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 El Error De Amarte (NaruHina y varias parejas) Cap 9 Parte 1

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Selene-chan
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MensajeTema: El Error De Amarte (NaruHina y varias parejas) Cap 9 Parte 1   Jue Jul 01 2010, 06:34

Bueno, sigo con esto de publicar mis fics, como dije tengo muchos que ya llevan muchisimos capítulos escritos, entre esos les traigo este, para mí uno de los mejores fics que he hecho.

Por el momento sólo será el prólogo, pero cuando vean la historia sé que les va a gustar ^^.

Sin más les dejo leer.

---

Prólogo:

Era una fría tarde de otoño, lo recuerdo como si hubiese sido ayer… aunque ya hayan pasado más de ocho años…aquel tormentoso día… la muerte de mi padre…

Un pequeño niño de cabellos rubios como el sol y ojos azules como el cielo, de aproximadamente diez años corría por una gran mansión. En sus ojos se reflejaba una gran alegría y ganas de vivir, y sonreía ampliamente. El pequeñín entró al despacho de su padre y se escondió dentro de un enorme estante. Estaba jugando a las escondidas con su madre y estaba seguro de que ese sería el escondite perfecto.

-¡¿Naruto, donde estás?! – Gritaba su madre- ¡Te encontraré!

-Jijiji mamá jamás me encontrará aquí.

En ese momento, dos personas entraron al despacho, uno era un rubio muy parecido al pequeño Naruto y el otro era un hombre de cabellos castaños. El pequeño sólo logró distinguir los ojos color perla del hombre que estaba junto a su padre, al parecer ambos discutían.

-Lo siento, pero las cosas no se quedarán así. – Dijo el rubio mirando seriamente al otro hombre.- Yo se que es algo triste, pero debes pagar por tu error.

-¡Pero no puedes hacerme esto Minato! – Gritó el hombre de ojos perla furioso, golpeando con sus manos el escritorio del despacho y haciendo que el pequeño Naruto diese un salto desde su escondite.

-¿Por qué ese señor estará discutiendo con papá? – Se preguntaba el pequeño tratando de oír mejor lo que sucedía.

-Lo siento mucho Hyuuga-san, pero ya está decidido, el fraude a las empresas Konoha fue tu culpa y no puedo dejar que quede impune, irás a la cárcel. – Dijo Minato con decisión.- Espero que me perdones. – Cerró sus ojos azules y se puso de pie pues permanecía sentado.

-Lo siento pero no puedo dejarte hacerlo. – El hombre de apellido Hyuuga, sacó lo que parecía ser un revólver, el pequeño Naruto sólo los había visto en las películas de vaqueros, pero nunca en la vida real.- Adiós Namikaze Minato, fuiste un buen amigo. – Dicho esto se oyó el sonido del disparo, y el pecho del hombre rubio se impregnó de sangre. – Nos veremos en la otra vida.

-Hy… Hyuuga-san. – El rubio alzó una de sus manos mientras la otra la llevaba a su pecho herido, pero al ser la lesión de tanta gravedad, rápidamente su cuerpo comenzó a fallar, y cayó al suelo inconsciente.

-¿Papi? ¡Papi! – El pequeño salió de su escondite y el hombre de ojos color perla lo miró asombrado, entonces salió corriendo del lugar mientras Naruto se lanzaba al suelo junto a su padre.- Papi por favor despierta, papi, papi ¡Papi!

--------------

-¡Papá! – Un joven rubio de aproximadamente 18 años y unos ojos azules como el cielo o el mar, se levantó bruscamente del mostrador de una tienda de comida rápida. Estaba dormido y aun babeaba un poco, pero su pesadilla había sido horrible, le recordó aquella vez en que su padre… fue cruelmente asesinado.

De pronto le llegó una caja de leche vacía en la cabeza y el rubio se volteó sobándose.

-¿Qué sucede?

-¡¿Qué sucede?! – Repitió un hombre vestido de cocinero - ¡Sucede que otra vez te has quedado dormido en el trabajo Naruto! ¡¿Cuántas veces tengo que decirte que no lo hagas?!

-¡Ah, perdón! – El rubio se levantó de forma escandalosa y luego de arreglarse un poco la ropa, tomó todas las órdenes que le faltaban por entregar y se montó con todas ellas sobre una motocicleta en las cuales se hacen entregas - ¡Enseguida las entrego!

-¡Y no vuelvas hasta que las hayas entregado todas ¿Me oyes?!

-¡S-si viejo Ichiraku! – El joven salió disparado desde un pequeño restaurante llamado Ichiraku ramen, en el cual él trabajaba desde hace algunos años.

Mi nombre es Naruto Uzumaki, tengo 18 años y trabajo en Ichiraku ramen por las tardes. Estudio en una universidad durante las mañanas. Vivo en Okinawa desde los 10 años con mi mamá, desde la muerte de papá, pero antes vivía en Tokio. En estos momentos estudio administración de empresas, para algún día ser un gran empresario como mi padre, ese es mi sueño. Se que tal vez parezca una persona alegre y decidida, pero realmente… dentro de mi llevo un gran dolor; la muerte, o más bien el asesinato de mi padre, se que algún día vengaré su muerte, y ese día… por fin encontraré la felicidad, el día en que te encuentre, Hiashi Hyuuga.


Fin prólogo.

---

Bueno, el primer capítulo lo pongo luego, espero que les parezca interesante, porque este fic es uno de los que más me he esforzado en elaborar, y es el que más me ha chupado el cerebro después de Naruto, un detective muy particular.

Gracias por leer ^^
Bye.


Última edición por Selene-chan el Dom Dic 04 2011, 06:34, editado 14 veces
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Inu
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MensajeTema: Re: El Error De Amarte (NaruHina y varias parejas) Cap 9 Parte 1   Jue Jul 01 2010, 08:00

SELENE EL PROLOGO ESTA MUY


VAYA EL PADRE DE NARUTO ASESINADO Y POR HIASHI

LA HISTORIA SE VE SUPER INTERESANTE

QUE FEO, POBRE NARUTO VIO LA MUERTE DE SU PADRE

CONTINUALO PRONTO SELENE!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

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Selene-chan
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MensajeTema: Re: El Error De Amarte (NaruHina y varias parejas) Cap 9 Parte 1   Dom Jul 04 2010, 12:09

Arigato Inuyasha, aquí dejo el primer capítulo, espero que les guste ^^

-------

Capitulo 1: Amor a primera vista.


-¿Por qué me pasa esto a mi? – Replicaba el rubio montado en la motocicleta del local. – Llego tardísimo a las entregas, además… esa pesadilla de nuevo… - Esto último lo dijo con un hilo de voz, se notaba que aquello era un tema serio, y le dolía mucho.

Estaba cerca de una esquina, y no iba prestando demasiada atención a la calle, más bien iba pensando en aquel sueño, algo que hace muchos años había sucedido en su vida, cuando aun era un niño.

-Cielos… espero que en este lugar él no me encuentre… - Decía una chica la cual caminaba muy rápido hacia una esquina y tras ella llevaba una maleta con ruedas, la cual se veía un poco pesada. Parecía estar huyendo de algo o alguien pues se veía muy nerviosa.

Al llegar a la esquina, un fuerte grito llamó su atención.

-¡Cuidado! – Se escuchó, y al voltearse pudo ver como un motociclista –con el casco puesto- se dirigía a ella, y fue tan grande su susto que cayó desmayada antes de que el vehículo en cuestión pudiese si quiera rozarle.

Naruto frenó de golpe la motocicleta, haciendo que toda la comida que llevaba se desparramara por el suelo, pero no le dio importancia.

-¡Oh no, creo que la maté! – El chico se levantó exaltado y muy asustado, estaba nervioso por que creía haber cometido un crimen. Se acuclilló junto a la chica. – Wow, es hermosa. –Dijo, y la observó, ciertamente era una chica hermosa; su cabello largo y liso, de color azulado caía armoniosamente hasta su cintura, y debajo de su corta falda se podían apreciar sus piernas largas y bien contorneadas, y qué decir de sus atributos. Naruto se reprendió mentalmente por pensar esas cosas y fue entonces cuando la joven comenzó a reaccionar.

-¿Q-que pasó? – Se preguntó la chica despertando de su letargo, se trató de sentar para acomodarse mejor puesto que el suelo era muy duro y al voltear se encontró de frente con aquel chico, al verlo con el casco puesto se asustó un poco y se alejó de él - ¿Q-quien eres?

-¿Eh? Ah disculpa. –Dijo quitándose el casco. La joven se quedó sorprendida al ver lo guapo que era, ese cabello rubio, esos ojos azules, definitivamente era el chico soñado, además sonreía como nadie. Lo mismo sucedió con él, aquellos ojos como la luna le recordaban a alguien, pero más aun, eran hermosos, como dos perlas, la chica era preciosa y eso lo dejó impactado. - Soy Naruto Nami… es decir Uzumaki "Rayos… todavía me presento con mi antiguo apellido" ¿Y tú quien eres?

El tiempo pareció detenerse en el instante en que esas miradas se cruzaron, como si fuese un deja bú ambos sentían que se conocían de alguna parte. Y en sus corazones algo se arremolinaba, dando paso a unos incesantes latidos.

-S-soy Hinata, mu-mucho gusto. – Saludó la joven ojiperla un poco ruborizada, aquella mirada la ponía muy nerviosa, y no pudo sostener la suya por mucho tiempo.

-Oye ¿Podrás perdonarme? – Preguntó Naruto poniéndose de pié y ofreciendo una mano a Hinata para ayudarla a levantarse también.

-S-si. – Respondió la nerviosa chica. Estrechó su mano para recibir su ayuda y finalmente se puso de pie.

-¿No eres de aquí verdad? Desde hace ocho años que vivo aquí y nunca te había visto.

-N-no, yo… vengo de otra parte, estoy de vacaciones, salí de la escuela hace unos días y decidí darme unas vacaciones antes de entrar a la universidad. – Respondió Hinata.

-Ah ya veo ¿Y de donde eres? – La chica desvió su mirada, era obvio que no quería contestar. – Bueno creo que estoy siendo demasiado indiscreto. – Observó la maleta que Hinata traía. - ¿Aun no te has registrado en un hotel? Si quieres puedo llevarte.

-Gracias pero…

-¿Pero que?

Naruto vio como Hinata apuntaba algo que estaba en el suelo tras él, enseguida se volteó y se puso blanco al ver toda la comida en el piso, lo iban a matar.

-¿Eso es tuyo?

-¡Oh no, me va a matar el viejo Ichiraku! ¡¿Qué hago? ¡¿Qué? – Gritaba llevándose las manos a la cabeza, estaba totalmente desesperado, su sentencia de muerte estaba firmada.

-Etto… si quieres yo hablo con el señor. – Se ofreció la chica.

-¿De verdad harías eso? – Le miró con los ojos aguados.

-Si, pero con una condición ¿Luego me llevas a un hotel? No conozco de nada esta ciudad, y por eso estoy algo perdida. – Dijo la ojiperla con una sonrisa, por la cual Naruto se sonrojó un poco.

-Claro. – Respondió con una leve sonrisa.

Tenía que admitirlo, esa chica era hermosa y muy interesante, desde el instante en que la conocí me di cuenta de que ocultaba algo, no se que, pero algo me intrigaba de ella, creo que su rostro me recordaba a alguien. Y sin darme cuenta fui sintiendo cosas que ni yo mismo sabía que existían, sentimientos que me llenaban de felicidad a cada momento, pero siempre hubo algo que me impidió ser feliz, siempre lo hubo.

0000

Naruto y Hinata salían del Ichiraku ramen, el primero con una gran sonrisa pues gracias a Hinata se había salvado de perder su empleo. Luego ambos se dirigieron al hotel en donde se quedaría Hinata, iban montados en la motocicleta.

-Ya llegamos Hinata-chan, espero que te la pases muy bien en tus vacaciones. – Le dijo el rubio con una sonrisa.

-Si, muchas gracias Naruto-kun, espero volver a verte. – La ojiperla se bajó de la motocicleta de Naruto y tomando su maleta se fue hacia el interior del hotel, mientras el rubio la veía alejarse con una sonrisa en su rostro.

-Yo también espero volver a verte pronto…

0000

El día había sido agotador, toda la mañana en la universidad y la tarde en el Ichiraku ramen, ciertamente era difícil trabajar y estudiar a la vez, pero a Naruto le gustaba ayudar a su mamá en lo que pudiese, después de todo ella sola lo había sacado adelante después de la muerte de su padre, y cuando perdieron todo su dinero, su madre era la única persona importante en su vida y por ella haría lo que fuese.

-Ya llegué mamá.

-Bienvenido Naruto. – Dijo una mujer joven, de cabello rojizo y una sonrisa enorme como la de su hijo. - ¿Cómo te fue hoy?

-Bien, ahora solo quiero cenar. – Respondió Naruto mientras su estómago rugía del hambre.

-Ok, entonces te prepararé tu plato favorito, siéntate mientras cocino y no te desesperes ¿De acuerdo?

-Claro mamá.

El rubio se sentó a la mesa, mientras su madre se ponía un delantal para cocinar, ella era siempre muy alegre y se esforzaba por hacer que no se sentía triste aun por la muerte de Minato, su esposo. Eso era algo que Naruto admiraba de ella, su gran fortaleza, definitivamente ella era una gran mujer.

Kushina comenzó a sacar los ingredientes para el ramen que tanto le gustaba a su hijo, y al pasar junto a uno de los estantes, se detuvo frente a una fotografía en donde salían ella y su amado Minato, abajo decía "con amor para mi amada Kushina, Minato". No pudo evitar sentirse triste, sentía deseos de llorar, porque lo extrañaba de sobremanera, cada día y cada noche, siempre lo había extrañado.

De pronto sus pensamientos se vieron interrumpidos cuando sintió el abrazo de su hijo Naruto.

-Se que lo extrañas mamá, yo también lo extraño mucho.

-Si… - Dijo Kushina al ver a su hijo. – Pero al menos te tengo a ti, cada día te le pareces más.

-¿Tu crees? – Preguntó el rubio levantando la fotografía. – Aunque yo diría que soy más guapo jejeje.

-Mmm esa sonrisa que traes hoy se me hace muy sospechosa ¿Conociste a alguien Naruto?

-¿Eh? – Naruto se puso rojo rápidamente, y vinieron a su mente los hermosos ojos perla de Hinata. – B-bueno… conocí a una chica hoy pero…

-¡¿De verdad? – Gritó Kushina exaltada. - ¿Y como es? ¿Cuándo piensas traerla? Cuéntamelo todo.

-¿Por qué debería traerla? – Le miro Naruto arqueando una ceja.

-¿Es que acaso no me piensas presentar a tu futura novia? – Dijo Kushina haciéndose la ofendida, mientras Naruto se ponía más rojo que un tomate.

-¡¿F-futura novia?

Las palabras de mi madre realmente me parecieron una tontería, sobre todo porque yo no tenía tiempo para el amor… mi única misión era vengar la muerte de mi padre, y aun así no podía sacarme su sonrisa de la mente, la tuve presente en mis pensamientos toda la noche… no podía evitarlo…

0000

Hinata estaba saliendo del baño del hotel, llevaba solo una toalla cubriendo su cuerpo y otra más pequeña sobre su cabeza. Se sentó en la cama dando un suspiro.

-No puedo creer que de verdad lo hice. – Se dijo a sí misma – De verdad he sido capaz de huir de ti… papá.

Se dejó caer de espaldas sobre la cama, para volver a levantarse pasados unos segundos. Sobre el velador había una fotografía, en donde aparecían ella, una joven un poco más pequeña, un chico de aproximadamente su edad y un hombre, un hombre de mirada fría, siempre había sido así, tan cruel, su propio padre.

-Hanabi-chan… Neji Nii-san… espero que me perdonen… - Aquellas palabras las dijo casi en un susurro y dejando escapar solo una suave y amarga lágrima, guardo aquella fotografía en el cajón del velador. No quería volver a verla jamás, al menos no por el momento, porque le hacía recordar lo infeliz que había sido en casa de su padre, el cual nunca la amó.

-Espero volver a ver a Naruto-kun… - Soltando una leve sonrisa y sonrojándose un poco – Creo… que el amor a primera vista si existe…

Otra vez se dejó caer sobre la cama con una sonrisa un poco pícara. No podía creer que pensase tanto en una persona que acababa de conocer, pero aquella sonrisa era imborrable en sus recuerdos, sabía que allí permanecería grabada para siempre. Su corazón latía tal cual fuese una dulce melodía, y sus labios deseosos de un primer beso imaginaban el contorno de los labios de aquel rubio.

-Ay Hinata… esto te pasa por ver tantas telenovelas – Se reprochó a sí misma.

0000

Al día siguiente, Hinata se levantó muy temprano, ya que estaba en Okinawa debía conocer un poco el lugar y sobre todo la playa. Se puso un vestido simple de tirantes, de color blanco y tomando un pequeño bolso donde puso todo lo necesario, partió hacia la playa.

-Que lugar más bello – Se dijo al llegar. Estaba lleno de gente, chicos jugando voleibol playero, gente disfrutando del sol, el mar, etc. Hinata se sentó y se colocó un sombrero para que el sol no llegase a sus ojos, luego se quedó viendo a las gaviotas en el cielo. – Es un paraíso donde podría vivir para siempre…

-¿Qué hace una chica tan bella aquí tan sola? – Se escuchó de pronto, y al levantar su vista Hinata se volvió a quedar perdida en un bello par de ojos azules.

-Naruto-kun…

El recién llegado se sentó junto a ella – Hola Hinata-chan, no pensé que te vería tan pronto, pero me alegra – Confesó sonriente.

-Pero que cosas dices – La chica comenzó a jugar nerviosamente con sus dedos mientras un ligero rubor aparecía en sus mejillas.

-Oye Hinata-chan ¿Sabes? Nunca había tenido un día tan feliz como ayer, desde hace muchísimo tiempo.

-¿P-por que dices eso? – Preguntaba la chica poniéndose cada vez más nerviosa.

-Porque ayer pude conocerte – Dijo el rubio con una enorme sonrisa. Hinata se quedó petrificada ante estas palabras, las cuales no se esperaba, pero se sentía muy feliz.

-P-pues gracias Naruto-kun – Ella también le sonrió.

Ya se por que estas dudando
Se lo que vas a pensar

-Oye Hinata-chan ¿Vamos a nadar un rato?

-¿Eh? S-si ¿Por qué no?

-Entonces vamos – Naruto la tomó de la mano y la jaló hacia el mar azul, brillante y furioso que aguardaba entre olas, golpeando la orilla.

Aquella mañana fue la mejor que ambos pudieron tener en sus vidas, estando entre risas, miradas y una que otra tomada de manos, sin duda estar el uno con el otro era lo mejor que pudo haberles pasado, pero nada dura para siempre.

Será este un amor eterno
Será un amor de verdad

Los dos jóvenes salieron del mar completamente empapados y se sentaron nuevamente en la playa para charlar.

-¿Así que vienes de Tokio?

-Si – Respondió Hinata – He vivido allá toda mi vida, junto con mi padre, mi hermana y mi primo.

-Ah ya veo – Naruto sentía curiosidad ya que Hinata en ningún momento mencionó a su madre, pero tuvo miedo de preguntar así que se quedó callado – Yo también vivía allá hace años, pero hubo unos problemas y con mamá decidimos venirnos a vivir a un lugar más tranquilo. – Explicaba el rubio.

-Ya veo… de verdad este lugar es muy lindo, me gustaría vivir aquí – Dijo Hinata.

-Pero debes regresar con tu familia… eso es una pena, ya no podré verte otra vez – Naruto volteó a ver al mar, se sentía un poco triste.

-Bueno, aun voy a quedarme por un buen tiempo, mis vacaciones son largas.

-¿Y por que no viniste con tu familia?

-Porque… sentía deseos de hacer un viaje sola, además ellos se fueron a otro lugar – Respondió la ojiperla, aunque sabía muy bien que mentía, no podía decirle a Naruto que había escapado de casa.

-Ah, bueno… ¿Quieres conocer el resto de la ciudad?

-¿De verdad? ¿Pero es que no tienes que trabajar hoy?

-No, hoy es mi día libre ¿Pero que dices? – El rubio se puso de pie y le extendió su mano a la muchacha que aun permanecía sentada. Ella estrechó su mano, dándose cuenta de que su piel era muy blanca comparada con la de él, luego de eso se levantó.

-Vamos entonces – Dijo sonriendo.

Ambos se pasaron toda la tarde recorriendo la ciudad montados en la motocicleta del rubio. Hinata conoció muchos lugares hermosos, y al atardecer Naruto la llevó al mejor lugar que conocía, unas rocas a la orilla del mar en donde se podía ver perfecta y hermosamente el crepúsculo.

-Ten cuidado Hinata-chan – Le decía al estar pisando unas rocas para que no se fuese a resbalar y le daba su mano.

-Hai – Respondió esta.

Cuando al fin llegaron a la roca más alta, Hinata quedó maravillada por la hermosa vista, el sol se veía enorme y majestuoso mientras desaparecía en el horizonte.

-Que hermoso…

Aunque se que esto no es fácil de entender
Que parece una locura

-Puede ser hermoso, pero no tanto como tú – Dijo Naruto acercándose a ella.

-¿Eh? – La chica quedó extrañada por aquellas palabras, pero más por la cercanía del rubio hacia su persona, hacia su rostro, hacia sus labios.

Aunque se que es muy difícil de creer
El amor de mi vida eres tú

-Hinata-chan ya no aguanto más… - Le susurró en la comisura de los labios antes de besarlos. Primero fue un beso lento y pausado, que fue tomando cada vez más impulso hasta volverse muy apasionado. Ninguno de los dos se podía contener, había sido un amor a primera vista y no querían esperar por más tiempo para estar juntos.

Solo a tu lado quiero vivir
Sin ti mi cielo se vuelve gris
Dime que hacer si no estas aquí
Solo a tu lado quiero vivir

Se separaron cuando el oxigeno comenzó a faltarles. Ella tenía su rostro completamente sonrojado y él parecía estar en el cielo. Ambos solo se miraron por unos segundos.

-H-Hinata-chan, perdóname, no se en que estaba pensando, que idiota soy – Naruto se excusaba de mil formas por lo que había hecho, pero esta vez fue él el sorprendido al ser Hinata quien lo besara para así callarlo, y él solo pudo corresponderle.

-Naruto-kun no tengo nada que perdonarte – Y volvió a besarlo, sintiendo por fin la sensación de un amor de verdad, no como el que su padre le había impuesto, un amor forzado por las apariencias, un amor de mentira, ese era el que su padre quería darle comprometiéndola con alguien que no amaba, fue por eso que huyó, para ser feliz, encontrando un verdadero amor, y lo había hecho.

Te mostrare lo que siento
De lo infinito el final

Los días fueron pasando, y después de ese beso nada fue igual para ellos. No tardaron en hacerse novios y andar por todas partes como una verdadera parejita. Hinata conoció a la madre de Naruto, lo cual le dio mucha vergüenza, pero se llevaron bien desde el principio porque ambas adoraban a Naruto.

Pido tu mano y prometo
Por siempre te voy a amar

Y así pasó un mes… un mes lleno de felicidad, pero también llegó el día en que todo acabaría de la peor manera posible, de la que ninguno de los dos esperaba.

0000

-Naruto-kun ¿Hoy vamos a ir a ver el festival? – Preguntó la ojiperla agarrada de la mano de su novio y sentados ambos en el banco de un parque.

-Claro Hinata-chan, ya verás como nos vamos a divertir… aunque… - Su mirada pasó de alegre a triste y Hinata lo miraba sin comprender.

-¿Qué sucede?

-Hinata-chan… tus vacaciones no durarán para siempre, algún día te irás y me sentiré muy solo cuando eso suceda, voy a extrañarte muchísimo.

-Naruto-kun… - La chica se acercó más a él hasta pegarse a su pecho y con una sonrisa cerró sus ojos para sentirse libre junto a él – Te amo y nunca te dejaré.

-¿Qué quieres decir? – Le preguntó él ahora un tanto confundido.

-He decidido quedarme aquí para siempre, junto a ti, y ya nada podrá separarnos jamás.

Los ojos de Naruto se abrieron de par en par con la sorpresa, pero estaba demasiado feliz, aquel sentimiento lo inundaba por completo y lo llenaba de pies a cabeza; estaría por siempre junto a ella, para siempre. Tal vez Hinata era la única persona en el mundo que lo hacía olvidar esas ansias de venganza.

-Hinata… esa es la mejor noticia que me han dado – Ahora él la rodeó con sus brazos, sintiendo su aroma tan cerca, y lentamente se acercó para saborear sus labios, esos labios que lo habían enamorado completamente, que lo volvían loco, y que solo eran suyos.

-Siempre quiero estar a tu lado – Reafirmó ella una vez que se separaron.

-Y yo a tu lado – Dijo el rubio para volver a besarla.

Todo parecía perfecto, un bello cuento de hadas con un final feliz.

Pero este era a penas el preludio a una serie de eventos desastrosos, a algo que ellos no hubiesen podido imaginar, que sus vidas ya estaban entrelazadas desde antes de conocerse.

0000

Un hombre de larga cabellera castaña y ojos color perla iba en un avión rumbo a Okinawa. En su mano derecha arrugaba una fotografía de él junto a su hija mayor.

-Hinata, voy a llevarte de vuelta, pagarás por haber huido, no te saldrás con la tuya.

Arrojó la foto arrugada al suelo y empuñó su mano con fuerza al igual que apretaba su dentadura, estaba realmente molesto, lleno de ira contra su hija, y la traería de regreso así sea lo último que haga.

Continuara…

-----

Como ven, un comienzo bastante romántico, pero más adelante se pondrá mucho más interesante, y sobre los demás personajes, aparecen un poco más adelante, pero no se preocupen porque habrá muchas otras parejas. Si han leído algún otro fic mio sabrán cuales son xD.

Bye!!
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MensajeTema: Re: El Error De Amarte (NaruHina y varias parejas) Cap 9 Parte 1   Dom Jul 04 2010, 13:35

SELENE EL CAP. ESTUVO SUPER


VAYA QUE HERMOSO INICIO ^^

MALVADO HIASHI ES CRUEL

LA HISTORIA SE EMPIEZA A PONER MUY INTERESANTE

CONTINUALO PRONTO SELENE!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

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MensajeTema: Estubo genial!   Lun Jul 05 2010, 05:24

ESTUVO genial genial genial genial genial genial

MALVADO HIASHI! LO VOY A MATAR A NALGADAS! redhot redhot redhot passs passs passs passs


BUENO PERO QUE PASA D; LO QIERO VER

ESPERO LA PROXIMA PARTE
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MensajeTema: Re: El Error De Amarte (NaruHina y varias parejas) Cap 9 Parte 1   Dom Jul 18 2010, 09:08

Hola!!!
Perdón por la tardanza pero así soy, despistada y perezosa xDDD
Aquí la conti ^^u
--

Capitulo 2: Un doloroso adiós. Siempre te amaré.


La noche había llegado y el festival ya había comenzado. Todos estaban felices, iba a ser una gran noche.

La ciudad estaba completamente iluminada, con luces y fuegos artificiales por doquier. Gente en kimono, vestidos para la ocasión. Entre tantos que habían ahí, Hinata esperaba sentada en una banca en el parque.

Llevaba su cabello recogido, cosa rara en ella. Tenía puesto un kimono de un color rosa muy oscuro, con flores de todos colores bordadas sobre la tela. En el cabello llevaba unos pequeños adornos como palillos Chinos, entrecruzados en una coleta baja.

Esperaba impaciente a la llegada del rubio, ya que él le había dicho que quedaran ahí a esa hora, pero se estaba tardando bastante.

-Naruto-kun ¿Donde estarás?

Mientras tanto, un rubio corría muy de prisa por las calles, montado en una bicicleta y con un pequeño osito de peluche en la canasta. Trataba de esquivar a la enorme cantidad de gente mientras se daba prisa por llegar a tiempo donde su Hinata.

-¡A un lado! ¡Me estorban el paso! - Gritaba haciendo maniobras evasivas a la gente que se le cruzaba por delante.

Hinata ya estaba por irse, pensó que Naruto la había dejado plantada y eso la puso muy triste. Se levantó y justo cuando estaba comenzando a caminar oyó esa voz que la llamaba.

-¡Hinata-chan! - Al darse la vuelta vio la bicicleta frenar justo frente a ella – Perdón por la demora – Decía Naruto jadeando.

-Naruto-kun – Una sonrisa se dibujó en los labios de la ojiperla al verlo llegar por fin. Notó lo que él traía sobre la canasta de la bicicleta y su sonrisa se ensanchó.

-Siento llegar tarde, estaba buscando esto para ti – Dijo Naruto extendiendo el regalo hacia la chica, la cual lo recibió encantada y besó a su novio muy dulcemente en los labios.

-Gracias Naruto-kun, está hermoso.

Pero Naruto se había quedado paralizado al notar lo hermosa que se veía Hinata. No había prestado atención antes debido a la llegada tan agitada, pero cuando al fin la observó simplemente se quedó pasmado. Hinata era la chica más bella que él había visto en su vida, y no sólo eso, su forma de ser realmente le encantaba.

-¿Que sucede Naruto-kun? - Preguntó la ojiperla notando lo distraído que estaba el rubio. Él la miró aún un poco embobado.

-¿Eh? - Al fin espabiló – Ah jajajaja – Se comenzó a reír – Nada, es sólo que me quedé perdido en tu belleza.

Hinata se sonrojó violentamente al oír estas palabras. Cada vez que Naruto la halagaba le sucedía lo mismo.

-N-no me digas esas cosas, mejor vamos al festival antes de que se nos haga tarde – La chica bajó su mirada apenada y observó el osito que le acababa de regalar Naruto. Sonrió dulcemente con el gesto del rubio, siempre había sido tan tierno que sentía que nunca podría amar a otro hombre.

-Si, vamos que ya se está haciendo de noche.

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Kushina iba por la zona comercial. Regresaba a la casa de su trabajo el cual era de vendedora en una tienda de pasteles. Todos los fines de mes le dejaban llevar un delicioso pastel a casa debido a su gran esfuerzo. Hoy llevaba uno de chocolate y planeaba comerlo junto a Naruto y Hinata.

-Espero que a Hinata-chan le guste el de chocolate – Dijo mientras llevaba una mano a su barbilla a modo de pensamiento.

En eso volteó hacia un lado y sus ojos se abrieron desmesuradamente al reconocer a una persona entre la multitud. Ese hombre que hace mucho tiempo había sido el mejor amigo de su esposo, aquel hombre que sin piedad ni remordimientos se atrevió a disparar su arma y a acabar con la vida de su amado. Ese hombre no podía ser otro que Hiashi Hyuuga, pero era imposible que él estuviera en Okinawa.

¿Acaso estaba buscándola a ella y a su hijo para matarlos? ¿Quería deshacerse de los testigos de su crimen? Esa debía ser la única explicación.

Hiashi miraba hacia todos lados y de pronto su mirada y la de Kushina se encontraron.

-Esa mujer... - Susurró para si. Primero no recordaba donde la había visto, pero en un sólo segundo el recuerdo de esa mujer regresó y le cayó como un balde de agua fría. Era ella, la esposa de Minato Namikaze – Es Kushina...

-Me ha visto – Dijo Kushina asustada. Entonces comenzó a correr entre la gente que sólo la veían con extrañeza. Hiashi al verla correr no pudo evitar seguirla.

-¡Espera! - Gritó corriendo tras ella, pero la enrome cantidad de gente que en ese momento se movilizaba hacia el festival le hicieron imposible poder alcanzarla. Se detuvo ya cansado, sólo observando el lugar por donde ella había huido - ¿Es que acaso no estabas muerta? - Se preguntó con un extraño tono de melancolía.

De pronto le pareció ver a la misma mujer que perseguía y se apresuró hacia ella tocándole el hombro.

-¡Kushina! - Gritó mientras la mujer se daba vuelta, y se sorprendió al notar que no era ella, sino alguien que se le parecía mucho por la espalda, pero por delante era totalmente diferente. Entonces pensó que lo que creyó ver fue sólo producto de su imaginación, esa mujer definitivamente había muerto hace años en aquel accidente automovilístico, no podía ser ella de ninguna manera – Debo estar muy estresado por la culpa de Hinata.

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Hinata se estaba divirtiendo como nunca, jamás la había pasado tan bien yendo a un festival, porque a los que iba con su familia su padre nunca la dejaba disfrutar lo suficiente de todas las atracciones. Ahora era diferente, ella podía hacer cuanto quisiera sin tener que oír ninguna reprimenda. Parecía una niña pequeña con un juguete nuevo ante los ojos de Naruto, que sólo la observaba con una gran y dulce sonrisa.

-¡Quiero pescar un pez dorado! - Gritó mientras corría hacia el puesto en donde se podían pescar dichas mascotas. Hinata pagó al hombre y tomó la red con delicadeza, pero al sumergirla esta se rompió sin más – Oh no... - Musitó deprimida.

-Que mala suerte, pero mejor suerte para la próxima – Dijo el hombre de la tienda. Hinata le sonrió extendiendo una moneda.

-Otra red por favor.

-A la orden – Contestó el hombre entregando otra red a la ojiperla. Ésta vez la sumergió mucho más despacio y esperó hasta que el pez estuviera en el punto exacto, pero una vez más la red no resistió el peso del agua y se rompió dejando a Hinata sin su pez dorado.

-Oh, rayos – Profirió la joven molesta, haciendo un puchero digno de una niña mimada. Naruto se acercó sonriendo y pagó al hombre.

-Deme una red por favor – Pidió con calma, mientras que Hinata lo observaba en silencio. El rubio con gran maestría no sumergió la red de inmediato, sino que la dejó fuera del agua esperando el momento propicio, y cuando este se dio la sumergió rápidamente y sacó al pez en ella. Los ojos de Hinata brillaban de la emoción, mientras varias personas que estaban observando lo veían admirados, ya que no todos eran capaces de sacar al pez.

-Eres genial Naruto-kun – Dijo la joven sonriendo a lo que el rubio se sonrojó un poco.

-Es para ti, espero que sea el pez que te guste.

-Claro que si.

Naruto y Hinata no dejaban de mirarse el uno al otro, hasta que el rubio sintió una pequeña manita que jalaba su ropa. Bajó la mirada aún manteniendo su sonrosa zorruna y vio a una pequeña niña de grandes ojitos tiernos que lo miraba como si fuese un cachorrito a punto de llorar. Ella le señaló el estanque de los peces y Naruto comprendió enseguida que esa niña también quería un pez.

-De acuerdo pequeña, capturaré uno para ti también – Dijo Naruto y vio sonreír a la niña - ¡Bien, quiero otra red por favor!

-Enseguida.

Hinata observaba encantada como Naruto atrapaba el pez para esa pequeña niña. No había notado lo bien que se veía el rubio con los niños, tal vez sería un gran padre después de todo.

Se sonrojó ante sus pensamientos, porque al pensar en que él algún día sería padre, sólo era ella quien quería darle esos hijos.

-Ya está pequeña – Dijo el rubio entregándole una bolsita con el pez dorado adentro a la niña, mientras le sonreía dulcemente. A la pequeña le brillaron los ojos con emoción.

-¡Gracias Nii-san! - Exclamó sonriente y se fue saltando feliz entre la gente con su pez dorado en la mano.

-Que tierno eres Naruto-kun – Le dijo Hinata esbozando una tenue sonrisa. El rubio se sonrojó mientras la observaba, definitivamente ella era todo lo que quería.

-Gracias... - Respondió apenado.

-¿Vamos a ver otras cosas? - Le preguntó Hinata sin dejar de sonreír, y él sólo asintió.

Durante todo el tiempo que estuvieron en el festival, Naruto no dejaba de observarla embobado. Lo que más le gustaba de ella eran sus ojos. Por alguna extraña razón no lograba recordar a quien había visto antes con esos ojos, porque sentía que ya lo había hecho.

-¿Donde te he visto antes? - Se preguntó. En ese momento Hinata estaba observando a unos chicos lanzar dardos y no oyó la pregunta del rubio.

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Después de lo genial que fue haber disfrutado juntos del festival, Naruto y Hinata se dirigieron al hotel en donde se estaba quedando la ojiperla. Naruto iba montado en la bicicleta y Hinata estaba sentada tras él, abrazada de su cintura. El osito que él le había regalado estaba sentado sobre la canasta, y el pez dorado -que estaba dentro de una bolsa transparente con agua- lo llevaba Hinata en su mano derecha.

-Ya casi llegamos Hina-chan.

-Hai, Naruto-kun – Sonrió la chica mientras abrazaba aún más la espalda de su novio. Se habría quedado así por siempre de no ser porque llegaron.

Ambos se bajaron. Ya era de noche, pero no querían despedirse. Naruto la abrazó fuertemente sintiendo el aroma de su ser impregnar cada parte de él.

-Naruto-kun, acompáñame hasta mi cuarto – Pidió la chica aún abrazada a él. Naruto se sonrojó un poco y comenzó a toser escandalosamente.

-¿De verdad quieres que suba? - Preguntó. Hinata comenzó a reírse.

-Sólo quiero invitarte a tomar algo, hace mucho frío, además quiero estar un rato más a tu lado.

-Pero mamá se preocupará si me demoro.

-Por favor, sólo será un momento – Volvió a pedir la ojiperla. Al verla con esa carita Naruto no pudo resistirse, y es que ya se le hacía costumbre que cada vez que Hinata lo veía con ese rostro de súplica él no pudiera negarse.

-De acuerdo, vamos.

Ambos subieron hasta el cuarto de Hinata y una vez adentro la chica le sirvió una taza de té, sentándose a su lado. Los dos comenzaron a hablar de cosas sin importancia y es que podían estar horas y horas hablando, sin aburrirse para nada.

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-Dios mío... - Kushina aún estaba muy nerviosa por haber visto a Hiashi Hyuuga. Su corazón no dejaba de latir y el pánico aún seguía manteniendo preso a su cuerpo y su mente.

Se sentó sobre el sillón de su casa.

¿Por que Hiashi estaba en ese lugar? ¿Que estaba buscando?

Esas preguntas no la abandonaban, y sentía demasiado miedo por su hijo. Pensar en que una vez creyó que él era una buena persona.

-¿Donde estarás Naruto? - Se preguntó – Sólo espero que no te vayas a topar con ese hombre.

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Ya eran las doce de la noche, vaya que se les había hecho tarde charlando. Naruto notó la hora y decidió que ya era hora de despedirse.

-Ya debo irme Hina-chan – El rubio se puso de pie, pero Hinata tomó su mano.

-Naruto-kun, no te vayas... - Rogó la chica. Por alguna razón no quería que él se fuera, tenía el extraño presentimiento de que cuando él cruzara esa puerta sería la última vez que lo viera y no quería eso, le dolería demasiado – Por favor quedate conmigo.

-Pero Hina-chan... - Dijo Naruto, pero al notar la mirada de Hinata algo lo hizo abrazarla fuertemente – No te preocupes, yo nunca te voy a dejar sola, yo te amo.

-Yo también Naruto-kun... pero no sé... tengo un mal presentimiento, siento que si te vas ya no volveré a verte – La chica se abrazaba más a él con cada palabra – Siento que... esto se acabará...

-¿Por que dices eso? - Preguntó Naruto confundido. En ese momento recordó que aún habían muchas cosas que él no sabía de Hinata: su familia, sus amigos, la forma en que solía vivir. Se dio cuenta de que ni siquiera conocía su apellido, pero aún así la amaba. Aunque no supiera nada de ella quería estar siempre a su lado.

