Estamos marchando a una trampa. –dijo con pesar Tullius.. Y perder buenos soldados es un lujo que no podemos darnos…Podría costarnos todo
 
-Mi gente siempre ha sostenido que la guerra es la expresión máxima de lso bakras…Siempre nos resultó incomprensible como es que alguien podría gloriarse en la atrocidad y sin embargo…no es posible escapar de sus garras nisiquiera aquí. Quizás es que en verdad existe algo muy enfermo dentro del alma humana
 
-“Una alfombra es suficiente para alojar a dos sabios. Pero el mundo entero no alcanza para dos reyes” Un sabio de Ghazistan dijo eso una vez. Quizás tenga razón…-
 
-Y eso donde te deja a ti, corsair…?-
 
-En el mismo lugar. Obedeceré a mi Rey, obedeceré a mi Reino. Hasta mi ultimo aliento-
 
-Entonces que la Madre te acompañe, leal guerrero- dijo ella- Ten…
 
Y  ofreció una pequeña bolsilla de cuero al general, quien la agarro con cautela.
 
-…para que no olvide por lo que esta luchando.
 
Tullius abrió la pequeña envoltura para encontrarse con una pequeña muñeca hechas de trapos que sin embargo tenia una semejanza que el no tardo en reconocer: con un vestido blanco y un cabello oscuro, una sonrisa simpática garabateada en la cabeza de la muñeca.
 
-Esta es mi- -intento mascullar Tullius pero al alzar la vista la anciana había desaparecido y aunque volteo en todas direcciones no le hallo.
 
Finalmente retorno a  las atestadas calles, sin dejar de contemplar la pequeña figura, hasta que finalmente se dio frente con otro transeúnte. 
 
-Aun no eres tan viejo como estar ciego, Marcus-dijo la voz de Gaius mientras se sobaba la frente mas Tullius solo replico con silencio- Mira …lo que paso en el consejo-
 
-Hiciste lo que te dicto la conciencia, no puedo reprocharte eso, mas me mantengo firme en lo que pienso, Gaius…esto es un error.-
 
-También fue un error aquella vez que atacamos de cabeza a esa fortificación en el Polo. Pero lo sacamos adelante. Luchando juntos, como hermanos…estoy seguro de que no habrá nada que estos barbaros pueda lanzarnos para lo que no estamos listos…
 
-Pues por el bien de Aztlan. Por el bien de mi niña…espero que tengas razón en esta vez, viejo amigo. Realmente espero que la tengas…
 
Las fanfarrias de la guarnición resonaban mientras las tropas abandonaban las murallas de la ciudad, ignorantes de que a lo lejos unos solitarios jinetes les observaban.
 
-Informen a la Estratega Tasalogos. De inmediato-dijo secamente Yuan- Ya tienes tu batalla, Tamara…ahora veamos qué haces con ella.

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SANGRE Y ACERO CAPITULO 17: SUBIDO!! Proximamente, Cap 18: Mobland
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Ryousan
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MensajeTema: Re: Academy of Nations(Comenzamos! Go go go!!)   Jue Ene 21 2016, 10:14

A bordo del Vandal, Día 90, Día 53 de la Invasión…
 
Un virote de ballesta se clavo pila de sacos amontonados en la cubierta del Vandal que navegaba siguiendo la baza del Albiones errante dese ya varios días, siempre sumidos en bruma fantasmal: sinónimo de seguridad pero al mismo tiempo de la inquietante presencia del siniestro corsario que era su patrón.
 
-Otra vez jugando con las armas ¬¬?- dijo Jon a Mary mientras ella luchaban por recargar el aparato.
 
-Vivimos en tiempos difíciles, supongo que no tendrás objeción en que aprenda a defenderme…-
 
-Acaso no te basta con que yo te defienda T-T?-
 
-N-No es eso o.o! Es solo que-…que pasa si un día me toca defenderte a ti?-
 
-Mmm…buen punto. Aun asi…-dijo mientras el mientras su amada introducía otro proyectil en la ballesta disparando con poco control y dándole a una solitaria gaviota posada en unas cuerdas que cayo directamente en a ola del cocinera, quien simplemente negocio los hombres y siguió revolviendo su guisado-…Creo que te vendría bien un instructor.
 
-Soy así de mala T-T?
 
-Por-por supuesto que no o.o! Es solo que ya sabes…bueno este…Todos tenemos capacidades diferentes y…y…Cambiando de tema: la bruja mayor te necesita en el camarote.
 
-No le digas bruja D:< !- protesto Mar.- Es “Hechicera”…
 
-Detalles ¬¬ Como seria, bueno que le eches un ojo, se nota que esto de la Armada le ha afectado…
 
-No es para menos…-dijo Mary haciendo una pausa y compartiendo parte de esa consternación antes de seguir a Jon a la habitación.
 
Allí vio que su superiora y Jazmín habían hecho acopio de una masiva cantidad de documentación recuperada de los naufragios de la Armada.
 
-Y Lord Zarak?-pregunto Mary, pero la priora la ignoro, estando demasiado inmersa en los archivos y bitácoras que tenia delante suyo.
 
-Lady Rebecca lo puso a dormir…con una…este…”técnica para dormir albionita”.- dijo tímidamente Jazmín.
 
-O sea que noqueo al vejestorio e un cabezazo, ahora respeto mas a la Bruja Mayor-
 
-Hechicera, Jon -_- -insistió su amada, mientras ambos veían lo absorta que estaba Rebecca, revisando cada una de las cartas de navegación, diarios de contramaestres y capitanes, así como los pergaminos de registro de los Jueces Navales.
 
-No quiero sonar altanero, pero precisamente que es lo que estamos buscando ¬¬?-pregunto Ryo, que había sido “reclutado” para la investigación de la priora
 
-Pistas que nos indiquen que es lo que paso…-dijo apresuradamente la Hechicera.
 
-Ya sabemos que es lo que paso. La Flota Imperial tomo por sorpresa a la Armada y “Bam” los volaron por los aires.-
 
-Eso no es posible…-dijo simplemente Rebecca.
 
-Es lo que a mi me parece. El mar de escombros que atravesamos es también una prueba fehaciente…-
 
-Lady Rebecca, yo comprendo su sorpresa, pero no podemos enfocarnos en algo que ya no podemos solucionar. - -
 
-Solo-…Solo escúchenme un segundo, si…?- dijo ella soltando los papeles por un segundo-…Una flota invasora que definitivamente no conoce estas aguas tan bien como nuestros capitanes va insospechada y simplemente sorprende a la Armada mejor entrenada del mundo? No les parece sospechoso?-
 
-Que quiere decir? Que algún Yavana mas hizo algún trato con Jones?- sugirió Jazmin
 
- Poco probable, la magia de Jones seria incompatible con la de la Regla del Rey…si es que las leyendas son ciertas, su poder ahuyenta toda oscuridad-
 
-Eso nos deja con una sola alternativa...-dijo Rebecca retomando la documentación.
 
-Y seria cuál? Que alguien además de Jones o Ericksen les ayudo a eludir a la Armada…?- dijo Ryo con escepticismo.
 
Rebeca alzo su vista unos segundos mirando con severidad a los presentes, la respuesta implícita en su penetrante mirar.
 
-…En verdad piensa que alguien traicionaría a Cooke?-dijo Jon- Créeme que he visto tipos que venderían a su propia madre por dos talentos de bronce, pero lo que plantea, Bruja es- Jon paro al recibir un coscorronazo de Mary.
 
-Hechicera, por ultima vez o.o!
 
-Lady Rebeca, aun si eso fuera posible, el Almirantazgo Naval solo responde ante el Rey o ante sus consejeros militares de confianza. No digo que todos los nobles sean santos o incorruptibles pero esto escapa a su competencia-
 
-Así es Lady Rebecca, mi padre hubiera esta al tanto de los movimientos de la Armada…espero que este bien-dijo Mary con algo de consternación.
 
-Esto porque ninguno de los documentos lleva su firma…?-dijo Rebecca exhibiendo varias instrucciones y mandos- Todas estas comandas…mantuvieron a  la Armada dando tumbos, las coordenadas están mal. Aun si la Flota Imperial esta guiada por las mentes navales mas brillantes de todo el continente sencillamente no es posible que no  hayamos interceptado esa segunda Flota ni una vez…
 
-Quizás tuvo asuntos mas urgentes que atender, quizás coordinar la defensa por tierra-sugirió Mary.- Quizás trabajaban con información incomple- -
 
-Quizás ALGUIEN les paso información errada. Hay algo que no estamos viendo…todo esta pasando demasiado rápido, demasiado fácil…alguien de dentro esta actuando contra nosotros. Alguien con poder…
 
-Aun si fuese cierto, hay asuntos de naturaleza mas urgente que empezar una caza de bruj—De hechiceras ¬¬U-dijo Jon.
 
-Si tengo razón entonces todo nuestro plan de guerra esta comprometido-dijo Rebecca- Es lo que la evidencia sugiere. Debemos regresar a Tetis e informar al Rey…
 
-Es lo que su corazonada sugiere! Y de todas formas es irrelevante, no regresaremos a Tetis. A estas alturas será una zona de guerra y no pondré en peligro a Mary o a mi tripulación por esta conspiración-dijo Jon con firmeza.
 
-Jon, mi Padre esta ahí! Necesita saber de esto!-protesto Mary- Aunque lo que dice Lady Rebecca parezca inverosímil, debemos informar sobre lo que sucedió a la Armada y la Segunda Flota Imperial!
 
-Mar-…Por favor, te pido que me escuches—
 
-No! Escúchame tu! Los que están ahí afuera son mi familia…comprendo que te preocupas por mi, pero no puedes pedirme que los abandona ahora! Por favor entiéndelo de una vez Jon! No me iré de aquí aunque me cueste la vida…
 
El despliegue dejo sin palabras al marino que suspiro resignado.
 
-Parece que va en serio, camarada-dijo Ryo.- Entonces cuales son sus órdenes…?-
 
-*Sigh* SI vamos a hacer esto, vamos hacerlo bien. –sentencio antes de regresar a la cubierta y dirigirse a una pequeña cabina montada en el castillo del navío-…Antes de hacer nada necesitamos información e información obtendremos-
 
Al abrir las compuertas vio varias ardillas voladoras sentadas en pequeño anaqueles mientras roían una nueces y al divisar el rostro de Vandal saltaron a sus hombros.
 
-No hagan eso! Me hacen cosquillas xD-dijo el mientras Jazmin y Mary el veian desconcertados.- Muy bien pongan atención!
 
De inmediato las ardillas se posaron en fila delante de Vandal mirando expectantes al capitán
 
-Donde aprendió a hablar con las ardillas?- pregunto la sacerdotisa
 
-No preguntes ¬_¬U…-replico Ryo.
 
-Scrat, tu ve a buscar Rocky e investiga si sabe algo del Padre de Mary!-dijo Jon inmediato una ardilla de dientes prominentes salió volando en la brisa marina. Chip y Dale, ustedes planeen hasta estas coordenadas y averigüen si los Imperiales han llegado!
 
El capitán enseño un mapa señalando la Costa Norte de Tetis señalando un punto con una navaja, las ardillas asintieron y despegaron planeando en el viento marino.
 
-Ehhh Vandal sabe que esta hablando con ardillas, verdad? –dijo Jazmin con escepticismo.
 
-La Ardillas Voladoras de Tetis son sorprendentemente listas y con un gran sentido de la orientación además saben aprovechar muy bien las corrientes marinas para planear sobre el océano-dijo Ryo mientras su capitán siguió impartiendo ordenes a su equipo de roedores.-…Aunque no parezca ¬¬U
 
-Por ultimo tu, Skippy!-dijo Jon mientras una enérgica ardilla saltaba a su hombro- Quiero que sigas a esos barcos negros y nos informes cuando avisten costa!- la Ardilla rechino sus dientes antes despegar velozmente desde el hombro de Jon.- Bien con eso deberíamos tenerlo cubierto…
 
-Ehhh Vandal…?-llamo Jazmín.
 
-Dime-
 
-No quiero arruinar tu sentido de la confianza pero…Son ardillas o_o!-
 
-Y tu punto es ¬¬?-
 
-Que son ardillas O.O!! Ratas dientonas que acumulan bellotas y son el alimento de uno de cada dos animales.
 
-Fallo en ver cual es el problema -_-U…-
 
-Cual es el problema?-dijo Zergey surgiendo de la cubierta inferior- El camarada ya libro a sus ratas espías?-
 
-¬¬! Son ardillas! Bien entrenadas, leales e inteligentes ardillas!
 
-Claro,  depredables, sucias y codiciosas ardillas- dijo Zergey.
 
-Porque nadie respeta a mis ardillas T-T?-
 
-Les damos el respeto que se merecen, Ñaca Ñaca :v En fin que quieren de cena?-pregunto Zergey- Tenemos la… sorpresa especial del Chef…
 
El Chef del Vandal saludo mientras revolvía un engrudo de aspecto dudoso mientras saludaba con su mano de garfio.
 
-…O podemos usar mi reserva de emergencia- dijo Zergey mientras buscaba algo en un costal.
 
-Y eso que seria, camarada ¬¬?-pregunto Jon.                                 
 
-Pues ya que nos hemos acabado el pollo.
 
-“Nos” hemos acabado el pollo -_-…?- dijo Ryo
 
-Usaremos la segunda mejor cosa-dijo el maestre mientras extraía agarrado por el cuello un pato del costal.
 
-Cuack T_T!-el pato cuaqueo mientras aleteaba desesperadamente n las manos de Zergey.
 
-Eso…fue…inesperado-dijo Jon antes de que rugiese su estomago- Aunque nos vendría bien algo de comida de verdad…-
 
-QUE!?-gruño el cocinero , que tenia era de un tamaño y una obesidad destacables mientras se encaraba a Jon con una hachuela de carnicero en la mano.
 
-Lo-Lo que quise decir es que es bueno tener algo de diversidad en la dieta y no podemos abusar de los talentos de Rufus con nuestras pretensiones a diario o_oU…-
 
-Entregarme  sonso pato-dijo el cocinero mientras tomaba al plumífero con el cuello, aumentando su desesperación en lo que Mary también salía a la cubierta.
 
-Jon que sucede?-
                                                                                                                     
-La carne por fin regreso al Menú T-T…-dijo el capitán con lagrimas de alegría en los ojos.
 
El cocinero coloco el plumífero en una tabla para cortar y alzo su instrumento listo para degollarlo, pero en ese instante el ave hizo contacto visual con la muchacha mientras hacia la mirada mas triste y patética que sus ojos pudieran emitir.
 
-Momento!-exclamo la chica deteniendo al cocinero-  Esteee…creo que- no seria correcto comer a este pato, teniendo tanta de esta otra deliciosa comida ya lista…
 
El caldero que contenía la Sorpresa Especial burbujeo mientras un ojo flotaba a la superficie del apestoso guisado mientras que burbujas que despedían un olor fétido reventaban en su superficie.
 
-…x.x…Y-Y es por eso que creo que debemos cuidar de este Pato hasta que realmente comerlo sea nuestra única opción-
 
-*Snif* Niña bonita apreciar cocina de Rufus. Rufus ser mejor amigo de Niña Bonita y protegerla de todo peligro-dijo el cocinero aplastando a Mary en un abrazo de oso.
 
-..Gra-…Gracias o.oU Ahora puede el ave venir conmigo?-
 
-Pato Sonso ir con chica bonita-dijo el gigante mientras pato revoloteaba al hombro de la muchacha.
 
-Bien…*fiuuu*…eso tuvo un final feliz, no chicos?-dijo Mary volteando hacia Jon  y los demás-…Ehh chicos?-
 
-…Nuestra cena T-T…-dijeron todos al unísono mientras veían como Rufus llenaba tazones de sorpresa especial.

Fortaleza de Greycliff, Día 109, Día 72 de la Invasión…
 
El sol se ponía en medio de una bruma fantasmagórica que dejaba entrever los fuegos del campamento aztlante a la distancia, en el campamento imperial reinaba un aire tenso pero cargado de energía y excitación mientras los soldados se miraban con sonrisas desafiantes, sabiendo que la hora de medirse en la fragua de la batalla se acercaba. No se escuchaba sonido alguno excepto por los rumores de corceles y acero mientras se alistaban para la refriega.
 
Tamara descendió por las arruinadas escaleras de una torre para reunirse en su base en su base con tres individuos apenas iluminados por el fuego de una antorcha.
 
-Los he reunido aquí porque sus oficiales me han dicho que son los soldados mas competentes, leales y habilidosos de sus Compañías.-dijo la Princesa mirando a  los individuos.-…Karla Magnusson, estas aquí por recomendación del Estratega Ericksen, dicen que tu habilidad de armas no es superada por nadie en tu Compañía y por ende en ninguna otra.
 
-Si ciertas son las palabras del Jarl Ulfrik, espero que también considere ciertas mi sugerencia de que seré mas útil  en la línea de batalla junto a mis Hermanos y Hermanas de Escudo.- replico una guerra de larga y trenada cabellera dorada, era de una gélida belleza aunque sus facciones era suaves y denotaban su corta edad.
 
-Comprendo tus reservas, pero para esta proeza necesito a los mejores y confió en la palabra e mi Compañero. Galmar Sveinbjar-ehhh…Compañero Galmar, tu eres Antartik nacido en Aztlan y trabajaste en muchos grandes proyectos de ingeniería y tengo entendido que tus conocimientos acerca de los trabajos edilicios de estos barbaroi son extensos.
 
-Si ha sido construido bajo este cielo y sobre esta tierra, probablemente ya haya visto como y por quien, mi lady-dijo un antartik enano que fumaba una pipa y lucia una pesada armadura con dos hachas colgadas a la espada, era de ojos oscuros como la noche y una barba de color rojo sangre
 
-Osadas palabras, si estas a su alta tu nombre recibirá fanfarrias donde sea que habite el hombre. Por ultimo Alp Lashkar ibn Elthad, Yuan afirma que eres el mejor Tirador que existe entre los ghazis…
 
-Khalajasthan  es la tierra donde las aves temen volar, nuestros arcos se encargan de ello-dijo un muchacho de apariencia escuálida y una sonrisa feroz, su cabello era oscuro uno de sus era gris y el otro cambiaba el color de su iris constantemente
 
-Pues de tus flechas dependerá que nuestra misión halle su marca.
 
-Aun no has dicho porque nos saca de nuestra línea de deber si nuestros talentos son tan útiles-dijo Karla de manera prepotente.
 
-Porque su línea de deber se halla situada a unos kilómetros de aquí. Su misión es en realidad simple: Llegar hasta la represa de Grecliff, colocar un dispositivo rúnico en uno de sus puntos vulnerables y detonarlo…
 
-La lkhan Leng comento que eso forma de su plan para atacar Tetis, mas fallo en ver como eso nos beneficia en el combate que se avecina- observo Alp de manera inquisitiva.
 
-En realidad también e sencillo: Una vez que derribemos la represa, el reflujo del rio inundara de manera dramática de todo el valle, lo que cual nos permitirá barrer al ejercito aztlante en un único y devastador movimiento. Yo ,junto con nuestros ,Compañeros los colocaremos en posición y luego nos retiraremos al terreno elevado de esta fortificación cuando ustedes nos den la señal…
 
-Las matemáticas detrás del plan son solidas-dijo Galmar mientras examinaba un plano de la represa, obtenido de sus años en Aztlan- Aun así hay muchas cosas que pueden salir mal, mi lady…-
 
-No negare que el plan es atrevido cuando menos, pero si funciona nuestra posición en este conflicto será indudablemente dominante y hasta es posible que fuerce a Cooke a negociar la capitulación. Tenemos una posibilidad de acabar la guerra en dos meses en lugar de dos años y salvar incontables vidas en el proceso. Es por eso que sostengo que el riesgo bien vale la pena…
 
El pequeño equipo se miró entre ellos y luego asintió con determinación.
 
-Nosotros mantendremos la posición.- dijo mientras facilitaba a Galmar un pequeño artilugio de bronce garabateado con runas que refulgían con un leve brillo azul- Cuando la misión este cumplida utilicen pirotecnia para darnos aviso: Verde si tienen éxito, rojo si fracasan.
 
-…Y en el caso de que fracasemos?-pregunto Karla.
 
-Pues en el caso de que ustedes fracasen me temo que no puedo ofreceros ni a ustedes ni a nuestros Compañeros algo que no sea una muerte gloriosa en servicio de su Imperio…Me he explicado?-
 
-Si Compañera Estratega, si!-
 
-Bien, hay caballos amarrados al pie de las murallas, procedan con discreción. Nuestras esperanzas y ambiciones marchan junto a ustedes. Me toca reunirme con los hombres, ya casi es hora…Bajo el Cielo, que Viva el Rey!-
 
-Que viva el Rey!-replicaron ellos golpeando sus pechos y a viva voz
 
-Vayan!-
 
El trio abandono la fortificación bajo el abrigo de las sombras mientras la hueste imperial se reunía en la explanada del fuerte. Tamara monto su  corcel mientras sus piqueros formaban solidos bloques  sus estandartes flameando gallardos al viento. Tamara les miro sonriendo: Siete metros de roble y buen acero yavana, las afamadas sarissas de su gente, las picas que habían cambiado el rumbo de la historia.
 
Miro a quienes las sostenían, gente de toda raza, color y lengua que había habitado bajo la luz del sol sosteniendo las armas de su gente: armadura de escamas y malla, grebas de pesado acero y férrea determinación que sostenían las picas, los escudos, espadas y arcabuces. Se sonrió al pensar que no podía pedir por multitud de guerra más leal que esta.
 
Cabalgo delante de los rangos de su ejército., su escudero y portaestandartes con la sagrada Regla del Rey detrás de ella. Se volteo hacia sus soldados, sus rostros entusiasmados  carentes de temor fortalecieron su confianza.
 
-Ratna!- llamo Tamara, captando la atención de una muchacha en la falange- Tus compañeros me han hablado bien de tu devoción y piedad, hay algunas palabras de sabiduría que quieras compartir con nosotros?-
 
-Lord Harinder me ha hablado en sueños, mi señora, dice que si mantenemos un corazón firme y sin miedo nos obsequiara una gloriosa victoria- respondió la muchacha
 
-Bien, quienes somos para ignorar el consejo de un Dios?-dijo Tamara sonriendo y logrando unas cuantas carcajadas entre su soldadesca mientras cabalgaba hacia el otro extremo de la formación y miro fijo a un soldado rubio- Felicidades por el nacimiento de tu hija, William, ya sabes cómo se llamara?-
 
-Mi esposa ha decidido llamarle Tamara-dijo el soldado.- No he podido estar más de acuerdo.
 
-Ohhh…eso me halaga. Pero que les ha hecho la pobre criatura para que decidan castigarla así xD?-dijo Tamara, otra vez causando risa entre sus soldados.
 
-Estamos convencidos que será una reina de los campos de batalla y vera al Imperio victorioso durante cien años. Al igual que usted.
 
-Te prometo que corresponderé a tu confianza, William, bendiciones del Ungido para ti y los tuyos.-dijo mientras cabalgaba al centro de la formación- Vassilij, tus padres remaron junto a los míos mientras vagábamos por el Mar. Remaras hoy junto a mi?-
 
-Hasta la muerte y más allá, mi Princesa…-replico un veterano de rostro lleno de cicatrices.
 
-Me honras hoy con tu presencia, Vassilij. Todos ustedes lo hacen-dijo Tamara mientras se ponía delante de su ejército.
 
Varengos y Ghazis. Albionitas y Azistanies. Hombres de cada nación que bajo el cielo exista, unidos en la hermandad del acero, en la fraternidad del Aspa imperial.
 
-Mis Compañeros, queridos Hermanos en el Deber. Ustedes me conocen: Saben que por su justicia ,mi padre no quiso privarme del deber que tiene el hijo primero de cada casa. He conocido cada pena que ustedes han vivido en mi carne y es por eso que tengo el honor de dirigirme ante ustedes como una igual. He dedicado mi vida a la construcción de este Gran Imperio, pero jamás será completo, jama será PERFECTO hasta que libremos a cada hijo de Adán de la tiranía de la superstición y la demagogia. Porque eso es lo que son ustedes, Compañeros: La Vanguardia de la Verdadera Libertad. Artífices de un Nuevo Mundo. Heraldos de una Nueva Era! Pues cuando Lisimaco les hallo eran fratricidas y estafadores y , les pregunto yo, que son hoy…?-
 
-Los Reyes del Mundo!-
 
-…Que son hoy…!?
 
-Los Reyes del Mundo!!-
 
-…QUE SON HOY!?-
 
-LOS REYES DEL MUNDO!!!
 
-Bajo el Cielo, Haire Basilea ton Yavanon!! No tengáis miedo alguno y alzad los estandartes!! Recordad que hoy es día bueno para morir por el Imperio! Pero Mañana es un día mejor para vivir por el-
 
Su ejercito estallo en vítores se aventuraban a marcha rítmica en la bruma, los tamborines y flautines marcando su andar mientras sus banderas, oriflamas y colores danzaban al viento. Tamara cabalgo hacia una colina donde Ulfrik junto a su imponente Dragón aguardaban.
 
-Buen discurso, aunque ha estado menos sobrecargado que de costumbre…
 
-Los estoy guiando a una batalla que no podemos ganar, Yuan esta muy lejos para ayudarnos y si el plan falla lo mas probable es que mueramos todos…llámalo prudencia xD-
 
-Yo diría más bien que los estas guiando hacia una victoria improbable >:3…
 
-Ja! Y desde cuando tu eres tan optimista?-
 
-Digamos que pusiste a alguien de mi particular confianza a cargo de la parte mas crucial de nuestra pequeña aventura…- Tamara suspiro.
 
-Realmente valió la pena? –dijo la princesa observando con melancolía la vejez artificial que ahora afecta al varengo- Parece una buena mujer…-
 
-…Lo es…la mejor de todas.-respondio el mientras terminaba de calzar una tosca armadura sobre la férrea piel de su dragón.- Supongo que es en estas ocasiones es donde uno contempla todo lo que no consiguió hacer…-
 
-Oye…-dijo ella acerándose al hombre-…Esto aun no es el final. Si todo sale bien será un nuevo inicio para todos. Para ti, para tu gente y también para la mía. Lucha por ellos Ulfrik, lucha por todo lo que no pudiste hacer, por todo lo que harás mañana.
 
-Je…realmente eres hija de reyes, Tamara de los Yavanas. Que podría mas podría pedir tu raza de malhechores que una líder como tu?-
 
-…Comida menos pesada y peinados menos complicados-dijo ella intentando deshacer parte del complejo rodete que sostenía su cabellera.- Aunque si eso es una petición personal seria feliz con que las pistolas dispararan cuatro balas y no a la inversa xD…-
 
-Jejeje… Quien necesita de tus sulfurosos artefactos cuando lo único que se necesita es buen acero y un escudo amplio?-
 
-Pues ya lo veremos, es una pena que Yuan vaya a perderse la diversión-
 
-Los Corsair debe estar mas aterrados de ella que de todas nuestras formaciones…Puede ser que ella sea quien le toque terminar el trabajo-
 
-Entonces ya tenemos un cuarto de la guerra ganada en tal caso. En fin, el sol asoma…Te veré en el campo, mi viejo amigo-
 
-…Y si no es allí, brinda conmigo en Valhalla, mi hermana de Escudo-
 
Ambos partieron hacia el frente, Nidhogg dio un poderoso rugido que reverbero en al extensión mientras los antartik sonaban cuernos de guerra en lo que Ulfrik y su gran sierpe remontaban el céfiro  del alba con altiveza.


Campamento Aztlante, pocas horas después.
 
Hubo una solemne reunión entorno a la tienda de campaña del general Tullius donde se hallaban reunidos los  Jueces Aztlantes, llegados de cada punto del archipiélago para presentar sus escoltas y sus servicios en al defensa del Reino. Las acorazadas figuras de argénteo blindaje se hallaban reunidas formando un solido cuadro mientras el estado mayor del General discutía los últimos detalles ante la refriega
 
-El 6to Regimiento de Amphitrite ocupara el centro de la formación. Junto 18vo y el 36to de Kallirhoe. Los Yelmos Azules de Akaste han solicitado también una posición de vanguardia pero los mantendremos en reserva en caso de que la oposición sea considerablemente mas cruda de lo que esperamos. Nos venderán sus vidas a un precio nada accesible-dijo Marcus mientras movía las piezas en un mapa estratégico.
 
-Nuestras armas de fuego son de calidad superior, tenemos mas alcance que sus arcabuces y su artillería. Creo que nuestra infantería podrá avanzar a tomar su centro con rapidez-observo Gaius.
 
-Poco recomendable. Enviarlos al centro de manera prematura los expondría de manera precoz a sus bombardas. Los imperiales no romperán sus filas aunque nuestros mosquetes los diezmen hasta el ultimo-
 
-Entonces cual es su plan?
 
-Lord Marduk avanzara junto con la Guardiana Alena por el flanco. El flanco es uno de los pocos puntos flacos de una falange yavana, intentar explotar su poca flexibilidad para las maniobras es nuestra mejor baza para desequilibrarles. Esta de acuerdo, milord?
 
-Es la opción mas lógica.- dijo con sequedad el Juez. Poseía cierto aspecto aguileño y sus cabellos blancos eran picudos, pareciendo púas de hielo que surgían alrededor de su coronilla
 
-Guardiana?-
 
-Mi espada es la mas veloz de Aztlan- replico la guardiana que era de cabello corto y aspecto algo varonil.
 
 -Lord Vulkan coordinara el fuego de nuestra artillería en centro de la formación.
 
La artillería Yavana tiene considerable menos alcance pero es considerablemente mas precisa. Ya deben de haber especulado con ello-dijo el juez Vulcan, que a diferencia de sus congéneres lleva toda suerte de instrumentos medición y artilugios de ingeniería, a la vez que varias quemaduras eran visibles en su piel- Pero no podrán especular con mi pericia…
 
 -La protección de nuestros cañones es fundamental para el éxito, dicha tarea esta encomendada para el Guardián Harald.-continuo Tullius, dijo mientras un callado de guardián de gris barba y rostro rasgado por las cicatrices alzaba su mirada hacia la mesa que sostenía una gran hacha de doble filo
 
-Los Yavanas no pasaran- dijo Harald de manera sombría, sin necesitar ningún alarde de habilidad para comandar el respecto de aquellos presentes.
 
-Lord Smerdis usara sus artes para proteger nuestras filas y su sequito de sacerdotisas ayudara a los heridos a regresar al combate.-dijo Tullius.- Las tropas y los oficiales ya tienen sus instrucciones. Esta es nuestra oportunidad de ponerle fin a esta pesadilla…-
 
-Obtendremos ,sin duda alguna, un gran triunfo para Aztlan. –afirmo Gaius..
 