-No lo sé... sólo tengo miedo... - Respondió la ojiperla. Naruto se separó un poco de ella, tomando su mentón con ambas manos, mientras la miraba a los ojos con ternura.

-Me quedaré contigo – Después de decir esas palabras la besó dulcemente. Hinata sintió como su corazón se tranquilizaba, y correspondió al beso de su amado, sin sospechar que esta sería su despedida.

Aquella noche, fue la más mágica para ambos. Si bien ambos pensaban que estaban apresurando las cosas, no pudieron evitar expresar todo su amor. Y mientras fundían sus cuerpos en uno sólo pensaron que siempre iban a estar juntos, que todo era un hermoso cuento de hadas y que el futuro no sería si no estaban el uno con el otro. Lamentablemente el destino les jugó una mala pasada.

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-La señorita Hyuuga se encuentra en la habitación 312 – Dijo la recepcionista del hotel en donde se encontraba registrada Hinata.

-Muchas gracias – Dijo Hiashi con una media sonrisa – Te he encontrado Hinata, ahora pagarás caro el haberme desafiado, volverás a casa conmigo y te casarás con tu prometido – Pensó.

Se alejó de la recepción y subió al ascensor.

Ya eran aproximadamente las siete de la mañana, seguramente la encontraría levantada.

No le resultó muy difícil hallarla, ya que se registró utilizando su tarjeta de crédito, con lo que pudo encontrarla sin mayores complicaciones.

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Sus ojos se abrieron lentamente. Estaba sobre su cama, rodeada de sábanas blancas. Hinata se sentó y observó a su lado a su amado Naruto. Una sonrisa se dibujó en sus labios.

-Naruto-kun... - Lo observó dormir tranquilamente. Se acercó a él -quien dormía dándole la espalda- y besó su mejilla – Te amo dormilón – Dijo.

Aún recordaba la noche anterior; las manos de Naruto recorriendo todo su cuerpo, sus besos y caricias inundando su ser, y esas miles de sensaciones que la desbordaban por completo. Ahora entendía lo que era el amor verdadero, ese sentimiento tan puro como el agua, y que se encontraba dentro de su corazón.

De pronto sus pensamientos se vieron interrumpidos al oír el sonido de la puerta. Estaba tan feliz por lo ocurrido que ni siquiera se detuvo a pensar quien podría ser. Se vistió y rápidamente fue a abrir, pero lo que recibió apenas vio a esa persona fue una cachetada que le hizo dar vuelta el rostro.

-P-padre... - Profirió totalmente sorprendida.

-Al fin te encuentro, chiquilla insolente – Dijo Hiashi con su voz fría y su mirada descorazonada, mientras Hinata casi lloraba, no por el golpe, sino por ver su más grande temor cumplido.

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Kushina no dejaba de dar vueltas por toda la casa. Había estado despierta casi toda la noche esperando a Naruto, o al menos alguna noticia suya. Pero nada.

Llamó a las casas de sus amigos, incluso al celular de Hinata, pero nadie le contestó.

Estaba muy preocupada, y es que tenía un mal presentimiento desde el momento en que vio a Hiashi Hyuuga. Temía que estuviera buscando a Naruto, que ya se hubiera dado cuenta de que ellos nunca fallecieron en aquel trágico accidente automovilístico hace ocho años, justo después del asesinato de Minato.

Aún podía recordarlo.

-¿Por que ellos están enterrando a unas personas que lucen como nosotros? - Preguntó el pequeño Naruto. Ambos (él y Kushina) estaban en el cementerio, viendo desde lejos como todos sus amigos, acompañados también de sus pequeños hijos despedían a dos personas.

En cada lápida decía un nombre.

En memoria de Naruto Namikaze, hijo ejemplar.

En memoria de Kushina Namikaze, madre, esposa y amiga.

-Ellos deben creer que nos han enterrado, sólo así tú y yo podremos ser felices hijo – Respondió Kushina mientras abrazaba al pequeño Naruto.


Y ahora... después de ocho años volver a ver a ese asesino, la llenaba de escalofríos.

-Naruto... - Murmuró preocupada por la suerte de su hijo.

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-¿Que estás haciendo ahí parada? Ve a buscar tus cosas que nos largamos ahora mismo – Ordenó Hiashi, pero se encolerizó al observar la mirada desafiante en los ojos de su hija, la cual a pesar del golpe que había quedado marcado en su mejilla, ya no se dejaba intimidar.

-Yo no voy a ir con usted a ninguna parte, me quiero quedar aquí – Respondió Hinata, tratando de no llorar – No quiero casarme a la fuerza, si usted es realmente mi padre por favor comprenda.

-Tú no sabes lo que dices, no sabes la vergüenza que he tenido que pasar por tu culpa. Tú me dejaste en ridículo el día de tu boda con el hijo de mi mejor amigo, porque decidiste escaparte. Sabías las consecuencias que esto traería si yo te encontraba.

-Lo sé padre – Hinata levantó su mirada, decidida – Pero yo conocí a alguien y... - Hiashi la interrumpió.

-Tú te vas conmigo ya, si no quieres que entonces obligue a tu hermana a cumplir con el trato – Amenazó el Hyuuga. Hinata lo observó con sorpresa, jamás pensó que diría algo como eso.

-P-pero mi hermana sólo tiene 15 años, n-no puede hacerle eso padre.

-Claro que puedo. Tú decides, o vienes conmigo, o será tu culpa que tu hermana sea infeliz de por vida – Hiashi la miró con una sonrisa, mientras observaba la expresión de duda en el rostro de su hija.

-Y-yo... - Yo no puedo hacerle eso a Hanabi-chan... ella no merece ser infeliz por mi culpa... - Pensó a punto de llorar. Miró a su padre, y luego observó hacia la puerta entreabierta del cuarto – No puedo dejar que descubra a Naruto-kun... lo siento Naruto-kun... yo no quería esto... - De acuerdo padre... voy por mis cosas y me voy con usted, por favor... espéreme aquí.

Hinata corrió hacia el cuarto y tomó su maleta, tratando de no despertar a Naruto. Metió todas sus cosas, mientras gruesas lágrimas caían de sus ojos.

Quisiera pensar
Que existe esperanza
Quiero estar junto a ti

Hinata observaba a Naruto dormir plácidamente, y le dolía que esta fuese la última imagen que se llevara de él. Podría simplemente negarse a ir con su padre, podría hacerlo, pero no quería que por su culpa su hermana tuviera que vivir el destino que a ella le tocaba. Ella debía casarse.

-Naruto-kun... - volvió a suspirar su nombre en voz baja, para no despertarlo.

Volverte a encontrar
Tal vez mañana
Regresarás a mi

Sacó una pequeña hoja de papel y escribió una nota, para que al menos él se diera cuenta de que se había ido. Luego se acercó a él, y besó sus labios por última vez.

-Adiós Naruto-kun, espero... que algún día me perdones – Dijo mientras lo observaba, y una lágrima cayó sobre el rostro del rubio.

No quiero olvidar tu mirada
No quiero pensar
No puedo dejarte de amar
Sentirte respirar

Se alejó lentamente de él. No podía dejar de verlo, no quería hacerlo. Pero tuvo que abandonar el lugar. Cuando salió de la habitación algo se le cayó de la maleta, pero ella no se dio cuenta.

Llegó donde su padre y éste sólo le hizo un gesto de que abandonaran el lugar, ella asintió y bajó la cabeza. Miró por última vez hacia atrás, y cerró la puerta tras de sí.

Porque es este adiós, inolvidable
Me aferro a encontrarte después
Por que este dolor es insoportable
Me siento y me doblo a tus pies

Naruto despertó un rato después ajeno a todo lo que había pasado. Buscó con la mirada a Hinata por todo el cuarto, pero no halló más que una nota sobre la mesita de noche. Se levantó de golpe y miró dentro del ropero; no había nada. Salió del cuarto y no vio a nadie.

-¡Hinata! - Comenzó a buscarla, pero no la encontró. Regresó al cuarto y se sentó sobre la cama. Observó la nota, la tomó entre sus manos.

"Naruto-kun, lo siento pero debo marcharme. No me busques porque no me encontrarás, es mejor así... por favor perdóname, y adiós"

No puedo mentir
Te tengo en el alma
Nada es igual sin ti

-¿Que significa esto? - Se preguntó. Estaba totalmente confundido ¿Como era posible que Hinata se fuese así, sin una explicación? ¿Que estaba pasando?

Se puso de pie y buscó sus ropas.

-¿Por que te has ido? No entiendo nada... - Se decía una y mil veces. Después de lo que había pasado entre ellos, ella simplemente lo abandonó.

Fue entonces cuando se acercó a mirar algo que estaba en el piso junto a la puerta. Se agachó y lo recogió, era una cédula de identidad. Observó el nombre completo, y la fotografía de aquella persona.

-Hyuuga... Hinata Hyuuga... - Repitió su nombre. Una escena de cuando era un niño vino a su mente.

-Ella es Hinata Hyuuga, la hija de mi gran socio Hiashi Hyuuga – Le había dicho su padre. Aquella niña se escondió tras la falda de su madre, se veía muy tímida.

Estaban en una típica reunión de negocios, y ellos tan pequeños, aún no entendían nada de eso.

-¿Te llamas Hinata? Que lindo nombre, me gusta mucho Hinata – Dijo Naruto con su brillante sonrisa. La pequeña Hinata se sonrojó enseguida - ¿Ven, quieres jugar conmigo?

-H-hai – Asintió la niña.

Los dos pequeños se alejaron de sus padres y comenzaron a jugar juntos.

Naruto lo recordaba a la perfección, la niña con la que jugó una vez cuando tenía siete años, la hija del asesino de su padre: Hinata Hyuuga. Ella... ella había venido sólo para engañarlo.

-Padre e hija son exactamente iguales – Dijo con rabia en sus voz, mientras arrugaba la nota que ella le había dejado, la cual aún permanecía en su mano.

Se levantó y se fue a su casa. Estaba lleno de rabia.

Me duele decir
Que sin ti ya no hay nada
Sigues estando en mi

Naruto entró furioso a su casa, ante la sorprendida mirada de su madre. Se encerró en el baño y miró su rostro en el espejo. Estaba llorando amargamente, como no lo hacía hace años. Ahora tenía una razón más para odiar a los Hyuuga. Como un estúpido se había enamorado de una de ellos, y ella jugó con sus sentimientos, se rió de él de la peor manera, y seguramente aún seguiría haciéndolo.

-¡Maldita sea! - Golpeó el espejo y lo rompió, dejando algunos pedazos intactos, los cuales aún reflejaban su rostro descompuesto.

-¿Que se siente ser traicionado por la mujer que amas? - Pudo oír una voz en su interior, haciendo la pregunta que más le dolía, afirmando que ella, la mujer que tanto amaba se había reído en su cara.

-Se siente... - Susurró – Se siente... mucho dolor... - Se dejó caer al suelo. En ese momento entró Kushina y lo abrazó.

No quiero olvidar tu mirada
No quiero pensar
No puedo dejarte de amar
Sentirte respirar

-¿Que pasó Naruto? - Le preguntó muy asustada.

-Me engañó mamá... - Dijo Naruto. Kushina lo miró confundida unos momentos, no entendía nada.

-¿Quien te engañó?

-Hinata... Hinata Hyuuga.

-¿Hyuuga? - Repitió la madre sorprendida.

----------------

Hinata iba en un avión rumbo a Tokio. A su lado su padre la observaba muerto de rabia, pero satisfecho de haber cumplido su cometido.

La chica no dejaba de soltar lágrimas, pero no decía nada, tampoco mostraba una expresión particularmente de tristeza, estaba como ida. Miraba por la ventana, con la esperanza de ver a su Naruto, aunque sabía bien que era imposible.

-Jamás te olvidaré Naruto-kun... - Pensó entristecida.

Porque es este adiós, inolvidable
Me aferro a encontrarte después
Porque este dolor es insoportable
Me siento y me doblo a tus pies


Naruto estaba recostado de espaldas sobre su cama, con una sola cosa en mente.

-Te odio Hinata Hyuuga... me vengaré de ti y de tu padre... lo juro...

Continuara...

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Bueno, aquí se ha acabado el capítulo 2.

Les dejo esto ^^

Avance: Naruto ha jurado venganza, y pasa seis años planeando su regreso a Tokio, y principalmente su llegada a las empresas Konoha. Hinata se ha casado y ahora también trabaja en las empresas. A pesar de haberse separado de Naruto lo sigue amando, y posee algo de él que jamás esperó, pero que sin duda es su más grande tesoro.

Próximo Capitulo: Seis años después.

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Espero que les haya gustado, trataré de no demorar demasiado esta vez.
Bye!! ^^
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Inu
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MensajeTema: Re: El Error De Amarte (NaruHina y varias parejas) Cap 9 Parte 1   Dom Jul 18 2010, 09:58

SELENE EL CAP. ESTUVO genial genial genial

ME HIZO LLORAR pañu pañu ME RECORDO ALGO AMARGO DE MI VIDA pañu pañu

PERO BUENO POBRE HINATA TUVO QUE DEJAR A NARUTO pañu

Y QUE MAL QUE NARUTO PIENSE QUE LO ENGAÑO, PORQUE ELLA LO AMABA pañu pañu

MALDITO HIASHI redhot redhot redhot

PERO BUENO, ESPERO QUE LO CONTINUES PRONTO!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
!!!!


lol! lol! lol! ala ala ala guiño guiño guiño holss holss holss silb silb silb div div div dance dance dance genial genial genial win win win smash smash smash bebedor bebedor bebedor bounce bounce bounce smile smile smile
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MensajeTema: O_O   Dom Jul 18 2010, 13:08

WAAAAAAAAAAAAAAAA

ME VOY A PONER A CHILLAAAAAAAAAAAAAAR pañu pañu pañu pañu pañu pañu pañu pañu pañu pañu

EL AMOR love love love love love

SE CONVIRTIO EN ODIO passs passs passs passs passs passs passs

JODEEEEEEER ME MUERO POR LA CONTIIIIIIII


HIASHI ESTUUUUUPIDO redhot redhot LO VOY A MATAAAAAAAR

*ME VOY*

*REGRESO CON SANGRE EN LA MANO*

YA LO MATE XD
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MensajeTema: Re: El Error De Amarte (NaruHina y varias parejas) Cap 9 Parte 1   Miér Ago 18 2010, 04:47

Bueno, creo que me había olvidado de actualziar este fic, en fin, les dejo la conti, espero que les guste ^^

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Capitulo 3: Seis años después

Era de noche, y las luces de la ciudad lo iluminaban todo…

-¿Estás seguro Naruto? – Preguntó Kushina a su hijo, el cual demostraba su seguridad en aquella mirada, llena de odio, de deseos de venganza.

En ese aeropuerto, donde se encontraban los dos, Naruto comenzaba a tejer los hilos de su plan.

-Claro mamá, no te preocupes… todo irá bien – Por un momento pareció ser el Naruto de antes, aquel que con una sonrisa podía arreglarlo todo, pero ese Naruto rápidamente se esfumó, dejando sólo al actual, frío y calculador. Ese que no creía en nadie.

-De acuerdo, pero prométeme que te cuidarás… no quiero perderte a ti también, como a tu padre.

-Si.

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Los rayos del sol se colaban por la ventana, dando directamente sobre el rostro de una persona, alguien que se veía muy triste.

-Seis años han pasado… y aún te extraño… - Dijo Hinata. Se encontraba sentada sobre una amplia cama matrimonial, en una lujosa habitación. En sus manos tenía un pequeño oso de peluche, el que le fue dado por Naruto seis años atrás.

Se levantó de la cama y caminó hacia el pasillo. Bajó las enormes escaleras de lo que parecía ser una mansión, y llegó hasta el recibidor.

-¿Qué se le ofrece de desayunar Hinata-sama? – Preguntó una empleada de la casa, una mujer ya mayor. Hinata le sonrió como siempre lo hacía, y la mujer le devolvió el gesto.

-Lo que tú prepares está bien nana – Respondió Hinata. Luego de eso siguió hasta el comedor, en donde se encontraban varias personas sentadas a la mesa.

-Buenos días prima, que tarde te has levantado hoy – La saludó un muchacho de cabello castaño, y los ojos color perla iguales a los suyos.

-Buenos días Neji Nii-san, buenos días padre – Lo saludó con una expresión más dura – Buenos días Hanabi-chan.

-Si – Respondió Hanabi, una chica muy parecida a Hinata con la diferencia de que su cabello era más corto y claro.

-Tu esposo se ha ido a la empresa ya, así que deberías darte prisa – Dijo Hiashi con su habitual tono. Hinata sólo le miró despectivamente. Desde hace seis años, desde que la obligó a casarse, lo despreciaba profundamente.

-Claro, lo haré.

----------------

-No importa cuantas veces lo intente, sigo llegando tarde – Decía una joven rubia y de ojos azules, entrando apuradamente a un estudio fotográfico.

-Ino-chan – La llamó el fotógrafo, un hombre vestido completamente de rosa, con formas muy amaneradas de moverse y hablar – Ya has llegado tarde otra vez, el jefe se va a enojar contigo.

-Lo siento Shiro-san, no volverá a pasar – Se disculpó la chica.

-Más te vale – Oyó una voz que la hizo quedar fría. Se volteó lentamente para ver unos ojos tan negros como la noche, un cabello azabache, y a su perfecto jefe enfundado en un traje de oficina – Llegando tarde nos haces perder tiempo y dinero.

-Perdón Sasuke – Se volvió a disculpar Ino – Juro que esta será la última vez, de verdad.

-Apuesto a que esto es culpa de Kiba ¿No? – Preguntó Sasuke con una sonrisa medio divertido, mientras veía a Ino asentir – Agradece que Hinata siempre vela por ti, porque yo te habría despedido.

-Si, Hinata es un ángel.

-Bueno, bueno, menos charla y más acción querida – Interrumpió Shiro – Necesitamos hacer las fotos cuanto antes, así que ve a cambiarte.

-Si, voy, y lo siento mucho Sasuke – Ino hizo una leve reverencia, y se alejó corriendo, pero a medio camino se detuvo – Por cierto, dijo Sakura que pasaras por el hospital más tarde.

-¿Uh? De acuerdo.

----------------

-Demonios, tanto tráfico – Se quejó Hinata. Conducía su auto hacia la empresa, pero la calle estaba llena de autos. Había un taco enorme y eso la estresaba.

Suspiró pesadamente, otro día más como este y no lo soportaría.

-Me pregunto que estarás haciendo ahora… - Murmuró mirando al cielo. Pero bajó su mirada, no podía estar otra vez pensando en él. Todos los días de su vida, a cada momento, por cualquier insignificante cosa lo recordaba.

Era imposible olvidarlo tendiendo consigo algo tan preciado, algo tan hermoso, y que lamentablemente él jamás sabría que existía.

-¡Hey! – Oyó que gritaban, y también el sonido de una bocina. Ya se podía avanzar, pero ella no se había dado cuenta.

-¡L-lo siento! – Se disculpó apenada, poniendo el motor de su auto en arranque - ¿Por qué siempre me pasa esto?

----------------

Naruto se encontraba en una habitación de hotel. Estaba saliendo de la ducha, con una toalla cubriendo la parte baja de su cuerpo. Su cabello rubio estaba mojado, y despeinado.

Se sentó sobre la cama y sacó algo del cajón del velador. Un pendiente de color azul cristalino.

-Este es mi regalo para ti Naruto-kun – Dijo Hinata con una sonrisa, entregándole un pequeño paquete al rubio.

-¿Qué es Hinata-chan? – Preguntó sonriendo, emocionado.

-Ábrelo.

-De acuerdo – Naruto abrió su regalo, y encontró un hermoso pendiente.

-Lo vi en la playa y pensé que te gustaría, así que lo compré para ti – Confesó un poco sonrojada. Naruto la miró con una sonrisa y la abrazó.

-Me encanta, pero más porque me lo has dado tú…


Naruto apretó el pendiente en su mano al terminar de recordar. Cada vez que lo veía esa escena se repetía en su cabeza, pero por más que trataba no podía deshacerse de él. Cuando intentaba tirarlo o regalarlo, al final siempre se arrepentía. Y se engañaba a sí mismo, pues decía que sólo lo conservaba como un recuerdo, para mantener presente su venganza, pero no era cierto. A pesar de todo aún la amaba, aunque no quisiera admitirlo.

El radio estaba sonando, con una canción que lo invitaba más a recordar lo sucedido hace seis años.

No estoy acostumbrado.
Mi primer día sin ti,
Que aún digo nosotros
Cuando estoy pesando en ti.

Cuando terminó el verano
Todo parecía bien.
Ahora pienso en todo eso
Que hablamos sin saber.

Que pronto te marcharías
Sin ninguna explicación.
Quizás te parezca fácil
Que soporte este dolor.

Olvidaste algunas cosas
En tu rápido partir
Y ahora son como tesoros
Que conservo para mi.

Nunca me dijiste nada
A cerca de tu pasión:
Seducir hasta ganarlo
Y después... decir adiós.

Sabías que te marcharías
Sin ninguna explicación.
Quizás te parezca fácil
Que soporte este dolor,
Que cargue con tu dolor.

Porque este es mi primer día sin verte,
Este es mi primer día sin ti.
Y la habitación se me hace gigante,
Me siento tan pequeño si no estas aquí...
No lo puedo entender.

De pronto el sonido de un teléfono sonando interrumpió aquel momento, y apagó el radio de inmediato.

-¿Bueno? – Contestó – Ah, eres tú Sai ¿En la cafetería del centro? De acuerdo – Cortó. Se puso de pie y sonrió – Ya falta poco, te volveré a ver Hinata, y esta vez seré yo quien ría al último.

----------------

Golpearon la puerta de una oficina, en donde se encontraba una mujer rubia, de ojos cafés, y de enormes proporciones.

-Adelante – Indicó la mujer.

-Permiso Tsunade-sama – Dijo una chica de cabello corto, color rosa, y ojos verde jade. Llevaba puesta una bata blanca, que le llegaba hasta las rodillas, la cual estaba abierta, dejando ver el resto de su ropa normal – Quería hablarle.

-Sakura ¿Para que me llamas así? – Rezongó la rubia.

-Lo siento madrina – Se disculpó Sakura con una gotita en su frente, mientras sonreía nerviosamente – Es que como eres la directora y todo eso…

-No seas tonta ¡Eres mi ahijada! – Gritó riendo exaltada, mientras más gotitas aparecían en la cabeza de Sakura – Y bueno ¿Qué se te ofrece?

-Etto… mañana es el aniversario de boda de dos de mis mejores amigos, y quería saber si me dejas cambiar el turno, es que será en la noche y de verdad quiero ir.

-¡No hay problema! – Respondió muy animada. Sakura sonrió y salió del lugar.

-Seguro que se ha tomado una o dos botellas de sake, por eso estaba tan feliz – Pensó la pelirrosa.

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-Su perrito está como nuevo – Dijo un joven de cabello castaño. Sus ojos eran del mismo color, y tenía extrañas marcas bajo sus mejillas. Sonrió y a su lado, un perro de un gran tamaño ladró - ¿Verdad que si Akamaru? – Preguntó hablando a su perro, ya que había uno más pequeño sobre la camilla, y frente a él una niña y su madre.

-Gracias doctor Inuzuka, es usted un genio – Agradeció la madre, mientras su hija abrazaba a su cachorro, el cual movía la cola.

-No es nada, es un placer para mí ayudar a los animales – Respondió Kiba apenado.

En la pared había un diploma que decía "Kiba Inuzuka, premiado como mejor veterinario graduado en la universidad de Tokio"

La mujer y su hija abandonaron el lugar, y unos golpes se oyeron en la puerta luego.

-Adelante – Indicó Kiba mientras revisaba unos papeles. Alguien le tapó los ojos y él sonrió.

-¿Quién soy?

-Cielos, eres una infantil Hinata – Respondió Kiba. La chica lo soltó y lo miró sonriendo con una gotita en su frente.

-Perdón, es que me gusta mucho hacer eso jeje.

Ambos se abrazaron, como si no se hubiesen visto en mucho tiempo, mientras se sonreían el uno al otro.

-¿Qué haces aquí? ¿No deberías estar en la empresa? – Preguntó Kiba una vez que se separaron.

-Debería, pero no me preocupa, tengo entrada libre – Respondió Hinata – Venía sólo a verte amigo, y a confirmarte que mañana es la fiesta de mi aniversario.

-¿Otra vez piensas celebrarlo? – Preguntó el castaño, mirándola con cierta expresión de reproche. Hinata bajó su mirada, cada vez que Kiba la veía así se sentía regañada. Él había sido su mejor amigo desde que tenía memoria, y siempre que hacía tonterías él la regañaba.

-Si, ya se que no debería hacerlo, pero tú sabes como es mi padre, él sabe que yo no amo a mi esposo, pero tengo que hacerle creer que si.

-¿Por qué no te divorcias de él y ya?

-No puedo… por mi hija – Respondió la ojiperla – Ella lo adora… no podría dejarla sin su padre.

-Pero él no es su padre – Hinata bajó más su mirada - ¿Por qué no buscas a Naruto? Tú aún lo amas… no deberías dejar que tu padre siga gobernando tu vida.

-Por favor ya deja ese tema, yo y Naruto jamás volveremos a estar juntos… jamás volveré a verle, y aunque lo ame, este amor no tiene sentido – Respondió Hinata. Kiba sólo la abrazó. A veces las cosas que él decía eran demasiado directas, y a Hinata le dolían mucho, pero tenía que hacerla entender que no sacaba nada con seguir casada con un hombre que no amaba, y que jamás iba a hacerla feliz.

----------------

Sasuke estaba en su oficina firmando unos papeles. Ser el presidente de la empresa Konoha no era nada fácil, y además como no estaba Hinata, también tenía que estar supervisando el trabajo de las modelos.

-Buf ¿Dónde te has metido Hinata? – Se preguntó. Presionó un botón del intercomunicador y su secretaria contestó.

-¿Si señor Uchiha?

-Karin ¿Sabes si ya se han presentado para el puesto vacante? – Preguntó sin ánimos.

-Si señor, hay una persona muy interesada, tiene un buen currículum y referencias ¿Debería llamarle?

-Llámalo enseguida – Respondió. Soltó el botón y se acomodó en su silla – Al fin… ya me estaba cansando de esos papeles y esas cuentas.

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Naruto se encontraba en una cafetería. Frente a él un chico de cabello y ojos negros lo miraba seriamente.

-¿Ya has entrado a la empresa? – Preguntó el pelinegro.

-No aún, pero pronto lo haré – Respondió Naruto - ¿Y tú que has averiguado Sai?

-Sobre la muerte de tu padre… efectivamente no se hizo la investigación debida, he averiguado que el comisario de ese entonces cerró el caso demasiado pronto y no se preocupó de buscar pistas, testigos, ni nada. Incluso declaró que por ser un niño tú estabas mintiendo sobre lo que dijiste.

-Ese bastardo… - Naruto apretó sus puños – Seguro que estaba comprado.

-Eso es seguro – Agregó Sai – Más importante, he averiguado que en la empresa necesitan urgentemente de capital, se están vendiendo algunas acciones de miembros que intentan dejar la compañía, no están en un buen momento.

-Eso es perfecto, puedo comprarlas yo y así tendré el control de esa empresa, llevaré a Hiashi Hyûga a la ruina – Sonrió victorioso el rubio – Eres de gran ayuda Sai.

-¿Para que son los amigos?

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Había muchas personas reunidas en una gran sala, todos sentados alrededor de una mesa bastante grande.

-¿De que trata esta reunión urgente Shikamaru? – Preguntó Sasuke a un tipo que parecía querer irse a dormir. Su expresión delataba que estaba bastante aburrido. Su cabello negro estaba recogido en una coleta, bastante desordenada.

-Es verdad – Habló esta vez un pelirrojo, con los ojos color verde agua. Su rostro se veía serio, y su postura también lo demostraba.

-Bueno… primero tenemos que estar todos – Respondió Shikamaru. En ese momento por la puerta entró Hinata, acompañada de una mujer alta, rubia y de ojos azules, que al irse sentando miró a Shikamaru de forma pícara.

-¿Qué pasa Shikamaru? – Preguntó Neji.

-No tengo muy buenas noticias, la empresa está en cifras muy bajas – Dijo sacando unos papeles, y levantándose para repartirlos a todos – Este mes y el anterior tampoco le ha ido muy bien a la revista, si esto sigue así podríamos irnos a la quiebra.

-¿Pero como? – Preguntó Hinata – Todo había estado muy bien ¿Cuándo comenzó a decaer tanto la empresa?

-Desde que algunos accionistas piensan en dejarla – Respondió el Nara – Las acciones han bajado, y a estas alturas cualquiera podría comprarlas.

-Eso no puede ser – Interrumpió el pelirrojo – Si alguien más compra las acciones nos quedaremos con la menor parte, sería mejor quedárnoslas.

-No podemos, debido a la baja necesitamos urgente una inyección de capital – Replicó Shikamaru – Tendremos que dejar entrar a un nuevo accionista, es la única forma Gaara – Miró al pelirrojo, el cual bufó molesto.

-Pero eso no nos conviene – Esta vez fue Sasuke quien habló – Si dejáramos que alguien más entre a la empresa podría cambiarlo todo, eso no sería bueno.

-Tranquilo Sasuke – Dijo Hinata calmadamente – Nosotros tenemos la mayoría de las acciones, entre tú, yo y mi padre, nadie más será el dueño.

Sasuke la miró con una sonrisa, ella tenía razón; nada pasaría mientras ellos fuesen los accionistas mayoritarios de la empresa. Hinata siempre lo hacía sentir bien, por algo era la mujer que amaba.

La reunión terminó, y Sasuke abrazó a su esposa.

-¿Por qué tardaste tanto en llegar?

-Fui a ver a Kiba, y había un tráfico enorme en la calle, pero ya estoy aquí ¿No? – Respondió con una sonrisa, separándose un poco de él.

-No te veo muy entusiasmada por la fiesta de mañana – Dijo Sasuke un tanto enfadado. Hinata lo miró, tratando de fingir que estaba contenta.

-Claro que lo estoy, es sólo que las fiestas nunca me han gustado, pero es nuestro aniversario, ya seis años… ha pasado mucho tiempo… - Bajando la mirada – Seis años sin ti…

-Bueno, será mejor que vayas a tu puesto, nos vemos luego – Trató de besarla, pero ella rápidamente hizo que la soltara.

-Nos vemos luego Sasuke – Saliendo de la oficina.

Sasuke la quedó mirando, se había quedado sólo ¿Por qué Hinata era así? Aunque hayan estado seis años viviendo juntos ¿Por qué ella no lograba amarlo?

----------------

Todos los accionistas salían de la oficina de reuniones. Temari, la abogada de la empresa, se dirigió a Shikamaru, el asesor de finanzas.

-¿Así que estamos en crisis?

-Ajá, es una mala racha – Respondió el Nara – Es muy problemático.

-Oye Shikamaru… - Dijo la rubia acercándose peligrosamente a él desde la espalda, tomándolo por los hombros - ¿No te parece que estás un poco estresado? No te vendría mal un masaje…

-N-no gracias – Shikamaru se alejó rápidamente de ella – Tengo cosas que hacer, así que luego nos vemos, adiós – Y salió huyendo de ella. No era que no le gustase, realmente le encantaba esa mujer, pero sus hermanos eran de temer, sobre todo Gaara.

-¿Pero que le pasa? – Se preguntó Temari fastidiada – Cada vez que intento algo con él sale huyendo. Pero no me voy a rendir, ya vas a ver Shikamaru Nara…

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-Ah, ya se me hace tarde para mi otra sección, Sasuke me va a matar – Decía Ino conduciendo su automóvil. Había salido un momento, pero como siempre se le hizo tarde – Demonios, no puede ser…

En ese momento viró hacia la derecha y no notó que alguien también lo hacía, resultando un choque entre ambos vehículos.

-¡Demonios! – Se quejó el del otro auto.

-Esto no me puede estar pasando a mi – Dijo Ino. Se bajó del auto apresurada a ver que tal había quedado su auto. Observó bajar a un rubio, que usaba lentes oscuros y que lucía un traje bastante elegante. Se quedó embobada unos segundos.

-No puede ser, acabo de llegar y ya me han chocado el carro – Se quejó Naruto, sosteniéndose la cabeza.

-Lo siento… - Se disculpó Ino apenada – No fue mi intención, de verdad lo siento.

-Tranquila, al menos tengo seguro – Respondió el rubio - ¿Uh? Yo te he visto en alguna parte antes… te me haces muy conocida.

-Seguro que si, soy una modelo, salgo en varias revistas – Respondió Ino, muy orgullosa de su profesión. Naruto pudo notar que era una persona bastante superficial, por la forma en que hablaba y que andaba vestida.

-Ya veo ¿Trabajas para Konoha? – Preguntó aparentando desinterés, pero esperaba oír un si como respuesta.

-Si – Respondió Ino, lo que hizo sonreír a Naruto – Me llamo Ino Yamanaka.

-Naruto Uzumaki, un placer Ino – El rubio le tomó la mano derecha, y la besó caballerosamente, haciendo que la chica se sonrojase.

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Sasuke estaba bastante molesto, sentado en la cafetería de la empresa. Bebía un café junto a Gaara, uno de los más importantes accionistas de la empresa después de él, su esposa, y su suegro.

-No puedo creerlo, dependemos de un desconocido para salvar la situación.

-No es muy cómodo Sasuke, pero es todo lo que podemos hacer, si ese hombre no nos hubiese estafado antes… - Reprochó Gaara muy enfadado, recordando a cierta persona.

-Si, eso fue hace casi quince años, cuando ese tal Minato Namikaze estafó a los accionistas de ese entonces, y desde esa vez la empresa no se ha recuperado en su totalidad – Dijo Sasuke.

-Es verdad – Gaara bebió un poco de su café – Bueno, ya es tarde, me voy.

-¿Tienes una cita hoy no?

-Claro, tú sabes que a Sabaku No Gaara no le faltan las chicas – Respondió el pelirrojo con una sonrisa de autosuficiencia.

-No sé por que no te enamoras y sientas cabeza de una vez.

-Eso es para idiotas.

-¿Me estás diciendo idiota? – Reprochó el azabache con una venita marcada en su frente.

-Bueno, bueno, casarse es muy complicado, yo no soy un hombre de una sola mujer, eso es aburrido, no se como lo aguantas Sasuke, aunque Hinata es muy hermosa.

-¡Hey! Es mi esposa – Volvió a reclamar Sasuke, esta vez poniéndose de pie – No quiero que la estés mirando, mujeriego.

-Y a mucha honra – Gaara volvió a sonreír, la verdad no le molestaba para nada que lo tacharan de mujeriego, le gustaba salir con muchas mujeres y no se enamoraba de ninguna, porque ninguna de ellas podría llegar hasta su corazón, eran todas demasiado superficiales, y sólo buscaban su dinero.

Sasuke miró la hora en su reloj de mano – Mierda, Sakura me estaba esperando, nos vemos – Salió corriendo.

-¡Hey, cuidado con engañar a Hinata! – Gritó Gaara, sólo para molestarlo.

-¡No seas idiota! – Respondió Sasuke levantando una mano, mientras seguía corriendo sin mirar atrás.

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Hinata estaba por salir de su oficina, la oficina de la vice presidencia, pero justo antes de tomar su bolso sonó el teléfono.

-¿Diga? – Del otro lado le dijeron algo que pareció sorprenderla bastante - ¿Ya han comprado todas las acciones? ¿Pero quien? – Preguntó sorprendida.

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Sakura ya estaba saliendo del hospital, se quitó su bata blanca y tomó su bolso, pero antes de salir alguien abrió la puerta desde afuera.

-Sakura… - La llamó esa voz. Ella esbozó una gran sonrisa al verlo, a su mejor amigo y amor imposible.

-Sasuke, hola.

-Hey Ino me dijo que querías hablar conmigo ¿Qué era? – Preguntó Sasuke.

-Ah si, es que era sobre lo de tu aniversario mañana, quería felicitarte.

-¿Solo es eso? – Preguntó un tanto decepcionado – Pensé que sería algo más importante.

-Hey – Le dio un golpe en el brazo - ¿Qué más esperabas? ¿Un regalo?

-¿Por qué no?

-Claro que tengo uno – Dijo sonriendo Sakura – Pero te lo daré mañana, ahora ¿Por qué no me llevas a casa? No tengo auto hoy, por la restricción vehicular.

-Bueno, ya que – Respondió el azabache sonriendo a su amiga. Sakura siempre había sido su mejor amiga, alguien en quien podía confiar, pero tampoco le contaba todo a ella.

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La noche llegó por fin. Hinata llegaba a casa como siempre, muy cansada y con deseos de descansar. Pero antes de llegar a su cuarto sintió unos pasos veloces que venían hacia ella. Alguien saltó hacia sus brazos, una pequeña niña de cabello negro azulado, hasta los hombros, y de unos hermosos y grandes ojos azules. Traía una ropa como el uniforme de un jardín, incluso con su pequeña mochila en la espalda.

-¡Mami! – Gritó emocionada.

-Hime-chan… - Hinata la abrazó enseguida. Ella era su más grande tesoro, su querida hija Hime, el fruto de su amor con Naruto, aunque esto sólo lo sabían ella, Kiba, y por desgracia también su esposo.

-Mami, hoy me fue muy bien en el jardín, la sensei ha felicitado a Hime-chan porque es muy inteligente – Decía la niña sonriente, con esa sonrisa igual a la de Naruto, esa que la enamoró y la hizo ver la vida de una forma distinta.

-Que bueno Hime-chan – La abrazó – Mami te quiere mucho hija, muchísimo.

-Hime-chan también quiere mucho a mami.

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-Bueno, ya hemos llegado – Dijo Sasuke mientras detenía el motor de su auto. Notó a Sakura muy pensativa, algo le pasaba - ¿Estás bien Sakura?

-Sasuke… - Lo llamó en voz baja - ¿De verdad estás tan feliz al lado de Hinata?

-¿Eh?

-Ella es una de mis mejores amigas, y tú eres mi mejor amigo… me doy cuenta de que ninguno de ustedes se ve realmente feliz, aparentan un matrimonio perfecto… pero algo no está bien – La pelirrosa lo miró a los ojos, tratando de adivinar lo que él estaba sintiendo.

-No se de que hablas – Sasuke se lo negó todo, mirando a otro lado – Hinata y yo somos muy felices, nos amamos, no hay nada raro.

-¿La amas mucho?

-Claro que si, ella es la mujer más maravillosa que he conocido, desde que éramos niños y nuestros padres nos comprometieron… yo la he amado.

-Ya veo… - Sakura bajó la mirada, pero luego sonrió viendo a Sasuke – Me alegra mucho por ustedes, no quisiera que su matrimonio se viera arruinado, además Hime-chan no lo soportaría.

-Si… nuestra hija… - Cada vez que recordaba que esa hermosa niña no era su hija, un dolor recorría su pecho. Él lo supo desde siempre, era imposible que Hime fuese su hija.

-Bueno, gracias por traerme, adiós – Sakura bajó del auto y se encaminó a su edificio. Vivía en un departamento, el cual compartía con su mejor amiga Ino.

Ambas tenían profesiones muy distintas, pero eran mejores amigas desde el colegio, y se entendían a la perfección.

Sasuke esbozó una sonrisa y partió hacia su casa.

----------------

Naruto se dejó caer sobre una silla en un bar. Había hecho una excelente inversión, comprar las acciones de la empresa Konoha era el primer paso para el resto de su venganza.

El hombre que mató a su padre pagaría, y la mujer que jugó con sus sentimientos, ella lloraría por él, ella sería quien más sufriera, porque gracias a ella él ya no podía sonreír.

-Mañana los veré, ambos caerán en mis manos… - Sonrió victorioso.

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Hinata estaba recostada en su cama. Su hija se había quedado dormida, y ya era bastante tarde, sólo quería dormir, y dejar que las horas pasasen. Nada podía consolarla, a excepción de Hime, nada podía quitarle esa tristeza que la embargaba día a día.

Sintió que alguien se sentaba sobre su cama, era su esposo; Sasuke Uchiha. Lo miró, y él le sonrió.

-¿Ya tienes sueño? – Preguntó él.

-Ajá, mañana tendremos que salir temprano.

-¿Por qué lo dices? ¿Pasó algo?

-Las acciones ya se han vendido, y mañana el nuevo dueño se presentará ante todos nosotros, como presidente y vice presidenta debemos estar primero que todos – Respondió Hinata mientras lo miraba serenamente, pero sin levantarse de la cama. Sasuke la miró y acarició su mejilla.

-Te noto un poco triste ¿Qué te pasa?

-No es nada – Respondió la ojiperla fingiendo una sonrisa.

Sasuke se acercó a sus labios, y la besó apasionadamente. Hinata le correspondió, después de todo él era su esposo, el hombre con el que estaría hasta el final.

El azabache dejó caer su cuerpo sobre el de Hinata, la cual aún estaba debajo de las sábanas. Sintió como él bajaba sus labios por su cuello, e inevitablemente la noche que pasó con Naruto vino a su memoria, el recuerdo era tal, que parecía que hubiese sido hace sólo un instante, y no podía describir esa sensación que lo produjeron aquella vez esos labios.

Sasuke por su parte no quería detenerse, él de verdad la amaba, siempre lo había hecho, pero ella era tan fría con él, tan distante. Quería tenerla por completo, lo necesitaba demasiado, pero cuando estaba por tocar más el cuerpo de su esposa, ella lo detuvo.

-Detente.

-¿Qué pasa ahora? – Preguntó molesto - ¿Otra vez con lo mismo? – Quedó sentado sobre la cama, enfadado. Ella siempre lo hacía, lo detenía cuando estaba a punto de poseerla, por eso Hime jamás podría ser su hija, porque Hinata nunca le había permitido hacerla suya.

-Tú sabes que no puedo hacerlo.

-¡¿Estabas pensando en él cierto, en el verdadero padre de Hime?! – Gritó encolerizado.

-¡Sasuke!

-¿Sabes que? Me largo – Se puso su saco rápidamente, lleno de rabia.

-¿A dónde vas? – Preguntó Hinata, ya sentada en la cama, con un tono de voz muy triste.

-No te importa – Respondió el azabache, dejando el cuarto.

Hinata abrazó sus rodillas, comenzando a soltar algunas lágrimas. Cada vez que trataba de estar con Sasuke, de hacer el amor con él, siempre el recuerdo de Naruto aparecía, y no podía hacerlo, sentía como si fuese una traidora, como si estuviese haciendo algo malo.

-¿Por qué no puedo? – Se preguntaba llorando - ¿Por qué no puedo estar con otro hombre que no seas tú?

La oscuridad, el silencio y la soledad de esa habitación sólo la hacían llorar más, y daba las gracias, ya que nadie podría oírla.

Continuara…

Avance:

El accionista incógnito se presenta frente a los demás de la empresa, dejando a dos personas sorprendidas. Hinata no puede creer que sea Naruto el que ha llegado, está demasiado feliz de verlo, pero al hablar con él se da cuenta de que ya no es el mismo. Mientras Naruto conocerá a la pequeña Hime, sin sospechar que esa niña que le causa tanta ternura es su propia hija.

Próximo capitulo: Reencuentro de un amor.

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Bueno, hasta aquí, espero que les haya gustado ^^
Bye.
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Inu
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MensajeTema: Re: El Error De Amarte (NaruHina y varias parejas) Cap 9 Parte 1   Jue Ago 19 2010, 10:27

Woooooooooooo Selene el cap. te quedo genial genial genial genial genial genial genial

Vaya han pasado 6 años y Hinata todavia ama a Naruto ^^

Pero ahora esta casada con Sasuke XP

Ademas Naruto tambien ama a Hinata pero no lo quiero admitir XP

Y ahora solo busca venganza contra los Hyuga XP

Que lindo que Hinata tenga una hija ^^

Pero Hime es de Naruto XD

Vaya el cap. te quedo muy bien XD, continualo pronto Selene!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
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MensajeTema: Re: El Error De Amarte (NaruHina y varias parejas) Cap 9 Parte 1   Jue Ago 19 2010, 10:34

En tus fanfics noto algo, en casi todos, bueno que yo sepa en 2...

Amores de Secundaria y este...


SIEMPRE PONES SASUHINA!

No me gusta SasuHina, pero es tierno pero creo que Sasuke ni conoce a Hinata en el anime e_e

Pero de todas maneras siempre quedan kawais tus fanfics *-*

Porfa conti onegai~
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MensajeTema: Re: El Error De Amarte (NaruHina y varias parejas) Cap 9 Parte 1   Jue Ago 19 2010, 11:06

No a mi tampoco me gusta el Sasuhina ¬¬
Además sólo en dos fics lo he puesto este y el de Amores de secundaria,
En los otros pongo GaaHina, que tampoco me gusta, sólo los pongo para darle emoción a la historia.
PD: Que lindos Shiki y Aidou ^^
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MensajeTema: Re: El Error De Amarte (NaruHina y varias parejas) Cap 9 Parte 1   Vie Ago 20 2010, 08:31

El GaaHina tampoco cae, ese si cae muy mal ¬¬ Pero son tus fanfics y no puedo criticar ala

Bueno, gracias por lo de Aiudo y Shiki ^_^ Aunque no lo hice yo.. >_>...

Bueno conti pronto onegai!!
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MensajeTema: naruhina !!!   Sáb Ago 21 2010, 12:19

me encanto

espero que continue

me gusto mucho

suerte con lo siguiente

suerte !!!
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MensajeTema: Re: El Error De Amarte (NaruHina y varias parejas) Cap 9 Parte 1   Lun Ago 23 2010, 15:27

Bueno, dejo la conti ^^

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Capitulo 4: Reencuentro de un amor


Otra vez… ¿Por qué otra vez Hinata le hacía esto? ¿Por qué no lo dejaba hacerla su mujer?

El mayor deseo de Sasuke Uchiha era estar junto a su esposa. Que ella lo amara. Que ella le diera un hijo de su propia sangre. Y aunque él adoraba a la pequeña Hime, eso no era lo mismo.

Ahora mismo se encontraba bebiendo un vaso de whisky, sentado a la mesa de una sala, en un bonito departamento, que por el decorado, se notaba era femenino.

-¿Por qué me haces esto Hinata? – Preguntó al dejar el vaso sobre la mesa de cristal redonda.

-Sasuke-kun… - Una mujer de cabello y ojos rojos lo abrazó por la espalda, y levantó el vaso de la mesa para beber el resto del contenido - ¿Por qué estás triste ahora?

-No es nada Karin – Respondió Sasuke jalándola de la muñeca, haciendo que ella quedara sentada sobre sus piernas. Se trataba de su secretaria.

Sasuke la besó apasionadamente, como sabía que nunca podría hacerlo con Hinata. Si no podía estar con su esposa, al menos una distracción no estaba mal, aunque después de estar con ella siempre se sentía culpable.

-¿Cuándo vas a dejar a Hinata? – Preguntó Karin mientras Sasuke le besaba el cuello. Lo escuchó gruñir molesto. Él odiaba cuando tocaban ese tema, sólo quería disfrutar de un buen momento de placer, el que su esposa no le daba, pero jamás iba a dejarla, ni por Karin ni por nadie.

-Sabes que no puedo hacerlo, tenemos una hija – Respondió el Uchiha, obviamente diciendo un motivo falso por el cual no dejaría a su esposa.

-¿Y cuanto tiempo más tengo que seguir siendo sólo tu amante? – Preguntó la pelirroja molesta, separándose de él y dándole la espalda. Sasuke se acercó a ella y la abrazó, rodeando su cintura, y comenzó a besar su cuello mientras sus manos acariciaban el vientre de la chica.

-No te enfades, ya te dije que en un tiempo más la dejaría – La volteó haciendo que quedaran frente a frente – Sólo espera un poco más.

-De acuerdo – Respondió Karin con una sonrisa, para luego besarlo. Sabía que Sasuke mentía, él no pretendía dejar a su esposa, pero quería creer en sus palabras porque lo amaba, y deseaba más que nada ser su esposa.

------------

Sakura salió del baño con su bata de dormir ya puesta, se acababa de bañar y su cabello aún estaba algo húmedo. Se sentó sobre el sillón a ver las noticias. Ino entró al departamento con una enorme sonrisa en los labios. Sakura la miró un tanto escéptica mientras arqueaba una ceja.

-¿Qué te ha pasado Ino? – Preguntó.

-No sabes, conocí a un hombre que está para infartarse – Contó la rubia emocionada.

-¿En serio? Cuenta algo nuevo – Se burló la pelirrosa. Ino la miró frunciendo el ceño e inflando las mejillas.

-Es en serio Sakura – Reprochó molesta – A que no sabes como nos conocimos.

-No, no soy adivina, sólo soy doctora – Respondió Sakura. Ino volvió a enfadarse y ésta vez le arrojó un de los cojines del sillón en la cara.

-Deja de burlarte.

-Ya, de acuerdo, lo siento ¿Cómo conociste a ese… príncipe azul? – Sakura le devolvió el cojinazo a su amiga rubia, pero lo hizo suavemente, así que a Ino no le molestó en lo más mínimo.

-Chocamos nuestros autos – Respondió volviendo a sonreír – Era un rubio guapísimo, pero se veía algo amargado. Me pregunto si lo volveré a ver.

-Seguro que si, ya sabes que tienes un imán para los hombres – Rió Sakura con sorna. Ino le dio un leve golpecito en el hombro.

-Hey, eso no es cierto.

-Bueno, es sólo un decir – Se excusó la pelirrosa. Luego dio un suspiro – En cambio yo cada día estoy peor.

-¿Lo dices por Sasuke verdad? – Ino la vio asentir, y la abrazó ya que Sasuke era un tema bastante tocado entre ellas dos, y siempre que hablaban de él Sakura se deprimía - ¿Hasta cuando seguirás igual? Sakura, él es un hombre casado.

-Ya lo se, y lo peor es que está casado con nuestra amiga Hinata ¿Pero que quieres que haga si lo amo? He intentado todo, de verdad, pero no puedo… - Comenzó a soltar algunas lágrimas. Sakura sabía que no estaba bien amarlo de esa forma, desearlo tanto, pero era imposible sacarlo de su corazón.

-No has intentado todo – Dijo Ino. Sakura la miró un tanto confundida.

-¿A que te refieres?

-¿Un clavo saca otro clavo verdad? – Sakura asintió levemente, entonces Ino amplió su sonrisa – Sólo tienes que encontrar a otro hombre Sakura. Olvida a Sasuke de una vez, él nunca será para ti, lo mejor será que busques a un hombre que si pueda darte lo que mereces y que te haga feliz.

-¿Pero de donde voy a sacar a un hombre así?

-Pues la verdad no lo se, pero tú eres una chica bonita, seguro encuentras a un hombre muy pronto, y obvio será mucho mejor que Sasuke – Decía Ino sonriente. Sakura la miró y también sonrió.

-Gracias Ino, no se que haría sin ti.

-Si, en verdad me preocupa lo que harías sin mí.

-¡Ino! – Gritó Sakura dándole un cojinazo otra vez a la rubia.

------------

La mañana llegó silenciosa y casi en penumbras. Hinata sentía su cuerpo pesado, estaba triste por lo ocurrido la noche anterior.

Sabía que le hacía daño a Sasuke, por no lo amaba y no podía entregarse a él. No mientras tuviera el recuerdo de su único y gran amor tan presente todavía.

-Ya se que jamás te olvidaré… – Susurró Hinata mientras se sentaba en la cama y se limpiaba unas lágrimas que cayeron de sus ojos al despertar – Pero por favor deja de atormentarme. Permíteme olvidarte, para así ser feliz al lado de mi marido… y de nuestra hija…

La ojiperla se levantó, se duchó y vistió para estar lista para un día que de seguro sería muy pesado en la empresa, sólo que no sabía cuanto.

Caminó por el pasillo y al pasar junto a la habitación de su hija decidió entrar. Aún era muy temprano y de seguro seguía dormida, ya que dentro de dos horas más o menos debía irse al jardín.

La habitación era bastante espaciosa, y estaba pintada de un color rosa muy claro. Habían muñecas de todos tamaños en una parte y algunos libros de cuentos sobre un estante. Un pequeño tocador y un armario con dibujos de animé. A pesar de su corta edad, Hime era una fanática de estos dibujos.

Hinata sonrió al verla aún dormida entre sus sábanas moradas. Parecía un angelito cuando dormía, aunque era una niña muy traviesa mientras estaba despierta. Casi siempre terminaba siendo regañada por su abuelo por lo mal que se portaba, cosa que a Hinata le desagradaba de sobremanera.

Desde que nació su hija, había hecho todo lo posible por mantenerla alejada de él, no por egoísmo, pues sabía que él siendo su abuelo tenía todo el derecho. Pero no quería que también gobernara su vida como lo hizo siempre con ella. Su hija debía ser como quería ser, y no como su padre lo quería. Hinata jamás permitiría que Hiashi reprimiera a su pequeña.

-Hime-chan… - Se acercó hasta la cama, arrodillándose junto a ella – Mami ya se tiene que ir al trabajo, pero espero que te portes bien – Le dio un leve beso en la frente a su hija y salió del cuarto, mientras la niña dormía plácidamente.

------------

-Hoy es el día – Decía Naruto mientras se alistaba frente a un espejo de cuerpo entero. Tenía una sonrisa de satisfacción en los labios.

Salió de ese cuarto y tomó un pequeño maletín negro.

-Jamás pensé que sería tan fácil comprar esas acciones – Dijo – Ellos no sabrán que fue lo que pasó cuando lo pierdan todo. Hiashi Hyuuga pagará por la muerte de mi padre, ese infeliz no se saldrá con la suya. Y Hinata Hyuuga… ahora me burlaré yo de ti.

------------

Una chica vestida de secretaria salió llorando desde la oficina de Gaara. Shikamaru vio esta escena y suspiró.

-Que problemático – Bufó – Esta es la tercera de la semana.

Tomó un montón de papeles de su escritorio y entró a la oficina del pelirrojo, el cual tenía la camisa mojada con algo.

-¿Te lanzó al café? – Preguntó el Nara viendo Gaara.

-Si, y estaba caliente – Respondió – Rayos, ya perdí otra secretaria ¿Y ahora que hago?

-Por el momento firmar papeles señor Sabaku No – Respondió Shikamaru dejando la montaña de hojas sobre el escritorio. Gaara las miró fastidiado.

-No, necesito una secretaria urgente – Se quejó el pelirrojo mientras se levantaba.

-Olvídalo Gaara, ya estoy harto de recibir cartas de muerte y quejas de parte de tus secretarias sólo porque yo las contrato ¿Al menos una podría durarte más de un mes? O trata de que no se desquiten con el pobre Shikamaru Nara – Habló el pelinegro bajando la mirada, como deprimido.

Gaara se le acercó y posó una mano sobre el hombro del Nara.

-Por favor Shikamaru, te lo pido como un favor de amigos, consígueme una nueva secretaria. Te prometo que ésta durará más de una semana – Aseguró Gaara viéndolo a los ojos, tratando de sonar serio.

-Pf, cuando te conviene somos amigos ¿No?

-Por favor… - Volvió a pedir el pelirrojo. Shikamaru lo miró y suspiró pesadamente.

-De acuerdo, pero te juro que si esta vuelve a salir llorando de tu oficina, jamás vuelvo a buscarte una nueva secretaria.

-Estamos de acuerdo – Respondió Gaara soltándolo y yéndose a su asiento. Shikamaru se acercó a la puerta maldiciendo mentalmente a su "amigo". Era imposible que una secretaria le durara más de una semana, las conquistaba a todas y después les rompía el corazón, y lo peor era que él pagaba los platos rotos. Siempre era igual – Oye Shikamaru – Habló Gaara antes de que el Nara se fuera.

-¿Qué?

-Consígueme otra camisa.

-Seguro – Respondió Shikamaru entornando los ojos.

------------

Sasuke ya estaba en la oficina ocupando su puesto. Había pasado toda la noche en casa de Karin ¿Y por que no decirlo así? Su amante.

Él era un hombre, y a pesar de no haber estado con Hinata, al menos podía estar con otras mujeres. Y aún sabiendo que ella no lo quería, se negaba a darle el divorcio por la simple excusa de amarla más que a nada. Pero en realidad estaba obsesionado y frustrado por no poder tenerla.

-Señor Uchiha, acaban de avisar que el nuevo accionista está en camino, y su esposa ya ha llegado, se encuentra en la sala de juntas – Habló Karin por el intercomunicador. Cuando estaban en la empresa hacían como si nada pasara entre ellos y Sasuke agradecía la prudencia de la chica, pero no sabía hasta que punto ella soportaría ser simplemente "la otra".

-Voy enseguida – Respondió mientras se acomodaba en el asiento, tratando de pensar.

-¿Qué hago para que me ames Hinata? – Se preguntó. Y necesitaba desesperadamente esa respuesta.

------------

Hinata suspiró dentro de la sala de juntas. Había peleado con su marido anoche, el tráfico estaba horrible, y más encima hoy conocerían al nuevo accionista de la empresa ¿Es que podían ir peor las cosas?

Y por si fuera poco, mientras hablaba por teléfono con Kiba durante la mañana, él la regañó por ser tan terca y no pedirle el divorcio a Sasuke.

-¿Qué se supone que debo hacer? – Se preguntó confundida.

-¿De que? – Escuchó una voz femenina. Levantó la vista y observó a una joven de cabellos castaños, tomados en dos chonguitos, y ojos color marrón. Traía una ropa formal, aunque bastante llamativa.

-Tenten, hola ¿Qué tal?

-Bien- Respondió Tenten – Vaya, te veo un poco acomplejada ¿Estás bien Hinata? – Preguntó un tanto preocupada. Sabía que Hinata siempre ocultaba su verdadero yo detrás de esas falsas sonrisas, pero jamás supo por que la ojiperla siempre se veía triste.

-No es nada, sólo que anoche tuve una discusión con Sasuke – Respondió Hinata, dando sólo una de las muchas razones por las que se encontraba deprimida.

-Que mal, y justo hoy que es su fiesta de aniversario – Dijo la castaña mientras tomaba asiento.

Tenten era una de las ejecutivas más importantes de la empresa. Y era una mujer de armas tomar, no dejaba que nadie la pasara a llevar. Ella y Hinata eran muy amigas, y ambas se contaban cosas, pero Hinata jamás hablaba de su pasado con ella. El único que lo conocía era Kiba.

-Bueno, no creo que pase nada tampoco. Es decir, todas las parejas discuten – Dijo Hinata poniendo una sonrisa - ¿Cómo te fue en tus vacaciones? No esperaba verte tan pronto de regreso.

-Bien, aunque me aburrí, había puros tipos odiosos y machistas – Respondió Tenten – Como el idiota de tu primo – Pensó.

En ese mismo instante entraron a la sala Neji, Sasuke y Shikamaru. Temari pasó justo detrás de ellos y la puerta se cerró.

-Vaya, no sabía que habías vuelto Tenten – Habló Neji, con cierto tono de burla. Tenten sólo lo miró despectivamente y trató por todos los medios de ignorarlo. En verdad no soportaba a ese prepotente y egocéntrico tipo. Era justo el tipo de persona en quien jamás pondría sus ojos, claro, a menos que fuera una masoquista y arrastrada que sólo se fijaba en la parte exterior. Porque debía admitir que Neji era muy guapo, y la primera vez que lo vio le causó muchas cosas, pero cuando lo conoció se convenció de que era un verdadero patán.

-Eh, Neji onii-san, no vayas a comenzar por favor – Habló Hinata con una gotita en su frente. Su primo y Tenten, cuando se peleaban parecían dos niños pequeños. Y aunque a veces le causaban gracia, este no era el preciso momento para esas cosas, ya que estaban en algo serio.

Sasuke se sentó al lado de su esposa. Aún estaba molesto por lo de la noche anterior, así que no dijo nada.

-¿Dónde pasaste la noche? – Preguntó Hinata susurrando, para que los demás no se enteraran de su situación íntima.

-Creo que realmente no estás interesada en saberlo – Respondió Sasuke, tan frío y cortante que a Hinata llegó a dolerle. No le gustaba cuando Sasuke le hablaba así, pero sabía que lo tenía bien merecido por rechazarlo tantas veces.

-No me digas eso, no fue mi intención lo que pasó anoche.

-Querrás decir lo que no pasó – Replicó Sasuke mientras le daba la espalda. Hinata bajó la cabeza y ya no dijo nada más.

Pero Sasuke enseguida se sintió culpable por tratarla así, sin embargo se quedó callado.

Los demás no se percataron de su pequeña discusión. Todos estaban absortos en sus pensamientos. Vaya que era un problema lo del nuevo accionista, sin embargo ya Sasuke tenía un plan.

-Bueno ¿Y a que hora piensa llegar este tipo? – Preguntó Gaara un tanto fastidiado – Aunque nos sea imprescindible, no creo que deba darse el lujo de llegar a la hora que se le pegue la gana.

-Tienes razón, más parece que se estuviera burlando de nosotros – Acotó Neji.
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Hasta aquí la primera parte ^^
Espero que les haya gustado.
Bye ^^
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MensajeTema: naruhinq!!!   Mar Ago 24 2010, 10:40

,me gusto mucho

es muy interesante

espero que continue pronto

suerte con el siguiente

suertee!!!

naruhina es el mejor espero que acaben juntos!!!
siii
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MensajeTema: Re: El Error De Amarte (NaruHina y varias parejas) Cap 9 Parte 1   Miér Ago 25 2010, 07:29

Joder no pusiste casi nada del avance, bueno mentira xDD!

En realidad, lo único que no pusiste fue la llegada de Naruto u_u...

Bueno ya que...

Estubo genial!! genial

*OOO* Joder quiero que Naruto se entere de que tiene una hija xDDD

Bueno no importa.

Sayo!
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MensajeTema: Re: El Error De Amarte (NaruHina y varias parejas) Cap 9 Parte 1   Jue Ago 26 2010, 09:25

Selene el cap. te quedo muy muy genial genial genial genial genial genial genial

Aunque vaya Karin es amante de Sasuke XP pero igual Hinata realmente no lo ama y todavia sigue sintiendo algo por Naruto -w-

Pero vaya Karin "ama" a Sasuke y Sakura igual XP, entonces sera triangulo amoroso XP

Pero bueno Sakura lo quiere olvidar, aunque tal ves eso no sea muy bueno.........

Y Naruto sigue con su idea de la venganza contra los Hyuga XP

Pero vaya Tenten y Neji se llevan mal XP

Ademas Gaara es un casanovas pero hace sufrir a las chicas XP

En fin, muy buen cap. XD, continualo pronto Selene!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
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MensajeTema: Re: El Error De Amarte (NaruHina y varias parejas) Cap 9 Parte 1   Dom Ago 29 2010, 08:46

Hola!
Gracias por los comentarios, aquí la conti ^^
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Mientras tanto, Naruto se encontraba en el parque saboreando un helado. Sai estaba a su lado, y lo miraba un tanto consternado.

-¿No crees que te lo estás tomando muy a la ligera? – Preguntó el pelinegro – Hacerlos esperar de esta manera, sólo por el gusto de burlarte de ellos.

-Ellos dependen de mí ahora. Si quieren salvarse me esperarán, no importa cuanto me tarde – Respondió Naruto muy calmado, mientras seguía degustando su delicioso helado.

-Aún así no me parece correcto, ellos son ejecutivos muy importantes – Recalcó Sai, pero enseguida Naruto lo miró enfadado.

-¿Estás defendiéndolos? – Preguntó con una expresión que asustaba bastante, aunque Sai no se inmutó - ¿Tú crees que tipos como ellos, que sólo piensan en lo que más les conviene merecen mi respeto? Ellos a quienes no les importó arrebatarme a mi padre… y además lo culparon del desfalco de la empresa.

-Claro que no. Sólo opino que deberías mostrar un poco más de seriedad si quieres que ellos te respeten a ti – Dijo Sai. Naruto sólo le dio la espalda y caminó hacia adelante.

-No me importa nada de eso, yo haré lo que quiera – Y dicho esto se alejó dando pasos cortos.

Sai sólo suspiró mientras se sentaba – Ay Naruto eres un terco. Bueno, ya volverás.

-------------

El parque estaba lleno de gente, y había varios vendedores ambulantes en la calle. Entre estos vendedores de helados y algodón de dulce.

-¿Qué es eso nana? – Preguntaba la pequeña Hime de la mano de su nana, mientras señalaba al señor que hacía el algodón de dulce.

-Es es algodón de dulce – Respondió la anciana mientras pagaba por unas cuantas cosas a un hombre, soltando la mano de la niña.

-¿Y se come?

-Así es Hime-sama – Dijo Nana –como la llamaban de cariño-. En un momento Hime se distrajo con algo y se alejó de su mano. Cuando Nana se dio la vuelta para volver a tomarla, se dio cuenta de que no estaba por ninguna parte - ¿Hime-sama? ¿Hime-sama? – Empezó a preguntar desesperada – Oh no, Hinata-sama y Sasuke-sama van a matarme, tengo que encontrarla.

Hime había seguido a un hombre que traía un montón de globos de colores. Él se había detenido en una esquina del parque y entregaba un globo a un niño, al cual su madre le se lo había pagado.

-Hime-chan quiere un globo – Dijo la pequeña hablándose a ella misma.

Se acercó al hombre, el cual la miró con una sonrisa.

-¿Qué se te ofrece pequeña? – Preguntó.

-Hime-chan quiere un globo – Respondió – Lo quiere.

-¿Y tienes dinero para pagar?

-¿Dinero? ¿Qué es dinero? – Preguntó confundida. Ella no sabía el significado de muchas palabras, pero si estaba segura de algo, quería un globo más que nada en el mundo.

-Escucha niña, será mejor que vayas a buscar a tus padres ¿Dónde están? – Preguntó el vendedor mirando a todos lados – Si no tienes dinero no puedo venderte nada.

Los ojos azules de la pequeña Hime se llenaron de lágrimas y comenzó a llorar, casi haciendo una pataleta.

-¡Hime-chan quiere un globo! ¡Quiero uno! – Gritaba mientras lloraba. El hombre no sabía que hacer, seguro cuando llegaran sus padres pensarían que él le hizo algo.

-Dios… por favor cálmate niña – Pedía preocupado. De pronto vio un billete asomarse justo frente a sus narices.

-Por favor dele un globo – Escuchó una voz. El vendedor miró a esa persona. Era un rubio que usaba lentes oscuros.

-S-si señor – Respondió un poco asustado – Aquí tienes pequeñita – Dijo entregándole un globo rosado a la niña, la cual dejó de llorar al instante.

-¡Ah, Hime-chan está muy contenta! – Gritó con su aguda vocecita, muy emocionada - ¡Arigato señor sol!

-¿Señor sol? – Se preguntó Naruto mientras la veía sonreírle – Esa sonrisa… se parece mucho a la que yo solía tener – Pensó algo desconcertado. Se acercó a la pequeña - ¿Te llamas Hime?

-Hai – Respondió Hime sonriente.

-¿Y donde están tus papás?

-Papi y mami están trabajando, Hime-chan está con Nana – Respondió mientras se apuntaba. A Naruto le pareció tan tierna, tan pequeña pero a la vez inteligente. Se parecía mucho a él cuando era un niño feliz, cuando solía jugar con su padre.

-¿Y donde está tu Nana Hime-chan? – Preguntó el rubio sonriendo. De pronto se sorprendió, había sonreído. Hace años que no sonreía de esa forma, de una manera sincera y sin estar pensando en planes ni venganzas.

-Mmm, no se, Nana está muy viejita, seguro se perdió – Razonó la niña poniendo una carita inocente.

-¿Qué ella se perdió? – Repitió desconcertado Naruto.

-¡Hime-sama! – Oyeron un grito que venía de lejos. Naruto levantó la vista y vio a una anciana desesperada, que miraba para todos lados, hasta que los divisó a ellos – Por Dios, no me asuste así Hime-sama.

-Hola Nana – Dijo Hime – Hime-chan estaba conversando con mi amigo el señor sol.

-¿El señor sol? – Preguntó Nana extrañada. Miró al rubio y pensó que de seguro lo llamaba así por el color de su cabello.

-Soy Naruto Uzumaki, encontré a Hime-chan llorando y le regalé ese globo.

-Ah, ya veo ¿Cuánto es?

-No, no es necesario, es sólo un globo – Dijo Naruto negando con la cabeza. Miró a Hime y le sonrió tiernamente – Nos vemos Hime-chan.

-¡Adiós señor sol! – Gritó la sonriente y animada niña mientras Naruto se alejaba de ellas.

-Que extraño hombre – Pensó Nana – Se parecía mucho a Hime-sama.

Naruto se alejó y regreso donde Sai. El pelinegro notó una sonrisa en los labios del rubio, lo que le pareció muy extraño.

-¿Te sucedió algo? – Preguntó Sai.

-Nada, vámonos a la empresa. Es hora del show – Respondió Naruto volviendo a su habitual seriedad.

Sai sólo lo miró sin entender, pero asintió.

-------------

En la empresa Konoha, ya se habían cansado de esperar al famoso accionista.

-Esto es increíble – Dijo Hinata – Quien sea ese sujeto, es un irresponsable.

-Y que lo digas – Agregó Sasuke, también molesto.

En ese momento sonó la puerta. La secretaria de presidencia entró.

-Ya ha llegado el señor – Dijo Karin. Se veía un poco nerviosa y sonrojada, pero Sasuke fue el único que lo notó.

-Dile que pase – Ordenó el Uchiha. Karin asintió y salió, a los segundos después entró un hombre pelinegro, seguido de un rubio que usaba lentes oscuros.

En ese momento, Hinata sintió como su corazón se paralizaba.

En cualquier momento,
A la orilla de algún beso,
Vas a tropezar conmigo sin quererlo...



-N-no puede ser… esto debe de ser un sueño… una pesadilla. No puede ser Naruto-kun – Pensaba la ojiperla.

-¿Y que estarás sintiendo ahora Hinata? ¿Estás asustada? – Pensó Naruto con su sonrisa. Sin embargo, al voltear a verla, todo pareció detenerse. Los ojos de Hinata no demostraban ni miedo, ni resentimiento, ni nada que se le pareciera. Esos ojos aperlados, los que tanto amó en ella y tanto odió en su padre, ellos lo miraban felices.

Para descubrir de nuevo,
Que no hay nadie
Que te llene los recuerdos...


-¿Naruto? – Habló Sasuke. Hinata volteó a ver a su esposo con los ojos abiertos y el azabache se puso de pie acercándose al rubio – Pero si eres tú Naruto ¿Quién iba a pensar que precisamente tú eras el nuevo accionista?

-¿Sasuke? – Preguntó Naruto sorprendido. De verdad la persona a la que menos esperaba ver era a su viejo amigo de la infancia: Sasuke Uchiha.

Hinata no podía moverse, estaba paralizada en su asiento, y Naruto, a pesar de lo mucho que se había preparado para este momento, parecía que todo se había ido al carajo al tenerla frente a frente, y por más que se repitiera que la odiaba, unas ganas locas de besarla lo estaban invadiendo por dentro.

Tarde que temprano,
Sin saber como ni cuando
Una lágrima te hará extrañar, despacio...


Sasuke parecía feliz, mientras todos los demás estaban desconcertados.

-Chicos, él es mi amigo de la infancia, de cuando vivía en Okinawa – Dijo Sasuke.

-Soy Naruto Uzumaki – Se presentó el rubio quitándose sus lentes oscuros, dejando que sus hermosos ojos azules relucieran antes los demás. Enseguida miró a Hinata, la cual parecía más pálida de lo normal.

Sasuke se acercó a Hinata y tomó su mano.

-Naruto, te presento a mi esposa, Hinata – Dijo el azabache, y los ojos de Naruto se abrieron de par en par.

Naruto pov.

No puede ser ¿Hinata es la esposa de Sasuke? ¿Desde cuando? ¿Por qué?

¿Y por que me duele? Prometí que pasara lo que pasara no me afectaría. Se que ella sólo jugó conmigo, los hizo… y aún así la sigo amando. Se ve tan hermosa… sus ojos brillan tanto como la primera vez.

Pero no puedo mostrarme débil ante ella ni ante nadie. No me esperaba esto, pero no me detendrá. Ni aunque mi mejor amigo sea su esposo, no pararé hasta ver a los Hyuuga ahogarse en su propia miseria. Juro que no pararé.


Naruto pov end.

La ternura de una abrazo,
El suspiro de mi nombre entre tus labios...


Hinata pov.

Él está aquí, frente a mi ¿Qué deberías decirle? ¿Acaso está bien que sienta esto? Yo aún lo amo… lo amo con todo mi corazón. Si le cuento que tenemos una hija ¿Qué me dirá?

No, este no es el momento… o eso da igual ¿Si no es ahora cuando será el momento? Tengo que decirle algo, tengo que hablar.

Aunque no pueda ni mover un músculo, y mi corazón esté latiendo tan fuerte que hasta puedo oírlo. Debo decirle.


Hinata pov end.

-N-Naru… - Hinata trató de hablar, pero antes de poder terminar ese nombre, antes de decirle todo al rubio que tanto amaba y que jamás pudo olvidar, él habló.

-Mucho gusto, Hinata-san. Soy Naruto Uzumaki – Dijo él extendiéndole su mano. Hizo como si no la conociera, como si no la hubiera visto jamás en su vida. Incluso dijo que le daba gusto conocerla.

Y Hinata sintió una puñalada en el pecho, que la desgarró por completo.

Para olvidarte de mi, para olvidarte de mi,
Tendrías que renunciar, a tanto amor que te di...
Para olvidarte de mi, para olvidarte de mi,
Necesitas volver a nacer


-Me ha ignorado… no le creo que no me recuerde. Definitivamente me odia por haberlo abandonado de esa forma ¿Pero que hago? Y ahora que sabe que me he casado… seguro piensa que soy lo peor… - Pensó la pobre Hinata, casi a punto de llorar. Pero se contuvo, ya habría tiempo para ello, ahora debía ser fuerte – Mucho gusto, Uzumaki-san.

Así ambos chicos estrecharon sus manos, dando comienzo a una dramática historia. Ambos, unidos por el amor y el odio, las mentiras y el desengaño.

Naruto y Hinata ¿Qué triunfaría, el amor o la venganza?

Uno de estos días, al umbral de una caricia,
Volverá de nuevo la melancolía...
Para darte la noticia de que no me has olvidado.
Todavía...

Para olvidarte de mi, para olvidarte de mi,
Tendrías que renunciar, a tanto amor que te di.
Para olvidarte de mi, para olvidarte de mi...
Necesitas volver a nacer...

Sigo dentro de tu corazón,
En las frases de cualquier canción,
Sigo recorriendo todo tu interior...

Para olvidarte de mi, para olvidarte de mi,
Tendrías que renunciar, a tanto amor que te di...
Para olvidarte de mi, para olvidarte de mi...
Necesitas volver....
A nacer....

-Me vengaré Hinata… - Pensó Naruto mientras sonreía.

Continuara…

Avance:

Naruto es invitado a la fiesta de aniversario de su mejor amigo, donde conocerá a una persona muy especial. Sakura descubre una verdad de su mejor amigo, que la deja desconcertada y Shikamaru conseguirá a Gaara una secretaria muy diferente a las que suele tener.

Próximo capitulo: Aniversario de matrimonio.
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Hasta aquí.
Espero que les haya gustado ^^
Bye.
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MensajeTema: naruhina !!!   Dom Ago 29 2010, 11:13

me gusto mucho es muy bueno

pero sabes creo que el proximo sera mas interezante

suerte con el siguiente esero la contii

suerte !!!
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MensajeTema: Re: El Error De Amarte (NaruHina y varias parejas) Cap 9 Parte 1   Lun Ago 30 2010, 05:54

Lo dejaste muy INTERESANTEEE!!!

Quiero conti CONTIIII!!!


Joder Selene, eres de lo mejor n_n Me encantan tus fanfic :)

Ojalá y sigas así !!! Porque para mi, siempre serás la mejor, a por cierto, siento no poder leer tus fanfics GaaMatsu, pero te prometo que algún día me los leo :)!

Bye!
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MensajeTema: Re: El Error De Amarte (NaruHina y varias parejas) Cap 9 Parte 1   Lun Ago 30 2010, 11:24

holss
lo haz dejado muy bueno ya quiero saber como se desarrollara todo muy buuenooo t felicito SELE xD spero la contii kiss
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Selene-chan
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MensajeTema: Re: El Error De Amarte (NaruHina y varias parejas) Cap 9 Parte 1   Jue Sep 02 2010, 14:22

Hola ^^
Aquí dejo la primera parte del capítulo, arigato por los post ^^

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Capitulo 5: Aniversario de matrimonio


-Mucho gusto, Hinata-san. Soy Naruto Uzumaki – Dijo él extendiéndole su mano.

-Mucho gusto, Uzumaki-san – Respondió Hinata, tratando de ocultar en la sonrisa de su rostro, todo aquel intenso dolor que quemaba sus entrañas, casi como si se encontrara justo sobre la hoguera.

El hombre que tanto amaba, que por tanto tiempo permaneció dentro de su corazón incluso después de haber tenido que dejarlo, el padre de su adorada hija. Él en este momento debía estar odiándola. Él era quien menos esperaba ver en aquel momento.

El nuevo accionista era Uzumaki Naruto y ya no sabía si eso era bueno o malo, sólo que se sentía tan vulnerable como una frágil escultura de hielo, que al calentarse se derretía. Y así sentía que tarde o temprano caería rendida en sus brazos.

En ese momento, como un salvavidas, los demás accionistas de la empresa se levantaron para saludar a Naruto. El rubio los saludaba a todos con normalidad, presentándose educadamente, y Hinata no podía dejar de verlo.

Sasuke se dio cuenta de que algo pasaba con su esposa, por lo que decidió preguntar, aunque para ello se alejaron un poco del resto para que no oyesen.

-¿Qué te pasa Hinata? – Le preguntó Sasuke en un susurro.

-No es nada… - Respondió ella, mintiendo de la mejor forma en que sabía hacerlo – Es sólo que me he sorprendido, no me esperaba que el nuevo accionista fuese tu amigo Sasuke.

-Si, bueno, supongo que con él no será necesario el plan – Dijo Sasuke observando como Naruto le daba la mano a Gaara y luego a Shikamaru.

-Todo está yendo según el plan – Pensó el rubio poniendo su sonrisa. Cuando vio a Neji, de inmediato notó el parecido que tenía con Hinata y con ese despreciable de Hiashi Hyuuga. Seguramente debían ser parientes o algo así.

-Neji Hyuuga – Se presentó el castaño. Naruto estrechó su mano poniendo una expresión más seria en su rostro.

-Así que si eres un Hyuuga, uno de esos malditos bastardos – Pensó el rubio con odio. Sin embargo fue distraído por Sasuke.

-Oye Naruto, siéntate y discutamos sobre lo que haremos de ahora en adelante ¿Cuáles serán tus condiciones para aportar tu capital a la empresa? – Preguntó el azabache. Naruto simplemente lo miró y le sonrió.