 
-SI QUEREMOS que ese sea el resultado no podemos darnos el lujo de ser confiados o de cometer errores-afirmo Marcus- Por eso quiero saber si existe alguna objeción o duda respecto a nuestro plan de batalla…-
 
-Ninguna, solo que la presencia del Rey habria hecho aun mas segura nuestra victoria-dijo Gaius.
 
-Era la voluntad del Rey marchar junto a  nosotros, mas el Consejo voto para que permaneciese a resguardo en la Capital. No podemos pecar de imprudentes y el Rey lo sabe. Alguien mas…?
 
Solo obtuvo miradas severas y llenas de determinación como respuesta.
 
-Muy bien , aunque no este aquí, el Rey ha depositado su confianza en nosotros, y por el Sol y la Luna que no la defraudaremos. Victoria a cualquier costo!-
 
-Hurrah!- saludaron los presentes.
 
El alba despuntaba radiante y el cielos e torno de un turquesa pastel, entremezclado con tonos cálidos y anaranjados del astro rey alzándose por encima de la superficie del ponto, refractando su luz en la espuma de las olas y formando pequeños arcoíris. Gaviotas planeaban en las primeras corrientes de aire cálida tras su reposo nocturno pareciendo cientos de barriletes, blancos como las nubes, suspendidos en el aire.
 
Era así mas fácil distraerse de la abominable desolación que había hecho hogar en aquellos fértiles valles: todo apestaba a fuego y carne quemada, con cuerpos mutilados y ganado destripado pudriéndose al sol, sirviendo de colmenas a nubarrones de moscas tan densos que parecían cortinas de partículas zumbantes y hediondas que pululaban en forma de pequeños torbellinos.
 
Les sirvió para contrastar las consecuencias de su éxito y de su fracaso a medida que la hueste Aztlante, aquella multitud de miles de hombres y mujeres, todos ataviados en brillante y armadura y con feroces alabardas y mosquetes marchaban hacia el frente. En su andar no pudo evitar notar un signo particularmente lúgubre: Un Aguilotro de moteado plumaje y amenazante mirada amarilla se cebaba arrancando golosamente pedazos de carne de un grulla abatida., la cual sujetaba todavía firmemente con sus viciosos talones
 
Busco por debajo de su peto para alcanzar aquella pequeña muñeca que le había dado la anciana de Kalypso. “Los últimos pensamientos de un hombre, deberían ser acerca de su hogar” pensó Marcus, recordando dulces anécdotas alrededor de una mesa hogareña rodeado de pequeños. Recordó esa sonrisa llena de dulzura que tenia la muchacha que con tanto orgullo había visto empeñase al servicio de Selene…Recordó con un tanto menos de cariño a Vandal, aunque había llegado a tomar cierto aprecio por el bribón marino, solo reprochándole que debió haber tomado mejores decisiones en su vida
 
Esas meditaciones desaparecieron cuando en el horizonte se perfilo la derruida fortaleza de Greycliff y delante suyo, como una pared de afilado y oscuro hierro aquellos escuadrones que había visto a mitad del mundo rendido a sus pies. Las Falanges de los Yavanas  se habían presentado al campo.
 
Los chalecos de escama y malla daban un aspecto intimidante a los imperiales, pues sus cascos traían cortinillas de cota que ocultaban su rostro, aquella formación parecía ser mas una asamblea de blindados verdugos que un ejercito de hombres. Aunque la hueste aztlante les triplica en tamaño no podía negarse lo que su mera presencia inspiraba.
 
Una figura alza su espalda por encima de su cabeza y Tullius hace un gesto para que el y los Jueces se aproximen a al centro del campo. Allí se perfila el carmín estandarte imperial y la figura de una mujer joven.
 
-Habla el general Marcus Tullius de la Guardia del Mar. Custodio del Rey y Comandante de los Ejércitos de las Olas.- se presente el aztlante
 
- Le responde Tamara Tasalogos. Princesa de Sindhara Azistan. Duquesa de St.Alban. Estratega de la Séptima Compañía. Princesa de los Yavanas.
 
- Ciertamente el noble Telemaco le ha enviado lejos de su hogar, mi noble señora-dijo Marcus con cortesía- Esto no tiene porque terminar así. Recoja sus pertrechos y suba sus hombres de regreso a sus barcos. Regréseles con sus esposas e hijos y aun habrá una oportunidad para la paz
 
-Concuerdo totalmente, pero me temo que yo y mis hombres no iremos a ningún lado. Sin embargo..- Tamara hizo un ademan con su mano y de su escudero le paso un pergamino-…Esto son los términos revisados por parte del Rey de Reyes: Mi padre es un hombre de razón y de generosidad, no ve sentido en que dos grandes naciones derrochen buenas vidas en esta sangría. Deponga sus armas, lleve esto ante su soberano y si acepta, todo esto acabara ahora mismo.
 
Tamara extendió el documento hacia Marcus que miro directo el azul de los ojos de la mujer.
 
-Aun tras toda la devastación que han causado, creen que doblaremos la rodillas ante ustedes…?-dijo el Juez Smerdis.- Arrogancia, si existe otro defecto que describa mejor a los Yavanas desconozco su nombre.
 
-Bueno, podría hablarle acerca de los nada sencillos peinados que tenemos para nuestras mujeres ¬_¬U pero dudo que a eso se refiera…-dijo Tamara, aun incomoda por su complicado rodete-…En cuanto a su pregunta déjeme que la responda con otra: Cuanta MAS devastación creen que hará para que doblen sus rodillas…?
 
-Tu, klaufalegt!- dijo la Guardiana Alena escupiendo las grebas de Tamara, lo cual casi gatilla una respuesta por parte de los custodios de la princesa que, sin embargo, les detuvo- Crees que tus amenazas nos asustan?
 
-No es una amenaza. En absoluto. Es una promesa. Si ustedes se rinden habrán puesto techo a la cantidad de dolor que su gente sentirá pero si no se rinden, es nuestro deber asegurarnos que sufran hasta que se rindan. No es su decisión: lo único que su Rey puede decidir es cuanto sufrirá su gente antes de que se sometan…
 
-Bajo los preceptos de que filosofía monstruosa conducen sus vidas?-dijo el Juez Smerdis
 
-Créanlo o no, no soy indiferente al dolor de su gente…mas no es mi voluntad la que trajo este azote sobre ellos, sino la voluntad de su Rey. Si buscan al autor de sus males esta sentado en su trono y ustedes le rinden pleitesías…Nosotros corregiremos eso, aun si eso significa que tendremos deshacer todo lo que haya entre el y nuestras espadas partícula por partícula…
 
-Así que esa es la oferta final del Rey de Reyes: Sométanse o sean destruidos?-dijo Graco riéndose sardónicamente
 
-No…seria algo como “Sométanse y vivan en prosperidad. Opónganse y desaparezcan entre tormentos”. Hace mas énfasis entre causa y consecuencia, creo yo.
 
-Ciertamente tiene muy instalada la crueldad y sed de sangre que parece compartir con su noble padre, no tiene el más mínimo aprecio por su vida o por las de los que le rodean-dijo Smerdis.
 
-Existe un viejo refrán  “Admira a un lobo que escoge sus batallas porque piensa que deben lucharse, no porque piense que las puede ganar”  Quizás antes del final, ustedes lo puedan comprender…Eso es todo lo que tengo que decir-
 
-Así sea.-dijo Marcus con pesadumbre.
 
Luego ambos se retiraron a sus respectivas formaciones, mientras Graco veía de reojo el penetrante azul de la joven general enemiga mientras cabalgaba de regreso hacia su hueste.
 
-No tiene ni una pizca de dudas respecto a esto. No me gusta-dijo Marcus reuniéndose a la cabeza de su ejercito con el Juez Smerdis y el resto de su estado mayor..
 
 -Es de esperarse que intente no demostrar inseguridad…-observo Vulcan.
 
-No intenta aparentarlo, no tiene inseguridad alguna- continuo observando el comandante aztlante mientras veía como Tamara relava taba algo a sus soldados, logrando que se descostillasen de risa.
 
-Si, el fanatismo tiende hacer eso con la gente de corazón débil- dijo Graco.
 
-Y ella te parece un fanático babeante, Gaius?-
 
-No…He de decir que lamento que una hembra como esa este en bando contrario-dijo el general.
 
-Je…un análisis digno de Graco Gaius.-dijo Tullius blanqueando los ojos- Lord Smerdis, pudo sondear sus pensamientos?-
 
-Hay una fuerte turbulencia arcana a su alrededor. No es normal.-
 
-Probablemente mas cachivaches rúnicos para prevenir la telepatía-especulo Gaius.
 
-O probablemente algo más peligroso-dijo el juez Vulkan mirando la hueste yavanida raves d un conjunto de lentes que ofrecían visión de distintos espectros arcanos en el ambiente. Todas los artefactos rúnicos se diferenciaban con un  brillo blanquecino, pero Tamara resaltaba con un brillo Azul profundo y destellante que afectaba los ojos del hechicero.- Recomiendo discreción a  la hora de lidiar con la princesa…
 
-Si sangra podemos matarla-afirmo Alena.
 
-Sin imprudencias, Guardiana. Si hay un arma que debemos temer de los yavanas es su astucia. No deje que hagan uso de ella-
 
-A los hombres les vendrían bien unas palabras, general-afirmo Alena.
 
-Dale un respiro a nuestro flemático comandante, niña. Para eso me tiene a mi-dijo Gaius montando su caballo y marchando a  la cabeza del ejercito aztlante.
 
-*sigh*…Y aquí vamos de nuevo u_u-suspiro Tullius mientras seguían de cerca al venturoso Gaius.
 
-Hermanos y Hermanas! Observad delante suyo! Ha llegado la hora infame! La hora de los villanos! Y el día de los crueles y despreciados! Antes ustedes se alzan las picas de Yavania, la Desolada! Huérfana entre los pueblos, malhechores entre las naciones! Enemigos de todo lo puro y bueno! Maestros en el arte de la crueldad, inigualables en las iniquidades de las tiranías. Que ofensa tan grande hacen a nuestra tierra y nuestros colores con su sola presencia. Pero es aquí donde decimos: NO MAS. No mas, se soportara una sola crueldad contra nuestras buenas familias. No mas se soportara su muy dañina presencia en estas islas. NO MAS, tomaran por la fuerza aquellos que no les pertenece! Y si hay algo que les prometo, aun si me valga repudio y odio de todas las generaciones que vendrán: Nuestra tierra perdurara. Salve el Rey!!
 
-SALVE EL REY!!-respondió en medio de vítores la hueste mientras cuernos confeccionados a partir de conchas marinas entonaban el llamado a la guerra.
 
-Mas sobrecargado que de costumbre…-dijo Tullius mientras Gaius volvía a la formación.- El final fue algo dramático.
 
-Estamos en unos de los momentos mas dramáticos de nuestra historia…lo creo apropiado -replico su amigo.- En fin…ya es hora…
 
 
El ejercito Aztlante se movilizo hacia al frente mientras montaban sus barricas y cañones. Tullius analizo la situación. Los Yavanas ya habían tomado el terreno elevado, y sus cañones sin duda provocarían serias bajas de no ser neutralizados de inmediato. Le seguía molestando que en ningún gesto de al Princesa se entreviese una pizca de duda, una sonrisa y desafiante y gesto de confianza eran todo lo que se veía en sus maneras y gestos, mientras se tomaba el tiempo para animar a sus soldados.
 
Tamara desmonto  y junto con sus soldados, clavaron rodilla en el suelo, mientras sacerdotes de purpúreos hábitos pasaban recitando canticos de adoración a Xristos mientras incensarios de oro se balanceaban en sus manos. Se puso a  la cabeza del Syntagma de Honor, situado al flanco de su ejercito  y comenzaron el avance al son de tamborines y flautas.

Spoiler:
 

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SANGRE Y ACERO CAPITULO 17: SUBIDO!! Proximamente, Cap 18: Mobland
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MensajeTema: Re: Academy of Nations(Comenzamos! Go go go!!)   Jue Ene 21 2016, 10:15

Un estruendo sordo reverbero en al distancia mientras Tullius daba al señal para que la artillería comenzase su bombardeo. Del suelo comienza a surgir pilares de tierra cuando los proyectiles de los cañones cortan el aire matinal mientras los piqueros de ambos bandos comienzan su aproximación.
 
-Corrijan la latitud norte-dijo Vulcan mientras calculaba correcciones para sus descargas de artillería- Fuego para efecto. Carguen explosivas…
 
Sus subordinados obedecen y los Howitzers aumentan la elevación. Nuevamente se escucha su ruido sordo y lo próximo que se sabe, es un como una furiosa conflagración abre un hueco en el centro imperial, dispersando por los aires a los Compañeros, o al menos los pedazos que quedaron de ellos. Resulto perturbador ,sin embargo, que los heridos sucumbiesen en el total silencio, ni una queja ni un alarido, solo sepulcral calma en sus bocas cuando la sangre y la vida les abandonaban…
 
-Obuses!-llamo Tullius mientras reducidos pelotones con cañones de mano se adelantaban a la cena- Apunten, Fuego!-
 
La artillería manual aztlante daba una decidida ventaja su formación, mas alcance que los arcabuces, más movilidad que los cañones y permitían desviar a los arcabuceros enemigos a mayor distancia antes de que pudieran contratacar. La hueste de los yavanas avanza con une estoicismo digno de mención, aunque estuviese cayendo como moscas a causa del superior alcance de la artillería aztlante sus formaciones no se dispersaban por mas que quedasen reducidas a puñados de tullidos, cegados por las explosiones. Ciegos y desfigurados continuaban el rítmico avance, silenciosos como la tumba…
 
-Nos aproximamos a distancia de intercambio-aviso Tullius- Lord Marduk despliéguese al flanco. Lord Smerdis preparase para proteger a nuestras tropas!- ordeno Tullius.
 
El sonido de los tamborines , hace los arcabuceros aztlantes y sus contrapartes Yavanas alcen sus armas con mechas encendidas y cargas preparadas para luego presentarse el dramático y final instante antes de la descarga, luego el rugido: atronador y sulfuroso como un banco de niebla surgidos de un hades profundo y voraz. Los tiradores de Amphitrite resultan incluso por encima de los demás: sus mosquetes de manufactura antartik poseen cañones de mayor precisión alcance que dejan en ridículo a los toscos artefactos imperiales.
 
Cuando finalmente los imperiales tienen la oportunidad de realizar su descarga, Lord Smerdis alza una cúpula de energía que detiene los disparos, las balas de las arcabuces caen al piso como canicas de plomo, inofensivas e inertes; mas esto no logra amedrentar a la hueste yavanida que procede con velocidad a la recarga.
 
-Desplieguen Mata-Hechizos!-ordena amara- el sonido de la del cuerno anuncia la orden, respaldada con banderines de un purpura pálido.
 
La comándate hace que pequeños equipos de ballesteros  tomen posición entre los arcabuceros, cuyos números se resienten a causa de la superior potencia de fuego de los aztlantes. Cargan virotes de hierro bien pulido, en cuyas puntas brillan runas cuyo cometido esta por revelarse.
 
La artillería continua intercambiando descargas, pero pronto las baterías imperiales comienzan a ser silenciadas una por una, sin haber logrado infligir daño, producto d elas protección de Lord Smerdis y de los cálculos precisos de Lord Vulkan en lo que sintagmas completos de imperiales caen fulminados ante las fusiladas antes de poder haber combatido. Los ballesteros entonces disparan y sus proyectiles se clavan en la cúpula defensiva del juez, las puntas de las saetas se disuelven y al hacerlo la cúpula estalla causando que el meta impacto tumbe varios rangos aztlantes mientras Smerdis cae de rodillas con un profundo dolor en el pecho.
 
-Malditas runas matahechizos…-dijo Smerdis con una sonrisa seca mientras se presionaba el punto donde sentía mas agudo el dolor.
 
-Sanadora!-llamo Tullius mientras una sacerdotisa acudía a socorrer al convaleciente hechicero- Reformen el centro y cubran la artillería, no permitan que aprovechen la brecha! LORD MARDUK, AHORA!-
 
El Juez de aspecto aguileño asintió en lo que se calcaba una extraña armadura compuesta de un material de material cristalino mientras sus Guardianes se colocaban en formación de rombo a su alrededor antes de desaparecer en un relampagueante destello de luz. Las pesadas formaciones de picas redoblaron el paso, haciendo temblar el suelo bajo el peso de sus armaduras, Tamara y los demás Pentarcas empuñaron sus pistolas, cada una un regalo del mismo Rey y dispararon, la tosquedad de las armas era compensada por la pericia en combate de los yavanidas, colocando el plomo entre las cejas de los oficiales aztlantes, aprovechando la breve interferencia en las artes de Smerdis.
 
Las picas de los invasores eran mas largas, lo cual les permitió asestar el primer golpe cuando finalmente las formaciones colisionaron, en una visión que asemejaba a dos arbustos de espinos enredados y tratando de  deshacerse entre ellos. La borrasca del combate cuerpo a  cuerpo daría su primera probada  a los Aztlantes de la infame brutalidad yavana,  armados con hachas y ese inquietante hibrido entre hachuela y machete que eran los Kopis, los invasores eran eficientes a la hora de eviscerar y cortar, separando de a tajos piernas y brazos  mientras pisoteaban a los mutilados en su avance silencioso y sistemático.
 
Sin embargo sus números se habían visto reducidos sustancialmente tras absorber de manera estoica el plomo aztlante, con sus diezmados arcabuceros aun haciendo un esfuerzo sobrehumano para mantener sus armas disparando, aun en al certeza de su obliteración ante la supremacía de los isleños. Tullius supo aprovechar las rígidas formaciones en que luchaban sus contrincantes para explotar sus flancos expuestos.
 
Con rapidez, numerosos infantes pesados aztlantes de pesada armadura de acero azulino y armados con prodigiosos mandobles adelantaron a los flancos, preparándose para enfrentarse a la fiera oposición de los varengos que marchaban al son de cuernos para interceptar su asalto. No se dio ni se pidió cuartel, solo un reguero de sangre y cuerpos desmenuzados ante el peso de hachas, espadas y martillos de guerra. A pesar del caos ninguna de las líneas cedía un palmo, rehusándose a disolverse mientras más y mas cuerpos se acumulaban sobre la tierra que comenzó a trasminarse de sangre.
 
El cambio llego cuando el juez Marduk reapareció en el vulnerable centro de los yavanidas, junto sus guardianes y mediante una sencilla rubrica cubrió las corazas de sus escoltas con lo que aprecia electricidad cristalizada para que ellos a su vez desplegasen con violenta elegancia la letalidad de su arte. El encantamiento del Juez hacia que las Armas de las Mareas de los guerreros destellasen con la furia de relámpago y se moviesen igual de rápido, sembrando destrucción en la vulnerada retaguardia imperial, produciendo visibles cadenas eléctricas que fulminaban a los enemigos reduciéndolos a pocos mas que carne quemad ay metal chamuscado.
 
 A pesar de los guardianes pronto habían cebado sus hojas con la sangre de docenas de invasores, la espada de Alena seguía siendo la más afilada, había estado en servicio de Lord Marduk desde su consagración como Guardiana y había aprendido a aprovechar muy bien la sinergia de sus armas con la de las artes de su patrón. Había aprendido a utilizar el Oleaje de sus cuchillas gemelas junto con el poder de tormenta de Marduk para crear ondas de voltaje que le permitieron diezmar rangos completos de las falanges yavanas con total impunidad mientras que a su vez despachaba un varengo de tras de otro con sangrienta elegancia.
 
-HAROS! Asume el comando del Sytagma, parece que tenemos a un héroe…-dijo Tamara mientras dejaba a cargo a un subordinado que asintió en silencio mientras procedía a ocupar el lugar  de al princesa en la Falange.
 
-Necesita de escolta mi señora!?-pregunto Haros mientras empalaba con su pica a un aztlante  tratando de mantener la formación
 
-Tranquilo, Ulyses. No vaya a ser que estén en demasiada desventaja…-luego monto la princesa un corcel proporcionado por su escudero y cabalgo rampante hacia el maltrecho centro de sus fuerzas, donde Marduk y Alena continuaban sus estragos.
 
Aunque la falange yavanita se contaba entre las líneas de infantería más solidas el mundo, su poca maniobrabilidad se estaba cobrando su precio en vidas, al ser sus integrantes incapaces de voltear contra al juez y sus Guardianes sin comprometer el resto la línea.
 
-Los “mejores soldados del mundo”? No me hagan reír-dijo la Guardiana mientras remataba a otro maltrecho falangista antes de encararse con velocidad a otro varengo que cargaba aullante hacia ella
 
Bloqueo con ella el tajo vertical del hacha de su oponente con sus espadas, de jalar hacia a tras de  y eviscerar el cuello  de su atacante con su relampagueante hoja y con el mismo movimiento partir el torso de otro atacante en su retaguardia. Luego se percato de una puñado de arcabuceros que se habían agrupado para intentar abatirle.
 
Los arcabuces rugieron atronadores, pero el plomo no alcanzo a la Guardiana que se vio súbitamente rodeaba por una pequeña turbulencia que parecía simular en pequeña escala el ojo de un huracán desviando los proyectiles de sus atacantes producto de las artes del Juez Marduk.
 
-Guardianes en formación!-ordeno ella, prepárense- ordeno Alena mientras el resto de su escuadra se colocaba en formación en su retaguardia mientras ella marcaba un punto delante de ellos- Estén preparados los traeré hacia ustedes…
 
Dijo ella antes de arremeter a las bolsas de arcabuceros que habían quedado dispersas en las formaciones de los yavanas, procediendo haciendo uso de la enorme celeridad provista por su maestro para aproximarse a los enemigos, para luego proceder a tocarles con su transportarles de regreso a donde sus camaradas que   ,se hallaban en circulo alrededor de Marduk quien continuaba desviando los ataques de los atacantes con su Armadura de Huracán, mientras procedían a  rematarles con facilidad dejando que Alena eliminase con rapidez a los diezmados soldados a distancia imperiales sin detenerse, haciendo uso del poder de Naufragio de sus Armas de las Mareas.
 
Iba a proceder al ataque de unas de las pocas formaciones de Arcabuceros un blindado Jinete apareció de entre los humos de las armas cargando hacia ella espada en mano.
 
-Iluso…-dijo Alena con un arrogante desdén antes de cercenar la cabeza de su corcel un corte de sus armas,  aunque para su sorpresa, el jinete, se posiciono para ser tocado por su arma, activando el poder de su hoja y transportándole hacia sus compañeros.
                                           
Pero cuando los demás Guardianes intentaron abatirle, este simplemente hizo un único tajo con un Kopis Rúnico, deteniéndolos en acto. A los pocos segundos el grupo cayo cortado por la mitad a la altura de la cintura, logrando incluso que el inexpresivo Juez marcase un leve gesto de sorpresa cuando sus guerreros cayeron cercenados a su alrededor.
 
Hubiera procedido a hacer lo propio con el Juez de no ser porque Alena, procedió a  tocarse su espada y regrese de vuelta a la posición de Marduk justo a tiempo para poder bloquear el ataque del misterioso imperial.
 
-Maldito!-dijo ella mientras su hoja sacaba chispas al contener el acero del yavana.
 
El Juez aprovecho para catapultar hacia atrás al atacante con una potente ráfaga de viento, pero el imperial cayo de   pie a pocos metros, moviéndose con una presteza encomiable a pesar de su pesada armadura. Al volarse su yelmo a causa del impacto, se volvió visible la rubia cabellera y los claros ojos de Tamara…
 
-Jejeje…Había oído hablar de la habilidad en combate de los Guardianes. He de mencionar que hasta este momento he estado un poco decepcionada, no han opuesto mucha resistencia que digamos.
 
-Es fácil atacar a traición y por la espalda mientras la gente duerme-replico Alena.
 
-…Es fácil conquistar una nación que duerme en lugar de vigilar. Pero esa es la suerte de los débiles de espíritu: El yugo les viene cual bendición-
 
-Miserable hija de - -bramo Alena antes de intentar arremeter con la princesa pero fue contenida por Marduk
 
-No ataques sin pensar. Ya oíste el Juez Vulkan…No es una oponente ordinaria.-
 
-Vaya un brujo sensato…quien lo diría…-dijo Tamara burlonamente mientras usaba una fina prenda real para limpiar la sangre de su Kopis.- Antartik eh? Consulta ,como hacen ustedes y sus mujeres para – ya sabes ^_^U,  cuando algunos de sus hombres son tan--…y otros tan-
 
-…De Hecho es una muy peculiar oponente-dijo Marduk.
 
-Deja ya las insensateces y pelea!- bramo la Guardiana apuntando su filo hacia Tamara.
 
-Directo al grano. Tal y como me gusta. Tus hermanos serán unos súbditos estupendos-
 
-Hablas demasiado. Te consideras una soldado, una líder, pero no eres mas que la líder de una banda de sicarios!!- dijo Alena antes de aparecer realizando un inesperado ataque encima de Tamara, pero los reflejos de la princesa  le permitieron bloquearlo justo a tiempo.
 
-Sabes cual es la diferencia entre un asesino y un soldado, guardiana? Propósito. Esa sola palabra es lo que convierte una cruel reyerta en lucha justa. Y créeme…NOSOTROS tenemos propósito.-dijo Tamara antes de usar su peso para empujar hacia a tras a la Guardiana, haciendo que tropezase para luego intentar espetarle contra el suelo.
 
 Alena logro desviar el golpe del Kopis rúnico a unos centímetros de su rostro pero que Tamara aplastaría su cráneo contra el suelo con el peso de sus grebas. Nuevamente Lord Marduk intervino lanzando una potente  esfera de vientos huracanas que lanzo a la princesa dando tumbos hacia atrás.
 
Luego el hechicero manifestó en su mano una larga lanza de relámpago la cual lanzo como una jabalina incandescente hacia su oponente , pero lejos de inmutarse Tamara  bloqueo el proyectil con el filo de su espada, que absorbió al energía y comenzó a desprender una brillantes centellas azulinas antes de devolver el ataque en forma de otro resplandeciente relámpago.
 
Pero el trueno y la tempestad eran el Arte de Marduk quien absorbió al centella con su mano de manera inofensiva. Tamara espero un nuevo contraataque, pero Marduk simplemente se quedo allí parado. Poco tardo en percatarse que Alena ya se hallaba detrás y no pudo  un certero golpe que atravesó su armadura hiriéndole profundamente entre las costillas.
 
El subsiguiente intercambio de golpes y ataques ocurrió tan rápido que no podía seguirse a simple vista, dando la impresión que tanto la Guardiana y la princesa aparecían en un lugar para reaparecer en otro. Pero pese a los poderes rúnico conferidos por su espada, se volvió patente que la sinergia entre el Juez y custodia le aventajaban sin que ella pudiese actuar de manera efectiva contra ninguno de sus dos contrincantes.
 
Finalmente una nueva ráfaga de viento lanzada por Marduk le lanzo varios metros en el aire haciéndole caer aparatosamente, al aterrizar termino dislocándose uno de sus dedos. Se sonrió secamente antes de acomodárselo con un sonoro crujido..
 
-No puedes vencer, yavana!-exclamo Alena.
 
-Eso parece…al menos no con esto-dijo Tamara mientras introducía su Kopis en su funda.
 
-Y tu plan es enfrentarnos desarmada?-
 
-Quise agotar cada recurso posible antes de tener que usar esto…-dijo mientras extria una larga hoja de su cinto-…Sosiégate, Aztlan! Atestigua los milagros de la Pasada Gloria…
 
Era una espada larga, sin nada llamativo mas que el buen acabado dela cero que la constituía. Tenia grabados a cincel unas runas de aspecto arcaico, que no desprendían brillo, simples glifos tallados en el metal, aun así el aire se volvió pesado y hasta los segundos parecieron ir mas lento a medida que la hoja abandonaba su funda…
 
Spoiler:
 
 
-Eso es…-mascullo Marduk mientras todos sentían algo ominoso y amenazante en el aire.
 
-…Treinta Amigos tuvo el Rey. Treinta Hojas fueron forjadas.
 
-…Un Colmillo Rúnico…-dijo Smerdis.
 
-Artillería al centro y la retaguardia!! MATENLA!! MATENLA, AHORA!!-bramo Gaius.
 
La Artillería libero su infernal halito, pero fue vano. Tamara alzo la espada y con ella se detuvieron en el aire los proyectiles de la artillería que cayeron pesadamente al suelo, se voltea hacia Alena, sonriendo con avidez. Sencillamente apunto con la punta de su acero y fue como si la Guardiana hubiese sido golpeada por una fuerza invisible, poderosa y devastadora que astillo su armadura y trituro sus huesos dejándole convaleciente en el suelo.
 
Se aproximo luego Marduk y nuevamente sin mas que una ademan de su acero y elevo al Juez en el aire y lo estrello con violencia creando un pequeño cráter mientras avanzaba hacia sus maltrechas falanges, su rostro rebosante de una serenidad inquietante, mientras el acero cantaba en al mover ella la espada.
 
Adentrándose en la fiera lucha, clavo la espada en el suelo creando a si una gran fisura rasgando al tierra,  que trago a las filas de infantería aztlante en un abismo de oscuridad sin final para luego cerrarse como una trampa para bestias, acallando los gritos de los que caían en aquel  repentino precipicio.
 
-Drake, Cortez, Sindh…-llamo Tamara con voz seria. Y en silencio atendieron sus Pentarcas, como su escuchasen la voz de una Diosa de la Guerra-Reorganicen mis falanges y avancen al centro…-
 
-Como ordene, mi señora!- respondieron sus oficiales.
 
-Hijos del Imperio!  Gallardos Conquistadores de Mil Tierras! Avancen! AVANCEN! AVANCEN POR SU REY!! ALALALALAI!
 
Spoiler:
 





 
Y a pesar de tener que marchar sobre un marisma de cadáveres y sangre derramada, los imperiales presionaron mientras Tullius redirigía sus reservas para cubrir la brecha. Avanzaban a pasos pesados, entonando ululantes canticos de guerra mientras remataban a  base de pisotones o espadazos a aquellos enemigos atrapados ante su  implacable empuje.
 
-Preparen sus armas…-dijo Tullis desenfundando su espada- Ahora nos toca pelear.
 
Nuevamente Tamara abanico su temible filo, Smerdis elevando otra gran barrera de protección , que caso chispas al enfrentarse al filo rúnico, con tal fuerza a la lejanía bosques, colinas y molinos caían  cortados por el poder del Colmillo Rúnico, requiriendo un esfuerzo sobrehumano por parte del Juez para poder contener el ataque, mientras por su cuerpo numerosos grietas de luz surgían rasgando su piel.
 
-Que arma tan terrible han forjado…-reflexiono el exhausto Juez
 
Tamara parecía imparable con esa Espada en mano, fila tras fila de infantes caian como briznas de hierba ante una hoz bien afilada, con solo un movimiento de su muñeca traía tan grande mortandad  que pronto el campo de batalla se asemejo  a la inmundicia de un matadero.
 