-No tengo condiciones, todo seguirá igual que como hasta ahora, sólo que quiero formar parte de la junta directiva, y por supuesto estar al tanto de todo – Respondió Naruto. Todos lo miraron, algunos con desaprobación como Gaara y Neji, algunos no estaban interesados, como Shikamaru y Tenten, y Hinata no se atrevía a verlo, sentía que podría desfallecer ahí mismo.

-¿Acaso de ahora en adelante… tendré que verle todos los días? – Pensó la ojiperla consternada. Ahora si estaba temiendo lo peor, porque podía notar en los ojos de Naruto esa ira que lo embargaba sólo con observarla. Él la estaba odiando y eso le dolía demasiado.

Necesitaba darle una explicación, decirle lo que pasó, pero definitivamente este no era el mejor momento para eso.

Después de que acabó la reunión todos salieron de la sala, y la última en salir fue Hinata. Aún no podía creer lo que acababa de pasar ahí dentro; que el amor de su vida había regresado y la había tratado tan fríamente.

-Parece que todo ha resultado bien – Le susurró Sai a Naruto - ¿Crees que puedas averiguar más cosas desde aquí dentro?

-Ahora que soy accionista y tengo acceso a todas las cuentas de la empresa, podré demostrar al fin que mi padre no fue el culpable de ese desfalco, sino Hiashi, y podré probar que él asesinó a mi padre – Le respondió Naruto. Sai asintió.

-Entonces me quedaré aquí también, dicen que dos cabezas piensan mejor que una – Dijo el pelinegro – Aunque tendré que fingir que trabajo aquí ¿Por qué no me contrata señor accionista?

-Que gracioso estás hoy ¿No? – Dijo Naruto riendo con ironía - ¿Por qué no pruebas de fotógrafo? Seguro te gustará tomarles fotos a las lindas modelos que hay aquí.

-¿Seguro que no viniste por la misma razón? – Preguntó Sai arqueando una ceja, mientras Naruto sólo cerraba los ojos y se le marcaba una venita en la frente – De acuerdo, retiro lo dicho, nada más no vayas a enfadarte.

-Estoy bien – Dijo el rubio cruzándose de brazos.

En ese momento se les acercó Sasuke, quien acababa de salir de la oficina de juntas.

-Naruto, todavía no puedo creer que eres tú, estás muy cambiado, pero te reconocí por ese alborotado pelo tuyo y esos ojos eh – Dijo Sasuke con una sonrisa.

-Tú en cambio sigues igual Sasuke – Le dijo Naruto también sonriendo, mientras le daba un abrazo a su amigo. Si bien Naruto ahora podía ser un amargado, si habían momentos en los que mostraba su antigua sonrisa, aunque estos eran bastante fugaces.

Sasuke vio salir a Hinata con algunas carpetas entre sus manos, y fue por ella para ponerla frente a Naruto.

-Ya te presenté a mi esposa ¿Verdad que es linda? – Preguntó el azabache tratando de hacer conversación. Hinata bajó su mirada sin decir nada, esperando la respuesta de Naruto, quien no quitaba sus ojos de encima de ella.

-Es hermosa Sasuke – Sonrió Naruto mirando a su amigo. Hinata notó el tono que él había usado, un tono dulce, era el mismo en el que le hablaba antes de que todo acabara – Te envidio, en otras circunstancias… yo podría haberme casado con ella.

Esa fue la gota que derramó el vaso, las indirectas de Naruto la estaban matando por dentro, sus miradas frías, la forma en la que hablaba de ella como si no la conociera. Sentía deseos de llorar, de gritarle a la cara a Naruto que dejara de ignorarla, pero era demasiado cobarde para hacer eso, jamás se atrevería.

-Bueno, por el momento tengo cosas que hacer – Dijo Naruto de pronto – Pero volveré mañana.

-Espera Naruto ¿No tienes nada que hacer hoy como a las nueve? – Le preguntó Sasuke. Hinata notó enseguida a que se debía esa pregunta, y rogaba porque no tuviera razón, o porque Naruto se negara.

-No ¿Por qué?

-¿Te gustaría asistir a la fiesta de mi aniversario? Hoy Hinata y yo cumplimos seis años de casados – Dijo Sasuke mientras abrazaba a Hinata por la cintura, quien no decía o hacía nada.

Naruto volvió a mirarla, decepcionándose más de ella a cada segundo que pasaba. Primero le había seguido la corriente al fingir no conocerlo. Pensó que si tal vez ella no fingía, tal vez habría una posibilidad de llegar a perdonarla, pero ella simplemente le siguió el juego. Después estaba lo de ser la esposa de Sasuke, y aunque fuese así, hasta eso podría perdonarle, pero que ahora, justo hoy tuviera el aniversario de los seis años de su boda, justo en ese día.

-Sólo cinco días después que me abandonaste – Pensó con tristeza y rabia mezcladas - ¿Tan poco te importó lo nuestro que te casaste así nada más con el primero que se te puso en enfrente? Seguro yo era un muerto de hambre para ti ¿Verdad? En cambio Sasuke…

Aquel profundo dolor de volver a verla se había clavado más adentro en su corazón al saber que tan fácilmente ella lo había sacado de su vida. Al saber que en realidad no significó nada, que fue una simple aventurilla; un amor de verano.

-Seguro Sasuke – Naruto volvió a fingir su sonrisa, mientras Hinata sentía que su corazón se rompía – Sería un honor – Miró a su amigo Sai – Vámonos Sai.

-Si – El pelinegro hizo una leve reverencia ante los esposos Uchiha para despedirse y salió tras Naruto.

Hinata lo vio alejarse, e hizo que Sasuke le soltara, pues aún la mantenía agarrada por la cintura.

-¿Cómo te atreves a abrazarme así después de pasar la noche quien sabe donde? – Le preguntó Hinata molesta - ¿Y por que invitas a gente desconocida a nuestro aniversario?

-En primera: donde estuve realmente creo que no quieres saber, y segundo, Naruto no es un extraño, es mi amigo ¿Me oyes? – Después de decir esto Sasuke le dio la espalda y se marchó, perdiéndose de la vista de Hinata.

Ella corrió hasta la sala de juntas y cerró la puerta con seguro. Se sentó a la mesa y comenzó a llorar a rienda suelta. Sentía como si algo dentro de ella hubiese hecho explosión y hubiese arrasado con todo, la hubiese dejado vacía. Necesitaba sacar todo, necesitaba llorar más para soportar el dolor que le producían el odio y el rechazo de Naruto.

-Si él me odia… preferiría no haber vuelto a verlo… - Susurró mientras las lágrimas no paraban de salir y su voz estaba completamente quebrada. Se llevó una mano al pecho, y la posó justo sobre su corazón – Duele… realmente duele mucho…

ooooooooo

Naruto apenas salió del edificio se subió a su auto y cerró la puerta. Sai se quedó afuera, y lo observó por la ventana.

-Voy a darme una vuelta Naruto, el aire de ese lugar estaba muy tenso.

-Lo sé – Dijo el rubio seriamente. Sai lo miró durante unos segundos, en los que Naruto miraba al frente sin hacer nada más, parecía una especie de zombi.

-¿Tanto te ha afectado volver a verla? – Habló de pronto el pelinegro, haciendo que Naruto lo mirase sorprendido. El rubio bajó su mirada luego, sin responder a esa pregunta – Como sea – Dijo Sai – Nos vemos luego.

-Sai… - Lo llamó Naruto antes de que él se fuera. Sai se dio la vuelta para verlo – Gracias por venir conmigo, creo que yo solo… no hubiese podido hacerlo.

-No te preocupes – Le dijo Sai sonriendo de esa forma tan extraña y peculiar que tenía. Después de eso le dio la espalda y se marchó caminando.

Naruto seguía dentro de su auto. Encendió el motor y partió. Estaba demasiado furioso con él mismo. Debía odiarla, de verdad quería hacerlo, pero al verla tan hermosa… simplemente sintió que el tiempo no había pasado, era como si todo el tiempo en que no la vio sólo hubiese servido para amarla más.

Aunque ese sentimiento fuese un desafortunado error del destino.

-Jamás te perdonaré – Susurró mientras apretaba el manubrio de su auto con ambas manos. El dolor de verla casada con otro hombre, de saber que ella pertenecía en cuerpo y alma a uno de sus mejores amigos de la infancia, todo aquello… De pronto sólo quiso escapar de todo, alejarse, pero no podía hacerlo, le debía a su padre el aclarar su muerte, como fuera y contra quien sea, aún si se trataba de la mujer que amaba y que lo había traicionado.

ooooooooo

-Lo que digas Kiba, nos vemos esta noche para asistir al aniversario de Hinata – Decía Ino mientras hablaba por su celular con su novio Kiba. Desde hace un año que mantenía una relación con el castaño, se llevaban muy bien y casi nunca peleaban, pero a veces sentía que algo le faltaba a su relación.

Siempre que estaban juntos podía notar aquella falta de pasión con Kiba, realmente lo quería mucho, pero su relación era demasiado monótona.

Ino suspiró después de terminar su llamada.

-Vaya… me pregunto que me pasa estos días, ni siquiera me emociona estar con mi novio – Se dijo bajando la cabeza.

La rubia estaba caminando por el parque. Hoy no tenía que ir a la empresa, así que sólo estaba dando un paseo. Como era bastante famosa, al pasar por la calle varios hombres se le quedaban mirando y hasta le insinuaban cosas, pero ella simplemente pasaba de ellos. Ino había salido en muchos comerciales en televisión, volviéndose muy popular entre los hombres, ya que casi siempre se trataban de propagandas de ropa interior, bikinis, etc, y por consiguiente salía usando muy poca ropa. Eso le molestaba a Kiba, quien varias veces le había pedido que dejara su trabajo, pero ella era orgullosa y jamás le haría caso.

Iba muy distraía en sus pensamientos que apenas notó cuando el tacón de su zapato se rompía. Casi cae al suelo de no haber sido porque alguien la sostuvo. Ino no observó inmediatamente a su salvador, sino que primero miró su zapato.

-Y decían que eran de buena calidad, pero que porquería, me quejaré de esto – Decía molesta.

-¿Se encuentra bien señorita? – Le preguntó el hombre que la había sostenido.

-Ah, si – Dijo Ino notando al hombre - Muchas gracias señor… - Al verlo se quedó callada unos momentos. Era –según ella- el hombre más apuesto que había conocido. Se quedó estática mientras lo miraba, aquel cabello y ojos tan negros como la noche, y esa mirada indescifrable. Él arqueó una ceja e Ino notó que aún no la había reconocido.

-Disculpe… ¿Está bien? – Volvió a repetir Sai un poco confundido. Ino se sonrojó un poco al notar que estaba haciendo el ridículo, y trató de recuperar la compostura.

-Estoy bien, gracias por ayudarme señor – Dijo sonriendo – Dios, este es mejor que el rubio del otro día, y no tiene cara de amargado. Me pregunto que cara pondrás cuando veas quien soy yo

-De nada, bueno me tengo que ir – Dijo Sai comenzando a caminar, pasándola de largo. Ino rápidamente lo detuvo agarrándolo del brazo.

-¿Al menos podría saber su nombre?

-¿Mi nombre? No veo la razón de eso, pero se lo diré. Me llamo Sai, y si me disculpa señorita, tengo cosas que hacer – Después de decir esto Sai simplemente se fue, dejando a Ino un poco ofendida.

-Ni siquiera preguntó mi nombre, y tampoco me reconoció ¿Pero que le pasa? – Se preguntó. Luego se miró y suspiró – Seguro es culpa de mis zapatos de mala calidad. Rayos, ojalá vuelva a verlo.

ooooooooo

-Vaya, al fin he acabado mi turno – Dijo Sakura suspirando exhausta. Había tomado el primer turno del día para poder estar libre durante la tarde y la noche, pero eran las mañanas las más atareadas con todo el ajetreo de los niños enfermos que iban a pediatría. Pensaba que no iba a acabar jamás, pero por suerte si terminó.

Se dejó caer sobre una silla mientras cerraba sus ojos jades. Inevitablemente tuvo que pensar en el evento de esta noche.

El sexto aniversario de bodas del hombre que había amado durante toda su vida. Le dolía terriblemente pensar en eso, en como lo había amado en silencio durante todos estos años, y él simplemente le veía como su mejor amiga. ¿Por qué las cosas tenían que ser de ese modo? ¿Qué debía hacer para que Sasuke se fijara en ella o saliera de una vez por todas de su mente y de su corazón? Necesitaba urgentemente una respuesta, necesitaba olvidarlo aunque no hubiera forma de hacerlo, lo necesitaba más que el respirar.

-Un clavo saca a otro clavo – Recordó las palabras de su loca amiga Ino. Tal vez simplemente necesitaba eso, conocer a otro hombre. Quizá esa sería la única medicina para su enfermedad que llevaba por nombre Sasuke Uchiha.

-Ay Sakura – Se dijo con una sonrisa – Creo que el juntarte tanto con Ino te está afectando seriamente la cabeza, aunque tal vez y sólo tal vez, ella tenga razón y sólo necesito a otro hombre.

Se puso de pie y se quitó su bata blanca para quedar con su ropa normal. Colgó ésta sobre un perchero y tomó su bolso.

-Bien, por el momento me voy a casa para arreglarme, después pensaré en esas cosas.

De pronto se sentía más animada, así que decidió que era hora de olvidarse de ese amor imposible y seguir adelante. Era la mejor decisión que podría haber tomado.

ooooooooo

Kiba estaba terminando de revisar unas fichas. Hoy no había mucho que hacer en su clínica veterinaria, así que saldría temprano para poder asistir a la fiesta en casa de Hinata, aunque en realidad no tenía deseos de asistir, después de todo –como el mejor amigo de Hinata- era el único que sabía la verdad detrás de esa falsa imagen del matrimonio perfecto, una simple farsa.

-Vaya ¿Me pregunto cuantas veces se lo he dicho a Hinata? – Se preguntó mientras daba un suspiro.

Salió de la clínica y se dirigió a su auto, y justo cuando subió recibió una llamada a su celular. Notó que era de Hinata, por lo que contestó de inmediato.

-¿Qué sucede Hinata? – Preguntó con normalidad, pero al oírla llorar su expresión cambió a una de preocupación - ¿Qué te ocurre? ¿Estás bien?

-No Kiba-kun, estoy muy mal, por favor ven a verme – Le habló Hinata desde el otro lado completamente deshecha. Kiba se preocupó aún más por ella, al punto de encender el motor de su auto sin siquiera terminar la llamada.

-¿Dónde estás ahora? Voy por ti.

-Estoy… en el restaurante donde siempre nos vemos, por favor ven rápido – Después de que Hinata le diera su ubicación, Kiba partió rápidamente. Algo realmente grave tendría que haberle pasado para que lo llamara llorando de esa manera. Pisó el acelerador y sólo pensó en que quería llegar pronto.
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Inu
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MensajeTema: Re: El Error De Amarte (NaruHina y varias parejas) Cap 9 Parte 1   Dom Sep 05 2010, 06:53

Uf al fin pude leer XDDDDDDDD

Pero bueno este.......tus dos contis fueron muy buenas!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

O.o Naruto conocio a Hime!! XD, y no sospecha que es su hija XP, pero bueno tienen muchos parecidos tal ves algun dia lo sepa......XD

Vaya a Naruto le dolio ver que Hinata se habia casado con Sasuke XP, mm pero el no sabe la verdad.............XP

Pobre Hinata ver a Naruto le afecto mucho.......T.T

Pero la mentira del matrimonio perfecto la podran mantener mmm mmm

Ademas Sakura si podra olvidarse de Sasuke mmm mmm

Bueno ahora Sai e Ino se conocieron XD, y al parecer Ino se enamoro de Sai........XD

Haber si Kiba logra hacer que se sienta mejor Hinata........XD

Bueno ya quiero saber que pasara en la fiesta XD, asi que conti!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
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MensajeTema: Re: El Error De Amarte (NaruHina y varias parejas) Cap 9 Parte 1   Lun Sep 06 2010, 03:40

=u=

Yo digo que estás tratando de hacer NaruHina, SasuHina y KibaHina a la vez...

Pero bueno.

Excelente la continuación!!!

Pobre Hinata ToT

Pero bueno, me gusta verlos sufrir (?) Ponen más interesante la historia (?)

Bueno, continuación pronto onegai desu~

PD : Ahorita me leo la de amores de secundaria.
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MensajeTema: Re: El Error De Amarte (NaruHina y varias parejas) Cap 9 Parte 1   Lun Sep 06 2010, 05:17

ME ENCATNTA COMO ESCRIBES SELENE-CHAN!!!!!!!!!! CONTINUALO PRONTO QUE ME MUERO DE LA INTRIGA!!!!!!!!
SAYONARA!!!!!!!!!
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MensajeTema: Re: El Error De Amarte (NaruHina y varias parejas) Cap 9 Parte 1   Dom Sep 26 2010, 08:45

Perdón por la demora!!!!!!!!!!

Aquí dejo la conti, gomen ne ^^u

--

Gaara estaba sentado en su oficina. Tenía una pila enorme de papeles sobre el escritorio, y no había ninguna secretaria que se encargara de ellos. Estaba molesto, otra vez la había liado, y no es que quisiera hacerlo, es que simplemente cada vez que veía a una hermosa mujer no tenía reparos en hacerla suya y no buscaba más que una noche, por eso siempre les rompía el corazón.

A veces pensaba en cambiar, pero luego reflexionaba sobre aquello y llegaba a la conclusión de que no había poder humano o divino que pudiera privarle de aquel vicio. Además Shikamaru siempre le conseguía las mejores secretarias, aparte de ser hermosas y voluptuosas, casi no tenían cerebro, por lo que era realmente fácil llegar a ellas. Jamás había conocido a una mujer que se le resistiera, aunque sabía que habían algunas que no podía tocar porque ya estaban ocupadas. Usualmente eso no le importaba, pero tratándose de las mujeres de sus amigos o de su hermano, jamás se metería.

-Bueno, como sea tengo que terminar esto – Dijo con desgano mientras comenzaba a ordenar aquella montaña de papeles. En ese momento tocaron a la puerta de su oficina – Adelante – Indicó.

-Gaara, adivina que – Le dijo Shikamaru con fingida emoción. Gaara ni siquiera le hizo caso, simplemente siguió ordenando los papeles – Como quieras, no me escuches, yo pensé que te iba a interesar que ya haya encontrado una secretaria para ti.

Gaara lo miró con una media sonrisa, entre divertida y perversa, y Shikamaru supo que ya se había ganado su atención.

-¿Cómo decías? – Preguntó el pelirrojo siguiendo en lo suyo, pero oyendo lo que decía el Nara.

-Que he encontrado a la chica perfecta para ser tu secretaria, comienza mañana a las nueve – Le dijo Shikamaru.

-¿Y como es? – Preguntó Gaara de pronto más interesado en la conversación.

-¿Ya vas a empezar con eso? Me prometiste que no ibas a meterte con esta secretaria – Dijo Shikamaru frunciendo el entrecejo – Además, aunque lo intentes no creo que puedas hacerlo, ella no te hará caso.

-¿Qué quieres decir? – Inquirió el pelirrojo confundido, arqueando una ceja mientras observaba la pequeña sonrisa que se había formado en los labios de Shikamaru.

-Ella es diferente ¿Sabes? No creo que con todas tus artimañas logres conquistarla – Dijo Shikamaru – Es más, te apuesto a que no lo consigues.

-¿Estás apostando contra mí? ¿Sabes que puedes perder?

-Estoy seguro de que ganaré – Le dijo el Nara con toda seguridad. A Gaara le había picado el bichito de la curiosidad, así que no dudó en aceptar sin medir que consecuencias tendrían sus actos. Se levantó de su asiento y estrechó la mano de Shikamaru para cerrar su pacto – Tienes tres meses, claro, si es que lo logras.

-No me tomes por un simple bufón, perderás Shikamaru, te lo aseguro – Dijo Gaara con su media sonrisa, muy seguro de sí mismo.

ooooooooo

Tenten estaba observando a algunas de las modelos que estaban posando para unas fotos. Estaba supervisando por el momento, ya que los jefes no se encontraban.

-Muy bien chicas lindas, descansen – Dijo Shiro, el fotógrafo.

-Vaya, si que estás trabajando duro Shiro-kun – Le dijo Tenten con una sonrisa.

-Oh, pero si es mi adorada Ten-chan – Dijo Shiro mientras la abrazaba - ¿Cuándo regresaste querida? Pensé que tardabas un poco más.

-Decidí regresar antes – Respondió Tenten con una sonrisa – Y hablando de ello, me he enterado de la situación por la que pasa la empresa, no es nada buena y todo se debe al desfalco de hace quince años.

-Oh, si, estábamos muy preocupados, pero un nuevo accionista ha llegado.

-Si, lo conocí hoy – Dijo Tenten – Aunque para mi gusto se veía bastante arrogante – Frunció el ceño – Justo como el idiota de Neji.

-¿A quien llamas idiota, machona? – Escuchó una molesta voz a sus espaldas. Tenten se dio la vuelta con una venita marcada en la frente, mirando a Neji con verdadero odio.

-¿Qué has dicho pedazo de animal? – Reclamó la chica apuntando a Neji con su dedo índice.

Neji estaba apoyado sobre el marco de la puerta de aquel lugar, mostrando su arrogante pero sexy sonrisa que aunque Tenten lo negara, le encantaba. Para ella lucía tan bien con aquella camisa blanca, con algunos botones desabrochados, con el cabello tomado con esa coleta. Y aún así lo detestaba con todas sus fuerzas, aunque algo dentro de ella le gritara que rasgara esa camisa de seda fina, que se lanzara contra Neji y dejara que él hiciera lo que quisiera con su cuerpo y su voluntad. Tragó algo de saliva para reprimir aquellos deseos.

-¿Ves lo que digo? Una señorita educada no insulta a los demás de esa forma – Y ahí estaba otra vez esa maldita sonrisa arrogante; como odiaba esa sonrisa.

-Perdóneme señor Neji, se me olvidaba que es usted de la realeza, por favor ignore mi mal comportamiento – Le dijo Tenten de forma sarcástica mientras hacía una leve reverencia. Después de eso decidió salir del lugar, empujándolo intencionalmente con su hombro – Nos vemos Shiro-kun.

-Seguro Ten-chan – Dijo el fotógrafo desconcertado. Aún no podía creer que esos dos se odiasen tanto. La verdad nunca entendió por que eran así.

-Pf, que tipa más odiosa – Bufó Neji molesto. Después de eso se alejó del marco de la puerta y se marchó del lugar.

Shiro sólo entrecerró la mirada.

-Que se me hace que aquí huele a romance – Dijo intrigado.


ooooooooo

-Hinata… - Kiba llegó frente a su amiga, la cual estaba sentada en una de las mesas de un restaurante en donde solían juntarse a hablar a veces. Ella se veía realmente mal y Kiba pudo darse cuenta de ello enseguida. Se sentó a su lado y la abrazó - ¿Qué te pasa? ¿Acaso has peleado con Sasuke?

-Es mucho peor que eso… - Le respondió Hinata – Kiba-kun… Naruto-kun… él… ha regresado.

-¿Qué quieres decir con eso? ¿Lo viste? – Inquirió el sorprendido castaño. Hinata asintió con la cabeza.

-Es el nuevo accionista de la empresa, hoy se apareció delante de todos… y…

-¿Y que dijo al verte? ¿Te reconoció?

-S-si lo hizo… pero me ignoró, hizo como si no me conociera, como si nunca antes nos hubiésemos visto las caras. Y no sólo eso, me miró con tanto odio… de una forma que en verdad me dolió muchísimo – Hinata miró a los ojos a su amigo, quien aún la tenía entre sus brazos – Él me vio de esa forma después de saber que estoy casada con Sasuke, y él y Sasuke ya se conocían de antes…

-¿Qué? ¿Cómo que se conocían? ¿Entonces Sasuke sabe que él…?

-No – Lo interrumpió Hinata, adivinando lo que estaba a punto de decir Kiba – Sasuke no tiene idea de que Naruto es el padre de mi hija, ellos se conocían desde niños, ha sido una coincidencia.

-Ya veo… y Naruto tampoco debe saber nada entonces.

-Seguro está pensando lo peor de mí. Haberme casado sólo unos días después de abandonarlo sin explicación ¿Acaso tú no odiarías a una mujer que te hiciera eso? Él me detesta y pude darme cuenta con la forma tan fría en que me trató, jamás va a perdonarme.

-No digas eso Hinata ¿Qué no lo ves? Esta es tu oportunidad – La ojiperla lo miró sin comprender, pero Kiba tenía algo en mente – Habla con Naruto, dile toda la verdad, lo que te hizo tu padre, que tu hija es suya, estoy seguro que si le explicas todo, tal vez él… te pueda perdonar, y podrás escapar de la vida que llevas.

-N-no – Hinata bajó su mirada - ¿Cómo podría hacer eso? Él ya debe haberme olvidado por completo, seguro también se ha casado y hasta debe tener otros hijos, yo no significo nada para él.

-Deberías preguntárselo primero ¿No crees?

-Ya te dije que no.

-¿Tú aún lo amas no? Tal vez él aún sienta algo por ti ¿No crees que si no te amara, no habría razón para haberse molestado tanto al saber que estás casada con Sasuke?

-P-pero… - La Hyuuga realmente estaba dudando ¿Y si Kiba tenía razón? ¿Y si su amado Naruto aún sentía algo por ella? ¿Acaso tendría una oportunidad de ir contra el destino que le había impuesto su padre hace tanto tiempo? ¿Acaso podría estar junto a la persona que realmente amaba? Tal vez, y sólo tal vez.

ooooooooo

-Sasuke… - Decía Karin entre besos - ¿Hoy es tu aniversario, no?

-Ajá – Respondió el moreno mientras besaba el cuello de la pelirroja - ¿Por qué te interesa?

-¿Puedo ir? – Al momento de oír esa pregunta, Sasuke se detuvo de golpe, mirándola escéptico.

-¿Estás loca? ¿Qué no sabes que allí estará toda mi familia y amigos? ¿Qué crees que haré si alguien descubre que estoy contigo?

-Me portaré bien, además tú me prometiste que ibas a dejar a tu esposa pronto ¿Qué tiene de malo que yo vaya a tu aniversario? Por favor Sasuke – Pedía la chica con una mirada de esas que podían persuadir a cualquiera.

-De acuerdo, pero no te atrevas a insinuarme nada, ni frente a Hinata ni frente a ninguno de mis amigos ¿Me oyes?

-Te oigo fuerte y claro – Respondió Karin haciendo un saludo marcial – Ahora… ¿En que estábamos?

-En esto – Dijo Sasuke antes de besarla.

ooooooooo

La noche había llegado al fin. La mansión Hyuuga estaba llena de gente que había llegado a la fiesta de aniversario de los felices esposos Uchiha. Era realmente una farsa por donde se le viese, los festejados ni siquiera estaban presentes. Sin embargo mantener las apariencias era mucho más importante.

-¿Dónde demonios está Hinata? – Masculló Hiashi lleno de rabia.

-Sasuke aún no se ha aparecido – Dijo Fugaku Uchiha, el padre de Sasuke. Estaba también muy molesto porque su hijo aún fuese un irresponsable.

-Cálmate Fugaku – Le aconsejó su esposa apoyando una mano en el hombro de Fugaku. Él sólo la miró.

-Pero Mikoto…

-Tranquilo – Volvió a decir la pelinegra, sonriendo dulcemente. Ante esta sonrisa, Fugaku perdía toda voluntad de discutir, así que simplemente se quedó callado.

En ese momento Sasuke llegó, luciendo tan serio como siempre. Llegó directo a saludar a sus padres, y al molesto de su hermano mayor.

-¿Qué hay hermanito? – Le preguntó él. Era igual a Sasuke, sólo que se veía de mayor edad, y usaba una coleta en el cabello. Sasuke le miró con fastidio, ahí estaba otra vez el preferido de la familia, el hijo pródigo.

Tal y como en la historia, Itachi un día los abandonó a todos sin decir nada, nadie supo donde ubicarlo, y sumió a sus padres en una profunda tristeza. Un día cualquiera regresó así sin más, y jamás dijo donde había estado durante todo ese tiempo. Nunca nadie lo supo.

-Itachi, pensé que no venías – Le dijo Sasuke sin cambiar su expresión aburrida de siempre.

-No podía perderme el aniversario de bodas de mi hermanito – Dijo Itachi con una risita burlona, muy típica en él.

-No me llames hermanito, idiota – Bufó molesto el Uchiha menor.

-Felicidades Sasuke – Le dijo su madre abrazándolo – Me alegra mucho que sigas tan feliz al lado de tu esposa, Hinata-chan es una gran mujer.

-Si mamá… - Dijo Sasuke con melancolía, pero sólo su hermano pudo notarlo.

-¿Y donde está mi cuñada? – Preguntó Itachi.

-Debe estar arriba en su cuarto – Respondió Sasuke. Volteó a ver a su padre –con quien no tenía una estupenda relación- y éste sólo lo miró con una casi invisible sonrisa.

-Felicidades Sasuke.

-Gracias papá.

ooooooooo

-Así que es aquí… - Dijo Naruto mientras se estacionaba justo frente a la mansión Hyuuga. No había sido nada del otro mundo ubicarla, era cosa de preguntar a cualquier persona y llegaba con facilidad. Sonrió con esa forma tan calculadora – Aquí estás Hiashi Hyuuga, aquí estás…

El rubio se fijó que había un gran lugar para estacionar autos. Aparcó el suyo y se bajó. Llevaba puestos esos lentes negros que sólo lo hacían lucir más sexy. Varias de las chicas que estaban en el lugar se le quedaron viendo alborotadas.

Naruto entró, sintiéndose muy seguro de sí mismo. Esta noche iba a encontrarse con el asesino de su padre y debía estar preparado, tal vez él pudiera reconocerlo.

-No lo creo, para él ya estoy muerto, es decir… Naruto Namikaze está muerto – Pensó con una sonrisa – Jamás sospechará que somos la misma persona, además la última vez que me vio fue hace más de catorce años, yo era sólo un niño.

Naruto entró a la enorme mansión, ganándose muchas miradas intrigadas y algunos cuchicheos, pero eso realmente no podía importarle menos.

-Hey, Sasuke – Saludó a su amigo. Sasuke se dio la vuelta y le sonrió. Tenía un vaso de champagne en la mano.

-Naruto, viniste después de todo.

-Claro, eres mi amigo y me invitaste, además como socios debemos llevarnos más – Le respondió Naruto sonriendo, como siempre fingiendo felicidad.

ooooooooo

-Esto es incómodo – Pensaba Sakura frunciendo el ceño, mientras veía a su amiga Ino y a su novio Kiba besarse cada dos por tres mientras él trataba de manejar. Sakura sentía como si les estuviese tocando el violín, era realmente incómodo estar en esa situación.

-Bueno Ino ya – Le decía Kiba entre risitas - ¿Qué no ves que podemos chocar?

-Si, tienes razón – Dijo Ino – Mejor mira al frente.

Un rato después los tres bajaban del auto, ya habían llegado y ahora debían entrar.

Ino llevaba un hermoso vestido strapless pegado a su cuerpo, era de color morado y le lucía realmente bien. Su cabello iba suelto completamente, haciéndole lucir aún más hermosa. Sakura en cambio llevaba uno color verde claro, casi del mismo color que sus ojos, los cuales resaltaban aún más. Tenía un escote en V y le llegaba hasta las rodillas. Su cabello estaba suelto, y además llevaba un par de aros largos y un collar de plata.

Kiba usaba un típico traje elegante, como debía ser en una fiesta de esa altura. Sin embargo no dejaba de ver a Ino un poco molesto.

-¿No crees que ese vestido no es adecuado Ino? No deja nada a la imaginación.

-Kiba, no digas tonterías, este vestido está muy bien – Le respondió Ino también frunciendo el ceño, mientras se cruzaba de brazos.

-Ay no – Pensó Sakura – Otra vez se van a poner a discutir por eso, mejor me adelanto.

La pelirrosa comenzó a caminar más rápido, pues sus dos amigos ya habían comenzado a discutir.

ooooooooo

Ya todos estaban en la fiesta, sólo faltaba la esposa. Algunos ya comenzaban a preocuparse de que no llegara. Sin embargo en ese momento, Hinata bajó las enormes escaleras, llegando directo al recibidor en donde se estaba celebrando la reunión.

Lucía un elegante vestido negro sin tirantes, que denotaba perfectamente cada detalle de su hermosa figura, tanto su cintura como su busto. El vestido terminaba en A y le llegaba hasta los tobillos, dejando ver un elegante par de zapatos negros con correas muy delgadas. Su cabello estaba amarrado en una especie de tomate alto, dejando algunos cabellos sueltos, los cuales estaban ondulados. Sus ojos estaban sombrados con un ligero color rosa, y sus labios llevaban brillo. Se veía realmente hermosa, tanto que todos los presentes quedaron boquiabiertos, en especial cierto rubio.

-Hinata… - Le dijo su amiga Tenten – Luces maravillosa.

-Gracias – Dijo sonriendo la ojiperla. Miró de reojo a Naruto, quería lucir hermosa sólo para impresionarlo, para saber si él aún la amaba, necesitaba saberlo.

-Rayos, ojalá no fuera tu esposa – Le dijo Gaara a Sasuke, ganándose una mirada de odio de parte del Uchiha.

-Te ves preciosa Hinata – Le dijo Sasuke mientras la tomaba por la cintura para depositar un suave beso en sus labios. Naruto sintió este acto como una punzada en su corazón, y es que no podía haberse imaginado a esa inocente chica que conoció hace seis años con otro hombre. No podía soportar la idea de que sus labios y su cuerpo fuesen de él.

-Dios mío… Hinata es tan hermosa… - Pensó Naruto deslumbrado – Pero aún así… no debo dejarme vencer…

En ese momento Hiashi se acercó a su hija para felicitarla. Naruto lo observó, sus pupilas se contrajeron con sólo verlo. Notoriamente había envejecido, pero era él. Al fin estaba frente a ese maldito asesino una vez más, después de tantos años de odiarlo, de desear su muerte, de querer verlo arruinado, estaba ahí frente a él, y ni siquiera podía moverse. No estaba seguro si era por la satisfacción que le daba el pensar que lo vería retorcerse del sufrimiento, o era la abrumadora belleza de su hija. Jamás pensó que algo así iba a pasarle, enamorarse de la hija del asesino de su padre.

Una traidora igual que su padre.

-Bueno, ha llegado la hora de brindar – Dijo Sasuke levantando su copa. Todos repitieron el gesto con una sonrisa en sus labios, y brindaron por la "feliz" pareja.

Naruto se bebió todo de una vez. Estaba deseando lanzarse contra ese tipo y matarlo ahí mismo, pero eso sería demasiado estúpido.

-Oh, pero si esa persona es… - Susurró Ino mientras observaba al rubio. Tomó a su amiga Sakura de la mano y la jaló consigo – Ven Sakura.

-¿I-Ino, que sucede? – Preguntó la pelirrosa confundida. Las dos llegaron frente a aquel guapo rubio mientras él las miraba a ambas.

-Oh, tú eres la chica del otro día – Dijo Naruto mientras apuntaba a Ino, desviando su atención por un momento de sus objetivos – Ino Yamanaka ¿Cierto?

-Ajá – Respondió la rubia – Naruto Uzumaki ¿No es verdad? – Naruto asintió con la cabeza – Vaya, que sorpresa encontrarte en este lugar.

-Bueno, desde hoy soy parte de la empresa de Konoha, además soy amigo de Sasuke.

-¿De verdad? – Preguntó Ino. Sakura se acercó al oído de su amiga para susurrarle algo.

-¿Ino de que se trata esto, y él quien es? – Ino no le hizo caso y la empujó justo frente al rubio, el cual se le quedó viendo con una sonrisa.

-Ella es Sakura, mi mejor amiga ¿No te gustaría bailar con ella?

-¡Ino! – Gritó la pelirrosa sonrojada - ¿Pero que le pasa? ¿Acaso está tratando de hacer que yo salga con este desconocido? – Pensaba Sakura avergonzada mirando a Naruto de reojo.

-Claro, me gustaría mucho – Respondió Naruto tomando la mano de Sakura. La acercó a su cuerpo y ambos comenzaron a bailar como las demás parejas de la fiesta – Tienes un lindo nombre Sakura.

-G-gracias – Dijo ella bajando la mirada.

-Bueno, creo que mi novio me llama, nos vemos Sakura – Antes de irse, Ino le guiñó un ojo, dándole a entender a Sakura que debía salir con ese chico, seguro él era perfecto para olvidar a Sasuke.

-¿Qué se trae entre manos Ino? No cabe duda de que es una tramposa – Pensó Sakura frunciendo el ceño. De pronto volteó a ver a Sasuke, el cual la miraba de forma extraña ¿Acaso Sasuke estaba molesto? No podía ser, seguro era sólo su imaginación.

La música cambió a una más lenta, y todos comenzaron a bailar abrazados. Sasuke abrazó a su esposa, viéndola fijamente. Ella sin embargo no podía dejar de mirar a Naruto bailar con Sakura, algo no le estaba gustando.

I can take the rain on the roof of this empty house
That don't bother me
I can take a few tears now and then and just let them out
I'm not afraid to cry every once in a while
Even though going on with you gone still upsets me
There are days every now and again I pretend I'm ok
But that's not what gets me


-¿Y también eres parte de la empresa Sakura? – Le pregunto Naruto. Ella negó con la cabeza.

-No, yo trabajo en el hospital, soy doctora. Lo que pasa es que Sasuke y Hinata son mis amigos – Respondió la pelirrosa.

-Ya veo… - Naruto volvió a mirar a Hinata de reojo, la cual seguía con Sasuke - ¿Y no estás casada?

-¿Yo? No, ni siquiera tengo novio… - Bajando la mirada – Digamos que no he encontrado al correcto, la persona a la que quiero… simplemente ama a otra.

-Claro, a muchas personas nos sucede lo mismo – Le dijo Naruto recordando todo lo que pasó con Hinata – A veces la persona que creemos que es especial no es para nosotros, y es realmente triste.

-¿A ti te ha pasado? – Le preguntó Sakura mientras levantaba su vista, haciendo que las miradas de ambos se clavaran.

-Prefiero no hablar de eso – Respondió Naruto.

What hurts the most
Was being so close
And having so much to say
And watching you walk away
And never knowing
What could have been
And not seeing that loving you
Is what I was tryin' to do


-¿Aún sigues pensando en ese hombre? – Le susurró Sasuke al oído de Hinata. Ella se sorprendió un poco, pero no dijo nada, y simplemente siguió bailando.

Sasuke miró de reojo a Sakura bailar con Naruto. Por alguna razón no le gustó que su mejor amiga estuviera con él, pero no sabía por qué. Tal vez sólo quería que ella fuera feliz, sin saber que la felicidad, para ella estaba a su lado.

Luego observó a Karin, quien estaba apoyada en un pilar, mirándolo fijamente. Comenzaba a sentir culpa por engañar a Hinata de esa forma, pero a la vez no hallaba otra manera de escapar del dolor de no tenerla.

It's hard to deal with the pain of losing you everywhere I go
But I'm doin' It
It's hard to force that smile when I see our old friends and I'm alone
Still Harder
Getting up, getting dressed, livin' with this regret
But I know if I could do it over
I would trade give away all the words that I saved in my heart
That I left unspoken


-Voy al baño – Dijo Sasuke separándose de Hinata. Caminó por el pasillo y entró al baño. Karin lo vio alejarse y decidió seguirle en silencio.

Hinata se quedó sola, observando como Naruto bailaba con Sakura.

-Lo siento Naruto, creo que necesito ir al baño – Le dijo Sakura de pronto. Naruto asintió y la pelirrosa se alejó de él.

Entonces el rubio observó a esa mujer tan hermosa, el motivo de toda esta celebración. No pudo sino sonreír antes de acercarse a ella.

-¿Quiere bailar, señora Uchiha? – Ella lo miró dolida, mientras asentía con la cabeza. Los dos comenzaron a bailar al ritmo de aquella melodía.

What hurts the most
Is being so close
And having so much to say
And watching you walk away
And never knowing
What could have been
And not seeing that loving you
Is what I was trying to do


-¿Por qué sigues ignorándome? – Le susurró Hinata de pronto, mientras sus dos cuerpos abrazados seguían simulando el movimiento de un baile, haciéndoles a ambos recordar todo lo que sentían el uno por el otro con el sólo contacto de sus pieles.

-Tú también lo haces – Le respondió Naruto – Además… ¿Quieres que le diga a tu esposo lo que hubo entre nosotros? No creo que quieras tener un problema por un simple amor de verano – Dijo con resentimiento.

-Tú no eres eso para mi, no me digas cosas tan hirientes – Le dijo Hinata bajando su mirada. Él realmente la hacía sufrir al tratarla así.

-Tú no sabes lo que es realmente hiriente – Naruto la apretó más contra su cuerpo, apoyando una mano sobre su cintura - ¿Acaso sabes lo que sentí cuando me abandonaste? ¿Realmente puedes entenderlo?

What hurts the most
Is being so close
And having so much to say
And watching you walk away
And never knowing
What could have been
And not seeing that loving you
Is what I was trying to do
Not seeing that loving you
That's what I was trying to do...


-Tampoco sabes lo que yo sentí – Dijo Hinata subiendo su mirada, perdiéndose en sus ojos azules – Tampoco sabes cuanto me dolió.

-No te burles de mi – Le susurró Naruto al oído – Tú eres una mentirosa, fuiste capaz de casarte con otro así nada más, eres de lo peor – Con estas palabras Naruto la soltó justo al acabar la canción.

Hinata se quedó casi en estado de shock al oír esas palabras. Él en verdad la odiaba, de verdad la detestaba con todas sus fuerzas, y se lo había dicho en su cara. Sintió deseos de llorar, estaba a punto de explotar, cuando de pronto sintió una pequeña manito jalando de su vestido.

-Mami, Hime-chan también quiere estar en la fiesta – Dijo la pequeña sonriente. Hinata la observó, y Naruto la vio sorprendido.

-Esta niña es… - Pensó el rubio.

ooooooooo

-Basta Karin, te dije que aquí no – Le decía Sasuke a la pelirroja que trataba de besarlo. Ambos estaban en el pasillo justo afuera del baño, alejados de toda la multitud de gente en la fiesta.

-Al menos dame un beso Sasuke, me muero por besarte – Le susurró Karin. Sasuke sólo gruñó y le cumplió su deseo, sólo que no se esperaba que alguien viniera en ese momento.

-S-Sasuke… - Dijo Sakura sorprendida. Jamás pensó que Sasuke fuera capaz de engañar a Hinata, y lo peor de todo; en su propia casa.

-Sakura… - Trató de hablar Sasuke, pero no tenía ninguna excusa.

Sakura bajó su mirada decepcionada. Ella, quien siempre había visto a Sasuke como alguien intachable, que no era capaz de confesarle sus sentimientos porque entendía que él amaba a su esposa, precisamente ella lo había encontrado con otra mujer.

Karin simplemente miraba la escena sin comprender, pues ella no conocía a Sakura, y no entendía la razón por la que se había puesto así, como una esposa celosa.

-Sakura yo… puedo explicarlo…

La pelirrosa no dijo nada, simplemente le dio la espalda y se fue corriendo.

-Mierda – Masculló el azabache alejando a Karin de su lado.

-¿Quién era ella Sasuke?

-Karin, vete a tu casa, te dije que no era buena idea que vinieras – Le dijo Sasuke fríamente, viéndola con esa expresión indiferente en sus ojos – Y no me sigas – Habló antes de marcharse.

-Sasuke…

ooooooooo

-¿Hime-chan que no estabas dormida? – Le preguntó Hinata mientras se agachaba para poder tomarla entre sus brazos. Hime simplemente sonrió.

-Me desperté y quise venir a la fiesta de mami y papi, Hime-chan quiere pastel – Respondió muy emocionada. De pronto volteó a ver al rubio que estaba frente a ellas; lo reconoció enseguida – Es el señor sol.

-¿Eh? – Se preguntó Hinata observando a Naruto confundida, y luego a su hija - ¿Quién es el señor sol Hime-chan?

-Él – Respondió la pequeña apuntando a Naruto – El señor sol le compró un globo a Hime-chan y la hizo sonreír, el señor sol es muy bueno mami.

-¿Naruto-kun conoce a Hime-chan? – Pensó Hinata sorprendida y asustada.

Naruto no sabía que pensar, no podía decir nada. Aquella niña tan tierna que había conocido en el parque era la hija de Hinata, de Hinata y de Sasuke; era una Hyuuga también.

Sintió que su mundo se venía abajo una vez más. Además de abandonarlo sin una explicación, además de ser la hija de Hiashi Hyuuga, además de estar casada con su mejor amigo de la infancia, además de todo eso, Hinata también tenía una hija. Había tenido una hija de otro, una niña hermosa que resplandecía como el sol y las estrellas, y era hija de Hinata y de su esposo.

-Ella… realmente es una mentirosa… -Pensó aún más dolido el rubio – Me pregunto ¿Acaso podré encontrar más razones para odiarte?

Continuara…
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MensajeTema: naruhina!!!   Lun Sep 27 2010, 05:01

me gusto mucho

me encanto mucho

suerte con el siguiente

porfabor continua

suerte con el siguiente

suerte !!!
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MensajeTema: Re: El Error De Amarte (NaruHina y varias parejas) Cap 9 Parte 1   Mar Sep 28 2010, 07:33

*O* Ckomo No Me Pase Antes X Akii Diios!
Selene-Chan Tus Fanfiics son Increiibles :D
Este Me Dejo Asii O_O... Siin Comentariios...
Es Uno De Los Mejores Cke E Leiido! xD
Me Gusta I Like Me Gusta Ahhhhhhhhh xD
Weno Espeero Contii I Pobre Sasuke, Hinata No Lo Aama Pero Yo Sii! xD
Cuiidate Muxooo C:
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MensajeTema: Re: El Error De Amarte (NaruHina y varias parejas) Cap 9 Parte 1   Miér Sep 29 2010, 06:33

¡Hola!
Gracias por los post.
Aquí la conti ^^

------

Capitulo 6: Aunque te ame

-Ella… realmente es una mentirosa… -Pensó aún más dolido el rubio – Me pregunto ¿Acaso podré encontrar más razones para odiarte?

-Señor sol… - Le habló la pequeña Hime - ¿Por qué el señor sol no sonríe como en el parque? – Preguntó la niña un poco decepcionada.

-¿Eh? – Exclamó el rubio – Oh, lo siento Hime-chan – Le dijo sonriéndole. Por alguna razón, y aún después de saber que esa niña era la hija de Hinata, no podía verla de otra forma que no fuese con una sonrisa, era una niña tan tierna y linda que le causaba una extraña sensación.

-Hime-chan, será mejor que vayas a dormir, la fiesta de mami y papi será muy larga – Le explicó Hinata, dejándola en el suelo otra vez – Debes descansar para ir a la escuela mañana.

-Pero Hime-chan quiere pastel – Se quejó la pequeña haciendo un puchero – Y quiere que papi Sasuke la cargue.

-Pero hija…

-Vaya… Hinata es una buena madre, y se ve realmente hermosa con la pequeña… - Pensó Naruto bajando la mirada – Sin tan sólo no me hubieses hecho eso… si tan sólo hubieses estado a mi lado… ¿Por qué Hinata?

-¿Hinata que hace mi nieta levantada? – Se escuchó una voz masculina que Naruto reconoció enseguida. El rubio levantó su mirada y se encontró de frente con Hiashi Hyuuga, quien sostenía a Hime en sus brazos. Sus ojos se enceguecieron por el odio, no podía creer que él estuviera justo en frente otra vez. Hiashi le miró algo confundido – Que extraño… este joven… yo… estoy seguro de haberlo visto en alguna otra parte… ¿Pero donde? ¿Por qué siento que le conozco? – Se preguntó el ojiblanco.

-Maldito… ¿Acaso me ha reconocido? No lo creo, por su cara de confusión deduzco que no – Pensó Naruto. En ese momento sonrió y se acercó al Hyuuga extendiéndole su mano – Usted debe ser Hiashi-san ¿No es así? Mi nombre es Uzumaki Naruto, y soy el nuevo accionista de la empresa Konoha – Se presentó el rubio elegantemente ante un sorprendido Hiashi – Primero me ganaré tu confianza, sólo así podré destruirte.

-¿Con que Uzumaki Naruto? Pues mucho gusto – Le respondió Hiashi estrechando la mano del rubio - ¿Por qué no me presentaste a nuestro nuevo socio Hinata? Andas en las nubes.

-Lo siento mucho padre – Se disculpó la ojiperla haciendo una leve reverencia. Naruto pudo notar cierto tono de sarcasmo en la voz de la chica, pero no dijo nada sobre eso.

-Aunque me parece muy cortés de tu parte y de Sasuke el haberle invitado a la fiesta – Dijo el hombre mientras dejaba a su nieta en el suelo.

-No, en realidad Sasuke y yo éramos amigos de la infancia – Le dijo Naruto, quien bajó su mirada para observar a la pequeña Hime y su sonrisita, para después irse corriendo a la mesa de aperitivos.

-Oh no, Hime-chan tú no puedes comer eso – Le decía Hinata al tiempo que la perseguía – Vuelve acá pequeña traviesa – La regañó.

Naruto simplemente sonrió levemente ante esta escena. Jamás pensó que Hinata se viese tan bien con una niña, sin embargo esto sólo le dolía más, ya que esa niña no era suya.

-Bueno Naruto – Le habló Hiashi, haciendo que él otra vez volteara su mirada hacia el asesino de su padre - ¿Por qué no nos sentamos y hablamos de negocios?

-Seguro – Respondió el Uzumaki con su sonrisa calculadora.

000

Sakura corrió hasta la calle para poder tomar un taxi e irse hacia su casa. Ni siquiera había avisado a Ino que se iría, simplemente salió corriendo, mientras sus ojos se inundaban en lágrimas.

-¿Cómo he podido ser tan estúpida? – Se preguntó mientras se limpiaba las lágrimas – Sasuke… él siempre mintió, no era la persona que yo creía…

-¡Sakura! – Escuchó la voz del moreno, quien venía corriendo detrás de ella, pero la pelirrosa no quería oírlo, no quería saber nada de él por el momento, pero él rápidamente le dio alcance y la agarró de la muñeca – Espera Sakura.

-No, suéltame Sasuke – Le respondió la chica sin mirarlo a los ojos – Déjame en paz.

-Pero Sakura ¿Qué te pasa? – Le preguntó el Uchiha, quien al hacer esta pregunta la soltó de inmediato, observando sorprendido que sus ojos jades estaban cubiertos por las lágrimas - ¿Por qué estás llorando?

-No es por nada… - Respondió Sakura bajando la mirada – Es sólo que yo… yo… realmente no te conozco ¿No es cierto? Creí que era tu mejor amiga, pero jamás pensé que fueses capaz de engañar a Hinata – Mintió la chica, pero él no le creyó del todo.

-Entiendo que te decepcionaras de mí, pero tu reacción más bien fue… la de una mujer enamorada…

Sakura no dijo nada, simplemente se sorprendió por la afirmación del Uchiha y al momento de ver un taxi lo hizo parar para subirse en él. Sin embargo antes de cerrar la puerta decidió contestar.

-No pienses cosas que no son, yo jamás podría enamorarme de mi mejor amigo… - Dijo en voz baja, dejando a Sasuke algo desconcertado, porque sus palabras contradecían sus acciones.

-Sakura… - Susurró el azabache mientras veía como el vehículo arrancaba y se perdía en la oscuridad de la noche.

Mientras tanto, la pelirrosa recargó su cabeza contra el vidrio cerrado del automóvil, al tiempo que las lágrimas volvían a bajar por sus mejillas.

-Que estúpida he sido todo el tiempo, creyendo que eras una persona ejemplar, temiendo decirte lo que siento porque creí que le eras fiel a Hinata… sin embargo siempre estuve equivocada… - Pensó decepcionada.

000

Una chica de cabello castaño, que le llegaba un poco más arriba de los hombros y de ojos color negro, miraba la luna por la ventana de su departamento. Le gustaba mucho observar aquel cuerpo blanco e inerte en lo más alto del firmamento, pero hoy más que nunca la luna brillaba hermosamente.

-No puedo creer que Shikamaru-kun me pidiera algo como eso – Susurró con una pequeña sonrisa, recordando una conversación de horas atrás con su vecino y amigo de la infancia: Shikamaru Nara.

-Por favor Matsuri, yo sé que tú puedes – Le decía el Nara juntando ambas manos en señal de súplica. La recién nombrada lo miró por un eterno segundo con la ceja izquierda levantada, en verdad no le convencía mucho la propuesta de su amigo.

-Tú sabes que ahora ya no soy secretaria, me dedico a la actuación Shikamaru, no a las empresas y menos de modas – Le respondió Matsuri cruzándose de brazos – Además no me parece correcto hacerle eso a una persona.

-Matsuri, es sólo para darle una lección ¿Qué no entiendes? Él vive y se desvive sólo para encamarse con cuanta chica hermosa se le plante en frente, lo único que quiero es que cambie, y creo que tú eres la persona indicada para lograr ese cambio, ya no quiero ser amenazado de muerte por las chicas a las que les rompe el corazón.

-Pero Shika… - Matsuri aún seguía cruzada de brazos, sin querer ceder a la petición de su amigo, pero cuando le vio poner cara de borrego a medio morir finalmente se resignó dando un suspiro – De acuerdo, lo haré.

-¿De verdad? Mil gracias Matsuri, te juro que no te arrepentirás – Le dijo el chico muy animado, pero ella sólo volvió a mirarlo con esa expresión de inconformidad.

-Pues yo creo que si lo haré, como es un favor para ti – Volvió a suspirar - ¿Pero que gano yo con esto?

-Bueno, tres cosas: tendrás un buen puesto en una empresa importante al menos por tres meses, y créeme, lo que vas a ganar ahí ni se compara con lo que ganas ahora – Respondió el pelinegro levantando su dedo índice – Segundo, ayudarás a que no quieran matar a tu amigo del alma, y tercero, podrás practicar para la audición que tienes dentro de cuatro meses.

-Pero… ¿De verdad quieres que me haga pasar por una… fea? ¿Por qué no puedo ir como soy yo realmente?

-Porque así será más divertido – Le respondió Shikamaru soltando una risita algo malvada. Matsuri sólo lo observó con una gotita en su frente.

-Estás loco Shika, pero no discutiré eso contigo.


Matsuri se alejó de la ventana. En verdad no estaba muy segura de si estaba bien engañar así a una persona, después de todo nadie se merecía algo como eso. Y sin embargo esta era la oportunidad perfecta para probarse como actriz.

-Después de todo puede no ser tan malo, a fin de cuentas con todas las "especificaciones" que me ha dado Shikamaru, no caeré en sus juegos de seducción – Dijo con una sonrisa – Ese tal Gaara se arrepentirá de jugar con todas las mujeres.

Y dicho esto, decidió que ya era hora de dormir, así consultaría con la almohada, los últimos detalles del nuevo personaje que estrenaría mañana.

000

Mientras tanto en la fiesta, Shikamaru –al artífice del malévolo plan para hacer recapacitar a Gaara- bebía un Martini tranquilamente junto a la mesa de cóctel. En ese momento una rubia despampanante se le acercó, susurrándole algo al oído.

-Hola Shikamaru – Este gesto hizo que el Nara temblara por completo, y comenzara a atragantarse con la aceituna. Comenzó a toser escandalosamente, llamando la atención de los invitados – Hey, Shikamaru – Le decía Temari algo asustada, pero el Nara sólo seguía tosiendo y golpeándose el pecho para poder respirar.

Gaara se le acercó corriendo y al darle un golpe en la espalda al fin pudo expulsar la aceituna, y esta cayó dentro el ponche de frutas, por lo que nadie quiso volver a probarlo en toda la fiesta.

-¿Estás bien Shika-vago? – Le preguntó el pelirrojo algo desconcertado por el espectáculo, aunque también sentía muchos deseos de carcajearse.

-¡¿Cómo te sientes Shikamaru?! – Preguntó Temari empujando a su hermano menor para quedar en frente del Nara, quien aún seguía tosiendo un poco.

-E-estoy bien, pero creo que mejor me iré a casa – Respondió Shikamaru – Nos vemos otro día Temari, eh… gracias por salvarme Gaara – Le dijo al pelirrojo – Aunque no te salvarás de tu lección – Pensó.

-Claro, no hay cuidado Shikamaru – Le respondió Gaara, mirando a su hermana algo ofendido por haberlo empujado - ¿Cuándo vas a notar que a Shikamaru no le interesas? – Le dijo en tono molesto.

-¿Y tú cuando vas a dejar de meterte en mis asuntos?

-Sólo lo hago porque me preocupas, eres mi hermana – Le dijo Gaara mientras se cruzaba de brazos y desviaba la mirada – Es obvio.

Temari sonrió y luego suspiró – Deberías preocuparte en arreglar primero tu propia vida que la de los demás ¿No te parece?

-¿Por que lo dices?

-Todos sabemos lo de tus secretarias, eres tan malo hermanito – Le dijo su hermana antes de alejarse y perderse entre los demás invitados. Gaara se quedó algo pensativo.

-¿Cambiar yo? ¿Arreglar mi vida? Que tontería, a mi no me interesan ese tipo de cosas tan absurdas, mucho menos si se trata del amor… después de lo que ella me hizo… - Pensó, tratando de no recordar una vieja escena de cuando era un adolescente, aquella que había sido el detonante para su actual forma de ser. Todo se debía a ella.

000

Ino estaba sentada muy al rincón, observando a todos los invitados bailar mientras se aburría como ostra. Kiba no había querido bailar, y además no la dejaba bailar con otra persona. Y lo peor de todo es que habían tenido una discusión sin sentido, de la cual ya ni se acordaba por que había empezado.

-Rayos… - Suspiró. En ese momento, Naruto se acercó a ella.

-¿Ino, por que tan sola? – Le preguntó el rubio con su sonrisa. Ino levantó la mirada y le sonrió.

-Por nada en especial… ¿Y Sakura? – Preguntó la rubia al no ver a su amiga junto a Naruto - ¿Acaso te ha dejado solo?

-Bueno, dijo que iba al baño y no ha regresado, justo venía a preguntarte por ella – Respondió Naruto, mientras ojeaba rápidamente a todas las personas de la fiesta, en especial a cierta ojiperla y una pequeña niña.

-Le llamaré – Dijo Ino poniéndose de pie, para luego sacar su celular de su bolso.

000

Sasuke aún seguía en la calle, estaba caminando mientras fumaba un cigarrillo, y al mismo tiempo pensaba en su actual situación. Había sido descubierto con su amante por su mejor amiga, la había decepcionado terriblemente, lo peor de todo, sentía que a Sakura le había dolido más de lo que debía.

Encima de todo, estaban Hinata y sus constantes rechazos. No le gustaba admitirlo, pero tenía una obsesión por ella, simplemente porque no lograba tenerla. Al menos unas tres veces, Hinata le había comentado lo del divorcio, pero él estaba reacio a esta opción porque aún albergaba una esperanza de que su esposa algún día olvidara a ese hombre que conoció en Okinawa, al hombre que era el verdadero padre de su hija, y que después de eso le permitiera ser amada por él, sin embargo eso no sucedía a pesar de que pasaran los años.

Llevaba seis años metido en un matrimonio lleno de mentiras, de engaños, y de errores, una farsa de principio a fin.

¿Pero acaso había alguna forma de solucionarlo?

-Sin importar que pase… - Susurró tirando la colilla del cigarro al suelo y pisándola con la suela de su zapato – Jamás dejaré a Hinata, jamás permitiré que ella me abandone por otro hombre, eso nunca…

000

Tenten iba por el pasillo de la mansión Hyuuga hacia el jardín. Se sentía muy encerrada con tanta gente, así que decidió tomar un poco de aire. Al llegar observó la brillante luna y sonrió levemente.

-Que hermosa noche… - Susurró para sí misma, sin embargo alguien la oyó.

-¿Y se puede saber que haces aquí, si la fiesta es dentro de la casa? – Preguntó esa molesta pero masculina voz, que sólo podía pertenecer al tipo más idiota sobre la tierra -según Tenten- y el cual llevaba por nombre Neji Hyuuga.

-¿Bueno y a ti que mierda te importa? – Respondió la castaña con rudeza, haciendo que una sonrisa arrogante se dibujara en los labios del chico, al cual le encantaba hacerla enojar.

-¿Por qué siempre me respondes de esa forma? ¿Acaso yo te he insultado? – Preguntó Neji cruzándose de brazos, al tiempo que se sentaba sobre el borde de una pileta que estaba justo al centro del jardín. La pileta era enorme, de forma redonda, y en medio tenía la figura de una sirena que expulsaba agua por medio de un cántaro. Parecía una cascada de colores, ya que las luces de la casa y de otras partes se reflejaban en el agua.

-¿Por qué no te callas? Ya me arruinaste la noche perfecta – Le espetó Tenten molesta. Le dio una patada al suelo, con sus perfectos zapatos de tacón y comenzó a caminar muy molesta hacia el interior de la casa, pero Neji la jaló de la muñeca con fuerza - ¿Qué crees que haces?

-Te detengo – Respondió el castaño. Tenten lo observó detenidamente; se veía aún más sexy que en la tarde, pero no por eso era menos bastardo.

-Suéltame – Exigió la chica.

-¿Y si no quiero? ¿Vas a golpearme? – Esta vez, Tenten sintió como las manos del castaño se aferraban a su cintura, apegándola aún más al cuerpo de él. Pudo sentir como el aliento de él se iba acercando, y sintió que su vista se nublaba mientras sus ojos se cerraban lentamente - ¿Por qué no me dejas hacer esto? – Susurró Neji, casi a punto de besarla. La vio cerrar los ojos completamente, y entonces la soltó y comenzó a reír a carcajadas.

-¿Eh? – Exclamó la chica confundida.

-Cielos… - Reía Neji - ¿En verdad creíste que iba a besarte? Tendría que estar loco – Decía sosteniéndose el estómago, para así poder detener un poco las risas, pero le fue totalmente imposible al ver la cara que había puesto Tenten.

-Imbécil – Pensó la chica, antes de darle un fuerte empujón que lo hizo caer dentro de la pileta. Entonces ella comenzó a carcajearse de él – Mira quien se ríe ahora, estúpido – Dijo mientras Neji casi la fulminaba con la mirada – Y a propósito, yo no pensaba besarte, ni que estuviera loca.

Después de sus palabras Tenten se dio la vuelta, sintiéndose una ganadora, y caminó de regreso a la fiesta, dejando a un empapado y enfadado Neji, con una sola cosa en mente.

-Me vengaré…

-------

Bueno, eso ha sido todo por hoy.

¡Bye!
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MensajeTema: Re: El Error De Amarte (NaruHina y varias parejas) Cap 9 Parte 1   Miér Sep 29 2010, 11:26

que buen fic!!! me encanto genial
continualo pronto


lol!
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Inu
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MensajeTema: Re: El Error De Amarte (NaruHina y varias parejas) Cap 9 Parte 1   Lun Oct 18 2010, 06:16

Muy buenos capis XD

Pobre Naruto le debio de haber dolido mucho todo lo que paso xP, si tan solo supiera la verdad......ademas que Hinata tambien se sintio terrible con todo eso.

Pero vaya a Sasuke lo descubrieron, aunque se nota que esta obsesionado por hacer suya a Hinata xP

Pobre Sakura evito amarlo porque pensaba que el queria a Hinata cuando la ha engañado XP

Pero lograran que Gaara cambie??? ademas que que le habra pasado para que sea asi??

Ademas como sera la venganza de Neji??

Bueno espero tu conti!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
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Selene-chan
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MensajeTema: Re: El Error De Amarte (NaruHina y varias parejas) Cap 9 Parte 1   Miér Oct 27 2010, 08:30

Sakura se encontraba recostada en su cama. Aún no podía creer lo de Sasuke, y le dolía admitir que siempre estuvo enamorada de una persona así, que fuese capaz de engañar a la mujer con la que estaba, y aunque esa persona no fuese ella no le ayudaba a consolarse.

Su celular estaba sonando desde hace un rato, pero no había querido contestarlo, en verdad no tenía ganas de eso.

^^^^^^^^^^^^^^

-Pues no me contesta – Le respondió Ino a un decepcionado Naruto, quien después de bailar con la pelirrosa se había quedado con muchos deseos de hablar con ella.

-Bueno pues, ni modo – Dijo el rubio – Nos veremos después Ino, bye - Tras estas palabras Naruto se alejó, dejando sola a Ino, quien sólo observaba a Kiba hablar con Hinata muy animadamente. La rubia suspiró algo decepcionada.

-A veces pienso que Kiba está enamorado de Hinata – Susurró al notar que su novio siempre pasaba más tiempo con la Hyuuga que con ella. En el fondo se sentía un poco desplazada por Hinata, aunque no le tenía rencor, pero aún así parecía que Kiba disfrutara más estar con Hinata que con ella.

Por su parte, Kiba estaba hablando con Hinata, quien le acababa de enseñar a Naruto, y Hime estaba sentada comiendo un delicioso trozo de pastel.

-Entonces es él – Dijo Kiba a Hinata, quien asintió con la cabeza.

-Kiba-kun, Naruto-kun me odia, no creo que vaya a perdonarme jamás, me lo dijo hace un rato – Habló la desanimada chica mientras bajaba la cabeza con tristeza.

-Tal vez sólo lo dijo de la boca para afuera, después de todo no le dijiste tus razones ¿Cierto?

-No, no lo hice, pero aún así no creo que quiera oírme, me odia… - Repitió una vez más, cada vez se sentía más triste al pensar en que Naruto la odiaba. Necesitaba desesperadamente explicarle las cosas.

-Hinata – Le habló Kiba captando su atención. La ojiperla levantó su cabeza y observó como Kiba apuntaba hacia un lugar, y en ese lugar estaba su pequeña hija quien daba cabezadas cayéndose del sueño – Creo que deberías llevarla a dormir.

-Si, tienes razón, ya regreso – Hinata le sonrió a su amigo y se dirigió a donde estaba su hija para luego tomarla entre sus brazos – Vamos a dormir Hime-chan, ya es muy tarde para que una linda niña como tú esté levantada.

-Pero mami, Hime-chan quiere que papi la cargue… - Se quejó Hime mientras se rascaba un ojo y bostezaba. Hinata miró para todos lados, se había dado cuenta que desde hace un rato no veía a Sasuke por ninguna parte, y eso la preocupó un poco.

-Lo siento Hime-chan, pero papi no está.

-¡Pero Hime-chan quiere a papi! – Comenzó a llorar la pequeña, haciendo que todos voltearan a verla. Se notaba que tenía sueño, y por lo mismo le había dado por hacer un berrinche.

-Pero Hime-chan, ya te dije que tu papá no está aquí – Le volvió a explicar Hinata, pero sólo logró que la niña llorase más fuerte.

Naruto observó llorar a la pequeña, y por alguna muy extraña razón se sintió inquieto con esto. Frunció levemente el ceño mientras se acercaba. Puso una mano sobre la cabeza de Hime, quien al instante dejó de llorar.

-No llores pequeña princesa, si quieres yo puedo cargarte – Le dijo con su hermosa y brillante sonrisa, y que al verla Hinata no puedo evitar sonrojarse, recordando la vez en que lo conoció. Su corazón se agitó tanto, sintió que había regresado a ese día, se sintió feliz por un momento, aunque también sorprendida.

-Señor sol – Dijo Hime con una sonrisa – Hai, Hime-chan quiere que el señor sol la lleve – Levantó sus bracitos en dirección a Naruto. Hinata dudó un momento, pero luego le entregó la pequeña a Naruto, viendo con satisfacción lo bien que se veían juntos, después de todo él y nadie más que él era el verdadero padre de su hija.

-Ahora vamos a dormir ¿De acuerdo? – Le preguntó Hinata a su hija con una sonrisa. La pequeña Hime asintió. La verdad era que ella estaba acostumbrada a que su padre la llevara todos los días a su cama, y que su madre le cantara una canción de cuna, por eso le había dado por llorar, ya que Sasuke no estaba. Sin embargo se sentía realmente cómoda en los brazos de Naruto, sentía que él era su amigo, sin darse cuenta se había vuelto alguien muy especial para ella.

^^^^^^^^^^^^^^

Hanabi, la hermana menor de Hinata, quien ahora contaba con 21 años de edad, estaba parada junto a la mesa de cóctel, observando constantemente de reojo al mejor amigo de su hermana. Siempre le habían atraído los hombres mayores que ella, y más ahora que convivía prácticamente con ellos en la universidad. Y el hecho era que desde hace bastante tiempo, Kiba le llamaba enormemente la atención, tanto así que hasta se sentía un poco nerviosa ante su presencia, cosa que comúnmente no le sucedía con el género opuesto.

Sabía además que él tenía una novia, pero realmente no estaba convencida que esa relación funcionara bien, ya que aún ahora en esta fiesta no les veía juntos, lo que sólo daba más puntos a su favor.

Tomó una copa de la mesa y se acercó a hablarle al castaño.

-Hola Kiba – Lo saludó con una sonrisa un tanto coqueta. Kiba le sonrió sin notar nada las segundas intenciones de la chica.

-Hola Hanabi-chan ¿Cómo has estado? – Preguntó. La joven de larga cabellera castaña y ojos color perla le miró frunciendo el ceño y cruzándose de brazos.

-No me llames Hanabi-chan, ya no soy una niña ¿Sabes? – Espetó molesta. A Kiba le apareció una gotita en la frente.

-Bueno, discúlpame… ¿Está bien si sólo te llamo Hanabi?

-Así está mucho mejor – Dijo la chica emitiendo una sonrisa, la cual dejó algo embobado al castaño por unos segundos. En verdad ella no era una niña, era una joven muy hermosa, pero Kiba tenía claro que se trataba de la hermana menor de su mejor amiga, y jamás la miraría con otros ojos, o al menos eso era lo que él pensaba, pero no sabía quien era esa chica.

^^^^^^^^^^^^^^

Hinata se encontraba acariciando el fino cabello de su hija mientras le cantaba una canción de cuna. Hime ya se había dormido, y Naruto las observaba a ambas apoyado en el marco de la puerta.

Le dolía ver que Hinata aún siguiera siendo tan maravillosa como cuando la conoció, le irritaba verla tan hermosa, tan perfecta. Ahora lo sabía, jamás podría odiarla como siempre había asegurado que lo hacía, ni siquiera con todo l que había descubierto de ella, con todas las decepciones que se había llevado, porque su amor por ella llegaba mucho más allá, y ese odio que decía sentir no era más que el dolor de no tenerla a su lado, de que ella fuese la esposa de otro hombre, de que ella le hubiese dado una hija a otro hombre.

-Ya se ha dormido… - Susurró Hinata con una sonrisa, para luego levantarse ya que se encontraba arrodillada junto a la cama – Se ve tan tierna dormida…

-Hinata… - Susurró Naruto para no despertar a Hime. Quería pedirle una explicación, pero no sabía como hacerlo – No, olvídalo.

I know that you're leavin'
As soon as the sun
Comes through the window


-Naruto yo… hay algo que debo decirte… - Le dijo la Hyuuga mientras se le acercaba – Yo jamás quise hacerte daño, nunca quise engañarte y mucho menos… casarme con otra persona… - Trató de explicar, pero lo vio negar con la cabeza.

-No trates de excusarte, no tienes perdón Hinata, al menos no de mi parte – Al decir esto Naruto abandonó la habitación, pero Hinata le siguió hasta el pasillo, en donde lo agarró de la muñeca.

-Tienes que escucharme, no sabes el infierno que he vivido desde el día en que me alejé de tu lado… - Dijo la ojiperla, mientras Naruto observaba sorprendido las lágrimas que comenzaban a salir de sus ojos – Yo no he dejado de pensar en ti ni un solo instante, todo este tiempo… lo único que siempre he querido ha sido regresar el tiempo y volver a verte, volver a estar junto a ti.

-¿Por qué mientes? ¿Qué ganas con esto?

There's no talking this over
The damage is done
There's just too much hurt


-Yo no te miento… - Le dijo Hinata mientras se acercaba a él. Quería sentir desesperadamente el calor de sus brazos, necesitaba abrazarlo una vez más – Yo siempre te he amado Naruto… siempre…

Naruto se sentía desconcertado. No podía entender que era esa mezcla de sentimientos en su corazón, esa sensación de querer mandar todo a la basura y estrechar a Hinata entre sus brazos, para luego hacerla suya tal como aquella noche que pasaron juntos, cuando creía que el amor era un sentimiento puro y sincero.

Hinata lo abrazó, ya no podía más, no pudo contener el llanto. Naruto le correspondió el abrazo por unos segundos, sintiendo que los latidos de su corazón se aceleraban más.

Too much to forgive
Oh, but we both know
We were'nt always like this


-Hinata… - Volvió a susurrar su nombre, entre la oscuridad de aquel pasillo. Hinata levantó su mirada y el azul cielo de los ojos de Naruto la tragó completamente, haciendo que se perdiera en esas inmensas profundidades. Sus labios se acercaron y se rozaron levemente. Parecían hablar en un lenguaje especialmente hecho para ellos, parecían entenderse a la perfección, y a la vez, parecía que llevaran una eternidad sin encontrarse, pero aún así se recordaban perfectamente.

Naruto ya no pudo reprimir por más tiempo el deseo de poseer sus labios, ya que ese mismo sentimiento estaba desbordando por completo su ser, y Hinata sentía lo mismo. No importaba lo que había pasado, ni el lugar en donde se encontraban ahora, lo único relevante era la unión perfecta y sublime de sus labios. Hinata se aferró más al cuerpo del rubio, mientras el beso aumentaba de intensidad, denotando los sentimientos que ambos creían dormidos, y que estos estaban más vivos que nunca.

Help me remember
The way that we used to be
When nothin' else mattered
"cause you were lovin' me


Naruto acarició la mejilla de Hinata mientras sentía que desfallecería en ese beso. Sin embargo esto no llegó a suceder ya que tuvieron que separarse por la falta de aire.

El rubio se sentía un idiota ¿A dónde se había ido toda su determinación, sus deseos de venganza? No podía permitirse de nuevo un desliz tan grande como ese, debía mantenerse firme ante su palabra. Aunque la amara no habría tregua en sus planes.

Mientras que Hinata –aún abrazada a Naruto- sentía como si hubiese vuelto a nacer. Al principio pensó que no sería correspondida, pero se alegró enormemente al sentir que él aceptó su beso, sin embargo las cosas no eran tan sencillas.

Just for the night, one last time
One more good memory
When I look back
That's what I wanna see


-Esto no debió suceder – Le dijo Naruto al tiempo que la alejaba de su lado.

-Pero Naruto-kun yo…

-No Hinata – La interrumpió Naruto a media frase – Tú ya tienes una familia, un esposo y una hija, y yo he venido a este lugar con un propósito que no echaré a perder por tu culpa – Dijo dándole la espalda – Además yo nunca te perdonaré, ya te lo había dicho, esto no fue más que una tontería.

Sin decir más Naruto se alejó, dejando a Hinata con el corazón destrozado. Aún no había podido explicarle los hechos y él ya le había dicho que jamás la perdonaría.

-Pero yo… - Murmuró Hinata cuando Naruto ya se había ido – Yo aún te amo… te amo tanto… - Soltando algunas lágrimas.

^^^^^^^^^^^^^^

La noche y la fiesta acabaron, dando paso a un nuevo día, un día que traería muchas cosas consigo.

Naruto se levantó aún confundido por lo que había sucedido la noche anterior. Por un momento de verdad confió en las palabras de Hinata, cuando ella le dijo que aún lo amaba.

-Pero sé que sólo eran mentiras, si ella me amara no se habría casado con Sasuke – Se dijo, tratando de convencerse de seguir odiándola.

Se levantó y se dirigió al baño, para poder relajarse con una ducha caliente.

La noche anterior había tenido una "agradable" (por decirlo así) conversación con Hiashi Hyuuga. Se había dado cuenta de que él no sabía nada, no tenía ni idea de quien era él y eso le ayudaba mucho más. Por un momento tuvo miedo de ser reconocido, pero eso no sucedió y por eso las cosas eran mejores de lo que pensó, pero sólo con respecto a él, ya que con Hinata no sabía que pensar.

Se metió bajo la ducha y comenzó a refregar su rubia cabellera con sus manos, confundido.

-¿En verdad Hinata me abandonó para burlarse de mí? ¿O acaso tenía alguna razón más importante? – Se preguntó, puesto que se había llevado esa impresión anoche. Y cuando la vio junto a Sasuke, no parecían ser una feliz pareja enamorada, sino todo lo contrario. Algo no estaba bien y él iba a descubrir que fue lo que en verdad pasó.

^^^^^^^^^^^^^^

Mientras que en la mansión Hyuuga, Hinata y Sasuke ya estaban listos para irse al trabajo. La ojiperla miraba a su marido algo enfadada, y eso era porque anoche se había desaparecido sin avisar.

-¿Dónde estabas anoche? – Le preguntó – Hime-chan estuvo llorando porque no estabas.

-Lo siento Hinata – Se disculpó él rápidamente – Es que tuve un problema con Sakura y la tuve que dejar en su casa, perdón por no avisar – Mintió el azabache, que en verdad se había quedado pensando en el parque sobre el extraño reaccionar de su amiga. Y después de todo Hinata no podía reclamarle, gracias a eso había podido besar a Naruto, aunque al final él le hubiese dicho esas cosas que la hicieron sufrir.

-No importa – Dijo la ojiperla. En ese momento se oyeron las pasitos de la pequeña princesa de la casa, que venía corriendo por las enormes escaleras de la mansión, con su uniforme de la escuela y su pequeña mochila a la espalda.

-¡Mami, papi, Hime-chan ya se va a la escuela! – Les comunicó emocionada a ambos, mientras corría a los brazos de su madre – Hoy Hime-chan también será felicitada por la maestra.

-Eso espero Hime-chan – Le dijo Hinata con una sonrisa. Sasuke simplemente la miró y sonrió.

-Eres una niña muy alegre… hija… - Dijo el azabache mientras ponía una mano sobre la cabeza de su hija la cual sonrió ante este gesto.

-¿Por qué papi no estaba ayer?

-Tenía cosas que hacer – Respondió Sasuke sonriéndole a la niña otra vez. Hinata simplemente lo miró con una seria expresión, a veces sentía pena por él, siempre había sido tan bueno y ella seguía rechazándolo, pero ahora que Naruto había regresado menos que nunca podría corresponder a los sentimientos de Sasuke.

^^^^^^^^^^^^^^

Shikamaru se encontraba ya en la oficina, dándole algunas instrucciones a su nueva cómplice, la cual sólo asentía con la cabeza ante sus palabras.