-Mi lord, protéjame, yo enfrentare a este oponente…-dijo Tullius alistando su espada y su escudo.
 
-…Marcus…-
 
-Tranquilo, Graco. Todos sabemos que Aztlan solo estará perdido sin ti (?)-dijo el general  logrando arrancar una sonrisa a su compañero-…Si algo me pasa, cuida de mi Mary.
 
El otro general asintió en silencio, mientras Smerdis proyectaba una rúbrica sobre el Guardián haciendo que armadura proyectase un fulgor verdoso que parecía chisporrotear pequeños estallidos de color blanco y luego se adelantó hacia el frente. Un rápido giro de su espada provoca una ola de energía arcana que astillo las picas de los imperiales, lanzando también muchos de ellos aullando varios metros en el aire.
 
La intervención de su comandante, envalentono a los aztlantes que procedieron a  la brecha con rapidez, sosteniendo sus armas con brío renovado mientras Marcus proseguía con su letal faena. Proyectiles de arcabuz y golpes de los Kopis rebotaban con el escudo rectangular del Guardián, desviando también con pasmosa facilidad las balas de cañón, mientras demolía las falanges y filas de los atacantes usando campos de fuerza proyectados por las artes de Lord Smerdis
 
Su espada era de un excepcional filo, capaz de rebanar hasta la coraza rúnica mas solida, fileteando a  los imperiales con una eficiencia estremecedora mientras sus tropas combatían a su alrededor para contener la ofensiva imperial. Finalmente, tras luchar su camino hacia el centro el y Tamara se encontraron en el sanguinolento centro del campo. La sangre aun chorreaba en el filo del arma de la Princesa cuando poso su vista en Tullius y por un momento el combate se detuvo
 
-Ya era hora de que alguien importante llegase para afrontar  su destino- dijo Tamara mientras procedía a volver  a limpiar la hoja.
 
-Toda vida es importante. Aunque no espero que eso sea algo que alguien como tu pueda comprender…-
 
-Intentas apelar a mi sentido de la moralidad, aztlante? He visto muchos pueblos como el tuyo: gentes débiles, llenas de buenas intenciones. -
 
-…Y eso donde los deja a ustedes, Princesa de los Yavanas?-
 
-Los Imperios se forjan con acciones, no con intenciones. Es por eso que Aztlan fracasara, es inevitable. Nosotros simplemente les estamos salvando de ustedes mismos.
 
-Un Imperio con cimientos de huesos y cadáveres esta destinado a fracasar.-dijo el Guardián con severidad provocando una risita en la princesa
 
-Aun si los Yavanas fracasan durante Mil, Diez Mil o incluso Cien Mil Años, eventualmente triunfaran. Sabes porque? Porque el gobernar no es nuestro derecho, ni nuestro destino…Es, sencillamente, nuestro PROPOSITO- luego alzo su espada en dirección hacia Tullius.- Prepárate Aztlante, nadie que haya enfrentado  una de estas hojas ha vivido para contarlo…
 
-…Pues me honrara ser el primero- respondió el con su típico estoicismo mientras Tamara sonreía lupinamente antes de arremeter con inusitada velocidad contra el
 
El solo choque de los filos provoco una poderosa marejada de fuerza que derribo tanto a aztlantes como imperiales a causa del impacto, Tullius interpuso su escudo y Smerdis concentro su poder en crear un poderoso circulo protector a su alrededor para cuando Tamara lanzase otro golpe. Cuando el filo de la espada de la yavana tocaba su superficie el suelo se hundía creando un hondo cráter.
 
Tamara apunto el Arma hacia Tullius lanzado una ráfaga de poder que el aztlante resistió, aun así siendo arrastrado varios metros dejando surcos en el suelo mientras sus grebas chisporroteaban y se ponían rojas por la fricción. Anticipando una nueva ofensiva, el Aztlante clavo su escudo en el suelo formando a su alrededor una esfera de protección arcana. La Princesa le ataco repetidamente, con velocidad de vértigo, cada golpe triturando rocas y piedras hasta le polvo alrededor de ellos.
 
Finalmente, Tullius aprovecho un instante de flaqueza por la princesa , volviendo a absorber la energía en su escudo y le embistió, el impacto astillo la armadura de Tamara, alzándole dando aparatosos tumbos varios metros hacia atrás y levantando una nube de polvo al final impactarse contra el suelo. Al despejarse se vio a la muchacha intentando incorporarse, malherida y convaleciente, intentando elevar su espada pero sus fuerzas le flanquearon produciéndolo un intenso dolor.
 
-Ahora comprendo, no puedes usar su poder por tiempo indefinido…-observo Tullius.
 
-No…solo el tiempo suficiente.-dijo ella sonriente mientras que, como un bolido caído del cielo, Ulfrik realizaba un meteórico al centro de la batalla, causando un ligero temblor al estrellarse su bestia contra el suelo.
 
El dragón del Antartik dio un rápido giro sobre si mismo, desembocando un poderoso latigazo de su cola lanzo a Tullius varios metros en el aire mientras que Ulfrik tomando las riendas de su montura dirigía su gélido halito hacia los aztlantes, solo la rápida reacción del Juez Smerdis logro conjurar otro circulo de protección que cubriese a las fuerzas, protegiéndoles del frio sempiterno que exhala de la fiera del caudillo varengo.
 
Sin embargo, Ulfrik y Niddhog no desisten en su ataque y tan fría es la descarga que también congela la magia y pronto se forma un domo de hielo sobre la hueste aztlante, bajando tanto la temperatura que hasta la sangre y las vísceras se congelan, dejando a los aztlantes cubiertos de escarcha y viendo como su aliento caía congelado ni bien abandonaba sus bocas.
 
Tullius mismo tuvo que reincorporarse quebrando el hielo que se había condensado sobre su coraza y tuvo que pensar con rapidez al ver que al temperatura descendía peligrosamente a medida que el antartik proseguía en su ataque.
 
-LORD VULKAN!-llamo el general y rápidamente el Juez manifestó una poderosa racha flamígera que colisiono con aliento gélido del dragón
 
El interior del domo congelado se lleno de vapor, producto de la evaporación a a medida que el Juez Vulkan contrarrestaba el ataque del Antartik con su magia del Fuego. Cuando el hielo termino de disiparse, la bruma producto del deshielo se apodero del campo de batalla. Y durante un instante reino la quietud, al desaparecer la hueste imperial entre las neblinas
 
-Reorganicen filas, rápido! Es posible que intenten- -intento argumentar Marcus antes de que por el aire silbara una salva de virotes de ballesta, ensartando a  muchos de sus efectivos, seguidos del tronar de un cuerno de guerra y la carga atronadora de los pesados soldados varengos, con el propio Ulfrik aullando a la cabeza de los suyos. Quebrando las picas e los aztlantes a base de poderosos arcos de sus hachas, mientras se abrían un camino sangriento entre las filas de sus oponentes.
 
-Alisten a  la caballería!-ordeno Tullius. Al sonido de la trompeta, muchos jinetes de brillante y azulina armadura acudieron a los flancos, armados con hachas, pistolas y trabucos para intentar aliviar la comprometida situación de sus filas
 
-Catafractos al centro…ahora-dijo Tamara mientras era auxiliada por sus compañeros, mientras el cuerno llamaba a la pesada caballería de los Yavanas al centro
 
Spoiler:
 

El suelo tembló ante la todopoderosa carga de jinetes de acero que acudieron al frente en medio de canticos de guerra y alaridos desgarradores, produciéndose en el sangriento centro la colisión de bestias y hombres. Hachas de petos, martillos perforantes y alabardas para trinchar las corazas de los invasores traían los aztlantes, combatiendo con ferocidad a aquellos jinetes que parecían un vistoso anacronismo, armaduras viejas y cubiertas de runas, arcos y ballestas, mazas de pico y kopis. Sin trabuco o pistolón, parecían ser un eco arrancado de algún viejo manuscrito de historia mas que de las barracas de un rey.
 
Pero subestimarles era sencillamente un error, porque las runas les permitían golpear con fuerza triturante capaz de desintegrar rocas y abollar armaduras con facilidad espantosa. Pronto las balanzas se equilibrarían con la intervención de Lord Vulkan mientras el Juez Smerdis era atendido por sus sanadoras. Encantando las armas y trabucos de los jinetes aztlantes: para que cortasen con el calor del magma o incendiasen con la furia del volcán. El resultado fue armaduras fundidas y cuerpos incendiados para los invasores en lo que la sangrienta y destructiva gresca se desarrollaba, con el orden de las filas deshecho en apariencia.
 
La veloz intercepción de los catafractos por los caballeros aztlantes evito que sus filas  fuese flanqueadas mas sin embargo, permitió que los varengos procediesen con su truculento avance a base de hachazos mientras marchaban en compactos cuadros que conformaban una barrera de escudos rúnicos que ni pólvora ni furia arcana podían desbaratar.
 
-A por sus cañones. Ahora!!-bramo el bravo de los varengos
 
 Y dando un gran salto por encima de las picas aztlantes se lanzo Ulfrik a  la reyerta su arma refulgía con arcos de frígido brillo acerado desbaratando a cada oponente que osase interponérsele, reduciéndole a pocos mas que astillas congeladas de hielo y carne hasta que hallándose finalmente en el centro de la cuña de los defensores se hallo delante de sus bocas de fuegos.
 
El alzo su prodigioso acero para infligir un golpe devastador con el que deshabilitar su primera bombarda, pero este fue interceptado por el filo de otra hacha, igual de grande e igual de afilada que la suya. Alzando la vista se encontró con el severo Guardián Harald, en su argéntea armadura.  
 
No hubo mediación de palabras, solo intercambio de fieras miradas, propio de viejos perros de guerra, añejos ya en el arte de la matanza, para luego proceder con el intercambio de afilados golpes. Los filos sacaban chispas al impactarse con las corazas con fuerzas meteórica haciendo que los contrincantes se tambaleasen pero no flaqueasen, gigantes e inmovibles como montañas.
 
Ulfrik procedió a  hundir su filo gélido en suelo haciendo que una afilada hilera de picas de hielo surgieron fisurando la tierra dirección al Guardián pero el hacha del aztlante se ilumino con un brillo flamígero y ,trazando un amplio arco con su arma, libero una llameante racha de fuego que derritió el hielo. El vapor resultante sirvió de velo al Varengo que intento nuevamente arremeter  contra Harald y Lord Vulkan, pero el Guardián tenia una habilidad que rivalizaba con la del Caudillo Varengo, cada maniobra y ataque de Ulfrik era interceptado, como si su oponente supiese sus movimientos antes que el mismo los efectuase.
 
El Juez apoyo a su custodio efectuando velozmente una rubrica sobre la Armadura del Varengo calentándola  con el mismo calor había forjado, provocando que en apariencias su atacante estallase en llamas mientras lanzaba un desgarrador e iracundo grito, otorgando una victoria aparentemente indiscutible a los aztlantes. Pero sin previo aviso Nidhogg descendió del cielo y con su aliento  enfrió la armadura del Varengo, que se incorporo, su carne ahora cubierta de quemaduras, con solo su rostro permaneciendo sin mancillar. Su grito de guerra resonó junto al rugido del poderoso Dragón, mientras volvía al ataque sin importar el dolor de sus heridas.
 
Su Dragón arremetió contra el Juez  que ,valiéndose de su magia y  de la abundante metralla que había quedado desperdigada por el campo de batalla para crear dos tentáculos de metal fundido con los cuales confrontar a la bestia, dando lugar a fiero intercambio entre golpes ardientes y garras gélidas mientras Harald y Ulfrik  continuaban con su combate.
 
Finalmente, Harald logro asestar un poderoso golpe al Varengo que provoco que este saliese despedido varias docenas de metros en el aire aterrizando justo en el fragor del combate, solo sus rápidos reflejos salvándoles de la hoja de un aztlante antes de incorporarse comenzar a librar una desventajoso batalla con todos los enemigos que tenia en derredor. Desmonto a varios jinetes aztlantes con concisos golpes de su hacha pero tal era la cantidad de adversarios que pronto un caballero vio una abertura en sus defensas. Sin embargo un destello acerado vio al acorazado oponente partirse a la mitad y detrás suyo se hizo visible la silueta de Tamara.
 
-Necesita ayuda, Jarl Ulfrik?- dijo ella socarronamente antes de que ulfrik lanzase un hacha de mano abatiendo a un aztlante que había quedado atrás de la Princesa.
 
-Ahora estamos a mano-dijo el, mientras se reagrupaban con sus guerreros, sin poder dejar de notar el numero de aztlantes que todavía quedaban- No pinta nada bien…
 
-Correcto. Ahora todo depende de ellos…-respondió Tamara mientras ella y el Varengo volvían a la refriega.
 
Por su parte Tullius era atendido por las sanadores de Smerdis mientras Gaius y el Juez coordinaban el avance. Por muy sufrido que resultase, sus fuerzas estaban dominando el enfrentamiento. Fue en ese momento que un jinete llego agitado, prácticamente desvaneciéndose de su montura, exhibiendo profundas heridas.
 
-Denle agua a ese hombre-ordeno el general aproximándose.
 
-Mi Señor… Lord Veles…La represa…-dijo el mensajero
 
-…Era su objetivo desde el principio-dijo Tullius- Lord Smerdis use su magia para transportarme debemos
 
-Eso no es relevante ahora! Tenemos una batalla que ganar-afirmo Gaius pero su bravardo duro poco al notar al expresión de Tullius.
 
-Si la represa cae, todo el valle se inundara…y tenemos a nuestras fuerzas ahroa mismo apostadas en el epicentro de la inundación…-
 
-Así que el Ardid Imperial finalmente se revela-afirmo Smerdis- Demasiado pronto me temo, para su bienestar…-
 
-Lord Smerdis, utilice sus artes para transportarme allí…debemos impedir que tengan éxito-
 
-Si movemos una sola formación nuestras líneas podrían colapsar-observo Gaius.
 
-Y le necesitamos a  usted para que gane la batalla-afirmo el Juez secundado al segundo al mando.
 
-Pero- intento objetar el general pero su amigo le sonrió con confianza.
 
-Despreocúpate, Marcus. Lord Smerdis y yo nos ocuparemos de este asunto- dijo Graco de manera reconfortante
 
-Milord?-
 
-He analizando sus recuerdos-dijo el juez Smerdis señalando al mensajero- Si la oposición es tal como el la ha visto, yo y Lord Gaius deberíamos ser de sobra para conjurarla…-
 
Tullius titubeo, un mal presentimiento arraigo en su pecho sin poder explicársele el porque, pero no pudo forzarse a desconfiar de Gaius.
 
-Parece que después de todo tendrás entonces tu oportunidad de ganar la batalla, Graco-
 
-Alguna vez lo dudaste?-dijo su viejo camarada posicionándose junto al Juez- Créeme Marcus, a partir de ahora todo estará bajo control-
 
Ambos luego desaparecieron en un destello de luz blanco. Llevándoles al lugar donde muy posiblemente se decidiría la suerte del Reino.
 
-Helios y Selene les sonrían, mis nobles amigos- deseo Tullius mientras se incorporaban para regresar a la sangrienta gresca a la cabeza de sus tropas

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SANGRE Y ACERO CAPITULO 17: SUBIDO!! Proximamente, Cap 18: Mobland
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MensajeTema: Re: Academy of Nations(Comenzamos! Go go go!!)   Jue Ene 21 2016, 10:18

Represa de Greycliff, una hora antes…
 
Los relinchos de tres caballos sueltos era ahogados por el ensordecedor sonido que emitían cigarras, grillos y ranas, abundantes en las marismas y pantanos que bordeaban el caudaloso canal de riego que bebía de la alta represa. Esta se alzaba por encima de acantilado de caliza gris que daba su nombre al paraje y que dejaba entrar el agua salada del océano para ser tratada por las rubricas de Selene para convertirse en aguas dulces con las que sembrar la tierra.
 
Los remos de una rudimentaria barcaza remontan el canal, bajo el abrigo de un crepúsculo que asienta a rapidez. En la lejanía son visibles todavía los fogonazos de los cañones y bombardas de la batalla, con los vapores de la pólvora y el azufre elevándose como una bruma grisácea y densa que cubre el horizonte como un velo de algodón sucio. Los tripulantes de la somera embarcación la mirada consternados, melancolícos y furibundos por estar allí compartiendo la misma suerte que sus hermanos y hermanas.
 
-Asi queeeee….intenta decir Galmar, el antartik tratando de quebrar el sepulcral silencio que sus acompañantes han sostenido desde su partida-…Eres de la Deard?-
 
-Khalajhastan, “Deard” es un apelativo propio de Gidaras que han quedado atrapados en los tiempos de ignorancia-
 
*Gidara: Literalmente “Chacal” en Azistani, es el gentilicio dado a los Deardianos, usados con connotaciones claramente despectivas.
 
-Ohhh que duro. Y sin embargo…- el Antartik señalo el ojo de Alp causando que el Ghazi se sonriese lupinamente-…Hasta yo se reconocer a un Ghazi de pura sepa, niño. El hecho de que no apestes caballo y no tengas pulgas delata bastante…Así que…es cierto?-
 
-Si es cierto que, Agara?
 
Spoiler:
 


-Lo que Galmar quiere decir, es que tu es ojo es raro y quiere saber si en verdad tu padre se revolcó con una Deardiana- aporto Karla, quien era la que movía los remos de la embarcación.
 
-Dicho con la misma sutileza que un cañón, si-
 
-Je…No sabia que su gente conocía el concepto de la sutileza-dijo Alp.
 
-Lo mismo podría decirse acerca de los Ghazis y la discreción-replico Galmar- Veremos respondidas nuestras preguntas…?-
 
Alp simplemente se sonrió y miro al cielo unos segundos.
 
-Mi madre era Rhian, hija de Arwel, Rey de la Casa de Elthad-
 
-O sea que eso te hace de la realeza Deardiana?-
 
-Difícilmente, mi…”gente” no ve con buenos ojos a los castizos. Nos llaman “Leathsolas”: “Medias Luces” en nuestra lengua, creen que nacemos con solo media alma y que somos una especie de demonios. Por tradición, después de nacer, debemos ser ahogados en un riachuelo de agua cristalina antes de la siguiente luna llena…-
 
-Ohh o_oU Pues…Vaya. Entonces, como diantres hiciste para ser, amigo?-
 
-El Honor y el Valor son lenguajes universales. Mi madre conoció a mi padre cuando el y sus jinetes le rescataron a  ella y a sus cazadores de un temible enemigo…Y pues, eventualmente ella lo escogió, aun si le valía el rechazo de los suyos-
 
-Jejeje! Quien que dice que no hay gente no sacrifica cosas por amor?- al oír esto Karla frunció el seño.
 
-Hay veces en la que se sacrifica demasiado…
 
-Los sacrificios generan grandeza: No puede convertirse la roca es poderosa ciudadela sino se la quiebra y se la cincela primero? – dijo el Ghazi.
 
-Mas visto desde la perspectiva de los cabezotas, tu jamás podrías ser grande: ni ghazi, ni deardiano, un hibrido de media casta y de medio talento-dijo Galmar.
 
-Je…Los Lobos del Bosque y los de la Estepa son ambos temibles, mas cuando se cruzan, sus cachorros pueden dar muerte a presas de ambos reinos. ESO es grandeza…-
 
-Palabras avezadas, tienes algo para sustentarlas?-
 
-Un centinela a medio kilometro de aquí-dijo Alp señalando una lejana atalaya a la distancia.
 
-Lo hay?-pregunto el antartik intentando afinar la vista.
 
-Lo había- y tomando su arco, el ghazi disparo una saeta que silbo cortando el aire atravesando el ojo de un desafortunado centinela que cayo al agua, perdiéndose entre los junto al ser arrastrado por la corriente, una proeza que dejo boquiabiertos a los dos varengos.
 
-Dame cinco más como este y ganaremos esta guerra en una semana *^*…-afirmo Galmar.
 
-Y nosotros los antartiks tenemos mala fama. Como es que tu raza de sicarios no fue eliminada hace tiempo?-dijo Karla sin ocultar cierta malicia.
 
-Jamás habrá escasez de gente que necesite morir. Hasta entonces, la Horda cabalgara. El asesinato no siempre es un crimen…-dijo Alp inspeccionando una flecha de cruel punta-…A veces es un motor de cambio-
 
-Una manera bastante iluminada de verlo. Me sorprende- dijo la mujer.
 
- A mi me sorprende que un agara vea cualquier cosa de forma “iluminada”-dijo el Ghazi.
 
-Je, bueno, al parecer tu horda piojosa no es al única que tiene mala reputación.
 
-Ya discutiremos quien tiene la peor reputación después-dijo Galmar mirando a través de un catalejo- Nos aproximamos…
 
La gran represa se alzaba en la penumbra alumbrada por la luz de farolas que brillaban con argénteo resplandor, emulando quizás al brillo de la Luna misma que se reflejaba en las corazas de lo centinelas apostados en la represa. Karla hace un gesto para arrimar la embarcación  la orilla mientras Alp se adelanta, furtivo como una sombra serpenteante antes de sus flechas comienzas a cortar el aire haciendo un ruido sordo antes de clavar en las gargantas de los guardianes que sucumbían abatidos a una velocidad espeluznante dejando a  Karla a Galmar no poco pasmados ante la eficiencia del ghazi, a medida que los cadáveres de los guardias caían al canal tiñéndole de rojo.
 
-Muy bien…los planos dice que debería haber una rejilla, aquí-dijo  Galmar  mientras se abría paso atravesó de unos matorrales en la base de la represa y usando su prodigiosa fuerza agarraba las herrumbradas rejas de metal arrancándolas con sorprendente sencillez y arrojándolas al canal.
 
El hacha de Karla se ilumino entonces con sus runas, permitiéndoles introducir algo de luz en la penumbra.
 
-No esperamos al chico lobo?-pregunto Galmar
 
-El se encargara de que no haya nada que nos estorbe-
 
- Y si se mete en problemas…?-
 
-Espero, entonces, que nos gane suficiente tiempo para cumplir la misión-dijo ella antes de que ambos varengos se aventurasen en el laberinto de concreto. poblado únicamente por ratas y sanguijuelas
 
Finalmente llegaron a otra rejillas través dela cual la tímida luz d e otra de las argénteas antorchas se colaba.
 
-Muy ahora debemos remover la rejillas con la máxima discreción para- intento decir Galmar antes de que Karla activase las runas de su hacha reventase las rejas de solo y potente golpe.
 
-Jarl ulfrik no tiene tiempo para sutilezas…-dijo la antartik visiblemente ofuscada mientras emergían de los túneles.
 
-Jamás cuestiones la fortaleza de una doncella enamorada-susurro Galmar riéndose.
 
-Que has dicho, miserable carnada de kraken ¬¬?-
 
-Absolutamente nada o_o…-
 
Prosiguieron por los pasillos, preparándose ara lo que sin dudas seria una sangrientas carrera hacia el corazón de la represa para colocar el explosivo, fue grande su sorpresa cuándo se encontró con que todos los guardias y centinelas habían sido ya silenciados, flechas negras clavadas en sus ojos y en sus pechos, anunciando el paso del sigiloso ghazi al que hallaron siguiendo el camino de cuerpos hacia el lugar donde debían colocar los explosivos.
 
-Se tardaron lo suyo-dijo Alp mientras jugueteaba con el yelmo de un guardia caído-
 
-Se que matar es lo tuyo pero realmente había necesidad para esta atrocidad ¬¬?-dijo Galmar mientras procedía a montar el explosivo rúnico mientras Alp le miraba sentando encima de una pila de cuerpos.
 
-Cada acción de un guerrero debe estar orientada hacia el perjuicio de sus enemigos: matamos a sus soldados, quemamos sus huertas, secuestramos a sus mujeres y profanamos los cuerpos de sus muertos-
 
-Una mentalidad que puedo respetar produce un curso de acción que no puedo respetar, curioso -_-U- admitió Karla
 
-Como sea, cuanto nos falta para terminar con esto, hombre oso?-pregunto el ghazi visiblemente inquieto.
 
-El mecanismo requiere de una calibración cuidadosa, muchacho, caso contrario los niveles de destrucción que podría alcanzar son realmente inalcanzables para el conocimiento humano-dijo Galmar procedía al ajuste del infernal artilugio, valiéndose de toda clase de esotérico instrumental que manipulaba con finura.
 
-Seria mejor así, esta isla ha envenenado el corazón del Rey durante suficientes lunas. Nada me haría mas dichosa que verla convertido en un cráter ceniciento.
 
-Paciencia mi señora, ya casi estamos allí…-solicito el varengo .
 
En ese momento una pared se derrumbo en medio de un violento estallido surgiendo de entre los escombros una acorazada figura, que apunto a los Compañeros con lo que parecían dos sables de pura energía arcana.
 
-…s logran mantener a la cigüeña mal vestida lejos de mi, claro-dijo su compañero mientras Karla y Alp se interponían entre el recién aparecido oponente y Galmar.
 
-Soy el Juez Veles, responsable de la custodia de la Represa de Greycliff. Y creo que ustedes, invasores continentales se hallan extraviados…-
 
-Como pudo pasar que te faltase este?- dijo Karla en reproche a Alp.
 
-No fue mi culpa, sus lacayos se interpusieron para salvarlo. Pensaba que había huido y tenia que despejar el resto del camino para ustedes-
 
-Excusas, excusas ¬¬…-
 
-Suficiente de estas insensateces!-bramo el Aztlante antes de proyectar un haz de energía mística  hacia el par, Karla se interpuso con su escudo por delante para contener la poderosa ráfaga de energía que aun así arrastraba hacia atrás  
 
 Alp intento intervenir disparo una de sus certeras flechas negras hacia los ojos del blindado Juez pero este bloqueo su saeta con giro de sus sables mágicos vaporizándola en el acto. Karla por su parte, trato de liberarse de la ofensiva del hechicero lanzando una hacha hacia, logrando que  juez se viese forzado a  interrumpir su ataque para atajar el instrumento, que se desintegro en un fino polvo en sus manos.
 
La varenga cargo aullante hacia su enemigo, embistiéndole con su escudo, con el juez manifestando su propio escudo mágico para bloquear la acometida de la Compañera que , aun así, le arrastro hasta acorralarlo contra una pared. Ella no pudo , sin embargo, hacer uso de su recién ganada iniciativa pues el Juez Manifestó una pesada maza que parecía estar constituida por purpureas flamas etéreas  que de un solo golpe astillaron violentamente su escudo, a pesar de su robustez rúnica, lesionando su brazo en el proceso y logrando que la doncella flaquease.
 
Alp salto, cimitarra en mano para proteger a su camarada, pero el juez desvió su golpe con facilidad y , tomándole por el cuello, lo estampillo contra Karla antes de pisar a ambos con desdén, aplastándole bajo el peso de sus pesadas grebas.
  
-La mayoría de mis congéneres descuidan las habilidades marciales en pos del estudio de los misterios arcanos. Yo siempre creído que lograr un balance es mas que apropiado
 
-Habilidad sin honor no tiene propósito-dijo Karla aun fiera y combativa hacia el juez
 
-Veamos si el honor te libra de este predicamento, antartik traidora.- dijo el Juez antes de conjurar una masiva maza con la que aplastar a sus víctimas.
 
Sin embargo su ejecución se vio retrasada al acometer Galmar atacando al Juez con numerosas pistolas que extraía de numerosos compartimientos incorporados astutamente en su coraza gracias a su talento como ingeniero. El Juez proyecto un escudo de energía arcana con los que desviar el torrente de plomo que el varengo proyectaba hacia el hasta que finalmente al antartik se le acabo la pólvora y llegado aquel vulnerable instante de la recarga  le apuñalo con una flamígera espada.
 
-GALMAR!!- exclamo Karla mientras su Compañero caía desvanecido.-Tu… breiddjame
 
* Breiddjame: Hijo de perra en Antartik.:
 

 
-En verdad crean que iban a poder triunfar con sus toscas tácticas y armas. Su valentía es encomiable pero no podía conducirlos a ningún lugar…-dijo Veles con confianza mientras que de un resplandor de luz surgían Gaius y el Juez Smerdis.- veo que mi mensaje les alcanzo a  tiempo, espero no haber privado al ejercito de su presencia cuando les necesitaban. La situación esta controlada.
 
-Nuevamente me sorprendo de ver la eficacia con la manejo el asunto, Lord Veles-dijo Smerdis complacido de ver a los fieros compañeros reducidos y rábidos de la ira.- los pondré en suspensión para su posterior interrogación dijo Lord Smerdis.
 
Pero se paro un seco cuando un presentimiento recorrió su espina mientras Gaius se colocaba silenciosamente detrás suyo. Hubo una giro de acero que fue bloqueado oportunamente por Lord Veles, que intercepto la Hoja de Gaius mientras esta buscaba la carne del Juez.
 
Ese instante de distracción fue suficiente para que el aparentemente abatido Galmar lograse  una ultima pistola cuyo proyectil se instalo  en el cuello de Veles que se cayo al suelo , su forma física deshaciéndose hasta quedar reducido a un remolino de brillantes partículas mientras que , librados ya de al presa del Juez, Alp y Karla  se colocaban de pie de un salto y clavaban su hacha y cimitarra en la espalda del Juez que se desplomo con lentitud sobre sus rodillas mirando a los ojos de Gaius.
 
-Solo una consulta…Graco…cual fue tu precio?-
 
-Una que un Verdadero Rey si podía pagar-dijo el traidor antes eviscerar al Juez con su filo.
 
Los tres Compañeros miraron con desconcierto a Gaius que les devolvió la misma mirada: calculadora y desconfiada pero que pronto volvieron a  posarse sobre el explosivo y los asuntos de verdadera urgencia.
 
-Su Princesa les necesita soldados. Acabemos con esto- dijo Gaius mientras Alp y Karla ponían de pie a Galmar y loa cercaban a la bomba.
 
-Te encuentras bien?-pregunto la varenga.
 
-Por fortuna hoy fue el día en que decidí usar coraza doble x.x –dijo Galmar. Aunque tendré la cicatriz como recuerdo. En fin ya he calibrado la bomba y el temporizador, ahora demos la señal a la Estratega.
 
-Tengo caballos listos en la base de la represa, será mejor colocar distancia todo el valle se inundara-dijo Gaius
 
-Esta en mi naturaleza desconfiar de los traidores, Aztlante-dijo ALp mientras el grupo corría para evacuar al estructura- Seria bueno que comenzases a dar un par de respuestas.
 
-Lo único que necesitas saber, niño lobo, es que tengo un trato con la princesa. Por lo demás solo haz lo que criaron para hacer…-
 
Alp gruño, pero no continuo la discusión. Karla prefirió vigilar a Gaius con hacha en mano mientras alcanzaban los corceles de huida. Al alcanzar el exterior Galmar hacia una pistola con al que disparo una bengala que estallo en un visible estallido verde que se vio a muchos kilómetros a la redonda.
 