Matsuri esta vez lucía muy diferente a la noche anterior, con unos lentes exageradamente grandes y una falda bastante larga que no dejaba ver casi nada de sus piernas. La chica parecía a punto de un ataque de risa cada vez que se miraba reflejada en uno de los vidrios.

-Ya deja de reírte – Se quejó Shikamaru.

-Es que me veo graciosa ¿A que si? – Preguntó la castaña, que a leguas se notaba que tenía un carácter muy alegre, ya que su sola presencia irradiaba buena vibra. Shikamaru no pudo evitar reírse.

-Ciertamente te ves algo graciosa, pero ya, no hay que estarse riendo todo el tiempo – Dijo el pelinegro – Recuérdalo, no debes hacerle caso en nada de lo que te diga.

-Claro, ya sé eso Shikamaru – Le dijo la chica dándole un golpecito en el hombro – Te digo que yo sé actuar muy bien.

-Si, eso espero – Susurró el Nara – Y espero que no me hagas perder la apuesta, aunque no he querido comentarte nada al respecto – Pensó. En ese momento vio que Gaara se acercaba tan jovial como siempre, casi haciendo desmayar a las recepcionistas y a cuanta mujer pasaba por su lado – Ahí viene, prepárate.

-¿Dónde viene? – Preguntó la chica mirando para todos lados. Cuando Shikamaru lo apuntó, Matsuri se quedó con la boca abierta. Jamás en su vida había tenido en frente a un hombre de ese tipo, sintió que el corazón se le iba a salir del pecho y su rostro se enrojeció levemente. Ese cabello rojo y esa perfecta pose le indicaban que este no iba a ser un rival fácil de vencer, no podría ignorarlo tan fácilmente como había pensado – Dios… es tan guapo… pero no debo dejarme vencer… - Pensó con decisión – Además yo, pronto…

-Hey Matsuri, despierta – Shikamaru interrumpió sus pensamientos. Matsuri carraspeó un poco y retomó su postura seria y firme. Shikamaru se acercó a Gaara para saludarlo – Hola Gaara, mira, ya tengo a tu secretaria.

-¿En serio? ¿Dónde está? – Preguntó el pelirrojo mirando hacia todos lados, esperando ver una verdadera belleza. Shikamaru le señaló a Matsuri con una sonrisa maliciosa y Gaara se quedó con la boca abierta - ¿Es… ella? – Se le oyó decepcionado.

-Ajá, su nombre es Matsuri – Le respondió Shikamaru, tentado a reírse, pero se controló muy bien – Se bueno con ella, es una chica muy tímida.

-Este hijo de puta… - Pensó Gaara con fastidio – Me ha jodido, mira que traer a una chica tan… sin chiste…

-Sabaku No Gaara ¿Eh? – Pensó Matsuri mientras lo miraba de reojo, para después sonreír – Hoy comienza tu pesadilla jeje.

^^^^^^^^^^^^^^

Hinata estacionó su auto y se bajó. El estacionamiento de la empresa era subterráneo, por lo que era un lugar bastante oscuro. Después de cerrar la puerta de su auto chocó contra el pecho de alguien, y al levantar su vista observó a Naruto parado justo frente a ella.

-N-Naruto-kun…

-Hola… - Le dijo el rubio con su rostro serio y frío – Señora Uchiha.

-¿Otra vez? – Pensó Hinata con tristeza - ¿Otra vez vas a ignorarme? ¿Qué no sabes que me duele?

-Aunque te ame me vengaré, lo juro por la memoria de mi padre – Pensó el rubio, aún sin poder apartar su vista de esos ojos aperlados.

Continuara…

Avance:

Naruto y Sakura se encuentran por casualidad, y comienzan a desarrollar una amistad que podría llevarlos a algo más. Hinata sufre al ver que Naruto aún la rechaza, pero no se rendirá tan fácilmente después de que él le correspondiera su beso. Sasuke sigue con su relación con Karin y s obsesión por Hinata, pero algo más comienza a crecer en su interior, hacia su mejor amiga. Y Gaara comienza a conocer a su secretaria, quien es alguien muy diferente a lo que él cree.

Próximo capitulo: Confusión.
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MensajeTema: naruhina !!!   Miér Oct 27 2010, 10:25

espero la conti

estubo ummm interesante

ya no aguanto la mocion

quiero k naruhina renaska aun k nunca murioo

suerte con la conti


suerte !!!

viva naruhina !!!!
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MensajeTema: Re: El Error De Amarte (NaruHina y varias parejas) Cap 9 Parte 1   Miér Oct 27 2010, 10:56

genial!!!!!!!!!!!!!!! genial
me encanto jeje
esta muy bueno espero la conti pronto

QUE VIVA EL NARUHINA!!!!!!!

lol!
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Selene-chan
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MensajeTema: Re: El Error De Amarte (NaruHina y varias parejas) Cap 9 Parte 1   Mar Nov 16 2010, 04:38

Gracias por los comentarios ^^

Aquí la conti.

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Capitulo 7: Confusión

Hinata y Naruto seguían viéndose fijamente, sin poder apartar su vista el uno del otro. La ojiperla quería decirle algo, ya estaba harta de su frío comportamiento. No lo soportaba.

-¿Por qué me llamas de esa forma? – Le preguntó molesta – Tengo nombre, y ese nombre es Hinata – Dijo mirándolo a los ojos de forma desafiante, pero Naruto no se intimidó ante esto, sino que de cierta forma le divertía su reacción.

-Pero señora Uchiha te queda bien – Le respondió el rubio, sonriendo con cierta burla - ¿No lo crees?

-Eres un idiota – Masculló la chica pasándolo de largo, y dándole un empujón en el hombro. Estaba molesta, enojada, y triste. Pero por muy enamorada que estuviera de él, no se iba a dejar pisotear.

Ya había sido suficiente con la forma en que la trató el día anterior, si él no la quería escuchar, perfecto, no iba a humillarse más. No iba a volver a llorar por el idiota arrogante en que se había convertido Naruto Uzumaki.

-Tú ya no eres Naruto-kun… - Pensó con cierta nostalgia.

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Shikamaru observaba divertido la expresión en el rostro de su amigo. Gaara estaba entre decepcionado y molesto, primero; porque su secretaria no era una “auténtica belleza” y segundo; porque había hecho una apuesta con Shikamaru, y en menos de tres meses, debía acostarse con ella.

-¿Crees que me vas a ganar sólo porque no es lo que esperaba? Que poco me conoces Shikamaru Nara – Pensó Gaara mientras veía a Shikamaru de reojo – Yo jamás perdería una apuesta contra ti, eso tenlo por seguro – Y poniendo su cara más seductora, se acercó a la joven, que al verlo acercarse se paró rígidamente y se acomodó los lentes – Bienvenida a la empresa Matsuri, soy tu nuevo jefe, Sabaku No Gaara – Haciendo una mueca de sonrisa.

-M-mucho gusto señor – Dijo la chica sonriendo tiernamente. Claro que ella estaba actuando, no era tan tímida como estaba aparentando, sólo quería que las cosas fuesen más divertidas, como había dicho Shikamaru, aunque en el fondo no estaba fingiendo su admiración por ese hombre, ya que en verdad le había parecido muy guapo.

-Bueno, estaré en mi oficina, ya sabes, si me necesitan para algo me avisas – Y dicho esto, Gaara se alejó, perdiéndose tras la puerta de su oficina.

Matsuri soltó un gran suspiro, aliviada de ver que él se alejaba, ya que en verdad se ponía nerviosa ante su presencia.

Shikamaru se le acercó con una sonrisa.

-Bien hecho Matsuri, hasta yo te creí esa personalidad de niña tímida – Le dijo con una sonrisa.

-Je, te dije que era buena actuando – Aunque en verdad si estaba nerviosa – Pensó la castaña.

-Por cierto… - Shikamaru la miró con cierta sospecha - ¿No te habrás enamorado de él verdad?

-C-claro que no Shikamaru-baka, deja de decir tonterías, y mejor agradece el favor que te estoy haciendo, no cualquiera aceptaría esta locura – Respondió Matsuri medio sonrojada, y mirando hacia otro lado.

-Es verdad, gracias Matsuri – Le dijo el pelinegro sonriendo – Pero eres una problemática.

-¡Hey! – Reclamó la chica tratando de darle en la cabeza con una pesada carpeta que recogió de su escritorio.

Mientras, en su oficina, un enojado Gaara comenzaba a tomar entre sus manos los papeles que debía revisar. Estaba frustrado, de verdad quería a una hermosa secretaria, aunque Matsuri no era nada fea, sólo… era demasiado normal para su gusto.

Bufó molesto y bajó la cabeza – Ni modo, sé que esto Shikamaru lo hizo a propósito, pero ni así me ganará la apuesta – Y después de sus palabras comenzó con su trabajo.

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Naruto estaba en su nueva oficina. Era bastante grande y cómoda, decorada con un estilo bastante sofisticado.

Ahora él se encargaría de las cuentas de la empresa, ya que justamente ese puesto estaba vacante cuando llegó, y como quería estar inmiscuido en todo y no sólo ser parte de las juntas directivas, había decidido que lo mejor era trabajar ahí, así estaría más cerca de sus enemigos, y de ella.

Se dejó caer sobre su silla giratoria, dándose algunas vueltas para ver si lograba relajarse, pero no lo conseguía. Estar en ese lugar sólo le hacía pensar en todo el odio que sentía hacia esas personas que acusaban injustamente a su padre, y en matar con sus propias manos a Hiashi, pero sabía que eso sería un acto demasiado arriesgado y estúpido de su parte.

Y por otro lado, estaba el hecho de que sólo a unas cuantas oficinas más, se encontraba la de ella, la vice-presidenta de la empresa. La hermosa Hinata Hyûga. A veces Naruto se maldecía por seguir pensando así de ella, por haber tenido la mala suerte de conocerla, y no podía evitar sentir dolor, porque cuando pensaba en esos momentos que pasaron juntos, se daba cuenta de que habían sido los más felices de su vida desde la muerte de su padre.

¿Pero por que todo tuvo que ser de esta manera? ¿Por qué el destino tuvo que enfrentarlos y no permitir que se amaran?

-¿Por qué tenías que ser una Hyûga? – Se preguntó enfadado mientras le daba un golpe de puño a su escritorio. En ese momento sintió un sonido proveniente de su teléfono, y presionó un pequeño botón para contestar y poner el altavoz.

-¿Señor Uzumaki? – Habló su secretaria.

-¿Si, que sucede Shiho-san? – Preguntó el rubio. En verdad no estaba muy seguro de haber dicho bien el nombre, pues acababa de conocerla, y aún ahora, era muy olvidadizo con los nombres.

-El señor Uchiha lo necesita en su oficina – Y dicho esto, la comunicación se terminó. Naruto suspiró, al menos había dicho bien el nombre.

-¿Para que me querrá Sasuke? – Se preguntó con curiosidad – Es verdad, ayer no pudimos ni hablar porque se desapareció de la fiesta… - Bajó la mirada al suelo - Y yo me besé con su esposa…

Naruto se sentía algo culpable. Sasuke era su amigo, y no tenía nada que ver en todo esto, en verdad él no se merecía verse involucrado en su venganza ¿Pero que iba a hacer si ahora él era parte de esa familia? Lamentablemente él también se vería afectado, quisiera o no Naruto.

Después de meditar eso un momento, se puso de pie y se dirigió a hablar con su amigo.

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Sai estaba caminando por los pasillos, en donde se encontraban casi todas las modelos del lugar, quienes se probaban ropa y esas cosas. Mientras caminaba, no podía evitar mirarlas pervertidamente.

-Vaya, si que va a gustarme trabajar aquí – Pensó sonriendo. Llegó hasta una especie de estudio fotográfico, en donde había un hombre tomando fotos a una modelo. Cuando éste terminó, miró a Sai, a quien le hizo un pequeño guiño que hizo que el pelinegro se sintiera un poco asustado - ¿Qué le pasa a este tipo? ¿Acaso es un desviado o que?

-Oh, tú debes ser Sai-san ¿Verdad? – Le preguntó Shiro, mientras se le acercaba con una sonrisa. Sai palideció (más de lo que estaba) e hizo un gesto afirmativo con la cabeza.

-S-si – Respondió un tanto intimidado – Fui contratado como el nuevo fotógrafo, etto… mucho gusto – Se presentó estirando una mano, la cual Shiro estrechó gustoso, y con esa forma tan particular de moverse y hablar.

-Mucho gusto, será un honor trabajar con un chico tan guapo – Le dijo el hombre con una sonrisa.

-Genial, lo que me faltaba – Pensó Sai poniendo una de sus mejores sonrisas fingidas – Que este tipo se enamore de mí, mierda, lo que tengo que hacer por ayudar al ingrato de Naruto.

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-Kiba, por favor no empieces de nuevo – Reclamaba Ino a través de su celular. Estaba discutiendo con su novio otra vez, y ya ni recordaba por que, sólo que había terminado en que él una vez más le pidiera que dejara ese trabajo tan exhibicionista.

-¿Sabes que Ino? Hablamos luego, bye – Y sin más, el castaño le colgó, dejándola muy molesta ¿Cómo se había atrevido a colgarle la llamada? Pero esto lo iban a arreglar durante la tarde.

Ya estaba cansada de discutir ese tema una y otra vez, y encima, ya estaba llegando tarde al trabajo.

Si seguía así seguro Sasuke la iba a despedir.

Y hablando de Sasuke, eso la hizo recordar a Sakura y lo que había pasado anoche. Su amiga desapareció mágicamente de la fiesta, y cuando llegó al departamento la encontró durmiendo, y no pudo preguntarle que demonios había pasado. Además, en la mañana, Sakura se levantó muy temprano, y tampoco pudo verla. Algo le había pasado a su amiga, y tenía una enorme curiosidad por saber que demonios era.

Entró al edificio de la empresa pues recientemente tenía una campaña muy importante, pero al llegar se llevó una gran sorpresa al chocar con alguien, y darse cuenta de que era aquel pelinegro de la otra vez.

-D-disculpa – Le dijo la rubia sonriendo, algo nerviosa - ¿Pero que hace aquí? – Se preguntó confundida.

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Hinata se encontraba en su oficina, tratando de concentrarse en su trabajo, pero le resultaba muy difícil. No podía dejar de pensar en Naruto, en lo mucho que él había cambiado en estos seis años, como si ahora fuese una persona totalmente distinta, y en cierta medida era cierto, ya no era el mismo, ahora era una persona fría y distante, y decía unas cosas muy hirientes.

-¿Por qué has cambiado tanto Naruto-kun? – Susurró Hinata con tristeza - ¿Por qué ya no eres el mismo?

Se acomodó sobre su escritorio y cerró sus ojos. No había dormido casi nada y estaba algo cansada, así que lentamente el sueño se fue apoderando de ella, haciendo que terminara dormida sobre su escritorio.

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-¿Qué sucede Sasuke? – Le preguntó Naruto a su amigo, mientras se sentaba frente a él. Sasuke lo miró y le entregó algunos papeles.

-Dijiste que querías ver las cuentas, pues aquí están – Le respondió el azabache. Naruto ojeó los papeles rápidamente y sonrió.

-Pues gracias ¿Algo más?

-Bueno… ¿Qué no piensas contarme como te ha ido? – Preguntó Sasuke – Tenemos mucho de que hablar ¿No crees?

-Pues si, pero no creo que la oficina sea el mejor lugar para eso – Dijo Naruto - ¿Por qué no vamos a otro lugar para charlar más a gusto?

-De acuerdo, vamos a la hora del almuerzo – Dijo Sasuke con una de sus medias sonrisas. Tenía mucho que hablar con su mejor amigo de la infancia, y claro, también quería oír lo que él tenía que decirle.

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Kiba se dejó caer sobre el sofá individual de su consultorio. Estaba agotado de pelearse con Ino una y otra vez, siempre por las mismas razones. Al principio no le molestaba que ella fuera modelo, incluso se jactaba de eso ante sus amigos, pero pasado un tiempo, y más recientemente, eso le había comenzado a traer muchos celos. Ino era una mujer muy deseada, y no dudaba de que ella pudiera dejarlo por cualquier idiota que se le cruzara por enfrente. Cuando Kiba le comentaba eso, Ino se ofendía, ya que no soportaba que él le tuviera tan poca confianza, y ahí era él quien terminaba por sentirse culpable.

-Es inútil… supongo que debo vivir con esto… - Susurró soltando un suspiro. En ese momento tocaron la puerta, seguro era alguna persona y se había olvidado de que tenía algunas citas más. Se puso de pie con cierta pereza -pues eso le pasaba cada vez que discutía con Ino- y se dirigió a la puerta para abrirla.

Ante sus ojos marrones, una joven de larga cabellera anaranjada y ojos color negro se apareció, con un pequeño cachorro mal herido entre sus brazos. Al verla, se quedó como paralizado por unos segundos, y tuvo la ligera impresión de haberle visto antes, pero ella entró rápidamente y no le dio tiempo de seguir admirándola.

-Disculpe ¿Podría atender a este cachorro? Lo encontré tirado en la calle – Dijo la chica. Kiba salió de su asombro y asintió, tomando al cachorro entre sus manos, ya que éste era muy pequeño.

-Descuide señorita, él estará bien – Dijo el castaño sonriéndole a la chica, la cual se sonrojó levemente al verlo.

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-¡Hanabi-chan! – Gritó por décima vez aquel molesto mocoso que tenía ya harta a la pobre Hanabi. Cada vez que trataba de almorzar en paz con sus amigas en la cafetería de la universidad, aquel chico se le acercaba a regalarle cosas y a importunarla ¿Es que no entendía que a ella le gustaban los hombres maduros? Un ejemplo de ello era el guapísimo amigo de su hermana, Kiba. A él si le haría caso, no al molesto ese de Konohamaru.

-¿Qué rayos quieres Konoha-baka? – Le preguntó groseramente. Konohamaru, un joven de la misma edad que ella (21) con el cabello castaño oscuro alborotado y ojos negros, la miró con un aura depresiva a su alrededor, mientras que las dos amigas de Hanabi se reían de él disimuladamente.

-Sólo quería saludarte ¿Tiene algo de malo?

Hanabi suspiró pesadamente y se puso de pie, acercándose a él, para ver como se sonrojaba al verla frente a frente.

-Konohamaru, entiéndelo de una vez, tú no me gustas ¿De acuerdo? Sólo podemos ser amigos – Le dijo Hanabi, esta vez hablándole en serio. Konohamaru asintió con cierta tristeza. En verdad estaba enamorado de esa chica, y a pesar de ser bastante popular con las féminas, por alguna razón ella no le hacía caso, justo la persona que él quería.

-De acuerdo Hanabi-chan, como tú digas.

La ojiperla sólo le sonrió y volvió a sentarse junto a sus amigas. Konohamaru le cio la espalda y regresó a donde estaba su amigo Udon, un chico de lentes, que se veía bastante serio.

-¿Te volvió a rechazar?

-Así es – Dijo decepcionado el chico – Hanabi nunca me va a hacer caso, supongo que ya debo de rendirme ¿No crees?

-¿No quieres intentar una última cosa? – Le preguntó su amigo. Konohamaru sólo se sentó a la mesa, sin dejar de suspirar.

-Te dije que nada funcionará, por más que la sigo no me quiere ver ni en pintura, sólo amigos me dijo.

-Pues prueba buscándote a otra. Las mujeres siempre quieren lo que no pueden tener, si ve que te ha perdido se arrepentirá – Le dijo Udon sabiamente, y su amigo sólo le miró arqueando una ceja.

-¿Desde cuando sabes tanto de mujeres? – El otro sólo sonrió ante esa pregunta, aunque dejó pensando al chico en que tal vez esa sería una buena idea ¿Qué perdía con intentarlo?

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-Tú me abandonaste… te fuiste a los brazos de otro hombre, y tuviste una hija con él… - Decía de forma fría, áspera y dolorosa – Yo te odio Hinata Hyûga, eres una mujer despreciable.

-Naruto-kun… - Susurró ella mientras sentía las lágrimas saladas mojar su rostro. El dolor de oírle a su amado hablarle de esa manera la estaba matando.


Hinata abrió sus ojos, después de haber tenido esa horrenda pesadilla. Era verdad que Naruto le había dicho algo parecido, pero ese sueño había sido aún más cruel. Se acomodó en su asiento al darse cuenta de que había estado durmiendo bastante tiempo, y se dio cuenta de que una lágrima se había deslizado por su mejilla derecha. La secó rápidamente y se dispuso a trabajar, cuando notó que ya era la hora del almuerzo.

-Cielos, es tan tarde ya – Se dijo. Se levantó de su asiento y salió de su oficina. Pudo ver como Naruto salía acompañado de su esposo Sasuke. Aún no podía entender como el mundo era tan pequeño, pensar que ellos eran amigos.

Y tampoco entendía como Sasuke aún podía seguir a su lado, sabiendo que ella tenía una hija de otro hombre, sabiendo que ella no lo amaba, y soportando que jamás le haya querido entregar su cuerpo, como lo hacían los esposos normales. Suspiró al sentir que estaba siendo demasiado injusta con él, o al menos eso creía.

Cuando se disponía a salir vio a su primo Neji discutiendo con Tenten una vez más, mientras las puertas del ascensor en donde estaban se cerraban lentamente. Una gotita le apareció en la frente, y es que esos dos debían ya reconocer lo que sentían, antes de que terminaran por matarse entre ellos.

Finalmente pudo ver a Gaara caminando hacia la escalera. El pelirrojo le sonrió y ella le respondió con otra sonrisa. A pesar de que Gaara siempre provocaba a Sasuke diciéndole lo hermosa que era su esposa, él y Hinata eran muy buenos amigos, y nunca se atrevería a meterse con ella. Después de Gaara, vio a una chica castaña que llevaba varios papeles en sus manos, y que se puso detrás de su amigo.

-Así que Gaara-kun ya tiene una nueva secretaria – Pensó con una sonrisa – Pero esta se ve un poco diferente a todas las demás… Bueno, en fin.

Hinata suspiró y finalmente observó que el ascensor se abría, así que entró en él para poder salir a comer, ya que sentía muchísima hambre, aunque no notó que había dejado su celular olvidado en su oficina, y este tenía una llamada muy importante.

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Ino observaba como Sai, el nuevo fotógrafo, sacaba fotografías de dos modelos de la empresa. Ella estaba sentada sobre una butaca, mientras se repetía una y otra vez la palabra “no puede ser”.

Al haber vuelto a ver a Sai, Ino se sentía realmente contenta. La primera vez apenas había averiguado su nombre, y ahora, aunque no sabía que demonios estaba haciendo en ese lugar, podría por fin hablar con él, y hasta pedirle su número, sin embargo cuando iba a decir algo, Shiro se acercó a ellos.

-Oh, querida Ino, pero cuanto te has tardado – Le dijo el extravagante hombre. Miró al pelinegro –quien no apartaba su vista de la chica- y le sonrió, haciendo que Ino pensara mal - ¿Ya has conocido a Sai-san? Él trabaja aquí a partir de hoy, es el nuevo fotógrafo, mi pareja.

-¿El nuevo? – Repitió Ino, con un extraño tono de decepción en su voz.

-Mucho gusto Ino-san – Le dijo Sai con una de sus típicas sonrisas.


-No puede ser que él sea Gay – Susurró Ino con rabia, porque le había gustado un chico que era homosexual. Cada vez que llegaba un nuevo fotógrafo, todos terminaban saliendo con Shiro, y después le rompían el corazón. Pero de todos los hombres del mundo ¿Por qué el tenía que ser gay? Sin embargo, no sabía que esos eran sólo sus prejuicios, y nada era como ella lo pensaba.

Sai la miraba de reojo mientras que las chicas a las que fotografiaba cambiaban sus poses según lo que él les pedía.

-Ino… es muy guapa, y el otro día no pude hablarle porque estaba muy apurado – Pensó el pelinegro – Tal vez la invite a una cita – Sonrió ante este pensamiento y luego volvió a su labor.

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Eso es todo por ahora, hasta otra ^^
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MensajeTema: Re: El Error De Amarte (NaruHina y varias parejas) Cap 9 Parte 1   Jue Nov 18 2010, 08:19

Uyy Amo Este Fiic (L)!
Oh Cke Malo I Sexy Es Naruto! Eso Lo Hace Asoweee e_e!
I Cke Onda Con Sasuke... Se Comporta Raro! xD Yo Soii Igual baba
Ckiiero Contii Pronto!
Weno Cuiidate...
Adiios~Deu Desuu! Cool (H)
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MensajeTema: Re: El Error De Amarte (NaruHina y varias parejas) Cap 9 Parte 1   Miér Ene 12 2011, 13:21

sta bueniisiimoo porfa siiguele con la contii kiieroo saber q pasaaa eress increiible
sale
besos ! kiss
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Rushi~chan
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MensajeTema: Re: El Error De Amarte (NaruHina y varias parejas) Cap 9 Parte 1   Jue Ene 13 2011, 07:20

me encanto !!! eres una gran escritora

espero la conti pronto!!!
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MensajeTema: CONTI   Sáb Ene 29 2011, 09:25

PORFA OCNTI QUIERO SABER SI NARUTO PERDONA HINATA OQUE PORFIS QUIERO CONTICONTICONTI nose nose nose nose risa risa mmm mmm mmm lol! lol! lol! lol!
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MensajeTema: Re: El Error De Amarte (NaruHina y varias parejas) Cap 9 Parte 1   Jue Feb 17 2011, 14:25

Bueno, aquí está la conti, perdón por la demora, hoy ando actualizando todos mis fics ^^

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Hinata subió a su auto y lo encendió. Sasuke ni siquiera le llamó para almorzar, se había ido así nada más con Naruto, sin siquiera avisarle. Pensó en irse sola a un restaurante, pero estar solo era algo demasiado deprimente, así que finalmente se decidió a ir a buscar a su mejor amigo.

Sabía que Kiba también salía a almorzar a esta hora, y no creía que a él le molestara si llegaba de sorpresa, así que se encaminó para su consultorio.

-Ojalá que no esté muy ocupado – Susurró la ojiperla, quien de pronto, tuvo un extraño presentimiento.

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Matsuri suspiró. Se encontraba en el baño de mujeres de la empresa, después de haber llevado unos papeles importantes junto con su jefe, él se despidió diciendo que tenía una reunión. La dejó ahí y le dijo que le llamara en caso de cualquier cosa.

-Que tontería, en verdad no sé como he aceptado meterme en esto – Se dijo, tratando de regañarse a sí misma. Era vierto que al principio había pensado en que sería una tarea fácil, pero no cualquier hombre le movía el piso como su nuevo "jefe" y eso se suponía que no debía pasar.

Se quitó sus ridículos lentes para verse al espejo, y sonrió con gracia en su momento, pero los ruidos de unas voces le llamaron la atención. Rápidamente se escabulló, escondiéndose detrás de una de las puertas.

-¿Ya te diste cuenta de la nueva esa que contrató Shikamaru-san? – Preguntó una de las chicas que había entrado. Matsuri se sorprendió al notar que estaban hablando de ella.

-Si ¿Quién se cree? Ella no está a nuestro nivel, apuesto a que a Gaara-sama ni le ha interesado – Opinó la otra –Seguro durará más que las otras.

-Claro, Gaara-sama jamás se fijaría en una tonta como esa – Esas palabras estaban molestando mucho a la castaña ¿Quién demonios se creían esas que eran? ¿Cómo se atrevían a juzgarla sin siquiera conocerla? Y lo peor de todo era que la encontraban tan insignificante que no podría hacer que Gaara se fijara en ella. Pero les iba a demostrar que estaban muy equivocadas, con ella nadie se metía sin pagarlo.

-¿Son tuyos estos lentes? – Preguntó la chica. Matsuri palideció, recordando que los había dejado olvidados sobre el lavamanos.

-No, ni idea de quien sean, pero déjalos ahí y vámonos – Respondió la otra con su vocecita aguda y su tono altanero. Después de eso las dos chicas salieron riéndose de ahí, y Matsuri aprovechó ese momento para salir también, sin olvidar recoger sus anteojos.

-Les voy a demostrar como se hace tontas – Susurró una vez en el pasillo, observando sólo las espaldas de aquellas dos chicas que se habían atrevido a desafiarla.

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Sakura suspiró de cansancio. No había tenido una buena mañana, ya que aún se encontraba estresada por lo sucedido anoche en la fiesta con Sasuke. Todavía no podía entender como Sasuke había sido capaz, como había podido engañar a Hinata, siendo que ellos tenían una hija.

Esa pequeña era su ahijada, y sólo por ella Sakura jamás le dijo nada a Sasuke. Se había jurado respetar su matrimonio y ser sólo su amiga aunque eso le doliera, pero era demasiado.

-Demonios Sakura… olvida lo que viste – Se dijo – Tengo que olvidar eso de anoche, hacer como si nunca hubiese sucedido. Simplemente no pasó – Trataba de auto-convencerse, cosa que resultaba inútil.

En ese momento entró su madrina Tsunade a toda prisa, y gritando quien sabe que tipo de incoherencias, hasta que pronunció su nombre.

-¡Sakura! – La llamó. La pelirrosa dio un salto por ese grito y miró a su madrina que estaba plantada al lado de la puerta.

-¿Q-Que sucede madrina? – Preguntó un tanto atemorizada.

-¿Se puede saber que te ha estado pasando hoy? He recibido muchas quejas de los pacientes, dicen que andas distraída – Se quejaba Tsunade – A uno le buscaste la vena con la aguja, y lo clavaste más de diez veces.

-L-lo siento… - Se disculpó Sakura bajando la mirada. Se sentía mal, lo peor de todo era que por culpa de su depresión estaba haciendo las cosas mal en su trabajo. No pudo evitar soltar un par de lágrimas. Se sentía como una estúpida – Por favor… perdóname madrina.

-Sakura… - Musitó Tsunade al verla llorar. Su ahijada era tan fuerte, tan segura de sí misma, y verla así de derrumbada sólo la ponía triste. Se acercó a ella y la abrazó - ¿Qué te pasa?

-No es nada…

-¿Es por ese idiota de Sasuke Uchiha verdad? – Cuestionó Tsunade volviendo a enfadarse, pero no con Sakura, sino con ese hombre que sólo la hacía sufrir. Aunque la culpa también era de ella, por haberse enamorado de alguien casado, pero Tsunade sabía bien que en el corazón no se manda.

Sakura no le quiso contestar nada, sólo se quedó abrazada a ella, tratando de detener su llanto.

-Mira Sakura, tómate el resto del día libre, sé que te hará bien despejarte un momento.

-P-pero… - Trató de refutar Sakura, pero Tsunade no se lo permitió.

-Mira, por el bien de tus pacientes, en serio tómate el día – Insistió Tsunade. Sakura soltó un suspiro y se resignó finalmente.

-De acuerdo, entonces me voy – Dijo la pelirrosa. Se quitó su bata blanca y tomó su bolso para irse a descansar. Necesitaba pensar y aclarar sus ideas – Madrina, gracias.

-De nada – Dijo Tsunade con una sonrisa. Sakura también sonrió y luego de eso salió de la sala.

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El pequeño perrito que había atendido Kiba ya se veía mucho mejor, incluso movía su colita y ladraba.

-Ya está bien – Dijo el castaño con una sonrisa. La chica se le acercó muy contenta.

-Gracias – Dijo la chica también sonriendo. Tomó al pequeño cachorro y lo abrazó.

-Veo que te gustan mucho los animales – Dijo Kiba observando fijamente a la peli naranja – Por cierto, me parece haberte visto antes, pero no recuerdo donde.

-Yo si me acuerdo, soy Sasame, fuimos compañeros por un año en la preparatoria, Kiba – Dijo la chica dejando a Kiba sorprendido. Ahora lo recordaba, ella era una chica con la que jamás habló. Había cambiado increíblemente, ya que antes era una de esas típicas niñas sin mucha gracia que nadie en el salón tomaba en cuenta. Kiba no podía creer que aquella misma chica sin chiste era ahora tan hermosa.

-Claro, Sasame ¿Cómo estás? – Preguntó bastante animado, tratando de disimular su sorpresa.

-Bien, como me ves – Respondió Sasame. Kiba no podía creerlo, se había vuelto tan hermosa. Estaba a punto de decirle algo, pero en ese momento tocaron la puerta de su consultorio.

-Disculpa – Dijo el castaño yendo hacia la puerta. La abrió y vio a su mejor amiga del otro lado – Hinata ¿Qué haces aquí?

-Vine a verte Kiba – Respondió Hinata mientras entraba, pero se sorprendió al ver a esa chica dentro de la consulta - ¿Sasame-san?

-Hinata-san… - Dijo Sasame. Ambas se reconocieron enseguida, pues Hinata también había sido compañera de ellos en la escuela – Hola ¿Cómo has estad?

-Muy bien ¿Y tú?

-Bien – Respondió Sasame, mientras que Kiba se preguntaba como se habían reconocido tan rápido, si él ni cuenta se había dado de que esa chica alguna vez fue su compañera de clase.

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Naruto y Sasuke estaban sentados a la mesa de una fuente de sodas que quedaba justo en medio de un enorme mal. Estaban charlando mientras que esperaban que les trajesen algo de comer.

-¿Entonces estás soltero Naruto? – Preguntó Sasuke en tono de burla, pero Naruto no se molestó por eso, o al menos trató de aparentar que no lo estaba.

-Si, desgraciadamente la chica de la cual me enamoré me dejó – Respondió restándole importancia al asunto, como si eso no le afectase en lo más mínimo.

-Pues que le habrás hecho – Opinó Sasuke – Y en todo caso ¿Qué fue lo que te trajo a Tokio de nuevo? No me digas que has venido por el amor de esa chica – Bromeó el azabache, pero Naruto simplemente negó con la cabeza.

-Claro que no, eso ya es parte del pasado. De hecho, estoy algo interesado en otra chica – Confesó el rubio para cambiar de tema – Pero la razón por la que regresé a Tokio es sólo porque quería trabajar aquí, hay muchas más oportunidades que en Okinawa.

-Yo no sé, creo que allá te hubiese ido bien de todos modos, pero supongo que es mejor que hayas venido.

-Si… - Naruto bajó su mirada. Había mentido, sabía perfectamente que la única razón de haber regresado a Konoha era su venganza contra Hiashi, y por supuesto contra Hinata, pero no podía decirlo.

De pronto recordó lo sucedido con Hinata otra vez, y que quería averiguar el significado de sus palabras. Si era cierto que lo amaba ¿Por qué se había casado con Sasuke? ¿Cómo habían pasado las cosas en realidad?

-Oye Sasuke… y si no es mucha intromisión… ¿Cómo fue que terminaste casándote con Hinata? – Preguntó tratando de que sonara como un comentario común y corriente.

-Bueno, la verdad es que nuestros padres nos comprometieron pero… - Cuando iba a decir más, Sasuke vio algo que le llamó la atención. Se trataba de su amiga Sakura, quien caminaba entre la gente de aquel lugar. Se veía algo triste y deprimida, y seguro era por su culpa, por lo que ella vio anoche. Se sintió algo mal y pensó en dejar las cosas así, sin embargo, al ver que Sasuke miraba constantemente en esa dirección, Naruto se volteó y vio a la chica.

-Pero si es Sakura – Dijo el rubio animado - ¡Hey, Sakura! – La llamó. La pelirrosa oyó su nombre y al mirar hacia aquella mesa pudo ver a Naruto y a Sasuke, el primero sonriendo y agitando un brazo, y el segundo esquivando su mirada.

-Es Sasuke… - Pensó con cierta tristeza. No quería verlo, no quería hablar con él, pero ignorar a Naruto sería demasiado grosero de su parte, así que hizo como si no le sucediese nada y se acercó a ellos esbozando una sonrisa – Hola Naruto, hola Sasuke… - Lo último lo dijo en un tono muy bajo.

-Hola Sakura ¿Cómo estás hoy? – Preguntó Naruto. Sakura se tardó un poco en responder por estar mirando a Sasuke, quien no se atrevía a verla a los ojos.

-Muy bien Naruto ¿Qué hacen por aquí?

-Estábamos almorzando – Respondió el rubio – Bueno, vamos a hacerlo, porque aún no nos traen la comida ¿Por tú estás muy ocupada?

-No, de hecho tengo el resto del día libre – Respondió la pelirrosa. Sasuke sólo los miraba hablar tan animadamente, y no entendía por que le molestaba tanto. Sakura ni siquiera le hacía caso, y era como si estuviera ignorando lo de la noche pasada.

-Genial, entonces siéntate con nosotros – Ofreció Naruto con una sonrisa. En realidad no sabía por que demonios estaba sonriendo de esa manera. Él estaba amargado desde lo de Hinata, pero al ver a Sakura no podía evitarlo, tal vez era porque ella le gustaba, aunque no estaba seguro, apenas la conocía.

-No lo sé Naruto… - Dijo Sakura, mirando nuevamente a Sasuke de reojo, pero el rubio no se iba a rendir tan fácil.

-Vamos Sakura, me ofenderías si no aceptaras – Insistió Naruto. Sakura vio entonces que no podría negarse y terminó por aceptar.

-De acuerdo – Dijo sentándose - ¿No te molesta verdad Sasuke? – Preguntó al azabache, el cual había estado muy callado desde que ella se acercó. Sasuke sólo negó con la cabeza.

-No ¿Cómo crees? Eres mi amiga – Respondió sonriendo levemente, tratando de olvidar lo sucedido. Si ella no lo comentaba entonces él tampoco lo haría.

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En el jardín de la pequeña Hime, su profesora y la sub directora estaban muy preocupadas. La niña desde hace un rato estaba ardiendo en fiebre y se quejaba de un fuerte dolor en su estómago. Y lo peor de todo era que su madre no contestaba el celular, y en du casa tampoco.

-¿Qué vamos a hacer? – Preguntó la maestra de Hime mientras la abrazaba. Hime estaba llorando, repitiendo cuanto dolor sentía.

-No sé, habrá que llamar a alguien más – Dijo la mujer que estaba sentada en el escritorio – Creo que teníamos el número de su padre en una agenda, voy a buscarlo.

-Mami… - Decía Hime tratando de soportar el dolor, pero no podía dejar de llorar porque era demasiado fuerte.

-Tranquila pequeña, tu mami pronto vendrá – Le dijo su maestra con una sonrisa mientras le acariciaba el cabello.

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-¡Ya deja de seguirme! – Gritó por quinta vez Tenten mientras caminaba por la calle. Iba hacia el parque a sentarse y tener un tiempo para relajarse, pero desde que había salido de la empresa Neji no dejaba de caminar atrás de ella.

-Por última vez, no te estoy siguiendo, sólo voy en la misma dirección – Respondió el Hyûga con sarcasmo, pero Tenten sabía perfectamente que él sólo quería fastidiarla. No podía entender como en el mundo podía existir una persona tan detestable como Neji Hyûga, en verdad no lo entendía.

-De acuerdo, entonces sólo te ignoraré – Dijo Tenten comenzando a caminar más rápido. Neji soltó una risita, y es que Tenten parecía una niña pequeña.

-Si con eso te contentas – Susurró el castaño, yendo aún detrás de ella, pero sin aumentar su velocidad. Sin embargo Tenten se detuvo de golpe.

-¿Por qué me molestas tanto? ¿Qué te hice? – Preguntó enfadada. Neji la miró seriamente, y después de estar unos segundos así simplemente la ignoró y la pasó de largo, hecho que molestó de sobremanera a la castaña - ¡Maldito muñequito de torta! – Gritó corriendo hacia él, pero al intentar pegarle Neji se volteó y la agarró de las muñecas.

-¿Muñeco de torta? – Repitió Neji divertido – Que apodo tan gracioso me has puesto, chonguitos.

-Suéltame estúpido – Exigió Tenten ya muy molesta. No podía soportar a Neji y sus estupideces, y mucho menos que le pusiera sobrenombres tan ridículos como ese.

-¿Qué vas a hacer si no te suelto? – Preguntó el castaño. Era cierto, quería vengarse por lo de anoche, por eso no había dejado en paz a Tenten en todo el día. Le divertía ver como con una simple bromita ella se exasperaba de esa manera, era tan gracioso, y al mismo tiempo eso la hacía verse tan linda - ¿Qué idioteces estoy pensando? Se supone que yo no soporto a esta tonta – Pensó para sí. Tenten por su parte, no se iba a quedar de brazos cruzados.

-Voy a hacer esto – Respondió justo antes de darle una patada en los bajos, que dejó a Neji totalmente fuera de combate. La soltó de inmediato, llevándose ambas manos a su parte afectada y ella le sonrió con arrogancia – Perdón, creo que me pasé – Dijo antes de irse y dejarlo completamente solo, con un tremendo dolor en aquella parte tan importante para un hombre.

-Maldita, lo hizo de nuevo, de nuevo se burló de mí – Se quejó Neji completamente furioso, aunque no podía moverse demasiado por el momento.

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Gaara regresaba a su oficina después de aquella "reunión" la cual en realidad era sólo una cita con una chica muy linda que había conocido el otro día, pero se había aburrido bastante, ya que ella no paraba de hablarle todo tipo de cosas sin sentido, al final hasta perdió las ganas de acostarse con ella y se despidió fingiendo que tenía una importante junta. Siempre se escapaba de cosas fastidiosas de esa manera.

Ahora se encontraba dentro del ascensor, esperando a que este se detuviera en su piso.

Por otro lado, Matsuri se encontraba sentada sobre el escritorio revisando unos papeles. Estaba aburrida, en verdad eso de ser secretaria no era para ella, por eso lo había dejado apenas se graduó. Matsuri había estudiado en una preparatoria bastante peculiar, en donde además de las clases normales impartían una especialidad a elección. Sus padres le insistieron mucho con lo de ser secretaria, y ella aceptó a fin de cuentas, y después de graduarse trabajó de eso por un tiempo, pero finalmente lo dejó y entró a estudiar su verdadera pasión, la cual era la actuación.

-Demonios, no puedo leer con estos lentes horribles, y esta falda tan larga en serio molesta – Se quejó la castaña. Se quitó esos lentes para poder leer mejor, y se subió un poco la falda, pues tenía bastante calor.

En ese momento las puertas del ascensor se abrieron, dejando ver al pelirrojo del otro lado, pero Matsuri no se dio cuenta por estar mirando esos papeles. Cuando Gaara salió y miró hacia el escritorio de su secretaria, se quedó con la boca abierta. Ella estaba sentada sobre el escritorio, y sin esos lentes se podía apreciar su rostro, jamás pensó que fuese tan linda. Además también podía apreciar mejor sus piernas, ya que se había subido la falda.

-Tal vez Shikamaru no hizo tan mal trabajo – Pensó con una risita divertida al darse cuenta de que su nueva secretaria era más hermosa de lo que había pensado.

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-¿Qué hacías tú solo con Sasame-san? ¿Acaso estabas engañando a Ino? – Preguntó Hinata con una risita mientras jugaba con la pajilla de su soda. Kiba se sonrojó un poco y aclaró su garganta.

-Por supuesto que no, sabes que yo no sería capaz – Dijo el castaño con seriedad – Ella sólo fue a mi consultorio porque encontró un cachorro herido en la calle.

-Pero tú la mirabas demasiado – Insistió con el tema Hinata, tal parecía que no iba a rendirse hasta sacarle algo a Kiba – Las mujeres somos muchos más perspicaces, y noté perfectamente como la estabas mirando.

-¿Y como según tú? – Inquirió Kiba algo molesto. Hinata comenzó a reír al darse cuenta de que lo estaba incomodando.

-Ya no te enojes Kiba, era sólo una broma – Dijo la ojiperla. Kiba también sonrió después.

-No estaba enojado en serio, pero te engañé jeje – Hinata hizo un puchero por haber caído en su broma – Por cierto Hinata ¿Al final que pasó con Naruto?

-¿Para que quieres saber eso? – Preguntó Hinata, como queriendo cambiar de tema. En verdad no quería hablar de eso, le hacía mucho daño pensar en que su querido Naruto ya no era el mismo, y todo por su culpa. Ella se sentía culpable, aunque sabía que no había sido su decisión el abandonarlo, sino una orden impuesta por su padre.

-Vamos Hinata, quiero saber si ya hablaste con él, si hay una posibilidad de arreglar las cosas – Dijo Kiba ya más animado. De verdad quería ver a su amiga feliz. Por mucho tiempo Kiba había estado enamorado de Hinata, pero al darse cuenta de que el corazón de ella ya pertenecía a otro, se resignó a sólo ser su mejor amigo, y era más feliz así.

-Bueno… anoche él y yo nos besamos – Confesó la Hyûga algo sonrojada. Le daba vergüenza hablar de temas íntimos, aún frente a su mejor amigo, por otro lado Kiba se alegró al oír esa noticia.

-Pero eso es muy bueno, eso quiere decir que ya todo está bien.

-No, está peor que antes. Le dije que lo amaba y no me creyó, nos besamos y me dijo que había sido un error – Dijo Hinata con tristeza en su voz – No sé si algún día sea capaz de confesarle que Hime-chan es su hija.

-Hinata… - Susurró Kiba, sintiéndose triste por la desgracia de su amiga.

Hinata recordó que ya llevaban mucho tiempo hablando, y quiso sacar su celular para ver la hora, pero se dio cuenta de que no lo traía.

-Ay no, creo que lo dejé en la oficina – Dijo un tanto preocupada, pues siendo la vice presidenta de una empresa siempre tenía llamadas importantes, y ya se le hacía raro que no le hubiese sonado el teléfono en casi todo el día.

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Karin se encontraba sentada, esperando una llamada de Sasuke, pero él no la había llamado, y ni siquiera le contestaba. Estaba molesta y dolida por eso, no entendía que pasaba con Sasuke, por que la trataba de esa forma, como si ella fuese una cualquiera.

-Sasuke… ¿Por qué me haces esto? – Se preguntó con tristeza. En ese momento alguien le tocó el hombro y ella se sobresaltó un poco.

-Hey ¿Por qué estás tan deprimida bruja? – Preguntó un chico de cabello albino y ojos morados mientras mostraba una sonrisa tiburonezca. Karin sólo lo miró y se arregló sus anteojos.

-Ah, sólo eres tú lagartija de coladera – Dijo la pelirroja sin darle importancia. El albino se molestó al ser llamado de esa forma.

-Oye, que mi nombre es Suigetsu – Se quejó él, pero Karin no le hizo caso – Ya, tampoco te volveré a llamar bruja – Al decir eso último Karin volteó a verlo con una sonrisa.

-¿Qué traes? – Preguntó la pelirroja.

-La correspondencia de tu querido jefe, y de los otros también – Respondió Suigetsu. Él era el mensajero de la empresa, y se encargaba de la correspondencia de todos en ese lugar.

A Karin le brillaron los ojos al tener frente a ella la correspondencia privada de Sasuke, pero Suigetsu rápidamente alejó las cartas de su vista.

-Ni creas que te las dejaré leer – Advirtió el chico.

-Oh, vamos no seas egoísta – Se quejaba Karin tratando de convencerlo. Aunque a veces se insultaran de lo lindo, ellos dos eran muy buenos amigos.

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Naruto y Sakura no paraban de reír y contarse anécdotas que los hacían sonreír más, mientras que Sasuke sólo sentía que estaba sobrando. Se sentía como el tipo que tocaba el violín en una cena romántica, ya que Naruto y Sakura le ignoraban olímpicamente, y eso le molestaba.

No podía soportar ver como Sakura le sonreía de esa manera tan especial a Naruto. Se estaban llevando demasiado bien, y eso lo incomodaba bastante ¿Por qué si Sakura era sólo su amiga? No se lo explicaba.

-Son sólo celos de amigos – Se dijo mentalmente. En ese momento sintió el sonido de su celular, y como sus dos amigos lo seguían ignorando se decidió a contestar - ¿Bueno?

-Señor Uchiha, que bueno que contesta, habla la sub directora del jardín de su hija – Dijo la mujer del otro lado bastante alterada – Lo llamaba para avisarle que su hija está muy enferma, no sabemos que tiene y estamos muy preocupados.

-¡¿Qué?! – Exclamó Sasuke parándose inmediatamente, llamando la atención de quienes antes no le hacían caso - ¿Pero está bien? – Preguntó preocupado.

-Me temo que no señor, por favor venga cuanto antes – Pidió la mujer.

-Descuide, voy enseguida para allá – Respondió el azabache terminando la llamada. El rubio y la pelirrosa lo miraban preocupados.

-¿Qué pasó Sasuke? – Le preguntó Sakura mientras lo veía sacar un poco de dinero de su billetera para pagar la cuenta.

-Es mi hija, está enferma así que tengo que ir por ella.

-Vamos contigo entonces – Dijo Naruto, ya que al oír que esa pequeña estaba enferma y al ver a Sasuke tan preocupado, de alguna forma se sintió involucrado. No entendía por que, pero le preocupada esa niña. Tal vez por ser la hija de Hinata, no lo tenía muy claro, pero no quería que a esa dulce pequeña le pasara nada malo.

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Shikamaru se encontraba trabajando en su computadora. Era bastante problemático, pero tenía que hacerlo ¿Quién sino?

En ese momento Temari lo vio muy concentrado en su trabajo, y pensó en ir directamente hacia él e invitarlo a algún lugar. La verdad no entendía por que Shikamaru siempre huía de ella, pero estaba decidida a averiguar por que.

-Oye Shikamaru… - Lo llamó, haciendo que el chico temblara al oír su voz.

-H-hola Temari – Saludó el pelinegro algo nervioso, mientras una gotita de sudor recorría su sien - ¿Qué te trae por aquí?

-Aquí trabajo – Respondió Temari como si eso fuese lo más obvio del mundo. Shikamaru siguió riendo nerviosamente.

-Si, eso ya lo sé – Fue todo lo que dijo. La verdad era que a Shikamaru le gustaba mucho Temari, pero siempre que estaba cerca de ella se ponía tan nervioso que no era capaz de hacer o decir nada que tuviera sentido, era extraño porque ella era la única mujer con quien le sucedía eso.

Temari sólo le sonreía. De sus redes, ningún hombre se escapaba, y Shikamaru no sería la excepción, él iba a caer como todos.

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Matsuri terminó de revisar esos papeles, y nunca se dio cuenta de que su jefe la había estado mirando pervertidamente, al igual que pudo ver su rostro sin aquellos molestos anteojos. Se bajó del escritorio, ya que estaba algo incómoda, y cuando iba a guardar los papeles en el cajón se fijó en que su teléfono se movía sobre el escritorio, pues estaba con vibrador.

-Me llaman – La chica rápidamente dejó los papeles sobre el escritorio y contestó su celular, pues se trataba de una persona muy importante - ¿Bueno?

-Matsu, chiquita que bueno que me contestas, perdón por haberte llamado tan poco mi amor – Se escuchó una voz masculina del otro lado. Matsuri sonrió al oírlo.

-No te preocupes Saso, te entiendo perfectamente, sé que estás muy ocupado con tu trabajo en los Estados Unidos – Dijo la castaña. Estaba hablando con nada más y nada menos que su novio, y prometido.

-Te he extrañado Matsuri, pero ya en unos meses podré volver a verte – Dijo el novio de Matsuri – Y por fin podremos ser marido y mujer.

-Si, estoy esperando ansiosa por ese día – Respondió la castaña – Te quiero Sasori.

-Y yo a ti.

Mientras Matsuri seguía hablando, Gaara salió de su oficina hacia la máquina de café instantáneo. La vio hablar muy animada por teléfono, y le hizo una pequeña sonrisa cuando la vio terminar. El corazón de Matsuri dio un pequeño vuelco ¿Qué estaba pasándole? Acababa de hablar con su futuro marido, a quien no veía hace meses y se suponía que amaba, y se ponía así porque otro hombre le sonreía de esa manera.

-Esto no puede ser, no tengo que pensar en él, sólo es una actuación Matsuri – Pensó mientras trataba de convencerse a sí misma que así era, cuando sabía perfectamente que algo le estaba pasando con él

Gaara por su lado sólo esperaba a que su pequeña taza se llenara por completo, mientras veía a su secretaria de reojo.

-¿Todo un desafío eh? – Murmuró por lo bajo – Vamos a ver que tan difícil eres pequeña Matsuri.

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Sasuke, Naruto y Sakura habían llegado a recoger a Hime. La pequeña estaba realmente mal, y el azabache no se lo explicaba, si ella estaba muy bien en la mañana.

Rápidamente la subió a su auto para llevarla al hospital, pero recibió una llamada muy importante, y respondió mientras Sakura abrazaba a su ahijada para calmarla un poco.

-No puedo ahora – Dijo Sasuke al teléfono – Entiende, mi hija está enferma y necesito llevarla a un hospital, es que en serio parece ser grave – Naruto notó que algo no andaba bien y se decidió a preguntar.

-¿Pasa algo Sasuke?

-Si, hay una reunión de emergencia, y tengo que asistir – Respondió el Uchiha cubriendo el teléfono para mirar a su amigo. Naruto lo dudó un momento, pero decidió que era lo mejor.

-Tranquilo, tú ve a esa reunión y nosotros llevaremos a Hime-chan al hospital, no te preocupes.

-Pero no puedo, es mi hija, oh demonios – Decía Sasuke furioso, y es que no entendía como había surgido algo así justo cuando Hime lo necesitaba.

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Hinata llegó apurada a su oficina. Por suerte su celular estaba sobre el escritorio.

-Que tonta ¿Cómo pude olvidármelo? – Se regañó a si misma. Lo levantó para ver las llamadas perdidas, y notó que había muchas del colegio de su hija. De pronto tuvo ese mal presentimiento otra vez y enseguida llamó para comprobar si todo iba bien. Sin embargo al oír lo que había pasado con su hija casi se le salía el corazón por la boca.

Así que rápidamente marcó el número de Sasuke.

-¿Hinata? – Contestó Sasuke.

-Sasuke ¿Cómo está Hime-chan? ¿Está bien? ¿La llevaste al hospital?

-Ahora no estoy con ella, fui a recogerla pero me llamaron urgente, de todos modos no te preocupes, Naruto y Sakura la han llevado juntos, así que todo estará bien.

-De acuerdo – Hinata se desconcertó un poco al oír que la llevaban Naruto y Sakura. Por alguna razón le molestó oír aquellos nombres juntos en una misma oración, pero se olvidó de eso rápidamente, pues su hija era mucho más importante, así que sin perder más tiempo volvió a salir de la empresa camino hacia el hospital.

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-¿Cómo está ella? – Preguntó Naruto al ver salir a Sakura de una sala, aunque ella no traía muy buena cara. Ya habían pasado algunos minutos desde que habían ingresado a Hime, y Sakura fue allá para saber de su estado.

-Aun no saben nada, pero me preocupa… es tan pequeña… - Dijo Sakura tratando de no llorar. Naruto se sintió mal al verla así y no pudo evitar abrazarla, y justo en ese momento fue que llegó Hinata.

Sintió como se le rompía el corazón al ver a Naruto y a Sakura abrazados, pero tenía que ser fuerte por su hija.

-Sakura ¿Dónde está mi hija? – Preguntó acercándose a ellos. El rubio se separó de la pelirrosa rápidamente al ver llegar a Hinata.

-Está adentro, la están revisando Hinata, pero tranquila, todo va a estar bien – Dijo Sakura tratando de tranquilizar a su amiga, la cual se veía bastante alterada.

Naruto no decía nada, sólo veía el rostro de preocupación de Hinata, sintiendo que de cierta forma le comprendía. Anoche la había visto ser una madre cariñosa y amable, hoy veía su lado protector, y todos le gustaban tanto. Pero rápidamente sacudió su cabeza para dejar de pensar en eso. No podía seguir así de confundido, tenía que hallar una forma de olvidar a Hinata o no podría concretar sus planes de venganza.

El doctor que estaba atendiendo a Hime salió llamando la atención de los tres.

-¿Los padres de Hime Uchiha? – Preguntó. Hinata fue la primera en alertarse.

-Soy su madre – Dijo la ojiperla – Doctor ¿Qué tiene mi pequeña?

-Se trata de una apendicitis, seguramente la niña llevaba días con ese dolor y no había dicho nada – Contestó el doctor, haciendo que Hinata se preocupara – Necesitamos operarla de inmediato.

-S-si… - Dijo Hinata comenzando a derramar algunas lágrimas ¿Cómo no se había podido dar cuenta de lo que le pasaba a su hija? ¿Acaso era tan mala como madre?

Y Naruto de verdad no soportaba verla así, no podía aguantar verla llorar de esa forma por su hija, por eso la abrazó, reconfortándola con su calor.

-Tranquila Hinata, todo saldrá bien – Le decía con voz suave. Hinata se sintió mucho mejor, y se abrazó a él con más fuerza.

-Gracias Naruto… - Le susurró, mientras que Sakura observaba aquella escena algo sorprendida. Por alguna razón ellos dos parecían tenerse mucha confianza.

Continuara…

---


Avance:

La operación de Hime ha salido bien, y Hinata se siente aliviada por ello. Naruto decide investigar un poco más sobre las cuentas de cuando su padre trabajó en las empresas, mientras por otro lado comienza a llevarse muy bien con la pequeña hija de Hinata. Comienza la lucha de Gaara por ganar la apuesta, y la de Matsuri por hacerle pagar. Mientras que Sai vivirá algunos momentos un poco vergonzosos, y se sabrá un poco más de cual es su verdadero papel.

Próximo capítulo: Buscando la verdad.

Ooooo

Pequeño omake:

Aparece Hime-chan y se acerca a mí.

-Escritora-san, Hime-chan quiere saber por que el señor sol y mami se estaban abrazando – Pregunta con ojitos de perrito.

-Eh… bueno… - Nerviosa por la pregunta. En eso llega Hinata buscando a Hime-chan.

-Hime-chan ¿Qué te he dicho sobre molestar a la escritora? – Pregunta enfadada. Hime-chan sólo sonríe.

-¿Qué Hime-chan no debe hacerlo?

-Así es – Dice Hinata llevándosela de la mano, pero la pequeña no deja de gritar que quiere una respuesta.

-Uf, de la que me salvé – Digo dando un suspiro.

Fin omake.
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MensajeTema: Re: El Error De Amarte (NaruHina y varias parejas) Cap 9 Parte 1   Jue Jun 30 2011, 16:57

Wow esta muy genial...
El señor sol porq abraza a Hinata?
Jajaja es fue muy bueno hay Hime-chan... Tan chiquita y apendicitis poblesita...
Estoy ansiosa por el proximo capitulo...
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lavida13
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MensajeTema: Re: El Error De Amarte (NaruHina y varias parejas) Cap 9 Parte 1   Dom Jul 03 2011, 14:13

jaja estuvo bueno selene perdon por no comentar e estado muy ocupada por la universodad jeje bueno pon conti pronto hime tan pequeña y apendicitis? pobre lacomprendo u.u bueno conti pronto sele bayy
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Selene-chan
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MensajeTema: Re: El Error De Amarte (NaruHina y varias parejas) Cap 9 Parte 1   Dom Ago 07 2011, 07:54

¡Hola!

He aquí la conti ^^

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Capítulo 8: Buscando la verdad.

Ese abrazo pareció durar más de lo que fue verdaderamente. Hinata no podía parar de pensar en eso mientras esperaba sentada alguna noticia sobre su hija. Naruto ya se había ido y la tarde comenzaba a caer, ella estaba cansada y muy confundida ¿Por qué Naruto tuvo que regresar a cambiar por completo su vida? Si ya no iba a verlo más, hubiese sido mejor así, porque se daba cuenta de que él no quería estar con ella y eso le dolía.

Deseaba enormemente retroceder el tiempo, que su padre no la hubiese encontrado. Tal vez en este momento ella y Naruto estarían casados y serían felices junto a su hija, tal vez no estaría atada a un hombre que no amaba y tal vez el amor de su vida no la odiaría como ahora lo hacía.

Se puso de pie, necesitaba relajarse un poco, pero en ese momento llegó Sasuke que al fin había salido de esa reunión, también venían Hiashi y Hanabi, todos preocupados por el estado de la pequeña Hime.

-Hinata, siento llegar tarde ¿Cómo está Hime? – Preguntó el azabache, respirando agitadamente, lo que denotaba que había corrido.

-La están operando, tenía apendicitis – Respondió Hinata, quien tenía sus ojos rojos por haber llorado tanto. Hanabi abrazó a su hermana para reconfortarla, mientras Sasuke se sentaba un poco abrumado y Hiashi sólo miraba fríamente la situación, aunque en el fondo estaba muy preocupado por su nieta.

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Naruto iba por la calle conduciendo hacia su departamento. Se estaba preguntando mil y un cosas ¿Por qué estaba tan preocupado por esa niña? ¿Por qué no pudo evitar querer consolar a Hinata? Y la peor de todas ¿Por qué la seguía queriendo? Estaba claro que Hinata ya tenía toda su vida hecha, tenía un esposo y una hija, además él no se permitiría estar con la hija del asesino de su padre, no tenía que hacerlo pues sólo lo haría débil, tal vez olvidaría cual era su propósito y eso era lo que menos quería.

Si alguna vez había cometido un error en su vida, sabía que el más grande de todos ellos era el haberse enamorado de Hinata Hyûga.

Pero el amor es ciego y terco, siempre escogiendo a la persona equivocada, aunque al principio parezca lo más hermoso del mundo, el amor duele y engaña, miente descaradamente y causa estragos. Y es por amor que muchas veces las personas terminan por ser enemigos, sólo por aquel sentimiento que lastima hasta al más fuerte y duro.

No pudo evitar dejar escapar un suspiro, se sentía como un idiota.

-¿Qué se supone que debo hacer? No puedo… no puedo decirle a Hinata que aún la amo, ella ya tiene a quien amar… - Por un momento recordó las palabras de la ojiperla la otra noche, cuando se habían besado y Hinata le confesó que lo seguía amando, pero él no iba a creerle ¿Cómo lo iba a amar si estaba casada con su amigo?

Tenia que ser una vil mentira, sólo eso.

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Gaara se encontraba terminando de revisar unos papeles muy importantes para poder irse a casa. Podía ser un mujeriego y parrandero de lo peor, pero para él el trabajo era cosa seria, no lo descuidaba ni porque mil mujeres le desfilaran en frente como Dios las había traído al mundo.

-Bien, creo que eso es todo – Dijo guardando aquellos documentos en un cajón con llave, para después ponerse de pie y salir de su oficina. Por las ventanas se podían apreciar las luces de la ciudad de Tokio, iluminando tanto que hasta parecía que no fuese de noche. Él casi siempre era el último en salir, igual era esta vez, pero se sorprendió al ver a alguien más en ese lugar, era nada más y nada menos que su nueva secretaria.

La chica estaba ordenando algunas cosas y por la posición en la que estaba, Gaara tenía una vista perfecta de su trasero, por lo que sonrió pervertidamente.

-Hey, Matsuri ¿Todavía por aquí? – Preguntó para llamar su atención. La castaña dio un salto, asustada por esa repentina voz que se oía tan profunda y grave. Se dio la vuelta para ver a su jefe a las afueras de su oficina.

-S-señor Gaara, sólo estaba terminando de ordenar algunas cosas, pero ya me iba – Dijo mientras tomaba su bolso rápidamente del escritorio. Gaara se acercó a ella y al verle tan cerca se le cayeron algunas cosas al suelo. Su corazón estaba latiendo de forma vertiginosa y no se lo explicaba ¿Por qué una persona que apenas conocía provocaba todo eso en ella?

-Ten más cuidado con tus cosas – Dijo Gaara agachándose junto a ella para ayudarla a recoger lo que se había caído. Ambos lo hicieron al mismo tiempo, por lo que sus manos se rozaron levemente, haciendo que el rostro de la castaña se sonrojara un poco.

-Si, lo siento – Matsuri se puso de pie y se dispuso a irse, pero la voz de su jefe la hizo detenerse.

-Espera ¿En que te vas? – No sabía por que lo había preguntado, simplemente fue lo primero que se le había venido a la cabeza.

-Voy a tomar un taxi aquí cerca – Respondió la castaña. Gaara sonrió de medio lado.

-¿No prefieres que yo te lleve?

Matsuri lo miró con sorpresa y estuvo tentada a decir que sí, pero en ese momento recordó las palabras de Shikamaru antes de que comenzara todo aquello, él le había dicho específicamente que jamás aceptara que él la llevara a ninguna parte, eso era sólo parte del plan de conquista de Gaara. Aunque no podía evitar sentirse contenta al saber que él quería algo con ella, de todas formas no estaba ahí para eso.

-No es necesario señor, vivo cerca – Fue todo lo que dijo antes de irse, dejando a Gaara desconcertado y molesto. Jamás, ninguna mujer había rechazado un ofrecimiento suyo, pero tal parecía que Matsuri no era como todas, al menos ella se daba a respetar un poco más.

-Te haces la difícil, pero ya caerás – Soltó mientras caminaba hacia las escaleras.

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Ino suspiró al caer sentada sobre el sillón de su departamento. Estaba bastante cansada y también aburrida, pero más que nada decepcionada por que aquel guapo pelinegro era un desviado sexual.

-Que mal, ni siquiera debería importarme, yo tengo novio – Se dijo tratando de regañarse, porque aunque no lo hacía físicamente, muchas veces había engañado a Kiba de forma mental, pero lo quería y sólo por eso respetaba su relación. Aunque según ella, tenía novio pero no estaba muerta y no había nada de malo en mirar a otros hombres, aunque sea de lejos.

Estaba en sus cavilaciones cuando vio que la puerta se abría y dejaba ver a Sakura, la cual no se veía ni muy triste ni muy feliz, sino en un estado bastante neutral.

-Ah, por fin llegas Sakura, he querido hablar contigo durante todo el día – Dijo Ino, haciendo que la pelirrosa volteara a verla. Sakura se quitó su abrigo y dejó su bolso sobre la mesita de centro, sentándose en el sofá junto a su amiga.

-Hola Ino, siento haber salido tan temprano en la mañana pero tenía muchas cosas que hacer – Dijo Sakura como si nada, pero Ino entrecerró la mirada, viéndola acusadoramente - ¿Qué pasa? – Preguntó inquieta.

-Tienes que contarme que exactamente pasó ayer para que te desaparecieras de la fiesta como si nada – Exigió la rubia, logrando poner un poco nerviosa a su amiga, la cual carraspeó.

-¿A que te refieres Ino? No pasó nada, sólo me sentí algo cansada y decidí irme, nada más – Fue su respuesta, pero Ino no era nada tonta (aunque digan que las rubias lo son) y no se quedó para nada conforme con esas palabras.

-Si claro, dime la verdad Sakura Haruno – Volvió a exigir en tono demandante – O pagarás las consecuencias.

Sakura la miró algo asustada y con una gotita resbalando por su sien. Cuando quería serlo, Ino era realmente peligrosa, más que ella misma, así que si no le contaba no estaba segura de lo que su amiga sería capaz de hacer. Finalmente sólo suspiró resignada.

-De acuerdo… - Dijo al fin – Te contaré Ino, pero júrame que esto no se lo vas a decir ni a tu sombra.

-Te lo juro por mi vida – Dijo la rubia poniéndose aún más interesada. Sakura entonces le contó todo lo que vio aquella noche.

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Karin se encontraba recostada en la bañera, tratando de relajarse y de dejar de pensar en su adorado tormento. No podía evitarlo, a pesar de todo lo que él le hacía estaba enamorada de Sasuke Uchiha, sin importar que él le mintiera y que fuera una simple amante, para ella estar con él era lo mejor que le podía pasar.

Y sabía que Sasuke no la amaba, que sólo la tenía para pasar un buen rato, pero ella se forzaba a si misma a creer que Sasuke algún día la amaría y que sería capaz de dejar a su esposa por ella, sabiendo en el fondo que eso jamás iba a suceder.

-Tal vez simplemente debería dejarlo – Susurró hundiendo su cuerpo en el agua. Sasuke era como una droga, sabía que le haría daño pero dependía totalmente de él, eso era lo que sentía.

En ese momento se distrajo cuando oyó el sonido de su teléfono, que estaba sobre una encimera junto a su bañera ya que su baño era bastante amplio. Se levantó un poco quedando sentada y estiró su mano para tomar el teléfono, tratando de que la espuma no le molestara.

-¿Bueno?

-¿Karin, estás ocupada? – Se oyó una grave voz del otro lado. La pelirroja dio un salto enorme y casi se le cae el teléfono dentro del agua, pero por suerte logró sostenerlo entre sus manos.

-¡Sasuke-kun! – Gritó sorprendida de oírlo, ya que Sasuke no le hablaba desde lo sucedido la noche anterior – No estoy ocupada… ¿Qué se te ofrece?

-¿Puedo ir a tu departamento? Necesito hablar con alguien – Dijo Sasuke. Se le oía preocupado, por lo que Karin sonrió levemente aunque el no pudiera verla.

-Claro que puedes venir, no te preocupes – Dijo la chica – Te voy a estar esperando.

Después de terminar de hablar soltó un gran suspiro, casi soltando corazoncitos al aire de lo feliz que estaba porque él la hubiera llamado y porque iba a ir a su departamento. Se levantó rápidamente y se cubrió el cuerpo con una toalla para salir del baño y alistarse para su Sasuke.

-Definitivamente no te dejaré – Se dijo sonriendo muy contenta.

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Sasuke guardó su celular y bajó la mirada. Otra vez estaba dependiendo de Karin para salir adelante, para soportar el rechazo de su esposa y la realidad que le tocaba vivir. No amaba a Karin, pero veía en ella a una persona a quien podía contarle todos sus problemas, era como su mayor confidente, era una amiga, aunque ella insistiera en que quería algo más.

-¿Con quien hablabas, más negocios? – Preguntó Hinata acercándose a él, trayendo un vaso de café en su mano. Sasuke la miró y desvió la mirada, no le gustaba tener que engañarla pero era lo único que podía hacer.

-Si… - Respondió ocultando la verdad - ¿Aún no dicen nada sobre Hime? – Preguntó volviendo a mirar a Hinata. La ojiperla negó con la cabeza.

-Aún no – Respondió Hinata, pero justo en ese momento salió el doctor que estaba atendiendo a su hija. Hinata y el resto de a familia se acercaron a escuchar como había salido todo, pero obviamente la ojiperla era quien más preocupada se encontraba - ¿Cómo está mi hija doctor?

-Bien, todo ha salido perfecto, ahora está siendo trasladada a una sala en donde podrá descansar – Respondió el doctor esbozando una sonrisa. Todos suspiraron aliviados y Sasuke tomó a Hinata de la mano para jalarla.

-Tengo unos asuntos que resolver, nos vemos después – Dijo para después irse del lugar. Hinata no le dijo nada, después de todo no le podía exigir algo sabiendo que ella no le había cumplido jamás como esposa y aún así Sasuke estaba a su lado.

Pero las cosas estaban mal. Tal vez no debía seguir manteniendo esa mentira, aún cuando Naruto no quisiera nada con ella, porque estaba dañando a Sasuke y a ella misma, ambos vivían infelices.

-Kiba tiene razón, yo debo de pedirle el divorcio a Sasuke, lo haré aunque Naruto no me quiera… - Pensó decidida.

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Gaara salía de la empresa hacia el estacionamiento. Caminaba lentamente hacia su auto, cuando vio salir a Neji, quien mascullaba un montón de cosas sin sentido. El pelirrojo lo quedó mirando un tanto desconcertado y Neji lo observó también.

-¿Qué? – Preguntó el castaño algo enfadado por estar siendo observado de esa manera.

-¿Qué rayos te pasa? – Preguntó Gaara mientras sacaba las llaves de su auto y las apuntaba hacia el mismo para abrir la puerta.

-Nada, sólo es esa maldita bruja de Tenten, realmente no la soporto ¿Cómo Dios puede permitir la existencia de semejante persona? – Reclamaba Neji, haciendo reír a Gaara con su último comentario - ¿Y tú que? ¿Cómo vas con tu nueva secretaria? Escuché que no es muy agraciada que digamos.

-La verdad es que yo al principio pensé lo mismo – Dijo el pelirrojo sonriendo divertido mientras apoyaba su antebrazo sobre el techo de su auto – Pero créeme cuando te digo esto, a esa mujer la haré mía cueste lo que cueste.

-Vaya… - Musitó Neji sorprendido por tal determinación en las palabras de su amigo, se veía que se traía algo sospechoso en todo esto, jamás lo había escuchado hablar así, tan deseoso de obtener algo, porque por lo general él obtenía las cosas con sólo chasquear sus dedos – Bueno Gaara, te deseo suerte con tu conquista.

-Y yo te deseo suerte con tu dulce martirio – Dijo Gaara antes de subir a su auto para partir hacia su casa. Si, podía ser que ahora Matsuri lo rechazara, seguro era por culpa de las chismosas que había en la oficina, pero iba a obtener lo que quería de ella tarde o temprano y eso era llevarla a la cama tal como a las otras, así ganaría su apuesta y dejaría a Shikamaru con la boca cerrada.

Por otro lado, Neji también había subido a su auto. Estaba deseando planear algo en contra de Tenten, pero la verdad no era demasiado bueno ideando venganzas, tal vez sería bueno preguntarle a Gaara o a Sasuke, pero fuese como fuese se iba a vengar de Tenten por todas las humillaciones que ella le había hecho pasar.

-Ya verás chonguitos… me las pagas porque me las pagas – Dijo mientras conducía, mirando al frente y presionando el manubrio.

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Aquella noche terminó y llegó el día por fin. Había sido extenuante para Naruto, toda la noche había pensado en lo que iba a hacer, como lo iba a hacer y en lo confundido que estaba por todo, por Hinata, por Sasuke, por todo.

-Demonios, si sigo así no seré capaz de hacer nada para vengar la muerte de papá… - Se dijo tratando de recuperar su convicción, que era lo que lo había traído de regreso a Tokio. Tenía que ser fuerte y superar todo lo que sentía por Hinata para poder pensar con la cabeza fría ¿Cómo podía ser tan difícil sacarse a una mujer de la cabeza?

Golpeó la pared de la ducha en donde se encontraba, sintiendo las gotas tibias caer sobre su espalda y sus hombros, acercando su cabeza a la pared para tratar de calmarse. Finalmente salió del baño y se cubrió con una toalla.

Se acercó al buró y tomó entre sus manos una fotografía de cuando era un niño, y ahí salía con sus dos padres. Minato lo sostenía entre sus brazos mientras Kushina sonreía y hacía un gesto de amor y paz hacia la cámara.

-Definitivamente… papá… voy a vengarte… - Susurró sintiendo una gran tristeza en su corazón al haber recordado aquellos días junto a su padre.

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Hinata despertó bastante cansada y mirando hacia su alrededor. Se encontraba en una habitación del hospital, había estado cuidando de su hija toda la noche y no pensaba irse de ahí al menos hasta que ella despertara. Sólo estaba tapada con una chaqueta de color café claro y se veía muy agotada e incómoda, por haber dormido en aquel sillón.

-Aún no despierta mi niña… - Susurró bajando la mirada. Como deseaba en estos momentos su apoyo, el apoyo que sólo el padre de su hija podía brindarle. No podía entender como podía seguir amándolo si él la odiaba a ella, no era más que una simple ilusa, Naruto jamás la perdonaría, pero aquel sentimiento no quería desaparecer por nada del mundo.

De pronto sintió como su pequeña comenzaba a balbucear y a darse vueltas en la cama, por lo que se levantó apresurada hacia ella.

-¿Estás bien mi amor? – Preguntó acariciando el cabello del su hija, la cual abrió sus ojitos azules y la miraba un poco desconcertada.

-Mami… Hime-chan tenía mucho miedo… - Habló la niña sonriendo dulcemente. Hinata sólo la abrazó, reconfortándola con su calor. Daba gracias a Dios de que su hija estuviera bien, eso era mejor que nada.

-Mami te quiere mucho, y también tenía mucho miedo… - Susurró.

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Matsuri se estaba viendo al espejo del baño de su departamento, mientras soltaba una risita por lo ridícula que se veía. Tal vez ya estaba bien eso de hacerle creer a su jefe que era una nerd e ir como de verdad era, si, definitivamente eso sería lo mejor.

Se fue a su habitación y se cambió toda su ropa de nerd por algo mucho más de su estilo, aunque un poco más provocativo de lo que usualmente llevaría. Todo sea por impresionar a su jefe.

-Lo siento Shikamaru pero los planes han cambiado – Dijo con una sonrisa. Desde que esas tontas se habían atrevido a desafiarla había decidido hacer las cosas diferentes, no sólo haría que Gaara se arrepintiera de hacer sufrir a todas las mujeres, haría que él se enamorara tanto que ya no querría volver a salir con nadie más, les cerraría la boca a ese par de una vez.

El timbre de su departamento comenzó a sonar y fue a abrir después de haberse mirado por última vez al espejo. Al abrir, una chica de su misma edad se le arrojó encima, abrazándola de forma muy efusiva y haciendo que ella se exaltara un poco.

-¡Matsuri! – Gritó la joven de cabellera castaña y ojos del mismo color - ¡Tienes que contarme todo, todo!

-¡S-Sari por favor! – Reclamó Matsuri tratando de quitarse de encima a su amiga y vecina, la cual era la reina de los chismes, pues quería estar enterada de todo. Matsuri le comentó sobre su jueguito con su nuevo jefe y todo lo que quería Sari era enterarse de cómo iba la situación, que tal era el jefe de Matsuri y todas esas cosas.

-Ya, lo siento, pero cuéntame ¿Y por que vas tan arreglada? – Preguntó Sari apuntándola. Matsuri se miró despreocupadamente y sonrió.

-Bueno hubo un cambio de planes, ya no se trata de no hacerle caso y hacer que se sienta humillado, ahora haré que él se enamore de mí – Dijo la castaña, ganándose una mirada de desconfianza de parte de su amiga - ¿Que? ¿No crees que yo pueda lograrlo?

-No es eso, es que más bien creo que esto de cambiar los planes se debe a algo más – Dijo la castaña de forma inquisidora - ¿Acaso él te ha gustado? ¿Planeas cambiar a Sasori por él?

-¡Claro que no! – Gritó Matsuri alterada y haciendo que su amiga se tuviera que cubrir los oídos, pues la chica realmente había gritado muy fuerte y por poco y le reventaba los tímpanos – Yo… yo no cambiaría a Sasori por nadie, tú sabes perfectamente que él es mi prometido desde hace dos años, voy a casarme con él, esto es sólo… sólo por…

¿Por qué lo hacía? ¿A quien quería demostrarle que en verdad era capaz de conquistar a alguien como Gaara? ¿Y que ganaría con eso?

Matsuri realmente no se entendía a ella misma, no sabía por que razón se inmiscuía tanto en aquel tema ¿Acaso de verdad estaba sintiendo algo más por su jefe? Eso no tenía ningún sentido, ni siquiera lo conocía, no sabía como era él en realidad, sólo sabía que era un mujeriego y que no le importaba romper el corazón de las mujeres con tal de satisfacer sus deseos carnales ¿Pero realmente era ese tipo de persona?

¿Quién era realmente Sabaku No Gaara y que significaba para ella?