Hubo un instante de quietud y luego los engranajes del artefacto explosivo activaron furibundas que reventaron con una furia alquímica tan cadente que fundió los macizos bloques que componían la estructura, haciendo reventar su vientre y que toda la estructura comenzase a agrietarse. La represa hizo un ruido sordo mientras el agua del rio salado se colaba por las grietas antes de demoler el terco obstáculo con la fuerza de un titán reprimido, liberando un turbio torrente que se abalanzo como una avalancha de aguas parduzcas anegando el valle y engullendo cada villa, granja y poblado quedase en su frenético camino de regreso hacia el Mar..


 
Campo de Batalla, unos minutos después…
 
Una Luna, roja como la sangre, se adueño del cielo crepuscular mientras la gresca entre los ejércitos continuaba desatándose, a pesar de que el peso de armas y armaduras ya resultase abrumador para los soldados que ,exhaustos y al borde  del colapso, seguían intentando matarse unos a otros en un bosquejo siniestro y patético, cargas y contra cargas sucediéndose constantemente mientras oficiales y autarcas tratan de instaurar algún semblante de orden en formaciones disueltas, ladrando ordene a soldados que a falta de balas para sus mosquetes y con el filo de sus armas ya romo, recurren a rocas o a sus propios yelmos para quebrar los cráneos de sus oponentes.
 
Toda la finura que tenia la belleza de Tamara ahora se hallaba oculta tras una mucosa capa de sangre y fluidos, muchos de ellos todavía frescos,  que la habían bañado en la letal faena, por instante se permitió flaquear, apoyándose en su Colmillo Rúnico que correaba Sangre que goteaba al piso mientras ella jadeaba exhausta. Muchas guerra sy batalla pesaban en su joven espalda, muy pocas de ellas habían conseguido agotar su brazo para la hoja. Todo ello vano al ver que los aztlantes aun doblaban con facilidad sus números, temple y disciplina era lo único que mantenía a su  herida hueste lejos del desbande.
 
-SI van a hacerlo háganlo ya…-suplico ella y con sorprendente rapidez la señal verde se dejo ver en el cielo- Je…eso fue rápido.
 
Tomando su cuerno entono la retreta y aquellos que quedaban con vida se apresuraron a la seguridad de las colinas de la fortaleza.
 
-Lord Tullius se retiran!-dijo un sargento al general Aztlante que veía como las filas yavanidas se replegaban sin desorden pero con prisa hacia la derruida fortificación.
 
-Intentaran hacer su ultima defensa en las ruinas, reposición la artillería y manden al centro a los caballería. No dejen que se reagrupen!-
 
La retirada salió costosa para los Compañeros, pero no fue nada que la princesa no hubiese previsto, cuando la hueste gano las colinas camuflados tiradores y ballesteros cubrieron su retirada hacia la fortificación.
 
-Cubran los accesos, no permitan que suban la colina!-ordeno Tamara mientras sus piqueros daban vuelta para asumir su espinosa formación y mantener en su lugar  la rampante hueste aztlante,
 
Aunque el terreno les favorecía su desventaja numérica dificultaba la tarea ,  aun así los Compañeros parecían ancladas al piso y aunque pólvora y acero les castigasen sostenían sus picas aun si por mucho la vida les hubiese abandonado, pero pronto aquello dejo de importar cuando ruido sordo detuvo la refriega, como un trueno distante pero cuyo trepidar se aproximaba con un rumor   furioso.
 
Tullius sintió aquel abrumador sonido cuyo crescendo incrementaba  y al pronto vio la parda pared de agua aproximándose inclemente, deshaciendo los molinos como grumos de tierra y arranco de sus raíces arboledas completas hasta convertirse en una autentica avalancha de fango, madera y escombro que ahora se dirigía veloz al valle…
 
-Selene nos ampare-dijo el general antes de voltearse con resolución- Todo el mundo toquen retirada! Repito toquen retirada!
 
Ordeno el general mientras su hueste, confundida miraba hacia la pared de agua que se aproximaba y toda semblanza de orden se deshizo, hubo instante de pánico y luego solo el rugir del agua que engullo a las hueste aztlante, mientras luchaban para subir a la seguridad de las tierras altas, ya reclamadas por los Imperiales, que ofrecían solo sus picas y espadas a aquellos afortunados que lograsen librarse del cause
 
Los Jueces restantes se apresuraron a proyectar cúpulas de fuerza que resistiesen el embate del rio liberto, y por un momento se sostuvieron, como pequeñas lunas brillando en medio de un cielo turbio y marrón. Cosa que Tamara no tardo en notar y ayudándose del Colmillo Rúnico se puso de chasqueando con la Lengua.
 
-No contabas con eso?-pregunto Ulfrik desembarcando de su dragón al lado
 
-Por favor Ulfrik recuerda con quien estas hablando…-dijo Tamara alzando con un notorio esfuerzo el Colmillo Rúnico, cosa que preocupo al varengo, y lo blandió, cortando el aire el filo al hacerlo corto también las cúpulas de fuerza que contenían la voracidad del rio.
 
Pronto los gritos de los ahogados fueron sometidos por el rugir del agua , como arrastrados por fuerza tenebrosa al fondo para resurgir jamás, y la única luz que quedo fue el brillo escueto y tenebroso de una luna sangrienta que se perfilaba sobre el mar. Las aguas engullendo uno por uno los batallones de los isleños y mientras el voraz oleaje rodeaba a Tullius. El extrajo de su coraza la pequeña muñeca que había sido entregada por la anciana días atrás.
 
-Perdóname…-mascullo el antes de que las aguas le rodeasen y lo engulleran como al resto de su ejercito, desapareciendo entre las aguas que pronto lo anegaron todo.
 
Nada quedo de la hueste gallarda que había planteado combate hacia unas horas al invasor Yavana , solo ecos que se disipaban y osario húmedo que seria velo de su sacrificio y sobre la Fortaleza de Greycliff el Águila Imperial ondeo victoriosa.
 
Tullius daba vueltas en el agua, una fuerza perniciosa y el peso de su armadora arrastrándole al fondo, pero no negó a ceder,  despojándose de su coraza y armas, braceando todo lo que ya agarrotados músculos le permitieron para escapar. Tuvo que ignorar los gemido suplicantes de aquellos apresados por el Agua, mientras se aferraba a cualquier trozo de escoria flotante que viene arrastrado por el aluvión, la memoria de su niña le da fuerza para rendirse hasta lograr la orilla de un montículo de fango y madera apilados por la inundación.
 
Cerro los ojos, sin la certeza de si los volvería a abrir jamás. Esa respuesta le llego al amanecer del siguiente día con Yuan, Tamara Ulfrik y Gaius parados delante de el.. La Princesa de los Yavanas se arrodillo ante el derrotado guerrero y esbozo una sonrisa socarrona.
 
-Bienvenido al Nuevo Aztlán General…
 
Continuara…

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SANGRE Y ACERO CAPITULO 17: SUBIDO!! Proximamente, Cap 18: Mobland
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Ryousan
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MensajeTema: Re: Academy of Nations(Comenzamos! Go go go!!)   Jue Ene 21 2016, 10:55

BONUS EXTRA 


Biblioteca de la Academia, Actualidad…

-Hace cuanto que viene asi…?-pregunta Ari mientras ella y Mailen trabajan en un informe, siendo distraídas por un curioso espectáculo que acontece a unas dos mesas de distancia.

-Quien? Lautaro? No lo se, ha estado hiperactivo desde hace unos días.-le informo Mailen mirando como el muchacho alternaba entre gruesos volúmenes, una Tablet y un ordenador portátil- No debe ser nada serio…-

-Desde cuando le interesan esas cosas..?-dijo Ari espiando con su celular la bibliografía que el muchacho consultaba con avidez

-Que cosas…?-dijo Mailen aproximándose  a curiosear con el móvil--…”The Wolf Pack: Historia Resumida del Khanato Ghazida. Kur´Dan: Leyendas populares de la Horda Azul. Las Mil y un Proezas de Turad”…? Pero que diablos o_o.

-Parece que alguien esta buscando impresionar a otro alguien ¬w¬…-dijo Ari sonriendo con picardía.

-Y a gran detalle por lo visto. Esa chica subestima lo obsesivo que puede ser Lautaro…-inmediatamente tras concluir esa oración, Lilly irrumpió con un nuevo cargamento de libros.

-…O lo comprende muy bien ¬¬U- remato Ari

-Lautaro-kun! Mira…!!-luego la pequeña muchacha dejo caer  otra pirla de gruesos volúmenes sobre la mesa del muchacho- Te conseguí mas material :D!

-Es-Es…es estupendo, Lilly-chan x.x-

-Has está trabajando en tu pronunciación ?-

-Ehhh…ehhh…-tartamudeo el muchacho mientras alcanzaba rápidamente un diccionario de bolsillo-…Turad-tenri seni korusun. Rumi-babamiz size rehberlik (Turad el Dios te bendiga. Rum nuestro padre, te guie)

-Mmm sigues hablando un poco con la nariz-dijo Lilly algo preocupada.

-Si, tengo que trabajar en ello (x_x) Pero no te preocupes todo estará listo para el Siyah´Gun. Te lo prometo-el muchacho sonreí francamente y Lilly se permitió devolverle tímidamente el gesto.

Spoiler:
 

 
-Pues bien!-dijo ella amontonando tres gruesos volúmenes cerca de Lautaro.-Estos de aquí son ESENCIALES y los rojos de por allí son una excelente lectura complementaria. Recuerda también que Arslan y los muchachos te esperan mañana temprano


-Co-como usted ordene @_@- ella de imprevisto se sentó a su lado y le dio un beso en la mejilla.


-Quiero que sepas que en verdad aprecio que hagas esto por mi…-
 
-Bueno, soy nuevo en esto de tener novia y quiero hacer las cosas bien. Me quieres por eso :3…?-dijo el tomando su mano.


-Tu sabes que si…-dijo ella apoyando su cabeza en el hombro del muchacho.


-Woow! Consigan un cuarto!-les molesto Ary, haciendo que ambos se ruborizasen furiosamente y se separasen abruptamente.


-Ari -_-… -le reprocho Mailen

-Vamos, no esta de mas intentar poner algo de calor en esta frígida bi—fue incapaz de terminar la oración cuando se encontró con la mirada penetrante y maligna de una abuitrada bibliotecaria de nariz ganchuda y avanzada edad-…Es decir en esta serena sala de conocimiento  ^_^U


La siniestra anciana prosiguió silenciosa su labor de acomodar una colección de manuales como disecar aves y alejándose lentamente

-…Te lo juro May, esa mujer me pone la piel de gallina o_oU-susurro Ary en la voz mas baja que pudo

-La Señora Crow? No seas infantil ¬¬-

-No es ser infantil ò_ó!  Hay algo malvado en ella-

-Jejejej genial, la fiera y poderosa Princesa Kshatriya aterrada de una bibliotecaria octogenaria xD!

-Búrlate si quieres ¬¬#! Cuando esa mujer nos destruya a todos me pedirás disculpas- luego Ari se suspiro al ver como Lilly y Lautaro se despedían.
 
-Algo te molesta? Lautaro es nuestro amigo deberías alegrarte por el-

-Lo se y me alegro por el. Es solo que…-

-No me vayas a salir cosas con tu experiencias de femme fatale -_- -le reprocho Mailen

-Y eso que demonios significa ò///ó?- replico Ari

-Lo que “ya tu sabes” ¬¬U-

-NO, no lo se -_- Y aunque lo supiera, y no lo hago, dudo que me refiera a eso “eso” -////-

-Entonces?- dijo Mailen mientras veía a Lautaro tratando de equilibrar la tambaleante torre de bibliografía que Lilly le había entregado.

-Digamos que le había apostado a otro caballo en esta carrera-

Lautaro dio unos pasos al frente, cada vez perdiendo mas y más control sobre su inestable carga hasta final esta se desplomo en medido en  un pasillo causando una carcajada por parte de los que vieron el tropiezo. Mailen se incorporo para ayudarle pero vio que alguien mas ya se estaba encargando de eso…

-Lautaro?- llamo una muchacha mientras el joven se incorporaba, tratando de recoger apresurado los desparramados volúmenes, aunque se dio una pausa al encontrarse con una mirada conocida.

-Mu-chan? Que coincidencia encontrarte aquí…-dijo Lautaro recociendo el semblante dulce de Mumtaz, se había ocupado de recoger los volúmenes mas pesados del suelo.
 
-Hablando del diablo >:3…-susurro Ari

-Mumtaz Pura, en serio? La hermanita sobreprotegida de tu archienemiga? Le apostabas a ella ¬¬U?- dijo Mailen ligeramente pasmada- Que no  había condenado a Lautaro al Noveno Circulo de la Friendzone durante ese baile de caridad?

-Bueno si, si y…si, aunque mas como al octavo y quizás el séptimo circulo de la Friendzone.- Mailen simplemente  levanto una ceja en señal de escepticismo- Además Mu no es como la  bruja de su hermana: es simpática, dulce, sexy, no te tirara los dientes si metes la pata. Sobretodo lo de los dientes.
 
La muchacha sonrió pícaramente mientras veía al par alejarse por el pasillo conversando afablemente.

-…Las Mil y Un Proezas de Turad. Desde cuando te interesa tanto la bibliografía ghazi?- rio la muchacha.

-Es…Es por asuntos particulares.-

-Oh, suena importante. No me digas que vas a unirte a la Horda o.o

-Eh o.o!? No! Quiero decir espero que si! Quiero decir-

-Esta bien, esta bien es complicado lo comprendo ^_^U. De todas espero que puedas hacer tiempo en algún punto de la semana, tenemos que finalizar el reporte de fin de año-

-Eh!? Bugger it! Como pude olvidarlo? Des-Descuida lo tendremos  termino-


-Mmmm…bien, habiendo sacado eso de por medio quería preguntarte: Mañana es St. Mandy y tenemos al tarde libre, tienes algo que hacer a la noche? Pensé que podíamos ir al desfile y quizás ir a ver la nueva película de Regular Army…-

-What ?No, no, no, no hay forma, de ninguna manera. Quiero decir o.o- Eres muy amable por invitarme Mu pero no hay forma de que pueda acep- No eso suena peor >///< Lo que estoy intentando decir es que –


En su titubeo Lautaro se había sonrojado como un semáforo en rojo y había vuelto a desparramar su voluminosa bibliografía por el piso

-Lautaro, tomate cinco segundos y respira-dijo Mu calmándole con una sonrisa comprensiva, el muchacho dio una gran bocanada de aire

 -Lo que intento decir es que estoy ocupado mañana que tengo que despertar tempranísimo para ir a una-…una reunión familiar con los primos de mi novia y luego releer todo esto para causar una buena impresión en el Siyah Gun de pasado mañana. Es-Estoy algo complicado Mu.

-Oh, tienes novia?-pregunto ella, ligeramente sorprendida.

-Si, si. Increíble, no…?-respondió Lautaro nervioso mientras seguía luchando por equilibrar la pila de libros que cargaba.

-Puesss si, es un poco inesperado ^_^U-

-Lo dejamos para otra ocasión?-

-Claro, claro! Aun así tenemos que terminar el reporte-

-Mmmm, que te parece el jueves en mi casa?-

-El Jueves estoy libre pero Maj estará fuera todo el día y no puedo dejar la casa sola. Te molestaría venir tu?-

-Eh? No pero-…-Lautaro se fijo que nadie viniese por el pasillo-…Tu hermana aun me aterra o.oU…

-Ay por favor! No es tan mala xD!-

-Ya olvidase el  Nativity Day de hace tres años ¬¬? Aun tengo las cicatrices…-

-o.o! En-En su defensa diré que llamo a los bomberos…¬¬U Pero en fin- dijo Mu mientras en un papelito anotaba algo y colocaba en el bolsillo de la camisa de Lautaro- Aquí esta la dirección, nos vemos el jueves, mi estepario amigo xD-

-No soy estepario ò.ó! Solo intento aparentar- No ese tampoco es el punto >.
-Jejeje cuídate Lautaro-kun…- dijo Mumtaz ante de alejarse sonriendo cosa que no paso inadvertida pro Ari y por Mailen
 
-Y la trama se complica…-dijo Ariadna quien sonrió maliciosa viendo como Mu y Lautaro se alejaban

-Eres de lo peor ¬¬U…-Mailen de repente recibió un mensaje en su Tablet-…Justo lo que me faltaba.-Por la forma en que lo dices solo podría ser una persona xD…How`s my mate Chuck doing?


-Ain`t your mate, lassie -_-. De hecho tu lo rechazaste…-

-Pero esta de vuelta en el mercado, no? Y de hecho, me siento un poco sola >:3…-

-Es que acaso no hay nada sagrado para ti ¬¬?

-Tu sabes que el buen Charles es Santo de mi devoción :3

 -Po-Podrías no decir esas cosas? Me ponen incomoda-

-Depende. Que tan incomoda tengo que ponerte para que aclares tu situación con nuestro gigante de las Tierras Altas?-

-No va a funcionar, Ari ¬¬ -

-Déjame que reformule: Que tan incómoda debo ponerte para que funcione >:3?

-Eres terrible -_-

-Tus halagos no me detendrán- en momento la Tablet de Mailen comenzó a  vibrar sonoramente lo que cual valió una mirada siniestra por parte de la señora Crow al par, trataron de fingir inocencia ocultando sus aparatos.- Mejor contesta o harás que nos maten…o.o

-Drama Queen- dijo Mailen dirigiéndose a un pasillo donde finalmente atendió la llamada entrante.

-May…?-llamo Charles al otro de la línea, sorprendiendo a la joven al ver que en la pantalla  Charles estaba todo engalanado con un tarpán y luciendo un kilt. Ella tuvo que hacer un pequeño esfuerzo para no reírse.

-Bloody Hell, looks like someone paid the piper xD -

-You wanker ¬¬U No es gracioso, te llamaba justamente por eso-

-Para mostrarme tu disfraz de montañés xD?-

-Come on, gal ¡ This is serious!

-Ok, ok…cuéntame.

-Estas viendo a uno de los orgullosos gaiteros del desfile de St. Mandy de mañana.

-You are kiddin`me. –mas Charles simplemente sonrió con confianza- Really!? Felicitaciones, Chuck! Es un gran honor.
 
Spoiler:
 

-Lo se, lo se! Y quería saber si hay alguna posibilidad de que vengas al desfile? Apoyo moral y eso –Mailen agrio su expresión- Mira! Se que estas ocupada con esto del Proyecto Academy y todo eso, pero es demasiado pedir que vengas a alentar a un buen amigo? Después de eso tocaremos con la banda y haremos un brindis, sin segundas intenciones, lo prometo!-

-I dunno…No suena como una muy buena idea…-dijo Mailen algo apocada.

-Come on! Te dejare traer a alguien, garantía de que no intentare nada raro.

-Desde cuando eres tan complaciente xD?-

-Desde que cierta doncella de cabello oscuro se hace la difícil: Vamos May, será divertido.-ella finalmente suspiro resignada.

-Alguien tiene que prevenir que arruines el desfile- dijo ella con una sonrisa.

-YESSS!!-

-Ubicación?-

-Pues ya sabes, en Edmund`s-

-*Sigh* Mientras ya no les pague en whiskey…u_u

-Eh? No! Bueno…ya no ¬¬U No desde el mes pasado

-Rosie…-_-U?

-…Rosie u_u-

-Sigue odiándome ¬¬?-

-Puesss…ehhh…

-Si y mucho ¬¬U- sentencio Mailen- Muy bien, Charles…Nos vemos mañana.

-Esperare con ansias, Sweet May-


-No me digas así >///< -


-Per-Perdon o.o! -


-Ok, ok Mañana, al desfile luego a Edmund`s. Que estés bien –Mailen corto antes de que Chuck pudiese esbozar otra palabra. Suspiro estresada, apoyándose en la pared antes de caer en cuenta de lo que había acordado…
 
Cinco minutos después estaba derribando la puerta del dormitorio de Ari.


-Asumo que este brutal asalto a mi privacidad estará totalmente justificado…-dijo la otra muchacha sin dejar de pintarse las uñas.


-Charles-Mañana-Desfile-Bar-Confundida @_@...-

-Y porque no estoy sorprendida a pesar del balbuceo?-

-Tienes que ayudarmeeee T^T…!!- suplico Mailen mientras Ari sacaba una agenda.

-Ok…Now tell me, porque debería renunciar a las festividades en St.Mandy y jugara ser tu celestina -_-?

-Porque el entrenador aun te tiene bajo régimen -_- -dijo Mailen señalando al fornido hombre que bajo sus lentes oscuros para clavar su mirada en Ari que no pudo evitar tragar saliva.

-N-No tienes que hacerlo personal ¬¬U…*Sigh* Que es lo que necesitas u_u?

-YAY  \ (^^) /!-

-No, nada de bailecitos de la victoria ¬¬ Solo dime cual es el plan…

-No mucho solo necesito que me vigiles y te asegures que no haga nada estúpido-

-Nada estúpido como en “no me dejes a solas con Charles” o algo estúpido como en “asegúrate de que yo sea la que lo emborrache” >:3?


-Eso nisiqueira tiene sentido!-


-Claro que lo tiene, tu no lo entiendes porque ,a pesar de tu fetiche militarista, no puedes admitir que te aterran los hombres May >:3


-No le tengo miedo a los hombres ¬¬!


-Claro que si: Caso contrarios no necesitarías de tu servidora para poder realizar esta pequeña proeza…-


-No es así! Es que es Charles y- -


-Jejeje deberías dar curso de “como mentirse a ti mismo” May, se como has estado mirando al chico de intercambio: Tienes algo con los chicos machotes y fachosos, no es así?-


-No tengo idea de lo que estas hablando-


-Honestidad May…Te conozco, tu no eres de las rebota de un tipo a otro: Dime que  es lo pretendes o no te ayudare-


-Porque siempre haces todo tan difícil >.

-Es parte del servicio >:3 Ahora vas a sincerarte conmigo o vamos a seguir dando vueltas sobre tus inseguridades?-


-No lo se, esta bien!?-dijo Mailen alzando un poco la voz, pero la mirada inquisitiva y azul de Ari volvieron a  examinarla, sin tragarse su afirmación- Podría posiblemente quizás afirmar con enorme un espectro de ambigüedad que me sentí ligeramente y nada definitivamente atraída por el ¬¬U…-


-Por el chico de intercambio? You`re such a nasty girl xD Quien confraterniza con el enemigo ahora?


-No me molestes porque de todas formas se acabo y no pienso comprometer este proyecto solo…un “antojo hormonal” ¬¬U-


-Antojo Hormonal? Así es como llamas a tus sentimientos? Y que fue el buen Charlie, un “atracón hormonal” xD?-

-No es divertido-

-Para mi si ¬w¬ y que viste en el gorilon, eh?

-No lo se…-otra vez Ari le miro sin creerle una palabra- *Sigh* Supongo que al verlo sentía algo de nostalgia.-

-Por un pasado mas represivo y patriótico xD?-

-Claro que no ò.ó! Solo que al verlo-…Es decir-…Se lo que es sentirse aislado solo y lejos e las personas que consideras importantes- Ari quedo ligeramente sorprendida por la respuesta.

-De todas personas con las que podías llegar a sentir empatía tenía que ser esa, May xD?-

-No me molestes ¬¬ Y como dije de todas formas ya no importa. Then what? You`ll help me or not?-


-Right as rain, lassie xD Ya got, yerself a deal-


-Muy bien, entonces prométemelo o.o!


 -Q-Que cosa  O_OU?


-Que no te emborracharas, que NO te iras prendida al brazo del primero al que seduzcas y que , por sobretodas las cosas, evitaras que haga alguna estupidez!-


-Salir en St Mandy`s Day sin intención de embragarte no cuenta como una ¬¬?-


-ARI Ò_Ó!


-Alright, alright, alright! Bloody hell,  you act like daft old geezer ¬¬U…-


-Kyah! I love you bich!-dijo Mailen prendándose a su amiga.


-Este trato se vuelve cada vez menos atractivo -_- ...
 
Residencia Leng, a la mañana siguiente.


-Lillian, ya cargaste los adornos al auto!?-grito la madre de Lilly mientras preparaba junto con su abuela una pila de cajas e plástico llenas de aperitivos.


-Si, madre!-afirmo Lilly que terminaba de cargar una serie de pesadas cajas en la parte de atrás de una furgoneta-


-Y que hay de tu novio? No vendrá a ayudarnos a montar la feria para mañana? Pensaba que quería causar buena impresión.


-Pues ha decidido tomar una ruta más valiente al respecto, honrada madre ^_^-dijo la muchacha con una sonrisa arrogante que le era muy impropia, lo cual dio a su madre y a su abuela mala espina


-Amor de Turad lilly, que has hecho ¬¬?-


-Yo? Nada Lautaro se ofreció a  presentar una prenda de sangre como presenta a la comunidad. Arslan y sus hermanos aceptaron ayudarlo-


-Prenda de sangre? O sea cazar un animal….Un segundo!  Wilkens se fue con Arslan y tus primos de cacería o_oU!?-


-Eso es correcto ^_^- Lilly tomo otra caja y se apresto a colocarla en el auto mientras su madre y abuela se miraban con profunda consternación.


-Iré a encender un poco de incienso. Turad lo reciba en su seno ¬¬…-


 
Carrera Y51, mas tarde esa mañana.


“Como me metí en esto T^T” pensó Lautaro, sentado en la aprte de atrás de un rustica camioneta que traqueteaba por un camino accidentado.


Al no poseer ropa de cacería, a había salido vestido con un abrigo ligero de ayer y un sombrero ushanka de su predilección para el clima. Al menos sus orejas estarían calientes cuando el resto de su cuerpo se congelase. Para empeorar la situación se hallaba rodeado de un puñado de fieros jóvenes: todos de mirada penetrante y peligrosa, sus cabezas cubiertas por gorros de piel o turbantes, equipados con escopetas o pesadas ballestas de caza. Todos y cada uno más altos que el y sin ningún aprecio haica su persona en su mirada…-


-…Este…bueno…hoy hace un clima estupendo, no ^_^?-dijo el muchacho intentando quebrar el silencio que reinaba solo quebrado por el traqueo del vehículo.


-Así que tu eres la que manosea a la pequeña Lillian, eh -_-?- dijo uno de los muchachos.
-Este bueno- No diría que la manose-


-Si quien te crees para poner tus grasosas manos sobre nuestra pequeña joya D:-En mi-En mi defensa solo quiero decir q- -


-Pretendes que abandone a su clan para vivir como una albionita licenciosa, sin Dios y sin Moral D:

 -Yo-yo-yo T^T


-Suficiente!-dijo Arslan el mayor de los primos de Lilly mientras el vehículo se detenía- Y tu niño perro, deja los titubeos adentro, para cazar lo que cazamos los ghazis necesitaras tu valor…-


 Luego martillo su escopeta y y arrojo un arma a Lautaro mientras descendían del vehiculo. El paraje era estéticamente agradable un pinedo que cubría las faldas de un risco contra el cual martillaban las olas, cosa que Lautaro era incapaz de apreciar debido a estar dominado por el terror.


-Y-Y-este que es lo que cazaremos? Porque verán no conseguí tramitar una licencia para derribar animales grandes u_u-


-El tamaño no siempre se corresponde con al fiereza, chico perro-dijo Arslan mientras el y su parentela escrudiñaban la espesura- Los ghazis hemos cabalgado y dado muerte a las bestias más feroces bajo el Infinito Cielo Azul, pero solo en el sureño Albión se puede encontrar a la mas vil, cruel, pérfida y malvada de todas ellas…-


-Y-Y-Y cual seria? Nieveraptores? Osos negros? El lobo negro gigante Albionita e_e? El-el-el-el Monstruo del Lago Hess T^T?- el ghazi no contesto sino que detuvo a la partida de caza  y les indico ponerse a cubierto en unos arbustos


-Ahí esta…justo adelante. Estas listo para tu prueba, niño perro? Listo para convertirte en hombre?


Lautaro tomo su celular para mirar una foto de Lilly.


-Hazlo por ella >_<…-


-Alza la vista, ahí esta nuestra presa…-Arslan removió parte de la vegetación para revelar a al criatura que acechaban que no era nada más y anda menos que…

Spoiler:
 


-Un tejón? La criatura mas cruel y malvada bajo el cielo es un tejón ¬¬…?-dijo incrédulo Lautaro mientras la sabandija despedazaba un hormiguero con sus garras


-Que su escaso tamaño no te engañe, niño perro: dientes de acero, garras de hierro y una determinación malvada son tus oponentes…


-…y el enemigo natural de las garras de hierro son los automóviles-


-Oh o sea que si tienes colmillos después de todo, si eres tan avezado porque no intentas obtener mas honor siguiendo otra vieja tradición ghazi? Lleva con vida a la bestia al Kurultai y ganaras mucha honra a nuestros ojos…-


-Vivo o.o? Pero no tengo red ni jaula-


-Descuida-dijo otros de los primos de Lilly- Existe una vieja técnica para cazar tejones pasada desde tiempos inmemoriales que te permitirá someter a la bestia y sostenerla mansa en tus manos-


-Puessss dímela!-dijo Lautaro en lo que el muchacho susurraba algo a su oído- En serio ¬¬? Solo es eso? Nada mas ?


-Ha funcionado desde los días en que Turad acechaba junto a su Manada *^*!


-Pues no lo se…-


-Vamos niño perro, o es que acaso Lillian es de tan poca valía para ti?-


-Lilly es muy importante para mi!-replico Lautaro cansado de las burla mientras avanzaba resoluto hacia el animal que seguía dándose un festín de larvas de hormiga, Lautaro se acerco lo más sigilosamente que pudo agazapado y dando pasos lentos con el animal todavía distraído por su banquete de insectos.


Al hallarse a su alcance, Lautaro miro hacia los Ghazis escondidos en la hojarasca que le levantaron el pulgar.


-Muy bien Lilly, esta va por los dos…-luego extendió su mano y tomo el rabo del tejón.
Pronto deseo no haberlo hecho, pues la criatura se dio vuelta sobre si misma violentamente gruñendo mientras arrinconaba a Lautaro contra el desfiladero.


-Eh guys o_oU? No-no esta funcionando!-


-Tranquilo, es una técnica de efecto retardado, si quieres que funcione mas rápido debes acariciar su cabeza!-


-QUE!? Pero-!


-Solo acaricia la cabeza del maldito adefesio!


-Ya que ¬¬U- suspiro Lautaro y acerco su mano al tejón.


Segundos después era mordido y tras un instante de silencio un grito desgarrador rompió la calma matinal  del descampado mientras el muchacho corría de un lado a otro tratándose de sacarse de encima al enardecido animal, agitando sus brazos con violencia para que este se desprendiese mientras los primos de Lilly reían a carcajadas.