-¿Por qué? – Insistió Sari, pero Matsuri no sabía como contestar, de verdad no sabía por que lo hacía, sólo sentía que debía demostrarse a sí misma que era capaz de todo lo que se propusiera.

-Porque sé que puedo hacerlo, sólo por eso – Respondió al fin, viendo como su amiga suspiraba resignada. No había nada que Sari pudiera hacer, cuando a Matsuri se le metía algo en la cabeza o lo hacía o jamás viviría en paz consigo misma.

-Claro, tú puedes Matsuri, sólo… no vayas a enamorarte de él, recuerda siempre que sólo estás actuando – Le dijo con una sonrisa.

-Lo sé Sari, lo sé perfectamente – Respondió Matsuri con seriedad. Sabía que no podía, que jamás se iba a enamorar de una persona de ese tipo, sólo quería demostrarse que ella era capaz de conseguir lo que quisiera, sólo era eso.

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Ella se encontraba bajando de su auto de lujo en el estacionamiento de la empresa. Mientras caminaba por los pasillos todos se deslumbraban con su belleza; los hombres se desvivían por ella, sólo por cumplir sus caprichos, sólo por servirle, por ser aunque sea una vez objetos de sus besos, sus caricias o aunque sea una mirada de sus ojos azules.

Todos los hombres morían por ella.

¿Pero por que él no?

-Quiero esos archivos en mi oficina a las dos – Dijo Shikamaru a su secretaria, la cual asintió fervientemente para luego salir corriendo a hacer su trabajo. Shikamaru levantó unas carpetas y entró a su oficina sin siquiera fijar su vista en aquella rubia que sólo lo veía a él.

Siempre era lo mismo ¿Acaso no era suficiente? ¿Qué se suponía que debía hacer para que Nara Shikamaru dejara de huir de ella?

-Temari-san, tiene una llamada en su oficina – Dijo una recepcionista. Temari asintió con la cabeza y se dirigió hacia su oficina, no sin antes dedicar una mirada hacia la puerta cerrada de la oficina del Nara.

Fuese como fuese, de la forma en que sea, Nara Shikamaru le haría caso, no iba a despreciarla, nadie se daría ese lujo y menos él.

-Demonios, Temari me estaba mirando fijamente de nuevo – Se dijo Shikamaru mientras soltaba un enorme suspiro, dejando los archivos sobre su escritorio. Odiaba esos malditos nervios que lo hacían alejarse de ella cuando la deseaba tanto ¿Pero que se supone debía hacer en tal caso?

Siempre había sido tímido cuando una mujer le gustaba de verdad, pero esto era el colmo, no podía estar cerca de ella porque salía corriendo. Además, los hermanos de ella le espantaban a los pretendientes todo el tiempo, parecían un par de buitres a punto de sacarles los ojos a sus presas, y aunque Gaara era su amigo sabía que como cuñado no lo querría ver ni en pintura.

Dos problemas, ninguna solución ¿O sí?
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~azula~
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MensajeTema: Re: El Error De Amarte (NaruHina y varias parejas) Cap 9 Parte 1   Dom Ago 07 2011, 20:28

Wow este capitulo estubo increible...
Que mala onda que Karin sea utilizada solo para que Sasuke satisfaga sus deceos sexuales... Jajaja ^^.
Ya Shikamaru animate a salir con Teñari... Jajaja
Espero la conti pronto siiii...
Cuidate... ^^
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miku sama
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MensajeTema: Re: El Error De Amarte (NaruHina y varias parejas) Cap 9 Parte 1   Miér Oct 12 2011, 12:09

esta genial parese novela de profesionales una novela de tv porfa la conti si ala ala ala ala
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ayame mashiba
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MensajeTema: Re: El Error De Amarte (NaruHina y varias parejas) Cap 9 Parte 1   Miér Oct 19 2011, 13:11

muy bueno comcuerdo com miku parese novela de tv espero la comti plis *o* *o* *o*
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Selene-chan
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MensajeTema: Re: El Error De Amarte (NaruHina y varias parejas) Cap 9 Parte 1   Jue Oct 20 2011, 03:03

Naruto llegó a la empresa dispuesto a hacer algo, esta vez si lo haría, por muy mal que se estuviera sintiendo, no permitiría que aquellos sentimientos sin sentido se apoderaran de su ser y aunque le quemaban por dentro los deseos de estar con Hinata, debía ser duro y resistir.

I should be out in that driveway stopping you
Tears should be rolling down my cheek
And I don't know why I'm not falling apart
Like I usually do

Cuando bajó de su auto vio que ella se estacionaba frente a él. Ahí estaba otra vez aquel adorado tormento. Ella, que con su sonrisa era capaz de hacerle olvidar todo, pero que también era capaz de hacerle sufrir más que nadie.

And how the thought of losing you's not killing me

Hinata lo observó, bajando la mirada en el acto.

Todavía no podía creer que todo había resultado tan mal, ella simplemente había huido de casa porque no soportaba el destino que le imponía su padre, había conocido a alguien de quien se enamoró y se entregó a esa persona sin contemplaciones ¿Por qué el amor debía ser tan doloroso?

El amor engaña, el amor es mentiroso y vanidoso. El amor de verdad siempre queda en el alma, por más que esa persona te lastime, siempre acabas perdonándole porque le amas ¿Pero vale la pena un amor de esa clase?


-¿Cómo está Hime-chan? – Preguntó Naruto. Hinata levantó la mirada, clavando sus ojos aperlados en los azules de él, mientras Naruto sentía como todo su ser se llenaba de una extraña calidez.

Era débil ante ella.

-Ella está bien, salió de la operación con éxito y la dejé con su abuelo, después iré a verla – Respondió Hinata sonriendo dulcemente. Y ahí estaba otra vez, aquella sonrisa.

I feel bad
That I can stand here strong
Cold as stone, Seems so wrong
I can't explain it
Maybe it's just
I've cried so much
I'm tired and I'm numb Baby I hate it
I feel bad that I don't feel bad

-Ya veo… - Hinata se dio la vuelta para entrar al edificio – Espera Hinata… - La llamó Naruto. Realmente no sabía por que la llamaba, pero lo supo cuando la vio darse la vuelta y observarlo con confusión en su rostro - ¿Puedo ir a ver a Hime-chan al hospital?

-¿Eh? – Hinata se sorprendió, no se esperaba que Naruto quisiera ir a verla ¿Sería que estaba desarrollando algún sentimiento especial por ella? Después de todo era lógico, Hime era su hija, era su propia sangre, tal vez la sangre le llamaba. No estaba segura de ello, pero si Naruto quería ver a su hija ella no iba a impedírselo, después de todo tarde o temprano él lo sabría, sabría que era el padre de Hime, él y no Sasuke - Si, claro que puedes, además Hime-chan también quería verte.

-Bien… - Naruto sonrió de aquella forma en que solía hacerlo hace tiempo. De cierta forma ya no se sentía tan mal, algo comenzaba a mejorar en su interior, aunque fuese sólo un poco.

Y Hinata también sonrió. Las cosas podían estar tan mal, podía sentir que todo estaba perdido, pero al verle sonreír no había podido evitar que un leve rayo de esperanza se colara en lo oscuro que se había vuelto su corazón, ese corazón que ahora sólo era capaz de entregar amor a su hija.

Ya no se sentiría mal.

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Sai se encontraba en aquella oficina frente a ese hombre que lo miraba de la forma más seria y fría que podía haber. Era cierto que no guardaba ningún resentimiento contra el pelinegro, sólo hacía lo que su trabajo ameritaba, y ser el inspector de la policía le obligaba a eso, a dudar cada vez que uno de sus oficiales intentaba abrir un caso prescrito.

No había caso, eso había sucedido hace más de catorce años ¿Para que reabrir ese caso tan antiguo y sin resolver?

-Vamos Kakashi-san ¿Vas a decirme que no te interesa saberlo? – Habló Sai para tratar de convencerlo. Había explicado cada punto del caso a su superior y éste le había oído atentamente, esperaba que con eso lo pudiera convencer de reabrir la investigación y que le fuese asignada.

-Sai ¿De verdad es tan importante para ti? – Preguntó Kakashi. Sai le miró y cerró sus ojos, mostrándose tranquilo.

-Mi hermano trató de encontrar la verdad sobre este caso y fue asesinado por eso, el hijo de Minato Namikaze está buscando la verdad también ¿No crees que nos merecemos una explicación? – Razonó el pelinegro. Kakashi lo escrutó con la mirada para luego lanzar un largo suspiro.

-Si me traes algo que sea de utilidad tal vez reabra el caso, trae cualquier cosa que parezca sospechosa – Dijo el hombre de cabello plateado y de ojos negros, que cubría su boca con un tapabocas como si sufriese de alguna clase de enfermedad, pero en realidad sólo lo hacía por puro gusto.

Sai asintió con la cabeza y se puso de pie. Su verdadero trabajo era ese, ser un detective en la brigada de homicidios, investigar las muertes e infiltrarse en algún lugar si era necesario, tal y como lo estaba haciendo ahora, porque iba a descubrir la verdad tras la muerte de Minato, la verdad tras la muerte de su hermano, y cuando eso por fin ocurriera podría estar en paz consigo mismo.

Después de eso salió de la oficina. Estaba decidido.

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Sakura se dirigía al hospital. Hoy tenía un turno de mañana y uno de noche, aunque tenía la tarde libre y debía aprovecharla. Ino la había estado atosigando con preguntas toda la noche sobre lo ocurrido con Sasuke y lo peor del caso era que ni siquiera había podido hablar con él sobre eso, ambos se habían estado evadiendo ¿Pero acaso él no era su mejor amigo? Tal vez lo que debía hacer era hablarle y aclarar el asunto de una vez, tal vez sólo debía confesar por fin que durante todos estos años había estado enamorada de él como una estúpida.

-Doctora Haruno – La llamó una enfermera – Tsunade-sama me dijo que le avisara a usted que debía atender a la paciente Hime Uchiha – Dijo la mujer viendo el nombre de la niña en una planilla. Sakura asintió sin decir nada y se dirigió hacia donde estaba su ahijada Hime.

Era cierto, ella aún estaba y definitivamente no sería capaz de arrebatarle a su padre, la pequeña Hime no merecía algo como eso.

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Sasuke se despertó tarde, pero no estaba en su casa ni en su cama, sino en la cama de Karin, en el departamento de ella.

Había estado tomando toda la noche con ella y le dolía la cabeza de manera horrible, casi podía sentir que los pasos que daba Karin desde el pasillo con esos tacones de aguja le taladraban el cerebro. Sintió el sonido de la puerta abrirse y vio a la pelirroja sonreírle desde el umbral. Sasuke frunció el ceño.

-¿Qué hora es? – Preguntó con cierto enfado y mientras se sentaba en la cama, buscando entre la prendas del suelo su ropa interior y todo lo demás.

-Son las nueve – Respondió Karin – Traté de despertare antes pero no pareció funcionar, Sasuke-kun… deberías dejar de beber… - Aconsejó observando como él se vestía de forma rápida, pero no la miraba en lo absoluto.

-No tienes que decirme lo que tengo o no tengo que hacer – Respondió de forma ruda. Karin se mordió el labio inferior, odiaba que él viniera a tener sexo con ella y a contarle sus problemas para después tratarla fríamente, como si ella no existiera, como si no tuviera sentimientos ¿Qué acaso era un guijarro vacío? ¿Algo sin valor que podía ser arrojado en el momento en que el dueño lo quisiese?

Se sentía mal por eso, pero no podía evitarlo, sabía que él la usaba y aún así seguía a su lado. Ella prefería sufrir a su lado que sufrir sin él.

El amor hace sufrir a quienes lo sienten, porque no es un sentimiento mutuo, es algo vacío y sin sentido, algo que jamás será correspondido. Sientes como te pisotea, pero te sigues levantando siempre.


-Sólo digo esas cosas porque me preocupo por ti Sasuke, estás bebiendo demasiado, podrías terminar volviéndote un alcohólico – Trató de disuadirlo una vez más, pero Sasuke sólo se levantó mientras terminaba de abotonar su camisa.

-Yo sé lo que hago, no tienes por que preocuparte por mí – Dijo dedicándole una de sus miradas heladas, para después pasar junto a ella y dejarla sola en esa habitación.

¿Por qué cada vez que estaba con él le pasaba igual? A su lado era feliz, pero cuando él se iba siempre la dejaba con la sensación de que no lo volvería a ver jamás y eso no era justo, ella le daba todo ¿Por qué no recibía nada a cambio?

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Sakura entró a la habitación donde estaba la pequeña Hime jugando a hacer sombras con sus manitas. La pelirrosa la miró y sonrió tiernamente, en verdad esa niña era un encanto, ni parecía ser hija del amargado de Sasuke.

-Si Sasuke me oye decirle amargado seguro se enfadará… - Pensó entornando los ojos. En ese momento Hime la observó.

-¡Madrina Sakura, Hime-chan está feliz de verte! – Gritó emocionada. Sakura se acercó a ella y le puso una mano sobre la cabeza.

-Te ves mucho mejor Hime-chan, me da gusto por ti – Dijo sonriendo – Me gustaría algún día tener una hija que sea como tú, seguro sería genial – De pronto su sonrisa se vio algo melancólica y Hime lo notó aún siendo sólo una niña, por lo que sus ojitos azules miraron a la pelirrosa con curiosidad.

-¿Cuándo tengas una hija puede jugar con Hime-chan? – Preguntó con su dulce sonrisa. Sakura la miró y volvió a sonreír alegremente.

-Claro que sí, serán muy buenas amigas – Respondió la ojijade – Aunque… que más quisiera yo que fuese con Sasuke… pero eso no sucederá, lo sé.

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Tenten se encontraba viendo unos diseños de la próxima línea que iban a lanzar y a ella le tocaba la revisión de los últimos detalles. Se encontraba muy concentrada cuando apareció Neji en la entrada de la cafetería.

La quedó mirando, ciertamente esa molesta chica se veía linda cuando estaba concentrada en algo más que insultarlo a él. No pudo evitar observarla atentamente, en verdad era linda ¿Pero que narices le estaba pasando?

-¿Es que no hay nada mejor que ver aquí? – Se preguntó desviando la mirada. Ciertamente no quería verla, pero su vista se desviaba por sí sola. No dejaba de pensar en todas sus humillaciones, Tenten era una tonta que siempre lo dejaba mal ante los demás, siempre quedaba como el perdedor y eso no lo podía soportar.

-¿Apreciando la belleza del paisaje? – Escuchó la voz de su amigo. Neji se volteó y vio como Gaara se apoyaba en la pared a su lado, mirando todo con indiferencia.

-¿Te parece que estas son horas de llegar? – Inquirió el castaño arqueando una ceja, pero Gaara ni se inmutó.

-Fui a recoger a alguien al aeropuerto.

-¿Quien? ¿Otra novia?

-Mi vida no gira en torno a las mujeres y lo sabes, también hago otras cosas – Dijo medio fastidiado. Se alejó de la pared y se cruzó de brazos – Fui por mi hermano, regresó de su viaje.

-¿Kankuro? – Preguntó Neji frunciendo levemente el ceño, en verdad el hermano de Gaara no le caía en lo más mínimo. Estaba a punto de decir algo cuando al ver hacia una esquina se quedó con la boca abierta - ¿Quién demonios…?

-¿Qué te pasa Neji? Parece que hubieras visto un fantasma – Comentó el pelirrojo al ver que su amigo se ponía rígido y con una expresión de casi idiota en el rostro. El castaño simplemente apuntó hacia un lugar y Gaara no hizo más que mirar hacia allí sin comprender, pero al hacerlo se quedó igual o incluso peor que su amigo.

Ahí estaba su nueva secretaria. No sería nada raro el verla ahí, excepto porque hoy era total y completamente diferente al día anterior. Ayer parecía sacada de una de esas películas de comedia y hoy parecía la sexy protagonista de una película de acción, y de la "acción" que a él le gustaba.

No podía creer tan impactante cambio, ahora sí que le emocionaba la idea de ganar la apuesta. Sonrió levemente y apoyó una mano sobre el hombro de su amigo, el cual aún no espabilaba.

-Si me disculpas, voy por mi presa – Dijo antes de dirigirse hacia la chica. Neji lo miró y notó como Gaara sonreía de esa forma en que sólo lo hacía cuando había encontrado algo que en verdad le gustara ¿Qué demonios había pasado con la nerd de ayer? ¿A quien le importaba?

-Pero que idiota es, poniendo esa cara de imbécil sólo por ver a una chica guapa… - Pensó Tenten observando a Neji con el ceño fruncido, pues él aún no dejaba de ver a la secretaria de Gaara y Tenten no sabía por que demonios le molestaba tanto, sin embargo, aceptar que esa rabia que sentía eran celos, sería lo último que haría.

-Hola Tenten.

Hubiera seguido trabajando de no ser porque cierta voz llamó por completo su atención. Se puso de pie, estaba sorprendida, no podía creer que él estaba ahí, desde hace meses que no le veía y lo extrañaba tanto…

-¡Kankuro! – Gritó la chica lanzándose a los brazos del castaño, quien la recibió alegremente, estrechándola muy fuerte.

-¿Cómo has estado? – Preguntó Kankuro mientras soltaba a Tenten. La chica lo miró sonriente y le dio un leve golpecito en el hombro.

-Muy bien ¿Y tú? ¿Qué tal todo por Hokkaido? – Preguntó ella. Kankuro sonrió e hizo un gesto con su dedo pulgar.

Ella estaba demasiado feliz de verlo, desde siempre Kankuro había sido su mejor amigo. Era el único que la ayudaba a soportar al idiota de Neji y le alegraba que estuviera de vuelta.

Por su parte, Neji sólo los miraba frunciendo el ceño.

-En verdad, Dios los cría y el diablo los junta – Pensó molesto mientras observaba como Teten y Kankuro se volvían a abrazar. Descruzó sus brazos y se dio la media vuelta para salir de la cafetería, no tenía ganas de ver escenitas de reencuentros.

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Naruto estaba sentado en su oficina observando las cuentas que ayer le había entregado Sasuke. Ciertamente estaba claro el desfalco que del que habían sido victimas hace casi quince años, pero Naruto estaba completamente seguro de que el culpable había sido Hiashi y no su padre como todos decían. Encontraría la forma de probarlo, pero por el momento se iría de forma silenciosa.

Alguien golpeó su puerta y él simplemente emitió un ligero "pase" mientras seguía con su vista fija en aquellos papeles. En este momento no quería pensar en nada más, ni mucho menos en Hinata.

-Naruto – Sai entró a la oficina de su amigo y se sentó frente a él - ¿Qué crees? Estuve hablando con Kakashi.

-Más vale que sea algo bueno – Dijo el rubio sin quitar su vista aún de los archivos. Sai posó su mano sobre ellos e hizo que Naruto dejara de verlos al bajaron abruptamente, por lo que el rubio frunció el ceño.

-Dijo que si le llevamos cualquier cosa sospechosa él reabrirá el caso, pero necesito algo, no puedo hacerlo simplemente con palabras – Explicó el pelinegro. Naruto lo miró algo más interesado y al mismo tiempo pensativo. De verdad le interesaba que la investigación se reabriera, así todo sería mucho más fácil ¿Por qué de que le servía comprobar que Hiashi era culpable si no podía enviarlo a la cárcel?

-¿Y que clase de cosa puede servir?

-No lo sé – Dijo Sai bajando la mirada. Ambos estaban metidos en esto por las mismas razones, querían hacer justicia por sus familiares injustamente asesinados – Por cierto… ¿Qué estabas viendo?

-¿Esto? – Naruto observó aquellos papeles y una idea se pasó por su cabeza – Sai… esto, esto nos sirve…

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Matsuri se encontraba archivando unos papeles mientras las mismas chicas de la otra vez cuchicheaban sobre su extraño y repentino cambio de look. La castaña no les prestaba mucha atención, pero reía divertida pues se notaba que ellas debían de estarse retorciendo de la envidia, pues Gaara no le había quitado la vista de encima en casi todo el día.

Al terminar se dirigió a la oficina de su jefe, quien bebía tranquilamente un café, pero al verla llegar se la quedó viendo como a lo más interesante del mundo.

-Disculpe señor Gaara, aquí está lo que me pidió – Dijo la castaña sonriendo levemente. Gaara asintió con la cabeza y de pronto fijó su vista en los labios de ella. Notó que llevaba puesto un suave brillo de color cereza que resaltaba sus labios y los hacía increíblemente atrayentes, tanto que de pronto dejó de escuchar lo que ella decía para quedarse perdido en el movimiento de sus labios - ¿Señor Gaara? – Lo llamó Matsuri - ¿Señor Gaara se encuentra bien?

-¿Eh? – El pelirrojo la miró un momento más y luego sacudió su cabeza ¿Qué demonios le había pasado? ¿Por qué se quedó como un idiota? – Disculpa, no estaba prestando atención ¿Qué me decías?

-Que me tardaré un momento en traer las demás impresiones, espero que no le moleste – Respondió la castaña sonriendo dulcemente, a lo que Gaara la miró algo sorprendido. Usualmente las mujeres no le sonreían de esa manera, pero ella –a pesar de verse como toda una mujer- sonreía de forma inocente, era muy extraña, además ni siquiera se intimidaba ante su presencia, en verdad era muy rara.

-Bueno, no te preocupes, puedes irte – Matsuri asintió con la cabeza y le dio la espalda, pero Gaara decidió que mejor no la dejaría ir aún – Espera… ¿Qué tienes que hacer durante la tarde?

-Nada… ¿Por qué señor?

-¿No te gustaría tomar un café conmigo?

Matsuri lo miró dudosa. Definitivamente otra vez lo estaba intentando, quería algo con ella, pero no caería tan fácil.

-¿No cree que es muy poco profesional que usted invite a su secretaria a salir? – Cuestionó con una leve sonrisa. Gaara la miró sorprendido ¿Otra vez lo estaba rechazando? ¿Pero que demonios pasaba por la cabeza de esa mujer? ¿Es que acaso ella no gustaba de él? Eso era imposible.

¿A esto se refería Shikamaru cuando dijo que no podría ganar la apuesta?

-Sólo es una cortesía de mi parte, no tienes que tomarlo así – Dijo frunciendo el ceño levemente, haciendo notar que se había enfadado. Matsuri le dio la espalda y soltó una pequeña risita, de verdad le gustaba dejarlo perplejo, eran divertidas sus reacciones al sentirse rechazado, pero si lo seguía haciendo su plan tampoco resultaría.

-Lo siento mucho señor – Dijo dándose la vuelta y mostrando una cara culpable. En verdad era muy buena para esas cosas, la culpa era lo que mejor le salía a la hora de fingir – Por favor disculpe que haya sido tan atrevida, entiendo si ya no quiere invitarme… - Bajó la mirada con tristeza, aunque en el fondo sentía deseos de reírse.

El pelirrojo la miró fijamente, no se esperaba ahora ese rostro de culpabilidad y ciertamente esa era su oportunidad. Sonrió de medio lado y se puso de pie.

-Sólo te perdonaré si aceptas mi invitación, de otra forma estarás en deuda conmigo – Dijo con audacia, creyendo que de esa forma la haría caer en su trampa.

-No me gusta estar en deuda con nadie, así que acepto – Respondió Matsuri volviendo a sonreír para después salir de la oficina. Gaara se volvió a sentar en su lugar, creyendo que ya había ganado seguro, pero estaba muy equivocado, el juego recién comenzaba.

-Hoy sales conmigo y mañana amaneces en mi cama… - Susurró sintiéndose victorioso.

Matsuri por su parte sólo llegó a su puesto y se sentó con una gran sonrisa de satisfacción en sus labios.

-Podrás creer que has ganado ahora, pero eres tú quien ha caído en mi trampa – Susurró cerrando sus ojos mientras disfrutaba de su triunfo, ante Gaara y ante ese par de cacatúas.

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La tarde llegó y Hinata se dirigía hacia el hospital a ver a su hija. No habría querido dejarla, pero sabía que tampoco podía descuidar su puesto en la empresa.

Al salir al estacionamiento notó a Naruto apoyado en su auto y al verla llegar se acercó a ella, con esa mirada seria que ahora lo caracterizaba.

-Te estaba esperando – Dijo el rubio con calma – Ven conmigo, yo te llevaré – Propuso. Hinata lo miró confundida, pero en verdad no sentía deseos de replicar ni mucho menos de pelear con él, así que lo mejor era llevar la fiesta en paz.

Asintió con la cabeza y subió al auto de él, dejando el suyo en el estacionamiento. Después de eso, ambos partieron hacia el hospital a ver a la pequeña Hime.

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Sai se encontraba en la fotocopiadora sacando las ultimas copias de los archivos que le dio Naruto, aunque lo hacía lo más discretamente posible pues no quería que alguien se fuese a dar cuenta de lo que estaba haciendo, pues se suponía era secreto.

En eso estaba cuando vio pasar a alguien que lo dejó embobado. Ino venía caminando con sus zapatos de tacón y su vestido ceñido al cuerpo de color morado. No podía evitar seguirla con la mirada y detallar cada parte de su cuerpo. Si esa mujer fuese suya jamás la dejaría sola.

Ino lo miró y le sonrió. Ya había aceptado que Sai era gay, pero aún le molestaba este hecho y más, porque no entendía que de malo tenía eso, cada persona era libre de ser como quisiera pero que Sai fuese del otro equipo ciertamente le fastidiaba y mucho.

-Hola Ino-chan ¿En que estás? – Preguntó el pelinegro con su típica sonrisa. Ella lo miró y se apoyó contra la pared a su lado, sin saber lo que provocaba en él, como en cualquier hombre.

-Pues ya sabes, en fotos y esas cosas, es que como se viene pronto la nueva línea y todo eso… - Respondió Ino, quien se había puesto en una posición bastante sugerente - ¿Y tú que Sai-kun? – Le preguntó con su sonrisa animada.

-Aquí, haciendo unas copias – Respondió de lo más normal. Ino miró los papeles que salían de la fotocopiadora.

-¿Te ayudo? – Se ofreció amablemente.

-¡No! Es decir, no es necesario, yo puedo hacerlo solo – Dijo Sai algo nervioso. Ino lo miró arqueando una ceja, no había entendido aquel extraño comportamiento, definitivamente los gays eran muy extraños. Sai siguió en lo suyo y cuando terminó tomó todo rápidamente dispuesto a irse – Bueno, nos vemos otro día Ino-chan.

-Oye Sai-kun… - Habló Ino haciendo que él se detuviera. Sai la miró confundido y ella prosiguió - ¿Crees que este color de brasier es bonito? – Preguntó bajando un poco la tela de su vestido en la zona del busto, haciendo que al chico le apareciera un leve sonrojo en el rostro. No entendía como ella podía estarle enseñando su ropa interior así nada más y estando en la empresa, aunque estaban los dos solos y eso lo hacía peor.

¿Acaso se le estaba insinuando?

-Eh… y-yo… - Él iba a responder cuando recibió una llamada a su celular. Contestó rápidamente pues se trataba de Naruto – Si claro, terminé eso ya ¿Dónde estás tú? ¿Y que rayos haces allá? Bueno, me los llevaré, bye – El pelinegro terminó su llamada y luego miró a Ino – Creo que ese color te queda bien, nos vemos.

Ino lo quedó mirando. Vaya que Sai era raro, pero así era la gente como él ¿No? Tal vez podría pedirle consejos de moda más seguido.

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Naruto y Hinata llegaron al hospital a ver a Hime. Al entrar a su cuarto la notaron muy contenta siendo cuidada por Sakura, lo que tranquilizó enormemente a la ojiperla pues su hija ya estaba mejor.

-Hime-chan – Dijo Hinata acercándose a la pequeña. Hime sonrió muy contenta al ver a su madre y extendió sus bracitos pues quería un abrazo. Hinata se acercó a ella y la abrazó muy dulcemente - ¿Cómo te sientes hijita? Mami estaba muy preocupada.

-Hime-chan se siente muy bien y tiene ganas de ir a la casa – Respondió Hime con su sonrisita brillante. Naruto la observó desde la puerta y no pudo evitar sentirse extrañamente enternecido, le pasaba cada vez que veía a Hime-chan, ella era una niña tan linda y no sabía si era por ser hija de Hinata o por algo más, pero no podía dejar de pensar en esa extraña sensación – Mami, viniste con mi amigo el señor sol.

-Hola Hime-chan ¿Cómo te encuentras pequeñita? – Preguntó Naruto acercándose a ella. El rubio traía una bolsa en sus manos y cuando estuvo frente a Hime se la entregó – Te he traído un regalo.

Hinata miró sorprendida este hecho. En momentos como este se moría por decirle a Naruto la verdad, deseaba más que nunca estar con él y poder contarle que Hime era su hija y no de Sasuke, que jamás lo abandonó como él creía, sino que fue obligada a hacerlo, que sólo intentó protegerlo de la furia de su padre al irse en silencio aquella mañana que jamás pudo olvidar.

-¡Gracias señor sol! – Respondió Hime con una enorme sonrisa, sacando a Hinata de sus pensamientos. La niña abrió la bolsa decorada con ositos de peluche y descubrió dentro un conejito de felpa de color rosado. Lo miró con los ojos brillantes como dos estrellas y lo abrazó efusivamente - ¡Hime-chan ama los conejos!

-¿En serio? A mí también me gustan mucho – Comentó Naruto sonriente. Hinata sonrió con dulzura al ver tan hermosa escena, mientras que Sakura observaba todo aquello un tanto escéptica. Algo no andaba bien ¿Por qué esos tres parecían una familia feliz?

Más bien parecía como si Naruto fuese el padre de Hime y no Sasuke, pero eso era totalmente imposible ¿O tal vez no?

La pelirrosa se sentía confundida, así que decidió salir un momento fuera de aquella habitación, justo para ver que Sasuke se acercaba. Seguro iba a ver a su hija y no le gustaría nada aquel ambiente tan familiar que había dentro, así que pensó que lo mejor era que Sasuke no lo viera.

-S-Sasuke… - Lo llamó plantándose frente a él. Sasuke la observó y bajó la mirada. Apenas esta mañana se había despertado con Karin y ahora veía a Sakura, la persona que lo había descubierto con su amante.

-Hola Sakura ¿Cómo estás? – Preguntó Sasuke. Fue lo primero que se le vino a la cabeza y la verdad no quería pensar demasiado en que decir, así que sólo lo dijo. Sakura lo tomó de la mano y lo jaló lejos de ahí, mientras él la veía confundido.

-Necesito hablar contigo – Dijo ella antes de que Sasuke le preguntara cualquier cosa, por lo que él se quedó callado y la siguió sin chistar.

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Tenten salía de la empresa charlando animadamente con su amigo Kankuro, mientras que Neji los miraba con rabia y no sabía por que, tal vez sólo porque no soportaba a ninguno de los dos.

-Si quieres vengarte te tengo un plan infalible – Le dijo Gaara apareciendo de la nada como solía hacerlo. Neji lo miró con el ceño fruncido, sólo esperando a que él hablara – Enamórala.

-Estás loco… - Respondió el Hyûga dándole la espalda para irse. Jamás sería capaz de una tontería como esa, él odiaba a Tenten y ella lo odiaba a él ¿Enamorarla? Si, como no.

Gaara simplemente suspiró y se dio la vuelta, viendo como su secretaria se dirigía al ascensor. El pelirrojo se acercó a ella con su sonrisa matadora, lo que logró ponerla un poco nerviosa, aunque ella trataba de disimularlo.

-¿Ya estás lista Matsuri? – Preguntó mientras se cruzaba de brazos, apoyándose en la pared junto al ascensor. Matsuri asintió tímidamente con la cabeza.

-Si señor Gaara – Respondió, derrochando tanta dulzura que por un momento a Gaara se le olvidó que la quería llevar a la cama. Era la chica más dulce que había visto, aunque fuera así de hermosa, nunca había conocido a una mujer igual, todas se lanzaban a sus brazos como si él fuese un pedazo de carne fresca y ellas unas leonas, pero Matsuri era muy diferente y de cierta forma eso le excitaba.

-Yo voy por algo a mi oficina y ya regreso – Avisó el pelirrojo comenzando a caminar. Matsuri suspiró pesadamente al verlo irse, en verdad la estaba poniendo muy nerviosa y eso no debía pasar. De pronto sintió que alguien la jalaba del brazo con brusquedad.

-Auch – Se quejó la castaña - ¿Qué te pasa tonto?

-¿Qué se supone que significa lo que has hecho Matsuri? – Preguntó Shikamaru algo enfadado – Me has cambiado todo el plan ¿Qué es lo que crees que haces?

-Lo que acabas de decir, cambié el plan por completo, decidí que rechazarlo no era una buena estrategia y lo mejor es conquistarlo.

-¿Estás loca? Ese tipo jamás se va a enamorar de nadie, él no siente remordimiento por todas las mujeres que ha hecho sufrir ¿Acaso quieres ser una más de su lista? – Cuestionó enfadado, pero él lo hacía porque no quería ver a Matsuri llorando igual como a todas las otras chicas, sobre todo porque ella era una amiga muy querida – Creo que me equivoqué en pedirte que hicieras esto.

-Eso no pasará Shikamaru – Aseguró la castaña soltándose de su agarre con firmeza – Yo sé lo que hago ¿Me oyes? No dejaré que él me atrape en sus redes, será él quien caiga.

Shikamaru suspiró y se alejó de ella. De verdad se estaba arrepintiendo, pues sabía perfectamente lo terca que era Matsuri cuando algo se le metía entre ceja y ceja, así que sería imposible hacerla desistir ahora, más le valía apoyarla pues no le quedaba de otra.

-Haz lo que quieras- Dijo el Nara resignado. En ese momento se acercó Gaara con su típico paso seductor.

-¿Sucede algo? – Inquirió al notar un poco tenso el ambiente, pero lo dos aludidos negaron con la cabeza - ¿Nos vamos Matsuri?

-Vamos señor – Dijo Matsuri. Gaara le extendió su mano y ella la tomó, comenzando a caminar con él. Se dio la vuelta y le sacó la lengua a Shikamaru, quien sólo suspiró.

-En verdad no quiero verte lastimada después – Susurró sintiéndose algo culpable, pues sabía que si esto resultaba mal sería por su culpa – Rayos, no sé que tiene ese Gaara que enloquece a todas las chicas – Se quejó, pues él era un completo idiota en ese campo y aún seguía huyendo de Temari, de hecho ya debía irse antes de que ella lo encontrara.

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Hime se había quedado dormida y Naruto junto a Hinata la dejaron, pues necesitaba quedarse unos días más en observación, pero ya estaba mucho mejor. Hinata subió al auto de Naruto y este encendió el motor. Comenzaron a andar en silencio, mientras él escuchaba una canción en la radio.

Quisiera poder olvidarme de ti
Con otra sacarte por siempre de mí
Decirte a la cara que no me haces falta para poder vivir.
Quisiera borrarte de mi corazón
Quitar de mi boca tu dulce sabor
No echarte de menos al llegar la noche
Y sin reproches resignarme a tu adiós

-Es… una linda canción ¿No? – Preguntó Hinata. Naruto apagó el radio en cuanto terminó el coro, odiaba cuando esas cosas le recordaban lo miserable que era su vida, detestaba tener que pensar en Hinata con cada letra de una canción, no lo aguantaba.

Hinata no dijo nada más, se dio cuenta de que algo pasaba por la mente de Naruto. El rubio no podía soportar lo que estaba sintiendo, tanto dolor, tanto sufrimiento… y el tenerla tan cerca sólo lo hacía pensar en una cosa; necesitaba una maldita explicación de una vez por todas.

Detuvo el auto en una calle y Hinata notó que aquel lugar era una carretera y que estaba completamente vacía, Hinata quiso decir algo pero Naruto se le adelantó.

-¿Por qué todo esto Hinata? ¿Por qué te casaste con Sasuke? ¿Por qué me abandonaste? ¿De verdad… de verdad no te importó lo nuestro? ¡¿Fue simplemente un juego para ti?! – Gritó casi descontrolado, pero sin mirar a Hinata en ningún momento. Golpeó el manubrio del auto y siguió sin mirarla, no podía hacerlo.

La ojiperla simplemente dejó escapar unas cuantas lágrimas de sus ojos; era ahora o nunca.

-Jamás fue un juego, tú eres y serás siempre el único amor de mi vida… yo no quise abandonarte, todo esto tiene una explicación, todo… incluso mi boda con Sasuke – Respondió Hinata. Naruto no la miraba pero ella a él sí – Y aquel día… no me fui porque quise, fui obligada a hacerlo…

Naruto levantó la mirada con cierta sorpresa reflejada en sus ojos azules, para mirar por fin a la ojiperla, notando como las finas lágrimas brotaban de sus ojos.

¿Por qué no podía odiarla?

¿Tan fuerte era aquel sentimiento?

-Maldita sea… - Masculló antes de unir sus labios con los de ella. La tomó por la cintura, pegándola más a su cuerpo, mientras sus labios seguían fundidos en aquel beso casi desenfrenado.

La ojiperla subió sus manos lentamente por la espalda del rubio, hasta llegar a su cabello y así enredar sus dedos en él, mientras Naruto comenzaba a deslizar sus dedos por debajo de la blusa de Hinata, sintiendo la suavidad de su piel, algo que jamás creyó volver a sentir.

Se estaba sintiendo tan vivo al tenerla de vuelta, al poder sentir la calidez de su cuerpo y la humedad de sus besos. Que todo se fuera a la mierda.

El amor jamás entiende de razón...


En ese momento… simplemente necesitaba sentirla.

Continuara…

--

Avance:

Sakura y Sasuke finalmente hablan, mientras que Naruto y Hinata –sin haberse dado explicaciones aún- desatan su pasión mutua sin importarles nada. Gaara y Matsuri comienzan su juego de coqueteo, mientras que Shikamaru trata de hacerle frente a su extraña fobia e Ino quiere hacerse amiga de Sai para que él le de consejos de moda, sin sospechar la realidad, mientras que Neji tendrá en consideración el consejo de Gaara.

Capítulo 9: Alcanzando objetivos.

--

Pequeño Omake.

Estoy yo escribiendo muy concentrada en mi pc, cuando de pronto siento unos golpes fuertes a la puerta.

-¿Quién?

-¡Soy yo, Shikamaru, por favor ábreme la puerta! – Grita desesperado. Me levanto algo confundida.

-¿Qué demonios te sucede? – Pregunto mientras lo dejo pasar. Shikamaru me mira con la cara más asustada que haya visto en mi vida.

-Es Temari, me está persiguiendo con un vestidito así de corto – Me señala con sus manos. Yo sólo suspiro y le doy una cachetada para después lanzarlo fuera de mi estudio.

-¡Hazte hombre de una vez!

-¡No quiero, le temo a las mujeres guapas! – Grita histérico mientras toca la puerta. Yo me pongo unos audífonos con música y comienzo a escribir de nuevo.

Fin Omake
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MensajeTema: Re: El Error De Amarte (NaruHina y varias parejas) Cap 9 Parte 1   Jue Oct 20 2011, 13:37

wow me encanto el capi de hoy...
.::Quiero saber que pasara con Gaara, jajaaj se esta volteando la jugada, que bueno::.
.::Wow lo que mas me gusto fue lo de Naruto y Hinata::.

Quiero la conti yaaaa!!!!
me encanta tu fic
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MensajeTema: Re: El Error De Amarte (NaruHina y varias parejas) Cap 9 Parte 1   Jue Oct 20 2011, 13:51

grasias por suvir la comti me encanto espero que en el futuro escribas novelas jeje chocare
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MensajeTema: Re: El Error De Amarte (NaruHina y varias parejas) Cap 9 Parte 1   

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