Finalmente logro arrojar al tejón hacia unos arbustos, pero solo tuvo unos segundos de tregua pues la criatura salió disparada de regreso hacia esta vez atacando determinadamente su rostro con sus garras.


-WAAAAHHHH!! ESTA ATACANDO MIS OJOS XO!!!!- grito mientras el animal seguía rasguñándole sin clemencia provocando que los demás muchachos se descostillasen aun más de la risa, aunque estas se detuvieron al ver que en su forcejeo Lautaro se dirigía al borde de un acantilado.


-Oye niño perro cuidado con el – Arslan no alcanzo a completar la oración antes de que Lautaro diese el paso en falso que le conduciría al fondo del acantilando sus ecos finalmente siendo acallados por el oleaje marino.-…Con el precipicio ¬¬U…


El grupo de ghazis se aproximo al borde del acantilado, parte preocupados, parte curiosos por saber cual había sido la suerte de Lautaro, quien yacía retorciendo sobre una pila de hojas muertas, milagrosamente vivo, lo cual valió no pocos suspiros de alivio.


-Oye niño perro, te no te muevas, bajaremos por ti-


-Estoy bien x_x No se como pero lo estoy…-dijo Lautaro incorporándose con lentitud- Bueno al menos eso termino…


Un cliqueo familiar lo corrió pronto al encontrarse que a unos pasos se hallaba el tejón y tras de el una oscura foresta que pronto replico el sonido mientras decenas de pequeños y maliciosos ojos se encendían y emergían de la vegetación para revelar varias docenas de tejones que ahora se aproximaban al joven…


-…Tu-Tu-Tu-Tu-Tu-Tu-Tu Tuve una buena vida T^T- y al instante la masa de pelaje y garras se abalanzo sobre el, comenzó a correr por su vida mientras una marea aparentemente interminable de furiosos tejones le seguía por atrás.


-Crees que quede suficiente de el para enterrar?-pregunto uno de los muchachos a Arslan.

-No y lo que quede habrá captado el mensaje “no te acerques a nuestra preciosa, Lilly”-
 


Residencia Pura, mas tarde ese día…


-Y recuerda alimenta a los peces y lava los platos. Ordena tu cuarto, quiero que te mantengas alejada de las cosas de Papa y BAJO NINGUN CONCEPTO quiero que salgas a la calle, no con esta fiesta de ebrios hedonistas rugiendo en las calles


Maj, era una persona difícil, como Mu sabia, sobretodo cuando se hallaba en medio de sus obligaciones. El fenómenos  se hacia considerablemente mas pronunciado al ser una efeméride albionita que su hermana despreciaba profundamente, al considerarlas propias de libertinos y propensa a laos bacanales y la inmoralidad. En parte era entretenido ver la capacidad para realizar varias tareas al mismo tiempo, con los típicos tics de su estrés manifestándose a cada segundo, por otro lado lo más prudente era tratar de mantenerse lejos de su trayectoria.

-Esta bien, esta bien y…esta bien u_u… No crees que ya estoy un poco grande para me dejes los números de emergencia?-se quejo Mu mientras Maj pegaba una papeleta con los números de policía bomberos así como de numerosos parientes en el refrigerador.

-Toda es precaución es poca, deberías dar gracias de que Lord Harinder viene bajo mi forma para ser tu prudencia. Sobretodo hoy en este día de borrachos y delincuentes. Así que ordena comida si quieres pero ,repito, no quiero que salgas a la calle BAJO NINGUN PROSPECTO-


-Aye, ma`am ¬¬U-dijo ella ya un tanto hastiada mientras se dejaba caer en el sofá para comenzar a textear con su teléfono, inmediatamente ganándose la desaprobación de su hermana al notar la longitud de su falda y lo ajustado de su remera


-Te lastimaría ser mas modesta -_- ?


-Soy-Soy modesta ò.ó!-


-Tu falda y obligo al aire dicen otra cosa


-La modestia no pasa por una falda ¬¬ No tengo porque parecer una alfombra enrollada para ser decente, Maj- replica ella visiblemente molesta


-Ay vamos, Mu! Sabes que lo digo que me preocupo por ti-dijo su hermana mayor sentándose al lado de su hermana- Sabes que madre y padre no están por aquí muy a menudo, así que debo responsabilizarme porque tomes buenas decisiones.-


-Como la que tu has tomado con Manny…?- su hermana callo unos segundos.


-Manny no es tan malo como crees, eventualmente tienes que apreciar que un muchacho se enamore de quien eres y no de tu cuerpo-


-Y de cual crees que se enamoro tu novio?-


-Quizás si dejaras de atacarlo podrías ver que tiene muchas cualidades- dijo Maj mientras acababa de maquillarse y colocarse su abrigo- Bueno, hermanita, regresare para las once: Haz tu tarea…


-…no ordenes nada grasoso, Di tus plegarias por padre y por madre. I know, sis. I`ll be fine-


Maj se acerco y marco el circulo rojo del tilak en la frente de su hermana para bendecirla

-Lord Harinder te guarde hasta nuestro feliz reencuentro. Que tengas linda tarde, hermanita-


Mu sonrió, aunque le entristecía que pocas personas no llegasen a a preciar lo cariñosa que podía ser su hermana también se alegraba cerco entre ellas dados sus constantes desacuerdos sobre el joven. No podía negar que le daba cierto temor el prospecto de esa posibilidad…


Pero ahora, librada de supervisión, podía darse uno de esos pequeños placeres e tener la casa para ella sola. Así que  se precipito a la planta alta para ingresar en el lujoso baño de la casa y lleno la espaciosa tina: burbujas y sales de baño y agua a la temperatura junta, combinación ideal para liberar el estrés de vivir con su severa hermana.


Entro a su cuarto dando giros de alegría arrojando su móvil con precisión a su escritorio y se colocó  su bata de baño mientras ponía música suave en el estéreo de la casa. Al llegar al baño, se recogió  el pelo y se desvistió, con la gran tina ya llena de perfumada espuma mientras se sumergía dando un largo suspiro de alivio mientras sentía como cada molécula de su cuerpo se relajaba.


-Ahhhh…Welcome to the relaxed world ^_^-dijo ella mientras se estiraba plácidamente entre la espuma.


Aunque su alivio fue momento al verse interrumpo por repetidos golpeteos en su puerta y por un timbre insistente que rápidamente agriaron la expresión de la joven que se apresuro a colocarse una bata.


-…Seguramente Maj se olvido su móvil. - luego abrió la puerta pero no fue Maj lo que encontró al otro lado.


-Lucyyyyy ya got sum explanin`to do @¬@!!-dijo una voz alcoholizada y Mu rápidamente reconoció a Lautaro sostenido por Arslan y los primos de Lilly, todo cubierto por heridas de mordidas y vendas, sosteniendo una botella medio vacía y emanando un dejo etílico realmente penetrante y desagradable.


-Me-Me-Me-Me-Me-Meep ._. …-mascullo Mumtaz ininteligiblemente mientras los muchachos dejaban al desmejorado Lautaro encima de un sofá- Oi-Oi-Oigan esperen un segundo-

-Si?- respondió uno de ellos encendiendo un cigarrillo.


-Que-Que es esto? Que-Que-Que le ocurrió?- dijo ella señalando a Lautaro que gruñía por embriaguez.


-Lo ataco una madriguera de tejones…-


-…Una GRAN Madriguera de tejones!-aclaro otro de los muchachos.


-Ya lo llevamos a  urgencias para que le pusieran las anti-rábicas-


-…MUCHAS anti-rábicas-continuo aclarando el otro muchacho ganándose una mirada severa por parte del resto- Perdón u.u


-En fin lo trajimos a casa para que se recupere. Por las dudas le dimos el Vodka para el dolor-


-Pe-pe-Pero esta no es su- intento argumentar Mu


-Tenia su dirección anotada aquí-dijo exhibiendo el papelito que ella había anotado para Lautaro, lo cual hizo que Mu se diese un golpe en la frente por la frustración-


-Ooopa @¬@!-dijo Lautaro mientras hacia caer vajilla de aspecto costoso.


-Esto es un malentendido, esta no es-


-Y tu que eres niña? Hermana, Prima, mucama?-


-Si es una mucama yo quiero una así: Esta esta bieeeeen sexy-dijo otro de los miembros de la banda de primos mientras se relamía, con una mirada predadora que preocupo a Mu e hizo que se apretase sus prendas.


-Ya Togrul, acabas de salir de prisión. Una vez mas y te pudrirás ahí dentro ¬¬-


-ok u.u


-En fin niña, ahora es todo tuyo- dijo Arslan mientras salían de la vivienda

-Pero oigan yo no-


-Y dile cuando despierte que se mantenga a distancia de Lillian. Las ovejas no tienen asuntos con los lobos.


Luego la sala quedo vacía y en un exabrupto de pánico Mu cerro la puerta con todas las los candados y pasaderas que esta tuviese antes de percatarse de que el mayor problema en efecto había quedado dentro…y se arrastraba para lamer el vodka que goteaba de la botella que yacía en el piso.

-Ehhhh…Lautaro-Kun? Are you Ok…?-llamo ella tímidamente mientras se acercaba con cautela.

-Mu…you smell sexyyyy *¬*…-dijo Lautaro mientras daba otro trago al Vodka.

-Ahora que hago? Que hago? Que hago @_@? -se repitió la muchacha al borde de la histeria- Tranquila Mu…Solo-Solo toma su móvil llama a su casa y todo estará como la seda.


Mu diviso el morral de Lautaro, sucio y cubierto de fango, arrojado hacia costado por los primos de Lilly.


-*Hip*…Yo no haría *Hip* eso si fuera tu-dijo Lautaro mientras Mu se agachaba para recoger el morral.


-Tu descansa, llamare tu casa, todo estará-…-cancelo la frase cuando el morral comenzó a moverse por su cuenta y comenzaba a emitir un sonido de cliqueo.-…bien? Pero que rayos…?-




Mu desabrocho con cuidado el bolso y de su interior brillaron dos pequeños y malvados ojos. No alcanzo a gritar antes de que un rábido tejón se precipitase furibundo hacia rostro y comenzase arañarle con saña.


-KYYYYAAAAAAAAHHHH! QUITAMENLO DE ENCIMA XO!!!-gritaba mientras corría alocadamente tratando de quitarse a la enfurecida alimaña de encima
-Cúbrete los ojos *Hip* Los atacara primero…x.x-


-BUGGGER IT!! GET OFFF Ò_Ó!!-dijo ella finalmente logrando arrojar al tejón detrás de un armario.


Ella reviso la sala, respirando agitadamente buscando señal de la fiera fugitiva, escuchaba sus pequeñas garras cliqueando contra el piso de madera y como movía los muebles al acechar entre las sillas meses y modulares.


-Tranquila Mumtaz, es solo un tejón, probablemente asustado y confundido. Solo toma una bolsa y suelta al pequeñín en el jardín…-dijo ella tomando una bolsa de nylon que otrora había albergado las patatas-…Muy bien dónde estás? Atrás? Adelante? A los costados…?-

El cliqueo del tejón le hizo sentir un leve escalofrió, aumentado por el hecho de no poder fijarlo con la vista, hasta que lo diviso arriba de una alacena…justo antes de que se dejase caer sobre ella, haciendo volviese a correr enloquecida tratándose de librar al igualmente enloquecido animal de encima.


-Jejeje. Llueve Muerte @_@…*Hip*-se rio Lautaro tras ver el ataque aéreo del Tejón.
 
-PISS OFF, YOU BLOODY WANKERRRR!!- bramo Mu enardecida arrojando al tejon al suelo para luego patearlo dentro de una habitación vacía.


Se arrojo para cerrar la puerta antes de que el animal pudiese escapar. Aun así el tejón no se dio por vencido y comenzó golpear violentamente la puerta obligando a Mu a correr un sillón para bloquear la puerta, que se seguía sacudiendo producto de las embestidas del tejo


- Blast, that was close x.x…Ok, ahora a llamar a casa de Lautaro y a un exterminador profesional…


Se aproximo al morral tanteando su fondo y entrando en contacto con varias cosas húmedas que ella se forzó a creer con toda su alma que era manchas de humedad cuando finalmente extrajo el móvil del muchacho vio que el artefacto había sido victima de los estragos del furibundo animal.


-Figures ¬¬U…Esta bien Mu no hay problema, solo toma tu móvil y llama a Ari, ella llamara a Mailen Drake y todo estará bien ^_^…Pero no puedes hacer eso porque dejaste tu móvil en tu cuarto…donde también encerraste al tejón…?- el animal continuaba golpeándola puerta y en momento atravesó la madera a base de repetidos golpes de sus pequeñas pero robustas garras.-…Que mas podría salir mal T^T?.


La respuesta llego en forma de otro tañido del timbre, incluso mas insistente que el que rabian ocasionado los primos de Lilly. Un patrón que Mu conocía bien…y que el causo escalofrío.

-..Mu?- dijo Maj a través del potero electrónico de la cocina- Mumtaz? Hermana, contesta-


“Ahora que hago? Ahora que hago? Ahora que hago? Ahora que hago TT^TT!?!?!”

  La situación  seria demasiado difícil de explicar, con ella desnuda , un chico alcoholizado y un tejon asesino en su cuarto,  y dado el escaso aprecio que Maj siempre había tenido por Lautaro lo más seguro es acabase con la policía llevándose a su amigo…eso si Maj no decidía usar el viejo Kopis de su tataraabuela y eviscerarlo ahí mismo.

Tenia que pensar en una solución y aunque pronto se le ocurrió una debería quemar montañas de incienso a  Harinder si llegase a funcionar…

Cinco minutos despues se hallaba contestando a su insistente hermana.

-Ehh Hi, Sis. What happened?

-Mu, what the hell? He estado tocando el timbre desde hace rato.

-Este perdona estaba tomando un baño así que cerré la puerta cuando te fuiste y no encuentro la llave.

-Otro de los famosos despistes de Mumtaz Pura ¬¬…

-u.u Anyway tengo la llave de la puerta de atrás si la quieres, gruñona ¬_¬U…

-u_u Como sea, me olvide mi móvil. Pasa la llave por debajo de la puerta y regresa la tina. No quiero que tomes frio.

-Thank, sis ^_^


Maj dio toda la vuelta hasta el patio trasero de su vivienda, típica casa de ladrillos con dos plantas en un suburbio céntrico, ya embellecido con las guirnaldas y banderines de St. Mandy y con una saludable cantidad  Banderas albionitas ondeando desde las ventanas, cosa que provocaba que la muchacha chasquease su lengua en desaprobación.
Finalmente encontró las llaves debajo de la comisura de la puerta e ingreso a  la viviendo. Su naturaleza inquisitiva le llevo a revisar si había lago fuera de lugar, siendo la mas evidente el sillón que bloqueaba la puerta del cuarto de su hermana

-Mu? Porque esta trabada la puerta de tu alcoba?-

-Este-…entro una polilla enorme, sabes que me asustan >.<-dijo ella desde el baño en la planta de arriba.

-So  childish, sister ¬¬-dijo Maj mientras procedía a buscar su teléfono en la sala principal finalmente lo encontró debajo de un cojín.

Luego ingreso al baño para revisar a su hermana, dada su tendencia a dormirse en la placida tina, allí encontró entre una montaña de espuma  y desparramada relajándose.

-Todo en orden?- pregunto Mu.

-Si, me había olvidado el móvil…Que te ocurrió en la cara?-dijo Maj al ver las banditas que tenia su hermana en el rostro.

-Ehhh estee…cuando la polilla entro me tropecé, por eso los magullones…

-Tropezaste, eh…?-pregunto Maj sin tragárselo- Hay algo que quieras decirme, Mu -_- …?-

-Si, que te estas poniendo pesada, Maj ¬¬ No todo lo que pasa es yo poniendo en peligro mi vida…o mi dignidad-

-…Mu u_u…

-“Mu esto, Mu aquello” Te lastimaría confiar en mi de vez en cuando?- Maj se sentó en el toilette, algo consternada cosa que hizo sentir a su hermana aun mas culpable.

-Mira yo se que puedo ser…severa ¬¬U Pero es que me preocupo por ti. Tuvimos suerte que Papa y Mama sobreviviesen a  la guerra y…Lord Harinder sabe que estoy muy agradecida con ellos por…haberme dado una hermanita,  es por eso que aunque me pongas mala cara…Siempre voy a cuidar de ti-

-No-No hace falta que llores, Maj o.o!! No me hagas sentir mal T^T…-se apresuro a responder Mu al ver que a su hermana mayor s ele humedecían los ojos

-I know…I apologize *snif*…-dijo ella limpiándose los ojos- Solo quiero que sepas que no soy así solo para molestarte.

-Yo se T^T…


-…Bueno mira, te propongo un trato. Prométeme que no vas a tener mas “tropiezos” (y enfrentar a la polilla de tu cuarto ¬¬) yo me tragare mi desdén por Amanda Fitzroy para que veamos el desfile,  Fish and Chips on my account ^_^


-That…That sounds great, Sis. Entonces ve a solucionar tu asunto y te veré cuando vuelvas ^_^- dijo Mu. Maj se puso de pie para retirarse cuando varias burbujas surgieron de la bañera, borboteando sonoramente haciendo que diese vuelta para encarar a su hermana pequeña que dio una risita nerviosa.-Jejeje…Es-es el curry ^_^U

-Si que eres cochina, Mu ¬¬…-dijo Maj antes de salir por la puerta, haciendo que Mu diese un suspiro aliviado.

-Perdóname por mentirte…-dijo ella con genuino pesar-…Ahora solo tengo que-

No pudo completar la oración antes de que Lautaro inerte saliese flotando a la superficie del agua como un pez muerto.

-…Rayos T^T…-dijo Mu mientras se apresuraba a colocarse su bata y sacar a Lautaro del agua- Lautaro!? Lautaro contéstame o.o!!

-…x-x…-

-No puede ser T^T!! Respira, maldita sea, respira T^T!!- dijo ella bofeteándolo para que reaccione pero no obtuvo reacción alguna-…Porque a mi T^T…?


Sabia necesitaba aplicarle primeros auxilios pero al acercarse boca el dejo etílico fue suficiente para hacerle sentir nauseas.

-…Que diablos había en ese Vodka @_@!? Bueno Mu…Hazlo por tu amigo-dijo ella mientras se acercaba para aplicarle respiración boca a boca. Cerro los ojos fuertes, mientras trataba de contener la respiración para no tener que oler el halito apestoso que emanaba del noqueado joven. Fue cuando repente Lautaro recobro conciencia.

-Mu…?-

-Lautaro-kun! Estas bien!? Me alegro tanto de que hayas despertado no tienes idea de lo que- dijo Mu aliviada sin notar lo verde estaba el muchacho.

-…Mu…no me siento bien…x.x…*BLEARGH*- y así elimino el alcohol de su cuerpo.

Cinco minutos mas tarde, Mumtaz había robado uno de los viejos uniformes de su padre, de los días de cuando aun era un humilde recluta y ella había robado algunas ropas de su hermana para poder vestirse, al no poder acceder a su cuarto debido al furioso tejón mientras que intentaba poner al día al muchacho sobre lo ocurrido

-Lamento mucho-Lamento mucho haber T^T…-intento explicarse Lautaro.

-No-No hace falta que digas nada ^_^U De hecho no mencionemos estos, jamás…nunca jamás-dijo la muchacha- Aunque si quieres retribuirme podrías contarme como fue que acabaste en ese estado?-

-Puesss se suponía que tenia que cazar un animal para presentarlo mañana a la familia de mi novia en el Siyah Gun-Mu le miro sin comprender-

 -Ohhh, o sea que por eso que tenías esos libros xD Tu novia es Ghazi…-

-Si-Si. Por favor, no te burles ¬¬U

-No hay problema. De hecho es…. Es bastante tierno que intentes encajar en sus costumbres, te sorprendería a la cantidad de chicos que eso espanta.-

-Como lo sabes?-

-Formar parte de una hermética comunidad con costumbres muy estrictas xD? Si, los Kshatriyas saben muy bien de eso.

-Porque será que todas las chicas que conozco tienen un severo pasado guerrero u_u?

-Si no duele no sirve, como dicen por ahí-

-Quizás…lamento haberte causado estas molestias-
-No fue molestia ^_^Aunque hubo algunas partes que si dieron mucho miedo…

 -..Lamento lo del tejón ¬////¬U-

-No, no hay problema. Seguramente ya debe estar calmado en algún rincón de mi alcoba- ni bien Mu termino aquella se escucho el sonido de cristal rompiendo así como de golpeteos violentos contra las paredes.-…Seguramente fue el viento ^_^…

En ese momento Lautaro trastabillo y la muchacha se apuro atajarlo para que no cayese.

-Lo siento…Es mi cabeza, me esta asesinando-

-Llamare al hospital-

-No, no. Solo-…Solo llámame un taxi, solo necesito descansar.

-Estas seguro? –Lautaro asintió adolorido mientras se recostaba en el pasillo de la planta superior- Muy bien, no te muevas de aquí…veré si también puedo traerte algo de comer

 -Gracias, Mu…por todo.-

-Tu pagas por las palomitas cuando vayamos al cine. Deal?- el muchacho esforzó una sonrisa y asintió en lo que Mus e aventuraba a la planta baja.

Un mal presentimiento se adueñó de ella al notar el silencio, que hacía notar que los insistentes intentos de huida del tejón se habían detenido por algún motivo y al voltear hacia la puerta de su cuarto vio que había un inmenso boquete en la base puerta…

-Madre va a matarme O_oU…Si Maj no me tiene enterrada antes ¬¬U. Muy bien, acabemos con esto! Un Taxi para Lautaro y un exterminador para nuestro inquilino indeseable (*^*) /

Se acerco al teléfono pero al llevarse el aparatosa  su oído noto que no había tono, una inspección mas minuciosa revelo, para su horror que el cable del teléfono había sido cortado…

-…Por el poder de Lord Harinder, que demonios…?- dijo ella empezando a inquietarse antes de las luces de la casa se fueran.- La-La-Lautaro e.e…?

De repente escucho el ya lúgubremente familiar cliqueo del tejón detrás suyo y al voltearse solo alcanzo a ver el destello de las garras de hierro del  animal que se precipitado hacia ella en furioso frenesí atacando nuevamente su rostro con maliciosa determinación

-BLOOOOODY HELLLL XO!!!!-gritaba ella dando tumbos a oscuras estrellándose a cada momento con un mueble y atrayendo la atención de Lautaro.

-Mu? Mu estas bien!?- dijo el joven incorporándose de un salta y rengueando hacia la escalera. Desafortunadamente la oscuridad hizo que diese un paso en falso y se golpease escalón por escalón en el accidentado descenso hacia abajo.

Finalmente se desplomo sobre Mu, dejando a ambos en una situación muy incomoda, dejándoles completamente enredados y golpeados en el suelo.

-Eso- Eso no es un tejón ewe Es el mismísimo demonio, un diablo con pelo @w@!-clamo Mu frustrada

 -…Bueno al menos ya se alejo…-dijo Lautaro finalmente lográndose pararse de Mu provocando con ambos quedasen arrodillados uno delante del otro, su rubor revelado por una luz oscilante que se colaba por una ventana  proveniente del ocaso invernal.--…

Esteee…bueno, Mu yo-

Lautaro no alcanzo a completar la frase antes de que el Tejón apareciese otra vez, catapultándose desde debajo de un cojín directamente hacia el rostro del muchacho.

-WAAAAAAHHHH!! SIGUE ATACANDO MIS OJOS XO!!-Mu miro en todas dirección en busca de algo que pudiese ayudar y finalmente se ayudo con una sombrilla y comenzó a picar al tejón con la punta.

-LEAVE HIM BE, YOU SNEAKY LITTLE BASTARD Ò.Ó!-grito Mu mientras el tejón soltaba a Lautaro para centrarse en ella, saltando con sus garras al aire hacia la muchacha pero un acto reflejo de la joven le llevo a abrir el paraguas, escudándose así del furibundo animal y desviando su salta hacia detrás de una alacena.

Ella y Lautaro aprovecharon para tomar refugio en la cuarto de Maj, al hallarse mas cerca que el cuarto de Mu y procedieron a bloquear la puerta con la cama, la biblioteca y el escritorio.

-Mi hermana va a matarme, matarme bien muerta T_T- dijo Mu mientras tenia un colapso nervioso.

-Debe haber algo que podamos hacer…x.x-dijo Lautaro mientras hiperventilaba, ayudándose de una bolsa cercana para respirar.

 -Corto el teléfono y la luz e.e! No va a dejarnos salir con vida de esta T^T!

-Es un tejón, por muy malvado que sea solo es un animal!-afirmo Lautaro tratando de calmar a la muchacha, antes de que la pequeña zarpa del tejón atravesase la puerta a unos milímetros de su rostro- Ceraunnos, el Cazador, abate a este Hijo del infierno T^T!!

En ese momento Mu avisto el equipo de Hockey de Maj.

-Lord Harinder ayuda a los que se ayudan, refuerza la barricada y luego ayúdame con esto ò.ó!

Momentos después se habían equipado con mascarillas pecheras y todo el equipo protector que albergase su organizadora hermana en sus armarios, asemejando ahora en apariencia a un extraño hibrido entre un antidisturbios y una tortuga.

-Estas segura que esto va a funcionar ¬¬?-

-Sacrificamos movilidad por protección y si esto puede soportar los ataques de las chicas enormes del Cornwall Lyceum seguro aguantara un solo tejón-dijo Mu con resolución mientras se armaba con un palo de Hockey mientras le entregaba uno similar a Lautaro.- Acabemos con esto, Hare Hare Mahadev (*^*) / !

Ambos removieron la barricada y emergieron a la sala de estar donde para horror de toda la vajilla y el amueblado habían sido destruidos con particular saña.

-…La…Casa… ._. …-dijo Mu en horror antes el ya nefasto cliqueo del tejón volviese a resonar por la habitación.

El temido animal apareció en la parte de arriba de las escaleras, su boca portaba al cabeza de un  oso de peluche, evisceraba a tal punto que la felpa se le caía de a pedazos.

-SEÑOR SONRISAS!!! NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO T^T!!-grito Mu en congoja al identificar, cayendo de rodillas  y mientras lloraba desconsolada

-Mu, concéntrate es solo un -…en ese momento el tejón escupió la cabeza del peluche y comenzó a  roer una foto de Lautaro y de Lilly-…AHORA SI D:Lautaro cargo gritando hacia el animal que abrió con sus garras una pequeña bolsas que contenía una vieja colección canicas, las pequeñas esferas de vidrio rodaron por el piso y hicieron que Lautaro también rodase escalera abajo  golpeándose aparatosamente con cada escalón.

-…Ok…eso dolió…eso dolió mucho x.x…-dijo Lautaro antes de que Mu había recogido la cabeza del peluche, pero algo en su expresión había cambiado: era serena pero a su vez destellaba una ira incontenible.

-…Hay tres cosas de las que no se puede despojar a un kshatriya su corcel…su espada…y a los seres que ama!! –dijo Mu antes de erguirse y señalar con el bastón de hockey al aguerrido animal- VEN AQUÍ ADEFESIO DEL INFIERNO Ò_Ó!!!

El tejón se lanzo agitando sus zarpas hacia Mu que logro batear al animal aire, estrellando en una alacena llena de vajilla, tanto Mu como Lautaro miraron ilusionados al pensar que podía ser el fin de la ordalía, pero el tejón apareció encima del mueble  y dando salto aterrizo en lo que parecia un pequeño altar familiar en cuyo centro había viejas fotografías y una espada de elegante y colorida funda.

-No te atrevas!! ALEJATE DE AHÍ, PEQUEÑO MOUNSTRUO!!- el tejón continuo haciendo sus sonidos cliqueantes en señal de safio y de topetazo deshizo el altar, desparramando incienso y reliquias familiares por el piso haciendo que el arma acabase  a los pies de Mu.

-Mu…? Mu, háblame!-dijo Lautaro al ver que la muchacha se estremecía de ira. Y tomando el la espada la desenfundo con reverencia.- Mu…? Mu no juegues con esss—o_o…
Callo al ver que la hoja, de un acabado impoluto y pulido comenzó a brillar con unos brillantes glifos transcurridos unos segundos tras ser extraída de su funda. Nuevamente , y sin amilanarse, el tejón embistió contra Maj que abanico la hoja una sola vez y al hacerlo provoco una potente ola de impacto que ter compactando una de las paredes de la casa y redujo todo amueblado a astillas

-… ._. …-

-… o.o…Eso fue…Inesperado.- dijo Lautaro para quebrar el silencio

-No te imaginas cuanto…-dijo Mu mirando el arma-…Mis padres van a matarme u.u Destruí la casa…-

-Oye, oye nadie va a matar a nadie…Bueno, a nadie excepto al tejón ¬¬U. Yo asumiré la culpa. Yo traje esta peste aquí después de todo. 

-Gracias, pero creo que será mejor que te vayas Lautaro-Kun…Salgamos a  buscar un taxi-dijo Mu viendo la devastación consternada.

-Si-Si solo deja que agarre mi mochila y- Lautaro no alcanzo a completar la frase cuando una repisa colapso dejando caer una pesada bola de vidrio sobre Lautaro que cayo inconsciente.

-…Si hay un Dios seguro que me odia u.u…-dijo Mu- Ahora que diablos hago!?
Primero decidió colocar a Lautaro en la carretilla de jardinería del aptio trasera y salir a la calle para buscar un taxi, un plan bastante simple dado que  la singularidad del espectáculo que ella y Lautaro estaban presentando era bastante visible…o lo hubiera sido en caso de que no fuese St.Mandy y la calle ,cortada por los festejes, estuviese llena de personas arrastrando a aamigos noqueados de la borrachera en carretillas similares.

-…Es en serio…T^T…? Bueno Mu, solo-solo llévalo hasta el hospital esta a unas cuadras de aquí. Que tan difícil puede ser…?-


-Hey you`ve sum ass, lassie!-grito el cabecilla de una pandilla de ebrios mientras el resto le silbaba obscenamente



Mu trago saliva y se amilano bastante pero tras ver a Lautaro convaleciente en la carretilla, apretó los dientes, coloco la espada de su tatarabuela en la carretilla y se aventuro en medio de la festiva multitud, que conglomeraba sobre la avenida principal para el desfile de la noche.

CONTINUARA

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MensajeTema: Re: Academy of Nations(Comenzamos! Go go go!!)   Lun Mar 28 2016, 16:30


3 años antes del tratado de paz


El panorama aparenta ser una tranquila playa, sin embargo de repente vemos a un soldado Yemdita caer al piso y acto seguido un soldado Naga atraviesa su estómago con una lanza, luego este mismo soldado apunta a otro Yemdita y lo revienta de un disparo.

Se trata de una fiera batalla en la cual los Naga llevan una gran delantera.

En el agua vemos los restos de los navíos Yemdita hundidos cortesía de los Jörmundgander y sus supervivientes dirigiéndose a la playa en lanchas salvavidas, solo para que en la orilla varios grupos de Naga los esperen apuntándoles con sus lanzas para que se rindan y llevarlos como esclavos.

Si los Yemdita lograron algo fue destruir hasta el último Hellcracker en la zona por lo que si los naga quieren cosecharlos, entonces deberán terminar la batalla primero algo que para los naga es un hecho seguro y cercano.

Los supervivientes se hallan en retirada, se trata de un terreno elevado hecho de roca sólida que por su altura e inclinación es un gran lugar para conseguir cobertura, si bien los elementos lo hacen ideal el lograr obtener cobertura, llegar ahí es ya una misión suicida, uno se encuentra perfectamente al descubierto.

Es una fiera lucha por sobrevivir, si bien algunos soldados Yemdita llegaron a la cima y se cubrieron tras las rocas, es un puñado muy reducido como para proveer fuego de cobertura al resto de sus compañeros.

Cada segundo que pasa es un Yemdita muerto o capturado esperando ser llevado a la nave nodriza Naga.

- Señor nos están machacando, necesitamos refuerzos.

Grita un soldado.

- Los inferum vienen, dicen que tienen algo nuevo contra los naga.

Responde el Comandante.

- Desearía que hubieran sido más específicos.

Se queja el soldado.

En la nave de mando naga vemos como el comandante a cargo de la invasión observa la réplica del campo de batalla con satisfacción.

- Simios ilusos, creen que tendrán cobertura, cuando la cosecha haya terminado envíen los OG a que tuesten a esos simios, esto no durara más de 10 minutos.

En efecto no solo hay una amplia superioridad numérica en la playa, los naga cuenta también con la asistencia de vehículos pesados como los OG Ejecutor y Hail Fire. En el cielo los caza sobre vuelan por mera diversión ya que la nave de mando naga se encargó de limpiar su fuerza aérea.

Muy pocos soldados logran llegar a la cobertura de rocas, la mayoría tuvo que escabullirse convirtiéndose en aves muy pequeñas como el picaflor. Si bien el número de refugiados crece el número de combatientes disminuye a gran velocidad pareciera que el comandante Naga tenía razón puesto que al haber menos combatientes en la playa los soldados naga no esperan a los OG solo comienzan a disparar contra las rocas.

- Joder, a este paso para cuando los inferum lleguen ya habremos muerto todos.

Se quejaba el comandante Yemdita.

Sin embargo en contra de las probabilidades llega un escuadrón de arqueros arcanos que lograron escapar de la playa. Su oficial una joven y vigorosa soldado que a diferencia del escuadrón esta lleva un uniforme más moderno.

Es caucásica de complexión delgada. Con cabello castaño amarrado con un moño en su nuca. Tiene ojos del mismo color y su altura no supera los 1.70.

Esta se encuentra agachada usando las rocas como protección para poder entrevistarse con el comandante a cargo.

- Señor, rescate a este grupo de arqueros, pero no tenemos los números ni la potencia de fuego para hacer retroceder al enemigo, necesitamos cubrir nuestra retirada antes de que se haga demasiado tarde.

Le exige la joven oficial.

- Señorita, no podemos abandonar la posición así como así, si perdemos esta costa los naga la prepararan para una invasión Cainjin, inteligencia lo comprobó, si escapamos ahora moriremos después.

Comienza a regañarla el comandante.

- Pero señor a este paso perderemos la playa y nuestras vidas con esta.

Insiste la oficial a lo que el comandante se levanta para enseñar mayor autoridad.

- Los inferum llegaran en cualquier momento, no…

Sin embargo antes de que termine su oración, al abandonar la cobertura para imponer su autoridad un disparo naga le revienta la cabeza.

- Creo que usted está a cargo señora.

Responde uno de los soldados.

Regresando a la nave de mando Naga el comandante ve sonriente como sus tropas ya tienen el control de la playa. Pero de la nada algo se interna en la réplica del campo de batalla. En el agua una señal inferum aparece, pero esta no es gigantesca como se esperaría de un acorazado para que un inferum este solo.

- Señor un inferum entro en el campo de batalla.

Uno de sus técnicos anuncia.

- Es raro, es pequeño y veloz, muy veloz.

En ese momento otro inferum idéntico aparece.

- Señor ya son 2, creo que vendrán más.

El comandante no parece prestarles atención a sus subordinados sin embargo las señales comienzan a incrementarse de forma exponencial.

- Señor siguen viniendo, es un nuevo tipo de inferum.

El comandante a regañadientes revisa las señales inferum.

- Va muy rápido para ser un buzo, y estoy seguro que vi a ese inferum en algún lugar, nuestros sensores no detectan flotas inferum, deben estar fuera de alcance, pero eso significaría que están muy lejos de nuestra posición, ¿Quién los trajo?

En efecto el nuevo inferum es motivo de análisis.

Este inferum parece uno de los parásitos del acorazado, con las diferencias de que sus aletas son más largas y amplias, su cola más potente no cuenta con tentáculos eléctricos su lomo es más amplio, parece tener 2 orificios cercanos a la cola y el rasgo más destacaste es que su cabeza tiene una gruesa capa de hueso cubriéndola.

Este parasito nada a gran velocidad, y no nada solo, miles de sus congéneres lo acompañan y cada vez son más, el número en pocos segundos llegaría a cientos de miles, cada vez hay menos espacio acuático vacío ya que los parásitos lo llenan rápidamente.

- ¿Señor?

Pregunta uno de los especialistas.

- Escudos al máximo, primero quiero saber de qué son capaces.

Ordena el comandante y es cuando los parásitos toman una conducta extraña. La mayoría de los parásitos se ponen a nadar alrededor del escudo magnético mientras que otro grupo reducido comienza a aterrizar sobre el escudo y a cubrir hasta el último milímetro de este.

Viendo la nave naga por afuera se ve como los inferum forman un cascaron con sus cuerpos alrededor del escudo para luego en un instante reventar todos al mismo tiempo generando una colosal explosión.

En la superficie, sobre el terrero rocoso elevado vemos a la oficial queriendo organizar la retirada.

- ¡No podemos dejar a nuestros compañeros a su suerte!

Reclamaba un soldado por la orden de la nueva autoridad.

- Ya están muertos no tiene sentido…

En ese momento toda la batalla se detiene, la explosión subacuática produjo un mega salpicón de agua formándose un gran pilar de agua.

Nagas como Yemditas se quedan mirando lo ocurrido. Pero apenas el agua parece terminar de caer otro salpicón es generado.

Dentro de la nave naga vemos como las alarmas suenan y el personal se recupera de lo sacudones.

- Convirtieron sus parásitos en torpedos, si los cultivan tan rápido como a los parásitos tradicionales entonces pueden disparar cuantos gusten, debemos salir de aquí, no hay señales de unidades aéreas enemigas podremos continuar dirigiendo la batalla desde el aire.

Ordena el comandante naga en lo que ocurre otro sacudón.

- Señor los escudos…

Advierte uno de los técnicos.

- No necesito que resistan por siempre solo hasta que estemos fuera del alcance.

Grita enérgicamente en lo que la nave comienza a emerger, sin embargo los parásitos comienzan a cambiar de conducta y comienzan a aglutinarse encima del escudo en capas tres o inclusive 4 veces más gruesas que cuando cubrían todo el escudo.

La explosión ahora empujaba la nave hacia abajo con toda la energía de la explosión guiada hacia abajo. Después de cada explosión los parásitos se agrupaban rápidamente antes de ocasionar la segunda.

- Un poco más ya casi salimos.

Se encontraba impaciente el comandante naga hasta que la siguiente explosión logra colapsar los escudos magnéticos.

- Señor…

Grita asustado un técnico.

- Estamos a pocos metros de salir del agua el blindaje resistirá.

Inmediatamente colapsaron los escudos los parásitos dejan de nadar alrededor y comienzan a atacar el blindaje de la nave de forma aparentemente desorganizada sin embargo lo que hacen es enfocar el ataque en puntos específicos e impactar continuamente en fila dichos puntos. Cada que un parasito impacta el blindaje explota y el número de estos no parece reducir.

- Que los Jörmundgander busquen y destruyan a los acorazados inferum, así dejaran de enviar mas torpedos.

Bajo el agua las imponentes serpientes metálicas comienzan a nadar en dirección opuesta a los parásitos quienes parecen ignorarlos.

- Los inferum llegaron a ayudarnos, podemos salvar esta playa.

Le grita un soldado a la oficial.

- Los inferum atacan en el agua, en tierra estamos solos, y esos OG pronto nos van a carbonizar y no tenemos la potencia de fuego para hacer algo al respecto.

Ella trata de mantener su posición.

- Es una cobarde, antes afirmaba que no podíamos defender la playa ahora podemos hacerlo, ya no estamos solos.

Le grita el soldado.

- Apenas regresemos le espera una corte marcial por insubordinación, ahora todo el mundo retirada.

Grita queriendo imponer autoridad pero solo obtiene miradas de desaprobación.

- Adelante, yo la acuso por deserción, ruegue por que no sobreviva a la batalla.

Regresando al agua la nave naga comienza a sacar parte de su maltratado blindaje del agua y sus tripulantes comienzan a festejar sin embargo su alegría fue efímera.

Un parasito inferum da un salto elevándose por encima del agua y estrellándose encima del metal. Los parásitos saltan como delfines y continúan atacando el blindaje por lo que la esperanza de salvarse de estos ahora reside en que la nave este en el cielo.

- Señor…

Otro de los técnicos se preocupa.

- Apenas estemos a la suficiente altura no podrán tocar esta nave.

Trata de tranquilizar a su tripulación pero ocurre el peor de los escenarios, el sistema informa una ruptura en el casco.

Apenas el blindaje fue penetrado en la mitad de la nave bajo el agua los parásitos comienzan a dirigirse al hueco en el blindaje y se internan en la abertura lo más profundo posible antes de reventar en grupo. Apenas la primera explosión expande la abertura, más y más parásitos comienzan a meterse dentro del navío.

Para mala fortuna de los naga poco a poco más sectores de la nave eran penetrados y si bien la marea de parásitos empezaba a reducir, también la nave se encontraba sumergiéndose de nuevo en el agua.

Los pasillos internos de la nave naga comienzan a inundarse de explosiones y agua, la energía comienza a fallar de forma intermitente de a poco los parásitos se abren camino a las salas de máquina y el reactor destruyéndolo todo desde adentro.

El navío naga se hunde mientras los parásitos lo siguen destruyendo. Los Jörmundgander se enteran de esto apenas dejan de recibir señales de comunicación por parte del navío. Ira es lo que sienten los marineros naga dentro de estas serpientes metálicas.

Y mientras avanzaban se encuentran con una noticia que los consolará.

Los acorazados inferum que disparan los parásitos ya aparecieron dentro del alcance de los sensores, a lo que los Jörmundgander comienzan a concentrar energía en la punta de sus colas para destruirlos de un disparo limpio, pero apenas empezaron a acumular energía los parásitos dejan de ignorarlos y comienzan a atacarlos.

También justo apenas la nave principal fue destruida los acorazados dejaron de disparar, pero mantienen la formación por alguna extraña razón.

Sin embargo la marea de explosiones no deja de castigar a los Jörmundgander y solo fue cuestión de tiempo hasta que un parasito golpease el pico de energía en la cola. Los Jörmundgander son destruidos con una serie de explosiones generadas en sus colas y se desencadenan por todo su cuerpo.

La explosión también consumió a todos los parásitos alrededor magnificándola y generando un gran levantamiento de agua a la distancia.

Con la nave de mando completamente destruida y las comunicaciones temporalmente suspendidas los naga en la playa rápidamente buscan al siguiente oficial en la línea sucesoria. Pero los naga que cuidaban a los prisioneros tienen planeado empezar a actuar por su cuenta.

- Creo que ya no será necesaria una cosecha.

Rápidamente apunta a la cabeza a uno de sus prisioneros mientras ignora algo que pudo salvarle la vida.

Apenas terminaron de destruir hasta la última pieza de la nave Naga los parásitos se ponen a nadar en dirección a la playa sin embargo los parásitos comienzan a saltar sobre el agua como si fueran delfines, y gracias a sus aletas largas y amplias pueden mantenerse en el aire durante un tiempo prolongado de tal forma que apenas ganan el impulso necesario se descubre la función de los orificios en su espalda.

Se tratan de turbinas que lo disparan como un proyectil.

En cuestión de segundos y en cámara lenta vemos como el parasito muerde al naga desde su torso y se lo lleva por todo el campo de batalla hasta impactar en un grupo de sus compatriotas, para luego desintegrarlos con la poderosa explosión.

Pero este desafortunado naga solo fue el primero en ser arrastrado por el misil viviente que son estos parásitos. Esto permite a los Yemditas que fueron capturados volver a luchar, aprovechando el caos producido.

Los OG que previamente tenían órdenes de acabar con los enemigos en las rocas ahora miran en dirección a los mares salpicados donde los parásitos castigan de forma cruel a los combatientes en la playa.

En uno de los OG vemos como un condecorado oficial parece ser la nueva autoridad en el campo de batalla.

- Ignoren de momento a los Yemditas, están divididos en 2 grupos y necesitan reagruparse, estén atentos a toda actividad aérea, los inferum no tardaran en traer sus transportes, que nuestras aeronaves limpien el mar de estas cosas nuevas.

Los naga comienzan a organizarse y a suprimir a los parásitos sin embargo…

- Señor tenemos fuertes lecturas sísmicas, los inferum vienen bajo tierra, suponemos que son gusanos.

Y confirmando de forma instantánea el informe del operador del OG un grupo de gusanos salen de la arena y sacan prácticamente todo su cuerpo y asombrosamente lo mantienen inclinado hacia adelante y luego ocurre.

En su interior no había tropas terrestres inferum sino inferum voladores y no cualquiera, sino los más nuevos inferum de propulsión. Y todos estos se despegan de las escamas del gusano y salen disparados con sus propulsores a gran velocidad hacia el cielo.

Los gusanos parecían torretas de misiles disparando toda su munición en ráfaga por los rastros de chorro despedidos de los inferum. En cuestión de segundos el cielo que estaba despejado pasa a estar infestado y las aeronaves naga entran en una lucha con una abrumadora desventaja numérica.

No solo eso sino que los sensores de los OG comienzan a titilar.

- ¿Señor?

Pregunta un operador.

- No puede ser.

Reventando una duna de tierra sale una de las criaturas más temidas del ejercito inferum.

El poderoso Cannonhead sale haciendo temblar la tierra con cada paso que da y los Yemditas se ponen a aclamar eufóricos el tremendo giro en el campo de batalla.

Con su enorme tamaño aplastar tanques Ejecutor o Hail Fire no le cuesta nada en lo que busca a los OG. El oficial dentro de uno de las andadoras se pone a analizar sus opciones porque solo se necesitaba un error para llevar esta batalla a un curso irreversible de derrota.

El titánico inferum posiciona sus 2 patas traseras e imitando a un oso levanta su cuerpo generando una impresiónate sombra en todo el campo de batalla, con sus 4 patas colgantes puede superar en estatura a los mismos OG y lleva sus patas hacia adelante sobre la cabeza de uno de estos.

Cayendo con su monumental cuerpo el OG es tumbado y el Cannonhead encima de este comienza a acumular electricidad en su cañón. Los sistemas dentro del OG tumbado comienzan a titilar puesto que el Cannonhead les está absorbiendo la energía, no solo eso, se alimenta de las emisiones constantes de microondas convirtiendo todo ese calor en energía eléctrica mientras también se alimenta de la energía electromagnética de los escudos.

Mientras las defensas del OG se debilitan el ataque a venir del inferum se fortalece.

En el OG de mando vemos al Oficial naga matándose por pensar en una ofensiva que no sea contraproducente.

- Cinética, energía cinética, hasta ahora nunca los vimos absorber energía cinética, sus exoesqueletos solo la dispersan, comunícate con el otro OG que configuren el cañón para un disparo de energía cinética.

Ordena el oficial.

- Pero señor, la playa, y el tercer OG…

Trata de disuadir un operador.

- Con un bicho trueno en el campo de batalla no tenemos muchas opciones, esa cosa se alimenta prácticamente de todo lo que le lanzamos, imagina una burbuja gigante alrededor del bicho trueno, toda energía térmica dentro de esa burbuja será absorbida y convertida en electricidad para contraatacar.

Grita furioso el oficial puesto que jamás creyó verse en tal situación.

Sin embargo para el OG derribado el tiempo se le acabo, todos los sistemas terminan apagándose y el brillo del cañón en la cabeza del inferum es intenso. Todo el mundo sabe que ocurrirá a continuación.

El Cannonhead dispara el poderoso relámpago sobre el armazón del OG hasta que este explota dispersando partículas eléctricas en todo el aire, al mismo tiempo la explosión provoca un gran levantamiento de polvo que oscurece el campo de batalla.

La atmosfera al estar cargada de electricidad produce una breve interferencia en los sensores naga por lo que los cascos de las armaduras se encontraban depurando las señales engañosas. Y aprovechando este tiempo vemos como un par de manos Inferum agarran por detrás la cabeza de un naga y le rompen el cuello.

Pero este solo fue el primero aprovechando la confusión un gran contingente terrestre inferum aparece en el campo de batalla atacando a los naga.

- Señor nada de qué preocuparse en 10 segundos el sistema depurara estas señales de electricidad en la atmosfera.

Informa un operador ignorando que apenas la cuenta regresiva empezó los inferum avanzaban en el campo de batalla. Pero hay algo diferente en esta ocasión.

La mayoría de estos inferum son más altos que los inferum convencionales, prácticamente los superan con hasta 30 centímetros de diferencia inclusive tienden a tener mayor masa corporal.

Atacan de forma organizada los de primera línea matan de forma discreta al primer naga que encuentran mientras el resto sigue avanzando Si hay algún vehículo pesado lo llenan de gel explosivo con mecha larga y continúan avanzando. Pocos naga se dan cuenta de lo que ocurre pero lo hacen demasiado tarde.

Regresando a los refugiados en las rocas vemos como estos se llenan de confianza al ver la nube de polvo cubriendo el campo de batalla en la playa y a los inferum luchando en el cielo.

- Ahora es cuando, a la carga.

Grita un Samurái desenfundando su katana y saltando hacia la playa lo que anima al resto de los combatientes a gritar y correr hacia el combate. Los arqueros Arcanos por otro lado toman posición para dar fuego de apoyo desde la altura aprovechando que los disparos cesaron.

Solo una persona no se mueve.

La oficial que quería escapar se encuentra viendo como hasta el soldado más consumido por el miedo entra al combate. Y es cuando se da cuenta de cómo se perdió en su propio camino.

Desde que fue una cadete todo el mundo creían que ella no debía estar ahí, que estaba ahí por sus influencias y no por méritos, y que ella les enseñaría a todos que no fue así. Que llegaría a lo más alto para demostrarlo y en su afición por no morir antes de llegar a un cargo alto se dio cuenta de que ella estaba dándoles la razón.

Si ella quería enseñarles que estaban equivocados subir de puesto no era la solución, mantenerse viva a cualquier costo no era la solución, ser la persona más temible en el campo de batalla es la única opción.

- Arqueros, quiero que ataquen a toda tropa naga que este en la orilla, tenemos fuerzas capturadas en esa zona, si matan a sus custodios tendremos más refuerzos.

Dada la orden la oficial se transforma en halcón y comienza a volar sobre el campo de batalla.

Ya para cuando los sensores naga terminan la depuración las señales no son muy alentadoras, los inferum lograron un impresionante avance de casi un tercio del campo de batalla en ese corto periodo de tiempo, para rematar la mecha de los tanque ejecutor atrapados en el avance inferum revienta y un soldado naga solo puede ver como una mano inferum se clava en su cuello.

Este mismo inferum no pierde tiempo y avanza con rapidez para agarrar la lanza de otro combatiente y desviar sus disparos al aire, usa su cola para jalarlo de la pierna haciéndolo caer y luego lo mata clavándole la propia lanza.

Este inferum no se ve como los demás, su cuerpo está lleno de cicatrices ya sea de laceraciones, quemaduras o inclusive impactos de bala. Uno de sus ojos derechos se encuentra completamente blanco el del centro a la derecha para ser más precisos.

Se trata nada más y anda menos del arquitecto de esta ofensiva. Un veterano que logro ascender a comandante de división y se encuentra combatiendo mano a mano junto a sus tropas, a su vez estas tropas no son como los inferum convencionales.

Vemos a una figura deslizándose de forma rápida y sigilosa por el suelo. Esta con gran agilidad y elegancia lanza gel explosivo a los cascos de los naga y regresa a escabullirse de forma discreta pasando entre sus piernas debajo de sus narices.

Para cuando esta se incorpora una serie de explosiones la preceden en lo que los naga caen decapitados al piso. Con la misma gracia y elegancia regresa a mimetizarse entre toda la nube de polvo que reina en el campo de batalla.

Pero esto no es siquiera la punta del Iceberg puesto que un Ejecutor tenía en la mira a un grupo de inferum sin embargo cuando los pilotos quieren disparar una torreta es arrancada y por la abertura hecha les meten un capullo explosivo, luego cierran la abertura empujando el metal y la explosión liquida a los tripulantes.

Fuera del tanque vemos a un verdadero espectáculo.

Es un inferum 2 o inclusive 3 veces más grande que un inferum convencional un auténtico monstruo su cuerpo es una obra de arte para la evolución, tiene los músculos bien definidos y desarrollados pero tampoco los tiene tan hinchados para que sean masas amorfas, su torso también está desarrollado inclusive su cola, hace ver a cualquier fisicoculturista como un desnutrido. Todo su cuerpo es gigantesco su cabeza, patas, brazos en especial sus manos.

Este agarra la torreta que arranco previamente y la lanza con fuerza la cual cae sobre otro tanque Ejecutor aplastándolo luego se dirige hacia el otro costado del tanque para arrancar el segundo cañón y lo lanza como si fuera una jabalina hacia la cabina de un Hail Fire atravesando el tablero de control y matando a su piloto.

Un naga se escabulle y le apunta en la espalda pero este naga se paró a una distancia segura con un inferum convencional pero este súper inferum usa su extensa cola para agarrarlo de la pierna de todas formas y lanzarlo por los aires con fuerza.

Lo que ven los arqueros Arcanos es ver al naga salir disparado de la nube de polvo y solo ir ganando altura mientras se aleja de la playa.

Sin perder tiempo este inferum empuña sus manos se agacha un poco y le da un puñetazo con toda su fuerza a un naga, lo que ocurre a continuación es lo impactante.

Se genera una onda expansiva apenas el naga es golpeado en el torso y lo cual lo mata al instante pero su cadáver sale disparado con la potencia de un proyectil de artillería.

Un grupo de naga al frente se preparaban para dispararle a este súper inferum pero el cadáver de su compañero se los arrastra por los aires tal y como una bala de cañón arrastra a toda persona en su trayectoria.

El cadáver impacta con un Ejecutor haciéndolo caer de lado pero con todos los sistemas intactos, sus operadores salen del tanque confundidos sin saber qué fue lo que los derribo y es cuando se ve más cadáveres siendo disparados por los aires.

Apenas los naga tratan de recuperarse de la ráfaga de aire, el resto de los inferum los agarran vulnerables y liquidan con rapidez.

Los inferum que terminaron de matar a los nagas abatidos dirigen su vista a su gigantesco compatriota y se ponen a vitorearlo.

- Shock, Shock, Shock, Shock, Shock, Shock, Shock…

Gritan su nombre muy emocionados lo cual sube la moral del resto de los combatientes inferum.

Dos inferum algo pequeños se dirigen rápidamente al Ejecutor tumbado y comienzan prácticamente a desmantelar la cabina, aparentemente destrozar los cables y tableros pero su trabajo en realidad es muy cuidadoso.

Luego uno de ellos sale momentáneamente del Ejecutor.

- Hey Shock un poco de ayuda aquí, saca la torreta sin romperla ¿Vale?

Y luego regresa al interior del blindado en lo que Shock sigue las instrucciones mientras este par de inferum continúa su trabajo con electrónica.

Fuera de la nube de humo vemos a un grupo de Naga escalando una roca que se encontraba dentro del mar pero cerca a la orilla, mientras la mayoría de los naga trepaban la roca para tener una posición elevada desde la cual atacar la minoría apuntaba a la nube atentos a cualquier cosa que salga de esta para liquidarla.

El inferum lleno de cicatrices se percata de esto y también se dirige al tanque.

- Eliminen a la dotación en aquella roca, no quiero perder tropas tratando de ganar esa posición.

Ordena antes de regresar a combatir.

Shock acomoda el cañón en su antebrazo y usa su otra mano para apuntar a la roca y es cuando sus dos compañeros comienzan con un trabajo peculiar y poco convencional, colocan la mano de un tripulante muerto en el panel y luego clavan un par de dardos en el corazón para posteriormente liberar descargas eléctricas en base a un desfibrilador improvisado con las piezas del tanque, obligándolo a latir lo cual devuelve vitalidad a la mano y el tanque es reactivado, luego manipulando la mano activan los disparos. Apenas los naga llegan a la cima de la roca son atacados por su propia tecnología, luego Shock dispara a los naga que cuidaban la roca.

Pero este súper inferum no se detiene, va a uno de los Hail Fire destruidos y los pequeños inferum nuevamente usan la mano reanimada de un naga para reactivar los misiles del Hail Fire luego shock los lanza como granadas hacia otros tanques.

Su gran fuerza bruta le permite lanzar los misiles a tanques que están al otro lado del campo de batalla.

En eso también podemos ver a otro inferum muy llamativo, este es también grande, pero no como Shock más bien lo contrario a Shock, tiene una gran panza, sus brazos son gruesos pero fofos a diferencia de los de Shock al igual que su cola.

Sin embargo este inferum tiene algo especial, escupe un pequeño pedazo de gel explosivo enciende la mecha con ácido y la lanza a uno de los últimos tanques Ejecutor en pie, la explosión por otro lado desintegra por completo al blindado.

Un naga se prepara para apuntarle y este inferum rocía ácido el cual derrite su lanza a una velocidad impresionante y luego al naga. Este inferum obeso continua lanzando mini bombas pero muy poderosas sobre el campo de batalla.

Los Yemditas por otro lado dejan de sufrir bajas puesto que los inferum cada vez controlan más el campo de batalla, algunos inclusive se permiten un descanso.

Y es cuando la oficial comienza con su labor de reivindicación, cae en picada como halcón para transformarse en un colosal elefante africano a pocos metros del suelo aplastando unos cuantos naga y disparando por los aires al resto.

Los naga que estaban lejos del área de impacto rápido le apuntan algo fácil con un animal de ese tamaño, pero ella rápidamente cambia a un pequeño ratón desapareciendo de la vista de sus enemigos.

Corre a gran velocidad hacia otro naga y se transforma en un bisonte con el cual tumba al naga para inmediatamente transformarse en un mono pequeño apoyar sus manos en el naga y saltar para luego transformarse en un tigre de bengala tomando del cuello y de forma sorpresiva para luego aplastárselo con una mordida. Siente como le apuntan y esta rápidamente se transforma de nuevo en un ratón y los disparos cruzados hacen que los naga se revienten entre sí.

Así la oficial se va abriendo paso entre las fuerzas naga hasta encontrarse con un oficial que estaba liquidando a más de un Samurái a lo que ella se prepara para una feroz batalla.

En la playa los soldados Yemditas con ayuda de la intervención inferum lograron liquidar hasta el último de sus custodios y se preparan para ayudar a terminar el trabajo.

Por otro lado los OG apuntan al Cannonhead con sus cañones disparando un ataque de energía cinética. Pero sucedió lo que se esperaría de este tipo de inferum, este comienza a absorber y acumular la energía cinética.

- Maldición.

Golpea la pared enojado el Oficial naga.

- Supongo que la baja tecnología humana jamás puso a un bicho trueno en la necesidad de tener que absorber la energía cinética de uno de sus proyectiles, solo debía dispersarla, prepárense para un contra ataque.

Grita el oficial en lo que el Cannonhead se pone en posición, sin embargo este no parece tener intenciones de disparar un relámpago, ni siquiera empezó a generar energía eléctrica en su cañón.

Su posición más bien es preparándose para tomar impulso, y acumula toda la energía en sus patas que se encuentran flexionadas.

- No puede ser.

El Cannonhead puede absorber cualquier tipo de energía y decidir qué hacer con esta, si bien estos generalmente la convierten en energía eléctrica estos también pueden liberarla de la forma que gusten, en esta ocasión un impulso que potencia su salto.

Aunque parezca imposible el Cannonhead se dispara a sí mismo como proyectil contra el segundo OG destruyendo la cabina esférica y estrellándose a la distancia con la tierra.

Los Yemditas se preparan para eso, todos se transforman en aves al instante y cuando los naga tratan de aprovecharse de la situación llega el sacudón por el impacto.

Todo el mundo cae al piso, incluidos los inferum, y la fuerza del impacto genera una honda de aire que se lleva la cortina de polvo. Los únicos sorprendidos son los Yemditas, ya no quedan vehículos naga de pie y quedan muy pocas fuerza naga solo su OG viene a ser el único elemento que podría revertir nuevamente las cosas a favor para los naga pero aun así en pocos minutos el pronóstico cambio drásticamente.

Los naga sin embargo se encontraban conscientes de su situación pero como toda raza orgullosa no se dejarían abrumar antes de tiempo.

- Ahora es nuestra oportunidad, carguen el cañón y liquiden a todos los inferum que podamos, sin su bicho trueno no podrán absorber nuestro ataque.

Los operadores rápidamente cumplen las órdenes pero ocurre algo inesperado, reciben un ligero pero continuo impacto eléctrico y un tenue pero largo relámpago que se extendía hasta el Cannonhead en su zona de impacto.

- ¿Qué planea hacer con eso?

Se pregunta de forma burlona el oficial hasta que los sistemas comienzan a titilar, lo que hizo fue crear un puente de conexión energética y empezar a chuparle energía al OG a través de su relámpago.

Con el OG inutilizado la oficial Yemdita trata de aprovechar que el naga se estaba levantando para volar rápido hacia este como ave y descender en forma de gorila para aplastarlo con ambos brazos, sin embargo el naga reacciona rápido y rueda a los lados viéndose obligado a dejar su arma atrás.

- Esto será interesante.

Lo dice mientras mueve sus hombros.

En otra parte del campo de batalla vemos a otro espécimen excepcional de los inferum, sin embargo este no cuenta con características extraordinarias como Shock.

Este inferum rápidamente agarra la lanza de un naga y desvía los disparos hacia otros Naga luego usa su cola para dirigir la lanza al piso y poder soltar sus manos para romperle el cuello haciéndole girar la cabeza. Pero no suelta el cadáver, ni la lanza usa su cola para lanzarla hacia un tirador lejano luego usa el cadáver como protección de otro tirador cercano.

Generalmente es común ver un naga matar varios inferum el solo antes de ser abrumado, pero en este caso el que mata a montón es este inferum.

Dispara acido al casco de un naga dejándolo con el visor averiado mientras usa su cola para tirar del cuello al piso a otro. Apenas el primer naga comete el error de quitarse el casco clava sus garras en sus ojos para luego girar la cola y matar al segundo naga.

Le lanza el cadáver a otro naga mientras corre a este luego pone su mano en su rostro y agarra a otro naga dispuesto a dispararle a otro inferum, para estrellar las cabezas de ambos fuertemente una contra otra de forma brutal.

Usa su cola para jalar a un naga de su propia cola y usando la lanza de otro fallecido atraviesa su nuca.

Un naga trata de clavarle su lanza y este inferum rocía gel explosivo en su cabeza luego prende la mecha lanzándose al piso mientras se cubre con un cadáver y la explosión decapita al naga.

Luego dirige su vista hacia la oficial Yemdita y decide ir a apoyarla.

Los arqueros Arcanos se ponen a dispararle a gran distancia y precisión a los naga rezagados. Podemos ver como convierten sus ojos en los de un águila y al momento de disparar la flecha esta se cubre de energía arcana y se dispara a gran velocidad y con inmenso poder de penetración sobre sus enemigos a largas distancias. No solo eso sus flechas también tienen propiedades multitarea.

Algunas flechas explotan al contacto, otras prenden al naga en llamas apenas lo tocan, otras generan un campo de atracción arcano haciendo que varios naga queden pegados al primer objetivo, y diferentes tipos de efectos más.

Los arqueros más experimentados tienen por otro lado una forma más útil, uno de estos saca una flecha negra con inscripciones en esta la pone en su arco y cierra los ojos para concentrarse y la dispara con los ojos cerrados, luego esta flecha se cubre de un aura roja.

El arquero lleva su arco a la espalda y comienza a hacer posiciones de Thai Chi y la flecha parece moverse en relación a estas posiciones, rápidamente la flecha gana impulso y atraviesa a un naga pero esta sigue en el aire y comienza a dar una curva en el aire para atravesar el torso de otro, busca a un par de naga disparando sus lanzas y como estaban alineados atraviesa el cuello de ambos luego ve como otro naga estaba cubierto tras el armazón de un tanque ejecutor y la flecha lo atraviesa a pesar de la cobertura.

Luego de haber liquidado a todos los naga del área la flecha regresa a su arquero y su brillo se desvanece.

Regresando a la playa vemos la lucha entre oficiales.

El naga se mantiene en posición de guardia mientras ve a su rival aun como gorila preparándose para atacar. Ella lanza un rugido y luego toma una roca para lanzarla con brutal fuerza al naga.

La roca impacta de lleno en su cabeza pero el casco le salva la vida sin embargo el visor queda averiado, es el momento que trata de aprovechar para terminar la batalla pero el naga se lanza al piso y usa su cola para golpear a la Yemdita tirándola al piso aun en su forma de gorila.

El naga se levanta y se quita el casco solo para ver como la oficial se hace humana para luego dar un salto aterrizar con las manos y mientras sus piernas están en el aire transformarse en una Yegua y patearle en el pecho con ambas patas traseras.

La armadura absorbe gran parte del impacto pero el naga no puede evitar sentir un leve dolor en el pecho. La Yemdita se hace humana de nuevo se pone en posición de guardia y espera porque su oponente la ataque.

El naga comienza la ofensiva con puños pero ella los esquiva con elegantes movimientos, y apenas el naga se acerca lo suficiente ella se transforma en un oso pardo y dispone a atraparlo con sus brazos, pero este no era un débil humano así que golpeando fuertemente con su rodilla en el estómago logra zafarse.

Luego aprovecha para contraatacar dándole una patada en la quijada y luego otra patada en el pecho tumbándola. Ella parece perder la transformación a lo que el naga se acerca victorioso y es cuando ella regresa a ser un gorila lo toma de la pierna y lo estrella fuertemente contra el piso.

Esto deja levemente aturdido al naga luego trata de nuevamente aplastar al naga golpeando con ambos brazos el piso, pero este es más rápido y da una patada en la rodilla luego se reincorpora y comienza con una llave de sometimiento agarrándola del cuello.

La oficial parece perder el conocimiento pero en realidad lo que hace al soltar sus extremidades es revertir la situación, esta se transforma en una gigantesca pitón y atrapa al naga de todas partes.

Lo agarra con su extenso cuerpo de los brazos de tal forma que mientras más se contrae alrededor del naga, mas va a jalar los brazos de este hacia atrás con la intención de dislocárselos.

Cualquier movimiento forzado podría romperle la columna o inclusive el cuello la oficial fue cuidadosa al momento de envolverlo.

La pelea parece haber terminado cuando el naga usa su sistema Zatch para darle una poderosa descarga a la pitón y esta cae al piso mientras recupera su forma humana.

- Peleaste bien, pero hasta aquí llegaras.

Sentencia el naga antes de levantar el pie con intención de aplastarle el cuello a la oficial.

- No puedo creer que tardaras tanto en someterla, ella no peleo bien y tu peleaste desastroso, y para probar mi punto te matare en menos de diez segundos, hubieran sido quince pero ya no tienes tu casco.

Se oye la voz del inferum el cual tiene los brazos cruzados.

- Tanta altanería, bueno debe ser bonito tener miles de adefesios apoyándote para que te animes a actuar tan osadamente.

Responde el naga al ver como los inferum parecen haberse detenido a observar.

- Ellos no interferirán, saben que eres mi nuevo trofeo.

Dada la provocación el inferum posiciona su cola como si se tratase de un escorpión suelta sus brazos y los pone en posición de pelea a lo que el naga hace lo propio.

- En menos de diez segundos clavare mi cola en tu cuello.

Continúa el inferum.

- Guerra anunciada no tiene muertos, te cortare esa cola antes de que puedas acercar tu sucio aguijón a mí.

Responde el naga antes de empezar la ofensiva.

Este empieza repartiendo golpes rápidos pero contundentes como si se tratara de boxeo pero el inferum solo mueve su cabeza de un lado a otro para esquivarlos y luego abre su boca y hace un amague de un escupitajo de ácido.

El naga reacciona automáticamente cubriendo su cara con su antebrazo y es cuando el inferum aprovecha que el naga obstruye su visión unos segundos para golpear por abajo su boca, no toca el hueso de la quijada, sino golpea toda esa área suave.

Aprovechando la vulnerabilidad del naga, el inferum usa su otra mano para golpear la tráquea usando el filo de la mano. Con este segundo golpe el naga lleva sus 2 manos al cuello en un intento por respirar y es cuando descuida la defensa contra la cola del inferum y este clava su aguijón en el cuello.

La pelea termina y vemos como el naga se mueve cada vez más torpe hasta dejar de moverse y un líquido rosa chorrea de su herida.

- Es un paralizante muscular impide el movimiento de los músculos sin afectar el sistema nervioso, por eso sé que me escuchas y que sentirás como te despellejare.

El inferum extiende las garras de sus dedos y comienza con la sádica labor de despellejar vivo a su oponente derrotado. El resto delos inferum se dispersan, los Yemditas miran con desagrado la escena.

El inferum de las cicatrices se hace acto de presencia.

- Tyrant, no tengo nada contra tu costumbre de buscar trofeos pero considera al menos matarlos primero.

Tyrant continúa despellejando al naga.

- Tal vez lo considere para algunos casos señor.

Responde en lo que ya parece estar quitándole la piel y carne ya hasta la altura de la cadera.

- Shock, Grundesher, acaben con el OG.

En eso el inferum Obeso comienza a escupir algo similar a un par de jabalinas y Shock solo observa la distancia y altura con el OG. Luego le pasa primera jabalina y Shock la arroja con tanta fuerza que esta no puede ser vista durante su trayecto.

La primera jabalina se clava en una de las articulaciones del OG y Shock arroja la segunda a la otra extremidad y la mecha de la primera se consume produciendo una explosión impresionante. Y apenas el OG está cayendo la otra Jabalina explota dejando caer la cabina esférica.

En ese momento hace su aparición el par de inferum idénticos que asistieron a Shock con el tanque Ejecutor.

- Señor ¿podría por favor solicitar que limpien la dotación del OG sin destruirlo por dentro? La última vez que Grundesher metió una de sus bombas lo único que pudimos salvar para estudios fue chatarra de OG.

Solicita el inferum que previamente solicito asistencia al fortachón.

- Nos ayudaría a entender mejor los sistema de detección de los naga y como burlarlos.

Responde su par que luce exactamente igual, sin embargo esta tiene una voz femenina por lo que significa es una hembra.

El inferum de las cicatrices se frota los ojos con sus dedos.

- Está bien.

Responde de forma resignada en lo que Grundesher se posiciona en el OG y arroja acido el cual es tan poderoso que derrite la pared metálica como si un soplete tuviera que luchar contra una lata de estaño.

Este remueve la tapa metálica y lanza un capullo y se ve una onda expansiva salir dentro del OG.

- Tyrant se rápido el efecto de esta granada de contusión no durara mucho.

Anuncia en lo que Tyrant se lanza un clavado al OG y comienza a liquidar a sus tripulantes. Mientras tanto el inferum de las cicatrices observa que la batalla ya término.

- Tienen unos minutos para relajarse antes de partir a nuestra siguiente misión.

Anuncia con una voz fuerte y todos los inferum comienzan a actuar de forma indisciplinada. Ya sea dándose golpes en los hombros para ver quien pega más fuerte o lanzando capullos explosivos al agua o volar restos de tanques destruidos por los aires, incluso decapitan algunos cadáveres para poner sus manos por la garganta y usarlo como títeres.

Sin lugar a dudas un grupo de inferum bastante caóticos, Tyrant sale del OG bañado en sangre y agotado. A lo que se escucha una voz femenina gritándole en forma de fastidio.

- Yo lo hubiera hecho más rápido y con menos esfuerzo Tyrant.

Se trataba de la inferum de movimientos agiles y elegantes, otra hembra la cual proyectaba mucha actitud.

- Dalys, ya te dije estas suspendida, tienes suerte que te deje participar de operaciones.

La inferum se resigna a regañadientes.

- Hey Grundesher, pásame ese pedazo del OG, quiero hacer un poco de ejercicio antes de partir.

Le grita Shock en lo que los Samurái se acercan a ayudarle a que se levante a la oficial.

- Estábamos equivocados, no es una desertora.

La felicita uno de ellos.

- En realidad si era una desertora, ustedes me ayudaron a reencontrarme.

Responde lo que el Samurái la mira con respeto pero luego escuchan a un inferum gritar.

- ¡Hora de repeticiones!

Grita fuertemente en lo que se ve a Shock ponerse en posición de flexiones de brazos mientras pone el gran pedazo de metal en su espalda y los inferum comienzan a apilarse en el pedazo de metal para hacer peso extra para shock.

- Ese es un inferum muy grande, pero no sé si pueda con todo ese peso.

Comenta la oficial impresionada por la escena.

- Opino lo mismo, no sé si una grúa pueda levantar ese peso.

Comparte uno de los Samurái.

- No se preocupen, el suele ejercitar con más.

Responde el inferum de las cicatrices en lo que se acerca a entrevistarse con sus aliados, sin embargo una explosión dentro del OG lo distrae momentáneamente.

- No entiendo por qué ustedes dos pidieron que no se dañe el OG si lo están destruyendo de todas formas.

Les grita a los gemelos.

- Perdón Comandante, cruzamos unos cables, no volverá a pasar.

Responde el gemelo masculino sacando su cabeza por el OG.

- Espero resultados Detak, lo mismo para ti Evy.

Termina sentenciando el inferum de las cicatrices antes de devolverles la atención a los Yemditas.

- Lucharon bien, no muchos sobreviven a una ofensiva de esa magnitud, lastimosamente no podré quedarme más tiempo, me espera una tarea.

Explica el inferum.

- ¿podemos al menos saber el nombre de nuestro salvador?

Pregunta la oficial.

- Soy el comandante Zentrax, dudo que nos volvamos a ver en alguna futura operación, o siquiera me recuerden, pero aun así fue un honor servir con ustedes.

En ese rato se escucha como el grupo de inferum apilados sobre Shock comienzan a contar cada que este hace repeticiones cada que realiza una flexión de brazos, pero este tipo no solo hace simples flexiones, este empuja su cuerpo hacia arriba da una palmada en el aire y luego pone sus manos en la tierra solo para repetir el mismo ejercicio.

Luego Zentrax hace una señal y uno de los gusanos se mete bajo tierra. Dalys junta sus manos para improvisar un megáfono.

- 5 minutos antes de partir.

Grita fuertemente de tal forma que los inferum comienzan a pasar la voz en lo que el resto de los gusanos se preparan para el abordaje masivo para posteriormente abandonar la playa.






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MensajeTema: Re: Academy of Nations(Comenzamos! Go go go!!)   Sáb Mayo 28 2016, 08:15

10 años antes del tratado de paz

Vemos a una pequeña Flota de Yemdo navegando en alta mar.

Esta está compuesta por su nave de mando la versión de acorazado con pistas de despegue, y las escoltas 4 destructores con ballesta en vez de cañón. Esta flota se encontraba en ruta de regreso a Yemdo.

En el comedor del acorazado principal vemos a un grupo de diplomáticos comiendo con total tranquilidad puesto que la hora de almuerzo oficial paso hace mucho, en eso se acerca el condecorado capitán de la nave y comandante de flota.

- Es difícil creer que se nos acabaron las opciones, ni siquiera en Deard, y con la desaparición de la princesa Tora nuestra nación está débil.

Se lamenta junto a los diplomáticos con quienes parece tener confianza.

- Nuestro emperador ya anda angustiado por la vil treta de Velum, ahora solo le traemos malas noticias, la situación de nuestro país es cada vez más desalentadora.

Responde uno de los diplomáticos.

- En dos meses no podremos pagar ni siquiera los sueldos ya reducidos, los alimentos escasean, algunas ciudades ya empezaron con los saqueos, a este paso nuestra economía colapsará.

Comparte otro de ellos.

- Bueno, sonará loco, pero, hay algo que no hemos intentado.

Añade el último a lo que se gana las miradas del resto.

- Lubidria, no estamos lejos, ya pasaron décadas desde nuestro ataque, solo nos faltaría rogar porque los bichos no sean rencorosos.

Esta declaración lo convierte en objeto de regaños.

- ¿Estás loco Yamada-san? Esas cosas perfectamente podrían aprovechar la debilitada situación de nuestro país, ya rechazaron una ofensiva multinacional, arrasarnos les sería pan comido.

Empieza a gritar uno de sus compañeros mientras que el capitán se limita a observar.

- No Matsumoto-san, los inferum tuvieron milenios para arrasarnos, es más pudieron invadirnos después de haber reconquistado su territorio, pudieron hacer mucho, pero no lo hicieron.

Se defiende Yamada.

- Nadie sabe en qué piensan esas cosas, además su tan mencionada Reina es la que tiene la última palabra, puede que no nos hayan atacado aún por un simple capricho suyo.

Continúan regañándole.

- ¿Y qué tal si la reina prefiere optar por la diplomacia y no el rencor Takiya-san?

Contra argumenta Yamada a su otro compañero.

- Umiko-dono haga entrar en razón a Yamada

Le suplica Matsumoto al Capitán.

- Con ese lenguaje tan formal, no sé si quiera.

Bromea el Capitán mientras ríe un poco y Matsumoto hace un drama, sin embargo las alarmas suenan y un soldado entra corriendo.

- Taichou, problemas lo necesitamos en el puente de mando.

Informa el marino.

- Vayan a mi camarote y no salgan hasta que se los ordene, que todo el mundo vaya a sus puestos de batalla, esperaba que algo así no ocurriese.

En lo que el Capitán se dirige al puente de mando es cuando este se resigna al hundimiento de su flota, se trataba de un Jormúndgander Naga, si bien está solo no hay garantía de que puedan destruirlo y más si nadie está en sus puestos de batalla.

La serpiente metálica parece querer terminar el trabajo lo más pronto posible puesto que saca su cola del agua y comienza a acumular energía para partir la nave de mando cuando antes.

Umiko cierra sus ojos resignándose a su final cuando de repente la serpiente cambia la posición de su cola y dispara al agua. Umiko no desaprovecha esta oportunidad y corre hacia el puente de mando.

- Informe de la situación.

Demanda.

- Taichou, detectamos múltiples objetos de gran tamaño que llegaron después del Jormündgander, puede que sean inferum.

Coincidencia es lo único en lo que puede pensar.

- Que se maten entre ellos mientras escapamos, que toda la flota se prepare para entrar en velocidad crucero.

Ordena Umiko pero…

- Taichou, no podremos escapar hay demasiados inferum están rodeando la zona.

Umiko solo puede sentir impotencia.

- No nos iremos sin pelear preparen armas no disparen hasta que yo lo ordene.

Comanda mientras que la serpiente metálica da un tercer disparo y un cadáver del gigantesco inferum conocido como Kraken emerge.

Sumergiéndonos bajo agua vemos a cientos de estos inferum acercándose y estos abren su boca para desplegar los colosales tentáculos. Su objetivo está a su merced.

Los Kraken envuelven al Jormundgander de forma simultanea atrapando todas las secciones que puedan por lo que por más que libere arcos eléctricos para liberarse, apenas un Kraken suelta la serpiente mientras otro toma su lugar.

De forma instantánea los Kraken retroceden y destrozan la serpiente metálica mientras dejan que sus partes se hundan junto a su tripulación.

Los Kraken se detienen y el resto de la flota Inferum no se mueve ni ataca a la flota Yemdita. Umiko se encuentra con un inmenso debate interno, si ataca a los inferum puede generar represalias por parte de estos ya que las hostilidades las habrá empezado Yemdo, pero por otro lado si los inferum tienen planeado atacar, está desperdiciando valiosos segundos que le permitirían hacer daño a la flota inferum.

Pero de a poco veamos como un acorazado inferum emerge y en su lomo hay un solo inferum con los brazos en alto.

- Todo el mundo bajen las armas, no disparen.

Ordena rápidamente.

- Solicito entregarle un mensaje al comandante de flota.

Grita el inferum a lo que Umiko abandona el puente de mando y se dirige al borde de su nave para hablar con le inferum.

- Soy el Almirante Umiko, comandante de la segunda Flota imperial, entrégame el mensaje.

Le grita Umiko.

- El mensaje no es para ti, es para tu emperador, y es por parte de la Reina Madre en persona, nuestra inteligencia se percató de la situación de su país y de su princesa, por ende la Reina se apiado de ustedes, solicita una audiencia con su emperador, la reunión se llevará a cabo en nuestra capital para evitar intromisiones de terceros, mi trabajo solo llega hasta aquí puede retirarse almirante, dudo que nos veamos de nuevo.

El acorazado se sumerge y los Kraken también se alejan hasta desaparecer del radar, Umiko se queda pensativo mientras sus marinos lo miraban a la espera de órdenes.

- De regreso a casa a toda velocidad, no quiero encontrarme con más Naga.

Ordena a lo que comienzan a cumplir la orden mientras que Umiko regresa a su camarote donde los diplomáticos ignoraban la mayor parte de la situación. Apenas Umiko les abre la puerta estos lo miran esperando noticias.

- Yamada… no, olvídalo.

La flota llega al puerto y Umiko no pierde tiempo para entregar su mensaje, sale caminando a paso veloz del puerto en busca de transporte hacia el palacio, apenas llega a este se salta los protocolos e informa su reporte al Emperador.

Más tarde se los ve caminando por los pasillos.

- Honestamente no sé qué decirle almirante, nosotros los atacamos y ellos salvan una flota nuestra, están al tanto de lo que le paso a mi hija por ende no sé cómo actuar.

Comparte sus pensamientos el emperador.

- Emperador, yo solo quise transmitir el mensaje, si va a aceptar la oferta inferum envié diplomáticos, no se arriesgue, sin la princesa heredera como sucesor, si algo le pasase tendríamos luchar internas por el poder.

Le aconseja Umiko.

- Aparte de que usted no puede navegar a Lubidria solo, y necesitamos todos los barcos que necesitemos para defender nuestro país, no fue coincidencia que un Jormundgander este cazando a nuestras flotas.

Continúa con sus consejos.

- En resumen, nuestra situación es mala en todos los ángulos, nadie aceptó nuestra petición de ayuda, y no podemos aceptar ayuda de quien nos la brinda.

Termina Umiko. El emperador se queda desanimado, pero luego se da cuenta de lo que acaba de decir su almirante, Lubidria les está brindando ayuda sin que se la hayan pedido, si bien podría ser una trampa, con o sin esta su nación está en camino de tener conflictos internos, eventualmente la familia imperial podría ser blanco de una rebelión que tendría el apoyo popular o toda su nación sería invadida tarde o temprano.

- Necesito tiempo para pensar.

Dichas estas palabras el emperador se retira a meditar a solas.

A la media noche lo vemos parado en su balcón mirando al horizonte. Sin embargo en esos pensamientos a la mitad de la noche es cuando la respuesta le llega. Al día siguiente lo vemos caminando por los jardines junto a Kitsune la cual parece molesta por el accionar de su padre.

- Otou-sama, no puedes haber decidido un heredero, aun no encontramos a Tora, no puedes quitarle el trono.

Le reclama.

- Es solo una precaución.

Responde el emperador.

- Pero Otou-sama ¿y si es una trampa?

Continúa reclamando Kitsune.

- Es un riesgo que debo tomar, además si algo me pasase me haría un mártir, y eso minimizaría algún levantamiento contra la familia imperial, ustedes estarían bien.

Las palabras del emperador hieren a Kitsune.

- Otou-sama hidoi, ¿cómo puedes decir algo así? Primero Tora, ahora tú, no podríamos estar bien si algo te pasase.

Comienza a llorar Kitsune a lo que su padre la abraza.

- Perdón, me explique mal, simplemente velo por la seguridad de mi familia, pero te prometo que no será necesario, es más capaz nunca deban abrir esa carta.

Tranquiliza a su hija mientras enseña una expresión serena y amigable en su rostro.

- Pero Otou-sama, aun así, estaremos preocupados por ti hasta tu regreso.

Responde un poco más tranquila Kitsune.

- A veces quisiera ser solo un plebeyo, así solo me preocuparía por ustedes y no tendría que hacer este viaje, pero Yemdo también es mi responsabilidad.

Termina de convencer a su hija pero en ese momento llega un guardia imperial que en su apuro no parece haberse dado cuenta de la presencia de Kitsune.

- Emperador, explíqueme porque todas las flotas están patrullando y no tenemos ni un solo barco de la armada en puerto, espero sea un chiste que usted quiera ir sin la escolta de nuestra marina.

Al escuchar esto el emperador solo lleva su mano a su frente mientras que toda la calma de Kitsune se evapora de forma instantánea.

- ¿Irás solo?

Grita furiosa Kitsune.

- No, una escolta imperial ya fue seleccionada, lo que no tenemos es el apoyo de nuestra flota señorita y agradecería que no inter…

Pero apenas se percata de con quien habla el guardia se lanza al piso arrepentido a pedirle perdón a Kitsune.

- Quiero mantener este viaje en un perfil discreto, al mismo tiempo perdimos demasiados navíos, los que quedan deben defender nuestras fronteras, necesitamos todo el poderío militar posible para defender nuestro país.

Responde el emperador mientras su guardia se mantiene en el piso por el perdón de Kitsune la cual solo tiene interés en discutir con su padre.

- Pero tampoco puedes ir desprotegido, y un puñado de guardias no cuenta y menos si vas a Lubidria.
La discusión no puede extenderse más puesto que llegan un grupo de guardias imperiales con una carreta que llevaba una gran caja de madera.

- Todo listo señor, podemos partir apenas nos lo ordene.

Le informa un recién llegado guardia.

- Tienen 3 horas para cambiarse, partiremos apenas el sol comience a ponerse.

Ordena y luego mira al guardia que seguía esperando el perdón de Kitsune.

- Si quieres que te perdone por tu falta de respeto a mi hija, no me digas absolutamente nada sobre mi plan hasta que el encuentro haya terminado.

Ordena a lo que el guardia se levanta y hace un saludo en señal de que entendió la orden.

- Muy bien pueden retirarse.

Ordena el emperador y se despide una última vez de su hija.

- Todo saldrá bien ya lo verás.

Le da un beso en la frente y se retira.

A la noche vemos al emperador en ropas más discretas, con una capucha para evitar que alguien lo reconozca de perfil al igual que sus guardias mientras estos llevan la enorme caja. A medida que su emperador los guía estos comienzan a reconocer por donde caminan y las dudas se apoderan de ellos.

De repente todos se detienen y de las sombras salen piratas Yemditas confirmando las sospechas de los guardias quienes rápidamente desenfundan sus katanas pero el emperador hace un ademan con su mano y estos con gran confusión deponen sus armas.

- Tenía mis sospechas de que fuera una clase de broma, imaginen mi sorpresa al saber que el gran emperador solicita un trabajo a sucios piratas como nosotros.

Se escuchaba la voz de un Samurái que hace su aparición desde un oscuro callejón. Llevaba una imponente armadura roja con adornos dorados, su casco al igual que el de muchos Samurái tiene un bozal con la forma de colmillos de demonio, la funda de su katana es negra al igual que el mango con el que manipularía a esta.

- Yo soy el único que respondió al llamado, pero lo hice por curiosidad, todo el mundo creyó que era una broma.

En ese momento de los techos de los edificios que formaban los callejones aparece una gran cantidad de piratas con arcos cadenas y demás armas, sin embargo el emperador ni se inmuta.

- O una trampa.

Acusa el ronin.

- No puedo tomarte de rehén no duraría una noche, pero si puedo ganar algo de dinero vendiendo el equipo de primera calidad que llevan tus guardias.

El resto de los piratas ríen al escuchar el plan.

- No es un mal plan ronin, pero quizá tenga algo que te llame más la atención que vender a precio regalado tu mercancía en el mercado negro

Inesperadamente para el Ronin las palabras del emperador llaman su atención y este con un ademan mantiene a los piratas a la espera.

- Debes estar senil, ¿Que trabajo podría ofrecerle un Emperador a un pirata? ¿Pedirnos que seamos productivos para la sociedad?

Se burla el Ronin a lo que sus piratas comparten el humor pero el emperador saca un pergamino que le corta la risa de golpe y lo deja hipnotizado.

- ¿Qué tal dejar de ser un Ronin? Acepta el trabajo y yo enviare esta carta para aprobación inmediata, y apenas regresemos te daré lo que tanto deseas.

El Samurai se quita el casco y arrebata el documento al emperador para poder leerlo mejor y en efecto se trataba de un compromiso imperial, sin tecnicismos o engaños.

- Envía el documento al palacio ahora mismo o no hay trato.

El emperador sonríe y uno de sus guardias asiente con la cabeza mientras toma el documento y se pierde en la noche.

- Síganos.

Ordena el Ronin en lo que los piratas confundidos guardan sus armas y siguen a su líder. Todos llegan a lo que aparentaba ser un acantilado desierto, pero en realidad eran puertos clandestinos muy bien camuflados.

El ronnin invita al emperador y su escolta al barco principal y se dirige a al timón para comandar el barco.

- ¿A dónde?

Le pregunta sin embargo jamás se imaginó la respuesta.

- Lubidria.

Responde el emperador haciendo que toda la tripulación del barco grite al unísono.

- ¡NANI¡

Los barcos parten a toda velocidad, sin embargo de las costas vemos como una sombra se incorpora y se desvanece mientras es tragada en una espiral.

Regresando a alta mar amanece y los barcos siguen viajando con su excepcional velocidad. Vemos al emperador despertar fresco como lechuga mientras que su guardia imperial presenta monumentales ojeras.

- Fue una relajante noche, espero no lleguemos muy pronto.

Comparte el emperador mientras su guardia solo se ríe por obligación y luchan por no caer dormidos. El Ronin por otro lado se mantiene despierto y concentrado en su meta. El emperador con total confianza se dirige al timón de la nave para hablar con el Ronin.

- Hemos avanzado mucho, ¿Cuánto más falta?

El. Ronin miraba al horizonte serio pero aun así escuchaba al emperador.

- Llegaremos a Lubidria mañana por la noche.

Responde de forma cortante el Ronin para no distraerse. Al mismo tiempo se puede ver a un guardia que no solo está abatido por el no dormir sino también por las náuseas marítimas. Este se encuentra apoyado al borde del barco para poder vomitar con facilidad.

Y cuando es presa de un ataque de vomito no tiene más opción que quitarse el casco para poder vomitar sin ensuciarse y sin saberlo rebela su identidad.

- ¿Embajador Yamada? ¿Qué hace aquí?

Pregunta intrigado el emperador a lo que Yamada se tira al piso para pedir perdón.

- Sumimasen, no pude resistir la tentación de colarme a su viaje, pero no me fue fácil enterarme del mensaje de Umiko, y no quería desaprovechar la oportunidad.

Yamada se mantiene en el piso.

- ¿Y cómo fue que llego? Yo seleccione mi escolta.

Pregunta intrigado el Emperador.

- Cuando envió a un mensajero, yo solo regrese antes que él.

Responde Yamada mientras espera que el emperador le permita levantarse.

- Yo traje a esta escolta en caso de emergencia, son soldados muy hábiles, ¿estás a su altura?

Pregunta el emperador.

- Serví en diferentes organizaciones del imperio antes de dedicarme a la diplomacia emperador, cuando llegue el momento luchare con todo lo que tengo.

Responde con voz firme y determinada sin levantarse del piso.

- Bien, quedas perdonado, sin embargo debes cumplir un pequeño castigo por tu osadía.

Termina de sentenciar con una sonrisa maliciosa.

Ya de noche vemos a Yamada usando un delantal mientras limpia el barco algo que los piratas no desaprovechan para burlarse. Yamada también debe de preparar y llevarles la comida al emperador y su guardia.

Sin embargo de repente la velocidad de los barcos reduce considerablemente.

La presencia de un gran banco de neblina obliga al Ronin a tomar un paso prudente. Sin embargo esto inquieta al emperador.

- Pónganse su equipo de batalla tengo un mal presentimiento sobre esto.

Ordena el emperador y todo el mundo se retira a abrir la caja la cual estaba llena de armaduras y armas.

Al poco rato el emperador y su escolta salen completamente equipados. El emperador llevaba una imponente armadura oscura con detalles dorados en la pechera, hombreras y rodilleras. El casco tenía un gran adorno de oro que se extiende a los lados y hacia arriba.

sin la calavera:
 

- No me gusta el aspecto de este banco de neblina, no tiene razón de manifestarse ya di orden a todos los barcos de prepararse para hostilidades.

Comenta el Ronin.

- Emperador, es posible que estemos en Lubidria y todo esto haya sido una trampa.

Comparte sus pensamientos uno de los guardias.

- Espero que no, o mi familia me matará si muero.

Hay tensión por la poca visibilidad cuando de repente un pirata grita.

- ¡A cubierto!

Del cielo arpones metálicos caen clavándose en los laterales de los barcos pirata. Alejando así la escolta del barco principal.

- Sácanos de aquí.

Le grita un guardia al Ronin pero mientras los demás barcos piratas son arrastrados hacia la espesura de la neblina 3 barcos de metal se interponen en la ruta del barco principal.

- Ja, no son Inferum estaban equivocados.

Se regodea Yamada a lo que recibe miradas de desaprobación y odio por parte del emperador y el ronin a lo que un guardia le da un zape en la cabeza.

- Prepárense para rechazar el abordaje.

Ordena a su tripulación el Ronin mientras desenfunda su espada.

Los barcos se acercan y despliegan rampas hacia el navío pirata y se desata el caos. Una horda de vampiros aborda el barco pirata y comienza a asesinar a los piratas.

- ¡Cain-jin!

Gritan los guardias imperiales mientras toman posiciones defensivas. El ronin hace señales con su katana y un grupo de piratas retroceden y toman posiciones para arquería el ronin extiende su katana al frente y la primera salva de fechas mágicas comienzan a liquidar a los vampiros, pero los arqueros quedan vulnerables mientras preparan su siguiente flecha,

Un vampiro se las ingenia para adelantarse y ponerse frente a los arqueros, pero es despedazado antes de siquiera poder ejecutar algún movimiento, ni el ronin, ni otros piratas, ni la guardia imperial liquido al vampiro se trataba del emperador.

- No sé si ustedes son los responsables por la desaparición de mi hija, pero los tratare como si así fuera.

La guardia imperial estaba desconcertada y al mismo tiempo preocupada por la seguridad de su emperador, sin embargo este se hace una postura muy particular la cual el ronin reconoce perfectamente.

- Usted no es el único que conoce ese truco.

El ronin comienza a correr y todo el tiempo se detiene, y se parecía como tanto el emperador como el Ronin se transforman en un destello de energía y se desplazan a gran velocidad entre los vampiros impactándolos y rebotando con cada vampiro que interceptan.

Cuando ambos llegan a la proa del barco el tiempo regresa a su recorrido natural y los vampiros interceptados caen muertos con múltiples cortes en sus cuerpos.

- Retírense a la popa.

Ordena el emperador a los piratas sobrevivientes.

- Son mis hombres.

Reclama el Ronin, pero en ese momento otra salva de flechas arcanas liquida a un grupo de vampiros que trataban de abordar el barco por las rampas.

- Entonces tú ordénales que se retiren.

Responde el emperador pero no hay tiempo para continuar discutiendo más y más vampiros siguen viniendo por las rampas. Pero el emperador cierra sus ojos para concentrarse luego canaliza energía mágica en su katana con un movimiento corta las rampas a distancia y todo vampiro en el camino, el resto caen al agua.

Es difícil saber cómo anda la situación en los demás barcos, lo más probable es que hayan sido liquidados. Luego 2 barcos nuevos aparecen, estos pasan cerca a los laterales del navío pirata, sus cubiertas están llenas de vampiros ansiosos por pelear.

Los arqueros tienen que dividirse y atacar cuantos vampiros puedan antes de que estos aborden el barco.

- Guardias protejan a los arqueros.

Les grita el emperador.

- Pero señor.

Responde uno de ellos.

- Obedezcan.

Sentencia y todo vampiro que salto al barco fue rebanado en el aire por la experimentada guardia imperial.

Pero los vampiros no se detienen ahí, aun sin rampa estos tratan de invadir el barco saltando aunque el emperador logra rechazarlos dándoles patadas en el aire antes de que aterricen. Pero por otro lado los barcos en los lados dejan de lanzar vampiros a su muerte y vemos como posicionan a sus hechiceros.

Estos comienzan a contra atacar con bolas de fuego, esferas de energía arcana oscura y demás hechizos a los arqueros abatiendo a unos cuantos, la guardia imperial cubre sus katanas con energía arcana y repelen los ataques hechiceros.

Pero otros hechiceros usan otro enfoque, se transportan al barco a través de espirales de energía oscura llevando consigo grupos de vampiros en toda la cubierta del barco.

El emperador enfunda su katana y luego la desenfunda liberando así un ciclón que arrasa a todos los vampiros en proa.

Pero otros grupos de vampiros que lograron a bordar el barco comienzan a matar a los arqueros que pueden alcanzar, los guardias imperiales rápidamente matan a esos vampiros para evitar más perdidas de arqueros. Pero no hay descanso, todos los vampiros que cayeron al mar trepan por el casco del barco hasta llegar a su cubierta, uno de ellos sorprende a un guardia imperial y lo arroja al mar.

Sin embargo los hechiceros siguen trayendo más y más vampiros. El emperador ve una oportunidad y hace una estocada al aire acto seguido su katana se extiende y atraviesa a un grupo de vampiros.

Nuevamente más vampiros son tele transportados a proa y el ronin decide cortar el circulo vicioso, canaliza energía arcana a sus piernas y brazos para poder moverse más rápido y golpear más fuerte y en una serie de movimientos fugaces decapita a todos los hechiceros que permitían el abordaje.

Pero el número de vampiros empieza a abrumar a la guardia imperial, un vampiro se sacrifica inmovilizando a un guardia para que el resto lo puedan despedazar.

Otro guardia decapita a un vampiro, luego atraviesa el corazón de otro se cubre con su katana para evitar una mordida y empuja con su espada para partir la cabeza del vampiro, sin embargo por enfocarse con los vampiros de enfrente un hechicero le arroja exitosamente una bola de fuego que si bien no lo mata al instante permite que otros hechiceros lo ataquen con todo lo que tienen mientras las llamas lo consumen.

El ronin comienza a mostrar señales de agotamiento, no haber dormido en 2 noches y luchar en este tipo de situación es mucho para él.

Sin embargo los hechiceros dejan de atacar oportunidad que los Yemditas usan para reagruparse. Y es cuando un barco se acerca hasta casi chocar con la proa del barco. Y un grupo de vampiros muy singular invade la proa.

Uno de ellos era un hombre fornido alto de más de 2.20 con el cabello lleno de rastas, sin bello facial, de piel oscura posiblemente de origen kalipsonian. Un anciano jorobado con ropas andrajosas que se sostiene en un báculo de madera oscura. Un hombre sin cabello ni bello facial que juguetea con un cuchillo, de ropa oscura tiene un abrigo abierto que muestra una enorme reserva de estos. Y por último el líder un hombre de cabello largo y rubio, de ojos verdes alto, de hombros anchos, este parece ser de una época más antigua lleva una armadura de acero y una extensa capa en la espalda, en su cintura hay una larga espada enfundada y en su brazo derecho carga su yelmo.

- No tiene idea de cuánto tiempo espere por esta oportunidad, de tener una nación para mí, y no pudo ponérmelo más fácil, venir de esta forma tan desprotegida con el afán de que nadie se entere de su locura, pero las sombras tenemos ojos y oídos en todas partes.

Los vampiros se ríen con un aire de superioridad.

- Te iras decepcionado, jamás entregare mi nación cain-jin.

Responde el emperador.

- Oh si lo harás, porque esta noche te convertiré en mi ciervo, y luego a toda tu nación.

Se regodea el vampiro.

- Mira a tu alrededor, tus compañeros fueron diezmados, nuestro emperador es más fuerte que tú y tus amiguitos, nosotros solo debemos preocuparnos en los barcos de al lado y habremos ganado.

Se mete a la discusión Yamada.

- O en efecto estoy más que convencido de la fuerza de su emperador, sin embargo él es como yo, ambos somos hombres rudos, pero no podemos aguantar solos para siempre, la noche es joven y todo el mundo quiere divertirse.

Dicho esto el anciano golpea el suelo con su báculo y la neblina se dispersa revelando decenas de barcos llenos de vampiros ansiosos por pelear.

- Solo tengo que esperar a que mis peones los sobrepasen, agoten al emperador me den una oportunidad y el resto se sobre entiende.

El emperador se preocupa, la situación era tal y como el vampiro la describía, si tuvieran más piratas y el ronin estuviera en mejores condiciones, pero no había señales del resto de los barcos pirata y los amigos del líder vampiro de seguro eran especímenes formidables.

- Acéptenlo Yemditas, aquí los números nos favorecen.

Dicho esto con un total aire de superioridad y con una sonrisa de satisfacción eleva su mano para querer dar la orden de atacar sin embargo lo impensado ocurre.

Se oye el silbido que una bomba al caer del aire produce, y de forma simultánea jabalinas se estrellan en las cubiertas de los barcos a los laterales del navío pirata. Eran jabalinas inferum llenas de explosivos que se enterraron en toda la estructura interna del barco y luego revientan destruyendo el barco en diferentes secciones y luego sus retos se hunden en el oscuro océano.

- En serio no habrás dicho eso en estas aguas.

Se oye una voz en el cielo y uno de los colosales inferum voladores aparece mientras la inconfundible división elite aborda el navío pirata usando cables de gel.

- Disculpe la tardanza emperador, no nos dijo que venía sino lo hubiera escoltado antes.

Se presenta Zentrax mientras que los barcos de refuerzos vampiros son emboscados por Kraken inferum. Dos kranken por barco, esos usan sus gruesos tentáculos para inmovilizar al barco, aplastando a todo vampiro que quede a su alcance.

Los vampiros sobrevivientes tratan de cortar los tentáculos pero sus armas son muy pequeñas, por cada herida que le hacen solo lastiman una parte de la superficie, y esta se anda cerrando mientras infligen otra, es una labor inútil.

Los Kraken no contraen los tentáculos para colapsar el barco, simplemente retroceden, se hunden jalando los barcos hacia abajo hundiéndolos enteros.

Los barcos se pierden en la oscuridad de las aguas nocturnas, quizá sea lo mejor, bajo el agua los acorazados inferum liberan inmensos enjambres de sus parásitos los cuales atacan a los vampiros en su habitad natural.

No hay ningún combate solo una masacre, los vampiros están fuera de su elemento y toda superioridad que hayan creído tener ante los Yemditas es insignificante ante los parásitos que se enfrentan. Solo muy pocos se percatan de la situación, y se entregan el resto trata de nadar lejos de los parásitos.

- Malditas pestes entrometidas, ustedes no tienen derecho.

Comienza a reclamar el líder vampiro al ver este abismal cambio de situación.

- El emperador y esta comisión diplomática está bajo mi protección, tu por otro lado invadiste aguas inferum para meterte en asuntos diplomáticos de Lubidria Gentis, eres tu quien no tiene derecho alguno a reclamar.

Responde Zentrax.

- Ahora emperador y compañía, si son tan amables de lanzarse al piso.

Les invita Zentrax en lo que él y sus inferum se arrojan al piso a lo que un par de colosos inferum descienden hasta casi llegar al agua, sus lomos se encontraban plagados de ermitaños del tipo lanza espinas. Al ver esto los Yemditas se arrojan al piso en lo que los inferum comienzan con una abrumadora ráfaga de espinas liquidando a cualquier vampiro sobreviviente en la cubierta, mientras que el anciano rápidamente crea un campo de fuerza el cual comienza a recibir un fuerte castigo.

- Oliver, Taroc, no puedo resistir por siempre puedo sacarnos de aquí, pero no podré hacerlo con ese nivel de ataque.

Los vampiros entienden la orden del hechicero y se preparan para que este haga una tele transportación a corta distancia por que la mayor parte de su concentración y poder se enfoca en mantener el campo de fuerza.

Oliver el vampiro calvo extiende su abrigo hacia el aire y comienza a girar a gran velocidad mientras lanza dagas en todas direcciones. Si bien las dagas están cubiertas de energía oscura, los Ermitaños son criaturas muy grandes para que solo una daga pueda matarles. Aun así fue suficiente para evitar que los ermitaños sigan disparando contra la cubierta.

- Cuando quieras Grundeser.

Grita Zentrax mientras se mantiene tirado al piso en lo que Grundesher cae y clava en el piso una gruesa lamina de resina inferum solidificada. Para sorpresa de Oliver la protección no solo resiste sino impide que sus dagas se claven. Todas sus dagas terminan tiradas en el piso.

- Taroc un poco de demolición por favor.

Solicita ayuda a su compañero el cual se llena de energía oscura y su masa muscular crece hasta que llega a medir más de 3 metros y medio, luego corre con la intención de ganar impulso y atestar un poderoso golpe.

- Shock...

Ordena Zentrax mientras hace fuerza junto a otros inferum para que la protección de Grundesher no ceda. Pero apenas Taroc asesta su poderoso golpe la mitad de la protección de Grundeserh se raja haciendo recorrer a los inferum unos espacios.

- Malditos insectos, sus tretas no les servirán contra Taroc el gigante.

Grita el vampiro y dispone a juntar ambas manos para aplastar a los inferum y Yemditas de un solo golpe, sin embargo Oliver estaba muy distraído convencido de la superioridad de Taroc para notar que un inferum gigante cae sobre el aplastándolo como si fuese una hormiga.

- ¿Tu un gigante?

Distrae a Taroc el cual voltea a ver que Oliver fue aplastado por Shock, a lo que Taroc explota en furia.

- Edmun, ya sabes que hacer.

Ordena el líder vampiro en lo que el anciano cubre el barco con un campo de fuerza similar al que usa para protegerse.

- Gracias, así ya no deberé contenerme.

Provoca a los vampiros Shock, a lo que Taroc extiende una cadena cuyo extremo esta fundido a una gran roca con pinchos metálicos incrustados. Taroc comienza a hacerla girar y cuando gana el suficiente impulso la arroja contra Shock, sin embargo lo que ocurre es desconcertante.

Shock detiene con su mano el impacto y sostiene sin problema la roca, pero luego jala con su brazo fuertemente hacia atrás de tal forma que la cadena arrastra a Tarok consigo y usando su otra brazo Shock derriba con un lazo al cuello al colosal vampiro.

Esto deja perplejos tanto a vampiros como Yemditas pero los inferum por otro lado comienzan a vitorearlo.

- Shock, Shock, Shock…

Gritan en lo que shock cierra su puño aplastando la roca y junta sus brazos para aplastar a Taroc de una vez por todas, sin embargo este se hace a un lado a tiempo y solo se siente un fuerte sacudón en la cubierta que de no ser por el campo de fuerza de Edmun el barco seria astillas.

Taroc se levanta y una maza con la cual golpea el estómago de shock haciéndolo inclinarse, luego usando su velocidad se posiciona al lado derecho de Shock y trata de golpearle en el brazo con la intención de rompérselo, pero shock trata de contraatacar a lo que el vampiro escapa a la izquierda de Shock y logra asestar el golpe en el brazo izquierdo, pero no se rompe.

- Impresionante, significa que debo ir a por la cabeza.

Taroc nuevamente se desplaza rápidamente y cuando trata de golpear la cabeza de Shock este detiene la maza con su mano y luego la lleva al piso para azotar a Tarok contra el campo de fuerza, luego shock se reincorpora y usando ambas manos aplasta la maza compactándola en una esfera.

Taroc se encuentra molesto, y frustrado, se le acaban las opciones a lo que recurre a lo último en su arsenal, un par de manoplas. Se las pone y usando su velocidad tomaba impulso para saltar y poder golpear la cara de Shock.

Tarok siendo escurridizo le da un golpe tras otro a Shock y este aparenta estar indefenso hasta que en el último salto de Tarok shock lo atrapa con su cola.

- Solo necesitaba tiempo para descubrir tu patrón.

En ese momento Shock eleva lo más alto que puede su cola y con violencia la azota contra el piso. Esto hace temblar la protección que Edmun aplicó. Pero Shock repite el procedimiento consecutivamente para luego lanzar a Taroc al aire y luego llevar su brazo hacia atrás cual beisbolista sujetando la esfera metálica que solía ser el arma de Taroc y arrojarla como bala de cañón a lo que Tarok se pierde a la distancia.

El líder vampiro no puede creerlo y Edmun se encuentra agotado y es obligado a retirar la protección que puso en la cubierta. Su campo se fuerza comienza a titilar y Zentrax ve la oportunidad. Grundesher entiende la idea de su comandante sin que sea necesario este use alguna palabra y comienza a regurgitar una jabalina de aspecto muy sólido.

- Shock atraviesa ese campo de fuerza mata al hechicero para que nos vayamos de aquí.

Le grita Grundesher mientras le pasa la jabalina, en lo que los Inferum se organizan y shock se pone en posición para arrojar la jabalina Edmun ve una oportunidad

- Abel, abriré un portal para que escapes, ese grandulón pega más fuerte de lo que imagine, ya no puedo mantener esta protección por mucho.

Comienza a despedirse Edmun.

- No Edmun, aun…

Trata de convencer al hechizero el líder vampiro cuando de repente Shock arroja la jabalina con tal fuerza que esta no es visible y no solo se lleva a Edmun sino también la onda de aire destruye la capa de Abel mientras el cadáver del hechicero se desintegra en el aire.

Abel se queda furioso, sereno pero lleno de furia.

- Malditos bichos, pudieron habernos dejado ir, en ningún momento nos dieron la opción a retirarnos, son unos desalmados.

Comienza a reclamar en voz tenue lleno de furia pero Zentrax se mantiene indiferente.

- Esto no cambia nada, los matare a todos ustedes y luego Yemdo será mío.

Grita Abel mientras desenfunda su espada y Shock aprieta sus nudillos.

- Shock espera, todo suyo emperador, ahora las cosas son justas.

El emperador sonrrie pero quien extiende su katana al frente es el Ronin.

- Mato a casi todos mis hombres, destruyo toda mi flota, si alguien debe encargarse de esta escoria ese soy yo.

Exige el Ronin.

- Como gustes, serás el primero, no habrá diferencia alguna.

El vampiro se pone su yelmo y comienza la batalla.

El Ronin como de costumbre embulle su katana con poder arcano y se desplaza a gran velocidad. Ambos comienzan una fiera pelea con un intenso y constante choque de espadas a gran velocidad. El Ronin se mantiene concentrado mientras que Abel se deja consumir por la ira a cada segundo que pasa.

En cierto punto ambos se separan, se encuentran agitados y necesitan respirar el ronin mantiene su serenidad, pero la frustración gana terreno con la temple de Abel. Este intenta invocar esferas de energía oscura, pero el ronin retoma la postura que uso para rechazar el abordaje vampírico.

Esta vez, todo ocurre en tiempo real, el Ronin desaparece se ven destellos en Abel y sus esferas y luego el Ronin reaparece donde estaba parado en lo que el brazo de Abel que sostenía la espada sale volando su garganta es cortada mientras la sangre salpica y sus esferas muestran señales de haber sido cortadas y colapsan.

La batalla termino el ronin deja de canalizar energía arcana mientras enfunda su espada y da la espalda al aparentemente derrotado vampiro sin embargo este se levanta y es cuando Zentrax hace lo suyo. Corre hacia el ronin y se lanza hacia el para que caigan al piso en lo que el vampiro hace un movimiento con su brazo cortado y dispara su sangre como si fueran estacas.

Sin embargo gracias a la intervención de Zentrax el ataque de Abel falla y es tiempo de que el emperador contra ataque. Este embulle de energía arcana una daga especial y se la da al Ronin.

- Arrójasela tan fuerte como puedas.

Le sugiere el emperador a lo que el ronin toma la daga y se la arroja a Abel. Lo que ocurre es algo inesperado la daga jala a Abel varios metros hacia atrás sin matarlo. Mientras esta en el aire este intenta quitarse la daga del estómago pero no importa que tanta fuerza haga en su único brazo la daga no se mueve un milímetro.

Luego el emperador cierra sus ojos y junta sus palmas y acto seguido del cielo cae un poderoso haz de luz arcana que desintegra a Abel hasta la más pequeña partícula, el destello de luz es tan poderoso que todo el mundo debe cubrir su vista con sus manos y la noche parece día.

Luego el espectáculo de luces termina y la daga regresa a la mano del emperador.

- Gracias por su ayuda comandante, pero hubiéramos podido solos.

Agradece el emperador.

- Posiblemente, pero mi trabajo era asegurar la reunión, no dejaría su supervivencia al azar.

Responde Zentrax.

- Nunca nos avisó que venía, le hubiera dado encuentro fuera de los límites de aguas de Yemdo, por suerte es extremadamente raro que piratas Yemditas entren a nuestras aguas y más raro aun, que vampiros los persigan.

Continúa Zentrax.

- Vaya, me parece que su reina asume que la alianza se formalizara, me pregunto qué tan amables se portarían si esta no se efectúa.

Desconfía el emperador a lo que Yamada comienza a desesperarse de que esto arruine la reunión.

- Mi trabajo es garantizar su seguridad hasta que regrese a Yemdo independientemente del resultado de la reunión.

Responde Zentrax de forma serena cosa que llama la atención del emperador.

- Quiero aprovechar una corriente marítima, si son tan amables sígannos al acorazado.

Continua Zentrax en lo que un acorazado emerge y los inferum se lanzan al agua para abordarlo. Luego shock va al borde del navío pirata.

- Les aconsejo que salten ahora antes de que yo o Grundesher lo hagamos, el barco va a agitarse mucho apenas lo hagamos.

Los piratas parecen dudar pero el Ronin señala al mar a lo que estos obedecen y saltan por la borda, luego el propio Ronin salta y los guardias del emperador ven como este corre para hacer lo mismo.

- Ok, yo quería entablar relaciones con los inferum pero…

Se queja Yamada en lo que la guardia imperial sigue al emperador siendo el él último humano en el barco.

- Créeme no querrás quedarte.

Le dice Shock a lo que Yamada corre y salta mientras grita, apenas cae al agua ve a los guardias imperiales nadando hacia el acorazado. Apenas Yamada llega al acorazado ve que tiene unas bolsas abiertas y cuando llega a estas se encuentra en una cúpula de aire donde los inferum ayudaban a todo el mundo a salir del agua.

El interior del acorazado eran paredes de carne con glándulas fluorescentes que iluminaban el interior, para sorpresa del ronin la tripulación del resto de su flota se encontraba dentro el acorazado.

- Bueno tuvimos que interceptar los barcos alejados primero para tener una mejor idea de lo que ocurría, y los sumergimos temporalmente para que los vampiros no sospechen.

Informa Zentrax en lo que el Ronin es recibido por su tripulación.

- ¿Qué pasará con el resto de los barcos piratas?

Pregunta el emperador.

- Los remolcaremos, depende de mis tropas si los llevaran por mar o aerotransportaran.

Responde Zentrax en lo que las bolsas del Acorazado se cierran.

- Sujétense.

Ordena Zentrax en lo que del techo caen unos agarradores de cartílago. Se siente un pequeño golpe y luego uno no puede estar firme por la velocidad a la que va el acorazado.

Más tarde el acorazado emerge y camina hacia una playa y apenas abre sus bolsas los Yemditas y la división Elite caen en la playa en lo que el acorazado retrocede para regresar al agua.

En la playa un Sabio inferum los esperaba con lo que serían carrozas y Zentrax le extiende su mano al emperador.

- Ya está seguro, nadie lo atacara aquí, la diplomacia no es lo mío, nos volveremos a ver cuándo asegure su regreso a su patria.

Se despide Zentrax a lo que el emperador estrecha su mano.

- No tengo forma de convencerlo a que se quede ¿verdad?

Insiste el emperador.

- Lo siento, pero no soy tan valiente como usted para tratar con asuntos políticos.

Responde de forma burlona Zentrax a lo que el emperador suelta una pequeña risa y se despiden.

Zentrax hace una señal para que sus tropas descansen y como es de esperarse de estos inferum tan caóticos la tranquila playa nocturna se convierte en un pandemonio.

El emperador por otro lado sube a una carroza junto a Yamada mientras el resto de los Yemditas se suben a diferentes en lo que recorren las calles de la capital.

Si bien la playa era oscura y vacía, las calles cercanas al centro de la capital están llenas de luz y vida a diferencia de lo que uno creería.

Lámparas de luz bioluminiscente sustituyen perfectamente a sofisticadas instalaciones de electricidad, cientos de puestos de venta de alimentos, prendas, etc. llenan de movimiento las calles.

Por otro lado la arquitectura, enormes rascacielos algunos con pisos iluminados otros completamente oscuros, una gran metrópoli que sobrepasa las expectativas que uno tenía sobre Lubidria.

En cuestión de tiempo llegan al ya conocido palacio de la Reina madre. Los piratas no pueden evitar soltar expresiones de asombro al ver el palacio en sí.

Las carrozas abren sus puertas y todo el mundo es escoltado hacia el interior del palacio donde antes de entrar vemos a un gran contingente de la guardia real.

- Solo el emperador puede pasar desde este punto.

Informa de forma muy seria un guardia real a lo que los guardias imperiales quieren responder pero el emperador hace un ademan.

- Está bien, hablaremos solo los 2 su escolta está esperando afuera.

Responde el emperador mientras le entrega su katana a un guardia.

- Pero…

Trata de argumentar.

- Si nos quisieran muertos nos hubieran hundido como a los barcos vampiros, o atacado en el agua, o aquí en la playa.

Responde el emperador en lo que camina hacia el salón de guerra del palacio el cual por las horas estaba inmerso en la oscuridad. Luego se escuchan los fuertes pisotones de la Reina pero la oscuridad por la noche solo permite que se persiga una gran silueta.

- Pido disculpas por el ambiente, su viaje nos tomó por sorpresa y ya envié el personal a descansar hace horas, hace muy poco recibí el informe de que usted acepto mi invitación, mientras mi guardia cambia las lámparas, podemos comenzar si le parece apropiado.

Inicia conversación la reina y el emperador no puede evitar sentirse intimidado por su tamaño, pero la forma por la cual ella se expresó le da un poco de confianza.

- No se preocupe, yo también debería disculparme, tenía la intención de que nadie se entere para evitar encuentros como el que tuve en sus aguas, pero fue en vano, quizá si debí avisar.

Responde el emperador.

- Hizo lo que creyó correcto, de todas formas quisiera pedirle un favor.

Las palabras de la reina sorprenden ligeramente al emperador.

- Aquí discuto asuntos militares con mis sabios, sin embargo estoy acostumbrada a mirar a la mesa ¿podría subir y tomar el asiento que más le plazca?

Responde la reina a lo que el emperador comienza a subir las gradas.

- Gracias.

Agradece ella.

- No se preocupe yo solo soy un invitado.

Una vez que el emperador tomo asiento hay un breve silencio incomodo en lo que unas cajas hechas de se cuelgan en el aire, cada una de estas cajas contaba con una bolsa de carne que comienza a brillar hasta que se ilumina todo el ambiente.

Pronto la sala de guerra se hace visible al igual que la reina quien llevaba su uniforme militar.

- Bien podemos empezar.

Afuera de la sala de guerra vemos que la guardia imperial no deja de vigilar a la guardia real, y viceversa. Hay mucha tensión pero ninguno se atreve a hacer algo. Ambos tuvieron estrictas instrucciones pero seguir esas órdenes es más fácil para la disciplinada guardia imperial.

Las horas pasan y la tención cada vez se incremente aún más. Por otro lado la noche está terminando y la preocupación por parte de la guardia imperial crece, sin embargo la guardia real no tiene motivos para preocuparse pero ven la preocupación de sus rivales como una amenaza puesto que los Yemditas pueden atacar víctimas de la paranoia.

De a poco el cielo deja de ser negro aunque aún falta para que el sol salga la noche ya termino, pero por fortuna para calmar la tensión se escuchan pasos al fondo del pasillo e inclusive risas. En efecto ambos mandatarios parecen estar riendo, algo que desconcierta a los Yemditas pero los guardias inferum se mantienen indiferentes.

- Honestamente jamás creí que usted tendría anécdotas tan divertidas, y que pueda recordar algo de tantos siglos atrás.

Comenta el emperador.

- Usted también tiene historias muy divertidas.

Le responde la reina.

- Entonces, mañana firmaremos los papeles, confió en que traerá a mi familia a salvo.

Repasa los últimos pasos el emperador.

- Por supuesto, estarán a tiempo para la ceremonia esta noche.

Responde la reina.

- Muchas gracias, ahora si me disculpa, yo y mis hombres debemos descansar.

Termina la reunión el emperador.

- Como guste, sus transportes ya tienen las instrucciones.

Da la última recomendación la reina antes de retirarse.

Los Yemditas salen del palacio donde una nueva caravana los esperaba, esta los lleva a la zona hotelera de Asherah donde los reciben de forma cortes y en lujosas habitaciones permitiéndoles por fin descansar.

Horas más tarde el emperador despierta y ve que los piratas y su guardia lo hicieron antes, pero ahora podían apreciar mejor los encantos de Luidria, a pesar de la presencia de grandes construcciones se encuentra presente una gran biodiversidad de fauna y flora.

Lo primero que hace el emperador es acercarse a sus oficiales.

- Es difícil de creerlo, a pesar de todo, nuestra nación será la primera en tener una embajada en Lubidria.

Comentaba.

- Es verdad, también fue más rápido de lo que imaginé.

Responde Yamada.

- La reina resulto ser más compresiva de lo esperado, y hablando de comprensión, espero no te moleste pero eres el nuevo embajador del Imperio en Lubidria.

Sentencia el emperador mientras pone su mano en el hombro de Yamada dejándolo sorprendido. El nivel de sorpresa es tan alto que Yamada no suelta ninguna palabra y su rostro está prácticamente congelado. Acto seguido el escenario se aleja de la habitación y se enfoca al cielo mientras se oye un grito por parte de Yamada-

- ¡NANI!

Ya anochece y vemos al emperador usando un traje formal esperando en una playa de Lubidria, cuando de repente en el cielo se aprecia un espectáculo poco convencional.

Un grupo de colosos aéreos inferum se dirigían a la playa y bajo estos colgaba un enorme navío Yemdita.

Los Inferum descienden gradualmente hasta depositar el navío sobre el agua y posteriormente liberar los cables de gel que lo sostenían. Los inferum se retiran en lo que el navío suelta anclas y una lancha se dirige a la playa, sus tripulantes eran la familia del emperador.

Estos apenas desembarcan se dirigen a una caravana inferum que los esperaba, esta los lleva al palacio donde se festejaba un banquete en honor a la recién formada alianza, muchos de los platos generaron un poco de susceptibilidad ante la familia imperial, pero solo fue al principio, la buena disposición de la reina a pesar de su tamaño y la confianza que le tenía el emperador lograron permitir una mejor interacción en lo que quedaba de la noche.


Muchos puntos se tocaron esa noche, los más famosos fueron: Compartir las rutas de comercio con la Deard, donaciones de alimentos y medicinas por parte de Lubidria por los primeros 6 meses, retirar las tropas Inferum de la porción de continente que Yemdo posee y permitirles reactivar las minas de ese sector, al mismo tiempo proporcionar escolta militar a los principales barcos de carga.

Entre muchos comandantes inferum hay un rumor de que el emperador le pidió un favor más a la reina, un favor que hasta el día de hoy parece no haber sido cobrado.

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